POLITICA
Ángel Víctor Torres: “No hace falta agredir ni desprestigiar a tu rival para ganar elecciones”

Uno de los ministros clave del gobierno español de Pedro Sánchez pasó por Buenos Aires sin contacto alguno con autoridades de la gestión libertaria. Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática de España, encabezó este martes un homenaje a los desaparecidos españoles durante la última dictadura militar en la sede diplomática española en territorio porteño. Lejos de la política de “memoria completa” pregonada por el Gobierno, Torres –dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE)– homenajeó allí “a quienes dieron todo, incluso su vida, por la libertad y la democracia”. Y advirtió en contra de los “cantos de sirena de quienes se han apropiado de la palabra libertad”, en un dardo hacia la oposición del ultraderechista partido español Vox, pero también a sus aliados argentinos.
Antes del acto, y en la misma embajada, Torres afirmó a que ambos gobiernos lograron encapsular, luego de aquellos intercambios de insultos y acusaciones, las enormes diferencias ideológicas en beneficio de ambos pueblos. Pero no dejó de remarcar el océano ideológico que separa a Sánchez del presidente Javier Milei, no sólo en lo que hace a lo ocurrido en los años setenta en el país.
ministro de Política Territorial y Memoria Democrática de España, junto al embajador de España en Buenos Aires, Joaquín María de Arístegui LabordeMarcelo Capece
“Creemos en el Estado de bienestar, y nos ha funcionado”, aseguró durante la entrevista el funcionario, en defensa de la educación y la salud públicas, en las antípodas del gobierno libertario. También rescató el “respeto al derecho internacional”, en velada crítica al presidente de Estados Unidos Donald Trump, principal aliado de Milei.
−¿Cuáles fueron los objetivos en su visita aquí a Argentina?
−Hay varias razones. La primera es que hace unos meses, cuando estuvimos aquí en un homenaje a los españoles que fueron hechos desaparecer o murieron durante la dictadura de la Junta Militar, había un compromiso de responder a una demanda, que era que sus nombres aparecieran publicados en la política oficial del Estado español. Finalmente, ese compromiso se materializó, se publicaron sus nombres el 24 de marzo pasado y nos comprometimos a hacer actos tanto en España como en Argentina y por eso hacemos un acto que es reconocimiento y homenaje a esos 307 nombres. Celebrando la relación directa que tengo con los canarios, visitamos también colectividades y asociaciones y del mismo modo analizando la ley de Memoria Democrática y cómo están en estos momentos las solicitudes.
−¿Cuál es la novedad?
−La primicia es que la ley de Memoria Democrática establece la posibilidad de alidad ya no para los hijos, sino para las terceras generaciones, para los nietos. Argentina acumula casi el 50% de las solicitudes de todo el mundo. Estamos hablando de 2,4 millones de personas y más de un millón han sido en Argentina, la mayoría en Buenos Aires. Una resolución del Ministerio de Justicia del gobierno de España acredita que, de acuerdo a la ley de procedimiento común, todo aquel que haya registrado la solicitud en tiempo y forma, aunque no se le haya trasladado la resolución, tiene el derecho adquirido. Tendrán su derecho al margen de cualquier cambio político o cualquier resolución circunstancial que afecte la ley. Creo que eso es una gran noticia, ¿no?
−¿Hubo unanimidad para aprobar esa ley de memoria?
−No, no fue aprobada por unanimidad. Hay amenazas desde Vox, que por ejemplo, la llevó al Tribunal Constitucional. La llamada ley de nietos no les gusta, votaron en contra y la recurrieron a ese tribunal, que aún no se ha manifestado. Sin embargo, no se paralizó la aplicación de la ley y creo que es muy importante lanzar el mensaje de tranquilidad a todos los que lo han solicitado, que será una cuestión de más o menos tiempo, pero el derecho lo tienen ya adquirido.
−Aparentemente, se pudo encapsular el vínculo luego de un inicio no tan armónico en las relaciones entre ambos gobiernos, ¿no? Por un lado los presidentes Sánchez y Milei con sus diferencias, y por otro, los países.
−Sí, creo que esto es bueno para todos. Es curioso, ¿no? porque partidos políticos que tienen una mayor sintonía con el presidente de Argentina, están en contra de que los descendientes de los españoles que están en Argentina adquieran alidad. Es una paradoja absurda, que solamente tiene como respuesta la visión errada de la derecha española.
−¿Cómo calificaría las relaciones entre los dos países en este momento?
−Son buenas. Ha habido visitas de presidentes de comunidades autónomas como la presidenta de la Comunidad de Madrid, que nos han ayudado a una mejor relación. En cualquier caso, nosotros seguimos tendiendo la mano institucionalmente como procede entre gobiernos de países.
−¿En el posicionamiento internacional, encuentra algún punto de acuerdo? Milei y Sánchez aparecen en veredas opuestas.
