ECONOMIA
Ni a 24° ni a 25°: a qué temperatura hay que poner el aire acondicionado en invierno para ahorrar energía

El uso del aire acondicionado con fines de calefacción se consolidó como una alternativa relevante para quienes no cuentan con sistemas tradicionales. El punto de ajuste de la temperatura marca la diferencia entre un consumo energético elevado y un gasto controlado. En este contexto, especialistas recomiendan configurar el aire acondicionado en invierno entre 20°C y 22°C (68°F y 71.6°F) para lograr un equilibrio entre confort térmico y eficiencia energética.
La regulación de la temperatura toma un papel central cuando se busca ahorrar dinero en la factura eléctrica y mantener un ambiente saludable. Según expertos y fuentes especializadas del sector energético, cada grado adicional en la configuración puede aumentar el consumo energético de manera considerable. La franja óptima de 20°C a 22°C permite estabilizar la diferencia entre el exterior y el interior, evitando sensaciones incómodas de frío y el sobreesfuerzo del equipo.
Durante la noche, la temperatura recomendada desciende: ajustar el aire acondicionado a valores entre 15°C y 17°C no solo reduce el gasto sino que también favorece el descanso. Los expertos en climatización coinciden en que dormir en un entorno ligeramente más fresco puede resultar más saludable y reparador.
La eficiencia del aire acondicionado no depende sólo del ajuste de la temperatura. Otros factores inciden directamente en el consumo y el confort:
- Dirección del flujo de aire caliente: El aire caliente tiende a ascender. Orientar las salidas de aire hacia abajo maximiza la distribución eficiente del calor, evitando su acumulación en el techo y favoreciendo una temperatura homogénea.
- Programación inteligente: Establecer horarios concretos para el encendido y apagado del sistema permite que el equipo funcione solo cuando sea necesario, reduciendo el gasto energético en momentos de inactividad.
- Modo “ECO”: Muchos equipos modernos poseen esta función, que ajusta automáticamente la potencia y el ritmo del compresor para mantener el confort con un consumo mínimo. Al activar este modo, el aparato trabaja de manera más eficiente, evitando picos de gasto innecesarios.

Diversos hábitos pueden potenciar el ahorro energético del aire acondicionado en invierno:
- Mantener puertas y ventanas cerradas: Minimizar la fuga de calor es esencial para que el sistema no trabaje en exceso. Un correcto aislamiento del ambiente favorece el rendimiento y limita las pérdidas de energía.
- Aprovechar el aislamiento de la vivienda: Las casas con buen aislamiento necesitan menos energía para mantener la temperatura deseada, lo que repercute directamente en la factura.
- Regular el uso de otras fuentes de calor: Emplear el aire acondicionado de manera eficiente puede reducir la necesidad de otros dispositivos, como estufas o calefactores eléctricos, disminuyendo el consumo global.
El correcto mantenimiento del aire acondicionado es vital para asegurar su eficiencia. Limpiar los filtros y realizar chequeos periódicos evita obstrucciones y ayuda a que el aparato funcione de forma óptima. Un sistema limpio necesita menos energía para alcanzar la temperatura programada y prolonga la vida útil del equipo.
Además, la dirección del flujo de aire desempeña un papel estratégico. En invierno, orientar el aire caliente hacia abajo permite que se distribuya de manera uniforme en el ambiente. En verano, los especialistas recomiendan dirigir el aire frío hacia el techo, ya que el aire frío, más denso, desciende de forma natural y enfría la estancia de manera homogénea.
Los termostatos inteligentes y la posibilidad de programar el encendido y apagado del sistema permiten adaptar la climatización a las rutinas diarias. Esta función evita que el equipo permanezca encendido cuando no hay personas en el ambiente, limitando el consumo sin sacrificar el confort.
Durante los meses cálidos, los parámetros de eficiencia presentan algunas diferencias. Las recomendaciones de especialistas sitúan la temperatura ideal entre 24°C y 26°C . Mantener el aire acondicionado en este rango ayuda a evitar esfuerzos excesivos por parte del equipo y previene un aumento desmedido del consumo energético.
Se aconseja evitar diferencias térmicas superiores a 12°C entre el exterior y el interior, ya que pueden surgir molestias de salud, como resfriados o problemas respiratorios. Además, el flujo de aire frío debe orientarse hacia arriba, aprovechando la tendencia natural del aire frío a descender.

