ECONOMIA
MSCI: qué bonos subirán fuerte si Morgan Stanley sube la nota de Argentina

Entre los bancos de inversión de Wall Street y de bancos y consultoras financieras del mercado local hay un consenso: una revisión de la categoría de Morgan Stanley Capital Investment (MSCI) podría generar un fuerte rally de bonos con legislación local e internacional y de las acciones argentinas cuyos American Deposit Receipts (ADR) cotizan en el New York Stock Exchange (NYSE) en Wall Street.
El 26 de junio próximo la calificadora MSCI definirá si la Argentina puede salir de la categoría «standalone». Es una condición que hoy la mantiene fuera del radar de grandes fondos globales para comprar activos de riesgo argentinos.
Lo que hay que considerar es que el índice MSCI EM tiene una composición de activos donde el 80% es renta variable (acciones) y 20% es renta fija (bonos), por lo tanto, los flujos dirigidos a comprar bonos son mucho más reducidos que los que van a comprar acciones.
Qué bonos argentinos pueden subir, según JP Morgan
Un reciente trabajo de JP Morgan enviado a sus clientes destaca que en el caso que MSCI subiera la calificación de la Argentina de Standalone a Mercado Frontera o Mercado Emergente, los bonos que más podrían reaccionar hacia la suba son los soberanos Globales en dólares (USD), los soberanos Globales en pesos ($) y los corporativos en dólares que cotizan en Nueva York.
Los que tendrían más recorrido a la suba serían los Bonos Globales en dólares con Ley Nueva York que son los que más volumen mueven porque entran directo en la composición los ETF de mercados emergentes del índice MSCI. Estos activos de renta variable subirían porque los grandes fondos tienen mandato de comprar bonos soberanos del país que entra a esa categoría y no tienen opción. Esto provoca una demanda forzada que comienza el mismo día que se hace efectivo el cambio.
Entre los bonos que se distinguen podemos citar:
- AL30 con Legislación New York en dólares que vence en 2030. Es el más líquido y hoy ofrece una tasa interna de retorno de entre 18 al 20% y si MSCI mejora la categoría esa tasa podría llegar a entre un 12 al 14% lo que implicaría una suba del precio que oscilaría entre los u$s25 a u$s35
- GD30 es igual que AL30 pero con Ley New York y el más demandado por los fondos extranjeros
- AL35/GD35 que vence en 2035 con más duración y más sensibilidad a la tasa ya que sube más si baja el riesgo país
- AL29, AL41 el mismo perfil que los anteriores en dólares pero Ley Argentina. Estos subieron menos que los Ley NY porque algunos fondos no pueden comprarlos por mandato, pero igual acompañan
Los corporativos que también se beneficiarían del efecto MSCI
Bonos corporativos en dólares con un efecto indirecto pero fuerte ya que si baja el riesgo país, baja el riesgo de todos y los que más volumen mueven son los de YPF 2029, 2033 que son más líquidos y porque el de YPF es considerado por la mayoría de los Fund managers como quasi-soberano, luego le sigue Pampa Energía 2029, Telecom 2026, 2031; Grupo Financiero Galicia, Macro, BBVA todos con vencimiento 2028.
Estos bonos no entran en el índice MSCI, pero los fondos que compran acciones argentinas también suelen demandarlos para balancear sus compras.
BOPREAL y deuda BCRA están más atados a una liberación total del cepo a empresas. Eso hace que los BOPREAL valgan más porque hay más chances de que se puedan pagar. Hoy cotizan con 20-30% de descuento por el riesgo de pago.
Los que no subirían mucho serían tanto Bonos en pesos CER ajustados por inflación, los Bonos Duales ajustados por el dólar que no entran en el ranking de MSCI EM y las Lecaps del BCRA.
Cuándo comenzarían a subir los bonos si MSCI mejora la nota
En el caso que MSCI anunciara una revisión de la calificación el próximo 26 de junio 2026 la Argentina entraría en revisión para subir de calificación recién en 2027 y esos bonos comenzarían a subir a partir desde ese momento.
