POLITICA
El juez Lijo ordenó una nueva indagatoria a Diego Spagnuolo en la causa por supuesta corrupción en la Andis

La Justicia Federal citó a prestar declaración indagatoria al extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) Diego Orlando Spagnuolo y otras 34 personas acusados de integrar una red de compras de medicamentos de alto costo y baja incidencia en complicidad con droguerías.
La medida la dispuso el juez Ariel Lijo tras un pedido en ese sentido del fiscal federal Franco Picardi.
Según las evidencias, el extitular de la Andis utilizó su poder y su capacidad de supervisión para generar las condiciones estructurales necesarias que permitieron direccionar millonarias compras del Estado hacia un selecto grupo de empresas privadas.
El mecanismo consistía en simular una competencia entre oferentes para la provisión de medicamentos e insumos médicos de alto costo (conocidos como PACBI) del Programa Federal Incluir Salud, en perjuicio de personas extremadamente vulnerables que carecen de otra cobertura médica.
A cambio de garantizar los negocios a algunos empresarios, Spagnuolo recibía “retornos” en la hipótesis de la fiscalía.
El empresario Miguel Ángel Calvete -uno de los principales articuladores privados de la maniobra- habría canalizado sobornos hacia Spagnuolo que incluyeron entregas en mano de cinco millones de pesos en efectivo, así como el pago de deudas personales millonarias que el funcionario mantenía con una mueblería.
Los indagados son Spagnuolo, junto al exfuncionario Daniel María Garbellini y los empresarios Miguel Ángel Calvete, Andrés Horacio Arnaudo y Federico Maximiliano Santich.
A ellos se suman otros 24 nuevos implicados, entre los que están empresarios y prestadores como Emilio César Olguín, Evangelina Ileana García y los miembros de las familias Capello, Sagués y Bernat, entre otros.
Finalmente, la lista se completa con otras seis personas que ya tenían audiencia fijada previamente, como Alan Poccovi y Sergio Daniel Mastropietro, señalados por ocuparse del blanqueo y la recaudación del dinero negro.
El expediente habla de sobreprecios, cartelización y cobro de sobornos en licitaciones vinculadas a implantes auditivos, sillas de ruedas, medicamentos oncológicos y prótesis traumatológicas.
Las maniobras detalladas en la investigación penal sobre la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) revelan un esquema de corrupción y fraude al Estado Nacional perpetrado entre diciembre de 2023 y octubre de 2025.
La organización, integrada por altos funcionarios públicos y empresarios del sector privado, habría manipulado el sistema informático.
Los funcionarios habrían utilizado de manera direccionada el aplicativo Sistema Integrado de Información y Administración de Prestaciones (SIIPFIS), implementado en junio de 2024, para manipular las contrataciones de medicamentos e insumos de alto costo y baja incidencia (PACBI).
Para ello, habilitaron un circuito de compulsas de precios paralelo al general, al que únicamente invitaban a participar a un grupo reducido de firmas elegidas a dedo.
El grupo empresario operaba dividiéndose las licitaciones de antemano. En el sistema, simulaban una competencia legal invitando a diversas firmas vinculadas a la misma red, pero muchas de estas actuaban como oferentes “pantalla”: figuraban como invitadas pero omitían cotizar o presentaban ofertas diseñadas para perder.
Esta mecánica se reprodujo en los segmentos de amputaciones, cardiología, neurología, traumatología y sillas de ruedas, según sostuvo el fiscal Picardi.
Calvete habría operado con poder de decisión sobre las compras del organismo sin ser empleado público. Los funcionarios de la Andis, como Garbellini, director nacional de Acceso a los Servicios de Salud, o el director de Gestión Descentralizada, Patricio Denholm, le filtraban información confidencial sobre las cotizaciones, los expedientes y los pagos, señaló el fiscal.
Con esta ventaja, Calvete sugería quiénes debían ganar las compulsas y coordinaba la agilización de las transferencias de dinero.
