ECONOMIA
La inflación desaceleró, pero no la canasta básica: los aumentos más lejanos a la media y qué se proyecta para el resto del año

Argentina atraviesa un proceso de desaceleración inflacionaria que, aunque visible en las góndolas, está lejos de ser uniforme. Mientras algunos alimentos que el año pasado subían a ritmo acelerado empezaron a calmarse, otros que parecían controlados volvieron a presionar al alza.
El panorama que surge de los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) es el de una economía en transición: con señales alentadoras pero también con tensiones que los especialistas no pasan por alto.
Los analistas del mercado destacan que entender qué hay detrás de cada precio es entender, en parte, qué puede esperarse en los próximos meses.
Entre abril de 2024 y abril de 2025, el promedio de los productos relevados por el Indec en supermercados subió 42,1%. En los doce meses siguientes, de abril de 2025 a abril de 2026, ese promedio bajó a 32,4%, aunque esconde disparidades en el desagregado de cada rubro.
Entre los productos que más moderaron su ritmo de aumento aparecen algunos de consumo cotidiano. Los huevos, por ejemplo, habían subido 53,5% en el primer período y prácticamente no registraron variación en el siguiente: apenas 0,1%. La manteca pasó de aumentar 42,6% en un año a subir un 17,3% en el otro, y el café molido fue de un incremento del 62,7% a 26,5 por ciento.

El cuadro tiene su contracara. La carne picada común, que ya había subido 49,5% entre abril de 2024 e igual mes de 2025, aceleró su ritmo y llegó al 57,2% en los siguientes doce meses. El aceite de girasol pasó de tener una suba anual de 36,7% a incrementarse 53,8%. Y la harina de trigo, que prácticamente no había subido entre 2024 y 2025 (2,9%), registró un alza del 15,3% en el último año.
Julián Neufeld, economista de la Fundación Libertad y Progreso, apunta a dos factores centrales para explicar el comportamiento del precio de los cereales y de la carne:
- “Internamente, las panaderías trasladaron a los mostradores el aumento de tarifas, combustibles y costos logísticos. A eso se sumó el contexto internacional: los precios mundiales registraron subas impulsadas por disrupciones geopolíticas y el encarecimiento de los fertilizantes.
- ”En el caso de la carne vacuna, la fuerte suba responde a la normalización de un mercado que mantuvo sus precios rezagados tras cuatro años de severas políticas intervencionistas. Entre 2019 y 2023, se aplicaron restricciones a las exportaciones, cupos y señales contradictorias que desincentivaron la inversión y destruyeron la previsibilidad del sector. A eso se sumó la sequía, que eliminó 1,4 millones de terneros y achicó la oferta disponible. El resultado fue un mercado con demanda firme -tanto interna como externa- y menos cabezas para abastecer».
José Vargas, director de Evaluecon, dijo a Infobae: “Algunos alimentos no reaccionan de igual manera porque sufren sobreoferta, se cae la demanda o dependen más del consumo doméstico”.
Muchas empresas prefirieron hacer más promociones, dar bonificaciones o resignar márgenes de ganancia (Vargas)
Vargas agregó: “La marcada pérdida de poder adquisitivo de los salarios le puso un tope a la remarcación, por lo que muchas empresas prefirieron hacer más promociones, dar bonificaciones o resignar márgenes de ganancia”.

“Los bienes transables se frenaron más rápido porque se estancó el dólar, se desplomó el consumo y afectó también el aumento de importaciones”, precisa Vargas. En contraste, los servicios continuaron subiendo con más fuerza por la indexación y el reacomodamiento de costos.
Una de las variables que más preocupa a los especialistas de cara a los próximos meses es el comportamiento de los precios regulados. La nafta súper, por ejemplo, que había subido 34,8% entre abril de 2024 y abril de 2025, registró un aumento del 70,4% en los doce meses siguientes.
Vargas fue directo: “El ajuste de subsidios va a seguir impactando mucho de manera directa en luz, gas, transporte y combustibles. Y de manera indirecta a través de empresas que trasladan sus mayores costos en logística, producción y distribución. Las tarifas tienen un efecto multiplicador muy importante”.
El ajuste de subsidios va a seguir impactando mucho de manera directa en luz, gas, transporte y combustibles. Y de manera indirecta a través de mayores costos en logística, producción y distribución (Vargas)
“Los precios de los alimentos son muy sensibles al transporte, combustible, electricidad, cadena de frío, fertilizantes y envases. Por eso los aumentos de combustibles y energía terminan yendo directo al precio final”, contó el director de Evaluecon.

