ECONOMIA
El TSX de Canadá sube tras tocar máximo de casi seis semanas Por Investing.com

Investing.com – El principal índice bursátil de Canadá cotiza al alza el martes, con los inversores atentos a los informes de avances en las negociaciones entre EE.UU. e Irán a pesar del bloqueo naval estadounidense en curso.
A las 18:41 (hora de España), el índice había subido 8 puntos, o un 0,6%. El índice compuesto S&P/TSX sube 165 puntos o un 0,5%.
El índice compuesto S&P/TSX ganó un 0,5% para cerrar en 33.879,24 el lunes, rondando un máximo de casi seis semanas.
Las acciones estadounidenses suben
Los índices bursátiles estadounidenses también cotizan al alza. El sube 291 puntos, o un 0,6%, el ha escalado 71 puntos, o un 1,1%, y el Nasdaq ha subido 407 puntos, o un 1,8%.
Los principales índices de Wall Street avanzaron en la sesión anterior, ya que se desvaneció la decepción inicial de que una ronda de conversaciones del fin de semana entre Washington e Irán no produjera un acuerdo inmediato. El presidente estadounidense Donald Trump también señaló que funcionarios iraníes habían contactado a la Casa Blanca y quieren «llegar a un acuerdo», añadiendo que Irán no tendrá un arma nuclear.
Al mismo tiempo, un bloqueo estadounidense de los puertos iraníes entró en vigor el lunes, restringiendo potencialmente aún más los flujos de petróleo ya cerrados a través del Estrecho de Ormuz. La Agencia Internacional de Energía ha advertido que los precios del petróleo, que han caído pero permanecen muy por encima de los niveles anteriores al inicio del asalto conjunto estadounidense-israelí contra Irán a finales de febrero, puede que aún no estén reflejando la gravedad del shock de suministro.
«Aunque los titulares ofrecen pocas razones para el optimismo, los mercados parecen adoptar más un enfoque de esperar y ver en lugar de asumir lo que sucederá. En todo caso, el vaso sigue medio lleno cuando se miran los activos de riesgo», dijeron analistas de ING en una nota.
El petróleo cae
El enfrentamiento entre EE.UU. e Irán continuó el martes, aunque Reuters informó que ambas partes han estado dialogando entre sí y ha habido cierto avance hacia un acuerdo para hacer permanente su alto el fuego de dos semanas.
Trump también señaló que funcionarios iraníes habían contactado a la Casa Blanca y les gustaría «llegar a un acuerdo», añadiendo que Irán no tendrá un arma nuclear. Según los informes, Washington ha exigido que Irán acepte no enriquecer uranio, una parte clave del proceso de construcción de un arma nuclear, durante 20 años.
Mientras tanto, Pakistán, que ha surgido como un mediador clave entre EE.UU. e Irán, ha ofrecido acoger una segunda ronda de discusiones antes del fin del alto el fuego, según los informes. Las primeras conversaciones se celebraron en Islamabad el pasado fin de semana.
Por otra parte, Israel y Líbano iniciarán conversaciones de paz directas en Washington el martes. Los ataques aéreos de Israel contra objetivos de Hezbolá alineados con Irán en Líbano han sido un punto clave de conflicto que amenaza el frágil cese de hostilidades entre EE.UU. e Irán.
El Secretario de Estado estadounidense Marco Rubio participará en las discusiones entre Israel y Líbano, dijo el WSJ, citando a un funcionario del Departamento de Estado.
En este contexto, los precios del petróleo cayeron por debajo de los 100 dólares por barril, pero recuperaron parte de estas pérdidas, en medio de un optimismo cauteloso por un acuerdo para poner fin a los combates en Oriente Próximo. Los futuros del crudo , el referente mundial, bajaban un 1,2% hasta los 98,14 dólares por barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate de EE.UU. descendían un 2,5% hasta los 96,64 dólares por barril.
