Connect with us

POLITICA

El PJ designó “normalizadores” del partido en Salta y Jujuy para contrarrestar fallos judiciales adversos

Published

on



El congreso del Partido Justicialista (PJ) designó a cuatro dirigentes de su estructura para que oficien de “normalizadores” del PJ en Salta y Jujuy, dos provincias en las que la Justicia intervino el partido y desplazó a los enviados de la conducción partidaria, alineados con la presidenta del peronismo nacional, Cristina Kirchner. Con la decisión tomada en la reunión partidaria, realizada este martes, el justicialismo busca contrarrestar los fallos adversos que recibió y colocar al frente en Salta y Jujuy a los dirigentes Pablo Kosiner, Nora Canunni, Teresa García y Máximo Rodríguez, en caso de que avancen las apelaciones que presentó en los estrados judiciales.

El PJ nacional reunió a su congreso (órgano partidario que preside el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y que debe reunirse anualmente, según establece la Carta Orgánica del PJ) el martes, en su sede de la calle Matheu 130, del barrio porteño de Balvanera. La reunión comenzó en el segundo llamado previsto, alrededor de las 18,30, y se extendió hasta la noche. Se aprobaron balances y actas de reuniones del consejo partidario, y se designaron, como normalizadores del partido en Salta, al exdiputado nacional Pablo Kosiner y la exsenadora provincial Nora Canunni. En los mismos puestos, pero para el PJ jujeño, se nombró a la diputada nacional Teresa García y el exconcejal de Tres de Febrero Máximo Rodríguez.

Advertisement

Kosiner y Canunni eran los interventores del PJ salteño hasta la semana pasada, cuando un fallo de la jueza federal con competencia electoral María Servini dispuso la intervención judicial del partido y designó interventor a José Luis Gambetta, un dirigente que está alineado con el gobernador Gustavo Sáenz y el exsenador Juan Carlos Romero.

Antes de Kosiner y Canunni, habían sido designados interventores el actual senador bonaerense Sergio Berni y la actual diputada provincial pampeana María Luz Alonso, quienes renunciaron el 20 de febrero. La intervención se dispuso por el acompañamiento de legisladores nacionales del PJ salteño a proyectos del gobierno de Javier Milei, como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

García, Menéndez, Mayans, Manzur e Insfrán, entre los dirigentes reunidos en la sede del PJ

García y Rodríguez, nombrados para el PJ jujeño, ya fueron interventores del PJ en Corrientes. En el peronismo de Jujuy (intervenido desde julio de 2023), el partido nacional había designado como interventores al exministro de Seguridad Aníbal Fernández y al intendente de Merlo, Gustavo Menéndez. Pero, a principios de abril, el juez federal Esteban Hansen designó un interventor judicial en lugar de los partidarios. Nombró a Ricardo Villada, un funcionario salteño también alineado con el gobernador Sáenz.

Advertisement

En el fallo que designó interventor a Villada, el juez Hansen también dejó sin efecto una resolución de Menéndez y Fernández por la que se había suspendido a un grupo de más de 300 afiliados del peronismo jujeño, con argumentos como los de apoyar listas que compitieron contra el PJ o votar iniciativas del gobierno nacional o del jujeño.

Tanto en el caso de Salta como en el de Jujuy, el PJ nacional presentó apelaciones contra las intervenciones judiciales. Si logra éxito, pretenderá que entren en funciones los normalizadores nombrados ayer en el congreso, que se realizó bajo una modalidad mixta, presencial y virtual. En el caso de Jujuy, Ramiro González, fiscal nacional electoral, recomendó a la Cámara Nacional Electoral que se mantenga la intervención judicial a cargo de Villada.

El partido busca que en Salta y Jujuy se realicen elecciones internas el 25 de octubre. “Está bien que hayan ratificado las elecciones, pero el congreso volvió a caer en una suerte de desobediencia judicial porque vuelve a decir que continúan sus interventores, desconociendo lo que decidió la Justicia Federal. Para llegar a las elecciones, necesitamos una junta electoral imparcial, que no pertenezca a La Cámpora ni a [Juan Manuel] Urtubey. El partido hoy está con sueldos atrasados de sus 12 empleados y cortes de luz”, afirmó a el exsecretario general del PJ de Salta, Antonio Hucena.

