POLITICA
Cristian Ritondo pidió reformar las PASO y hacerlas no obligatorias

El jefe del bloque del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, pidió este sábado por reformas en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El legislador defendió el mecanismo electoral pues, a su consideración, contribuye al ordenamiento de la competencia política, sin embargo, dijo que hay que reducir costos.
Ritondo aseveró que el sistema vigente implica un costo muy elevado pero que “ha hecho muchas cosas buenas”.
Ritondo impulsó a Santilli como gobernador bonaerense y propuso una alianza con La Libertad Avanza
En ese sentido, el diputado consideró que se debe ir hacia un sistema de primarias, pero que no sean obligatorias ni para los ciudadanos ni para los partidos.
De esta manera, la idea sería conservar las PASO como una herramienta de participación y selección de candidatos pero con una carga económica menor para el Estado.
Para Cristian Ritondo, lo ideal es que las PASO sigan vigentes para la formación política que requiera resolver candidaturas mediante ese sistema.
Reforma electoral: el PJ mueve fichas y junta votos para bloquear la eliminación de las PASO
El legislador del PRO también se refirió a la necesidad de incorporar herramientas digitales en el proceso electoral como la digitalización de las afiliaciones y los mecanismos de votación con validación biométrica,
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POLITICA
Certezas, rencores y concesiones: Máximo Kirchner busca su reconstrucción

Dos certezas se cruzan en el futuro de Máximo Kirchner. La primera, que la economía no va a mejorar y que los próximos 18 meses no serán los mejores en décadas, sino una caída “empinada”. La segunda, que quien gane las próximas elecciones presidenciales deberá enfrentar un cronograma de pagos de deuda imposible sin una renegociación del acuerdo con el FMI. Aquel que se negó a convalidar durante el gobierno de Alberto Fernández y su madre, renunciando a la presidencia del bloque de diputados. Esa encrucijada parece haberlo forzado a romper viejos moldes. A hacer concesiones. Trae desafíos de difícil concreción, pero también oportunidades impensadas. Máximo Kirchner busca su reconstrucción.
Si las oportunidades del kirchnerismo se resintieron con la condena e inhabilitación de Cristina Kirchner, la victoria de La Libertad Avanza en las elecciones de octubre pasado parecían haberlas aniquilado. Pero la Argentina es generosa en regresos imposibles y surgimientos inesperados: los dos últimos presidentes son prueba de ello.
La economía libertaria, con consumo deteriorado, cierre de empresas e inflación latente, le ofrece una ventana al kirchnerismo para explorar nostalgias. “Nosotros hemos sido cultores de las cuentas ordenadas del Estado”, apela Máximo Kirchner en encuentros reservados, con un ojo puesto en el gobierno de su padre, Néstor Kirchner. “Siempre fuimos pro empresas, pro industria nacional, también en las malas”, agrega, ahora mirando al gobierno de su madre. Piensa, por ejemplo, en el crédito de US$70 millones que le otorgó en 2009 a General Motors, para evitar su cierre. Admite que la protección estatal dio lugar a desviaciones. “Hay que hablar con algunos sectores para que no se excedan”, entiende. La industria textil aparece primera en esa lista.
Así como las luces rojas en el tablero económico le abren una ventana al kirchnerismo para intentar sintonizar con empresarios y consumidores, los constantes ataques de Milei a los periodistas, en general o con nombre y apellido, lo animan a golpear una puerta que parecía amurallada. “Nosotros sacamos calumnias e injurias del Código Penal. Y votamos en contra de derogar el estatuto del periodista”, advierte el diputado nacional ante el recuerdo de la confrontación que los gobiernos kirchneristas establecieron con los medios no alineados.
Por allí pasa otra clave de su presente. Máximo Kirchner fue criado bajo el poder y en medio de él. Fue sucesivamente el hijo del intendente de Río Gallegos, del gobernador de Santa Cruz, del presidente, de la presidenta y de la jefa del peronismo. Ninguno de ellos puede estar en la boleta. Pero el gentilicio kirchnerista recobra profundidad en las encuestas de la mano del presente económico. Es otra oportunidad para reconstruirse, pero viene con un desafío: Axel Kicillof.