El se fortalece
Los precios del oro subieron el martes, impulsados por un dólar estadounidense más débil. El oro al contado subió un 0,7% hasta los 4.770,73 dólares la onza a las 14:13 (hora de España), mientras que los futuros del oro añadieron un 0,5% hasta los 4.793,20 dólares/onza.
El metal precioso recibió apoyo de la debilidad del dólar, con los mercados esperando cierta desescalada en la guerra con Irán a pesar del bloqueo naval estadounidense en curso de los puertos iraníes. La debilidad del dólar puede hacer que el oro sea más atractivo para los compradores extranjeros, posiblemente impulsando la demanda.
Aunque el oro se considera típicamente un baluarte contra los conflictos geopolíticos, los inversores han buscado ampliamente refugio en el dólar durante el conflicto de Oriente Próximo. EE.UU. es visto como un exportador neto de energía, lo que podría ayudar a aislar a la economía estadounidense de las interrupciones en los flujos de petróleo del Golfo Pérsico. Las señales de desescalada entre EE.UU. e Irán, como resultado, han pesado recientemente sobre el dólar y han reforzado el oro.
La atención se centra en los resultados de y
La atención se dirige ahora a los resultados de los principales bancos estadounidenses, incluidos JPMorgan Chase y Wells Fargo.
JPMorgan publicó ingresos del primer trimestre mejores de lo esperado, impulsados por la reciente volatilidad del mercado que estimuló su negocio de negociación de acciones.
Junto con el shock energético provocado por la guerra con Irán, los inversores han estado lidiando con turbulencias en los mercados bursátiles causadas por preocupaciones sobre las interrupciones de las nuevas herramientas impulsadas por inteligencia artificial. Las mesas de negociación de los grandes bancos como JPMorgan tienden a beneficiarse del aumento de los movimientos en las acciones, ya que esto puede obligar a los clientes a reposicionar carteras y realizar más operaciones para cubrir riesgos.
A pesar del volátil contexto del mercado, los ejecutivos bancarios también han descrito un entorno persistentemente sólido para las operaciones corporativas. Las esperanzas son altas de que 2026 sea un año marcado por transacciones masivas, particularmente en las posibles cotizaciones públicas de destacadas empresas de IA y espaciales.
A nivel de grupo, los ingresos ajustados se situaron en 50.540 millones de dólares, superando las expectativas del consenso de Bloomberg de 49.260 millones de dólares. El beneficio neto creció hasta los 16.500 millones de dólares, o 5,94 dólares por acción, frente a los 14.600 millones de dólares, o 5,07 dólares por acción, de hace un año.
Aun así, el director ejecutivo Jamie Dimon señaló un «conjunto cada vez más complejo de riesgos» en torno a las perspectivas económicas más amplias, incluidas las tensiones geopolíticas y las guerras, las fluctuaciones de los precios de la energía, las políticas comerciales globales poco claras, los grandes déficits fiscales y los precios elevados de los activos.
Los ingresos preliminares del primer trimestre y los ingresos netos por intereses de su homólogo Wells Fargo también crecieron, destacando el prestamista la sólida salud financiera de consumidores y empresas.
Sin embargo, el grupo advirtió que el impacto del aumento del precio del petróleo vinculado a Irán llevará tiempo en materializarse, añadiendo que está posicionado para una gama de escenarios económicos.
Las acciones de JPMorgan y Wells Fargo bajaban en las operaciones previas a la apertura del mercado estadounidense.
Este artículo ha sido generado y traducido con el apoyo de AI y revisado por un editor. Para más información, consulte nuestros T&C.
ECONOMIA
Nuevo récord de dólares por exportaciones mientras cae la importación: ¿cambio de modelo?

El comercio exterior parece empeñado en disputarle a Lionel Messi el podio de los récords: en mayo, por tercer mes consecutivo, volvió a registrarse una marca histórica de exportaciones, y también de superávit en la balanza comercial.