Neufeld proyectó que “los rubros que aumentarán por encima del promedio en los próximos meses serán vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, y transporte. Le asignamos una probabilidad relevante a que los precios en surtidores sigan fuertemente presionados por el bloqueo en el estrecho de Ormuz y su impacto en el costo energético global».
El economista de Fundación Libertad y Progreso agregó: “Las decisiones que tome el Estado sobre cómo absorber ese shock, vía subsidios o traslado a precios, serán determinantes”.
Maximiliano Gutiérrez, responsable de la sección Monetaria-Cambiaria del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), analiza la estrategia macroeconómica del Gobierno y destaca: “La desaceleración inflacionaria no es casual: responde a una corrección de los desequilibrios monetarios que durante años alimentaron la suba de precios”.

“Los procesos inflacionarios persistentes, como el que venimos experimentando desde hace años en Argentina, se originan cuando sobra dinero en la economía; es decir, cuando la oferta de dinero crece a un ritmo superior a su demanda de pesos”, explica Gutiérrez.
La notable desaceleración que comenzó en 2024, dice el economista del Ieral, “responde a la corrección de este exceso: una tasa de emisión monetaria que fue desacelerando a lo largo del año y una recuperación sostenida en la demanda de pesos.”
Ese aumento en la demanda de pesos tiene, para Gutiérrez, una causa principal: la consolidación del equilibrio fiscal como pilar de la gestión. Al cerrar la canilla del financiamiento monetario del déficit, el Gobierno eliminó una de las principales fuentes de emisión.
El equilibrio fiscal se ha erigido como un pilar identitario de la gestión Milei y por ende permite mantener cerrada la vertiente de emisión monetaria para financiar las necesidades del gobierno (Gutiérrez)
“El equilibrio fiscal se ha erigido como un pilar identitario de la gestión Milei y por ende permite mantener cerrada la vertiente de emisión monetaria para financiar las necesidades del gobierno”, sostiene. A eso se suma la recuperación de la actividad económica, que también incentivó la demanda de pesos por razones transaccionales.
De cara a lo que viene, Gutiérrez plantea dos escenarios posibles:
- En el optimista, donde la demanda de dinero supera las expectativas iniciales, “la inflación punta converge hacia el 18%/19% anual”.
- En el pesimista, donde esa demanda crece poco, “la inflación se mantendría en niveles cercanos al 30% anual”.
En cualquiera de los dos casos, remarca Gutiérrez: “La inflación de este año se estima que será menor a la de 2025 y sustancialmente inferior a la de los años precedentes. La clave, estará en la capacidad del Banco Central de calibrar sus intervenciones».
José Vargas considera probable que la desaceleración continúe, pero de manera más lenta y con altibajos: “Consideramos una convergencia hacia un 2% mensual promedio hacia fines de 2026”.
Sin embargo, el analista advierte que persisten factores que pueden acelerar el aumento del índice: “Ajustes salariales, reacomodamiento de tarifas, pass-through cambiario, indexación de contratos y fundamentalmente la incertidumbre electoral 2027”. Por todo eso, descarta la posibilidad de una inflación mensual que empiece con cero: “Argentina tiene mucha inercia y no hay estabilidad cambiaria sostenible”.
Julián Neufeld proyecta una inflación en torno al 26% para el corriente año. “Prevemos una rápida profundización del proceso desinflacionario, con variaciones mensuales que comiencen con ‘uno’ a partir del segundo semestre y tiendan a acercarse a ‘cero’ hacia diciembre sin llegar a alcanzarlo todavía.” Esa proyección, aclara, está sujeta a la evolución del conflicto en Medio Oriente y a las decisiones de política energética que tome el gobierno.
En cuanto a qué productos podrían seguir corriendo por encima del promedio, los analistas consultados apuntan en la misma dirección: los servicios regulados. Vargas también menciona carnes y lácteos “por suba de costos domésticos, recomposición del precio internacional y exportaciones”.
Del otro lado, entre los que podrían quedarse más quietos, enumera frutas y verduras -dependen de las condiciones climáticas-, productos masivos con consumo deprimido, indumentaria y electrónica importada.
Según la encuesta de expectativas de inflación elaborada por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella -que en mayo relevó a cerca de 1.000 personas en los principales centros urbanos del país-, los argentinos esperan que la inflación alcance el 37,5% en los próximos doce meses, un valor 3,5 puntos porcentuales por encima de lo que estimaban el mes anterior. La mediana se ubicó en 30%, sin cambios.
Las expectativas subieron en las tres regiones relevadas: en el Gran Buenos Aires treparon de 35,6% a 42,2%, y en los hogares de menores ingresos pasaron de 35% a 41,7%. Los analistas privados, en tanto, son más optimistas: el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central indica que el consenso de las consultoras prevé una inflación anual de 30,5% para 2026. El FMI, en su último informe de staff, proyectó un 25 por ciento.

