ECONOMIA
Preocupación por la inflación mundial por la guerra y su impacto en precios en Argentina

El dato de inflación minorista que dará a conocer el Indec este martes es tal vez una de las grandes preocupaciones del ministro de Economía Luis Caputo y su equipo económico.
El número que el Indec difundirá mañana será el primer registro oficial que refleje el impacto pleno del shock energético de marzo producido por el conflicto bélico sobre la economía doméstica. Tras el 2,9% mensual registrado en enero y febrero, el mercado analiza si las medidas de contención como la postergación de impuestos y el amortiguador de las petroleras serán suficientes para disociar la tendencia local de la aceleración observada en Estados Unidos, Europa, Brasil y Chile.
Como anticipo, se puede recordar que los analistas que participaron del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA proyectaron una inflación del 3% en marzo. De cumplirse este pronóstico, el IPC habrá aumentado sólo 0,1 puntos porcentuales con respecto al mes previo. Es probable que la persistencia de la volatilidad en Medio Oriente y la incertidumbre sobre la durabilidad de las treguas mantengan el precio del petróleo en niveles elevados y con una infraestructura energética global dañada por el conflicto, los analistas advierten que, incluso si las hostilidades cesan, los costos logísticos podrían no retornar a los niveles previos de manera inmediata.
La publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a marzo, prevista por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para mañana, se produce en un contexto de renovada presión sobre los precios internacionales. Los datos oficiales de las principales economías del mundo y de la región ya reflejan un fenómeno de aceleración durante el tercer mes del año, impulsado fundamentalmente por el incremento en el costo de la energía y los combustibles a raíz del conflicto bélico que provocó a niveles mundiales un aumento del 60% en el valor de barril de petróleo y del 50% en el precio del GNL (Gas Natural Licuado).
El Instituto de Estadísticas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) ya ofreció un anticipo a través del Idecba, que reportó una suba del 3,0% del IPC para marzo, lo que representa una aceleración respecto del 2,6% medido en febrero y una inflación interanual del 32,1%.
Si bien el breve acuerdo de tregua entre Irán y Estados Unidos por ahora logró descomprimir los valores de manera transitoria llevando al Brent a tocar un piso de u$s95 el barril de WTI y a u$s90 el Brent, la incertidumbre sobre la durabilidad del alto el fuego provoca gran temor en los mercados internacionales. El viernes, el WTI volvió a superar el umbral de los u$s100 durante las últimas ruedas de negociación, manteniendo la presión sobre los costos logísticos internacionales y no se sabe qué abrirá hoy luego de una especie de empantanamiento de las negociaciones entre los Estados Unidos e Irán en la cumbre de Islamabad en Pakistán que se realizó este fin de semana.
Cómo el mundo acelera sus precios mientras Argentina busca frenar el contagio
Lo cierto es que mientras países como los Estados Unidos, Europa en su conjunto y vecinos como Chile y Brasil ya mostraron aceleración de los precios al consumidor en marzo, el equipo económico apuesta a una especie de buffer o amortiguador de precios de las naftas y el gas oil y postergación de impuestos en los combustibles para contener el efecto de la suba del barril de petróleo en medio de un conflicto bélico cuyo final es por ahora impredecible.
La evolución del mercado petrolero, marcada por la volatilidad en las rutas comerciales del estrecho de Ormuz y el vencimiento de los plazos diplomáticos entre las potencias, ha impactado de manera directa en las estructuras de costos de transporte y producción a escala mundial.
El principal motor de la aceleración de precios ha sido el mercado de hidrocarburos. En marzo, el barril de crudo Brent, referencia para el mercado argentino, acumuló un incremento mensual del 60%, cerrando el mes en u$s118 por barril. Esta escalada respondió al conflicto militar directo que involucró a Estados Unidos, Israel e Irán, sumado al cierre parcial del Estrecho de Ormuz.
Las estadísticas oficiales de diversos países confirman que marzo fue un mes de reversión en la tendencia de desaceleración de los precios. Según los datos del Bureau of Labor Statistics (BLS), Estados Unidos registró un salto significativo en su inflación mensual, que pasó del 0,4% en febrero al 0,9% en marzo, llevando la cifra interanual al 3,3%. Este incremento estuvo traccionado en gran medida por el rubro energético, que reaccionó a las fluctuaciones del precio del barril del petróleo (WTI) en el mercado de Texas en tanto que en la Eurozona, los datos preliminares de Eurostat proyectaron un incremento del 0,4% al 0,6% en marzo.
Por su parte en América Latina el fenómeno fue similar. En Chile, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) mostró un salto de 1% en marzo. México, por su parte, reportó a través del Inegi una inflación del 0,86% en el tercer mes del año, frente al 0,38% del segundo. Brasil también mostró un avance del 0,9% en marzo según el IBGE, superando el 0,7% registrado en febrero.
El traslado de estos costos internacionales a los precios internos ha sido desigual, y la Argentina se ubicó en el puesto 24 entre 124 países en cuanto a la magnitud de los aumentos registrados desde el inicio de la guerra. Según un relevamiento global de precios de combustibles realizado por Global Petrol Prices, con una suba acumulada del 23,8% en las naftas, el país quedó por encima de vecinos como Chile, Brasil y Paraguay, aunque por debajo de Perú, que lideró la región:
- Argentina: 23,8% de aumento en naftas (puesto 24/124 países)
- Perú: 35,6% (líder regional)
- Chile: 16,8%
- Brasil: 7,6%
- Paraguay: 7,9%
El mecanismo de emergencia que busca blindar los surtidores argentinos
Para la economía argentina, el peso de los combustibles es central debido a su efecto multiplicador. Un incremento en el precio de la nafta y el gasoil impacta no solo de forma directa en el rubro de Transporte del IPC, sino también de manera indirecta en el precio de los alimentos y bienes de consumo masivo por el costo de los fletes.
Por ese motivo y ante la posibilidad de que la escalada internacional impactara con mayor fuerza en el índice de marzo y abril, el CEO de YPF Horacio Marín anunció una especie de mecanismo de amortiguador de precios y el resto de las empresas del sector energético en la Argentina implementaron mecanismos de estabilización de precios similares ante una merma sensible en el consumo interno, especialmente en el interior del país, donde el litro de nafta súper superó los $2.000.
Este acuerdo con el Gobierno involucra a productoras como Tecpetrol y Pluspetrol, refinadoras como Raízen y Trafigura, e integradas como YPF y PAE (Axion). El mecanismo establece que los precios en los surtidores se mantendrán estables por un periodo de 45 días desde el 1 de abril y para lograr esto, las empresas acordaron utilizar el valor del crudo de marzo como referencia para sus transacciones internas, acumulando la diferencia con el precio internacional en una cuenta compensadora.
Desde YPF señalaron a iProfesional que la petrolera estatal, que concentra más del 50% del mercado, ha trasladado hasta el momento solo un tercio del aumento del Brent al consumidor final.
Además y en forma complementaria, el Gobierno resolvió postergar la actualización prevista de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono para el mes de abril. Esta decisión fiscal se fundamentó en la necesidad de mitigar el impacto de la tensión energética global derivada de la guerra.
Caputo, admitió hace dos semanas en LN+: «La inflación de marzo podría ubicarse más alta por el impacto de la guerra», aunque descartó de plano un escenario de estanflación y defendió la solidez del programa oficial, y volvió a cargar contra el periodismo y la oposición. «No hay estanflación, los datos muestran lo contrario», sostuvo al insistir en que el nivel de actividad económica y el consumo muestran una fuerte recuperación en relación a fines del 2.023.
«No hay estanflación, tratan de instalar que hay una mega recesión cuando el consumo privado está en nivel pico histórico«, manifestó Caputo y vinculó el nuevo escenario con un cambio en los hábitos de consumo, especialmente a partir de la desaceleración inflacionaria respecto de etapas anteriores.
«Antes la gente quemaba el dinero por la inflación. Hoy hay crédito», afirmó, al señalar que la expansión del financiamiento modificó la forma en que los hogares administran sus gastos.
Sobre el dato puntual del mes, el ministro reconoció ayer: «En marzo podría mostrar un índice más elevado y que el nivel de actividad tal vez se ubique más bajo» pero atribuyó ambos movimientos a un factor externo que es el conflicto bélico. Caputo insistió en que se trata de una situación transitoria y puso como ejemplo el aumento del 44% en la venta de motos, que interpretó como una muestra de recuperación del consumo.
Qué esperan los analistas para abril y el resto del año
La escalada bélica en Medio Oriente tuvo impacto en las góndolas y en las tarifas del transporte por la suba de los combustibles durante marzo y generó consecuencias que se extendieron a abril.
El conflicto en Medio Oriente hizo que el barril de petróleo superara los u$s100, y aunque cayó tras el acuerdo de cese al fuego entre EEUU e Irán, dejó secuelas en los mercados energéticos y en la economía global y la Argentina no queda exenta y la volatilidad se propagó a los precios internos de productos y servicios básicos, modificando las expectativas de inflación de las consultoras locales.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el BCRA arrojó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), según los analistas consultados, llegó al 3% en marzo y se ubicaría en 2,6% en abril. A más largo plazo, recién perforaría el 2% en agosto, al descender a 1,8%, y el consenso de analistas espera que cierre en 29,1%. En esta edición, se ajustaron las proyecciones al alza para todo el año.
El economista Mateo Borenstein de la consultora Enpiria prevé que el IPC de abril alcance el 2,5%: «Si el barril de crudo se mantiene estable, no debería haber un traslado significativo a precios este mes. Sin embargo, los aumentos de marzo podrían generar impactos de segundo orden».
En el sector energético, casi descartan la posibilidad de que los precios de las naftas vuelvan a los niveles previos a la guerra ya que solo bajarían en caso de que el valor internacional del petróleo caiga marcadamente, en torno a los u$s60, lo cual se considera poco probable ya que el conflicto bélico causó daños en la infraestructura de Medio Oriente. En consecuencia, una parte significativa de la producción se perdió y su recuperación demandará varios años.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,luis caputo,inflación,petróleo
ECONOMIA
Ranking de adopción de IA: según un banco de EE.UU., Argentina está en el último lugar sobre 28 países evaluados