El modo “ECO” se consolidó como una herramienta útil en equipos modernos. Este sistema ajusta automáticamente la potencia y la frecuencia del compresor para optimizar la eficiencia, lo que se traduce en un ahorro importante durante largos periodos de uso. Es especialmente útil en oficinas o viviendas donde el aire acondicionado permanece encendido durante varias horas.
El uso conjunto de ventiladores y aire acondicionado representa otra estrategia efectiva. Los ventiladores, tanto de techo como portátiles, facilitan la distribución del aire frío o caliente en la habitación. Esta combinación permite elevar ligeramente la temperatura programada del aire acondicionado sin perder confort, ya que el movimiento del aire ayuda a mantener la sensación térmica deseada. De esta forma, se reduce el esfuerzo del sistema de climatización y se limita el gasto energético.
La programación inteligente y el uso de termostatos avanzados permiten un control detallado sobre el consumo de energía. Estos dispositivos ofrecen la posibilidad de establecer temperaturas y horarios específicos para cada momento del día, evitando el uso innecesario del equipo. Adaptar el encendido y apagado a la presencia de personas en el ambiente potencia la eficiencia global y contribuye a la reducción del gasto.
Los termostatos inteligentes pueden ajustar la temperatura no solo según el horario, sino también en función de las condiciones externas y las rutinas habituales del hogar. Este nivel de control favorece un uso más racional del aire acondicionado, optimizando su rendimiento sin descuidar el bienestar de los ocupantes.
Además de los parámetros técnicos, existen hábitos cotidianos que potencian el ahorro energético:
- Cierre de puertas y ventanas mientras el equipo esté en funcionamiento.
- Revisión y limpieza periódica de filtros y sistemas internos.
- Aprovechamiento de la programación y los modos automáticos para limitar el uso innecesario.
- Combinación con ventiladores para mejorar la circulación interna del aire.
- Adaptación de la temperatura nocturna para favorecer el descanso y reducir el consumo.
Estos hábitos, sumados a una correcta configuración del equipo y el aprovechamiento de las funciones inteligentes, marcan la diferencia en el consumo energético global del hogar u oficina.
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ECONOMIA
El tecno-magnate Peter Thiel volvió a jugar al ajedrez en Almagro: en el “blitz” no le fue tan bien, lo suyo es más bien la estrategia

El tecno-magnate Peter Thiel, cuya decisión de instalarse en Buenos Aires llamó la atención de medios internacionales como The New York Times y Financial Times, volvió el viernes pasado a competir en un torneo en el Círculo de Ajedrez Torre Blanca, en el porteñísimo barrio de Almagro, donde hace dos semanas se había presentado por primera vez y jugó un torneo en el que terminó tercero.
La segunda aparición fue el viernes: entre las 7 y las 9 de la tarde/noche Thiel se apareció, acompañado de sus hombres de seguridad, pagó los $10.000 de inscripción, jugó 4 partidas y no le fue muy bien: sacó solo 1,5 puntos de los 4 que llegó a disputar y abandonó el torneo.
La no tan buena performance, según algunos testigos, tal vez se debió a que era un torneo “blitz” de grandes maestros. En ese tipo de torneos se da a los competidores muy poco tiempo para hacer sus jugadas: hasta un máximo de diez minutos por jugador en cada partida. Y en ese torneo, un 550 KBA, el tiempo era de solo 3 minutos.