Las ventas totales llegaron a u$s9.537 millones, y el saldo comercial a u$s3.504 millones. Se trata de cifras que hacen perfectamente viable las proyecciones que parecían imposibles por exportaciones en torno de los u$s100.000 millones y un saldo neto por encima de los u$s25.000 millones.
Lo mejor es que todavía hay margen para que estos números vuelvan a ser superados cuando, dentro de un mes, se conozca el desempeño comercial de junio. Ocurre que recién ahora se está viendo en la estadística el impacto pleno del «efecto Medio Oriente» sobre las ventas de petróleo. Esto ocurre por un desfasaje de unos 45 días entre el momento en que se acuerda la venta y se hace el embarque y el momento en que se registra la operación comercial y el ingreso de divisas.
Eso significa que el petróleo por encima de los u$s100 por barril, que se dio en marzo y abril, no se había reflejado hasta ahora en las exportaciones de Argentina. En otras palabras, el boom exportador que se ha venido registrando no obedece tanto a un efecto precio, sino a un incremento en los volúmenes. Recién en mayo se notó una variación importante del precio, con una suba interanual de 50%.
Alivio por la lluvia verde: nuevo récord de divisas
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la agroindustria, la minería y la energía sumaron un ingreso neto de u$s17.605 millones por comercio exterior de bienes durante el primer cuatrimestre del año, lo que marca un récord e implica un incremento del 20,9% frente al mismo periodo del 2025.
El récord exportador se da en simultáneo con una caída de importaciones, algo que a esta altura ya no puede considerarse una situación accidental sino una tendencia estructural en el plan económico. Lo usual en momentos como el actual, con un dólar relativamente bajo en términos históricos, era que las compras acompañaran a las ventas, ya fuera para satisfacer la demanda como para acumular stocks.
Pero lo que está ocurriendo es un escenario nuevo, en el que se ve menos importación en un contexto de estabilidad cambiaria y, por consiguiente, el superávit de la balanza comercial queda garantizado por una nueva ecuación favorable a Argentina en los términos de intercambio.
Desde el punto de vista financiero, esta situación supone un espaldarazo para el plan económico de Toto Caputo, dado que disipa cualquier temor de una inestabilidad cambiaria en el mediano plazo.
Como, al tiempo que las exportaciones suben un 34,4%, las importaciones caen a un ritmo de 7% interanual, el flujo de dólares que entra a la aduana parece ser lo suficientemente robusto como para garantizar que el Banco Central siga comprando divisas, el Tesoro afronte su exigente calendario de vencimientos de deuda y, encima, que los turistas y ahorristas del colchón sigan yendo al banco para comprar billetes verdes.
Es una situación que parece confirmar la predicción de Javier Milei en el sentido de que al Banco Central le iban a salir «dólares por las orejas», ante la lluvia de divisas provenientes del saldo comercial, más el nuevo flujo de inversión externa directa.
De hecho, en el gobierno hay tal confianza que ya se está hablando no sólo del récord de la balanza comercial, sino de la posibilidad de que el año termine con un superávit en la cuenta corriente -la que, además del intercambio de productos, cuenta la salida de dólares por servicios y turismo-. Ese indicador suele ser aceptado entre los economistas como uno de los que marcan si el tipo de cambio se encuentra en una situación de equilibrio, y la historia reciente muestra que todas las devaluaciones estuvieron precedidas por momentos de fuerte déficit.
Cambio de humor en el campo
Aunque se daba por descontado el buen desempeño de las exportaciones en el rubro agrícola, dado que mayo es, típicamente, el mes en el que se registra el grueso de las ventas de la cosecha, igualmente los incrementos en comparación con el año pasado fueron impactantes.
Esto ocurre por una mejora en los volúmenes embarcados, algo que se nota en el segmento de los productos primarios: entraron dólares por una cantidad 22,5% más alta que hace un año, aun cuando los precios tuvieron un descenso de 1,5%.
