ECONOMIA
Plan Bonex 2, reproches y pases de factura: el trasfondo del cruce entre Caputo y Cavallo

Pese a que Cavallo no propuso en público una confiscación de ahorros, Caputo insinuó que el veterano economista quería medidas que vulneraban los contratos
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ECONOMIA
La IA se metió en el debate por las tasas en EEUU: el nuevo titular de la Fed cree que ayudará a contener la inflación

La llegada de Kevin Warsh a la silla más importante de la Reserva Federal como su decimoséptimo presidente promete sacudir las tradicionales discusiones doctrinarias dentro de la autoridad monetaria de los Estados Unidos. El debate abandonó los carriles tradicionales para incorporar una variable disruptiva: el impacto de la Inteligencia Artificial en la productividad general y su capacidad para reconfigurar la dinámica de los precios al consumidor.
Una sugestiva convicción del nuevo titular de la Fed, propuesto por Donald Trump, tiene la capacidad de transformarse en la clave para decidir bajas de tasas en la hiperinfluyente política monetaria de los EEUU por motivos muy distintos a los habituales.
En noviembre del año pasado, en un artículo de opinión en The Wall Street Journal Wwarsh expuso su visión. En esa oportunidad, calificó a la tecnología emergente como una fuerza desinflacionaria de carácter estructural y cuestionó los modelos de proyección que utilizaba el personal técnico del organismo. Según su mirada, la incorporación de herramientas digitales avanzadas inyectó ganancias de eficiencia que las ecuaciones tradicionales omitieron de forma sistemática en sus cálculos de inflación. “La IA será una fuerza desinflacionaria significativa”, sostuvo.
La defensa formal de esta visión ocurrió durante la audiencia de confirmación ante el Comité de Banca del Senado, que tuvo lugar el 22 de abril de este año. Ante los legisladores, la autoridad nominada ratificó su diagnóstico y definió a la nueva tecnología como la mayor ola de mejora de productividad de las vidas humanas. Para respaldar su propuesta de reformas, recurrió a una cita de Milton Friedman vinculada a la tiranía del statu quo, con la intención de ilustrar la inercia institucional y la resistencia a revisar supuestos metodológicos arraigados en las grandes corporaciones y organismos públicos.
“La IA representa la ola de mayor mejora de productividad de nuestras vidas: pasada, presente y futura“, dijo Warsh ante legisladores.
Sus ideas asimilan las condiciones económicas actuales con el comportamiento que registró el aparato productivo estadounidense durante la década de noventa, bajo la conducción de Alan Greenspan. En aquel período, la irrupción de Internet funcionó como un amortiguador de los costos de producción, lo que permitió sostener un ritmo de expansión elevado sin la necesidad de aplicar una política contractiva de tasas de interés. La conducción actual pretendió replicar ese marco interpretativo para justificar una postura monetaria flexible, bajo la premisa de que la mayor eficiencia expandió el límite del crecimiento potencial de la economía sin acelerar la suba de precios.
Sin embargo, esta caracterización del escenario macroeconómico encontró fuertes resistencias internas y externas. Miembros destacados del comité de política monetaria de la Fed, entre quienes se alinearon Michael Barr y Philip Jefferson, plantearon objeciones centradas en la dimensión temporal del fenómeno. Los funcionarios advirtieron que la fase inicial del despliegue tecnológico requirió un monumental gasto de capital por parte de las corporaciones. La demanda masiva de procesadores, la construcción de centros de infraestructura de datos y el consecuente consumo energético operaron, en el corto plazo, como un shock de demanda que presionó sobre el mercado de capitales y elevó el nivel de la tasa de interés neutral.
Las discrepancias técnicas impactaron de forma directa en el mercado de renta fija. Las dudas en torno a la viabilidad de la teoría desinflacionaria coincidieron con un incremento persistente en los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo. El instrumento de referencia a diez años alcanzó una tasa del 4,6% en el transcurso del mes de mayo, lo que reflejó la inquietud de los inversores ante las necesidades de financiamiento del sector tecnológico y las restricciones en la cadena de provisión de hardware especializado.

EFE/SARAH YENESEL
Por fuera de la estructura de la banca central, los analistas económicos manifestaron un marcado escepticismo frente a las promesas de prosperidad tecnológica. Relevamientos recientes indicaron que aproximadamente el sesenta por ciento de los especialistas privados consideró que el impacto real de estas innovaciones sobre las variables de inflación y tasas de interés resultará insignificante durante el horizonte de los próximos dos años. Este colectivo de expertos tomó distancia del optimismo oficial y remarcó que las distorsiones del boom inversor inmediato poseen un peso superior a las hipotéticas ganancias de eficiencia futuras.
