INTERNACIONAL
La mujer que aprendió a manejar un helicóptero por amor y protagonizó la fuga más espectacular de la historia

Un hombre se escapa de una cárcel de máxima seguridad de París. No es Jean Paul Belmondo. Sucede en la realidad. No hace un túnel, ni se esconde en el canasto de la ropa sucia; tampoco soborna guardiacárceles; ni consigue una ametralladora y se fuga a sangre y fuego. Utiliza un método más original. Y, por supuesto, mucho más espectacular: lo hace en helicóptero. Una de las fugas más sorprendentes de la historia cumplió cuarenta años.
Esta es una historia tan increíble que sólo puede ser real. Ningún guionista pudo haberla inventado (aunque muchos luego se inspiraron en ella). Es una historia de policías y ladrones. De crímenes, de persecuciones, de prisiones. Y principalmente una gran historia de amor. Aunque, a simple vista, pareciera que se trata sobre uno de los mayores criminales franceses del siglo XX, la verdadera protagonista es Nadine, su esposa.
Una mujer dispuesta a todo por salvar al hombre que ama, dispuesta a todo para que sus hijos crezcan con su padre al lado.
Michel Vaujour era una leyenda del hampa francés que durante décadas vivió en un loop de delito, prisión y ansias de liberación. Un hombre que no dejaba de delinquir y que una vez apresado no dejaba de intentar escaparse, no se resignaba a perder la libertad. Sus intentos de fuga y los escapes que logró hacer con éxito tuvieron siempre un cariz cinematográfico. A pesar de eso, si por algo quedará en la historia es por la determinación, la obstinación, de su mujer Nadine. La prisión La Santé donde estaba preso Michel Vaujour. (Foto: AP)
Michel Vaujour tuvo una infancia difícil. Sus padres lo abandonaron siendo muy pequeño. Una tía se encargó de su crianza hasta que murió a causa de un cáncer cuando Michael tenía ocho años. Al poco tiempo las travesuras se convirtieron en incidentes y éstos, en delitos. A los 18 años fue detenido por primera vez por el robo de un auto. Las entradas y salidas de la cárcel se sucedieron hasta que poco después sufrió su primera condena larga. Diez años de prisión. Vaujour nunca recibió una condena creyendo que la cumpliría. Desde el momento en que ingresaba a un presidio, todos sus pensamientos y energías estaban puestas en diseñar planes de escape. Desde 1973 protagonizó seis fugas exitosas de diferentes presidios. Un escapista experto.
A principios de la década del ochenta lo detuvieron una vez más (ya casi llegaba a la decena). En esta ocasión por robo a un banco y por intento de homicidio a un policía (le disparó mientras trataba de evitar el arresto), le esperaba una pena larga ya que también debía purgar los años que debía de las anteriores sanciones penales que no había cumplido.
Hasta ese momento parecía haber cubierto cada uno de los posibles escapes conocidos por la literatura policial y el cine de acción. La primera vez obtuvo copias de las llaves de los portones de una prisión provincial al quitarle a un guardia el manojo de llaves y utilizar jabón para hacer el molde y replicarlas. En otra ocasión, talló un arma en jabón, la pintó laboriosamente de negro y la utilizó para amenazar al resto y poder salir caminando por la puerta principal. También se ocultó entre la basura que cada día operarios sacaban a la calle. Hasta instigó un motín para aprovechar la confusión y salir mientras la atención estaba puesta en otro lado.
Apenas enterada de su fuga, en cada oportunidad, la policía local salía desesperada en su caza pero Vaujour se escondía bien. Nunca era alcanzado en esa persecución inicial. Aunque siempre volvía a caer. A los pocos meses volvía a delinquir y lo apresaban. Foto del juicio a Michel Vaujour. (Foto: Archivo)
Las legislaciones antiguas no penaban la fuga. Varias modernas tampoco lo hacen. El principio en el que se inspiran sostiene que el ansia de libertad es una inclinación natural del ser humano. El hombre tiende a la libertad. Y sus deseos de ser libre, aún si ello implica fugarse de una cárcel, deben ser considerados. Las leyes modernas, naturalmente, penan algunos actos que se dan en estas fugas de manera que no queden impunes: daño a la propiedad pública, uso de armas, lesiones, interrupción violenta de condena (un intento de fuga también interrumpe la “buena conducta” en aquellos sistemas que la consideran para reducir las condenas). Francisco Suárez, un jesuita del Siglo XVII, hasta sostenía que la fuga era legítima cuando la pena no era proporcional, demasiado extensa o las condiciones de la prisión eran inhumanas.