La contraprestación, según Picardi, era el pago de “retornos” a los funcionarios públicos implicados.
La tarifa de estos sobornos oscilaba entre el 12% y el 20% de las sumas totales facturadas a la Andis.
Para ocultar la ruta del dinero de los retornos y darles apariencia de legalidad, la organización habría implementado un circuito de facturación cruzada y apócrifa entre las empresas del rubro.
Inventaron comprobantes por conceptos comerciales completamente falsos; por ejemplo, la firma aeronáutica Baires Fly S.A. emitió facturas por cientos de millones de pesos bajo el concepto de “kilómetros nacionales para ser utilizado en aeronaves” a favor de las droguerías, mientras que la empresa Indecomm SRL facturó cifras exorbitantes simulando la venta de “camas ortopédicas reacondicionadas”.
Otros integrantes están acusados de la recolección física y virtual del dinero negro. Se realizaba la movilización de dólares y pesos en efectivo hacia distintas oficinas y domicilios particulares.
Operadores financieros de la banda, como Alan Poccovi, se encargaban de recibir el dinero supuestamente ilícito proveniente de las empresas para desvincularlo de su origen, llegando incluso a invertir parte del botín en criptomonedas a través de aplicaciones digitales, borrando así toda trazabilidad financiera.
El cronograma establecido por el juzgado para que los 35 imputados presten su declaración indagatoria arrancará el 28 de abril con Spagnuolo y Garbellini.
Al día siguiente están citados Calvete y Andrés Horacio Arnaudo. En tanto, el 30 de abril asistirán Federico Maximiliano Santich y Emilio César Olguín.
Las indagatorias seguirán hasta el 26 de mayo, cuando están convocados Sergio Daniel Mastropietro y Patricio Oscar Acosta.
un pedido,Hernán Cappiello,Conforme a
POLITICA
El fiscal de Hotesur y Los Sauces reclamó a la Casación el comienzo urgente del juicio contra Cristina Kirchner y su hijo Máximo

El fiscal Diego Velasco pidió a la Cámara de Casación que disponga el comienzo urgente del juicio oral y público contra Cristina Kirchner y su hijo Máximo por el caso Hotesur y Los Sauces, donde ambos están acusados de lavado de dinero.
El tribunal oral federal N° 5 a cargo del proceso, integrado por Juan Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, había rechazado ponerle fecha de inicio al proceso oral hasta que concluya un peritaje contable.
Ese estudio en trámite busca determinar si hay correlación entre el dinero que recibieron Lázaro Báez y Cristóbal López por sus contratos y negocios durante el kirchnerismo, con las transferencias que efectuaron a empresas de los Kirchner, ya sea mediante el pago de alquileres a la empresa Los Sauces, o contratando habitaciones hoteleras a Hotesur.
El fiscal general Diego Velasco presentó ante la Cámara de Casación un escrito donde denuncia lo que considera una maraña de rituales dilatorios y maniobras burocráticas que impiden el avance de la justicia en causas de gravedad institucional.
Velasco denunció que el presidente del tribunal, el juez Michilini, en connivencia con el recién integrado juez Fernando Machado Pelloni, aceleró los tiempos para emitir el rechazo un día antes de que la tercera jueza, Adriana Palliotti, regresara de una licencia.
Velasco tildó esta maniobra como “irregular” y constitutiva de un “fraude a la ley”, argumentando que al dictar el fallo sin el tribunal en pleno se buscó evitar una discusión jurídica enriquecedora y plural.
“Lamentablemente nunca conoceremos la posición de la Dra. Palliotti sobre la cuestión por cuanto el presidente del Tribunal en la causa decidió sacar la resolución tan solo un día antes del regreso de la tercera juez (…). Solo queda especular las razones que llevaron a que pese a las innumerables tardanzas de la jurisdicción en estas causas la Presidencia en este único caso… aceleró los tiempos y no esperó tan solo un día”.
