Connect with us

POLITICA

Internas, ajuste y poder: el desafío de Milei para ordenar su gobierno

Published

on


El gobierno viene de más de dos meses de un pantano, con Adorni teniendo que dar explicaciones. Eso lleva dos meses. Y cuando no había terminado ese affaire -que de hecho no terminó-, se superpone otro problema: la fractura expuesta de las dos tribus del gobierno, la de Karina y la de Santiago Caputo, con manifestaciones cruzadas en redes sociales.

Si dice: “Qué tontería, es una pequeña novela, son solo redes sociales”. Pero recuerden: Javier Milei es nacido y criado en redes sociales. Su gran plataforma de lanzamiento fue de la banqueta de Intratables a la multiplicación de peces y panes que tuvo justamente ahí. El escándalo de las internas tiene consecuencias.

Advertisement

Como el gobierno sabe que tiene consecuencias, ayer trató de mostrar un símbolo de paz. Y ese símbolo son fotos que mostraban a integrantes de las dos tribus en disputa conviviendo felizmente en el día de la Patria.

El triángulo de hierro

La foto principal es la del triángulo de hierro. Ustedes creían que no existía más. Está el Presidente exultante y sus dos hermanos: la biológica y el hermano de la vida. Y acá hay un tema fundamental.

Milei tiene que ser el jefe. Queda bonito reconocerle a la hermana la influencia en la vida, el acompañamiento, la contención emocional, incluso su sagacidad para haber armado los espacios políticos en las elecciones. Milei tiene todo el derecho y la obligación de reconocerle todo eso a Karina. Pero tiene que ser el jefe.

Advertisement
La foto que reposteó Javier Milei en sus redes de él junto a Santiago Caputo y Karina Milei. (Foto: X @TommyShelby_30)

Porque Karina Milei no puede resolver algo político: es juez y parte. Si Milei se corre, se pone solo en Olivos a hablar y a ocuparse de la economía junto a Toto Caputo, y delega toda la política a la hermana, ella no puede resolver esto porque tiene intereses y preferencias propias. Y tiene una interna muy fuerte con el otro hermano, el hermano adoptivo -así lo nombró Milei-, que es Santiago Caputo.

Si ella es la encargada de toda la política y del armado del gobierno, no puede resolver lo que Milei no le va a decir porque lo va a enojar. De algún modo, para Milei ella es un par. Son pares, por eso integran el triángulo. Milei tiene que zanjar esta diferencia y resolverla. Tiene que asumir de jefe, incluso de su hermano de la vida.

No hay ninguna relación intelectual ni dependencia emocional que le impida a Milei ponerse firme y decir “acá mando yo”. ¿Y saben por qué lo digo? Porque Argentina es un país presidencialista. Somos mamíferos buscando un líder, un alfa, que dé seguridad en un país donde hay un permanente terremoto que es la economía. La gente no puede hacer nada. La gente está mirando en código binario: ¿manda o no manda? ¿Le obedecen o no le obedecen?

Advertisement

Las fotos del día

Además del triángulo, hay otras fotos donde el gobierno busca su símbolo de paz. Está Lule Menem a la izquierda y Santiago Caputo -el Peaky Blinder-. Un santiaguista dándole la mano firme a un karinista. ¿Ven que no hay interna? ¿Ven que no hay conflicto?

¿A quién le hablan con estas fotos? A los argentinos, sí. Pero también le hablan al mercado. Y el mercado dice: nos parece bien el rumbo, pero ¿tiene solidez esta cúpula que dirige los destinos de Argentina? ¿Van a estar compactos o las internas van a hacer detonar el rumbo?

Santiago Caputo, además, por primera vez concurrió al Tedeum. Las otras dos ediciones no fue. Y en esa foto de sonrisas aparece junto a alguien del bando contrario.

Advertisement
Santiago Caputo y Lule Menem se mostraron juntos tras los cruces por redes sociales (Foto: captura de X/@slcaputo).
Santiago Caputo y Lule Menem se mostraron juntos tras los cruces por redes sociales (Foto: captura de X/@slcaputo).

Porque acá está también la gran cuestión: ¿quién puede asegurar que una buena parte de los elementos que tomaron las causas judiciales -ANDIS, Adorni, Libra- no hayan provenido de carpetazos cruzados? Nadie puede descartarlo. Cuando hay furia, cuando hay visión de túnel, cuando hay una voluntad muy grande de correr al otro del juego -porque hay algo del orden del poder que uno quiere y que lo tiene el otro, o de negocios o de cajas-, a veces son más fuertes las ganas de anular al otro con un carpetazo que las de un proyecto de transformación que es recontradifícil.