La estadía de Vaujour en la cárcel parisina de La Santé parecía la definitiva. Lo derivaron allí porque era un penal de máxima seguridad. Ya todos estaban alertados de sus intenciones. Tenía los ojos de cada guardia del presidio sobre él. Pero mucho no le importó. Puso en práctica planes descabellados para lograr su libertad. Todos fueron abortados. La sanción que recibía cada vez era la de pasar muchas semanas en aislamiento. Una celda oscura, sin comunicación con nadie, en la que las horas se detienen, en las que no se sabe cuándo es de día ni de noche, en las que el silencio distorsiona las percepciones y enloquece. Pero él siempre regresaba con nuevos planes. Cada día en aislamiento sólo reforzaba su vocación de libertad.
Casi no recibía visitas. Sólo dos mujeres seguían firmes junto a él. Su hermana y su esposa, Nadine. Ellas iban en cada día de visitas y se quedaban el mayor tiempo posible. Le llevaban comida, ropa, revistas y cigarrillos.
El 26 de mayo de 1986, cuando los parisinos se enteraron de que se había producido la más espectacular fuga de la historia de la cárcel de La Santé, no tuvieron dudas de quién era el protagonista. Pero mientras pasaban las horas y los noticieros televisivos y las ediciones vespertinas urgentes de los diarios daban mayor información, la sorpresa se incrementaba. Michel Vaujour se había superado. Se había escapado de La Santé en helicóptero.
Las informaciones eran confusas y las preguntas múltiples. ¿Cómo había conseguido un helicóptero? ¿Quién lo manejaba? ¿Quién era el propietario? ¿Cómo había logrado llegar a los techos de la prisión para abordar la nave? ¿Hacia dónde había escapado? ¿Qué pasó con el helicóptero? Casi todas las preguntas tuvieron prontas y sorprendentes respuestas.

Portada de Paris Match acerca del escape de Michel Vaujour. (Foto: Paris Match)
Esa mañana Michel Vaujour y Regis Hernández, un cómplice que estaba en su mismo pabellón, amenazaron a compañeros y guardias con lanzar granadas. Así fueron abriéndose paso. Pero en vez de ir hacia las puertas exteriores se dirigieron a los techos. Los guardiacárceles no entendían con claridad qué pasaba pero no se preocuparon demasiado porque no entendían de qué manera se escaparían. La amenaza de las granadas los persuadió; mantuvieron una distancia prudencial. Sin embargo, pasadas las horas descubrieron que esas supuestas granadas eran frutas pintadas de verde y negro por los dos reclusos. Una maniobra que solía usar Vaujour para evitar los agravantes por uso de armas de fuego.
De pronto un helicóptero sobrevoló La Santé. Quien piloteaba la máquina desoyó todas las advertencias y quedó muy cerca del techo de la prisión. Los dos hombres llegaron corriendo. Se vio un arma (que luego se supo que también era de juguete). El piloto lanzó una soga de la que los hombres se asieron. Mientras levantaba vuelo, Vaujour se estiró y con sus dos brazos se colgó de uno de los patines del helicóptero. El otro hombre se soltó de la soga y quedó dentro del presidio levantando sus brazos, ofreciendo la rendición. Nunca se supo si fue decisión propia o si sus secuaces lo abandonaron.