Pidió que se fije de manera inmediata la fecha para el inicio del debate oral y público contra Cristina Kirchner, actualmente presa en su casa, condenada por la causa Vialidad, y su hijo Máximo.
Aclaró el fiscal que “la premura de esta Fiscalía General no está puesta en que se inicie el debate, sino tan sólo que se fije su fecha de celebración contemplando un tiempo prudencial para la culminación de las medidas suplementarias y que eventualmente si se llega a tal fecha, se inicie el debate, pero ya para entonces, quizás con toda la prueba recabada, o pronta a concluir”.
La presentación judicial plantea que, bajo el velo de un cuidado de las garantías, terminan por paralizar causas de corrupción.
Velasco arremetió contra los “formalismos legales” por parte de los magistrados, acusándolos de incurrir en una decisión que “carece de una adecuada fundamentación”, y que se apoya en una “literalidad férrea e indestructible” de los códigos procesales, ignorando la urgencia de alcanzar una resolución definitiva.
Es que los jueces señalaron que el Código les manda comenzar el juicio una vez concluida la prueba y en este caso el peritaje está en elaboración.
Velasco acudió a la Sala I de la Cámara de Casación para revertir esta decisión porque señala que es posible hacerlo y que hay antecedentes en ese sentido.
Para el tribunal, iniciar un debate sin haber finalizado peritajes pendientes podría poner “eventualmente en riesgo la validez de las actuaciones, sometiéndolas a una multiplicidad de planteos por parte de las defensas”.
Sin embargo, el fiscal Velasco señaló que la instrucción suplementaria lleva entre seis y siete años de desarrollo, y que superó “todos los límites de la razonabilidad y la paciencia institucional”.
Criticó esta reverencia a la letra de la ley procesal “cuando se utiliza para postergar la verdad”. Dijo que la negativa a fijar una fecha de juicio, aunque parezca una cuestión de mero trámite, “constituye en realidad un acto de gravedad irreparable que amerita la intervención de la Cámara de Casación Penal”.
“Es la fase del juicio -apoyada en los principios de inmediación, publicidad y contradicción, entre otros- donde se ventilan todas las cuestiones atingentes a la materialidad de los hechos, su adecuación típica y la prueba en que se fundan, cobrando especial relevancia el examen y contraexamen de los testigos, los peritos intervinientes y demás pruebas para que cada una de las partes evalúe y alegue su valor de convicción para persuadir al tribunal sobre la certeza necesaria -o su falta- para dictar un pronunciamiento definitivo que ponga fin al proceso”, escribió.
Reiteró que “la importante relevancia de las medidas probatorias no hará variar la circunstancia de que el juicio oral y público deba realizarse, sino por el contrario serán elementos que se valorarán junto con los otros que se desarrollarán en el debate”.
Y sostuvo que “esperar a que la última pericia contable esté perfecta, luego de siete años de dilaciones, no es garantía procesal, es denegación de justicia”.
Velasco advirtió que si el Estado no es capaz de juzgar los delitos complejos en tiempos razonables, se expone a severas sanciones.
Velasco dijo que en otros casos de alto perfil estos mismos magistrados fijaron fecha de debate sin haber concluido las pruebas previas.
Entre ellos, citó causas vinculadas al escándalo internacional del “FIFA Gate” (lavado de dinero mediante inmuebles en Puerto Madero), contrabando de cocaína, casos de trata de personas e inclusive la causa de Oil Combustibles.
En siete años de proceso, que incluyeron suspensiones provocadas por sobreseimientos (posteriormente revocados por la mismísima Corte Suprema de Justicia en 2024), la fiscalía señaló el límite. Todos los actos dilatorios, advirtió Velasco, han encontrado su “punto culmine” en esta resolución infundada.
El reclamo ahora está en manos de la Cámara Federal de Casación Penal, a la que pidió revocar el fallo del tribunal oral.
