POLITICA
Reforma laboral: el Gobierno relativizó el impacto político del rechazo de la Corte Suprema al per saltum

El Gobierno evitó leer como un revés político la decisión de la Corte Suprema de rechazar el per saltum que había presentado para que el máximo tribunal interviniera de manera directa en la pelea judicial por la reforma laboral. En el Ejecutivo sostienen que el fallo fue tomado como “un buen gesto” porque llegó rápido y porque el pedido había sido formulado cuando más de 80 artículos de la ley estaban suspendidos. Con la norma nuevamente vigente, en Nación aseguran que el escenario cambió.
“Ahora que está vigente, no tenía sentido que siga el planteo, pero tampoco íbamos a desestimarlo por un tema de formas”, expresan en el oficialismo. En la Casa Rosada argumentan que la presentación que la Procuración del Tesoro hizo el 16 de abril tenía lógica en un contexto en el que el juez laboral Raúl Ojeda había frenado parte central de la ley, pero que perdió urgencia después de que la Cámara del Trabajo le otorgó efecto suspensivo a la apelación del Estado y restableció la operatividad de la reforma.
En Balcarce 50 quedaron conformes con que el expediente continúe en el fuero Contencioso Administrativo Federal y no en la Justicia del Trabajo, una definición que consideran “más consistente con la naturaleza del caso” porque se discute la validez de una ley del Congreso y la actuación del Estado nacional.
La Corte sostuvo que el recurso era “inadmisible” porque, a su juicio, no estaban dados los requisitos del artículo 257 bis del Código Procesal Civil y Comercial, la vía excepcional que habilita el salto de instancia en supuestos de notoria gravedad institucional y necesidad de una solución definitiva urgente. En términos prácticos, el tribunal cerró la posibilidad de una intervención inmediata y devolvió el expediente a su recorrido ordinario.
En el Gobierno afirman que esa definición rápida aporta “seguridad jurídica” en un expediente que venía acumulando cautelares, recusaciones y disputas de competencia. La reforma laboral fue sancionada el 27 de febrero y publicada el 6 de marzo como Ley 27.802. Además, en los últimos días Nación avanzó con una parte de la reglamentación de la reforma junto con una resolución de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La Confederación General del Trabajo (CGT) mantiene en paralelo abierto el frente judicial y rechaza la postura del oficialismo sobre el reordenamiento del expediente. En el sindicalismo sostienen que el conflicto sigue ligado a derechos laborales concretos y cuestionan que la discusión salga del fuero laboral, mientras que el Ejecutivo insiste en que el eje de la causa es federal y que la disputa de competencia ya quedó saldada.
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En la Casa Rosada ponen la mira sobre la continuidad del trámite en la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal. La Sala IV ya había resuelto el 28 de abril que la causa debía tramitar en ese fuero y, en una nueva resolución de mayo, intimó al juzgado laboral a remitir el expediente en 24 horas, con habilitación de días y horas inhábiles, al considerar que el conflicto de competencia estaba definitivamente resuelto en los términos del artículo 20 de la ley 26.854.
En Balcarce 50 aseguran que la clave de seguimiento ya no pasa por el per saltum, sino por cómo se encauce el expediente una vez radicado de manera efectiva en el contencioso administrativo. Ahí es donde la Procuración del Tesoro —que encabeza Sebastián Amerio— buscará sostener la vigencia de la ley y donde se jugará el próximo capítulo de una disputa que, por ahora, dejó al oficialismo sin atajo hacia la Corte, pero con una señal que interpretan como favorable en términos procesales.
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POLITICA
¿Un giro hacia la moderación? Luego de la derrota de los aliados, expertos piden a Milei un replanteo de su política exterior

Primero fue Brasil, con Flávio Bolsonaro, en una sorprendente derrota en el balotaje a manos del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, con huida posterior incluida. Le siguió Israel, donde Benjamín Netanyahu obtuvo la primera minoría pero no le alcanzó para formar un nuevo gobierno, un dato que abre una puerta para la llegada al poder del opositor Gadi Eisenkot. El golpe de gracia llegó el martes, con la aplastante derrota que los postulantes a legisladores del trumpismo sufrieron a manos de la oposición demócrata en las elecciones de medio término en Estados Unidos.