Villarruel y Bullrich

Por primera vez fue Santiago Caputo al Tedeum. Y por primera vez no fue Victoria Villarruel. Desde lo institucional parecería incorrecto: una vicepresidenta debería formar parte de un acto tan importante como el 25 de mayo. Desde lo político, el gobierno no le perdona ni le perdonará jamás que tenga agenda y mirada propia -nacionalista, productivista y un poquitito peronista, piensan en el gobierno-. Y esa foto con Isabelita, esa foto con Insfrán y sus coqueteos con Mayans, todos esos guiños con el panperonismo le generan tanta desconfianza que la wedding planner de esta fiesta, que se llama Karina Milei, dijo: “No la invitamos al salón. Al Tedeum, no viene”. Y no fue.

Leé también: El mensaje de Victoria Villarruel después de no haber sido invitada al Tedeum del 25 de Mayo

A otra que la sentaron primero lejos y después la acercaron, generando todo tipo de especulaciones, es Patricia Bullrich. Bullrich no es nacida y criada en La Libertad Avanza. Karina Milei no le confía el alma en una cajita. Pero la necesitan. Es una necesidad mutua: Patricia necesita este espacio como plataforma y el espacio la necesita a ella.

Advertisement

Adorni ya tiene el boleto medio picado -aunque presente una declaración jurada y diga que está todo en orden, la autoridad la tiene muy mellada-. En cambio, Bullrich tiene buenas encuestas. Puede servir para la Ciudad, puede ir de vice. Es un activo demasiado fuerte. Y el gobierno, que venía bajando en imagen los últimos dos meses, la necesita.

El presidente Javier Milei participó del Tedeum en la Catedral Metropolitana, junto a su gabinete, y sin la vice Victoria Villarruel. (Foto: Presidencia)
El presidente Javier Milei participó del Tedeum en la Catedral Metropolitana, junto a su gabinete, y sin la vice Victoria Villarruel. (Foto: Presidencia)

Por eso la puede apartar y mandarla tres filas para atrás en el Tedeum. Y Patricia va caminando sola hasta el Cabildo. Alguno le grita “Patricia Presidenta”. Ella se abanica, se pone colorada y le encanta. Y como le encanta, molesta en el gobierno que alguien pueda pensar en esa idea. Por eso la dejan afuera del VIP: no le dicen nada, pero le ponen la soguita. No sos lo suficientemente hegemónica para entrar.

Sin embargo, en el balcón de Casa Rosada -con todo su valor simbólico- sí la ponen a Patricia Bullrich. Ahí hay un juego de distancias, de proximidad y de lejanía que muestra un poco cómo el gobierno está y cómo trató de mostrar ayer un símbolo de paz.

Por qué importa

Este gobierno tiene pretensiones muy grandes para un momento complejo de la Argentina. Grandes transformaciones y gran ajuste. Piensen en lo siguiente: Menem, para hacer lo que hizo -modernización, privatizaciones, gente desempleada en la calle producto de la desocupación que producían también las privatizaciones-, tuvo a casi toda la Argentina alineada. Tenía mayoría automática en el Congreso. Tenía el peronismo prácticamente verticalizado porque le había ganado a Cafiero la interna. Había puesto una Corte Suprema propia: manejaba el Poder Judicial. Manejaba prácticamente a la oposición porque el radicalismo no tenía ninguna autoridad -venía de la hiper-. Y tenía los gremios: había logrado meterse y dividir la CGT, que quedó en la CGT San Martín y la CGT Azopardo. Barrionuevo de su lado. Los gordos de la CGT y los gremios de servicio lo acompañaron en las privatizaciones. Los asoció de algún modo para avanzar. Les dio una tajadita a cada uno. No volaba una mosca.

Advertisement

Como sabía que en algún momento iba a ser impopular, Menem sabía que cuando perdiera el apoyo en las urnas necesitaba un respaldo: del Poder Judicial, lo tenía; del Poder Legislativo, lo tenía; de los gremios, lo tenía. Y adentro el gobierno tenía internas, porque las tenía. Pero Menem, con su sonrisita y su guiñadita de ojo, las ordenaba. Con costo, porque todos sabemos también las cosas terribles que pasaron durante el menemismo en Argentina. No fue todo tiempo feliz. Pero se ordenaban.

¿Qué quiero decir con esto? Que para el tiempo que le toca vivir a Milei, no puede haber internas a cielo abierto. Él tiene que ejercer de presidente también en la parte política y organizar su gobierno.

El paciente en la mesa de operaciones

Milei está aplicando una intervención quirúrgica dolorosa y de duración incierta. Se llama ajuste. Él recibió de gran parte de la sociedad un cheque -no en blanco, pero sí abultado- que decía: esto no va más, aplicá el ajuste, Argentina tiene que cambiar. Pero eso tiene un tiempo.