Dijo que prima el derecho de la sociedad “de obtener finalmente un pronunciamiento respecto de hechos de semejante repercusión institucional”.
Hernán Cappiello,Conforme a
POLITICA
Javier Milei viaja hoy a Israel: acto histórico, acuerdos universitarios y la expectativa por la embajada

En un nuevo gesto de posicionamiento geopolítico, el presidente Javier Milei partirá este sábado rumbo a Israel para su tercera visita a ese país, esta vez con el objetivo de participar de un acto por el día de la independencia, recibir un reconocimiento por parte de las autoridades locales por su apoyo en el marco de la guerra en Medio Oriente y hacer algunos anuncios de cooperación bilateral, entre los cuales podría estar la esperada mudanza de la embajada a Jerusalén.
De acuerdo con lo que precisaron a Infobae fuentes del Gobierno, el mandatario nacional estará acompañado por la secretaria general, Karina Milei, y los ministros de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, y de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
El líder libertario y su comitiva despegarán a las 11:00 hacia el aeropuerto Ben Gurión, en las afueras de Tel Aviv, y regresarán el miércoles a Buenos Aires.
Según información confirmada a este medio por fuentes oficiales, Milei fue invitado por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, a participar de los festejos por la fecha patria israelí, y aprovechará la ocasión para mantener reuniones bilaterales de alto nivel.

Las expectativas internacionales se centran en el anuncio del traslado de la embajada argentina a Jerusalén, una decisión de fuerte impacto diplomático.
La medida, adelantada por el propio Presidente el año pasado, implicará reconocer a esa histórica ciudad como la capital de Israel, un paso que hasta el momento solo han concretado gobiernos como los de Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Kosovo, Papúa Nueva Guinea y Paraguay.
De acuerdo con lo que indicaron fuentes al tanto de este proyecto, el mandatario estaba terminando de ultimar los detalles con embajador, Axel Wahnish, y solo faltaban detalles para que la mudanza se haga efectiva.
“Tel Aviv podrá ser la capital política, pero la capital espiritual es Jerusalén. Y esa es una decisión tomada, es una cuestión de instrumentación. Pero nosotros vamos a llevar la embajada allí. No sé cuándo ocurrirá. El tiempo de Dios. Lo que sí le puedo decir es que tengo la convicción de hacerlo“, sostuvo Milei en una reciente entrevista para un medio israelí.
Si bien no figura todavía en la agenda, se especulaba con la posibilidad de que durante esta nueva visita se dé inicio formal a ese proceso.
”Están finalizando los trámites para que pase, igual que con los vuelos directos y los convenios de tecnología entre laS universidades UTN (argentina) Y TECHNION (israelí)”, explicó a este medio una persona cercana al jefe de Estado y al tanto de la situación.

El lanzamiento de la conexión aérea entre Buenos Aires y Tel Aviv, sin escalas, será operado por El Al Israel Airlines y también es una iniciativa ya anunciada tiempo atrás, pero que todavía no se puso en marcha.
“Bueno, en esto ha tenido un rol determinante en Netanyahu. Yo creo que va a ser un elemento muy importante para poder seguir profundizando nuestros lazos comerciales, financieros, pero muy especialmente- y por sobre todas las cosas- nuestros lazos culturales”, consideró Milei.
Como primer acto en tierra israelí, el Presidente visitará el Muro de los Lamentos a las 10:30 horas, uno de los sitios más sagrados del judaísmo.
Horas más tarde, y en el plano diplomático, Quirno mantendrá un encuentro con su par israelí, Gideon Sa’ar.
A las 17:30 de Tel Aviv, Milei se reunirá con Netanyahu, instancia tras la cual se prevé —a confirmar— el anuncio del vuelo inaugural de la aerolínea israelí El Al, la firma de acuerdos y declaraciones conjuntas, y una reunión ampliada.