Para los expertos, las expectativas de inflación no son un dato menor: cuando los consumidores anticipan aumentos, tienden a adelantar decisiones de consumo y las empresas encuentran más margen para remarcar. En un proceso de desinflación, anclar esas expectativas es tan importante como la variación del índice mensual del Indec.
Vargas resumió así su escenario base: “Inflación descendente, pero con pisos relativamente altos, y con regulados y algunos alimentos todavía corriendo arriba del promedio durante el resto del año”.
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ECONOMIA
Cien días del caso Adorni: cinco claves económicas favorables al Gobierno que quedaron fuera de la agenda pública

Cien días atrás, durante el Argentina Week celebrado en Nueva York, la inesperada presencia de Bettina Angeletti, la esposa del jefe de Gabinete Manuel Adorni, en la comitiva presidencial desató una sucesión de hechos impensados que derivaron en un curioso escenario: el Gobierno cosechó algunos logros económicos que no pudo usufructuar.
La novela por entregas del jefe de Gabinete y su patrimonio, cuyas consecuencias aún no finalizaron, se llevó toda la atención. Y si bien los inversores están más atentos a las pantallas de las cotizaciones que a Adorni, su familia, sus casas, su escribana y su arquitecto, en el mundo económico no pasa inadvertida la situación que atraviesa la administración Milei. Hasta el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, lo explicó en una de sus últimas entrevistas como diputado. Cuando fue consultado por el caso Adorni, explicó: “Hay que investigar y la justicia lo va a hacer. Lo que lamento es que estamos ante un milagro económico extraordinario. Y todo pasa totalmente desapercibido”.
Varias noticias económicas de los últimos meses, opacadas en la agenda pública, son inobjetablemente positivas, al menos para los planes que siempre esgrimió el Gobierno: sostener el equilibrio fiscal y estabilizar la economía. Los números de inflación, riesgo país y tasa de interés dan cuenta de ello. Los indicadores que apuntaron a ese objetivo prioritario para el equipo económico mejoraron en paralelo a las zozobras políticas generadas alrededor del jefe de Gabinete.
Todas esas noticias le sirven al Gobierno, o le hubieran servido, para compensar otras noticias inobjetablemente negativas: un mercado laboral que pierde empleo formal y solo crece en monotributistas, la industria y la construcción que no levantan, el consumo masivo deprimido y un nivel de ingresos en caída. En el debate sobre la macro que crece y la micro que cae, el caso Adorni le quitó al Gobierno la oportunidad de aprovechar datos concretos que lo favorecen.