La expansión de la inteligencia artificial ya deja huellas en algunos segmentos del mercado de trabajo, pero aún no altera tanto la dinámica de contratación de las principales economías desarrolladas y de algunas economías emergentes, dice un informe del área de investigación Goldman Sachs, que en base a diferentes fuentes y de un “de adopción implicado” o uso de la IA que abarcó 28 países mostró que la Argentina, con poco menos del 10%, es el más rezagado.
Ese ranking es encabezado por países con niveles de adopción cercanos o superiores al 20%, como Francia, Estados Unidos, Países Bajos, Reino Unido, Alemania y Noruega. La sola enumeración deja en claro que el grado de uso de la IA es mucho mayor en países desarrollados, mientras que en los países en desarrollo incluidos en la muestra el porcentaje varía entre 15 y poco menos del 10%, como es el caso de la Argentina, que aparece así algo rezagada respecto de Brasil, México, Chile y Colombia, las otras naciones latinoamericanas abarcadas en la muestra.
El informe halló que los sectores con mayor exposición a herramientas capaces de automatizar tareas registraron una desaceleración del empleo y de las vacantes desde la segunda mitad de 2022 en actividades como tecnología, centros de llamadas, publicidad y edición de software. El impacto agregado aún es acotado, señala, pero los trabajadores jóvenes enfrentan mayores obstáculos para ingresar al mercado laboral.
El estudio reúne 11 encuestas internacionales sobre adopción de IA cuyos resultados muestran diferencias considerables, reconocen los economistas Sarah Dong y Joseph Briggs, del equipo de Economía Global de Goldman Sachs, que tomaron como referencia una encuesta de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

.responsive {width: 100%; height: auto;}
Los autores señalaron que los resultados por sector respaldan que la aparición de herramientas de inteligencia artificial generativa llevó a compañías de actividades expuestas a reconsiderar sus planes de incorporación de personal. Los servicios de información y comunicación aparecen entre los ámbitos más afectados, en los que el empleo perdió ritmo en casi todos los mercados desarrollados. En EE.UU la cantidad de puestos quedó por debajo de su trayectoria histórica, mientras que en otras economías avanzadas se mantuvo cerca o por encima de esa referencia.
Donde el trabajo se encoge
El patrón se repite, con menor intensidad, en otras actividades de alta exposición: la ocupación en centros de llamadas, publicación de software, consultoría de gestión y servicios de publicidad se alejó de su tendencia previa. El caso de los call centers ilustra la magnitud de esa brecha: se ubicó 39% por debajo de la tendencia en EE.UU., 33% en Canadá y 27% en Alemania, datos que según el informe indican que los obstáculos laborales asociados a la IA son más relevantes en actividades donde hay herramientas disponibles para sustituir o reducir tareas humanas, aunque una conclusión general del informe es que el efecto sobre el empleo total sigue siendo limitado.
El resultado central fue que un aumento de 10% en la exposición de una ocupación a la IA se vincula con una reducción de apenas 0,1% en la variación de la dotación de personal, que aparece así contenida. El mayor problema es para quienes buscan su primer empleo o tienen poca experiencia. Según los datos, los puestos de entrada pueden sufrir una mayor presión.