Advertisement

“Es una payasada lo que hizo el congreso, es una chicana al juez federal. La intervención es válida”, afirmó, por su parte, Guillermo Jenefes, exvicegobernador de Jujuy, que es uno de los dirigentes que habían sido apartados del PJ provincial por la intervención y que se presentó en la Justicia para pedir el desplazamiento de los interventores alineados con Cristina Kirchner.




la Justicia,Análisis. Una guerra entre tres familias,Javier Fuego Simondet,PJ Partido Justicialista,Cristina Kirchner,Salta,Conforme a,,Diputados. Con apoyo de sus aliados, el Gobierno bloqueó el intento opositor para avanzar con la interpelación a Adorni,,Senado. Con cambios, obtuvo dictamen el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada,,Cambio de criterio. ARCA dejará de apelar en los juicios para gravar Ganancias a las jubilaciones,PJ Partido Justicialista,,Movimientos en el PJ. Uñac busca posicionarse como candidato a presidente, avalado por sectores del cristinismo,,Movilización. La marcha universitaria refuerza su condimento opositor con la adhesión de partidos políticos y sindicatos,,Movimientos en el PJ. La pata peronista que busca abrirse de Kicillof y La Cámpora intenta posicionarse en el interior

Advertisement

POLITICA

El fiscal Julio Strassera: las mil batallas del héroe sin bronce

Published

on


Cargó sobre sus hombros el juicio más importante de la historia argentina, pero además enfrentó a Carlos Menem tras los indultos y acusó a los Kirchner de ladrones; “Argentina, 1985″, película ganadora de un Globo de Oro, está centrada en su figura

12‘

Advertisement

Julio César Strassera emprendió su último viaje, el domingo 8 de febrero de 2015, sin saber que el lunes comenzaría a morir. Un amigo, Julio Elichiribehety, lo había pasado a buscar por Buenos Aires para llevarlo a Tandil, y al llegar a la estación del Automóvil Club Argentino (ACA) en Gorchs, sobre la ruta 3, pararon a cargar combustible y tomar un café. Entonces se les acercó un matrimonio; luego, otro. Le estrecharon la mano y le dieron las gracias. “Héroe”, lo llamó uno de ellos. El calló.

“Le resultaba extraño que lo saludaran”, rememora Elichiribehety para . “Recuerdo que al subir al auto me dijo: ‘Yo hice lo que debía hacer’. Cerró la puerta y seguimos viaje a Tandil”. Restaban semanas para que se cumplieran 30 años del inicio de las audiencias públicas del Juicio a las Juntas, que el fiscal cerró con el alegato en el que afirmó que renunciaba “a toda pretensión de originalidad” y reclamó fijar un “Nunca más” a la barbarie; 30 años que fueron de más batallas que bronce para el fiscal que había cargado sobre sus hombros el juicio más importante de la historia argentina.

Intenso, discutidor, vehemente, melancólico, educado, porteñísimo, ético son solo algunos de los calificativos que invocaron sus amigos, compañeros de trabajo y familiares ante la consulta de . “Y bravísimo”, dice su hijo Julián, entre risas. “Fue un cabrón tremendo”.

Advertisement

“He sido siempre un tipo de bastante mal genio”, admitió Strassera en una entrevista con Pepe Eliaschev para el libro Los hombres del juicio, en 2011. Contaba entonces que fue radical desde la adolescencia y que jamás había cambiado el voto. “Cuando cayó Perón en 1955 realmente me puse muy contento. No me molestaba que, por antiperonista, me llamaran gorila, de ninguna manera”. Strassera le dijo a Eliaschev que si en 1983 hubiera ganado el PJ, jamás se hubiera juzgado a las Juntas. En 2007, en una entrevista que integra los archivos de Memoria Abierta afirmó incluso: “Yo creo que Perón era un dictador. Es lo mismo que [Hugo] Chávez. Mi hermano, por estar en una manifestación radical, fue 30 días preso a Devoto”.

El fiscal Julio Strassera.

Con Luis Moreno Ocampo, su adjunto en el juicio, también debatió mucho. “No éramos amigos y discutimos varias veces, pero fue un héroe y la película [”Argentina, 1985″] muestra dos discusiones que quiero aclarar”, precisa Moreno Ocampo, desde California. “Una porque fue peor: su bronca porque accedí a darle una entrevista a [Bernardo] Neustadt le duró años. La otra, porque no existió: nunca le reproché a Julio lo que había hecho o dejado de hacer durante la dictadura”.

Strassera entró a la Justicia como “pinche”, fue ascendiendo y cuando fue el golpe militar de 1976 era secretario en un juzgado. Después lo nombraron fiscal federal de primera instancia; por eso, Néstor Kirchner lo acusó de ser un fiscal de la dictadura. “Hay agravios que hay que agradecer”, contestó irónico Strassera, que decía que los Kirchner eran “ladrones”, que “se quisieron apropiar de los derechos humanos”, que jamás firmaron un habeas corpus como abogados y que en los 70 solo se dedicaron a “hacer plata” en el Sur. Sostuvo incluso que no creía que Cristina Kirchner fuera realmente abogada y que cometía el delito de “usurpación de título”, acusación de la que fue sobreseída en 2016 por el juez Claudio Bonadio.