En el mercado internacional de materias primas se dio un empuje de precios desde hace un mes, sobre todo en la soja, el principal cultivo argentino «for export», donde la cotización se mantuvo encima de u$s400 la tonelada. Esto deja abierta la posibilidad de que en los próximos meses haya un impacto de los precios también en el agro.
En cuanto a las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario, que constituyen el rubro de mayor importancia en el total exportado, con u$s2.992 millones, también hubo un incremento respecto del año pasado. La variación fue de 20,5%, gracias a una suba de 10,5% en los precios y de 9,1% en las cantidades embarcadas.
Si bien es cierto que en los últimos meses hubo demostraciones de enojo por parte de los productores agrícolas, dado que los dos puntos de recorte en las retenciones no llegan a compensar la suba de costos, esa situación podría revertirse a corto plazo. Ocurre que tras la confirmación de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, el petróleo volvió a los niveles previos al conflicto y, en consecuencia, también se produjo una caída en los precios de los derivados como la urea, que es utilizada para fertilizar los suelos.
En las últimas jornadas, estos insumos agrícolas ya tuvieron caídas de 50%. Esta situación implica una mejora en la ecuación económica de los productores argentinos, que ahora tienen más incentivo para vender sus stocks y canalizar la liquidez hacia la inversión con vistas a la próxima campaña.
¿Menos importaciones ya no es recesión?
Pero si hay un rubro que Toto Caputo quiso enfatizar en particular, fue el de las ventas de bienes industriales, algo que le da fuerza al argumento oficial sobre el crecimiento productivo de la economía argentina y la solidez del modelo.
El ministro destacó que el acumulado enero-mayo, que alcanzó u$s10.964 millones, es el mayor de la historia. Un dato elegido no por casualidad, justo en un momento en el que caen sobre el gobierno acusaciones de estar perjudicando a la industria por un mix letal de atraso cambiario y apertura importadora.
Sin embargo, los críticos siguen señalando un dato que parece confirmar la acusación de «modelo anti importador»: la euforia por los récords de exportación queda atenuada por la persistente caída de las importaciones, en particular las de los rubros de equipamiento e insumos para la industria nacional, en coincidencia con una situación de alto porcentaje ocioso en las plantas fabriles, que alcanza al 40%.
Puesto en cifras, las compras de bienes de capital tuvieron una caída de 6,8% respecto del año anterior, mientras que las piezas y accesorios descendieron un 26,6%.
Y, en un dato que a esta altura ya no causa sorpresa y se transformó en la rutina de todos los meses, el rubro que se mantiene estable es el de bienes para consumo final. Si, además, se considera al segmento de automóviles, estos productos importados que compiten con la industria local representan casi la cuarta parte de la importación total.
El debate por la «enfermedad holandesa»
En el análisis económico tradicional, esto debería considerarse una mala noticia, porque siempre se ha dado por válida la regla del «tres a uno», que implicaba que para que la economía creciera un punto del PBI en el año, era necesario que las importaciones aumentaran un 3%. Siguiendo esa regla, este año no sólo no se alcanzaría el crecimiento de 4,5% que espera el gobierno, sino que habría recesión.
Sin embargo, se trata de un tema que está en plena revisión y debate. Para el gobierno y sus economistas afines, se está produciendo un cambio de modelo, en el cual ya no rige el clásico problema de la «restricción externa».
La clave de ese cambio es Vaca Muerta, con su boom productivo que, según la proyección de Caputo, hace que en pocos años el petróleo y el gas le disputen al campo el liderazgo de las exportaciones.
De esta manera, los economistas empiezan a ver algo inusual: pese a que haya ramas de la industria que sufran por problemas de competitividad, ya eso no es el sinónimo de déficit en la cuenta corriente ni de inestabilidad en el tipo de cambio.