A su vez, en una entrevista, Jan Hatzius, economista jefe de Goldman Sachs (de quien se dice que Donald Trump pidió al CEO de la entidad, David Solomon, que lo despidiera, por sus críticas a la política comercial oficial), planteó que la inversión actual en IA todavía tiene una incidencia neta reducida sobre el crecimiento del PBI de EE.UU: apenas 0,1%, aunque aclaró que el potencial impacto económico dependerá de una adopción extendida por parte de las empresas, que traduzca las herramientas de IA en mejoras de productividad. Hatzius también prevé cambios en la composición del empleo, aunque no anticipa un deterioro estructural de la desocupación.
De aquí a diez años
“Mi mejor estimación para la tasa de desempleo dentro de diez años es que no será muy distinta de la actual, que es 4,1%”, afirmó Hatzius, y recordó que si bien la automatización puede desplazar tareas y puestos en algunas actividades, el mercado laboral se reconvierte. Previas olas tecnológicas también dieron lugar a nuevas funciones. Por ahora, dijo, las señales más claras se concentran en pocos sectores y trabajadores.
El impacto de la IA sobre el mundo del trabajo es motivo de polémica y cambios bruscos de conclusiones, como recientemente le ocurrió a The Economist. En mayo pasado la revista británica advirtió ya en su tapa el riesgo de un “Jobs apocalypse” (apocalipsis del trabajo) e instó a los gobiernos a prepararse para lidiar con la destrucción de empleo.

.responsive {width: 100%; height: auto;}
Hace dos semanas, en cambio, The Economist publicó una nota en la que refutó su artículo (y tapa) de mayo con el título “El jobacolypse se pospone: el boom de trabajo de la IA está aquí”. El artículo se concentró en el mercado laboral de EE.UU. que -precisó- creó 162.000 empleos en agosto y muestra una tasa de desempleo del 4,1%, inferior al nivel registrado en casi el 90% de los meses de los últimos 50 años.
La revista señaló incluso que la desocupación entre personas de 20 a 24 años, el grupo considerado más expuesto a la automatización, se mantuvo cerca de mínimos de varias décadas respecto de la tasa general.
Según el artículo, hay sectores afectados por la sustitución de tareas y por la reorganización empresas, como la contratación en servicios profesionales y empresariales, hoy cerca 10% por debajo del promedio de 2015-2019. Cita al respecto que grandes tecnológicas como Microsoft y Meta redujeron personal mientras adaptan sus estructuras a la nueva tecnología y que Block e Intuit reemplazaron algunas funciones por sistemas automatizados.
En lo que va del año, precisa el artículo, las firmas de EE.UU. anunciaron unos 16.000 despidos mensuales vinculados a la IA, cifra ínfima comparado con un mercado que muestra en promedio 1,7 millones de desvinculaciones al mes.
Oportunidades
Pero el principal contrapeso es que la expansión de la infraestructura necesaria para operar modelos de IA abrió masivas oportunidades y empleos a través de la inversión en chips, servidores, centros de datos, sistemas de refrigeración y generación eléctrica respecto de 2022. según cálculos de Goldman Sachs. Esa expansión demanda electricistas, especialistas en climatización, ingenieros de redes eléctricas, técnicos de instalación y mantenimiento, además de trabajadores de la construcción. El empleo en cinco actividades ligadas a ese despliegue aumentó en unas 320.000 personas por sobre la tendencia general de la construcción y la manufactura desde 2023.
The Economist subraya también que el auge de inversión en IA alcanza también ocupaciones profesionales, pues las empresas necesitan ingenieros de IA, especialistas en datos, evaluadores de modelos, técnicos que adapten productos a clientes y directivos que definan estrategias de adopción. Al respecto, cita que las ofertas para responsables, ingenieros y directores de IA se duplicaron desde 2023-2024 y que estimaciones preliminares calculan en cerca de un millón los empleos que en EE.UU. dependen directamente de la IA.
La IA también podría aumentar la demanda de ciertos servicios al elevar la productividad: abogados, analistas financieros e investigadores. Entre 2023 y 2025, refiere el artículo, el empleo de asistentes legales creció cerca de 11% y el de analistas de investigación de mercados, 6 por ciento. .
Las pérdidas se concentran en tareas rutinarias: por caso, el empleo trabajos de atención al cliente cayó cerca de 10% desde enero de 2023 y el de secretarios y asistentes administrativos retrocedió cerca de 15 por ciento. Pero el balance inicial es aún positivo. Al menos por ahora, concluye,, la IA parece haber creado más puestos de los que eliminó, aunque la distribución de costos y beneficios difiera por sector y ocupación.
inteligencia artificial,automatización,análisis de datos,capacitación laboral,entorno empresarial,profesionales
ECONOMIA
Presupuesto 2027: 23,2 millones de personas recibirán seguridad social y asignaciones familiares