En 2018 el índice Merval en dólares y los bonos subieron 40% desde septiembre 2017 que MSCI anunció la revisión hasta el 20 de junio 2018 cuando finalmente mejoró la calificación.
En septiembre 2017 MSCI puso a la Argentina en revisión para subirla a Emergente con un riesgo país de 420 puntos básicos y en junio 2018 MSCI confirmó la mejora a Emergente con un riesgo país en 550 puntos básicos pero el anuncio coincidió con la primera corrida cambiaria en el Gobierno de Mauricio Macri y el anuncio del acuerdo con el FMI por unos 45.000 millones de dólares pero el riesgo país ya estaba en los 900 puntos básicos.
El antecedente del rally de 2018: qué pasó con YPF, Galicia y Pampa
El libre acceso al mercado para poder entrar y salir con dólares sin trabas, el tamaño y liquidez que implica que el mercado sea grande y opere bien y la estabilidad que implica que las reglas no cambien cada 6 meses son factores clave.
Para evaluar cómo sería el impacto en el mercado de bonos y acciones el único ejemplo que hay como antecedente es el desde el 2.016 luego que el Gobierno de Mauricio Macri levantó el cepo cambiario impuesto por el kirchnerismo en octubre del 2.011 y se dispuso de un mercado cambiario sin ningún tipo de restricción para sacar y entrar dólares.
En junio 2018 MSCI anunció la suba de categoría a Mercado Emergente y entre el anuncio y la implementación el MSCI Argentina subió un 60% en dólares pero luego cayó por el triunfo del Frente de Todos en la PASO de agosto de 2019 que enterró la posibilidad de una reelección de Mauricio Macri y en junio del 2.021 vino el golpe, MSCI pasó a la Argentina a la categoría «standalone».
Entre 2018 y agosto 2019 los ADR de YPF, Galicia y Pampa aumentaron entre un 70 y 90% entre el anuncio de MSCI y la implementación.
En cuanto a las cotizaciones en ese periodo se observó que YPF subió 70%, Grupo Financiero Galicia 80%, y Pampa Energía 90% desde el anuncio hasta el pico de abril de 2019.
Las sombras que complican el panorama: contexto internacional y político
El problema es que hoy Argentina enfrenta una situación financiera internacional por la tensión en Medio Oriente a la que se suman las preocupaciones por suba de la inflación en los Estados Unidos que llegó al 3,8% interanual, el aumento de la tasa de los bonos del Tesoro Americano a 30 años que llegó también a un récord del 5,15% anual lo que lleva a los operadores locales y de Wall Street a mostrarse cautelosos.
A esto hay que sumarle un contexto interno donde se observa una situación política conflictiva dentro del oficialismo donde el único que da la cara y se expone frente a los medios y a la sociedad es el Presidente Javier Milei mientras el resto de los involucrados en peleas internas en algunos casos por negocios con el Estado no dice nada o miente exponiendo al Poder Ejecutivo.
Pero la posibilidad de una eventual recategorización de la Argentina en lo que respecta a su calificación en el ranking de riesgo país mundial que elabora la empresa MSCI es una de las noticias que espera el mercado local e internacional.
Qué es MSCI y por qué su calificación importa tanto
MSCI es una empresa global de investigación de inversiones que proporciona índices bursátiles, herramientas de análisis de cartera y datos ESG, sigla del inglés Environmental, Social and Governance (ambientales, sociales y de gobernanza), para la toma de decisiones de inversores institucionales y otras entidades financieras.
La Argentina busca subir de la categoría «standalone», en la cual permanece desde junio 2021 cuando fue degradado por los continuos controles de capitales. Argentina comparte esta categoría con Panamá, Trinidad y Tobago y Zimbabue.
¿Cuáles son los tipos de mercados del índice MSCI?:
- Mercado Desarrollado: son grandes países con mucha liquidez y sin restricciones
- Mercado Emergente: son mercados medianos, sin restricciones
- Mercado Frontera: son chicos, menos líquidos y con más trabas
- Afuera de todo (Standalone): son chicos y con muchas restricciones
Qué le falta a Argentina para salir del standalone, según MSCI
En ese aspecto hay que destacar que MSCI lo dijo claro en su revisión de junio 2025 donde señaló que:
- Se levantaron restricciones para repatriar dividendos desde enero 2025, pero siguen habiendo barreras para inversores institucionales extranjeros
- El principal obstáculo son los controles de capital que quedan y para pasar directo a País Emergente se necesita un mercado cambiario plenamente liberalizado y liquidez suficiente.