Al cierre de la jornada, el mandatario participará en la pregrabación de la ceremonia del 78° Día de Independencia de Israel, el encendido de antorchas en el Monte Herzl.

El lunes, Milei recibirá el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Bar-Ilan, donde pronunciará palabras ante la comunidad académica.
Por la tarde, mantendrá un encuentro con su par israelí, Isaac Herzog, y luego visitará la Yeshivá Hebron, donde será condecorado por la Academia de Estudios Talmúdicos.
La última jornada completa será el martes y comenzará con un encuentro con rabinos para continuar con una visita a la Iglesia del Santo Sepulcro.
Por la noche, el presidente participará en la ceremonia oficial por el 78° Día de la Independencia de Israel, junto con una segunda visita al Muro de los Lamentos.
Según explicó el embajador de Israel en Buenos Aires, Eyal Sela, es la primera vez que una autoridad extranjera tendrá a su cargo ese acto, tradicionalmente reservado a figuras israelíes.
“Se hace desde 1949 o 1950. Es con la que empieza el Yom Haatzmaut, se encienden doce antorchas por las doce tribus. Hasta el momento no hubo ningún líder mundial que encendiera esta antorcha”, describió.
La visita ocurre en un escenario internacional marcado por el aumento de la conflictividad en Medio Oriente, la disputa por el control del estrecho de Ormuz y el endurecimiento de la postura de los Estados Unidos frente a Irán.
En tanto, la participación de Mahiques en este viaje surge cuando la investigación sobre el atentado de la AMIA en 1994 cobró nuevo impulso.
En diciembre último, cuatro iraníes disidentes, miembros del Consejo Nacional de Resistencia de Irán, declararon en Francia ante el fiscal Sebastián Basso y un equipo de la UFI-AMIA.
Las audiencias, que contaron con la colaboración de la justicia francesa y la Cancillería argentina, aportaron datos sobre la planificación del ataque que será clave para el proceso de juicio en ausencia contra diez acusados, entre ellos ex funcionarios iraníes y miembros de Hezbollah.
A las 23:30 horas locales, Milei y su comitiva emprenderán el regreso a la Argentina, con arribo previsto a Buenos Aires el miércoles a las 10:00.
North America,Government / Politics
POLITICA
El caso Grassi: la dura historia del joven que lo denunció por abuso y la trama de una investigación histórica

23 de octubre de 2002. 11 de la noche. Yo, Grassi (La investigación que más duele). Eso se leía en los avances del programa. Telenoche Investiga, el programa de investigación más importante de la historia de nuestra televisión emitía su informe más impactante, el que más consecuencias traería. El rating fue récord; alcanzó picos de 40.3. El contenido del informe, estremecedor.
Un joven de 19 años, cuya identidad se protegió en el momento, denunciaba al padre Julio César Grassi de haber abusado de él cuando tenía 12. El lugar de los hechos agravaba (si es posible) aún más la acusación: la Fundación Felices Los Niños que dirigía y manejaba a su antojo el cura y que era el lugar en el que estaba internado el chico, el lugar que debía cobijarlo, guarecerlo.
Julio César Grassi, el cura que era protegido por hombres poderosos e influyentes, fue denunciado por abuso sexual
Hay que remontarse a 2002 para entender quién era el señalado por ese chico y por Telenoche Investiga. Era un hombre muy conocido -posiblemente el religioso más mediático de la Argentina moderna-, popular, con una presencia casi monopólica en los medios y muchos hombres poderosos e influyentes apoyándolo y protegiéndolo. Desde empresarios a dueños de medios, pasando por celebridades y periodistas de prestigio.
Esa emisión de Telenoche Investiga provocó mucho más que récords de rating y repeticiones en los días posteriores. Desató una investigación judicial que terminó con la condena y detención del religioso. Mientras el programa se emitía, en Canal 9 el cura rodeado de periodistas de esa emisora y abogados intentaba una defensa y desprestigiar a su joven denunciante. En medio de la emisión debieron dispensarlo porque un juez de Morón había librado una orden de arresto y la policía se dirigía a Canal 9 a detenerlo. El cura se profugó en vivo y en directo.