Advertisement

Y a pesar de que hay algunos indicadores que el gobierno elige creer que se van a repetir -acumulación de dólares positiva, baja de inflación, el EMAE en 3,6 arriba, estancamiento de la caída del empleo-, el gobierno cree que se tocó piso. Cree. No estamos seguros de qué pasa con la próxima inflación, con el próximo registro de crecimiento. Los supermercados siguen vendiendo para abajo. El consumo sigue caído.

Leé también: La inflación cedió en abril pero la inercia persiste: qué dicen los números sobre el camino al 30 % anual

Entonces estás en el medio de un momento delicado. Hay un paciente en la mesa de operaciones y hay una intervención quirúrgica que se llama motosierra, que se llama ajuste, y que es dolorosísima: está pasando sobre universidades, sobre discapacidad, sobre salud, sobre educación, sobre partes muy sensibles de un paciente que dio un mandato de motosierra. Pero que está preguntando desde la mesa de operaciones cuánto dura.

Advertisement

Lo que ese paciente no puede ver es que el jefe de Gabinete, en el capítulo 1000, diga que gastó 85 palos de tarjeta en 2025, cuando tenía ingresos formales por la mitad. Porque dice: si para él hay plata, a mí me estás cortando. El bisturí es plata que me están cortando. Y el tipo tenía 85 palos de tarjeta.

Y la otra es: si me están sometiendo a una intervención quirúrgica tan grave y tan compleja, y todavía no me dicen cuándo termina, yo no quiero ver los misiles cruzados ni los carpetazos entre las tribus en redes sociales. Porque me da inseguridad. Son ustedes el equipo médico que me está cortando. Quiero que estén concentrados. Si el propio presidente está distraído o no puede zanjar el conflicto entre los ayudantes en la mesa de operaciones, esto puede ser dramático.

El diálogo como salida

El otro día estuvo acá Marina Dal Poggetto y dijo algo que es real. Hoy la Iglesia dijo: basta de polarización, basta de discusión, tienen que poder charlar. Lo dijo Bergoglio en 2006. Y esto no es una idea religiosa ni filosófica ni humanista ni moral. Lo que decía Dal Poggetto es fáctico.

Advertisement

Si no hay diálogo y viene el kirchnerismo, se viene el abismo. O si asume otro gobierno de otro signo, también. ¿Qué hacés vos? Lo mismo que hago yo: si viene el abismo, me voy al bote salvavidas. ¿Cuál es el bote salvavidas? El dólar. El poquito mango que tenga -o mucho- me lo gasto en el bote. ¿Cuánto vale subirse? Lo que te pidan. Así se arma una corrida.

Leé también: Javier Milei necesita mejorar la situación social antes de la visita del papa León XIV a la Argentina

El propio Milei la sufrió: se venía el abismo en septiembre, cuando en la Provincia de Buenos Aires ganó el kirchnerismo y parecía que todos a los botes.

Advertisement

Entonces la idea de la Iglesia, de una política de Estado donde se pueda charlar con nociones mínimas, como hizo Fernando Henrique Cardoso cuando iba a asumir Lula -que Lula le dio continuidad a algunas políticas mínimas, conservó al que estaba en el Banco Central, no hizo una maniobra donde dejó de lado todo lo hecho por Cardoso-. Si no hay eso mismo, estamos condenados a repetir este esquema de calesita en donde la Argentina gira 360 grados y estamos sentados y enterrados hace años en el mismo lugar.

Javier Milei, Karina Milei, 25 de mayo

Advertisement

POLITICA

Una elección de dimensión global

Published

on



Una de las grandes mutaciones de la política internacional bajo el impulso de Donald Trump es el intento de reordenar el mundo a partir de zonas de influencia. De nuevo América sería para los americanos. O para los norteamericanos. El sueño del presidente James Monroe. La recreación de esta hegemonía es conocida ahora como “Doctrina Donroe”. En esta nueva guerra fría, el continente debe ser reconocido como un dominio de Washington. O como un área de exclusión para China. La propuesta tiene un defecto. Sin un alineamiento de Canadá, México y Brasil con los Estados Unidos, el experimento es una mueca de lo que pretende ser. Esta es la razón por la cual las elecciones a las que concurrirán el próximo domingo los brasileños para elegir a su presidente tienen una dimensión global.

Javier Milei intervino en esa campaña a favor del opositor Flávio Bolsonaro. Insultó a Lula da Silva y al juez Alexandre de Moraes, que tiene preso al expresidente y padre del candidato, Jair Bolsonaro. Lo hizo levantando mucho la voz, para que se escuche en la Casa Blanca. Trump fue muy elocuente en su apoyo a Bolsonaro. Tuvo una intervención explícita en el proselitismo, que se lanzó de manera extraoficial el último 26 de mayo, con una foto de él con los hermanos Flávio y Eduardo Bolsonaro en el Salón Oval. Después de la incursión de Milei habló alguien que suele estar callado. Xi Jinping reclamó que en las elecciones brasileñas no haya interferencias externas. Xi, que no se pronuncia ni por lo que sucede en Medio Oriente, salió en defensa de su amigo Lula. De nuevo: las urnas de Brasil son el campo de batalla del conflicto universal.