Entre otras noticias, el Gobierno no pudo aprovechar:
Desaceleración de la inflación: Tal vez lo más relevante para los intereses del Gobierno quedó escondido detrás del caso Adorni. Tras casi un año de subas consecutivas y un preocupante pico de 3,4% en marzo, la inflación empezó a ceder. Registró 2,6% en abril y 2,1% en mayo, mientras muchos analistas pronostican que el Indice de Precios al Consumidor de junio empezará con “1″. La inflación núcleo también bajó y en mayo cayó a 1,9%. El Gobierno atribuyó este resultado a la recomposición de la demanda de dinero y la estabilidad del dólar de los últimos meses. Aunque es difícil que se cumpla el pronóstico del Presidente Javier Milei de que el índice de agosto comience con “0″, es claro que se torció la tendencia.
Baja del riesgo país: El indicador bajó de manera pronunciada en las últimas semanas y ya se instaló más cerca de la barrera de los 400 que de la de los 500 puntos básicos. Esta caída se produjo después de la mejora en la calificación de la deuda soberana por parte de Standard & Poor’s, que elevó la nota a B-, y la revisión positiva de Fitch Ratings en mayo. El descenso del riesgo país se atribuyó al avance del ajuste fiscal, la acumulación de reservas del Banco Central y la suba de los bonos argentinos. Aún cuando marcaron desafíos pendientes de importancia, las calificadoras valoraron la mejora en la liquidez externa y la reducción de la vulnerabilidad económica, aunque advirtieron sobre desafíos pendientes para los próximos meses. La posibilidad
Compras de dólares del BCRA: uno de los cuestionamientos mas repetidos en 2025 fue la pasividad del Central en el mercado cambiario. Este año, el BCRA superó la meta anual fijada para 2026, con casi USD 11.000 millones de dólares adquiridos en lo que va del año. La autoridad monetaria encadenó más de 100 jornadas consecutivas con saldo positivo en el mercado de cambios, impulsada por el ingreso de divisas de las exportaciones y la emisión de deuda de empresas y provincias. El stock de reservas brutas superó los 47.800 millones de dólares, el mayor nivel desde 2019. Todo ese movimiento se dio con algo que cualquier Gobierno valora, una estabilidad del dólar oficial que se mantiene lejos del techo de la banda cambiaria.

Proyectos del RIGI: La señal de que seguirán llegando los dólares necesarios para evitar cualquier sobresalto pasa también por las grandes inversiones. Ya se aprobaron 18 proyectos del RIGI con inversiones comprometidas por USD 23.000 millones y una previsión de 57.000 puestos de trabajo, directos e indirectos. En el medio del affaire Adorni, se aprobó el mayor emprendimiento minero del país: la sociedad Vicuña, integrada por la australiana BHP y la canadiense Lundin Mining, invertirá cerca de 10.000 millones de dólares para explotar cobre en San Juan. Si bien los fuertes beneficios impositivos implican resignar recaudación, los proyectos implican una expansión de peso en energía y minería.
Superávit comercial récord: los números del comercio exterior argentino en mayo fueron muy positivos, con exportaciones que superaron por primera vez los USD 9.500 millones en un solo mes, con una suba interancual del 34%. El superávit comercial del mes pasado alcanzó su valor más alto de la historia, según el Indec. El resultado exportador marcó crecimiento tanto en cantidades (18,1%) como en precios (13,9%). Las previsiones de consultores como Marcelo Elizondo o Dante Sica señalan que la Argentina exportará este año más de USD 100.000 millones, bastante por encima de los USD 87.077 millones de 2025. Esos dólares son vitales para los planes económicos y políticos de Milei, invisibilizados por las malas noticias que arrastra el jefe de Gabinete.
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ECONOMIA
Clima de Negocios: qué pasó con el mega data center de USD 25.000 millones y el otro gigante global que también mira a la Patagonia

