POLITICA
Pagotto, el hombre de los Menem que Karina Milei eligió para controlar la selección de jueces en el Senado

“Es medio fanfarrón, siempre fue un bocón”, dicen los que no lo quieren. “Es un buen abogado”, replican los que no ocultan su aprecio por él. Pero hay algo en lo que todos se ponen de acuerdo y es en que el presidente de la Comisión de Acuerdos del Senado, Juan Carlos Pagotto (La Rioja), “es hombre de los Menem”, lo que en la interna libertaria implica que reporta, sin cortapisas, en el bando de Karina Milei.
Es este vínculo con la hermana de Javier Milei el que entronizó a este abogado que, a pesar de haber nacido en Mendoza habla con una inconfundible tonada riojana, al frente de la Comisión de Acuerdos, una aduana estratégica por la que pasarán los candidatos que el Gobierno proponga para completar más de 300 vacantes del Poder Judicial.
A Pagotto le espera un arduo trabajo. A partir del próximo 30 de abril y durante las dos primeras semanas de mayo (el 6 y el 7 y el 13 y el 14) tendrá que conducir las audiencias públicas por las que desfilarán los más de 70 postulantes impulsados hasta ahora por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, con el aval del jefe del Estado.
Desde el sitial de privilegio que ocupa desde febrero de este año, este riojano por adopción se ha convertido en los ojos de Karina Milei para controlar el diseño de una nueva Justicia argentina.
Los primeros planos parecen haber jugado a las escondidas con este senador libertario, que recién a los 73 años los avatares de la política argentina lo han ubicado en un rol protagónico, a pesar de que se reconoce militante peronista desde hace casi seis décadas.
“Empecé a militar a los 15 años”, recuerda Pagotto, quien fue diputado provincial por el departamento de Chilecito entre 1993 y 1997 antes desparecer de la política por más de dos décadas. “Me fui de la política, se me agotó la capacidad de asco y me fui”, sentencia, sin abundar en detalles sobre qué fue aquello que lo disgustó tanto.
Con o sin cargo político, lo concreto es que Pagotto nunca dejó de estar vinculado al apellido más famoso de La Rioja, mostrando una lealtad que viene de larga data. “Ramón Hernández siempre dice que el último de los amigos de Carlos que queda en el Congreso soy yo”, se jacta.
“Tuve una gran relación con Menem, cuando dejó de ser Presidente, mucho más”, insiste. Extiende su lealtad a Eduardo Menem, el exsenador y hermano del fallecido expresidente, con quien también comparte una amistad de muchos años.
Lo corrobora un viejo habitué de las tertulias políticas del pago chico: “Todo el mundo sabe que es miembro de la mesa del Eduardo en el café del Naindo”, afirma este veterano exlegislador que vio innumerable cantidad de veces a Pagotto en el bar del hotel que está, en línea recta y plaza de por medio, enfrentado a la Casa de Gobierno provincial y que es la vidriera donde ese exhibe todas las tardes la clase dirigente riojana.
Pagotto asegura que durante los años que estuvo retirado de la política activa nunca dejó de ser “consultado por dirigente de ambos partidos políticos, del peronismo y del radicalismo”.
“Me tenían como un búho sensato para pedirme consejos, lo cual me halagaba, pero no quise ocupar ningún cargo público más, ni ser candidato, nada. Hasta que bueno… me convencieron y aquí estoy”, explica.
Lo que logró convencerlo y sacarlo del ostracismo autoimpuesto fue el fenómeno libertario. “Cuando surge Milei los chicos jóvenes, tanto Martín, como Lule y mi hijo, me convencieron”, explica Pagotto. “Además, me convenció Eduardo Menem, que es mi amigo de toda la vida”, agrega.
Martín y “Lule” son la anteúltima generación de políticos en el árbol genealógico de los Menem, hoy convertidas en figuras clave del gobierno libertario. Martín es presidente de la Cámara de Diputados. Eduardo, el Lule, es subsecretario de Gestión Institucional de la Secretaría General de la Presidencia y, por sobre todo y lo que realmente importa, la mano derecha de Karina Milei.
El hijo es Juan María Pagotto, mano derecha que lo acompaña a sol y a sombra y que es su principal asesor, nombrado con la categoría más alta, desde diciembre de 2023, fecha en la que el senador Pagotto desembarcó en la Cámara alta como miembro del reducido grupo de pioneros libertarios que, por aquel entonces, eran totalmente desconocidos en las grandes ligas de la política nacional.