Advertisement

Todas las encuestas vaticinan dos escenarios. Que la competencia está empatada. Y que no se resolverá en la primera vuelta. Para que se despeje la incógnita habrá que esperar al 25 de octubre, fecha para la que está previsto el balotaje.

Los bolsonaristas se ilusionan con que esa paridad es engañosa. Alegan que los números no tienen en cuenta los volúmenes de abstención que se pueden registrar en el nordeste del país, territorio tradicional del PT. Admiten también que a muchos ciudadanos que detestan a Lula les da vergüenza confesar ante los encuestadores que votarán por Bolsonaro. Un gesto autocrítico que hay que agradecer. Expertos ligados al oficialismo reconocen que en esos argumentos puede haber algo de cierto.

Los mismos analistas cercanos al PT exponen las razones por las cuales Lula puede tener un domingo más feliz que el que se prevé. La principal: hay tres candidatos ajenos a la polarización principal que restan votos a Bolsonaro. Son Augusto Curi, Ronaldo Caiado y Renan Santos. Todos son de derecha. Curi registra una intención de voto superior al 5%. Caiado y Santos, 4% cada uno. ¿Existe alguna posibilidad de que esas propuestas mejoren su performance? Si, además, los que detestan al PT pero se avergüenzan de Bolsonaro, no van a votar, ¿Lula podría ganar en primera vuelta? La respuesta de un integrante del gabinete de Lula: “Es dificilísimo, pero la probabilidad no es cero”.

Advertisement

¿Qué acciones de campaña pueden alterar el paisaje dominante? Lula tomó una medida sorprendente destinada, sobre todo, al electorado femenino. Prohibió, de un plumazo, las apuestas on line ligadas a competencia deportivas. En Brasil, como en los Estados Unidos, está demostrada la perversa relación entre esas prácticas y la expansión del endeudamiento familiar. Los entendidos en marketing aseguran que las que más sufren el drama son las esposas, o las madres.

El proselitismo brasileño se ha vuelto muy sucio. Como nunca antes. Un rasgo que hace juego con una política híper polarizada. Es el signo de los tiempos. El odio como motor de la vida pública llegó también a un país cuya sociabilidad siempre fue fóbica al conflicto. En las últimas semanas quedaron enchastrados el hijo mayor del presidente, Fábio Luis Lula da Silva, Lulinha. Se lo acusa de utilizar sus contactos dentro del gobierno para favorecer a empresas privadas, entre otras, una proveedora de productos elaborados con cannabis para el Ministerio de Salud.

Fávio Bolsonaro también tiene el sueño alterado. Anteayer apareció un exsocio suyo que está tan despechado como para publicar intimidades de la vida sexual del candidato, sobre todo en relación con redes de prostitución. Para el representante de una corriente que hace de la moral individual el eje mayor de su discurso, puede significar una erosión.

Advertisement

Al mismo tiempo que se filtraban pormenores del sótano del candidato de la derecha, las redes viralizaron una información falsa: que, si ganaba Bolsonaro, Nuestra Señora de la Concepción Aparecida dejaría de ser la patrona de los brasileños. El dato es apócrifo. Pero hay razones que le dan verosimilitud. Bolsonaro dijo, en agosto pasado, que “si yo llego a ser presidente, uno de mis primeros actos de gobierno será disponer que Brasil es de Nuestro Señor Jesucristo”.

Una peculiaridad principal de la política brasileña de los últimos 20 años ha sido el avance de los evangélicos en el juego del poder. Se trata de una corriente religiosa que condena como idolatría a cualquier devoción que no sea la de Jesucristo. Muchos memoriosos exhumaron en estos días las imágenes televisivas del pastor Sérgio Von Helder, que en 1995 pateaba e insultaba ante las cámaras una imagen de la Aparecida. Nossa Senhora da Conceição Aparecida es el equivalente brasileño de Nuestra Señora de Luján. Quiere decir que, cuando Bolsonaro afirmó que con él Brasil sería sólo de Jesucristo, tocaba un nervio subliminal que el PT aprovechó para dañarlo.