Advertisement
El presidente de la Nación, Raúl Alfonsín, y Julio Strassera, en la Casa Rosada, en 1988, cuando el exfiscal era embajador de la Argentina ante la ONU.
El presidente de la Nación, Raúl Alfonsín, y Julio Strassera, en la Casa Rosada, en 1988, cuando el exfiscal era embajador de la Argentina ante la ONU.alfonsin.org

Strassera, el fiscal que exhibió las atrocidades de la dictadura y logró la condena de los comandantes, había jurado por los estatutos de la junta militar. Ese juramento -relató- lo vivió como una “rutina tonta” que hicieron todos en Tribunales y que no le provocó “el más mínimo conflicto personal”. Para Jorge Anzorreguy, que era juez de instrucción cuando fue el golpe y la dictadura lo dejó cesante, no era así. “No era una formalidad. Nadie te obligaba a permanecer en el cargo y si jurabas, te comprometías a aceptar las nuevas reglas”, dijo. Strassera disentía: “¿Qué tenía que hacer yo cuando fue el golpe? ¿Ir a la plaza y quemarme a lo bonzo? Yo seguí haciendo mi carrera. Lo que no fui es funcional a la dictadura”, afirmó en la entrevista que integra el archivo de Memoria Abierta. Contó que fue después de que se negó a demorar un habeas corpus que lo ascendieron de fiscal federal a juez del fuero ordinario. “Para sacarme del medio, me mandaron a condenar ladrones de gallinas.”

Jorge Aníbal Michelli, uno de sus secretarios cuando Strassera tuvo a su cargo el juzgado en lo Criminal de Sentencia Letra “Q”, cuenta que siempre mantuvo la misma línea. “Como juez, Julio recibió un hábeas corpus, creo que por un referente del sindicato de maestros, le hizo lugar y no solo eso: denunció a los funcionarios de la dictadura”.

Durante las audiencias del Juicio a las Juntas, cuando los jueces no lo miraban, Julio Strassera solía hacerles gestos a algunos defensores de los militares juzgados para molestarlos.
Durante las audiencias del Juicio a las Juntas, cuando los jueces no lo miraban, Julio Strassera solía hacerles gestos a algunos defensores de los militares juzgados para molestarlos.

Michelli recuerda además las maledicencias que su entonces jefe debió afrontar. “Salíamos a comer a Pippo y como era diabético, a veces se descompensaba y tenía mareos, por lo que tenía que buscar un kiosco cuando volvíamos a tribunales y tomarse una Coca Cola. Por eso, algunos decían que estaba borracho, lo que era absolutamente falso e injusto”.

Michelli trabajó poco a las órdenes de Strassera. Como secretario lo sustituyó Eduardo Casal, el actual procurador general de la Nación. Y cuando Strassera pasó del juzgado a la fiscalía ante la Cámara Federal, su reemplazante fue Carmen Argibay, quien con los años sería ministra de la Corte Suprema.

Fueron tiempos de billetera flaca. “Teníamos un Renault 12, verde metalizado, en el que no andaba nada”, recuerda su hijo Julián. “No tenía antena para escuchar la radio, no funcionaba la calefacción y el viejo iba para todos lados con la ventanilla abierta por el cigarrillo. ¡Un frío! Y si te quejabas, ¡agarrate!”.

Advertisement
Nota de  sobre la entrega de pruebas de la fiscalía durante el Juicio a las Juntas.
Nota de sobre la entrega de pruebas de la fiscalía durante el Juicio a las Juntas.

Strassera fumaba dos paquetes diarios, ya fueran Winston o Camel, sin filtro, aunque a veces armaba sus propios cigarrillos. “Un día le tomó una audiencia a un violador serial y el preso lo empezó a bardear –recuerda Michelli-. Le decía que cómo podía ser que un juez no tuviera dinero para comprarse cigarrillos. Yo estaba en el otro despacho, entra Julio y me dice: ‘Michelli, venga conmigo, porque si me quedo solo, lo mato”.

Ese temperamento, creen quienes lo conocieron, resultó determinante en su momento culmine laboral. Nacido en 1932, tenía 52 años cuando comenzó el juicio. “Y se comió la cancha”, resume uno de los jueces, Ricardo Gil Lavedra. “Encaró las audiencias con un gran histrionismo, capaz de provocar a las defensas, de desafiarnos a los miembros del tribunal y comunicar con claridad. Fue impresionante”.

Julio Strassera y Pablo Díaz, sobreviviente de La Noche de los Lápices, dialogan durante una manifestación frente al Palacio de Tribunales.
Julio Strassera y Pablo Díaz, sobreviviente de La Noche de los Lápices, dialogan durante una manifestación frente al Palacio de Tribunales.

Como fiscal de Cámara ganaba el equivalente a 400 dólares por mes. “Tiempo después, cuando viajó a Italia a recibir un premio y el chofer que le pusieron en Roma cobraba 1000 dólares”, recuerda Julián. “El chofer no podía creerlo”.