El gobernador bonaerense es sinónimo de kirchnerismo para una gran mayoría de votantes peronistas, demasiados absortos en sus peripecias cotidianas como para prestar atención a las batallas por WhatsApp o redes sociales entre camporistas y dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Ese es un problema. El otro, o el mismo, es que Cristina y Máximo Kirchner no encontraron aún una fórmula, relevante a los oídos de su electorado, para explicar que ellos y Kicillof no son lo mismo. Y por qué.
Lo que hay es un anecdotario, ya frondoso, de desencuentros. Momentos en los que Kicillof desoyó pedidos, consejos o, peor, directivas. De Cristina, pero también de Máximo. No haber aceptado ser el candidato a presidente, en 2023, fue uno de los primeros. Aún perdiendo esos comicios –con el detalle de dejar a Eduardo “Wado” de Pedro como candidato a la gobernación–, Máximo Kirchner cree que Kicillof hubiera podido caminar libremente el país estos años y estaría mejor parado para las presidenciales de 2027. “Ahora no tiene reelección y tampoco puede salir de la provincia”, comenta entre los suyos.
El quiebre definitivo vendría el 17 de octubre de 2024, cuando Kicillof encabezó un acto por el Día de la Lealtad Peronista en Berisso, sin La Cámpora ni el massismo, pero desde el escenario propuso “la construcción de una alternativa superadora”. Superadora al kirchnerismo.
Las distancias personales podrían ser mucho anteriores. Por ejemplo, cuando ante alguna crisis de gobierno la Cristina presidenta reprendía o aleccionaba a sus pupilos Máximo, Wado y Axel. Los dos primeros salían atribulados de esas cátedras impiadosas. No Kicillof. “Niño burbuja”, comenzaron a decirle. Esa impermeabilidad del economista, interpretan ahora, es lo que luego lo llevaría a desatender consejos y directivas. A “no articular políticas”, dicho en mejores términos.
Máximo Kirchner y Kicillof llevan más de un año sin hablarse. La última vez fue durante la discusión por el desdoblamiento de las elecciones de 2025, que el cristinismo rechazaba. Cuando el gobernador decidió desoír los planteos, el hijo de la expresidenta le lanzó una chicana: que, junto al desdoblamiento de 2025, decretara también el adelantamiento de los comicios bonaerenses de 2027.
Esa posibilidad (que le quitaría a Kicillof el impulso del voto bonaerense a su boleta presidencial) asoma hoy como una salida a los desencuentros entre ambos: una salida transaccional y con la misma lógica de 2023: que un acólito de Cristina pueda disputar el bastión bonaerense. De Pedro, Mariel Fernández, Mayra Mendoza, Federico Otermin, Federico de Achával son nombres que rondan la cabeza de Máximo Kirchner. Él no se incluye en la lista. La posibilidad de que la causa Hotesur y Los Sauces, donde está procesado, se active en medio de los comicios no le es ajena.
En ese tren transaccional, la ruptura con Kicillof mantiene algunas esquinas diplomáticas. Básicamente, responsabilizar al entorno del gobernador, más que al propio Kicillof, como instigador de la sedición. “Personajes que sin división no valen ni $3,50”, afirman en La Cámpora. La idea de que los “agravios prescriben a los seis meses”, postulada por Cristina, aún no echó raíces en su hijo y sus aliados.
Pese a eso, y más allá de las rencillas, Máximo Kirchner está entre quienes proponen un frente para 2027 que incluya a Kicillof y todas las tribus peronistas detrás de un programa de gobierno. “Pero que empiecen a dar muestras ahora de estar acá”, desliza entre los suyos. Piensa en las votaciones del Congreso y los apoyos que gobernadores peronistas dieron a “leyes que van a afectar los años venideros”. El pago adelantado con quitas de Bienes Personales, el RIGI, la ley de glaciares o del fuego integran ese listado de condicionantes para el próximo gobierno.
No todo es reacción. El diputado impulsa un proyecto de ley que busca meter una cuña en la zona núcleo agroindustrial. Recrea el Fondo Federal para el Desarrollo Nacional, que le devuelve a las provincias el 60% de lo recaudado por las retenciones a la soja y sus derivados. Pero que pondera, dándole un porcentaje mayor de recursos, a las provincias productoras.