La tormenta electoral perfecta atacó, uno por uno, a tres de los principales aliados globales del presidente Javier Milei, que utilizó el silencio como respuesta ante la serie de resultados adversos. Y se extendió, desde el jueves, también a Paraguay, con la veloz y sorprendente renuncia del mandatario Santiago Peña, el mejor amigo del Presidente en el Mercosur. Un escenario algo inesperado y bastante parecido a una pesadilla que lo encuentra sin referentes entre los ganadores. Y lo obliga, según distintos ex funcionarios y analistas internacionales, a cambiar su política de alianzas y a optar por diversificar sus contactos, bajo el riesgo de profundizar su aislamiento en los organismos internacionales. Nadie, en los consultados, cree que el primer mandatario opte por el camino de la moderación en el año y un mes que le restan de mandato.
“Las relaciones diplomáticas se hacen entre países, no entre personas. Sobre esa base, hay que intentar siempre diversificar los vínculos”, afirmó a este diario el ex vicecanciller Fernando Petrella. “Estados Unidos tiene interés en Argentina desde mucho antes de Milei, con Israel tenemos una relación profunda que incluye a una importante comunidad judía aquí. Y con Brasil nos une no sólo el comercio, también tenemos un acuerdo en materia nuclear. Todo eso hay que mantenerlo y cuidarlo”, expresó el número 2 de la diplomacia nacional en tiempos de Carlos Menem presidente.
En un sentido parecido se expresó el sociólogo Gabriel Puricelli, para quien “la política exterior argentina estuvo centrada, en estos tres años, en afinidades personales. Las derrotas de los principales socios los obliga a buscar una política más tradicional, y prescindir de los colores ideológicos, aunque dudo que lo haga”. Para Puricelli, coordinador del programa de política internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, el cambio es necesario ya que “no podemos estar más aislados que ahora. La inversión extranjera directa cayó como nunca en 2024 y 2025, y en organismos como Naciones Unidas no acompañamos casi ningún voto mayoritario” en los últimos tres años. “Tenemos dos amigos (Estados Unidos e Israel), pero en el mundo hay 193 países. Es un buen momento para dejar de elegir el aislamiento”, concluyó.
“Hay un gran mensaje en estos resultados: la democracia se construye en la alternancia. El Gobierno apostó a Bolsonaro y tendrá cuatro años más de Lula da Silva; hizo lo mismo con Trump y llegó un tsunami demócrata; privilegió a Netanyahu y ahora tiene las dificultades que tiene. La historia no está escrita, la historia se hace”, afirmó a este diario el ex embajador en la ONU, Ricardo Lagorio. Lagorio coincide con Petrella en que pasos sencillos y significativos podrían darse en lo inmediato, con una felicitación (tardía) del Presidente y la Cancillería a Lula da Silva y a los candidatos demócratas por su triunfo en las elecciones. “Ojalá que la realidad lo obligue a moderarse y a trabajar en el largo plazo”, agregó el ex embajador en la ONU, que salió de su cargo luego de la votación en contra del embargo a Cuba que precipitara la salida de Diana Mondino, primera canciller de la era Milei.
Menos optimista aún en relación a eventuales correcciones en la política exterior fue la mirada del ex canciller Rafael Bielsa. “Me viene a la cabeza algo del filósofo (George Louis) Buffon: el hombre es el estilo mismo. (Milei) Tratará de moderarse, menos de buscar vínculos. Pero en cuanto a la moderación, se impondrá su naturaleza, más constante y persistente qué su empatía, de muy bajo porcentual”, ironizó Bielsa, cabeza de la diplomacia nacional durante el gobierno de Néstor Kirchner y antiguo compañero de trabajo de Milei en el sector privado. “Tratará de adecuarse; no lo logrará. Además, no está preparado para valer menos”, insistió Bielsa, para quien luego de haber gozado de una buena imagen ante la sociedad, el Presidente “no resiste los golpes”, incluidas las derrotas en cadena de sus principales aliados.
Una eventual apertura hacia la moderación política, coinciden los expertos consultados, traería un beneficio adicional: sumaría más apoyos y ayudaría aún más al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, uno de los caballitos de batalla de la política exterior en la segunda mitad de 2026.