Con independencia de esta polémica, el alineamiento religioso se ha convertido en una gran línea de clasificación de la política brasileña. Un 35% de la población de Rio de Janeiro hoy se identifica como evangélico, contra un 30% de católicos. Los evangélicos son la base más sólida de los Bolsonaro. Y están caracterizados por una condición particular: los pastores son decisivos para el voto de sus feligreses. Hace pocas semanas, de visita en Buenos Aires, una de las funcionarias encargadas de monitorear en el interior de Brasil el correcto funcionamiento del programa Bolsa Familia, equivalente a la AUH argentina, relataba: “En muchas localidades se repite que hay gente que agradece al gobierno y a Lula la ayuda que les llega, pero aclaran: ‘Igual voy a votar por Bolsonaro porque me lo indica mi pastor’”. Este testimonio indicaría que hay un “voto evangélico”, así como no hay un “voto católico”. Es una ventaja invalorable para el candidato de la derecha, ya que la religión le permite llegar a regiones y a clases sociales a las que tal vez no llegaría con su prédica profana.

Advertisement

Sobre el comando de campaña del PT aletea un fantasma muy de época: el temor a que la elección del domingo sea cruzada por intervenciones externas a través del sistema digital. El pasado reciente garantiza que esos vicios existen, en especial en la ultraderecha brasileña. Las fechorías electrónicas de Fernando Cerimedo a favor de Bolsonaro padre fueron investigadas por la Justicia. Cerimedo, quien admitió comandar un ejército de trols, fue después un tentáculo de Santiago Caputo, el “Mago del Kremlin”. En los últimos meses saltó a la fama por la sospecha de que podría haber mandado a asesinar, en Bolivia, a su exnovia embarazada. Su prontuario llegó la semana pasada a The Washington Post, donde se lo retrató como un impulsor del movimiento MAGA en América Latina. Minucias. El ejército de Cerimedo hoy es una patrulla de boy scouts frente a los servicios que puede prestar un gigante de la manipulación como Peter Thiel y su imperio, Palantir. Prestar atención a Elisa Carrió.

Cuando alertó sobre injerencias foráneas, ¿Xi hablaba de la retórica de Milei o de ese aparato tecnológico al servicio de Trump? ¿Los chinos no teclean también sobre su propia consola? ¿O eso es sólo cosa de rusos? Los sentimientos persecutorios de los colaboradores de Lula se alimentan con un antecedente, que es éste: el presidente de los Estados Unidos afirmó que “todos los candidatos que he apoyado en América Latina han ganado”. ¿Está decidido a hacer cualquier cosa para que esta ley se siga cumpliendo? Tal vez no. En las últimas semanas Trump ya no se ha refierido al torneo brasileño. Y al hablar con un banquero amigo que opera en Brasil le reconoció: “Yo respeto mucho a Lula”. Ante el mismo banquero, que comentó su charla en una reunión informal en San Pablo, Trump confesó su curiosidad por saber si Milei va a reelegir.

El silencio de Trump frente a la confrontación entre Lula y Bolsonaro quizá esté alimentado por su propia peripecia. Con los números muy pero muy justos para las elecciones legislativas del 3 de noviembre, al líder republicano tal vez no le convenga para nada inocularse el resultado de una competencia ajena.

Advertisement

Esto no significa, ni mucho menos, que un cambio de gobierno en Brasil no modificará la política exterior de ese país. Más todavía si se confirman las versiones que anticipan que el canciller de Fávio Bolsonaro sería su hermano Eduardo, el más próximo a Mar-a-Lago de toda la familia.

Con perdón de la insistencia: en el tablero brasileño se juega un ajedrez global. Pero esto no quiere decir que un giro pro Trump significará una desconexión de China. Por varios motivos. Uno es que entre los sectores que apoyan a Bolsonaro está el agropecuario, muy entrelazado con la economía asiática. Además, un conflicto con Pekín implicaría una decisión impensable, que ni a Jair Bolsonaro se le ocurrió durante su mandato: retirar a Brasil del grupo Brics. Por otra parte, la economía del país está cada vez más conectada con inversiones chinas. Aquí hay una novedad: la presencia de esos capitales no se reduce a obras de infraestructura ni a proveer importaciones. Dada la dimensión del mercado brasileño, muchas compañías chinas se están radicando allí para producir sus manufacturas y venderlas en todo el Mercosur. Es el caso de la automotriz BYD, que estableció una planta en el estado de Bahía para ofrecer desde allí sus vehículos a los compradores domésticos, a la Argentina y a México. Great Wall Motor compró la fábrica de Mercedes-Benz en Imacerápolis, San Pablo, con una capacidad de producción de 50.000 unidades al año. Midea, dedicada a los electrodomésticos, se estableció en Minas Gerais con la mirada puesta en toda la región.