La nave aterrizó en la cancha de fútbol de una universidad cercana y el fugado y el piloto se subieron a un auto que los esperaba y se marcharon. La policía no los alcanzó. Sólo encontraron el helicóptero vacío sobre el césped. Buscaron rastros y huellas digitales que les pudieran dar alguna pista sobre quién había sido el que facilitó la fuga. Pero no necesitaron de ninguna pericia forense. A los pocos minutos, alguien se presentó y reclamó la propiedad del helicóptero. Una de las pocas agencias parisinas que los alquilaban. El dueño dijo quién se lo había rentado por una hora de vuelo. A los investigadores el nombre no les dijo gran cosa pero cuando le pidieron que describiera al hombre que lo alquiló, el hombre se rió. “¿Cómo un hombre? Es una mujer”, dijo. Luego de describirla ya no quedaron dudas. Quien manejaba el helicóptero era Nadine Vaujour, la esposa de Michel.

Investigadores examinando el helicóptero utilizado en la fuga de La Santé. (Foto: Alloutte)
Nadine se subió por primera vez a un helicóptero cinco meses antes. Pero en ese tiempo hizo el curso correspondiente y obtuvo la matrícula habilitante para pilotearlos. Sus instructores dijeron que era una mujer callada, discreta y muy aplicada. Que su puntuación en el examen final fue de 58 sobre 60, la más alta de esa jornada. Que mientras cursaban, la ponían a ella como ejemplo frente a los demás alumnos. Nadine sumó horas de vuelo y dos o tres veces por semana alquilaba uno para dar paseos de una hora. Todo esto lo hizo utilizando una identidad falsa para no levantar sospechas. A veces iba sola, otras acompañado por hombres o mujeres, pero nunca repetía compañero. Al mismo tiempo, Nadine visitaba a su marido en la prisión. En cada paquete que le llevaba, escondía pequeños papeles en los que con letra microscópica narraba el plan de escape. En la última visita le comunicó de esa manera, la fecha y la hora del gran día.
Leé también: Orgías, abusos, abandono de menores y un líder que se creía un dios: la secta que rompió todas las reglas
Los investigadores rápidamente reconstruyeron los días previos. Nadine hizo el curso, se recibió, sumó horas de vuelo, alquiló periódicamente la nave para no levantar sospechas y el día clave, luego de levantar vuelo, aterrizó en una zona cercana, cambió las patentes del helicóptero por unas falsas para distraer a la policía, para que tardaran algo más en identificarla y así ganar tiempo para su escape posterior por tierra. Y después volvió a despegar hacia La Santé para recoger a su marido.
Nadine y Michel tenían dos hijos pequeños que estaban al cuidado de la madre de ella. Tras la fuga, la policía rodeó la casa de la abuela por si los delincuentes más buscados se ponían en contacto con sus hijos. Pero después de dos o tres días de silencio e inacción, la policía entró a la casa de la señora. La encontraron viendo una novela de la tarde en la televisión. Revisaron toda la casa y no encontraron ni a sus nietos ni ningún elemento incriminatorio. La señora los despidió con molestia porque le hicieron perder el final de la tira televisiva. Los Vaujour habían logrado también sacar a sus hijos delante de las narices de la policía parisina.
La búsqueda se extendió por toda Francia pero fue infructuosa. La pareja había desaparecido. Sin embargo, ocupaban la tapa de todos los diarios y revistas. La historia policial había mutado en gran historia de amor. La mujer que aprendió a manejar helicópteros por amor. El escape más romántico de la historia. Nadine se convirtió en una rara mezcla de Bonnie (con su Clyde) y Amelia Earhart. Nadine Vaujour pilotando un helicóptero en 1986. (Foto: Allouette)
Pero la pulsión delictiva de Michel lo hizo volver a escena pronto. Exactamente cuatro meses después de su gran escape, tuvo un enfrentamiento con la policía mientras robaba un banco, también en París, junto a dos secuaces. Uno de los disparos policiales se alojó en su cabeza. Las fuerzas del orden de la zona estaban alertas porque tres días antes había habido otro robo en un banco cercano. Al momento de abatir al delincuente no sabían de quién se trataba. Recién en el hospital, pudieron determinar su identidad a través de sus tatuajes y las huellas dactilares. Michel Vaujour luchaba por su vida. Las posibilidades eran escasas. Después de pasar semanas en coma, se despertó. Pero había perdido para siempre la movilidad de sus piernas.