La formalización institucional del recambio de autoridades se completó el pasado viernes veintidós de mayo, mediante una ceremonia de jura celebrada en la Casa Blanca que contó con la alocución del mandatario Donald Trump. El discurso de asunción de la nueva conducción se caracterizó por su brevedad y un estricto carácter protocolar, sin espacio para alusiones técnicas directas a la Inteligencia Artificial. En esa intervención, el jefe del organismo central se comprometió a guiar una gestión orientada a las reformas estructurales y a abandonar las metodologías estáticas, con el propósito de alcanzar metas combinadas de menor inflación y mayor dinamismo salarial real.
Domestic,Politics,North America,Government / Politics
ECONOMIA
Impacto en reservas: este lunes se pagan USD 1.000 millones por el bono con importadores

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) enfrenta este lunes el vencimiento de USD 1.028 millones correspondiente a la Serie 3 2026 del Bono para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal), un título diseñado durante la gestión de Javier Milei para reducir el atraso en los pagos a importadores que dejó el gobierno anterior. Esto impactará sobre las reservas internacionales brutas, que la semana pasada llegaron al nivel más alto desde octubre de 2019.
Esta operación se produce en un contexto en el que la entidad monetaria acumula una secuencia de 97 jornadas con saldo cambiario positivo. El jueves anterior, el BCRA concretó una adquisición de USD 447 millones, la segunda cifra diaria más alta registrada en el año, solo superada por los 457 millones obtenidos el 10 de abril.
Esta dinámica permitió que el acumulado anual de compras supere los USD 9.600 millones, 96% de la meta de USD 10.000 millones establecida para todo el año. Desde la implementación del nuevo esquema monetario, en enero, el BCRA incorporó 9.751 millones de dólares a sus activos brutos.
A su vez, a semana pasada, la autoridad monetaria también recibió un desembolso de USD 1.000 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que contribuyó a que las reservas internacionales brutas cerraran la semana en USD 48.191 millones. Este nivel representa el valor más alto alcanzado desde el inicio de la gestión de Javier Milei. No se observaba un registro similar desde octubre de 2019.
Sin embargo, el pago del Bopreal no implica que las reservas internacionales brutas vayan a caer USD 1.000 millones este lunes. Todo dependerá de cuánto de ese pago sea en el sistema financiero local (esta parte afecta menos las reservas porque parte queda por encaje) y cuánto en el exterior. La consulta a fuentes del BCRA sobre el efecto neto no tuvo respuesta al cierre de este nota.
“Hoy por ahí no nos acordamos lo que recibimos de Alberto, Cristina, Massa y Kicilof. Este es otro ejemplo: una deuda comercial de más de USD 25.000 millones con importadores, Argentina no podía importar un tornillo”, escribió en la red X el canciller y ex secretario de Finanzas, Pablo Quirno.
Durante abril, el mes de mayor actividad, el BCRA adquirió USD 2.769 millones, cifra que evidenció una aceleración en las operaciones vinculadas al ingreso de divisas. Solo el 2 de enero no hubo operaciones cambiarias, lo que refuerza la continuidad de la estrategia oficial para fortalecer la posición externa.
En los primeros días de mayo se encendieron alertas en el mercado porque las compras del BCRA estuvieron por debajo de los USD 100 millones diarios. Lo que generó la versión de que la entidad que conduce Santiago Bausili lo haya hecho para no generar presión sobre el tipo de cambio y con ello ayudar a la desaceleración de la inflación. Una teoría que con las compras de la última semana perdió sustento.
El pago del Bopreal Serie 3 se inscribe en este contexto de mejora patrimonial, en el que la autoridad monetaria busca consolidar la acumulación de reservas y atender las obligaciones del sector privado. Sin embargo, toda la expectativa esta en lo que pueda suceder a partir de julio cuando se den a conocer los mecanismo de financiamiento para el vencimiento por USD 4.200 millones.
Es que si bien el mercado festeja las compras de reservas por parte del BCRA, hasta el momento no pudo acumular gran parte de ellas. Y para fines de 2026 el equipo económico acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) tener reservas internacional netas por USD 8.000 millones.