Strassera dejó la fiscalía en 1986, cuando Raúl Alfonsín lo nombró embajador ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU), en Ginebra. El país afrontaba turbulencias que amenazaban con derrumbar la democracia, con los alzamientos carapintadas en primera fila. El judicial devenido diplomático impulsó una agenda para fortalecer al país, pero dejó el cargo cuando Carlos Menem firmó los primeros indultos. Fueron, para Strassera, “una verdadera inmoralidad”.

Julio Strassera, a los cinco años.
Julio Strassera, a los cinco años.

Renunció así a ganar US$10.000 por mes y a la posibilidad de ahorrar por primera vez en su vida. Pasó a comerse los ahorros. “Fue una época brava”, sintetiza su hijo. Tiempos en que ya no volvió a la fiscalía porque había renunciado, a diferencia de tantos otros que hoy piden licencia en sus cargos. Se las “rebuscó” con un “puestito de asesor en el Congreso” que le dio un diputado radical y volvió a fatigar los pasillos de los tribunales, pero como abogado de la matrícula. A los 60 años, se inscribió ante la AFIP y se asoció a uno de los jóvenes que había trabajado en la fiscalía durante el Juicio a las Juntas, Nicolás Corradini, y este convocó a Santiago Felgueras. Patrocinaron a detenidos durante la dictadura y a familiares de desaparecidos, y poco a poco comenzó a consolidarse, aunque el colapso argentino de fines de 2001 lo afectó como a millones más.

La crisis institucional lo llevó, sin embargo, a tomar una decisión que sorprendió a muchos, incluido su hijo. “Yo militaba en el radicalismo y lo pinchaba para que se afiliara, pero no me daba bola. Hasta que cayó [Fernando] de la Rúa y lo hizo”. Elichiribehety, su amigo de Tandil, cree que esa acción dice mucho sobre Strassera. “Cuando muchos se alejaron del partido, él se afilió. Nunca fue un militante de comité, pero fue su forma de decir: ‘Aquí estoy”.

Advertisement
Julio Strassera al recibir su diploma de abogado.
Julio Strassera al recibir su diploma de abogado.

Nunca se alejó, tampoco, de la ópera, otra de sus pasiones. Era concurrente asiduo al Teatro Colón, al que llegó por un amigo cuando todavía no trabajaba enfrente, en el Palacio de Tribunales. “Fue ‘culpa’ de un compañero de colegio, Roberto Oswald, que fue escenógrafo y director de escena del Colón”, detalla Julián.

Strassera nació en Comodoro Rivadavia porque a su padre lo había enviado allí YPF. Volvieron cuando tenía cuatro años y en sexto grado entró pupilo al colegio San José, de curas bayoseses franceses que él describía como muy liberales y a quienes siempre les guardó gran cariño pese a declararse agnóstico. El colegio lo terminó en el turno noche del Sarmiento de la calle Libertad y empezó a estudiar Derecho pasados los 25 años.

Julio Strassera y los camaristas del Julio a las Juntas siguieron siendo amigos hasta el final. En 2010, convocaron juntos a Pepe Eliaschev para hacer un libro sobre el juicio, después de que Néstor Kirchner dijo que pedía perdón como Presidente porque el Estado había "callado durante 20 años de democracia" las atrocidades de la dictadura. En la foto, Strassera en 2010 con Jorge Valerga Aráoz, Luis Moreno Ocampo, Guillermo Ledesma, Jorge Torlasco, Carlos Arslanian y Ricardo Gil Lavedra.
Julio Strassera y los camaristas del Julio a las Juntas siguieron siendo amigos hasta el final. En 2010, convocaron juntos a Pepe Eliaschev para hacer un libro sobre el juicio, después de que Néstor Kirchner dijo que pedía perdón como Presidente porque el Estado había «callado durante 20 años de democracia» las atrocidades de la dictadura. En la foto, Strassera en 2010 con Jorge Valerga Aráoz, Luis Moreno Ocampo, Guillermo Ledesma, Jorge Torlasco, Carlos Arslanian y Ricardo Gil Lavedra.Daniel Pessah – Archivo

Strassera se casó y se divorció muy joven, antes de conocer a quien sería la madre de sus dos hijos. “Adoraba a su mujer, al punto de decirte: ‘la Tana me salvó la vida”, recuerda Michelli. “La Tana” era María Luisa Tobar, “Marisa”, quien falleció en junio, a los 86 años. “La figura de mi vieja es clave en la historia de mi viejo”, confirma Julián. “Él y ella caminaron codo a codo, con firmes principios éticos”. Otro amor le destrozó el corazón. Su hija, Carolina, murió en Lausana, Suiza, donde había formado una familia y había tenido dos hijos, y significó un golpe brutal del que jamás terminó de recuperarse.