Al día siguiente encontraron a Nadine. No opuso resistencia. Sólo pidió que sus hijos fueran llevados, una vez más, con su abuela. Ella estaba embarazada de nuevo. Por su responsabilidad en la fuga fue condenada a 14 meses de prisión, de los que cumplió efectivamente unos pocos. Fue liberada para dar a luz.
La pareja de los Vaujour se disolvió unos años después. Michel se volvió a casar. Y permaneció varios años más detenido hasta que a principios del nuevo milenio le redujeron la pena. En total pasó 27 años preso de los cuáles casi 17 los hizo en aislamiento. Se convirtió en guionista de cine. Imaginación nunca le faltó.
Nadine ya no tuvo que delinquir, ya no fue empujada por el amor (o al menos por su pareja) hacia el delito. Estudió derecho y se dedicó a defender clientes y a luchar por los derechos de los presos y, en especial, para que las cárceles presenten condiciones dignas de vida.
En Francia desde el caso de Michel y Nadine Vaujour se instaló una extraña tradición entre presidarios escapistas y en las últimas décadas ya hubo al menos cinco que utilizaron helicópteros para sus fugas. El último fue otro pertinaz Houdini carcelario llamado Redoine Faid que en 2018 salió volando de la penitenciaria Seine-et-Marne. La anterior oportunidad en que Faid se había ido de una cárcel lo hizo en 2013 con un festival de explosivos que nadie sabe bien cómo logró introducir. Hizo volar las cinco puertas que lo separaban de la calle. Un digno sucesor del retirado Vaujour.
Sumario, Francia, Escape, prision
INTERNACIONAL
La fuerte influencia de Trump en la victoria de la derecha en Colombia

INTERNACIONAL
‘It’s a mess’: GOP turns on House conservatives as voter ID blockade stalls Trump’s agenda

NEWYou can now listen to Fox News articles!
House conservatives’ decision to grind the chamber to a halt in an effort to force Senate action on the SAVE America Act is drawing sharp backlash from Republicans across the conference, who say the strategy is accomplishing little beyond derailing their own agenda.
House Republicans were forced to punt several votes this week after the conservative splinter group, led by Rep. Anna Paulina Luna, R-Fla., used a routine procedural hurdle teeing up legislation as leverage to force the Senate to consider the stalled election bill.
The tactic appeared to fall flat after the Senate left Washington for a planned recess Wednesday while the House floor remained at a standstill, leaving SAVE no closer to passage.
‘AS LONG AS IT TAKES’: TRUMP ALLIES FREEZE HOUSE FLOOR TO PRESSURE SENATE ON VOTER ID BILL
Rep. Ralph Norman, R-S.C., speaks during the House Freedom Caucus news conference in the U.S. Capitol urging Senate action on the SAVE America Act on June 25, 2026. (Bill Clark/CQ-Roll Call, Inc./Getty Images)
«It’s a mess,» Rep. Nick Langworthy, R-N.Y., told Fox News Digital. «We have to be able to continue to function.»
«It’s just creating more inaction and more reasons for people to have a bad taste in their mouth about the U.S. House,» he continued, referring to the legislative paralysis.
Even after President Donald Trump urged the group to stand down in a Truth Social post Thursday after meeting with House Speaker Mike Johnson, R-La., it’s unclear whether his directive to «stop grandstanding» will be enough to reopen the House floor when lawmakers return Monday.
Luna, a Trump ally, is pushing for the SAVE America Act to be attached to the annual defense policy bill expected to receive a vote in the House next week.
TWO DOZEN HOUSE REPUBLICANS GO TO WAR WITH SENATE GOP OVER SAVE AMERICA ACT
Pairing the measures could jeopardize consideration of the must-pass defense bill and would likely doom its chances in the Senate, where Republican leadership insists the votes aren’t there to pass SAVE.
«Using floor time as a pressure campaign on the Senate is a strategy that has not moved the needle, and right now it is costing us momentum on our own agenda,» a senior Republican aide told Fox News Digital. «We can keep making the case for SAVE without bringing the House to a grinding halt in the process.»