Thiel, que llegó a destacarse como ajedrecista juvenil en EEUU, donde se crió (es de origen alemán) tiene un más que respetable puntaje Elo de 2,199 puntos de la Federación Internacional de Ajedrez, pero no está registrado en los rankings blitz (el puntaje Elo por el que se rankea el nivel de los jugadores de ajedrez debe su nombre a su creador, el físico húngaro-americano Arpad Elo y sigue siendo el de referencia de la FIDE (Fédération Internationale des Échecs) y fue adaptado a otros deportes o competencias de “suma cero”, aquellas en las que suele haber ganador y perdedor y. menos usualmente un empate o -en el ajedrez, “tablas”).
Un joven que participó en el torneo de hace dos semanas, en el que Thiel sorprendió con su aparición, aunque inicialmente nadie lo reconoció, dijo que “Peter” era uno más, aplaudió y cantó cuando se cortó la torta de una joven cumpleañera de ese dia, pero no probó bocado: llevó su propia comida, que le acercaba su personal de seguridad. “Tenía una botella de Coca que yo nunca vi” , dijo uno de los chicos ayer por la tarde, cuando Infobae se acercó a verificar si Thiel volvia a jugar. Las autoridades de Torre Blanca se negaron a dar cualquier información. “Acá somos todos iguales, él nos debe haber elegido porque acá se desarrolló Faustino Oro”, dijo un socio del Círculo, fundado en 1972. Oro, el joven prodigio argentino, tiene un Elo de 2.535 puntos y es el más joven de los primeros 100 jugadores del ranking junior de la FIDE.
La decisión de Thiel de residir, aunque fuere temporalmente, en la Argentina despertó expectativas. Tras la visita que hizo a fines de abril en la Casa Rosada a Javier Milei, a quien le preguntó sobre la sostenibilidad de su política económica y qué piensa sobre el impuesto a la riqueza, fuentes empresarias dijeron que el magnate analiza las implicancias locales y globales de la gestión mileísta. Al igual que el presidente argentino, Thiel se define como libertario y en un ensayo de 2009 (The education of a Libertarian) afirmó que democracia y libertad ya no eran compatibles.
Según The New York Times, uno de los probables motivos de la decisión del magnate de afincarse en Buenos Aires es la iniciativa de políticos de California, donde está emplazada Silicon Valley, tal vez el lugar del mundo con más multimiillonarios por kilómetro cuadrado, de aplicar un impuesto del 5% sobre los activos de los mega-ricos. Acá, en ese sentido, Milei lo dejó tranquilo.
Otra preocupación es la posibilidad de una tercera guerra mundial, de cuyas consecuencias físicas sería muy difícil escapar residiendo en EEUU. La Argentina, en ese sentido, está lejos de los riesgos directos de una conflagración nuclear o algo parecido. Otra obsesión de Thiel, según empresarios y economistas que asistieron a una comida en su mansión de Barrio Parque, es la existencia de un “Anticristo” incorpóreo, reflejado en ubicuas regulaciones capaces de configurar un Leviatán mundial.
La semana anterior a la visita de Thiel a la Casa Rosada, Palantir, su empresa más importante, había publicado en la red X un resumen en forma de manifiesto del libro “The technological republic: hard power, soft belief, and the future of the west”, del CEO de la empresa, Alex Karp, y Nicholas Zamiska. El libro ya era best-seller, pero el manifiesto se viralizó y desató una oleada acusaciones de “tecnofascismo”. El texto, intencionalmente político, busca redefinir el papel de la tecnología en la seguridad de EEUU y el desarrollo económico.

Algunos puntos lucen como la declaración de principios de una nueva derecha tech, dijeron medios internacionales como Time y The Guardian. Uno tilda a Silicon Valley de “blando” y le exige participar en la defensa de EEUU. El texto afirma que la capacidad de las sociedades libres y democráticas “requiere algo más que un atractivo moral” y pregona un hard power asentado en el software. “La pregunta no es si se construirán armas de IA, sino quiénes las construirán y con qué propósito. Nuestros adversarios no harán una pausa para debates teatrales”, dice un pasaje que alerta que la “neutralidad tecnológica” solo beneficiará a rivales de EEUU, empezando por China.
Más aún, el Manifiesto pide servicio militar obligatorio y pertrechar mejor a las fuerzas armadas de EEUU y en su punto 12 afirma que “una nueva era de disuasión construida sobre la IA está por comenzar”. Por eso promueve la inversión masiva en innovación atómica para garantizar autonomía estratégica y alimentar la carrera de la IA”. El texto pide reducir la influencia extranjera en sectores estratégicos y fortalecer las capacidades de defensa mediante la colaboración público-privada.
Palantir cuyo actual valor de mercado es de USD 375.000 millones y nació de In-Q-Tel, incubadora de startups de la CIA, tiene también contratos con el Pentágono y la Agencia de Inmigración de EEUU. Otras dos iniciativas de Thiel son Anduril y General Matter. Al igual que Palantir, Anduril es un término de El Señor de los Anillos: remite al nombre de la espada del rey Aragorn— que fabrica armas autónomas. General Matter aspira a producir un combustible especial para una nueva generación de reactores nucleares y a mediados de 2025 recibió un aporte inicial de USD 50 millones de un fondo del Departamento de Energía de EEUU dotado de USD 2.700 millones, cuyo objetivo es reducir la dependencia de Rusia, de donde importa actualmente cerca del 35% del uranio para sus centrales nucleares.
En la Universidad de Stanford, Thiel obtuvo su título de abogado, pero hizo un posgrado en filosofía y en uno de esos cursos se hizo discípulo del crítico literario francés René Girard, autor de la teoría del “deseo mimético”, según la cual los humanos no deseamos las cosas por sí mismas, sino porque otros también las desean, lo cual se vuelve una fuente de conflicto cuanto se trata de deseos excluyentes, desde la competencia amorosa hasta la rivalidad por la hegemonía geopolítica.
El apego a esa teoría lo impulsó a ser uno de los inversores iniciales en Facebook en la idea de que sería un rentable vehículo de deseo mimético: millones de usuarios sumándose “para no quedar afuera”. Más aun, Thiel creó la Fundación “Imitatio” para difundir la obra del pensador francés y en 2023 reunió a innovadores y líderes de opinión en Washington en un evento que -según decía su página web- sintetizaba tres ciudades metafóricas: Atenas (la razón), Jerusalén (las tradiciones religiosas) y Silicon Valley (los innovadores).