Por consiguiente, hay predicciones en el sentido de que ya no se producirán los tradicionales ciclos del «stop and go», que justificaban los planteos de regulaciones cambiarias, cuya máxima expresión se produjo en el «cepo» de la era kirchnerista.
En definitiva, el nuevo panorama hace que un dólar de $1.450 no implique una presión en el que todos los importadores salgan corriendo a acumular stock por temor a una devaluación inminente.
En principio, es una situación festejable, como de hecho la celebra el presidente Milei en los discursos en los que critica a los teóricos de la restricción de dólares.
Pero, por otra parte, hay un creciente temor a que en la economía argentina se instale la llamada «enfermedad holandesa», como denominan los economistas a la situación en que se da un equilibrio de tipo de cambio bajo, que no permite competir a la industria y genera alto desempleo.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,exportación,importación,dólar,devaluación,petróleo,soja,toto caputo,déficit
ECONOMIA
Jornada financiera: el dólar subió por tercer día seguido y alcanzó su precio más alto desde febrero

Con el correr de junio se confirma una tendencia alcista para el dólar, ante una demanda más firme y el accionar del Banco Central, que con permanentes compras en su objetivo de recomponer reservas netas valida una depreciación cambiaria por encima de la inflación.
Este jueves, el tipo de mayorista ganó 9,50 pesos o 0,7%, a $1.451, un máximo desde el 2 de febrero, en una sesión con negocios de contado por 568,9 millones de dólares. “En los tres primeros días de esta semana el tipo de cambio mayorista subió 23 pesos, lejos de la baja de 8 pesos registrada en idéntico lapso de la semana anterior”, comentó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.
“Ya en las primeras operaciones, la tendencia alcista que viene observándose desde el martes logró imponerse y la cotización fue escalando de manera gradual”, indicó Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.
“El dólar mayorista amaga con reacomodarse más cerca de los $1.450, mientras los operadores evalúan el ritmo de liquidaciones del campo y sus repercusiones en la intensidad de las compras del BCRA. Ello se debe a que se observa una desaceleración, y se especula que el sector agrícola podría estar más inclinado a retener, apostando a mejores condiciones de venta”, estimó el economista Gustavo Ber.
En lo que va de junio, el dólar mayorista registra un incremento de 43 pesos o 3,1 por ciento. El BCRA estableció un techo para las bandas cambiarias en los 1.788,47 pesos. Así el tipo de cambio oficial quedó a $337,47 o 23,3% de ese límite del régimen oficial.
De todos modos, el reciente ajuste alcista del dólar -que en junio podría ganarle a la inflación mensual por primera vez desde octubre de 2025- no debería encender las alarmas dada las proyecciones de flujos de divisas en los próximos meses. De hecho, el dólar mayorista todavía opera 4 pesos por debajo de su valor de cierre de diciembre del año pasado.
“El cumplimiento anticipado de la meta de compras en el MULC es una señal positiva, pero la sostenibilidad del esquema cambiario va a depender de la capacidad de generar nuevas fuentes de oferta de divisas en el segundo semestre. En ese sentido, el aporte de energía, minería, proyectos bajo el RIGI y las emisiones corporativas en dólares debería ayudar a compensar la menor estacionalidad del agro. A eso se suma que buena parte de los dólares que compran los individuos permanece dentro del sistema financiero, contribuyendo a sostener la disponibilidad de divisas”, evaluó Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.
Prueba de esto fue el superávit comercial de USD 3.504 millones en mayo anunciado por el INDEC, un récord nominal para un mes calendario, si bien éste se produjo durante un período excepcional de precios internacionales debido a la guerra en Oriente Medio, en particular para los productos del sector energía. Las exportaciones de bienes ascendieron a USD 9.537 millones, con un crecimiento de 34,4% interanual en monto, también un récord histórico mensual.