«This is a longstanding issue we’ve had with members who don’t function as a team,» Rep. Mariannette Miller-Meeks, R-Iowa, told Fox News Digital in an interview. «We win when we work and function as a team, and it’s imperative for us to be able to keep the majority.»
Asked about conservative hardliners’ vow to oppose all legislation in protest of SAVE, Rep. Brian Fitzpatrick, R-Pa., said, «I don’t know why they would want to take their own initiatives off the table, because there’s a math problem in the Senate.»
The standoff has exposed a growing divide among House Republicans over what should take priority before the fast-approaching midterms: conservatives who see SAVE as the conference’s top objective despite the House having already passed multiple versions of the bill, and a larger bloc of Republicans who argue the party can’t afford to sideline the rest of its agenda.
BITTER HOUSE GOP DIVISIONS ERUPT AFTER JOHNSON SHUTS DOWN VOTES OVER REPUBLICAN MUTINY

Senate Majority Leader John Thune speaks during a news conference after a weekly policy luncheon with Senate Republicans at the U.S. Capitol in Washington, D.C. (Anna Moneymaker/Getty Images)
With fewer than 30 scheduled legislative days in the House left before the midterms, both camps have little time to spare.
Meanwhile, Republican leadership is racing to advance government funding bills, renew a lapsed surveillance program targeting foreigners overseas, and assemble a third party-line megabill that could incorporate hundreds of millions of dollars in defense spending requested by the Pentagon.
«We should be spending every bit of energy we have building it,» the senior GOP aide told Fox News Digital, referring to the third budget reconciliation bill.
The package has struggled to get off the ground due to GOP divisions over whether to include elements of SAVE and what spending cuts would pay for the legislation, among other sticking points.
But some conservatives, including several who will not be returning next Congress, argued SAVE should take priority over everything else.
«I personally think we should not have any more legislation until the Senate comes back in session,» Rep. Ralph Norman, R-S.C., said Thursday.
«What is happening in the U.S. Senate is laziness, and quite frankly, it’s disgusting,» Rep. Byron Donalds, R-Fla., said Thursday. «They need to come back. They need to pass this legislation.»
Senate Republicans, meanwhile, have repeatedly dismissed the criticism as misguided. And the Senate GOP has voted on the SAVE America Act, and several variations of it a handful of times without success.
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
Nor has the House passed Trump’s version of the legislation, which would add mail-in voting restrictions, prohibit men in women’s sports and ban child sex change procedures.
«Why is the House blaming the Senate for not passing the SAVE America Act when they themselves have never voted on the president’s version of SAVE?» a Senate GOP aide told Fox News Digital. «Instead of being obsessed with a chamber they don’t serve in, the House Freedom Caucus should be focused on passing the president’s agenda instead of standing in his way.»
Amid GOP infighting, some Democrats are boasting that they have governed more effectively from the minority.
«It feels like we’re passing more with the discharge approach than they’re doing with regular legislation,» Rep. Glenn Ivey, D-Md., told Fox News Digital. «They really ought to be able to manage it better than this.»
politics, midterm elections, congress, republicans, house of representatives, senate elections
INTERNACIONAL
La derecha de Estados Unidos se replantea su postura sobre Irán

Pero en los últimos meses, y sobre todo desde que el gobierno de Donald Trump ha defendido su acuerdo de paz preliminar, se ha ido afianzando una perspectiva diferente en algunos sectores de la derecha estadounidense: Irán como un país pragmático con el que Estados Unidos puede, y debe, aprender a convivir.
Este cambio radical lo ha liderado el presidente Trump, que la semana pasada calificó a los líderes iraníes de “gente fuerte, gente inteligente”, pero va mucho más allá de él. El vicepresidente JD Vance se ha convertido en su principal defensor. Los conservadores, que durante mucho tiempo han mostrado una tendencia aislacionista, han recibido un nuevo ímpetu. Incluso algunos de los llamados halcones -que siempre han tenido un enfoque más agresivo sobre el conflicto- han cambiado de tono.