Un mega data center en la Patagonia con una inversión de hasta USD 25.000 millones con el respaldo, y los dólares, de uno de los gigantes del negocio que mueve al mundo de hoy, la inteligencia artificial.
El anuncio se hizo hace ocho meses y, desde entonces, hubo pocos avances, al menos públicos. Son proyectos de largo plazo, se mueven lento y al ritmo de estos nuevos gigantes corporativos que se sientan a la mesa con las grandes naciones del mundo y salen a la bolsa. Son los verdaderos arquitectos del futuro.
OpenAI, el gigante detrás de ChatGPT, vino al país, se reunió con Javier Milei y anunció con bombos y platillos la mega inversión que, detallaron, llevará adelante con Sur Energy, una empresa nueva que comanda Emiliano Kargieman, el fundador y CEO de Satellogic, la empresa satelital que acaba de convertirse en el último unicornio argentino. También era (¿es?) muy cercano al proyecto Demian Reidel, el experto nuclear que también fue asesor del Presidente y que cayó en desgracia y abandonó el Gobierno en medio de sospechas de gastos excesivos y mal desempeño en Nucleoeléctrica.
Esta semana, por otro lado, Infobae contó en exclusiva que Tesla, el gigante automotriz de Elon Musk, desembarca en Argentina y que una de las ideas que tiene en carpeta para analizar es la construcción de un data center en el país. Lo haría de la mano de YPF Luz.
El anuncio de OpenAI y Sur Energy se dio en el contexto de Stargate, el programa global de inversión en este tipo de instalaciones de la empresa de Sam Altman.
Se comunicó también que se habían firmado acuerdos con Central Puerto y Genneia para la provisión de la energía de la instalación que, según detalló este medio en ese momento, se realizará en Neuquén.
Hubo algunas reuniones con representantes del gobierno de Rolando Figueroa y se afinó la locación: se trabaja para que sea en el departamento de Confluencia, en la línea de localidades cercanas al río Limay, límite con Río Negro. Se vieron terrenos en Senillosa y Arroyito, esta última más cercana al El Chocón y la idea es hacer una suerte de parque industrial para la actividad. En el norte de ese departamento están Tratayén, uno de los extremos del Gasoducto Perito Moreno (ex GPNK) y Añelo, la localidad que es corazón de Vaca Muerta. El acceso cercano a gas está asegurado.
“Ahora la provincia espera que los privados activan”, detalló una fuente neuquina. Dos ejecutivos vinculadas al proyecto aseguraron a este medio que el proyecto “sigue en pie”, aunque hay temas bajo análisis. Espero novedades para este año y hace hincapié en que son procesos largos con muchas variables en juego.
Enseguida se habló del alto consumo de agua de estas instalaciones y del impacto ambiental que provocan. Kargieman salió rápido a asegurar que será una planta alimentada por energía limpia y sustentable, con sistema de enfriamiento “direct-to-chip”, y que usará agua para el enfriamiento en un circuito cerrado. “El consumo de agua esperado es el mismo que tendrán los baños del personal. Es un proyecto 100% sustentable”, destacó el empresario. También prometió estudios previos de impacto antes del inicio de las obras de infraestructura y que se cumplirán con todos los controles y requerimientos.
Por otro lado, Kargieman estimó que durante los 20 años de vida útil del data center, los flujos de divisas por exportación de servicios computacionales superarán con creces la inversión de capital inicial. Aproximadamente, el 20% del costo de construcción, según sus proyecciones, se ejecutaría a través de empresas locales.
Desde entonces, ni Sur Energy ni OpenAI dieron pistas sobre novedades de la iniciativa aunque se sabe que el gigante IA está demorando, y que hasta puso en pausa otras inversiones anunciadas.

“Construir la infraestructura necesaria para que la inteligencia sea más accesible, útil y confiable para personas y empresas en todo el mundo es un esfuerzo de largo plazo, y OpenAI está comprometida con ese objetivo. En octubre, anunciamos que OpenAI y Sur Energy firmaron una Carta de Intención (LOI) para explorar un proyecto de centro de datos a gran escala en Argentina, en el que Sur Energy sería el desarrollador de energía e infraestructura. Es un proyecto complejo y de largo plazo. Mantenemos nuestra intención”, dijeron desde la empresa a Infobae.
La empresa dice que desarrolla deliberadamente una estrategia flexible a través con varios socios, lo que les permite sumar capacidad de cómputo adicional en línea “de manera eficiente a medida que evolucionan las condiciones del mercado”.
“Nuestra estrategia es poner capacidad en línea a escala para que la IA pueda ser más útil, confiable, eficiente y asequible para más personas. La reciente inauguración de obras en Michigan es una muestra sólida de esa estrategia pasando de anuncios a proyectos reales sobre el terreno, con socios sólidos, empleos locales, beneficios para la comunidad y una planificación responsable de la infraestructura”, dijeron. De Argentina, nada puntual.