En este punto hay que señalar que hace una semana en una conferencia con periodistas especializados el Presidente del BCRA Santiago Bausilli manifestó que por ahora no se iban a levantar las restricciones cambiarias para las empresas para que compren dólares.
El titular de la entidad ratificó: «no está entre las prioridades eliminar las restricciones cambiarias para empresas y parte del cepo corporativo podría quedar así», es decir que todavía persisten limitaciones importantes para operaciones cambiarias de personas jurídicas, algo que MSCI históricamente observa muy de cerca al momento de definir clasificaciones.
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ECONOMIA
El modelo de BCRA que quiere Milei y las críticas a dos ex titulares del banco

El viernes pasado en su cuenta de la red social X, Javier Milei les respondió con fuertes críticas a dos ex presidentes del BCRA que pertenecían al kirchnerismo y salieron a objetar su iniciativa. Bajo el título «El fin de la brutalidad monetaria», Milei respondió en forma muy enérgica a las críticas realizadas por Mercedes Marco del Pont y Miguel Ángel Pesce.
«Si estos dos analfabetos económicos se quejan es una buena señal, ya que dado el desastre que han hecho, hacer lo opuesto es una buena intuición. Más allá de eso, acorde a Tinbergen, para alcanzar un objetivo de política económica se necesita POR LO MENOS un instrumento de política que sea independiente».
En un extenso texto, Milei explica en forma académica que: «la lógica de ello está determinada por las condiciones necesarias para resolver el sistema de ecuaciones que permite obtener el valor de las variables de control (la política) tal que se alcance el objetivo de política propuesto. Por ejemplo, el sistema otorga la cantidad de dinero y resultado fiscal que permiten determinar el PIB y el nivel de precios deseados. En términos de variables, el PIB y el nivel de precios son exigentes y las políticas monetaria y fiscal ahora son endógenas».
En ese aspecto señala que: «en términos de la vida real, vale la pena aclarar que en muchos casos hasta se puede necesitar una cantidad mayor de instrumentos. Lo cual agiganta el nivel de bestialidad de la CO de 2012». Pero va más allá al destacar que: «la Carta Orgánica del BCRA de 2012 es una DECLARACIÓN DE IGNORANCIA al asignarle a un instrumento de política económica, en este caso la política monetaria, cinco objetivos. Por ende, no debería ser motivo de sorpresa la continua aceleración de la tasa de inflación, algo que se quebró desde 2024».
Los dichos de Milei contra la Carta Orgánica del BCRA
En ese teto Milei escribe algo que dijo en su campaña en las PASO de agosto y en la presidenciales del 2023: «en definitiva entrar al BCRA y ver el cartel en la pared con el artículo 3º de la CO es una declaración de ignorancia espantosa. Por lo tanto, si queremos terminar para siempre con la inflación, aniquilar la reforma de 2012 volviendo a un objetivo factible (preservar el valor de la moneda) será un gran paso en la dirección correcta.
Pero en la posdata va más allá al afirmar que: «la reforma del BCRA no se agota en lo que se menciona en este posteo. Iremos más a fondo aún.
El objetivo de Milei, según trascendió, es volver atrás con la reforma que impulsó el Gobierno de Cristina Kirchner en 2012, cuando Mercedes Marcó del Pont estaba al frente del Central. Esa drástica reforma del 2012, fue impulsada por Marcó del Pont, y el entonces vicemistro de Economía Axel Kicillof.
El kirchnerismo puso especial énfasis en modificar el artículo 3, que establecía como «función primaria y fundamental» de la entidad «preservar el valor de la moneda». Esa función se reemplazo por un mandato múltiple que sumó «promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social».
Con ello, se buscó que el rol del Central no se limitara a contener la inflación sino que tuviera también obligaciones para fomentar el crecimiento de la economía y promocionar el empleo, pese a existir otros organismos del Estado a cargo de esas tareas.