Los comicios del próximo domingo cobijan interrogantes y lecciones para la Argentina. Una incógnita elemental: ¿a Milei quién le conviene que gane? Parece una pregunta desvariada. Es amigo de los Bolsonaro e hizo campaña por Fávio. Sin embargo, un gobierno de ultraderecha en Brasilia puede representar un eclipse para un gobierno de ultraderecha en Buenos Aires. En especial si uno lee el mapa con la mirada ultra pragmática de Trump. El presidente de Brasil tiene una presencia internacional derivada de la dimensión de su país. Cualquiera sea su credo ideológico. Ejemplo: en la última Asamblea General de la ONU, la semana pasada, Lula tuvo 20 encuentros bilaterales de máximo nivel. Milei se vio sólo con Benjamin Netanyahu, quien tampoco está hoy tan socializado.

Advertisement

El juego de deseos también es paradójico si se lo mira desde la izquierda. Es obvio que a Cristina Kirchner la alegrará una victoria del PT. Aun cuando esa afinidad quedó rasguñada por la predilección de Lula por Alberto Fernández. Sin embargo, ella estará muy atenta a un experimento: en qué medida se realizará el prodigio de la transferencia de votos de Bolsonaro, impedido de postularse por una sentencia penal, a su hijo. Hasta ahora ese traspaso parece cumplirse. En cambio Lula no logró en su momento llevar al poder, desde la cárcel, a Fernando Haddad, su actual ministro de Economía. Es una cuestión crucial para La Cautiva, que sigue buscando el poder con la obstinación de siempre, aun desde el encierro. ¿Es también una cuestión crucial para Máximo, su “Flávio”?

El problema de la señora de Kirchner encierra un mensaje más amplio para el desempeño de la democracia en América Latina. La corrupción ha avanzado tanto en la región, que desborda el campo moral y económico hasta introducir una distorsión en el sistema. Es saludable que la Justicia sea capaz de sancionar a figuras poderosas como Lula, Bolsonaro o Cristina Kirchner. Pero la sanción, siendo correcta, introduce un problema delicado: masas enormes de votantes pierden la posibilidad de elegir a su candidato favorito. Quiere decir que la corrupción termina, por imperio del circuito institucional, provocando un agujero negro en la legitimidad del poder. Es un problema no sólo difícil de ser resuelto. Es difícil de ser pensado.

Habría que esperar que la relación bilateral con Brasil se normalice, cualquiera sea el desenlace del proceso electoral. El embajador de Lula en Buenos Aires, el talentoso Julio Bitelli, sigue en su país, con miedo de volver. ¿A qué se debe ese temor? Muy lógico: a que, si una vez que reasume sus funciones, Milei vuelve a insultar a Lula, la reacción ya no será que lo llamen “en consulta” a Itamaraty, la cancillería brasileña. El paso siguiente, en esa instancia, es romper la relación. Si el próximo presidente es Bolsonaro, el vínculo se reconstituirá. Habría que suponer que lo mismo sucederá si hay cuatro años más de Lula. Brasil y la Argentina están condenados a estar unidos por millones de años. Es la determinación inflexible de la geografía.

Advertisement



La oposición busca forzar una sesión especial en contra del DNU de Milei que habilita la venta de tierras a extranjeros,muy sucio,The Washington Post,“No tengo por qué meterme”: incomodidad en el Gobierno por el fallo de la Corte que habilita la venta de tierras a extranjeros,Carlos Pagni,Brasil,Lula da Silva,Conforme a

Continue Reading

POLITICA

Pese al diálogo entre Milei y Kast, desde el gobierno chileno alientan los vínculos logísticos y comerciales con las Malvinas

Published

on



Mientras el gobierno argentino anunció que intimará al Reino Unido a dar por finalizada la explotación petrolera Sea Lion en la cuenca de las Malvinas y que llevará el reclamo a estrados internacionales, en Chile se despertó un debate sobre el rol que debe cumplir ese país en el conflicto por la soberanía de las islas.

La Argentina denunció vuelos ilegales sobre espacio aéreo nacional, que unen Puerto Argentino con Punta Arenas. Sin embargo, los isleños dijeron que se trató de un solo vuelo, un chárter que trasladó a 80 personas, entre ellos empresarios y emprendedores, a Chile a un encuentro comercial que se realizó en el Hotel Cabo de Hornos, el Punta Arenas Business Showroom, organizado esta vez junto a la Corporación de Desarrollo de las Islas Malvinas (FIDC).

Advertisement

La presión de la oposición y los medios de Chile no se hizo esperar, por lo que altos funcionarios de la administración del presidente José Antonio Kast salieron a ratificar de forma contundente el derecho de su país a mantener vínculos logísticos y de negocios directos con el archipiélago.

Fernando Barros Tocornal, ministro de Defensa de Chile

Así lo había señalado días atrás el ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros Tocornal, que si bien dijo que su país apoya el reclamo argentino sobre las Malvinas, afirmó al mismo tiempo que no se pueden desconocer “200 años de soberanía en las islas de un país amigo” y que se debe respetar la “voluntad e interés” de los isleños, reconociendo la autodeterminación que, como principio, rechaza la Argentina.