Unas semanas atrás apareció en todas las librerías del país Abusado por Grassi. La hora de romper el silencio de Oscar Aguirre y Carlos de Elía publicado por Editorial Planeta. Por primera vez Oscar (Gabriel en el informe), la víctima del abuso, cuenta su historia. Su testimonio no sólo es revelador sino que conmueve profundamente. El abandono de la madre, los hogares e institutos por los que pasó, la violencia, la vida en la calle, el desamparo. Y su tiempo en la Fundación, el abuso de Grassi y el calvario que debió pasar después de su denuncia con amenazas, agresiones, persecuciones y su carácter de testigo protegido. Carlos de Elía era el director de noticias de Canal 13 y de TN. Fue quien se sentó durante meses con Oscar para recoger su historia y quien narra, en la segunda parte del libro, los entretelones de la investigación. La decisión de seguir adelante, las presiones de importantes hombres de medios, el papel de Bergoglio y Monseñor Laguna, las decisiones periodísticas y éticas que debieron tomar.
Oscar fue abandonado por su madre cuando tenía 6 o 7 años. Todo respecto a su origen es impreciso. Su lugar de nacimiento, la fecha, los progenitores. La madre lo dejó en la puerta de un colegio del Gran Buenos Aires y nunca volvió a retirarlo. Oscar debió arreglarse solo. Buscar en su memoria imágenes (e información) que no tenía. No había partida de nacimiento ni documento. Su primer DNI lo tuvo a los 14 años. Fue enviado a hogares y a institutos pero él siempre se escapaba. Vivió en la calle. Durmió en el último asiento del 60. Vendió estampitas en el subte. Siempre solo. Sin nadie que lo apoyara, que le diera un abrazo, que le facilitara comida. Ese estado de desamparo, de vulnerabilidad permanente agrava los hechos posteriores. Fue detenido decenas de veces y enviado a instituciones. Siempre se escapaba. Hasta que a los 12 llegó a la Fundación Felices Los Niños.
En la Fundación, la vida era muy diferente para aquellos chicos que tenían acceso a Grassi, que eran sus preferidos. Había visitas a la radio, a la televisión, paseos varios, mejor ropa. Privilegios evidentes a los que todos querían acceder. Para eso había que estar cerca del sacerdote. Era a lo que todos aspiraban. En el medio, un sistema injusto, un niño interno que resulta ser el hijo de Telledín y una visita surrealista para ver Chiquititas a un teatro de la Avenida Corrientes.
Pasadas unas semanas, Grassi empezó a acercarse a Oscar hasta que hubo primero unos tocamientos hasta que una noche se produjo el abuso (descripto crudamente en el libro). Horas después Oscar escapó de la Fundación.
Muchos años después, fue contactado por la producción de Telenoche Investiga para que diera testimonio sobre la vida en la Fundación. Su madrina, una exempleada del lugar, había brindado su contacto. En la primera oportunidad, Oscar contó algunas generalidades y alguna que otra sospecha pero no habló de él. Tiempo después, llamó para brindar un nuevo testimonio. Éste fue claro, contundente, veraz.
En el informe realizado por Miriam Lewin con la producción de Irene Bais, “Gabriel” hablaba entre sombras, de espaldas a cámara para que no se develara su identidad. Gabriel era un nombre de fantasía pensado con el fin de proteger la identidad del joven denunciante. Esa precaución no alcanzó. Porque pese a lo que dice la ley y a los pedidos de la justicia, los abogados de Grassi dieron a conocer en diferentes oportunidades su verdadero nombre. Recién ahora, casi un cuarto de siglo después, Oscar Aguirre puede contar su historia.