También son parte de las inversiones de OpenAI empresas como Oracle, Nvidia y SoftBank. De forma conjunta anunciaron inversiones por unos 500.000 millones de dólares para 10 GW de potencia e instalaciones en varios puntos del globo. Con todo, el propio Altman reconoció en marzo, en la Cumbre de Infraestructura de BlackRock, que la escala del proyecto genera fallas constantes —ejemplificó con un evento climático severo que afectó temporalmente el campus de Abilene— y que la compañía navega problemas de cadena de suministro y presión de plazos, en momentos en que OpenAI moderaba su agresividad de gasto de cara a una potencial salida a bolsa, en una carrera con su rival Anthropic, creador de Claude. En el medio hubo algunos “parates”, como freno en una de las expansiones del mega data center de Abilene, Texas, una pausa en Stargate UK y cambios en el negocio en Noruega, que lleva adelante con Microsoft.
El proyecto local, pensado para unos 500 megavatios, una capacidad que más que triplicaba la demanda actual de toda la región cuando se anunció, sonaba ideal en ese momento para el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que diseñó Milei para atraen dólares del exterior y que hoy conforman un poco menos de 2o proyecto, sobre todo de energía y minería. Ahora entraría de lleno en lo que se anunció como Súper RIGI, un nuevo esquema para proyectos de más de USD 1.000 millones y que incluye a data centers e infraestructura IA. Se trata de una iniciativa del Gobierno que aún debe ser aprobada por el Congreso.
Sur Energy fue ideada por Kargieman y Mat Travizano, un físico y emprendedor tecnológico que falleció en un accidente de escalada en California, días antes del anuncio. “Mat debería estar acá, anunciando este mega proyecto. Vamos a seguir con su idea y legado”, dijo Kargieman. OpenAI se presentó como offtaker: se comprometió a comprar la capacidad computacional que genere la instalación, garantizando así la viabilidad del proyecto sin ser el inversor directo, y no mucho más. “Este hito va más allá de la infraestructura. Se trata de poner la inteligencia artificial en manos de la gente de toda la Argentina“, afirmó Altman en un video que se difundió en el anuncio. Nunca más se lo escuchó hablar del tema.
En paralelo, la semana que pasó apareció Tesla, el gigante de los autos eléctricos y autónomos de Musk, y se sumó a los rumores sobre nuevos data centers en la Patagonia. O al menos a la posibilidad de que eso pueda ocurrir. También lo adelantó este medio.

Tesla e YPF anunciaron un acuerdo para comenzar a desplegar una red de cargadores eléctricos en el país, y rápido aparecieron otros posibles negocios que podría hacer la empresa en el país, donde abrió oficina propia y ya designó un CEO para la operación local y Uruguay. Se trata de Joaquín Lizarralde, ex director comercial de Kavak.
El primer proyecto ya definido comenzará en el segundo semestre de este año con estaciones de servicio de YPF equipadas con cargadores eléctricos. El despliegue arrancará en el AMBA y en otras ciudades grandes de la provincia de Buenos Aires, con una primera instalación prevista en Nordelta, mientras en paralelo se tramitarán permisos provinciales.
Musk pidió puntualmente llegar al sur de la Patagonia, a Ushuaia puntualmente, con esa red: lo desvela el despliegue de empresas chinas, de autos y otras, en la región y quiere ser competitivo en todo el continente llegando a todos los rincones con sus empresas. Y también con su influencia: es conocida la relación de cercanía que tiene con el presidente Javier Milei, con quien se reunió varias veces en EEUU. Solo basta recordar sus fotos con la motosierra que le regaló el mandatario cuando el magnate aún era funcionario de Trump.
La semana pasada, el presidente de YPF, Horacio Marín, visitó la Gigafactory de Tesla en Texas el mismo día en que se conoció el acuerdo. En el comunicado oficial de la compañía, Marín afirmó: “En YPF creemos que el futuro de la energía requiere un enfoque integrado que combine infraestructura, tecnología e innovación”.