El Banco Central absorbió este jueves USD 70 millones a través de su intervención cambiaria, el 12,3% de la oferta de contado, mientras que las reservas internacionales brutas de la entidad restaron USD 6 millones, a USD 47.502 millones, ante un significativo desplome de la cotización del oro (-3,6%, a USD 4.225,30 la onza).
El dólar al público ganó diez pesos o 0,7%, a $1.470 para la venta en el Banco Nación. Igual que el mayorista, el dólar minorista encadenó tres ruedas consecutivas en alza. El BCRA informó que en las entidades financieras el dólar público promedió $1.470,01 para la venta y $1.420 para la compra.
En el mercado informal, el dólar blue anotó una suba de diez pesos o 0,7%, a $1.485 para la venta, un máximo desde el 28 de enero. En el transcurso de junio el blue gana 77 pesos o 5,4 por ciento.
Las bolsas estadounidenses repuntaron este jueves, con las acciones del sector de los chips a la cabeza de las subas, ya que el optimismo sobre un acuerdo de paz en Medio Oriente contrarrestaba las preocupaciones sobre una política monetaria más estricta de la Reserva Federal bajo el mandato de su nuevo presidente, Kevin Warsh.
Estados Unidos comenzó este jueves a aplicar uno de los compromisos centrales del acuerdo alcanzado con Irán al anunciar el fin de las operaciones de bloqueo sobre el tráfico marítimo vinculado a los puertos de la República Islámica. La decisión fue comunicada por el Comando Central estadounidense, que confirmó el cese de las restricciones impuestas durante la guerra iniciada a fines de febrero.
Los principales índices de Wall Street negociaron con ganancias en un rango de 0,1% a 1,9%, en zona de nuevos máximos históricos.
El petróleo finalizó nuevamente en baja. El precio del crudo Brent del Mar del Norte descontó 0,2%, a USD 79,41 el barril con entrega en agosto, mientras que el crudo intermedio de Texas cayó 0,7% a USD 75,51 el barril, también para entrega en agosto.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son operados en dólares en Nueva York hubo cifras mixtas. Del lado ganador destacaban nuevamente los papeles bancarios, con ganancias de hasta 4,1%, como el caso de BBVA. Entre los perdedores encabezó Globant, con un desplome de 11,2 por ciento.
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales-promediaron una suba de 0,2%, mientras que el riesgo país de JP Morgan, que mide la brecha de tasas de retorno de los bonos del Tesoro de los EEUU con similares emisiones emergentes, cedió un entero para la Argentina, en los 429 puntos básicos.
En Wall Street las acciones de Intel se dispararon casi un 10,6% después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que Apple (+0,7%) acordó colaborar con la empresa para diseñar y fabricar sus chips en Estados Unidos.
Otras acciones del sector de los semiconductores también subían. Nvidia ganó un 3%, mientras que del lado perdedor sobresalió la caída 3,6% en los títulos de SpaceX, a USD 185, en la segunda baja consecutiva.
ECONOMIA
Precio del dólar alcanza el nivel más alto desde febrero y la City estima cuánto más puede escalar

El precio del dólar volvió a tomar temperatura y llegó al precio más alto desde el 2 de febrero pasado, en un marco en el que empiezan a mermar, por cuestiones estacionales, las liquidaciones de divisas de la cosecha gruesa del campo. A ello se le suman otros factores coyunturales, como el Mundial de fútbol y las emisiones de deuda, que los analistas consultados por iProfesional detallan a continuación. También se pone el foco en el precio más alto del tipo de cambio que se está esperando para fin de año.
En cifras, el precio del dólar oficial minorista ya se ubica en los $1.470, por lo que sube 40 pesos en todo junio, lo que representa un alza de 2,8%. Un porcentaje que empieza a preocupar, no tanto desde lo nominal, sino porque ya está superando a la inflación mensual prevista (2,1%) y a lo que pagan las tasas de un plazo fijo tradicional o un bono en pesos, que son inferiores al 2% en los bancos líderes.