Entre el informe y la condena de Grassi, en esos siete años, Oscar vivió un calvario. Su condición de víctima, de niño abusado, su estado de orfandad absoluta y exposición, no significó un límite infranqueable para sus perseguidores. “En el programa de Canal 9 Grassi inventó que yo lo había ido a extorsionar unos días antes de Telenoche Investiga. Dijo que le pedí plata para no denunciarlo y que era todo mentira: jamás pudo explicar cómo lo iba a extorsionar si era mentira. A medida que lo escuchaba no podía creer lo hijo de puta que era. Hizo que dijeran varias veces mi verdadero nombre en ese programa —cosa que no se podía hacer por que era testigo de identidad reservada— y ahí empezó un calvario para mí. Ahora lo sabía todo el país”, narra Oscar en el libro.
Fueron siete años de acoso y de escape constante, de temor y de estar en un estado de alerta las 24 horas. A los tres días de emitido el programa, debió escapar tirado en el piso de un auto del apart hotel en el que lo habían alojado. Luego recibió amenazas, ataques subrepticios en los departamentos en los que se alojaba, golpes y hasta estuvo a punto de perder un dedo una noche que ingresaron a su vivienda mientras él dormía. Si no fuera un caso real, si no se tratara de una historia llena de dolor, podría tratarse del argumento de un thriller (y hasta alguien diría que los guionistas se extralimitaron). Los involucrados en su protección y asistencia debían mirar el espejo retrovisor cada vez que se dirigían a visitarlo a los lugares en los que estaba oculto, para asegurarse de que no eran seguidos, para evitar tener que mudarlo una vez más. Después, un par de pasos por el programa de testigos protegidos. Custodiado, sin poder moverse del lugar y alejado de Buenos Aires. Casi sin poder ver a la poca gente con la que tenía relación. Mientras tanto, su agresor, el hombre que debía cuidarlo pero que en cambio había abusado sexualmente de él, seguía detentando su poder, acudiendo a la televisión, celebrado por famosos y circulaba libremente. Fueron años muy difíciles para Oscar que ya había tenido una vida muy difícil.
Una tarde mientras estaba en una casa custodiado por policías, Oscar vio en la televisión que Grassi había sido puesto en libertad luego de una breve detención. No entendía lo que estaba sucediendo. Le parecía estar viviendo en el mundo del revés: “Empecé a gritarles completamente sacado: ‘¡Él está libre, acá el único que está preso soy yo! Mientras se suponía que estaba preso lo visitaba todo el mundo. ¡El único que está encerrado soy yo!’. Decidí irme del programa de protección. No me importaba nada de nada. Si él estaba libre, yo no tenía por qué estar preso ahí. Además, si Grassi quedaba libre, seguro me iba a meter en cana a mí”, dice en el libro.
Mientras tanto la red de comunicadores que respondía a Grassi intentaba en cada oportunidad que encontraban develar que Gabriel en realidad era Oscar Aguirre. Y dedicaban grandes esfuerzos a difundir falsedades y a socavar su credibilidad.
Luego de negar los hechos, de convertir en el foco de la investigación al denunciante, los abogados de Grassi acusaron a Oscar de extorsión. Afirmaron, sin ninguna prueba, sin ningún correlato con la realidad, que el chico había amenazado a Grassi con denunciarlo si no le pagaba determinada suma de dinero. Una mentira que ni siquiera pudieron terminar de redondear con algún viso de realidad o una cifra estimativa. Acaso, sin darse cuenta de que esa falsedad tenía hasta algo de autoincriminatorio para Grassi: usualmente el extorsionador amenaza al perpetrador con dar a conocer algo que el otro hizo. Si todo se tratara de una fantasía, de una mentira, no habría temor en el extorsionado. Lo que sí sucedió fue que un renombrado abogado, con peso mediático, le ofreció al joven una suma de dinero considerable para que cambiara su testimonio y dejara de incriminar a Grassi. Él se negó a hacerlo.