Eran las épocas en que La Libertad Avanza era una inédita minoría en el Senado para un partido de gobierno. Tan sólo siete senadores, más la presidencia de la Cámara alta, en la figura de Victoria Villarruel, eran toda la dotación oficialista en una terreno en el que el kirchnerismo contaba con 34 senadores, a tan sólo tres de la mayoría absoluta, y pretendía continuar moviéndose como dueño de casa, como lo había hecho en los cuatro años anteriores con Cristina Kirchner en la vicepresidencia.
Aquel primer grupo tuvo que tomar un hierro caliente y defender como podría a un Gobierno también plagado de inexperiencia. En aquel primer reparto de responsabilidades, a Pagotto le tocó la presidencia de la Comisión de Justicia y Asuntos Penales.
Pero iba a haber algo más. A poco de andar como senador, también le tocó hacerse cargo de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo. Fue en ese sitial que su papel parlamentario empezó a cobrar relevancia, ya que tuvo la difícil misión de demorar el tratamiento de los decretos de necesidad y urgencia más irritantes para la oposición de la administración Milei, empezando por el polémico y kilométrico 70/23.
En poco más de dos años Pagotto se ha ganado en la Cámara alta el cariño de muchos de sus colegas, que le reconocen su bonhomía y su estilo campechano; pero, también, recoge críticas, tanto en la oposición más dura como entre los bloques aliados y hasta entre sus compañeros de bancada. “El gordo es macanudo y se nota que sabe mucho, pero a veces habla de más y complica las cosas”, dice un libertario que trata a diario con el legislador por La Rioja.
En el kichnerismo no lo pueden ni ver. “Es un facho”, dice una legisladora como toda respuesta cuando se le consulta su opinión sobre el senador. Se entiende el encono: Pagotto es pro-vida, aunque “como buen liberal” apoya el matrimonio igualitario. Además, desde 2024 se embanderó, junto a la radical Carolina Losada (Santa Fe), en la causa de agravar las penas por el delito de falsas denuncias, un tema que el colectivo feminista considera una jugada para desalentar las acusaciones por violencia y abuso.
El sentimiento de rechazo es mutuo. “El kirchnerismo nunca estuvo dentro del peronismo”, sostiene Pagotto. “Jorge Antonio decía que Perón era el último de los conservadores inteligentes”, agrega, antes de recordar que el fundador del partido “echó a los montoneros de la Plaza”. “Se inventaron un relato para justificar la dictadura kirchnerista”, insiste, antes de recordar que “Cristina hacia funcionar el Senado cuando se le ocurría”.
Gustavo Ybarra,Senado de la Nación,Conforme a,Senado de la Nación,,Internaciones involuntarias. El Gobierno envió al Senado la reforma de la ley de salud mental y ya se reavivó el debate,,Una agrupación de inquilinos expresó su preocupación por los “desalojos rápidos”,,Pese a las críticas del kirchnerismo. El juez Mahiques avanzó en el proceso para extender cinco años su mandato en Casación
POLITICA
Dura crítica del PRO al Gobierno: una decisión sorpresiva tomada por Macri, que profundizó las diferencias con Milei

Mauricio Macri tomó una decisión política reservada y de alto impacto que sorprendió incluso a dirigentes importantes del PRO: avanzó personalmente con la difusión del manifiesto crítico contra el gobierno de Javier Milei sin consultar previamente ni a gobernadores, ni a referentes parlamentarios, ni a la mesa ejecutiva del partido. El movimiento, ejecutado en medio del tembladeral generado por el caso de Manuel Adorni, profundizó las diferencias entre el ex presidente y la Casa Rosada y volvió a exponer las tensiones internas alrededor de la relación con La Libertad Avanza.
La reconstrucción de cómo se gestó el documento muestra el nivel de hermetismo con el que se manejó la iniciativa. “Es Mauricio 100%”, resumió ante Infobae una alta fuente del PRO. Y agregó: “No habló con Jorge Macri, ni con Rogelio Frigerio, ni con Cristian Ritondo, ni con Guillermo Montenegro. En la mesa ejecutiva no habló con nadie”.