Tal fue el impulso a esa idea, que Marcó del Pont mandó a cambiar el cartel en la pared de ingreso al edificio de Reconquista 266 al sacar el texto del antiguo artículo 3 y reemplazarlo por el nuevo algo inedito desde la creación de la entidad en 1.935.
Las críticas de Marcó del Pont a Milei
La propia Marcó del Pont fue una de las primeras en criticar la iniciativa lanzada por Milei hace dos semanas en su disertación en Fundación Faro.
En declaraciones a varios medios radiales, la ex Presidenta manifestó que: «la política monetaria es un instrumento de la política económica, quizá la miopía que tiene el Presidente es pensar que con un instrumento como el manejo de la tasa de interés o la cantidad de dinero se resuelve el problema de la inflación, de hecho este Gobierno ha logrado bajar la inflación a partir de la recesión, la retracción del salario, la política cambiaria y la apertura importadora«.
Tanto para Marcó del Pont como para Miguel Pesce, la avanzada de Milei sobre la CO del BCRA se veía venir, porque según ellos «el Fondo Monetario Internacional lo está pidiendo hace tiempo».
Pesce, también contra Milei
Pesce, que estuvo al frente de la entidad entre 2019 y 2023 en la presidencia de Alberto Fernadez, sostuvo en declaraciones radiales que: «el proyecto está dentro de las obligaciones que se ha impuesto al Gobierno en el acuerdo con el Fondo que viene insistiendo persistentemente en un tema particular que es la autonomía, con los otros temas tanto no se ha metido y lo que trascendió es que lo que se quiere revertir es la reforma que se llevó adelante durante la gestión de Marcó del Pont».
Esa modificación le permitía al Central otorgar adelantos transitorios al Tesoro, entre otras herramientas que son las que el nuevo modelo de BCRA que idea Milei quiere desterrar.
En tanto que la iniciativa anunciada por Milei se enmarca en uno de los principales postulados económicos de Milei que es evitar que los gobiernos vuelvan a financiar el gasto público mediante emisión monetaria, mecanismo que el presidente responsabiliza por buena parte de los procesos inflacionarios que atravesó la Argentina durante las últimas décadas.
En este aspecto, hay que destacar de acuerdo con lo que pudo saber iProfesional, desde el Gobierno estarían pensando en un modelo de Banco Central similar al de Perú pero también está la idea de tener una institución monetaria similar a la de la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos donde el Tesoro remplazaría muchas funciones del BCRA que en el futuro quedaría solo como en ente residual.
La otra alternativa, según algunos analistas financieros consultados por iProfesional, es el modelo peruano que aparecería como el que más se adapta a los próximos pasos que quiere dar el Gobierno en materia monetaria Ñ cambiaria.
Perú implementó el esquema que está vigente en la actualidad a principios de la década de 1990, con Alberto Fujimori en el poder y como respuesta a la hiperinflación que había dejado su antecesor, Alan García. Fue casi al mismo tiempo que el inicio del Plan de Convertibilidad que a través de una ley fijaba la paridad cambiaria en un peso equivalente a un dólar y que se mantuvo entre abril de 1.991 y diciembre de 2.001.
La diferencia es que en ese país el modelo ya lleva más de 30 años de vigencia, mientras que el «1 a 1» duró poco más de diez años.
¿Una política monetaria como en Perú?
En Perú, la política monetaria se encuentra, desde 1993, en un marco dentro de la Constitución Nacional, donde se establece la autonomía del Banco Central del Perú (BCP) junto con su Carta Orgánica.
Por medio de una ley se dispuso que la autoridad monetaria tiene prohibido «establecer regímenes de tipos de cambio múltiples». Por lo tanto, no puede constituir cepos cambiarios como viene sucediendo en la Argentina y el Central tiene vedado el financiamiento al sector público y dar créditos sectoriales como ocurrió durante el kirchnerismo y en otras etapas de la historia argentina.