Thiel fue el primer empresario “tech” en apoyar a Donald Trump, a cuya primera campaña presidencial, en 2016, aportó USD 1,25 millones. Trump piensa que la economía y la seguridad de EEUU reposan sobre cuestiones materiales, como territorio y recursos naturales, en línea con la tesis del inversor australiano Craig Tindale, quien afirma que las democracias occidentales sufren una “degradación material” por haber priorizado los servicios, las finanzas y la propiedad intelectual y relegado la industria y el mundo material. Mientras, China priorizó la provisión y elaboración de recursos, explica así 35% de la producción industrial global y acumula enormes superávits comerciales.
Ya antes, la necesidad de una mayor “materialidad” había sido planteada por Thiel, para quien el progreso tecnológico de los últimos años puso demasiado énfasis en los bits (unidad de cuenta de la digitalización) y muy poco en los átomos, por lo que es clave encarar los grandes desafíos físicos del mundo y equiparar el avance de las industrias materiales con el de las digitales, postura que resumió en una frase muy citada: “queríamos autos voladores, pero tuvimos 140 caracteres”
En definitiva, Thiel es un ideólogo y estratega entre los tecno-magnates (o “depredadores”, como los llamó Giuliano da Empoli). Su afirmación sobre la incompatibilidad entre democracia y libertad le ganó críticas, pero a él, mientras despunta el gusto por el ajedrez, juego estratégico por excelencia, le preocupa más compatibilizar bits y átomos.
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ECONOMIA
¿Brotes verdes impositivos?: La coparticipación federal creció 8,1% en mayo, tras 4 meses consecutivos de caída

La distribución de fondos de coparticipación federal a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires registró en mayo una suba real interanual del 8,1%, según informaron fuentes oficiales. Se trata del primer resultado positivo del año en ese indicador, luego de que enero, febrero, marzo y abril mostraran caídas consecutivas en términos reales. El dato marca un punto de quiebre en la dinámica de las transferencias automáticas de la Nación hacia las jurisdicciones subnacionales, que venían acumulando meses de deterioro en su poder de compra.
Durante el quinto mes del año, la Nación distribuyó $8,04 billones en transferencias automáticas. El número cobra mayor dimensión cuando se lo compara con el mes inmediatamente anterior: respecto de abril, los recursos crecieron un 41% en términos reales, una diferencia que refleja tanto la mejora interanual como el efecto de la estacionalidad propia de la recaudación tributaria.
Según las fuentes consultadas, los datos “reflejan una mejora de la actividad económica y representan un alivio para las cuentas provinciales, que recuperan capacidad para sostener servicios, inversión pública y programas de gestión”. En esa misma línea, calificaron a mayo como “el primer dato claramente positivo para las provincias” y señalaron que “consolida una expectativa de recuperación para los próximos meses del año”.
De acuerdo con un análisis del economista Nadín Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), la suba de la coparticipación en mayo se explica principalmente por el comportamiento del impuesto a las Ganancias, cuya recaudación creció un 26,1% en términos reales interanuales. El dato es relevante porque Ganancias es uno de los principales tributos que alimenta la masa coparticipable, y su recuperación incide de manera directa en los fondos que reciben las provincias.