El manifiesto “Próximo Paso” fue difundido el domingo por la tarde a través de las redes sociales oficiales del PRO y rápidamente generó interpretaciones políticas sobre un endurecimiento de Mauricio Macri frente al Gobierno. El texto incluyó cuestionamientos al funcionamiento interno del oficialismo y buscó marcar diferencias respecto del estilo político libertario.
“Apoyar el cambio no es aplaudir lo que está mal”, sostuvo el documento.
Y agregó otra definición que fue interpretada como una referencia directa a la Casa Rosada: “El cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre (…) y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.
La decisión de Mauricio Macri de avanzar con ese posicionamiento ocurrió en un contexto especialmente sensible para el oficialismo, atravesado por las repercusiones políticas del caso Adorni y por discusiones internas dentro del PRO sobre el vínculo con Milei.

En el entorno del ex presidente consideran que el Gobierno empezó a enfrentar costos políticos derivados del ejercicio del poder y creen que algunas conductas internas comienzan a generar incomodidad incluso entre sectores que respaldan el rumbo económico oficial.
Pero además, alrededor de Mauricio Macri quedó un fuerte malestar político desde la cena de la Fundación Libertad realizada hace dos semanas. Aquella noche, Javier Milei endureció sus críticas contra la gestión económica del PRO entre 2015 y 2019 y exhibió durante su discurso una serie de filminas con indicadores negativos de la administración macrista. La escena cayó especialmente mal en el entorno del ex presidente.
El clima político de esa noche quedó atravesado además por otro dato que dentro del PRO interpretaron como una señal deliberada de distanciamiento. Milei no saludó a Macri ni lo mencionó durante todo su discurso, que se extendió por más de una hora, pese a que el fundador del PRO había participado previamente de una charla sobre el escenario junto al escritor Álvaro Vargas Llosa.
La secuencia política de la cena tuvo además otro episodio que dentro del macrismo fue leído como un gesto cargado de intención política. Patricia Bullrich se acercó a saludar a Mauricio Macri delante de fotógrafos, camarógrafos y periodistas acreditados. El diálogo fue breve y fugaz, pero la escena quedó registrada públicamente en medio de las tensiones crecientes entre el entorno del ex presidente y la ministra de Seguridad.
Ese episodio terminó funcionando como un antecedente directo del clima político que atravesó la difusión del manifiesto del PRO y de las señales posteriores del círculo más cercano a Macri.
La decisión de Mauricio Macri de avanzar personalmente con el documento quedó además alineada con otra señal política que había aparecido horas antes dentro de su propio entorno. Este domingo, Fernando De Andreis —hoy convertido en la principal espada política del ex presidente— cuestionó duramente a Patricia Bullrich y le reclamó públicamente a Manuel Adorni que diera explicaciones rápidas sobre su patrimonio, al advertir que cualquier demora termina deteriorando la imagen del Gobierno y del propio Milei.
Aunque las declaraciones de De Andreis ocurrieron antes de la difusión del manifiesto, dentro del PRO ambas situaciones fueron leídas como parte de una misma decisión política impulsada desde el círculo más cercano a Mauricio Macri.
Las críticas de De Andreis a Bullrich tuvieron además un fuerte impacto interno porque volvieron a poner sobre la mesa el malestar que existe alrededor de Mauricio Macri frente al avance libertario sobre dirigentes y estructuras del PRO. El trasfondo no puede entenderse sin el 2027 y la batalla por el bastión amarillo, su casa matriz, la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Durante meses, una parte importante del partido evitó confrontar con Milei para no debilitar el respaldo social al programa económico. Pero en las últimas semanas empezó a crecer otra preocupación: que el PRO termine diluyéndose políticamente dentro de La Libertad Avanza.

El manifiesto “Próximo Paso” apareció justamente en ese contexto.
El documento recuperó conceptos históricos de la identidad política del PRO vinculados a la gestión pública, la administración y la obra pública. “El próximo paso son más rutas, más hospitales, mejor educación”, sostuvo el texto.
La definición buscó reinstalar una agenda más asociada a resultados concretos de gestión que a la lógica de confrontación permanente que domina el discurso libertario.
Al mismo tiempo, el manifiesto planteó una crítica sobre las formas políticas del oficialismo. El cuestionamiento a la “soberbia” y a la “arrogancia” dejó expuesto el malestar que existe dentro del entorno de Macri frente a determinadas dinámicas internas de La Libertad Avanza.