En la estrategia peruana, el dólar pasó a tener vigencia legal y puede utilizarse para cualquier tipo de transacción, con poder cancelatorio. Esto es el equivalente a un esquema cambiario de libre competencia de monedas similar al que quiere imponer Milei.
El miércoles pasado en una reunión en Casa Rosada con diputados y senadores del oficialismo Milei anunció ante los legisladores que trabaja con equipos de los ministerios de Economía y de Desregulación y Transformación del Estado en una propuesta para modificar la Carta Orgánica (CO) del BCRA.
De acuerdo con lo que pudo saber iProfesional de fuentes cercanas al Gobierno, esos cambios los están elaborando Milei, el Presidente del BCRA Santiago Bausilli, el ministro de Economía Luis Caputo y el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger y la reforma está centrada en los argumentos que dio Milei en el discurso del martes pasado realizado en el evento en Puerto Madero convocado por la Fundación Faro hace dos semanas.
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ECONOMIA
El Gobierno facilitó la importación de tubos de aluminio chinos tras cinco años de protección: los ganadores y perdedores

REUTERS/Bobby Yip
El Gobierno decidió levantar una de las protecciones comerciales que regía desde 2020 sobre un insumo industrial clave: los tubos de aluminio que se usan en múltiples actividades productivas. Con una resolución del Ministerio de Economía, el país volvió a habilitar el ingreso de ese producto desde China sin los recargos que lo encarecían durante los últimos cinco años.
La medida había sido aplicada en 2020, cuando se establecieron derechos antidumping muy elevados para las importaciones chinas de tubos de aluminio. Esos recargos buscaban proteger a la producción local frente a precios considerados desleales. En ese momento, los aranceles llegaron a niveles de 75,52% para China, mientras que Brasil también quedó alcanzado por un esquema menor.
Con el paso del tiempo, el régimen quedó bajo revisión. En 2025, la empresa Aluminium Manufacturers Express S.A. (AMEX) pidió evaluar la continuidad de la protección una vez cumplido el plazo previsto. El Ministerio de Economía abrió entonces un proceso de análisis para estudiar la evolución del mercado durante estos años.
La Comisión Nacional de Comercio Exterior (CNCE) revisó el comportamiento del sector y observó un cambio fuerte en su estructura. Durante la vigencia del esquema, las importaciones chinas prácticamente desaparecieron del mercado, con una participación inferior al 2%, cuando antes de la medida habían representado alrededor del 35 por ciento.
En paralelo, la producción local ganó terreno y pasó a cubrir más de la mitad del consumo interno desde 2022. Ese movimiento ocurrió en un mercado donde los tubos de aluminio funcionan como insumo clave para múltiples industrias, desde electrodomésticos hasta automotriz, pasando por transporte, muebles y equipamiento deportivo.
La CNCE remarcó que el producto no tiene un único uso, sino varios. En algunos casos se utiliza para conducción de fluidos en equipos industriales y de línea blanca, mientras que en otros se aplica como material estructural en distintos bienes de consumo e infraestructura.
En ese contexto, el organismo señaló que el acceso a tubos de aluminio importados a precios competitivos impacta de forma directa en los costos de producción de muchas cadenas industriales. También destacó que los sectores usuarios del insumo tienen una capacidad de generación de empleo significativamente mayor que la producción local del propio tubo, que se mantuvo en una estructura reducida de alrededor de 10 trabajadores.

Otro punto relevante del informe fue que no todo el producto importado desde China compitió directamente con la producción local. En algunos segmentos, ambos tipos de oferta resultaron complementarios por diferencias en especificaciones o usos, lo que derivó en desvíos de comercio hacia otros orígenes, como India, en lugar de sustitución directa.
La CNCE también evaluó el desempeño de la empresa que impulsó el reclamo. AMEX sostuvo niveles de rentabilidad considerados adecuados durante la vigencia de la medida y mejoró sus ingresos, aunque con una participación acotada del producto dentro de su estructura de ventas. Al mismo tiempo, el organismo observó la ausencia de inversiones significativas y de una estrategia exportadora durante el período analizado.