El IVA, en cambio, mostró una caída real del 9,3% respecto de mayo del año anterior. “En conjunto, ambos impuestos —IVA e impuesto a las Ganancias— registraron una suba real interanual del 10,2%, lo que da cuenta de que el peso de Ganancias fue suficiente para compensar el flojo desempeño del IVA», señaló el especialista.
La recaudación de impuestos internos, por su parte, cayó un 19,1% en términos reales. Argañaraz elaboró su análisis con datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP).
El resultado positivo de mayo fue generalizado: todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires recibieron más recursos en términos reales que en el mismo mes del año anterior, como muestra el cuadro de más abajo sobre las variaciones interanuales. El contraste con los cuatro meses previos es marcado, ya que entre enero y abril ninguna jurisdicción había logrado cerrar en positivo.
Entre los casos más destacados figura Catamarca, que registró la mayor suba del mes con un incremento real del 12,5 por ciento. Le siguieron Misiones (9,2%), Tucumán (9,0%) y Córdoba (8,5%). En el otro extremo, dentro del terreno positivo, Salta fue la provincia con el menor crecimiento real del mes, con una suba del 7,2 por ciento.
La Provincia de Buenos Aires, por su parte, registró una suba real del 7,1%, mientras que la Ciudad de Buenos Aires creció un 8,7 por ciento. Ambos resultados, aunque por debajo de algunos distritos más pequeños, representan una mejora significativa respecto del desempeño que habían tenido en los meses anteriores del año, cuando acumulaban caídas de entre dos y diez puntos porcentuales en términos reales.

El conjunto de las provincias —sin incluir a CABA— promedió una variación positiva del 8,1%, el mismo porcentaje que el total de provincias más CABA consideradas en conjunto.
Pese al resultado de mayo, el acumulado del año todavía muestra una caída. Según datos del Iaraf elaborados con información de la Dnap y del Ministerio de Economía, las transferencias automáticas totales —que incluyen coparticipación, leyes complementarias y compensaciones— sumaron $29.970.113 millones entre enero y mayo de 2026, frente a $23.098.805 millones en el mismo período del año anterior. Eso representa una suba nominal del 29,7%, que al descontar la inflación del período se convierte en una caída real del 2,4 por ciento.
El dato muestra que, a pesar de la recuperación de mayo, el peso de los primeros cuatro meses del año —todos con caídas reales— todavía arrastra el acumulado hacia territorio negativo. Para que el resultado del año cierre en equilibrio o en positivo, será necesario que los meses que restan mantengan o mejoren la tendencia que mostró mayo.
En el análisis por jurisdicción del acumulado enero-mayo, la Ciudad de Buenos Aires fue la que registró la mayor caída real interanual: un 3,3 por ciento. En el otro extremo, Catamarca fue la provincia que menos perdió en ese período, con una baja del 0,9%, en línea con su desempeño destacado también en el mes de mayo.
La Provincia de Buenos Aires fue la segunda que menos cayó en el acumulado, con una variación real negativa del 1,7%, seguida por Tucumán con una baja del 1,9 por ciento. Entre las provincias con mayores pérdidas acumuladas en el período, además de CABA, se encuentran Córdoba y La Rioja, ambas con una caída del 3,0%, y Santa Fe con un descenso del 2,9 por ciento.
ECONOMIA
Licencias de conducir: la inexplicable exigencia de capacidad para conducir motos que no se aplica para autos y pickups

A raíz de la decisión del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de cambiar las condiciones que deben cumplir los choferes de autos que prestan servicios de viajes por aplicación y las de los choferes de taxis, dos de los puntos más destacados son la obligatoriedad para los primeros de tener licencia de conducir profesional y una póliza de seguro específica para el servicio que prestan.
Esta última, de hecho, viene a resolver un eventual problema que podían tener los choferes que trabajan para las empresas de aplicaciones, porque muchos tenían un vehículo con un seguro normal, terceros completos transportados, pero no una póliza específica para actividades comerciales, con lo cual, en caso de un accidente corrían serio riesgo de tener que indemnizar de manera particular a un pasajero lesionado porque el seguro no se iba a hacer cargo.
El tema de la licencia profesional, en cambio, puede verse desde dos ópticas diferentes. Si se toma el mismo enfoque de la actividad comercial que se aplica para el seguro, un chofer de un auto particular afectado al transporte de pasajeros tanto sea un Taxi o un viaje de aplicación, debería tener licencia profesional.