En el staff report, el FMI reveló que reveló que para este año se concretarán garantías con instituciones internacionales por USD 3.000 millones, que luego aumentarán a USD 4.000 millones y se complementarán con colocaciones de bonos en dólares en el mercado local por hasta USD 5.000 millones como un puente para lograr salir al mercado internacional.
Por las declaraciones del el viceministro de Economía, José Luis Daza, se sabe que la Argentina va a emitir préstamos con garantías del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) y, potencialmente, laCorporación Andina de Fomento (CAF). Daza precisó que,-hasta el momento-MIGA y el Banco Mundial otorgarán una garantía equivalente aUSD 2.000 millones.
“Originalmente, nosotros habíamos pedido la garantía al BID, que tiene cierta limitación en los recursos, y por decisión de ellos decidieron subirse a esto con MIGA. Ellos tenían una restricción de solo dar una garantía a países que tuvieran una calificación de B- o más. Nunca en la historia dio garantías a países cuya calificación, de las tres agencias, fuera C. Por primera vez, por iniciativa de ellos, deciden romper con la historia”, sostuvo.
Asia / Pacific,Corporate Events
ECONOMIA
El FMI recomienda un dólar más caro: cuál sería el costo social y el efecto pobreza en la Argentina

En Argentina, los economistas no se ocuparon directamente de analizar la relación entre la variación del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (Itcrm) y la pobreza, sino que lo observaron como un efecto “colateral”, pese a su alta sensibilidad. Tampoco el tema fue tratado en profundidad en los documentos del Fondo Monetario Internacional (FMI), pero los técnicos del organismo manifestaron de manera habitual su recomendación de tender a una paridad alta para asegurar la solvencia externa, porque incentiva las exportaciones y desalienta la demanda de importaciones y el ahorro.
El último reporte del directorio del FMI, tras analizar el desempeño de la economía argentina en el último trimestre de 2025 y datos preliminares del primer cuarto de 2026 y su relación con las metas comprometidas en el Acuerdo de Préstamo de Facilidades Extendidas (abril de 2025), remarcó la “necesidad de que la política monetaria evolucione hacia un esquema en el que la tasa de interés gane protagonismo y el tipo de cambio tenga mayor flexibilidad, en detrimento del actual enfoque basado en agregados monetarios, para lograr una acumulación más acelerada de reservas”. Al mismo tiempo, el documento recomendó en otro apartado: “Mantener o profundizar los programas de asistencia a los sectores más vulnerables”.
Los economistas Daniel Heymann, José María Fanelli y Mario Damill, al analizar a comienzos de siglo la salida traumática de la convertibilidad tras la crisis de 2001, con devaluación, pesificación asimétrica y default de la deuda pública, concluyeron que “el TCR competitivo impulsa la actividad agregada y el empleo, pero la inflación resultante deteriora ingresos reales, afectando pobreza en el corto plazo”.
A pesar del récord de crecimiento de las exportaciones y contracción de las importaciones en los primeros 29 meses de gobierno de Javier Milei el debate sobre el nivel del tipo de cambio real se mantuvo presente
A pesar del récord de crecimiento de las exportaciones y contracción de las importaciones en los primeros 29 meses de gobierno de Javier Milei -en particular en el primer cuatrimestre de 2026 cuando maduraron los efectos de la baja y eliminación, en varios casos, de las retenciones y aranceles al comercio exterior, junto a otros impuestos y desregulaciones-, la preocupación de la mayor parte de las consultoras locales e internacionales por el nivel del tipo de cambio real, al que consideran “atrasado”, se mantuvo entre los indicadores más debatidos por su influencia sobre el comercio exterior y la cuenta corriente de la balanza de pagos, mientras no contemplaron los efectos sobre las condiciones socioeconómicas del país.
Este indicador es considerado esencial para los economistas porque su nivel determina la capacidad de acumulación o pérdida de reservas en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y, consecuentemente, la vulnerabilidad del sector externo, al afectar el movimiento de divisas por el intercambio comercial y por servicios como turismo internacional, ahorro o desahorro en activos externos, fletes, seguros y dividendos de filiales nacionales o extranjeras.
La serie de 30 años del Itcrm y de pobreza, muestra que la devaluación -en particular cuando es significativa (más de 5% real en corto plazo)- impacta en general negativamente en las finanzas personales y las condiciones de vida de la población por el efecto inmediatamente alcista sobre el precio de los alimentos. Eso ocurre porque Argentina tiene la particularidad de que los productos del agro explican casi dos tercios de las exportaciones del año.