La sorpresa que generó el documento quedó reflejada públicamente horas más tarde en las declaraciones de Jorge Macri. El jefe de Gobierno porteño admitió en TN que desconocía la existencia del manifiesto hasta minutos antes de entrar al estudio.
“No sabía. Me enteré viniendo para acá”, dijo cuando le mostraron el texto al aire.
Jorge Macri explicó que nadie le había enviado previamente el documento y reconoció que lo leyó recién en el celular camino al canal. La declaración terminó confirmando el nivel de reserva con el que Mauricio Macri manejó la iniciativa.
Sin embargo, el jefe de Gobierno evitó confrontar con el contenido político del manifiesto. Por el contrario, validó buena parte del diagnóstico planteado en el documento.
“Creo que expresa lo que algunos argentinos sienten”, sostuvo.
Pero al mismo tiempo dejó entrever diferencias respecto del momento elegido para lanzar la crítica al Gobierno. “Después podremos discutir si era oportuno o no sacar un comunicado de ese tipo”, afirmó.
Esa frase fue interpretada dentro del PRO como una señal de cautela frente a la posibilidad de profundizar prematuramente el enfrentamiento con Milei. Jorge Macri comparte parte de las inquietudes que existen dentro del partido sobre la relación con La Libertad Avanza, pero al mismo tiempo considera que una ruptura abierta podría afectar al electorado que todavía acompaña el rumbo económico del Gobierno.
Por eso, durante toda la entrevista intentó sostener una posición intermedia: marcar identidad propia sin romper con la Casa Rosada.
“No somos parte de La Libertad Avanza”, afirmó.
Y cuando le preguntaron si ambos espacios competirán juntos en las próximas elecciones, respondió: “No lo sé. Falta un montón”.
La respuesta reflejó el momento ambiguo que atraviesa el vínculo entre el PRO y el oficialismo. Una parte importante del partido sigue respaldando aspectos centrales del programa económico de Milei, especialmente el equilibrio fiscal y la baja de la inflación. Pero alrededor de Mauricio Macri empezó a consolidarse otra discusión: hasta dónde acompañar al Gobierno sin perder identidad política propia.
En ese contexto, la decisión del ex presidente de impulsar personalmente el manifiesto sin abrir una discusión partidaria previa fue interpretada como una señal concreta hacia adentro y hacia afuera del PRO.
No se trató de una ruptura formal con Milei. Tampoco de un pase a la oposición dura. Pero sí de una intervención política deliberada de Mauricio Macri, ejecutada desde su círculo más cercano y diseñada para empezar a marcar diferencias con el Gobierno en un momento donde la Casa Rosada enfrenta sus primeras tensiones políticas relevantes desde la consolidación de la estabilidad económica.
Lawrence Bernstein,Comunicación,Oratoria pública,Conferencia,Discurso,Evento,Profesional,Micrófonos,Podio
POLITICA
Docentes, alumnos y gremios preparan una marcha para reclamar por el financiamiento a las universidades

A casi siete meses de la sanción de la Ley de Financiamiento Universitario y en medio de una escalada del conflicto entre el Gobierno y las universidades nacionales, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), gremios docentes y no docentes, organizaciones estudiantiles y distintos sectores políticos convocaron para este martes a una nueva Marcha Federal Universitaria.
En la previa, este lunes habrá clases públicas en distintas facultades de la UBA para visibilizar el reclamo
La movilización tendrá su acto central a las 17 en Plaza de Mayo y se replicará en distintas ciudades del país. Será la cuarta marcha federal desde el inicio de la gestión de Javier Milei y tendrá como eje el reclamo por la aplicación de la ley aprobada por el Congreso y todavía no ejecutada por el Poder Ejecutivo.
“Ya llevamos 200 días sin que se cumpla la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso de la Nación y por eso el martes nos movilizamos en todo el país”, planteó el CIN en la convocatoria oficial bajo la consigna: “Por la educación, la universidad pública y la ciencia nacional”.