Es demasiado pronto para saber si este cambio durará. Muchos republicanos mantienen su postura de línea dura, y Trump ha amenazado de vez en cuando con reanudar la guerra. Parte de este cambio de discurso entre los republicanos podría deberse a la conocida trayectoria de la era Trump para mantenerse en la línea de un presidente voluble.
Pero las entrevistas muestran que el giro de la derecha, que se aleja de la tradicional postura belicista republicana respecto a Irán, está impulsado por factores que van más allá del deseo de Trump de desentenderse del conflicto. Hay un cambio generacional en el partido que se aleja del apoyo incondicional a Israel, el archienemigo de Irán, e incluso muestra, a regañadientes, cierta admiración por la capacidad del régimen iraní para resistir semanas de bombardeos intensos.
Se trata de una dinámica política interna con implicaciones globales; un asunto que queda claro en las consecuencias de la guerra de Irán para el suministro energético de Europa y Asia, así como para la seguridad de los países árabes del Golfo Pérsico.
“Irán se ha defendido. Bien por Irán”, dijo Curt Mills, director ejecutivo de The American Conservative, transmitiendo lo que describió como el mensaje de Trump a los estadounidenses. “Y eso significa que a Estados Unidos solo le interesa bajarle un poco los humos a estos tipos”.
Mills, de 35 años, dirige una revista fundada por uno de los aislacionistas originales del conservadurismo moderno, Patrick Buchanan. Defiende desde hace mucho tiempo la moderación en política exterior, una opinión que, según las encuestas, comparten muchos republicanos más jóvenes, que alcanzaron la mayoría de edad durante las guerras de Irak y Afganistán. “Decir que estamos en contra de pelear contra Irán desde la derecha es cada vez menos tabú”, dijo Mills.
Stephen Bannon, exasesor principal de Trump, describió al presidente como un “negociador y un pragmático” que ahora sabe que “no va a celebrar una ceremonia de rendición en el acorazado Misuri, en el puerto de Bandar Abbas», el puerto iraní. Bannon evocó las antiguas guerras de Persia contra Grecia y Roma para explicar la dificultad de Trump para derrotar a Irán.
“Se atrincheran y se afianzan con fuerza”, dijo Bannon en un mensaje de texto.
Anna Kelly, vocera de la Casa Blanca, dijo que la guerra contra Irán había “destruido con éxito” gran parte del ejército del país, y que los negociadores ahora estaban “trabajando para eliminar de una vez por todas la capacidad nuclear de Irán”.
“El presidente no toma estas decisiones importantes de seguridad nacional para complacer a los presentadores de pódcast o a los comentaristas de sillón de los grupos de expertos”, dijo Kelly. “Su única prioridad es lo que más le conviene al pueblo estadounidense”.
Pero, como muestra de que la Casa Blanca está al tanto de los cambios políticos en Irán, Vance acudió la semana pasada al programa en internet de Megyn Kelly para promocionar el acuerdo de paz preliminar. Kelly, una expresentadora de Fox News, tiene cuatro millones de suscriptores en YouTube y se ha convertido en la voz de los republicanos desencantados con la política exterior de Trump.
Los halcones “actúan basándose en una visión anticuada del mundo y de la actitud y capacidad estadounidenses”, dijo Kelly en su programa dos días después de hablar con Vance, y añadió: “Los iraníes no van a ceder. Les ha ido bien en esta guerra”.
Esa visión anterior del mundo quedó reflejada en el discurso sobre el Estado de la Unión de 2002 del presidente George W. Bush. Irán formaba parte de un “eje del mal”; para Estados Unidos, era “tanto nuestra responsabilidad como nuestro privilegio librar la batalla por la libertad”. Al iniciar la guerra el 28 de febrero, el propio Trump había calificado al gobierno iraní de “gente muy dura y terrible” que “quería hacer el mal”.
Al hacer eco de esa opinión, el senador Ted Cruz, republicano por Texas, dijo en su pódcast la semana pasada que Trump ahora estaba “recibiendo muy malos consejos” sobre Irán porque “dar miles de millones de dólares a unos lunáticos teocráticos” es “una idea muy, muy mala”. El senador Tim Sheehy, republicano de Montana, dijo en Fox & Friends que los líderes de Irán siguen “queriéndonos muertos a ti y a mí”.