Mientras tanto, y pese a que repite que no está disputando una candidatura personal, el diputado decidió salir a caminar. El fin de semana pasado, mientras Kicillof lo reemplazaba como presidente del PJ bonaerense, recorrió localidades del sur de Santa Fe. “No tenemos que pensar en espacios que sean simplemente anti-Milei, ni anti nada. Tenemos que acostumbrarnos otra vez a pensar de manera más positiva y a construir no en contra de alguien, sino a favor de los intereses de la mayoría”, afirmó Máximo Kirchner durante una de las paradas de esa visita, en la localidad de Santa Teresa.
Este viernes volvió a mostrarse en público, en Cañuelas, en un acto por el Día del Trabajador. Allí, la idea de que el próximo gobierno nacional estará severamente condicionado por el cronograma de pagos al FMI volvió a emerger de manera central. “Es imposible pagar estos vencimientos y que al mismo tiempo la sociedad argentina viva bien. Yo quiero que me digan cómo vamos a hacer. Después aparecen diciendo ‘vamos a subir los salarios y las jubilaciones’. ¿Cómo? ¿Con este nivel de vencimientos actual cómo vamos a hacer? Esta es la pregunta y la discusión central de la argentina hoy”, alertó en una entrevista con el medio Ar12.
Es, al fin y al cabo, una de las certezas que marcarán al próximo presidente. Esa, y la convicción de que la economía no mejorará, como afirma el Gobierno, sino todo lo contrario. “El que gane tiene que saber que deberá tomar decisiones que le van a generar enemigos poderosos”, advierte Máximo Kirchner a quien lo quiera oír. Bajo esa admonición, busca reconstruirse.
Marcelo Veneranda,Mariano Spezzapria,Máximo Kirchner,Axel Kicillof,Cristina Kirchner,Conforme a,Máximo Kirchner,,Interna peronista. Máximo Kirchner llamó a “no pensar simplemente en espacios anti-Milei”,,»Desocupación y miseria». Máximo Kirchner apoyó a los trabajadores despedidos de Fate y criticó a Milei,,“Es una ironía del destino”. Máximo Kirchner salió al cruce de Milei y Macri tras el fallo por YPF a favor de la Argentina
POLITICA
Senado: los libertarios ceden en propiedad privada, pero discapacidad y reforma electoral siguen frenadas

Tras el bombardeo de leyes libertarias en el Senado, el oficialismo comenzó con el peinado fino de algunos textos y deslizó, en los últimos días, indicios de concesiones a sus aliados para acercar posiciones. Pica en punta la iniciativa relacionada con el blindaje a la “propiedad privada”, mientras que la reforma electoral -dinamitar las PASO, más otros tantos jugueteos- y la “renovada” norma sobre discapacidad -sin cumplir la insistencia del Congreso, sancionada con dos tercios- continúan paralizadas, ni siquiera, con un debate en comisiones.
Para lo primero, un capítulo se aproxima a borrarse: el referido al Registro Nacional de Barrios Populares (ReNaBaP). Es decir, la regularización de barrios populares que en su momento fomentó la exministra macrista Carolina Stanley y referentes piqueteros, como el actual diputado cristinista Juan Grabois. Fue votada con amplísimo apoyo de los espacios políticos de esa época y operadores de distintas esferas suelen vanagloriarla como el ejemplo de “consenso”. En el Senado se prometería -risas de fondo- analizar algo por separado y a futuro.
A pesar de haber integrado la administración del confeti amarillo, el actual ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, defenestró el Renabap el 8 de abril pasado, cuando disertó en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales; y de Legislación General de la Cámara alta, que presiden -el a veces despistado- Agustín Coto (Tierra del Fuego) y Nadia Márquez (Neuquén), de La Libertad Avanza (LLA).