Después del Juicio a las Juntas, una de las defensas que asumió Strassera fue la del entonces jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, tras la tragedia de Cromañón, que el 30 de diciembre de 2004 sesgó la vida de 194 personas. La tormenta era doble, con un juicio político, por el que Ibarra fue destituido en 2006, y una causa penal, en la que terminó sobreseído. Strassera asumió con una condición: jamás le cobró un centavo a Ibarra, y lo hizo a pesar de los planteos de su propia familia, que le imploró que no lo defendiera. “Lo voy a hacer. Lo que le están haciendo no es justo”, replicó él.

Francia condecoró a Julio Strassera con la orden de Caballero de Honor por su defensa y lucha por los Derechos Humanos.
Francia condecoró a Julio Strassera con la orden de Caballero de Honor por su defensa y lucha por los Derechos Humanos.Rodrigo Nespolo – Canon Digital

Y así lo hizo, a pesar de su rechazo total por el kirchnerismo, al que Ibarra, venido del Frepaso, se había acercado por esos años.

“Me estoy peleando mucho”

Advertisement

“La última vez que nos vimos, me dijo una frase que me quedó. Volvíamos de comer en Edelweiss y lo llevé en mi auto hasta su casa”, cuenta Moreno Ocampo de Strassera.

-Me estoy peleando mucho-, le confió, cuando el restaurante de la calle Libertad al 400 ya había quedado atrás.

-Pero si vos siempre te peleaste mucho.

Advertisement

-Pero ahora me peleó conmigo mismo.

Con la perspectiva que dan los años, Moreno Ocampo se formó una idea sobre su viejo jefe: “Era un tipo normal que se convirtió en héroe y que después mantuvo su condición de héroe hasta el final de sus días, aunque eso a él lo incomodara”.

Julio Strassera y su hijo, el día que a Julián le entregaron de su título de abogado.
Julio Strassera y su hijo, el día que a Julián le entregaron de su título de abogado.

Durante los últimos siete años de su vida, Strassera viajó de manera recurrente a Tandil. Llevaba ya muchos años jubilado y había dejado atrás el Renault 12. Se había comprado un Toyota Corolla, modelo 2007, pero prefería que otro condujera cuando encaraba distancias largas. Elichiribehety lo pasaba a buscar por su departamento de Gellly Obes al 2200, se acomodaba junto a Marisa y partían por unos días hacia las sierras bonaerenses. Picadas, asado, “café y discusiones”, precisa Elichiribehety, era su plan.

También café, mucho café. “Le encantaba el café molido. Podías discutir a los gritos con él y después, cuando consideraba que la discusión había terminado, te decía -rememora Julián, mientras carraspea y lleva su voz a otro tono, casual y ligero-: Un cafecito, ¿te tomás?”

Advertisement
Julio Strassera.
Julio Strassera.

El principio del fin llegó el lunes de 9 de febrero de 2015, mientras cenaban en el restaurante Tierra de Azafranes, de Tandil. La esposa de Elichiribehety, Virginia Ramírez, percibió que algo andaba mal. Él no quiso ir a la clínica. Un día después, el médico Fernando Funaro ordenó su internación inmediata. Strassera murió el 27.

Su final sacudió, un poco, la modorra de muchos. El gobierno de Cristina Kirchner decretó dos días de duelo y funcionarios de distintas jurisdicciones ofrecieron a la familia edificios públicos para velarlo. La “Tana” zanjó el debate. “Nosotros nacimos como gente sencilla, vivimos como gente sencilla y morimos como gente sencilla”, dijo. Y así fue. Lo velaron como vivió.

La poesía que Atahualpa Yupanqui le dedicó a Julio Strassera y que hoy está en el comité radical de Tandil, junto a la máquina de escribir que el fiscal usó para redactar su alegato del Juicio a las Juntas.
La poesía que Atahualpa Yupanqui le dedicó a Julio Strassera y que hoy está en el comité radical de Tandil, junto a la máquina de escribir que el fiscal usó para redactar su alegato del Juicio a las Juntas.

Marisa comenzó entonces a regalar objetos de su marido. Funaro, por ejemplo, recibió la lapicera con que Strassera firmó el alegato y el comité radical de Tandil, la máquina de escribir que utilizó para redactarlo. Pese a eso, en su escritorio del quinto piso de la calle Gelly Obes perduran muchas de sus cosas: libros, muebles, algunas imágenes sacras y una foto con Alfonsín. “Era el único tipo que lo ‘podía”, remarca Julián. “Sentía una admiración inmensa”.

En la imagen se los ve juntos, sonrientes. Se estrechan las manos, mirándose a los ojos, mientras Alfonsín lo agarra con la izquierda a Strassera del antebrazo derecho. La reunión es tres años posterior a la que aparece en “Argentina, 1985″, que requiere una aclaración adicional: esa reunión no la buscó el Presidente, sino el fiscal porque le habían hecho llegar mensajes inquietantes del gobierno. Alfonsín le dijo que no era cierto que pretendiera darle instrucciones y que solo le haría un pedido.

-No se vuelva loco, doctor Strassera.