En el mercado local se registró además la participación de múltiples actores. Según el informe, nueve empresas realizaron importaciones de tubos de aluminio chinos durante el período bajo análisis, incluyendo fabricantes de línea blanca y otras industrias que utilizan el insumo como parte de bienes de mayor complejidad.
Otro elemento incorporado en la evaluación fue la comparación de los márgenes de dumping. En esta revisión, los niveles detectados resultaron inferiores a los registrados en la investigación original de 2020, lo que influyó en el análisis de continuidad del esquema.
En el plano de la política comercial general, la CNCE señaló que otros bienes industriales registraron reducciones arancelarias en los últimos años, lo que dejó al régimen de tubos de aluminio con una protección relativamente más elevada en comparación con otros segmentos de la economía.
Con ese conjunto de elementos, el organismo concluyó que existía riesgo de recurrencia del dumping si la medida se eliminaba, pero al mismo tiempo consideró que el impacto del esquema sobre el mercado y sobre los sectores usuarios resultaba demasiado relevante como para justificar su continuidad.
Los principales ganadores de la medida son las industrias que utilizan tubos de aluminio como insumo, especialmente los sectores de línea blanca, automotriz, transporte y fabricación de bienes estructurales, que a partir de ahora accederán a un insumo más competitivo en términos de costos y disponibilidad. También resultarán beneficiados los importadores y las cadenas productivas intensivas en insumos industriales, que vieron reducidos los sobrecostos asociados al derecho antidumping del 75,52% aplicado a China.
En ese mismo grupo se ubicaron distintas ramas manufactureras que dependen de este insumo para su producción diaria, ya que la mayor apertura del mercado amplió las opciones de abastecimiento y reforzó la competencia entre proveedores locales e internacionales, con impacto directo en la estructura de costos de sectores con alto peso en la actividad industrial.
En contraposición, el principal sector afectado fue la producción local de tubos de aluminio, concentrada en AMEX, que enfrenta ahora una mayor exposición a la competencia externa tras la eliminación del esquema de protección. Lo mismo le sucederá a las otras empresas fabricantes de tubos.
Asia / Pacific
ECONOMIA
Reforma del Banco Central: por qué para el mercado la maquinita de imprimir pesos no se detendrá

Todos en la city porteña recuerdan la escena: Martín Redrado, atrincherado en su oficina de la calle San Martin, recibía a su esposa e hijos, que le llevaban comida y ropa para que pasara el fin de semana en su resistencia contra el kirchnerismo que quería obligarlo a renunciar. Era el verano de 2010 y Redrado se empeñaba en que Cristina Kirchner no tenía derecho a obligarlo a vender las reservas del Banco Central ni a echarlo de su cargo.
La épica de Redrado duró poco: lo suficiente como para que sus abogados le aseguraran que no tendría responsabilidad legal. Pero fue sustituido rápidamente y Cristina se hizo de las reservas.
La sucesora de Redrado, Mercedes Marcó del Pont, dijo que su primer día en el cargo vio con disgusto que en la entrada del edificio estaba escrito en grandes caracteres el artículo de la Carta Orgánica que disponía que la función primaria y fundamental del BCRA era «preservar el valor de la moneda», algo que consideraba una aberración de la política económica.
A partir de allí impulsó la reforma, que se aprobó por ley dos años después, donde se estableció que el Central debería «promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social». Una declaración con la que, en principio, nadie discrepaba, pero que se reveló como una hendija para que se generase una bomba inflacionaria.
El mecanismo llegó a su máxima expresión durante el gobierno de Alberto Fernández: el BCRA asistía al Tesoro con «adelantos transitorios» y con transferencia de ganancias contables. Así, el gobierno financiaba su déficit fiscal, y luego el propio BCRA reabsorbía la liquidez sobrante emitiendo letras -las famosas Leliqs- que crecieron a tal punto que, sólo por el pago de intereses, generaban un efecto de bola de nieve en la base monetaria. Hablando en plata, los pasivos del BCRA ascendían a $31,5 billones, más de cuatro veces la base monetaria.