Sturzenegger sentenció: “En 10 años se ha resuelto el 0,08% de los casos sobre la superficie total. Necesitaríamos 12.500 años para terminar el proceso. Ley que fracasó en su objetivo”. Y sumó: “Pretender que iba a solucionar un funcionario sentado en Maipú y avenida Libertador en todo el territorio nacional era una imposibilidad. Bloqueó cualquier posibilidad de solución y sacó de la cancha a todos los instrumentos para resolver estos problemas”, sostuvo. Lo que de verdad se esconde, detrás de esto, son millonadas.
Es curiosa la oposición a este punto. El Gobierno pretende trasladar la posta a las provincias y municipios -quienes se encuentran “en el territorio” 24/7-, sin precisiones sobre los fastuosos fondos. A diferencia de lo que ocurrió con la ley de glaciares y el lema “los recursos son de los distritos” -avalado por la Constitución, en el artículo 124-, los dialoguistas ahora sugieren que una decisión -que implica estar “in situ”- continúe en Nación.

Otro que hizo uso de la palabra en el plenario fue el Arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas Argentina, Gustavo Oscar Carrara, quien sugirió no aplicar modificaciones en el ReNaBaP. “Son 6.467 villas o barrios populares, con cinco millones de personas”, remarcó.
Carrara además mencionó impuestos pegados años atrás a este sistema, como el PAIS y el de grandes riquezas -que detesta la Casa Rosada-, y recordó el amplio “consenso” entre bancadas. No olvidó mencionar al Papa Francisco y su lema de “tierra, techo y trabajo”.
En cuanto a la potestad de los distritos, sería aún más llamativa la postura que prima en algunos partidos para destrabar la puja por venta de tierras a manos extranjeras: como no hay acuerdo sobre porcentaje o número, quedaría a cargo de cada gobernador.
Algunos mandatarios locales suelen creerse los más rápidos del condado: cuando quema la papa, que la agarre Nación. Si hay algo más jugoso, defensa irrestricta de los derechos de los distritos. Esto fue bien marcado en la gestión macrista y, ahora, en la mileísta. Amplio silencio durante las kirchneristas. Explica, en parte, el hastío de algunos votantes. Y, con el ajuste brutal del Gobierno, todo se hace más evidente.
En modo siesta aguardan las leyes electoral y de discapacidad. Con más posibilidad de entendimiento se asoma la de salud mental. La oposición pidió más expositores para lo último, y libertarios quieren apurar el despacho sobre propiedad privada. Prevén una sesión -no confirmada aún- para el 14 de mayo. No obstante, ya están disponibles otras órdenes del día para armar dicho convite.
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POLITICA
La Casa Rosada cayó a la zona más peligrosa de las redes

Abril dejó un dato demoledor para la reputación digital de la Casa Rosada.
Después de una etapa de recuperación relativa durante 2025, el oficialismo llegó al cierre del período con una relación profundamente adversa en redes sociales, con el rechazo trepando hacia valores críticos.
La conversación sobre la Casa Rosada acumuló en abril casi cuatro millones de menciones, con una negatividad del 72 %, un registro que ubicó la discusión pública en zona roja.
El mes dejó dos claves decisivas para entender ese nivel de rechazo:
- Manuel Adorni
- los periodistas
La charla digital trascendió la gestión y giró alrededor del conflicto político.
Ese escenario fortaleció a la política como el gran eje de debate del denominado círculo rojo del poder argentino, mientras la economía quedó relegada a un segundo plano.
La economía conserva relevancia, pero ya no ordena sola la discusión; queda subordinada a una trama de conflictos institucionales, escándalos políticos, tensiones con el periodismo y problemas judiciales de funcionarios nacionales.
El gobierno de Javier Milei enfrenta mucho más que una conversación adversa. Se expone a un debate público organizado alrededor de la Casa Rosada como problema político.
La Casa Rosada, en zona roja
La evolución de apoyos y rechazos en redes sociales hacia el gobierno nacional muestra un giro marcado.
Durante parte de 2025, la Casa Rosada consiguió mejorar su posición relativa, con momentos en los que las menciones favorables superaron o igualaron a las negativas.
Ese equilibrio se quebró hacia 2026. El último corte exhibe una relación claramente desfavorable: 28,4 % a favor y 71,6 % en contra.