Se continuará avanzando en la reducción sostenida de la inflación y la generación de las condiciones de estabilidad que permitan el pleno desarrollo del sector privado
Para 2027, la estrategia se enfocará en consolidar los programas de finalización de ciclos educativos y capacitación laboral

El total de beneficiarios del Sistema de la Seguridad Social y Asignaciones Familiares se prevé que tendrá una cobertura del 47,8% de la población, inferior en 3,3 puntos porcentuales a la heredada del gobierno anterior
El Ministerio de Capital Humano sostiene que durante 2027 se mantendrá la cobertura a los sectores más vulnerables, con foco en la transparencia y la focalización directa de las ayudas

Javier Milei,Luis Caputo,Presupuesto 2027,Argentina
ECONOMIA
El bolsillo de los argentinos: cuánto pierde un trabajador formal que pasa a la informalidad o al cuentapropismo

Esta semana se conocieron los datos del mercado de empleo durante el segundo trimestre del año, que mostraron un leve crecimiento de la desocupación, de 0,3 puntos porcentuales, hasta el 7,9%. Pero el cambio más marcado fue el crecimiento de la cantidad de personas que salen al mercado laboral registrado, el avance de la informalidad y, entre todas las modalidades de subsistencia, el cuentapropismo en negro. Los números quedan en el centro del debate económico actual: una actividad que avanza con grandes desigualdades, particularmente duras para el empleo asalariado.
Así, los análisis privados se concentran en los costos de la transformación que está sufriendo el mercado de trabajo ante la defensa que hacen el presidente Javier Milei y sus funcionarios del crecimiento del empleo informal. Y en qué se pierde cuando un trabajador en blanco cae en el empleo en negro o, directamente, debe generar sus propias vías de subsistencia en la informalidad.
Un informe de C-P Consultora sobre el mercado de trabajo intentó ponerle números a los costos que pagan los trabajadores cuando pasan de un trabajo formal a otro no registrado. O, lo que es lo mismo, cuál es la diferencia entre entrar a un empleo en el mundo en blanco o tener que hacerlo en negro. Y las diferencias son notorias.
La caída más fuerte corresponde a quienes terminaron como cuentapropistas, con un retroceso promedio de 27,8% en sus ingresos reales
La matriz a continuación muestra qué pasó con los ingresos de un trabajador que cambió de modalidad laboral: si un asalariado privado registrado mantuvo su condición, si pasó a trabajar en negro, si cambió al sector público o si pasó al cuentapropismo. Luego, lo mismo para cada una de las otras categorías:

El trabajo muestra cuánto varían los ingresos reales cuando una persona cambia de modalidad de inserción laboral. Para eso, siguió los datos de trabajadores de entre 18 y 65 años a través de ocho paneles de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, elaborados entre 2023 y 2025, y comparó su ocupación principal y su remuneración mensual en los distintos períodos involucrados.
La caída más fuerte corresponde a quienes terminaron como cuentapropistas, con un retroceso promedio de 27,8% en sus ingresos reales. Quienes migraron desde ese mismo punto de partida hacia un empleo asalariado no registrado también perdieron 13,9 por ciento.
Quienes migraron desde una ocupación asalariada registrada hacia otro no registrado perdieron 13,9 por ciento
La comparación también muestra que conservar un puesto asalariado privado registrado implicó una mejora promedio de 2% en el ingreso real. En cambio, todas las salidas desde esa categoría derivaron en pérdidas: además del descenso de 27,8% entre quienes pasaron al cuentapropismo y de 13,9% para quienes quedaron como asalariados no registrados, quienes se trasladaron al sector público perdieron 5,4 por ciento.
Cambio virtuoso
El recorrido inverso tuvo otro resultado. Los trabajadores que eran cuentapropistas y, un año después, consiguieron un empleo privado registrado incrementaron sus ingresos reales en 34,3%. También mejoraron quienes pasaron desde un empleo no registrado al sector privado formal, con una suba de 31,6%. La distancia entre ambas trayectorias permite dimensionar la brecha que existe entre acceder a un empleo registrado y salir de él.
Las transiciones hacia el cuentapropismo fueron negativas para las tres categorías asalariadas que contempla el estudio.
“Lo que está creciendo es una forma de trabajo que es aún más precaria que la del asalariado informal”, dijo Pablo Moldovan de C-P Consultora. “Cuando tratas de imaginarte las tareas concretas de esa categoría te das cuenta que la situación es fulera: no tiene salario, no tiene jefe, no tiene lugar de trabajo, no tiene obra social, pero dice que trabajó algunas horas”, agregó.
Los datos del Indec están lejos de mostrar un aumento significativo en la desocupación. Pero también muestran un mercado laboral con serios problemas para quien busca trabajar.

Para Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, el aumento de la desocupación debe leerse junto con la expansión de la población que salió a buscar trabajo. “La lectura inmediata, de que la economía está expulsando gente del mercado laboral es (…) equivocada. La aritmética del trimestre lo refleja claramente. Se incorporaron 338.000 personas al mercado de trabajo y 265.000 consiguieron ocupación. La diferencia, 73.000, es exactamente el aumento de la desocupación. Es decir, hubo creación neta de empleo, pero insuficiente para absorber a quienes decidieron salir a buscarlo”, dijo.
Se incorporaron 338.000 personas al mercado de trabajo y 265.000 consiguieron ocupación (Piccardo)
La composición de los puestos, en cambio, concentra el problema. Piccardo remarcó que los empleos informales aumentaron en 348.000, por encima de los 265.000 ocupados adicionales contabilizados en total. “La implicancia es incómoda: el resto de las categorías ocupacionales se contrajo en torno a 83.000 puestos. El mercado de trabajo no está creando empleo; está recomponiendo su estructura hacia abajo”, dijo.
El economista vinculó el incremento de la tasa de actividad con la necesidad de los hogares de sumar ingresos a través de un segundo o tercer integrante del hogar. Bajo esa lectura, la mayor búsqueda laboral responde a una pérdida de poder adquisitivo y se canaliza, en buena medida, hacia monotributo, trabajo por cuenta propia y otras formas informales de ocupación.
Esta aritmética también fue remarcada por la consultora LCG. El crecimiento de la población económicamente activa fue mayor que el crecimiento vegetativo de la población en edad de trabajar. Eso sugiere que más personas dentro del hogar salen a buscar trabajo, ya que los ingresos, cada vez más informales y más bajos, no siempre alcanzan.
“En términos absolutos, ingresaron al mercado laboral 338 mil nuevos trabajadores (…). Equivale a un aumento del 2,3% anual, muy por encima del aumento de la población (0,8% en el caso de la relevada por la Encuesta Permanente de Hogares), explicado principalmente por la necesidad de las familias de complementar ingresos”, remarcó LCG.
expo empleo barrial,caballito,buenos aires,empleo,jóvenes,fila
POLITICA1 día agoLa Justicia confirmó las fechas de los juicios contra Cristina y Máximo Kirchner por las causas Los Sauces y Hotesur
ECONOMIA2 días ago"Atendiendo a los kukas mentirosos": el presidente Javier Milei opinó sobre las reservas en el oro del Banco Central
POLITICA10 horas agoTras los cruces por Discapacidad, Javier Milei y Patricia Bullrich se reencuentran en la reunión de Gabinete para delinear la agenda legislativa
