El segundo negocio en estudio es un data center en la Patagonia, específicamente en Neuquén, que Tesla desarrollaría en asociación con YPF Luz. En ese esquema, Tesla aportaría infraestructura a través de su unidad de negocios especializada y la empresa eléctrica de YPF sumaría el gas para el desarrollo del proyecto.
Para avanzar en esa asociación llegará una delegación de Tesla en julio. El itinerario previsto incluye Buenos Aires y luego Neuquén. Fuentes cercanas a la negociación dijeron a Infobae: “La idea es firmar un acuerdo los próximos meses. Es un proyecto que podría entrar al Súper RIGI”.
Así, al menos con ideas que se verá cómo evolucionan, Altman y Musk ponen sus ojos en el país para sus mega data centers. Se trata de proyectos: uno anunciado con poco avance, el otro como una posibilidad. Ambos son viejos conocidos; enemigos íntimos podría decirse.
En los últimos meses de 2015 sellaron lo que parecía una sociedad histórica: Altman cofundó OpenAI junto con Elon Musk, Ilya Sutskever, Greg Brockman y otros investigadores, todos con intereses profundos en IA. El objetivo declarado era tan ambicioso como idealista: construir una IA que beneficiara a la humanidad entera, no a un puñado de accionistas. Altman y Brockman habían previsto recaudar 100 millones de dólares para arrancar. Musk, en cambio, insistió en apuntar más alto. Fue una breve luna de miel: el hoy hombre más rico del mundo dejó el board en 2018, oficialmente para evitar conflictos de interés con Tesla, que avanzaba en IA para sus vehículos autónomos. Otros dicen que buscó más poder –incluso ser CEO–, no lo logró y se fue.
Luego, Musk lanzó su propia firma de inteligencia artificial, xAI, en 2023, con Grok como modelo insignia y un relato fundacional muy parecido a OpenAI: misión abierta, sin fines de lucro, al servicio de la humanidad. Un año después, presentó una demanda contra Altman, Brockman y la propia OpenAI. Habló de incumplimiento de contrato y que sus ex socios lo estafaron: pidió una compensación de más de USD 134.000 millones.
En abril fue el juicio. Altman reconoció que durante años sintió una profunda admiración por Musk antes de que la relación se deteriorara por completo. El jurado dijo que tenía razón y Elon prometió apelar.
¿Serán vecinos en Neuquén? Como sea, aún tiene cuentas pendientes.
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ECONOMIA
Cómo sigue la economía en el segundo semestre: inflación en baja, dólar algo más picante y mejora gradual del consumo

La primera parte del año está llegando a su fin con un balance mixto para el Gobierno. Por un lado se multiplicó la oferta de dólares, el superávit comercial tocó niveles récord y el Banco Central compró más de USD 10.000 millones en los primeros seis meses. Además, luego de un pico en el arranque de 2026, la inflación empezó a desacelerar con el inicio del segundo trimestre y la disminución continúa.
Pero la alegría no es completa: los estudios de humor social muestran un fuerte malestar de la gente, que no termina de recibir el “derrame” de esa lluvia de dólares ni el impacto favorable de los sectores ganadores. Distintas encuestas muestran que el nivel de aprobación de Javier Milei no supera el 35%, contra una percepción negativa superior al 60 por ciento.
La buena noticia para el Gobierno es que nadie capitaliza el descontento. Los dirigentes peronistas, al menos, se mantienen con un amplio voto negativo. No es casual el crecimiento de Miryam Bregman en las encuestas: se trata de una opción extrema (en este caso, de izquierda) que muchos buscan como opción diferente al abanico que va de libertarios a kirchneristas.
La última semana se conoció un dato que hace crecer las expectativas en el Gobierno. El índice de confianza del consumidor que elabora la Universidad Di Tella con Poliarquía creció más de 6 puntos porcentuales en el arranque de junio. Más relevante aún es que la mejora se dio en especial en el Gran Buenos Aires, donde la recuperación fue de 10 puntos. De todas maneras, en el interior el índice arroja una mejor medición que en los grandes centros urbanos.
Se trata de la segunda mejora consecutiva de esta medición, que coincide con los dos meses de desaceleración inflacionaria luego del pico de 3,4% alcanzado en marzo. Ahora se espera que en junio se produzca una nueva baja pero con un condimento adicional, ya que es muy probable que se perfore el 2% mensual.
Desde mediados del año pasado la suba de precios impactó negativamente en los ingresos, que perdieron alrededor de un 10 por ciento
La disminución de la inflación es el principal argumento del equipo económico para esperar una recuperación del consumo, a partir de la mejora de los salarios en términos reales. Desde mediados del año pasado la suba de precios impactó negativamente en los ingresos, que perdieron alrededor de un 10 por ciento.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Junto a una recuperación de los salarios también debería ayudar la reducción de la tasa de interés y la gradual reaparición del crédito. Si bien la mora se mantiene en niveles muy altos, tiene más que ver con un efecto residual de lo que fue el pico de tasas del año pasado, en medio de la crisis cambiaria previa a las elecciones.
En junio se viene produciendo un cambio de tendencia en relación al tipo de cambio. Por primera vez en el año el dólar apunta a superar a la inflación. La cotización oficial arrancó en $1.430 y el viernes trepó hasta $1.480, un aumento del orden del 3%, contra una inflación que estaría por debajo del 2 por ciento. Esto detiene el proceso de apreciación cambiaria, que acumuló cerca de 10% en los primeros cinco meses del año.
Todo indica que esta tendencia podría mantenerse en los meses que siguen. El dólar dejaría así de atrasarse, un peligro a evitar a medida que se acercan las elecciones.
El BCRA bajó la compra de dólares a menos de la mitad en lo que va de junio en relación al mes anterior para no poner más presión sobre la divisa
El panorama está lejos de ser preocupante para los meses que vienen. El Gobierno está cómodo dejando deslizar el tipo de cambio sin que se produzcan grandes saltos. Por lo pronto, el BCRA bajó la compra de dólares a menos de la mitad en lo que va de junio en relación al mes anterior para no poner más presión sobre la divisa.
Si bien se espera que en el segundo semestre disminuya la oferta de divisas, Argentina está ante un cambio estructural. La famosa “restricción externa” parece haber quedado en la historia y la abundancia de dólares parece ser la nueva normalidad. Esperar que un dólar alto solucione los problemas de los sectores poco productivos ya parece cosa del pasado.