El deterioro resulta relevante porque no funciona como un dato aislado, sino como parte de una tendencia reciente.
La curva de rechazos vuelve a escalar con fuerza mientras la curva de respaldos cae.
De este modo, la Casa Rosada perdió capacidad de sostener apoyo digital y volvió a quedar definida por el rechazo.
La conversación pública se inclinó con claridad hacia el cuestionamiento a la gestión libertaria.
Abril: casi cuatro millones de menciones y 72 % de negatividad
La placa específica de abril marcó un volumen de 3.923.400 menciones analizadas sobre la Casa Rosada, con 72 % de negatividad.
Ese nivel no indica simplemente malestar. Advierte sobre una conversación estructuralmente adversa, donde los contenidos críticos, irónicos, acusatorios o directamente hostiles dominaron casi por completo el campo semántico sobre el gobierno de Javier Milei.
La nube temática permite identificar los principales disparadores de la discusión.
- Milei aparece como el gran eje de conversación.
- Adorni ocupa una centralidad muy alta.
- Periodistas emerge como tema dominante, lo que confirma el peso del conflicto con la prensa.
- Créditos y Banco Nación aparecen asociados al escándalo de los préstamos adjudicados a varios funcionarios públicos de la actual gestión.
- Estados Unidos, Karina Milei, Mauricio Macri y Justicia completan una agenda politizada, institucional y de alto roce.
Abril quedó dominado por una conversación de crisis política ampliada.
Adorni como vector de desgaste
El dato más delicado de abril para el oficialismo es la presencia de Manuel Adorni como uno de los términos más visibles de la nube del mes.
Su centralidad aparece dentro de una conversación de alta negatividad, lo que lo ubica en el corazón de una agenda perjudicial para la Casa Rosada.
La figura del jefe de Gabinete queda integrada al ecosistema negativo que impacta sobre el gobierno nacional.
El problema reputacional de Adorni no es sólo personal; También es institucional.
Al quedar asociado en redes a un debate sobre la ética del poder político, el jefe de Gabinete no logra que el daño reputacional permanezca encapsulado en su figura.
Ese deterioro se proyecta sobre la Casa Rosada y, por extensión, sobre Milei.
La continuidad en el cargo opera como un recordatorio permanente del conflicto.
Cada nueva mención reabre mucho más que “el caso Adorni”. Relanza la pregunta sobre el estándar político del gobierno.
La política domina la conversación de gestión
En abril, la distribución temática de las menciones de los argentinos en redes sociales sobre la gestión confirmó el predominio político. La política superó claramente a la economía en el debate del círculo rojo del poder argentino.
En un gobierno cuya legitimidad digital estuvo fuertemente atada al debate económico, el desplazamiento hacia la política implica un escenario menos controlable.
La economía permite discutir resultados, expectativas, inflación, salarios o actividad. La política, en cambio, arrastra conflictos de poder, escándalos, internas, chicanas con la prensa, denuncias penales y sospechas cruzadas.
Para el gobierno, ese terreno se volvió un pantano muy peligroso.
Una exposición que ya no funciona como fortaleza
Abril consolidó un escenario de deterioro digital severo para el gobierno nacional.
La Casa Rosada enfrentó una conversación masiva, altamente negativa y cada vez más politizada.
El rechazo superó ampliamente al apoyo, la negatividad alcanzó niveles críticos y los principales términos de conversación no remitieron a logros de gestión, sino a conflicto, figuras desgastadas y controversias de alto impacto.
Leé también: El trabajo, una herida abierta en el debate de los argentinos en las redes
La centralidad de Manuel Adorni dentro de esa conversación confirmó que su caso funciona como un activo tóxico para la reputación oficial.
Su situación no explica por sí sola todo el deterioro de la Casa Rosada, pero lo alimenta, lo ordena y lo vuelve reconocible para las audiencias digitales.
El gobierno todavía conserva volumen y centralidad. Pero cuando el protagonismo aparece acompañado por una negatividad tan alta, deja de funcionar como fortaleza y empieza a parecerse a una exposición de riesgo.
En abril, la Casa Rosada no perdió visibilidad, sino calidad reputacional.
Javier Milei, Gabinete, Redes Sociales
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