El testimonio de Oscar Aguirre fue el que hizo que Grassi fuera condenado. Fue el único de los denunciantes que nunca se desdijo. El único al que no pudieron quebrar.
Mientras tanto, cuenta Carlos de Elía que el Arzobispado de Buenos Aires comandado por Jorge Bergoglio que luego se convertiría en el Papa Francisco, pagaba al abogado Marcelo Sancinetti, reputado penalista, 300.000 dólares para que escribiera un largo opus que encuadernado en cuero fue distribuido tratando de demostrar la inocencia del sacerdote (el mismo abogado había hecho lo mismo un tiempo antes- por una cifra mayor- para la familia Yabrán).
En el medio, mientras la causa judicial proseguía con lentitud, se probó que la labor de la Fundación tampoco era lo que se pregonaba. En esas enormes hectáreas que recibían casi dos millones de dólares/pesos del estado en la época de la convertibilidad no se cuidaba una multitud de niños tal como se publicitaba. Según De Elía en su libro “los 6 200 chicos que Grassi decía atender y cuidar, en realidad eran treinta o sesenta según las épocas,y que a esa cifra se llegaba si se contaban los alumnos de las escuelas provinciales que estaban dentro del predio y que solo recibían de la fundación el desayuno”.
Los nombres importantes que brindaron apoyo público (y se supone que privado) a Julio Grassi fueron legión. Entre ellos Raúl Portal (presidente de la Fundación), Menem, Cavallo, Yabrán, Monseñor Laguna, Jorge Bergoglio, Mariano Grondona, Daniel Hadad, Moreno Ocampo, Mauro Viale, Julio Ramos, abogados carísimos y muchos otros apoyaron al padre después de las denuncias. “En general, la defensa a Grassi fue ciega y salvaje, originada en algunos casos en la buena fe, en otros en el miedo a quedar asociados a un cura pedófilo y en algún otro caso en intereses económicos. Tampoco faltaron empresarios y periodistas que ofrecían pantalla a Grassi por motivos muy diferentes: por aquellos días de espanto social, la presencia de Grassi en un programa generaba rating, probablemente porque la sociedad en shock esperaba de él una respuesta que lo alejara del horror que se había revelado”, escribe Carlos de Elía.
Hoy Oscar tiene 42 años. Trabaja como pintor, plomero y albañil. Nunca formó una familia. Durante muchos años estuvo en pareja con una chica y todavía mantiene el vínculo con la hija de esa mujer. Todavía se ve con su madrina, la mujer que conoció en la Fundación, que luchó para que él pudiera conocer su origen, que le tramitó su primer DNI y una de las pocas de ese lugar que no lo traicionó cuando la denuncia salió a la luz. Oscar todavía tiene miedo de que se sepa su nombre, de ser reconocido y que alguna represalia llegue, que algún estertor del viejo poder del sacerdote abusador lo alcance.
La condena para Grassi, pese al accionar mediático y judicial que desplegó un ejército de influyentes y abogados muy bien pagos no se sabe por quién, llegó recién siete años después de la denuncia. Abuso sexual y corrupción agravada. De los denunciantes, el único cuyo testimonio terminó siendo aceptado por la justicia fue el de Oscar Aguirre. Tras una avalancha de apelaciones y recursos rechazados en cada instancia, en septiembre de 2013, la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires confirmó la condena. Finalmente, 11 años después de la denuncia, del informe de Telenoche Investiga, Grassi fue detenido y llevado al penal de Campana.
Después recibió otras dos condenas. Una por malversación de fondos y la otra por desviar bienes donados a la Fundación hacia el penal de Campana para favorecer su situación personal y comprar diversas prebendas que mejoraran su estadía carcelaria. La defensa de Grassi solicitó la libertad condicional en agosto de 2024. El pedido fue denegado. El cura permanecerá detenido hasta mayo de 2028.
Julio Cesar Grassi, Telenoche Investiga, abusos a menores
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