Advertisement



Hugo Alconada Mon,Paz Rodríguez Niell,LA NACION,Política

Continue Reading

POLITICA

Cómo fue el desteñido debut del plan de lucha de la CGT, con una presencia testimonial en la calle y muchas ausencias de dirigentes

Published

on



El debut del plan de lucha de la CGT no fue lo que muchos imaginaban como inicio de la nueva etapa de ofensiva contra el Gobierno. Los sindicatos no movilizaron mucha gente, faltó la mayoría de los líderes cegetistas y los que estuvieron ante el Congreso no se quedaron más de media hora protestando por los reclamos de los jubilados.

Pareció casi el símbolo de un desganado regreso a la protesta de la CGT: había amagado con replicar el esquema a la francesa de paros y movilizaciones por un tiempo prolongado, como el que atormentó a Emmanuel Macron en 2023, y terminó en una versión light, sin huelgas sectoriales y rotativas, sólo basado en marchas callejeras a lo largo de 2 meses, con una amenaza de un quinto paro general que hoy parece muy difuso.

Advertisement

Para este desteñido debut del plan de lucha, para colmo, la CGT se asoció a expresiones duras del sindicalismo como las dos CTA, la UTEP (el sindicato de los movimientos sociales) y otras organizaciones aliadas que, contrariamente a lo que se preveía, no mostraron este miércoles en la calle toda su capacidad de movilización.

La CGT tuvo una presencia testimonial en la calle para comenzar su nuevo plan de lucha

La columna principal de la CGT y las CTA estaba encabezada sólo por dos de los tres cotitulares cegetistas y algunos sindicatos estaban representados por no más de 20 o 30 militantes. Los manifestantes de Camioneros, liderados por Pablo Moyano y Marcelo Aparicio, eran alrededor de 1000. La UOM Capital, encabezada por Roberto Bonetti, movilizó unas 400 personas.

Desde temprano, uno de los jefes del sector dialoguista de la CGT se preocupó por aclarar a Infobae que la presencia sindical en la calle iba a ser “testimonial” porque se trata de una marcha que “siempre está copada por la izquierda”. “Sólo vamos a acompañar el reclamo de los jubilados, pero en las marchas que vienen vamos a movilizar con toda nuestra fuerza”, aseguró.

Advertisement

Lo que viene, hasta ahora, será el 7 de agosto con la movilización a la Iglesia de San Cayetano, en Liniers, y ese mismo mes tendrá lugar una marcha ante el Ministerio de Economía o el Banco Central en rechazo del endeudamiento familiar y de las pymes. En esos días, además, sí podría llevarse a cabo un paro nacional docente, proyectado por la Secretaría de Políticas Educativas de la CGT y con el apoyo de CTERA y otros sindicatos del sector. Y tampoco se descarta que haya otras medidas de fuerza de gremios en conflicto.

Pablo Moyano y Marcelo Aparicio encabezan la columna de Camioneros en la marcha de los jubilados

Pero, hoy, el horizonte del quinto paro general contra Javier Milei es cada vez más lejano. Lo reconocen directivos de la CGT fuera de los micrófonos, aunque insisten en una aclaración: “Al paro general hay que construirlo”. Una forma de aludir a la necesidad de ir acumulando adhesiones de distintos sectores sociales no sindicalizados para que la paralización de actividades sea contundente. Muchos admiten que el último paro general, del 19 de febrero pasado, no fue muy bueno.

Cuando nadie los escucha, algunos dirigentes ponen en duda de que sus bases acaten disciplinadamente otro paro general. Aunque palpan malestar porque los salarios no terminan de alinearse con la inflación y el consumo cayó en forma pronunciada, son conscientes de que los trabajadores no quieren resignar el pago de un día de trabajo o el presentismo, y, además, crece el miedo a perder el empleo si adhieren a una medida de fuerza.

Advertisement

Por eso apuestan a ir midiendo el clima social en cada una de las protestas callejeras que se irán sumando al cronograma diseñado por la CGT y las CTA antes de definir si concretan un paro general de 24 o 36 horas.

La UOM Capital, en la marcha de los jubilados

La raleada presencia sindical en la marcha de los jubilados, aseguran en la CGT, no tiene que ver con el canal de diálogo que se reabrió con el Gobierno en las últimas semanas y que permitió rectificar los límites a la caja sindical a través del flamante decreto 612.

“Esa fue una barbaridad del sector más duro del gabinete, piloteado por Federico Sturzenegger, y aceptaron corregirla porque ocasionó una oleada de cautelares en favor de los sindicatos, pero ese sólo es uno de los temas que nos preocupan”, dijo un dirigente de peso.

Advertisement

De todas formas, la misma fuente admitió que la predisposición del ala política del Gobierno a solucionar los problemas que generó la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral en el financiamiento de los gremios les da la esperanza de conseguir respuesta positiva a muchos de sus reclamos sectoriales.