Para los expertos de la City, existen numerosas causas que explican este ascenso en el precio del dólar, las cuales tienen como eje el flujo de divisas, las colocaciones de deuda y la devaluación de monedas emergentes por el freno del conflicto en Medio Oriente.
Factores de la suba del dólar: menor oferta del campo y mayor demanda por turismo
La primera de las causas, la fundamental, tiene que ver con un componente estacional: baja la oferta de divisas porque se termina la liquidación de la cosecha gruesa, y por otro lado sube la demanda por vacaciones de invierno y viajes al exterior para ir a ver el Mundial.
«Creo que tiene que ver con una demanda algo más activa, tema turismo, Mundial y gastos en el exterior, ya que estamos próximos a las vacaciones de invierno. A ello se suman algunos vencimientos e importaciones que anticipan pagos en previsión de mayores subas en la cotización del dólar. También puede influir el canje de deuda que el Gobierno está haciendo este jueves. Todo se conjuga, pero no veo nada raro; el recorrido es irregular, por ahí la semana que viene baja, veremos», detalla a iProfesional Gustavo Quintana, analista de PR Cambios.
En ello coincide Francisco Díaz Mayer, analista de ABC Mercado de Cambios: «Hay varios factores en esta suba de precio. Claramente, existe un poco más de demanda y algo menos de oferta. Obviamente, me imagino que los exportadores no están disconformes con estos números, por lo que van a empezar a vender con más fuerza. Se debe tener en cuenta que el valor actual del dólar mayorista se mantiene prácticamente igual al cierre de diciembre pasado ($1.455)«.
Al respecto, Fernando Baer, economista jefe de la consultora Quantum de Daniel Marx, suma: «Hay menor flujo de divisas al esperado por estacionalidad. Son correcciones menores estas subas de precio, dentro de un esquema de flotación».
Presión sobre el tipo de cambio por la colocación de deuda en pesos
Los expertos de la City también afirmaron a iProfesional que «hay presión» por el cierre del bono dólar linked, que es el que ajusta en base al movimiento del tipo de cambio oficial, con vencimiento al 30 de junio de 2026 (TZV26), y el llamado de la Secretaría de Finanzas para reconvertirlo por un instrumento similar (Lelink) al 31 de julio que viene (D31L6). A ello se le suman otros movimientos financieros que impactan en la demanda de divisas.
El monto total adjudicado en el rescate del jueves representó el 58% del valor nominal en circulación del bono dólar linked TZV26, por un valor cercano a los u$s2.800 millones.
«El tipo de cambio se mantiene en torno a los $1.450 gracias a las intervenciones del Banco Central con bonos, para que aparezca la oferta e intentar bajar el precio. Además, la oferta de divisas de origen financiero local tenderá a la baja porque los bancos locales tienen la capacidad de crédito en dólares al límite, mientras que la mayoría de las empresas ya emitieron Obligaciones Negociables (ON) para todo el año», menciona Sebastián Menescaldi, economista y director de la consultora Eco Go.
Movimientos de los capitales internacionales
Y a ello se le suman los ecos colaterales, como los reacomodamientos internacionales de los mercados tras los anuncios de freno a la guerra en Medio Oriente, donde las monedas regionales se devalúan y hay cambios en las carteras.
«Se ve bastante movimiento en todas las monedas emergentes. El real de Brasil se devaluó el jueves casi 1,3% y el peso chileno cerca del 1%», agrega Díaz Mayer.
En esta línea, Nahuel Bernues, CFA, asesor financiero y fundador de la Consultora Quaestus, explica: «El fin de la guerra puede movilizar las monedas internacionales. Ahí el consenso hoy es de un dólar más débil, por lo que si fuese así, el peso tendría más para ganar que para perder, ya que con un dólar más débil hay más probabilidades de que las monedas emergentes se fortalezcan. Es parte de lo que vimos antes de la guerra con un dólar que venía debilitándose».