De todos modos, las últimas señales del Presidente a su paso por España (apenas saludó al presidente socialista Pedro Sánchez y no participó de la foto final de la Cumbre Iberoamericana en Madrid) no dejaron lugar a dudas sobre la convicción del Presidente de continuar privilegiando a sus aliados, por encima del pragmatismo que imponen las relaciones exteriores.
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POLITICA
Villa La Angostura: Ginóbili pidió al TSJ que revise el fallo que anuló la restitución de un lote en el cerro Belvedere

Emanuel Ginóbili acudió al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Neuquén para impugnar la decisión de la Cámara de Apelaciones que anuló la sentencia que había ordenado a la comunidad mapuche Lof Paichil Antriao restituirle un predio ubicado en el cerro Belvedere, en Villa La Angostura.
El ex jugador de la NBA está representado por el abogado José Mena, quien presentó los recursos para que el máximo tribunal de la provincia petrolera revise la resolución de la Sala A de la Cámara de Apelaciones y avance hacia la restitución del inmueble, donde Ginóbili proyecta un emprendimiento turístico.
“Manu” mantiene un litigio con la comunidad Paichil Antriao desde hace casi dos décadas. La comunidad, que también participa en otros conflictos territoriales de la región, sostiene un reclamo de ocupación ancestral sobre el predio.
El ex alero de San Antonio Spurs adquirió el terreno en enero de 2004. Años después, integrantes de la comunidad se instalaron en el lugar en el marco de su reclamo territorial.

Según los antecedentes catastrales, las 13 hectáreas en disputa figuran vinculadas a antepasados de las familias que hoy integran la comunidad. No obstante, también existen registros de operaciones inmobiliarias posteriores, incluida la compraventa mediante la cual Ginóbili adquirió el lote.
José María Paisil e Ignacio Antriao, antepasados de integrantes de la comunidad, recibieron las tierras del Estado nacional en 1902 y en 1915 gestionaron el título de propiedad. Con el tiempo, el predio fue subdividido y vendido a distintos compradores, entre ellos Ginóbili.
Los ocupantes desconocen la validez de esas operaciones y sostienen que las tierras siguen perteneciendo a sus familias.
En octubre de 2025, el juez civil y comercial de Villa La Angostura, Francisco Astoul Bonorino, ordenó a la comunidad restituir la posesión del predio a Ginóbili en un plazo de 30 días. La defensa de la comunidad, ejercida por la Gremial de Abogados y Abogadas de la República Argentina, apeló la resolución.
La sentencia de primera instancia buscaba cerrar dos causas acumuladas: una acción declarativa iniciada por Ginóbili en 2007 para que se reconociera la validez de su título, y una acción reivindicatoria presentada en 2019 para recuperar la posesión del lote.

Sin embargo, el 7 de octubre de 2026 la Sala A de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial —integrada por Pablo Furlotti, Manuel Castañón López y Nancy Vielma— resolvió por mayoría anular la sentencia. El tribunal no analizó el fondo del conflicto ni definió quién tiene mejor derecho sobre el terreno; consideró que la resolución de primera instancia presentaba deficiencias que impedían sostenerla como válida y dispuso que el expediente vuelva a primera instancia para un nuevo fallo.
La decisión fue adoptada por dos votos a favor de la nulidad y uno en disidencia. Castañón López consideró, en cambio, que correspondía reconocer el título de propiedad de Ginóbili y mantener la restitución.
El abogado del ex deportista pidió al TSJ que revoque la nulidad dispuesta por la Cámara, conserve los aspectos válidos de la sentencia y resuelva las cuestiones pendientes, incluido el derecho a la restitución del inmueble.
Mena también cuestionó que el expediente haya vuelto a primera instancia. Solicitó que, si corresponde resolver el fondo en alzada, lo haga otra sala de la Cámara de Apelaciones, para evitar un nuevo juicio desde el inicio.
En su presentación, el letrado alegó “arbitrariedad” y “falta de fundamentación” en la decisión que anuló la sentencia original. Criticó que se haya dejado sin efecto una resolución favorable “sin resolver los agravios sustanciales” y que ello prolongue “innecesariamente un proceso iniciado en 2007”.