El poder que Karina Milei le dio como jefe de Gabinete a Diego Santilli, quien, a su vez, se apuntala tanto en los Menem (Martín y Lule) como en Santiago Caputo, es una de las claves que, para la CGT, explican por qué hallaron una receptividad oficial superior a la que existía.

Diego Santilli, Javier Milei y su hermana Karina

Pero, al mismo tiempo, los sindicalistas creen que esa mayor predisposición al diálogo de la administración libertaria sólo responde a la necesidad de buscar consensos políticos y asegurar la paz social para lograr la reelección de Javier Milei en 2027. Y se preparan para sacar provecho de esta etapa en la que la Casa Rosada deberá cerrar acuerdos con los gobernadores y con la CGT, según esperan, para seguir en el poder.

Advertisement

Mientras tanto, utilizarán el plan de lucha como ariete para ejercer presión sobre el Gobierno, pero sin romper una relación que en estos días volvió a encaminarse y con un ojo (o bastante más) puesto en cómo diseñar una alternativa política para frustrar la reelección de Milei.

Continue Reading

POLITICA

Detuvieron a Facundo Jones Huala en El Bolsón y activan el proceso para extraditarlo a Chile

Published

on


El líder mapuche había sido declarado prófugo en febrero de 2022; la justicia federal de Bariloche inicio comunicaciones con los tribunales chilenos para formalizar el pedido de captura internacional

8‘

Advertisement

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- A casi un año de que la Justicia chilena lo declarara prófugo, Facundo Jones Huala fue detenido esta madrugada en el barrio La Esperanza, de El Bolsón, durante un operativo de la Policía de Río Negro. La gobernadora Arabela Carreras contó que se encontraba “en estado de ebriedad” y que una vecina alertó a las autoridades cuando el hombre pretendía refugiarse en una casa para que los efectivos no lo hallaran.

El líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) estaba escondido en el quincho de una casa de ese barrio, a menos de 3 kilómetros de la plaza principal de esa localidad rionegrina. La detención se produjo a las 4 de la mañana y las autoridades informaron que Jones Huala se encontraba bajo los efectos del alcohol, vestido con pollera de jean. Así se lo puede ver en las imágenes del primer traslado. Ya en la comisaría se lo observa con otra vestimenta.

Además, desde el gobierno provincial indicaron que se está trabajando “de manera articulada con la Justicia Federal y con la Justicia Ordinaria respecto a pasos procesales a seguir” para atender al requerimiento de la justicia chilena. Tampoco descartan que sea imputado por distintos cargos en causas provinciales.

Advertisement

Jones Huala presenta vigente una alerta azul de Interpol, destinada a conseguir más información sobre la identidad de una persona, su paradero o sus actividades delictivas en relación con una investigación penal. “Actualmente el Juzgado Federal de Bariloche mantiene comunicaciones con el Juzgado de origen Chile que emitió la alerta, para que en el término de 4 horas informe si transformará la misma en alerta roja para habilitar la captura internacional y el correspondiente pedido de extradición”, informaron.

Así detuvieron a Facundo Jones Huala

Según informaron a desde el Poder Judicial de Chile, para que avance la extradición al país trasandino hay una serie de pasos a cumplir. Primero, el Ministerio Público de Chile debe solicitar en el Juzgado de Río Bueno la extradición de Jones Huala; en segundo lugar, el Juzgado de Río Bueno debe aprobar esa solicitud y enviarla al tribunal superior de la región, que es la Corte de Apelaciones de Valdivia; en tercer lugar, ese tribunal de Valdivia tiene que aprobar la solicitud y enviar los antecedentes a la Cancillería chilena para que tramite el pedido ante los tribunales argentinos. En Chile, las extradiciones no tienen intervención política, por lo que la Cancillería trasandina solo actúa como “correo” y debe designar a un abogado en la Argentina para que represente al Estado chileno.

El subsecretario del Interior de Chile, Manuel Monsalve, aseguró este lunes que ya se iniciaron los trámites para solicitar la extradición de Facundo Jones Huala, informó el diario El Mercurio.

“En Río Negro mantenemos la firme convicción de que no toleramos delitos, ni abusos de armas o agresiones hacia las personas y los bienes”, señaló esta mañana la gobernadora Carreras, en declaraciones a Radio Seis. “Es para destacar la tarea que tuvo el Ministerio de Seguridad nacional con el operativo en Villa Mascardi y también la jueza y la fiscal federal, manteniendo la orden de captura respecto de las personas que están cometiendo estos delitos. De esta manera, logramos aunar criterios para tener estos resultados”, añadió la mandataria.

Advertisement

La ministra de Seguridad rionegrina, Betiana Minor, estableció los tiempos que corren desde la captura de Jones Huala para que pueda ser extraditado a Chile. “No tiene pedido de captura internacional. Para eso, Chile debe elevar el nivel de alerta de azul a rojo y solicitar la extradición”, afirmó la funcionaria en declaraciones al diario Río Negro. Puntualizó que el activista de la RAM no tiene causas abiertas en la Argentina y precisó: “Tenemos un plazo corto de 24 horas por los delitos ordinarios, pero, para sostener la detención, necesitamos que Chile pida la extradición”.