Precio del dólar oficial: qué valor proyecta el mercado para fin de año
El dato que los analistas consultados por iProfesional están resaltando es que, a pesar de que el precio del dólar sube 2,8% en lo que va de junio, en el acumulado de todo el 2026 desciende 0,7%. Mientras tanto, la inflación suma 16% en estos primeros 6 meses. Es decir, existe cierto atraso cambiario, y el mercado espera que el movimiento del tipo de cambio vaya a la par que el resto de las variables económicas.
El precio de dólar mayorista más alto proyectado para fin de 2026 es de $1.919.
Por lo pronto, no hay preocupación en el mercado, debido a que el Banco Central se encuentra comprando divisas a diario para fortalecer las reservas internacionales, donde ya lleva adquiridas en todo 2026 alrededor de u$s10.800 millones.
De hecho, el precio actual del dólar mayorista es de $1.451, y en el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), se está negociando un valor de $1.461 para fin de junio, y para la conclusión de diciembre es de $1.629. De esta manera, se prevé que desde ahora hasta fin de año ascienda 12,3%. En cambio, la inflación prevista por el último FocusEconomics es de 31,3% para todo el 2026.
«El dólar no está subiendo, sino que se mueve todavía en torno a los $1.400, que es donde está desde octubre del año pasado. En el mismo periodo hubo una inflación de ya casi 20%. Esto no colabora con la actividad económica en las ciudades», resume a iProfesional Jorge Colina, economista de Idesa.
Algo similar opina Menescaldi: «Hacia adelante, se espera que el dólar suba lentamente, acompañando a la inflación, ya que la gran liquidación del agro ya pasó«.
En el reciente Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que es la encuesta confeccionada por el Banco Central todos los meses entre 46 economistas nacionales, se prevé un precio de dólar mayorista de $1.658 para fin de año. El precio de dólar mayorista más alto proyectado para fin de 2026 es de $1.919.
Precio de dólar más alto
Asimismo, si se analizan los pronósticos más alarmistas entre los 46 economistas de bancos y consultoras nacionales y del exterior relevados por el FocusEconomics, se puede apreciar que no existen perspectivas de que haya un salto cambiario.
Entre los analistas que estiman el mayor precio para el tipo de cambio mayorista para diciembre que viene se ubican:
- Empiria Consultores ($1.919)
- Fitch Ratings ($1.892)
- Pantheon Macroeconomics ($1.850)
- MAPFRE Economics ($1.843)
- LCG ($1.820)
- Econviews e Invecq Consulting, ambos con una estimación de $1.800
$1.711 para fin de 2026.
Este es un valor que verían como «ideal» diferentes sectores de la economía. Por ejemplo, algunos bancos consideran que $1.700 sería el valor actual que se requeriría para mejorar la competitividad actual y que el dólar no siga quedando «barato».
Como dato, el precio del dólar mantiene una amplia distancia de 23% con el techo de la banda cambiaria de flotación, en la que el Banco Central no interviene en el mercado, ya que dicho límite permitido, que se actualiza mensualmente en base a la inflación registrada dos meses atrás (t-2), hoy se ubica en $1.788,47.
Por lo pronto, las señales de tranquilidad cambiaria continúan con el ingreso de dólares de exportaciones agrícolas, petroleras y mineras, que siguen estando sólidas, más otros recursos que tiene el Gobierno para generar tranquilidad en el mercado, como los swap acordados con Estados Unidos y China.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,precio dólar,dólar,cotización dólar,dólar hoy,pesos,precio
POLITICA22 horas agoPatricia Bullrich: “El Presidente considera que Adorni dio una explicación razonable”
POLITICA1 día agoEl Gobierno envía señales de que Adorni tiene las horas contadas para evitar que sesione el Senado
DEPORTE2 días agoLa secuencia del golazo de Messi para Argentina ante Argelia en el debut en el Mundial 2026 y los récords que rompió