La UBA confirmó a TN que partirá a las 14 desde Plaza Houssay, en Córdoba y Junín, rumbo a Plaza de Mayo. En paralelo, la CGT concentrará desde las 15 en Diagonal Sur y Bolívar; las dos CTA lo harán desde Diagonal Norte y San Martín; mientras que el PJ nacional y el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que lidera Axel Kicillof, convocaron para las 15.30 en Diagonal Sur y Perú.
Clases públicas en la previa de la marcha
Este lunes habrá actividades abiertas en distintas facultades de la UBA para reforzar la convocatoria a la Marcha Federal Universitaria y reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
- Facultad de Ciencias Económicas: clases públicas de 9 a 11 y de 17 a 19 sobre avenida Córdoba 2122.
- Facultad de Derecho: a las 10, el decano dará una clase pública en las escalinatas de la facultad, en avenida Figueroa Alcorta 2263.
- Facultad de Medicina: a las 11.30, los decanos de Medicina, Odontología y Farmacia y Bioquímica encabezarán una clase pública en las escalinatas de Paraguay 2155.
- Facultad de Veterinarias: clase pública a las 13 sobre avenida Chorroarín 280.
Dos fallos judiciales contra el Gobierno
La nueva marcha universitaria llega en un clima de confrontación cada vez más abierto entre el oficialismo y el sistema universitario. El conflicto ya pasó por el Congreso, atravesó el veto presidencial, sumó fallos judiciales adversos para el Ejecutivo y terminó escalando hasta la Corte Suprema.
La ley de financiamiento universitario fue aprobada por el Congreso en 2025 y el veto de Javier Milei terminó siendo rechazado por los dos tercios de ambas cámaras. Sin embargo, el Gobierno suspendió su ejecución bajo el argumento de que la norma afecta el equilibrio fiscal.
La Justicia ya falló dos veces a favor de las universidades y ordenó aplicar la ley, aunque el Ejecutivo decidió apelar y llevar el caso a la Corte Suprema.
“No hay alternativa a una marcha: reclamás, dialogás, vas al Congreso, conseguís que se vote una ley, el Gobierno la veta; conseguís una mayoría muy difícil para rechazar el veto; conseguís dos fallos judiciales y el Gobierno sigue sin cumplir la ley. La única alternativa que queda es que la gente se movilice en todo el país”, dijo a TN Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA.
El conflicto impacta sobre el funcionamiento cotidiano del sistema universitario. Según datos del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) UBA-Conicet, el gasto nacional destinado a educación superior cayó un 28,9% real entre 2023 y 2025 y este año podría terminar en el nivel más bajo de inversión universitaria de las últimas dos décadas.
La disputa también atraviesa los salarios. De acuerdo con el mismo informe, los docentes universitarios perdieron el 33,7% de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023.
Gremios y sectores políticos se suman a la movilización
La marcha de este martes volverá a reunir a sectores sindicales, estudiantiles y políticos alrededor del reclamo universitario. La CGT llamó a movilizarse con el lema “Defendemos la educación, la ciencia y el futuro del país” y advirtió sobre “un proceso de desfinanciamiento que pone en riesgo capacidades estratégicas del Estado”.
“El Gobierno quiere destruir la universidad pública y tenemos que evitarlo”, afirmó Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional y referente del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que también confirmó su participación junto a gremios combativos, como la UOM, Aceiteros, Aeronáuticos, Conadu y Conadu Histórica.
Desde el PJ nacional plantearon que “el peronismo siempre tuvo a la educación como pilar central” y convocaron “a todos los sectores a acompañar a la comunidad educativa”.
Desde la izquierda, la diputada Myriam Bregman llamó a movilizarse: “Como abogada me resulta más que evidente que el Gobierno tiene que cumplir con la ley de financiamiento votada y que sigue chicaneando con recursos para dilatar todo. A marchar, a ser miles, es la única forma de ganar esta pelea”.
La protesta se realizará además pocos días después de que el Ministerio de Capital Humano intimara a los rectores universitarios para que presenten planes de contingencia frente a los paros docentes y no docentes. La cartera que conduce Sandra Pettovello pidió precisiones sobre cómo garantizarán el dictado de clases y el acceso de los estudiantes “en un contexto de suspensión total de actividades académicas” en algunas universidades.