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POLITICA
Bullrich lleva al límite la interna con Menem y Karina: incómodos y leales en LLA

Por ahora, el “Plan B” de Patricia Bullrich parece centrarse en diferenciarse del Gobierno. A toda costa. No solo por sus declaraciones en sentido opuesto a la Casa Rosada, sino también por los últimos desmarques legislativos. La foto que se sacó junto a 15 diputados desató la furia del Ejecutivo y llevó al límite la interna con Martín Menem por el control de una parte de los legisladores libertarios. De los que todavía se definen como “bullrichistas”: una tropa de incómodos y leales.
Mientras tanto, en la Cámara baja no faltan quienes fogonean la disputa con el ladero de Karina Milei y ya tildan a Bullrich de “traicionera”. Cerca de la exministra, en cambio, buscan mostrarse inmutables y juran y perjuran que “ella no va a romper nada”. Con especial énfasis en el “por ahora”.
La aclaración llega después de que la Casa Rosada dejara trascender que la senadora había “cruzado un límite”, una expresión que también replican los sectores más karinistas del bloque libertario. Sin ocultar su preocupación, esas mismas fuentes se animan a marcar un “hasta acá”, pese a que vaticinan que los desplantes de la ex-PRO “van a terminar mal”.
Es que la imagen de Bullrich acompañada por los legisladores y algunos dirigentes de su entorno en sus oficinas de la calle Bulnes cayó pésimo en el Gobierno. Fue interpretada como una exhibición de su poder de daño en el último tramo del período ordinario legislativo, cuando el Senado mantiene trabada la discusión por las PASO. Aunque este último punto no parece ser un reproche, dado que dentro del oficialismo reconocen abiertamente que las negociaciones con los gobernadores por la cuestión electoral están en manos del jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Consultada por sobre los cuestionamientos que surgieron de un sector del Gobierno tras el mitin con 15 diputados libertarios, respondió tajante: “Yo no crucé ningún límite, me junté con mi gente”. Acto seguido, trató de bajarle el tono a la discusión al asegurar que nadie se había comunicado con ella y que, hasta el momento, se trata solo de “supuestos”.
Pero la foto, de todos modos, no pasó inadvertida. De mínima es una demostración de peso político. Cuestión en la que coinciden de un lado y del otro.
No es menor que sean 15 diputados. Un número suficiente para trabar cualquier iniciativa o, al menos, complicarle los planes al Ejecutivo. Una muestra del poder de fuego que Bullrich pretende conservar sobre quienes alguna vez fueron exclusivamente de su partida. Legisladores que, en su gran mayoría, ingresaron a la Cámara con el sello de Pro, y luego impulsados por la exministra se sumaron a las filas de LLA.
Además, crecen las suspicacias sobre el respaldo político que podría reunir la senadora ante un eventual escenario electoral, en momentos en que empiezan a circular versiones sobre conversaciones con un grupo de gobernadores y cierto interés de sectores del círculo rojo. Todo ello mientras las encuestas muestran a Milei y Bullrich prácticamente empatados, con diferencias de apenas uno o dos puntos a favor de uno u otro, según la medición. La legisladora, no obstante, registra una imagen negativa menor que la del jefe de Estado.
De acuerdo con la última encuesta de Proyección Consultores, que lidera el sociólogo Manuel Zunino, la empatía aparece como uno de los principales flancos débiles del mandatario. Un terreno sobre el que Bullrich ensaya sus propios desmarques, con especial atención a los problemas de la micro y a cuestiones sensibles como la discapacidad y la libertad de expresión.
En cualquier caso, una imagen vale más que mil palabras. Y fue precisamente la foto de su tropa la que marcó un punto de inflexión en su relación con la Casa Rosada.
Detrás de esa disputa opera otra interna. Dentro de las huestes bullrichistas conviven, al menos, dos sectores: quienes se mueven con mayor holgura y aquellos que miden cada paso frente a Karina Milei y rinden cuentas a Martín Menem. Hay un grupo que se juega la renovación de sus mandatos a fines del año próximo y el escenario de lealtades está lejos de definirse.
Entre los diputados que se acercaron a las oficinas de la exministra figuran Damián Arabia, Silvana Giudici, Sabrina Ajmechet, Patricia Vásquez, María Luisa González Estevarena, Belén Avico, Alejandro Bongiovanni, Verónica Razzini, Carlos Almena, Mariano Campero, Martín Matzkin y Lorena Petrovich. También fueron de la partida el senador bonaerense Diego Valenzuela, el legislador porteño Juan Pablo Arenaza y el exdiputado Gerardo Milman.