Pero no sólo en gobiernos peronistas se violentó en Central: también durante el macrismo hubo injerencias del gobierno. Ya el primer mes, hubo presión para que se pusiera tope a un movimiento alcista del dólar. Y a los dos años, el jefe de gabinete, Marcos Peña, sentado al lado de Federico Sturzenegger -entonces presidente del BCRA- anunció el fin del régimen de metas de inflación.
Independencia estilo Caputo
Entre quienes más duramente criticaron esa falta de independencia del Central estuvo Javier Milei, quien durante la campaña electoral dijo que la institución era la culpable de la inflación crónica en Argentina, y que la mejor solución sería cerrarlo.
Pero sus promesas de reforma radical, eliminación del peso y sustitución por el dólar chocaron contra la realidad. Luis Caputo no estaba de acuerdo con la propuesta de Emilio Ocampo, que terminó renunciando, mientras el nuevo ministro impusaba otro plan.
Un plan, por cierto, en las antípodas de lo que Milei había propuesto. De hecho, pocas veces se ha visto un Banco Central tan poco independiente del ministerio de Economía. No solamente el presidente, Santiago Bausili, era socio del ministro en la consultora Anker, sino que Caputo ni siquiera disimula que él es quien da las indicaciones sobre qué debe hacer el BCRA.
En varios discursos y entrevistas habló sobre temas del Central -como la compra de reservas, la suba de tasas, la modificación de encajes bancarios, lo acuerdos de swap de monedas- como si fueran asuntos de su propio ámbito de decisión.
¿La «maquinita» maquillada?
En la gestión libertaria, tampoco cambió una de las prácticas más criticadas al BCRA peronista: la transferencia al Tesoro de «utilidades» que eran reales sino sólo contables, por efecto de la inflación. Hace poco más de un mes, se anunció que la institución presidida por Bausili le transferiría $24,4 billones, mientras el Tesoro le devolvería sólo $18,4 billones para sacarle el «clavo» de las letras intransferibles y se quedaría con $6 billones netos, que le sirven para comprar dólares.
Esa ganancia que reflejó el balance del Central fue posible gracias a la valorización de títulos en la cartera del BCRA, como las letras intransferibles que le había colocado el Tesoro durante la anterior gestión del peronismo. El hecho de que durante el año pasado se haya generado una inflación de 31,5% mientras la cotización del dólar subió un 42% genera una valorización de ese «activo».
Como el propio ministro Toto Caputo reconoció en su comunicado, las letras intransferibles son, en realidad, un activo ilíquido y sin valor de mercado, que el BCRA había sido forzado a recibir, a cambio de dólares, que son un activo líquido y valioso.
Los economistas críticos hablaron de «maquillaje contable» y de un regreso de la «maquinita de emitir pesos». Es decir, una acusación que choca de frente contra el discurso oficial, que habla de una reducción de la deuda del Tesoro y de un saneamiento en el balance del BCRA.
Primera reacción: pesimismo
Con semejantes antecedentes, resultó inevitable que se levantaran voces de escepticismo ante el anuncio de Milei sobre un proyecto de ley para reformar la Carta Orgánica del BCRA y dotarlo de autonomía.
El argumento de los pesimistas es que la Carta Orgánica ha sido ignorada o malinterpretada varias veces, sin que ningún funcionario haya respondido en el plano político ni en el judicial.
«Lamentablemente la carta orgánica del BCRA no significa nada, para bien o para mal. El peronismo destruirá la moneda apenas pueda: es por eso que nadie quiere ni querrá pesos», apunta Marcos Falcone, economista de la Ucema.
Y, en ese sentido, varios analistas destacaron que la historia ya demostró que el marco legal del Central es fácilmente modificable, y que no tiene un blindaje jurídico real. Por caso, Nicolás Cachanosky recordó que la Carta Orgánica ya fue modificada en 1946, 1957, 1992 y 2012. «El problema es que no le ata las manos al gobierno», apunta.
Y sostiene que ni siquiera una autonomía establecida por la constitución -algo sugerido por varios analistas- sería una garantía. Más bien al contrario, advierte que un conflicto que tuviera en el centro al BCRA en esa situación donde deba intervenir la Corte Suprema podría ser más dañina que si el tema se tratara en las cortes.