Marcha universitaria, universidades públicas, universidades, UBA
POLITICA
Emiliano Yacobitti habló sobre la marcha universitaria del martes: “Va a haber muchos que votaron a Milei”

El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, se refirió a la marcha universitaria que se realizará el próximo martes hacia Plaza de Mayo y sostuvo que “va ir gente que votó a todos los partidos políticos. Y de inmediato profundizó: “Y no tengas dudas de que entre esos va a haber muchos que votaron a Milei y también al PRO, independientemente de que no hayan votado la ley de financiamiento universitario”.
En diálogo con C5N, Yacobitti aseguró que “la gran mayoría de la gente va a ser gente de a pie que se moviliza por lo que está pasando”. Más allá de lo que vaya a suceder, adelantó: “Todos los rectores vamos a hablar con los presidentes de todos los bloques para que volvamos a generar alguna alternativa. Incluso hay que pensar en las máximas sanciones que les aplique el Congreso a quienes no cumplan la ley”.
El ex diputado nacional de la UCR explicó que se van a acercar a todos los bloques, “no solamente a los que votaron la Ley de Financiamiento o no. Porque lo que le está pasando a las universidades, por ejemplo, es lo mismo que le pasa a la Ciudad de Buenos Aires con los fondos de coparticipación. Estamos hablando de que a las provincias les pasa lo mismo. Hay provincias con fallos a favor de la Corte Suprema y, sin embargo, el Gobierno no los paga”.
Con relación al reclamo principal de la marcha, insisten en que el Poder Ejecutivo cumpla la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada en el Congreso en octubre de 2025. En este sentido, Yacobitti afirmó que “las consecuencias por la ausencia de fondos repercuten directamente en los centros de salud universitarios y los pacientes van a tardar más en atenderse. Seguramente haya tratamientos que no pueden realizarse por falta de insumos y, cuando un equipo falla, los pacientes deben ser trasladados en ambulancia a otro centro».
Para el vicerrector de la UBA, la raíz es una cuestión de prioridades políticas y señaló: “No creo que la educación pública esté en la agenda de Milei”. Además, comparó el costo de la deuda con los hospitales universitarios con la rebaja impositiva a los autos de lujo: “Si vos preferís bajarle los impuestos a los autos de lujo y no pagarle la plata que tenés en el presupuesto asignada para los hospitales universitarios, bueno, es una decisión política, no es una decisión de plata“.

Para Yacobitti, además, el deterioro afecta gravemente a la planta docente. En la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, 438 profesores abandonaron sus cargos sobre un total de 3.200. En la Facultad de Agronomía, otros 100 investigadores siguieron el mismo camino. Las carreras con mayor proporción de docentes de dedicación exclusiva, como Exactas, son las más afectadas, advirtieron las autoridades de la UBA.
Respecto del estado judicial del conflicto, el vicerrector se quejó de los alcances del conflicto. “Ya es una barbaridad que haya llegado a la Corte. La Corte, en su jurisprudencia, salvo casos excepcionales, no trata medidas cautelares, trata medidas de fondo. Por eso las rebota”, dijo, y explicó que espera que el máximo tribunal devuelva la causa para su cumplimiento, aunque el propio Gobierno ya anticipó que tampoco lo acatará.
Y ante este panorama, llamó a la movilización del próximo martes como única herramienta disponible: “Lo único que nos queda por hacer es concientizar a la sociedad de que no se quede en la casa, porque lo que se está rompiendo es la única herramienta de movilidad social que tiene la Argentina, que es la universidad pública”, manifestó.
Y concluyó: “De todos los impuestos que pago, lo único que el Gobierno me brinda de calidad es la universidad pública. No hay un solo servicio que brinde calidad por los impuestos que pagas, que no sea una universidad pública, y la está destruyendo”.
Para finalizar, convocó a padres y madres a asistir con sus hijos: “Es la única manera que tenemos de llamar la atención, no solo al Gobierno, sino también a la Corte Suprema y a quienes tienen que hacer y ejecutar este fallo lo antes posible”.
POLITICA3 días agoManuel Adorni adelantó que no será candidato a jefe de Gobierno porteño en 2027: “No va a pasar”
INTERNACIONAL3 días ago«Una luz en el cielo»: el Pentágono publica nuevos archivos sobre ovnis y afirma que el público puede sacar sus propias conclusiones
ECONOMIA2 días agoEl dólar subió en la primera semana de mayo y se acercó a los 1.400 pesos
