El ministro Barros también arremetió contra el Decreto 256 emitido por la Argentina en 2010, que exige permisos previos a los buques que navegan hacia las islas frente a las costas del mar austral, acusando que esa norma afecta negativamente a la Región de Magallanes al limitar “el acceso, la oportunidad de negocios”, y advirtió que “recién ahora va a haber un cambio en esa materia”.

Advertisement

En la misma línea se pronunció Máximo Pavez, subsecretario de Interior chileno: “Desde el año 1992, Chile ha ratificado el apoyo a la reclamación argentina sobre las Malvinas y que eso tiene que perseguirse l derecho internacional, pacíficamente. No obstante, la posición del Gobierno es que nuestros ciudadanos pueden realizar cualquier actividad económica y comercial desde nuestros puertos mientras se ajusten a la legislación vigente”.

La de Pavez fue una de las tantas declaraciones que cruzaron la agenda política del país trasandino en las últimas 48 horas, luego de que se conociera que los isleños visitaron Punta Arenas y participaron de un encuentro de intercambio comercial, donde se anunció que la empresa naviera Eastern Islands comenzará a trazar una ruta marítima frecuente entre Puerto Argentino y Punta Arenas, con la posibilidad de extender ese recorrido hasta los puertos de San Antonio y Valparaíso. El primer viaje está pautado para los primeros días de noviembre.

El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez MackennaJam Sta Rosa – AFP Pool

El debate se agitó tanto que el gobierno del presidente José Antonio Kast tuvo que salir a ordenar el discurso y a responder requisitorias parlamentarias producto de los cuestionamientos internos que se desataron en Chile en las últimas horas. De hecho, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, fue interpelado por la reciente adhesión del país al Escudo de las Américas, liderado por el presidente de EE.UU., Donald Trump. En medio del debate apareció la cuestión Malvinas, y el rol que debía cumplir Chile con respecto a su relación con el Reino Unido y los pobladores de las Islas.

Advertisement

El choque entre los dichos de Barros Tocornal y del canciller Pérez Mackenna alimentó la polémica en el país trasandino con la oposición al gobierno de Kast. “En todos los sentidos la política exterior de Chile es confusa”, afirmó el diputado socialista Nelson Venegas, quien habló también de una “descoordinación evidente” en el oficialismo. “Nos están involucrando en un problema que no es nuestro”, afirmó, en relación a la disputa entre la Argentina y el Reino Unido.

Carlos Bianchi, un diputado independiente de la Región de Magallanes, por su parte, se mostró en favor de la posición del ministro Barros Tocornal y contra las explicaciones del canciller chileno. “Me hubiese gustado que hubiese sido al revés, que sea el propio ministro de Relaciones Exteriores el que hubiese dado la opinión que hizo el ministro de Defensa”, afirmó.

En la interpelación al canciller chileno también estuvo presente, refrescada en la palabra de algunos legisladores, la posición de su par argentino, Pablo Quirno, que señaló en medios argentinos: “Palabra de presidente mata palabra de ministro. Ya está, se acabó ahí”. Quirno aludió a los compromisos asumidos el pasado 3 de septiembre, cuando Milei y Kast firmaron una declaración conjunta en el Palacio de La Moneda, están por encima de los dichos del ministro de Defensa.

Advertisement
El canciller Pablo Quirno y el ministro de defensa Carlos Presti en Ushuaia

Aquel día, Milei ratificó ante Kast los tratados que señalan que el Estrecho de Magallanes es jurisdicción soberana exclusiva de Chile. El chileno, por su parte, manifestó la necesidad de que el Reino Unido reanude las negociaciones por las Malvinas. Finalmente, la Argentina indicó que “se valorarán los esfuerzos del gobierno chileno a fin de evitar la consolidación de actividades logísticas ilegales unilaterales en la zona disputada, en materia de exploración y explotación de recursos hidrocarburíferos y pesqueros, que son contrarias a las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas”.

Ese mismo día, Punta Arenas anunció la ruta marítima con las Islas a través de la compañia chilena Eastern Islands.

En el Senado, el canciller chileno ratificó el apoyo al reclamo de soberanía argentino. Pero se desató un fuerte debate sobre cómo llevar adelante ese rol de reconocimiento soberano siendo parte interesada comercialmente.

Advertisement

El canciller Quirno había dicho horas antes: “Tenemos acuerdos vigentes con Chile y esperamos que respeten esos tratados como lo hacemos nosotros”. Además, remarcó: “Todo lo que sea apoyo logístico para explotación de recursos naturales no se va a hacer desde Chile”.