En definitiva, lo que destacan los escépticos es que el problema con el Central nunca fue la Carta Orgánica, sino la facilidad con la que la clase política puede violentar a esa institución y verla como una «caja» de recursos fiscales.
«El fin de la convertibilidad demostró que al cambiar la composición del Congreso, pueden revertir cualquier ley, y la Corte Suprema no ha dado indicios de proteger el derecho de propiedad», afirmó Agustín Etchebarne, uno de los economistas más afines al gobierno. Desde su punto de vista, lo único que dará garantía sobre que se terminará la «maquinita» será la dolarización.
Mirando el caso peruano
En el debate resulta inevitable la referencia al modelo que ha sido observado y elogiado en los últimos años, el del Banco de Reserva del Perú, que se las arregló para mantener una llamativa estabilidad financiera en un país donde la norma es la inestabilidad política, en donde es casi imposible que un presidente termine su mandato en tiempo y forma. De hecho, Keiko Fujimori será la novena mandataria en una década.
Mientras en Argentina el gobierno celebra que el índice de riesgo país cayó al entorno de 440 puntos, en Perú hace años que el spread de deuda está alrededor de 120 puntos. Y en marzo pasado salió a buscar deuda en el mercado internacional, con un bono denominado en moneda nacional, por el equivalente a u$s2.000 millones. La tasa de interés fue 6,85% en soles.
En el Banco Central peruano hay reservas por u$s98.000 millones, equivalente a un 36% del PBI, una notable diferencia con el BCRA, cuyas reservas brutas no llegan al 6% del PBI. Muchos atribuyen ese hecho a que, en contraste con la alta rotatividad de los presidentes, en el Banco Central peruano hace 19 años que está la misma persona al mando, el economista Julio Velarde, quien varias veces ha sido invitado a disertar en Argentina.
Velarde, que conoció como funcionario los tiempos hiperinflacionarios de fines de los años 80, se fijó una estricta disciplina monetaria, con metas de inflación, y una independencia total de la tesorería. Por la carta orgánica, no puede endeudarse ni asistir financieramente al gobierno en caso de problemas fiscales. El punto de inflexión para la independencia del Banco Central llegó en un contexto político especial, tras el autogolpe de Estado hecho en la década de los ’90 por Alberto Fujimori, que disolvió el parlamento y puso en práctica una nueva constitución.
Como resultado de esta situación, Perú cerró el 2025 con una inflación anual de 1,5%, la menor en ocho años. El peor año de su gestión fue el 2022, cuando el IPC dio 8,4%. En cuanto al plano cambiario, la moneda se ha robustecido frente al dólar, desde una paridad de 4,11 soles por dólar en 2021 hasta un nivel actual de 3,40 soles.
¿Un modelo adaptable a Argentina?
Sin embargo, no todos ven que el «modelo peruano» sea la panacea, ni mucho menos que sea replicable en Argentina. Entre quienes hacen esa advertencia se destaca nada menos que Emilio Ocampo, que insiste con la dolarización a ultranza.
Y una de sus observaciones más polémicas es que la fortaleza del Banco Central peruano no ocurre «a pesar de» la debilidad de los gobiernos sino, en buena medida, gracias a que los presidentes no cuentan con un poder que les permita interferir en las áreas monetaria y cambiaria.
«La estabilidad monetaria peruana descansa, en gran medida, en la habilidad, el prestigio y la fortaleza técnica de un funcionario excepcional. La debilidad del Poder Ejecutivo actuó como antídoto natural a la anomia institucional. Pero esto introduce una fragilidad estructural. No existe garantía alguna de que el próximo presidente del BCRP preserve el mismo grado de independencia y profesionalismo que el actual. Cuando los resultados dependen más de las personas que de las instituciones, no son necesariamente extrapolables», afirma.
En todo caso, lo que queda en evidencia es que el tratamiento parlamentario por la nueva Carta Orgánica del BCRA promete ser entretenida: para empezar, les dará argumento como para intercambiar acusaciones a todas las bancadas del Congreso. Y, sobre todo, se verá qué tan confiable resulta la reforma para el gobierno, y si los partidarios de la dolarizacion vuelven a ganar fuerza en el debate.
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