Pero si se lo mira técnicamente como el hecho de conducir un automóvil normal, que no requiere ninguna habilidad particular y es exactamente igual que manejar un auto personal, sin necesidad de conocimientos adicionales, una licencia profesional puede ser un requisito innecesario.
Como concepto general, las categorías de las licencias de conducir están determinadas por el artículo 16 de la Ley Nacional de Tránsito 24.449 y la última reglamentación estuvo dada por el Decreto 26/2019. Sin embargo, algunas provincias e incluso los municipios tienen diferencias en la segmentación, amparadas en el sistema de federalismo que se aplica sobre el tránsito.
Para conducir una motocicleta se debe tramitar una licencia Clase A1, pero existen 4 subcategorías de acuerdo a la cilindrada y/o potencia del vehículo.
- Clase A 1.1: Ciclomotores hasta 50 cm3 o 4 Kw de potencia máxima continua nominal en el caso de las motos eléctricas.
- Clase A 1.2: Motocicletas de hasta 150 cm3 u 1111kw de potencia máxima continua nominal si se trata de motorización eléctrica. Esta licencia incluye las de Clase A 1.1.
- Clase A 1.3: Motocicletas de más de 150 cm3 y hasta 300 cm3 o de más de 11 kw y hasta 20 kw de potencia eléctrica. Para obtener esta clase de licencia se debe acreditar una antigüedad previa de 2 años en la Clase A 1.2, excepto las personas mayores de 21 años de edad. Esta licencia también incluye las de Clase A 1.2.
- Clase A 1.4: Motocicletas de más de 300 cm3 o de más de 20 kw de potencia en el caso de las eléctricas. El requisito para acceder a esta licencia es una antigüedad previa de 2 años en la licencia Clase A 1.3, excepto los mayores de 21 años de edad, quienes deberán acreditar al menos 1 año en motocicletas de cualquier cilindrada. También, por supuesto, incluye las licencias Clase A 1.3.

Esta clasificación tiene una coherencia, ya que no es lo mismo manejar una moto de 110 cm3 que una gran moto “pura sangre” de 1.000 cm3 y 180 CV de potencia. Sin embargo, esa lógica parece no existir cuando se pasa de las motos a los automóviles, porque no hay tal segmentación por potencia, peso o tracción.
En el caso de los autos, si un conductor rinde un examen para obtener su licencia de Clase B1 y lo hace con un Renault 12 modelo 70, esa licencia lo habilita para conducir una Ferrari de 800 CV de potencia o una camioneta 4×4 de 250 CV, sin que nadie se pregunte si está preparado ese conductor para ese salto de velocidad, potencia o tamaño de vehículo.
Ese no es el único caso. Si una persona que quiere llevar un trailer cargando un cuatriciclo o una lancha chica o mediana, cuyo peso total es de menos de 750 kg, se le exige una licencia de Clase B2, que es la que habilita a conducir automóviles, camionetas, vans de uso privado y casas rodantes motorizadas de hasta 3.500 kg de peso con un acoplado de hasta 750 kg o casa rodante no motorizada.

Sin embargo, si el peso que transportará es de 750 kg y el trailer para esa envergadura de carga pesa otros 300 kg se le exige tener una licencia profesional Clase E1, que es la que autoriza a conducir vehículos automotores de clase C o D, con uno o más remolques y articulaciones, y que se debe renovar anualmente con presentación de certificado de antecedentes penales incluido.
La problemática está en que ese mismo conductor, con esa misma licencia para transportar un trailer y una carga de menos de 1.000 kg, queda habilitado para manejar un camión con acoplado de 45 tn o de 22 mts de largo.
La capacidad para conducir un vehículo no parece estar acompañada por la legislación. Los cada vez más frecuentes accidentes con grandes pickups V6 como el que destrozó una familia en San Vicente al impactar a más de 180 km/h a un pequeño auto particular, es otro ejemplo de una falta de control sobre la habilidad o la experiencia, como sí se lo tiene en las motos.
Quizás debería existir una escala intermedia entre las Clase B1 y B2, que exija pericia para conducir un auto deportivo o una pickup 4×4 de más de 250 CV de potencia, y una licencia diferenciada, también particular para que aquellos conductores que quieran llevar un trailer o una casa rodante hasta 1.500 kg no tengan que ser considerados conductores profesionales.
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