Por el contrario, la postura de la Casa de la Moneda estuvo a cargo del subsecretario Pavez, que dijo: “La posición del Gobierno es que nuestros ciudadanos pueden realizar cualquier actividad económica y comercial desde nuestros puertos, eso está consagrado en la Constitución Política de la República y, por lo tanto, no hay ninguna contradicción”.

Así, desde el mismo gobierno de Kast se puso en duda no solo el cumplimiento del compromiso asumido en la Declaración del Mercosur de 2011, que obliga a los Estados miembros y asociados a no brindar apoyo ni facilitación portuaria a las islas mientras el Reino Unido se niegue a discutir sobre su soberanía, sino también la validez del documento conjunto firmado por Kast y Milei en La Moneda el 3 de septiembre, donde Argentina dejó asentado que valoraba los esfuerzos de Chile para “evitar la consolidación de actividades logísticas ilegales unilaterales en la zona disputada”. Algo que, según la mirada argentina, no se cumplió en estas últimas 48 horas en el encuentro comercial de Punta Arenas.

Advertisement



encuentro comercial,Daniel Santa Cruz,Malvinas Argentinas,Javier Milei,José Antonio Kast,Conforme a

Continue Reading

POLITICA

Escasa asistencia política en la primera jornada del Coloquio de IDEA

Published

on



La primera jornada del Coloquio de IDEA estuvo tomada por las charlas y los encuentros. Empresarios que hacía tiempo no se veían se saludaban afectuosamente en los pasillos, entre presentación y presentación, donde se mezclaban conversaciones personales, laborales y, sobre todo, políticas.

Lo que llamó la atención es que en los pasillos abarrotados de ejecutivos se cruzaban oficiales de la Policía Federal, tanto de civil como con sus camperas azules con las siglas PFA en la espalda.

Advertisement

“¿Por qué semejante operativo?”, se escuchó decir a un CEO con muchos años de presencia en el evento, que desde hace más de 60 años se realiza en Mar del Plata.

El hombre de negocios tenía razón en sorprenderse. La presencia policial es común en un evento de estas características, pero en las afueras del hotel, como una custodia externa. En este caso, se pudo observar a varios miembros de la Federal recorriendo el salón, pero también los diferentes pisos del hotel marplatense.

“Están controlando diferentes niveles. Van y vienen todo el tiempo”, señaló una empresaria a quien también le llamó la atención.

Advertisement

Desde la organización aclararon a Infobae que era “rutina”. Estuvieron solo haciendo una revisión por el hotel”.

Sin la presencia de funcionarios del Ejecutivo nacional en el evento, la pregunta que se hacían muchos de los presentes era si esa revisión se debía a que ese día exponía el expresidente de la República Oriental del Uruguay, Luis Lacalle Pou, o si en realidad era la avanzada de la presencia prevista para la segunda jornada del Coloquio: la senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich.

Luis Lacalle Pou

En cualquiera de los dos casos, resultó llamativa para los presentes la presencia de las fuerzas de seguridad en el interior del edificio.

Advertisement

Presencia política

Aunque los salones estuvieron colmados y los pasillos rebosaban en cada coffee break, la presencia política fue escasa. En este primer día, previo a la exposición del expresidente Lacalle Pou y del presidente de la Argentina, Javier Milei, vía Zoom, se pudo ver al exdiputado nacional Juan Manuel López, de la Coalición Cívica; a la diputada de La Libertad Avanza y ex PRO Patricia Vázquez; al exembajador argentino en China Diego Guelar, y al presidente de la Unión Cívica Radical e intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella. También se hizo presente el precandidato a presidente por el PRO, Hernán Lacunza.

Para mañana se espera la llegada de Bullrich. Hasta la confirmación de Milei, las especulaciones en las tertulias políticas giraban en torno a por qué el mileísmo puro le dejaba ese escenario, lleno de empresarios, a una Bullrich que muestra más libertad que la que el núcleo duro de LLA suele tolerar.

Milei habló por Zoom

“Es poco estratégico que le dejen este espacio a Patricia. Ella sabe cómo hablarle a los empresarios sin insultarlos y sin señalarlos por culpas de hoy o de ayer. El Zoom de Milei es también una especie de ‘no soy yo’ respecto de la ausencia de las autoridades nacionales en el Coloquio”.

Advertisement

A nadie se le escapa que el Gobierno sabía desde hace muchos meses la fecha del Coloquio, y que el evento en Francia es mucho más reciente. Aun así, llevó a casi la totalidad del gabinete y a buena parte de los gobernadores a una gira en la que todavía no queda claro qué resultados va a tener.

“Nadie sabe nada de lo que están haciendo, tienen un problema de comunicación. Se fue de gira con todos los gobernadores y todos hablando de que está insultando a una periodista. No queda claro si lo hace para llevarse la marca o porque vivimos en esta locura”.

Advertisement
Continue Reading

Tendencias