Según pudo reconstruir , se trató de una reunión política, como las que Bullrich suele encabezar cada un par de meses con legisladores y dirigentes de su entorno, aunque esta vez la agenda legislativa también se coló en la conversación. Fue allí donde surgieron los primeros reproches de al menos dos diputadas contra el manejo del bloque por parte de Silvana Giudici, una de las espadas legislativas de Menem e integrante de la mesa parlamentaria junto con Gabriel Bornoroni, Laura Rodríguez Machado, Giselle Castelnuovo y Nicolás Mayoraz.
Uno de los contrapuntos surgió cuando Ajmechet cuestionó el capítulo sobre injerencia extranjera de la “Ley Malvinas”. Pese a los cambios introducidos por Giudici, en su negociación con los aliados, las objeciones en torno a la libertad de prensa persisten. O al menos eso es lo que dejan trascender los propios oficialistas.
Pero el asunto dejó al descubierto un malestar más profundo: la falta de comunicación sobre los dictámenes y las negociaciones legislativas, concentradas principalmente en manos de Giudici y Rodríguez Machado, esta última involucrada en el proyecto de ley de discapacidad. Del ida y vuelta también habría formado parte Vázquez.
“Se quejan y después no van a las reuniones de bloque”, retruca un diputado, en línea con lo planteado por Giudici durante el encuentro. Pese a los cruces, la reunión estuvo atravesada por los intentos de diferenciación de Bullrich.
Incluso los bandos más conciliadores admiten tensiones con el Gobierno, aunque, a diferencia de los “halcones”, no creen que se esté hablando de “conflictos terminales” y valoran sus desmarques, sobre todo porque consideran que el Ejecutivo tomó nota de algunas de sus propuestas, como la suspensión de embargos a pymes hasta mayo de 2027 o las vinculadas con discapacidad.
En este grupo se mueven, por ejemplo, Ajmechet, fiel a Bullrich pero con cercanía no solo a Menem sino de llegada directa a Milei y Bongiovanni, que también responde a la senadora, pero moderado y sin intenciones de involucrarse en la guerra con Menem.
La cuestión electoral y el futuro de las PASO también sobrevolaron el encuentro, aunque sin abordarse directamente. Desde el entorno de Bullrich descartan, por ahora, una ruptura o una eventual interna con Milei si el Congreso no logra suspender las primarias antes de fin de año. Eso no impidió que al menos un diputado expresara su deseo de verla competir.
En ese clima se gestó la foto que terminó por desbordar la interna. Muchos atribuyen su difusión a Damián Arabia, ladero de Bullrich y de buen vínculo con Menem, lo que podría explicar que luego relativizara su peso político.
La jugada irritó a un par que se sintieron utilizados, pero entre las cuerdas. Fue el caso de Giudici. “Es de Martín”, resumen bullrichistas y cercanos al riojano, pese a que la legisladora se jacta de tener vuelo propio. Lo cierto es que hoy es una de las figuras oficialista a cargo del poroteo y la letra chica parlamentaria y de buenas migas con los Milei, en especial Karina.
En los despachos del riñón karinista también buscan hacer valer su poder de fuego. Aseguran que, llegado el caso, al menos diez de los quince diputados no estarían dispuestos a votar contra el oficialismo. En ese sector ya descartan una recomposición con Bullrich y relativizan su influencia sobre los legisladores, al advertir que seguirla en una eventual ruptura equivaldría a una “muerte política”. Aun así, la Casa Rosada ya prepara un nuevo “cara a cara” tras la partida del Papa, en el que los más suspicaces creen ninguno le dará al al otro el gusto de romper. Por ahora.
“Plan B”,últimos desmarques legislativos.,la Casa Rosada dejara trascender que la senadora había “cruzado un límite”,,la imagen de Bullrich acompañada por los legisladores y algunos dirigentes,pic.twitter.com/CZmRGiuPS8,November 3, 2026,suspensión de embargos a pymes hasta mayo de 2027,Delfina Galarza,Congreso Nacional,Conforme a
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