Los economistas indios Raghuram Govind Rajan y Arvind Subramanian detectaron en un estudio para el FMI en 2006: “Las devaluaciones pueden mejorar el empleo industrial, pero los efectos regresivos sobre el ingreso real dominan en el corto plazo”.
La devaluación -en particular cuando es significativa (más de 5% real en corto plazo)- impacta en general negativamente en las finanzas personales y las condiciones de vida de la población
Infobae realizó en noviembre de 2025 un análisis detallado de las series del tipo de cambio real multilateral (Itcrm) del BCRA y su relación con el desempeño del Intercambio Comercial Argentino (ICA) publicado por el Indec, y detectó que existían otros factores más relevantes que el nivel del Itcrm, como la inflación, la productividad de los factores y la apertura de la economía al resto del mundo, principalmente.
Ahora, mientras el Indec avanza con el relevamiento de campo para elaborar los índices de pobreza e indigencia del primer semestre de 2026 -prevé difundirlos en septiembre-, y la economía muestra señales de retomar el camino de la reactivación y la desinflación, y el BCRA acumula reservas, economistas recomiendan “no atrasar el tipo de cambio real”. Los primeros cinco meses de 2026, con desinflación y recuperación de la actividad, anticipan, según estimaciones privadas, una baja de la pobreza en el próximo dato oficial del Indec.
En un período que abarcó desde enero de 1997 hasta mayo de 2026 para el Itcrm (base 100 el 17 de diciembre de 2015) y la pobreza en porcentaje de la población, con los datos agrupados por semestre, Infobae dividió la serie en cuatro instancias:
1) Itcrm mayor a 95 puntos y pobreza superior a 30%: ocurrió en 35% del período. En ese lapso, en el 37% del tiempo, los dos indicadores subieron en simultáneo; en el 26% bajaron ambos; mientras que en el 37% restante se movieron de manera inversa.
2) Itcrm mayor a 95 puntos y pobreza menor a 30%: se observó en casi 30% de la serie. En ese lapso, en el 69% del período ambos se movieron a la baja en forma sincronizada; en el 6% subieron en simultáneo; y un cuarto del tiempo se movió en forma asintótica.
3) Itcrm menor a 90 puntos y pobreza menor a 30%: tuvo lugar en 20% de la serie. En el 64% de ese tramo, los indicadores se comportaron en descenso de manera sincrónica y en el 18%, al alza.
4) Itcrm menor a 90 puntos y pobreza mayor a 30%: Esa instancia se registró en 15% de las últimas tres décadas (ocho semestres), en el que ambos bajaron en tres ocasiones y subieron en dos.
De ello se desprende que, en 15 de los últimos 30 años, excluidos los cinco semestres comprendidos entre el segundo de 2013 y el mismo período de 2015 por el “apagón estadístico” implementado por el gobierno de Mauricio Macri -al considerar que las series no reflejaban la realidad-, la pobreza se ubicó por debajo de 30% de la población cuando el tipo de cambio real, con base 100 al 17 de diciembre de 2015, fue inferior a 95 puntos, como ocurre en la actualidad, en un contexto de desregulación de la economía, baja de la inflación a menos de 30% anual y aumento de la actividad económica superior a 3% anual.
La evidencia internacional coincide en tres puntos:
- Las devaluaciones aumentan la pobreza en el corto plazo por la caída del salario real.
- El efecto puede revertirse solo si el tipo de cambio real competitivo impulsa empleo en sectores transables.
- El impacto negativo es mayor en países con alta informalidad, baja productividad y una canasta alimentaria dolarizada, tres características que describen a Argentina.
En Argentina la pobreza llegó a superar el 40% de la población cuando el Itcrm fue muy superior al promedio de la serie de 30 años (113,4 puntos)
Los movimientos del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral tienen en Argentina un impacto social más rápido y más profundo que en otros países de la región, y reflejan que la paridad pesos por dólar no solo es un precio macroeconómico, sino un determinante directo del bienestar social del país, y por tanto el ministro Luis Caputo enfatiza a menudo en entrevistas periodísticas que la política del Gobierno está focalizada en no repetir los ciclos de crisis y deterioro social del pasado.
En Argentina, la pobreza llegó a superar el 40% de la población cuando el Itcrm fue muy superior al promedio de la serie de 30 años (113,4 puntos), entender el vínculo con las condiciones de vida ya no es un ejercicio académico: es una necesidad para diseñar políticas económicas que no repitan los ciclos de crisis y deterioro social.
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