Fernando Marengo, economista jefe de Black Toro, proyectó que el salto de las exportaciones de energía será muy significativo en 2027. “Con un cálculo de barril de USD 64, Argentina exportaría este año unos USD 13.500 millones de petróleo. Para el año que viene, con ese mismo precio estaríamos ya por encima de los USD 20.000 millones”.
El saldo favorable de la balanza energética superó por primera vez los USD 10.000 millones en mayo, lo que habla a las claras de la evolución de un sector que en pocos años generará tantos dólares como el campo.
La pregunta del millón es cuál será el comportamiento del tipo de cambio durante el proceso electoral del año próximo. ¿Será o no necesaria la ayuda una vez más del Tesoro americano? Es difícil responderlo hoy.
Pero si bien es razonable que la demanda de dólares crezca de modo significativo antes de las elecciones, la oferta de divisas también será mucho mayor que la de 2025. Están los dólares de la energía, del campo si se repite la nueva cosecha y todo lo que ingrese por el canal financiero, es decir emisiones de deuda.
En ese sentido, uno de los temas claves que miran los inversores en relación al tercer trimestre es el posible regreso de la Argentina a los mercados de crédito internacional. Daniel Marx, director de Quantum Finanzas, consideró “razonable seguir los pasos de Ecuador, que tiene la misma calificación de Argentina. Esto implica salir al mercado con una colocación de bonos relativamente chica, pero que genere demanda insatisfecha y luego colocar por un monto mayor y tasas más bajas”.
La reducción del riesgo país por debajo de los 450 puntos acerca mucho esta posibilidad. Incluso el Banco Mundial, al confirmar las garantías para que el Gobierno consiga financiamiento más barato, enfatizó que la prioridad es que Argentina recupere el acceso a los mercados.
El 9 de julio se pagará un nuevo vencimiento por USD 4.200 millones de Bonares y es posible que una parte sea reinvertido en más bonos. No es descabellado esperar que el riesgo país baje un nuevo escalón y se acerque a niveles de 350 puntos.
En ese caso, una emisión internacional de deuda permitiría acumular dólares para cubrir los vencimientos del año que viene, que solo con el FMI y los bonistas privados superan los USD 18.000 millones.
No solo el Gobierno busca aceitar la relación con los mercados internacional. También Axel Kicillof va dando de a poco algunos pasos. Luego del viaje a Europa, su ministro de Economía, Pablo López, se reunió con banqueros y fondos de inversión en EEUU y Europa.
La respuesta respecto a una posible candidatura presidencial del gobernador bonaerense fue más bien fría: “Ya estuvo en el gobierno con el kirchnerismo y ya lo conocemos. No es fácil creerle que ahora piensa hacer las cosas diferente”, le dijeron en encuentros que se mantuvieron en estricta reserva En Wall Street.
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