Según Minor, el Juzgado Federal de Bariloche tomó contacto con el juzgado que interviene en la causa Jones Huala en Chile y le pidió que se expida en un plazo de cuatro horas. El jefe de la RAM está detenido en una dependencia policial en Río Negro, aunque el lugar exacto no se identificó para preservar su seguridad y el proceso que puede derivar en su extradición al país trasandino.

La Fiscalía de Chile emitió un comunicado en el que explicitó el interés de la Justicia chilena en lograr la extradición de Jones Huala. “Las autoridades chilenas confirmaron, a través de los canales internacionales pertinentes, que existe interés en extraditar al Sr. Jones Huala, cuya finalidad es que cumpla la condena que le fuera impuesta por su participación en calidad de autor de los delitos de incendio y tenencia ilegal de arma de fuego de fabricación artesanal. Cabe hacer presente que pesa sobre el requerido una orden de detención, dictada por el Juzgado de Letras y Garantía de Río Bueno”, se informó en el comunicado. “La Fiscalía de Chile, a través de su Unidad de Cooperación Internacional y Extradiciones [Uciex] y la Fiscalía Local de Río Bueno, se encuentra trbajando en solicitar la extradición del Sr. Jones Huala a la mayor brevedad posible”, se añadió.

Advertisement

En 2018, Jones Huala fue condenado a nueve años de prisión por provocar un incendio y por portación ilegal de armas. Los delitos fueron cometidos en 2013 en la estancia Pisu Pisué, en la Región de Los Ríos. Tras permanecer en una cárcel del sur de Chile, el 21 de enero de 2022 recibió la libertad condicional de parte de la Corte de Apelaciones de Temuco. A principios de febrero pasado, la Corte Suprema de Chile revocó ese fallo.

Desde el 11 de febrero de 2022, cuando fue declarado prófugo de la Justicia chilena, hubo múltiples versiones sobre su paradero. En octubre pasado, su madre, María Isabel Huala, indicó a que no hablaba con su hijo desde marzo del 2020: “Si alguien lo vió y tiene las pruebas, sabrán lo que tendrán que hacer”.

Las especulaciones en cuanto al paradero del líder mapuche fueron muchas en todo este tiempo, con sospechas de que podía encontrarse en la Patagonia argentina luego de no ser encontrado cuando la Corte Suprema de Chile decidió rechazar su excarcelación y que volviera a la cárcel de Temuco para completar los seis años de prisión que pesan sobre él.

Advertisement
Detuvieron a Facundo Jones Huala en El Bolsón
Detuvieron a Facundo Jones Huala en El Bolsón

Algunos vecinos de Villa Mascardi habían incluso denunciado que el líder de la RAM se escondía en los predios tomados sobre la ruta 40. “Lo vi en Pascua. Está refugiado en el lugar más seguro de la Argentina, ninguna fuerza se anima a entrar a Villa Mascardi”, afirmó hace unos meses Diego Frutos, presidente de la Junta Vecinal y dueño de la cabaña La Cristalina.

Tras ser declarado en fuga, la Policía en conjunto con el Ministerio de Seguridad provincial habían encarado distintos operativos para buscarlo, con unidades especiales y personal de la Brigada de Investigaciones. “En la jornada de hoy, dichos esfuerzos rindieron sus frutos”, aseveraron desde el gobierno rionegrino en un comunicado oficial. Ahora coordinan con la Justicia Federal y la Justicia ordinaria para ver cómo serán los próximos pasos, con el líder mapuche ya detenido.

Así trasladaban a Facundo Jones Huala

“Actualmente Facundo Jones Huala presenta vigente una alerta azul de Interpol destinada a conseguir más información sobre la identidad de una persona, su paradero o sus actividades delictivas en relación con una investigación penal. El Juzgado Federal de Bariloche mantiene comunicaciones con el Juzgado de Origen Chile que emitió la alerta, para que en el término de cuatro horas informe si transformará la misma en alerta roja para habilitar la captura internacional y el correspondiente pedido de extradición”, precisa la nota de prensa.

También refiere que en el marco de una causa provincial podría ser imputado por distintos cargos.

A fines del año pasado, fuentes vinculadas a la Justicia chilena decían que a Jones Huala se lo había “tragado la tierra” y reconocían que no había indicios concretos de su paradero, aunque existía una fuerte versión de que estaba en la Argentina. “Lo más probable es que no se encuentre en el país hace meses y que haya cruzado la frontera en un paso no habilitado”, le decían a desde Chile, mientras intensificaban los controles en la Cordillera.

Advertisement



Paz García Pastormerlo,LA NACION,Política

Continue Reading

Tendencias