Pero incluso en el Senado, un bastión de los conservadores que tienen una visión más agresiva del conflicto, se nota un cambio de tono.
Roger Marshall, senador republicano por Kansas que en abril dijo que negociar con “fanáticos religiosos irracionales” en Teherán era “casi imposible”, argumentó este mes en CNN que se podría permitir a Irán tener misiles porque “deberían poder defenderse”. En The Brian Kilmeade Show de Fox Radio, dijo que no quería parecer “un defensor de Irán”. Pero repitió el mantra de “no a las guerras eternas” al explicar por qué Estados Unidos debería negociar una salida del conflicto.
“Ya hemos perdido a 13 soldados estadounidenses, básicamente defendiendo a Israel en su mayor parte y tratando de eliminar las armas nucleares”, dijo.
Estos cambios en el discurso pueden deberse, en parte, a que los políticos conservadores se están dando cuenta de un cambio generacional en la forma en que sus posibles votantes perciben el lugar que ocupa Estados Unidos en el mundo.
Una encuesta del New York Times/Siena del mes pasado reveló que el 53 por ciento de los posibles simpatizantes republicanos menores de 45 años se oponían a la guerra en Irán, frente al 22 por ciento de los mayores de 45 años; el 54 por ciento de los más jóvenes dijo que Trump apoyaba demasiado a Israel, frente a solo el 16 por ciento del grupo de mayor edad. Y casi tres cuartas partes de los simpatizantes republicanos menores de 45 años dijeron que Estados Unidos debería prestar menos atención a los problemas en el extranjero, frente al 40 por ciento de los mayores de 45 años.
Estas diferencias en la visión del mundo también quedaron patentes en la perspectiva relativamente positiva que tienen los seguidores republicanos más jóvenes sobre el expresentador de Fox News Tucker Carlson -un 41 por ciento de opinión favorable, un 23 por ciento desfavorable-, a pesar de que Trump se ha referido a él y a Kelly como “PERDEDORES” con “COEFICIENTE INTELECTUAL BAJO”. Carlson es quizás el conservador que se opone con mayor vehemencia a la guerra.
La semana pasada, Carlson publicó una entrevista con Trita Parsi, crítico de la guerra contra Irán y cofundador del Quincy Institute for Responsible Statecraft, un centro de estudios de Washington que aboga por un papel más limitado de Estados Unidos en el mundo. Le dijo a Parsi que Irán saldría de la guerra como “una gran potencia mundial” gracias a su capacidad para cerrar el estrecho de Ormuz, una ruta clave para gran parte del petróleo mundial. Parsi dijo que Irán se había vuelto “mucho más fuerte, al menos de manera temporal” y que ya le había dicho al gobierno de Trump, al inicio de la guerra, que era un error.
En una entrevista telefónica, Parsi dijo que había mantenido “conversaciones continuas” con funcionarios del gobierno sobre Irán desde principios del año pasado, incluso “con la gente que está en la mesa de negociaciones”. También dijo que a una parte de la derecha estadounidense “francamente no le importa Irán”.
“Están más enfadados por el hecho de que se iniciara la guerra en primer lugar que por el hecho de que Estados Unidos sufriera una derrota estratégica”, dijo Parsi. “Eso te da una idea de lo mucho que ha cambiado la percepción sobre Irán”.
—-
Anton Troianovski escribe para el Times sobre política exterior y seguridad nacional estadounidense desde Washington. Anteriormente fue corresponsal extranjero con sede en Moscú y Berlín.
The New York Times, data-cc, data-cc-nyt
POLITICA3 días agoDiputados: con el apoyo de bloques aliados, LLA logró frenar la sesión en la que la oposición buscaba interpelar a Adorni
ECONOMIA2 días agoNuevos controles a las devoluciones de 30% por gastos en el exterior: cómo pedir el reembolso del dólar tarjeta ante ARCA
SOCIEDAD2 días agoDesesperación y burocracia: Pacientes con cáncer denuncian esperas de más de 20 días en PAMI para recibir su medicación


