−Desde el gobierno de España lo que defendemos, y ejercemos, es el derecho internacional, los tratados firmados. En el caso del barco MV Hondius, ha sido un asunto de salud con la OMS, a partir de convenios que están establecidos en el marco del derecho internacional y por tanto entendemos que eso debe ser también una norma con todos los gobiernos. Tenemos una política que pone como pilar el Estado de bienestar, y nos ha funcionado. La prueba es que hoy España es la locomotora económica de Europa, se genera más empleo que nunca. Están llegando muchísimas personas a España, atraídas por un país que genera economía. Defendemos la educación pública, la sanidad pública, los derechos de colectivos que han sido marginados durante mucho tiempo y esa es la política que defendemos, una política de reequilibrio social.
−¿Y cómo le caen las críticas del gobierno argentino a Sánchez? Han caracterizado al socialismo como una enfermedad…
−Creo que no es necesario desprestigiar o agredir al rival para defender tus tesis o ganar elecciones, yo no lo hago. Es verdad que lo sufro en muchas ocasiones, por ejemplo, la política autonómica, pero creo que eso minimiza a quien hace la crítica y creo que es erróneo, ¿no? Indudablemente hay maneras y maneras de gobernar. Nosotros creemos en los derechos sociales. Otros entienden que la política para la recuperación económica debe ser por otras vías. No creemos en la liberalización económica, creemos en la protección de la sanidad, creemos que debe ser universal y pública. Lo mismo la educación. Y en cualquier caso, si respetamos otros modelos políticos, ¿no? Luego es la gente la que tiene que decidir con su voto.
−Con respecto a al acuerdo Unión Europea-Mercosur, ¿prevé alguna mejora en el vínculo bilateral? ¿Habrá más inversiones españolas en Argentina?
−Creo que se ha abierto una puerta y una gran ventana, no exenta también de debate y de mejora, por supuesto. Vengo de una región ultraperiférica en la que es muy importante la importación, pero también la preservación de los productos propios. Se han dado grandes pasos el mejor equilibrio de la economía mundial
−¿Y puede ser auspicioso el acuerdo?
−Es un acuerdo mejorable, se puedan aportar propuestas que hagan pues que sea una propuesta todavía mejor que la conseguida.
−Hay mucho revuelo en España por el expresidente Rodríguez Zapatero y las denuncias en su contra por presunta corrupción.
−Lo primero es que estamos ante el inicio de una investigación. El principio de presunción de inocencia es un derecho constitucional, la separación de poderes debemos ejercerla. Lo que no puede ser es que estemos en el inicio de una investigación, y haya, como vimos la semana pasada en el Congreso de los Diputados, planteamientos condenatorios. Dejemos al Poder Judicial que camine, y confiado en que el presidente Zapatero pueda demostrar su inocencia. Indudablemente hay un uso que hace la oposición absolutamente desmedido, la judicialización de la política. La oposición exige a los demás lo que luego para sí no mira. En estos momentos hay otros procesos que afectan directamente a la policía patriótica del Partido Popular y a la financiación. Han tenido que ir a declarar como testigos presidentes o ministros del gobierno de España en manos del Partido Popular y ahí nunca hay autocrítica, sino señalamiento permanente al rival político.
−Con Trump en Estados Unidos y gobiernos como el de Milei hay un retroceso del multilateralismo. ¿Es un momento que va que va a pasar o llegó para quedarse?
−Hay un quiebre objetivo. Cuando formas parte de una organización como la OTAN, tienes que ajustarte a lo que tú has firmado. Y no puede ser es que tú pertenezcas a una organización y pretendas atacar a un miembro, como ocurrió, por ejemplo, con Groenlandia, ¿no? Eso no tiene lógica. Lo que hizo el presidente de España fue liderar, lo mismo con lo que ha pasado en Irán, una propuesta de defensa del derecho internacional, de los tratados firmados y de los acuerdos multilaterales. Han venido otros detrás, decían que Pedro Sánchez estaba solo, luego se fueron sumando el canciller alemán, la primera ministra italiana. Hay que defender todo lo que establece las Naciones Unidas y el derecho internacional, al que todos nos hemos acogido.
−¿Y hace mal el gobierno argentino pegarse tanto con Trump y con el gobierno de Israel?
−Cada uno es dueño de sus decisiones. Indudablemente estamos ante una situación genocida que está afectando a víctimas inocentes y que desde el punto de vista de los derechos humanos absolutamente inaceptable. ¿Qué culpa tienen los niños que están en la franja de Gaza? No estamos hablando de una contienda entre ejércitos. Condenamos el terrorismo de Hamas, pero eso no puede hacer que tú aplaudas lo que ha hecho Netanyahu, son compatibles ambas condenas.
−Estuvo también en Uruguay, un gobierno muy diferente al argentino…
−Bueno, vengo de un territorio, Canarias, donde ha habido siempre una relación fluida entre los líderes políticos de distintas formaciones políticas, quizás porque allí nunca ha habido una mayoría absoluta, tienes que estar obligado a pactar, ¿no? Cuando tú te sientas, por ejemplo, con el presidente del Congreso, con los intendentes de Uruguay y te dicen que todos los acuerdos se toman por unanimidad, por consenso y que hay distintos colores políticos… todo eso está en estos momentos en extinción (se sonríe). Creo que no se puede justificar todo para que desde la oposición se llegue al gobierno. No hace falta agredir para llegar al gobierno. La cercanía que tiene un representante público, que no la tenemos desde el Congreso, no la podemos perder, porque entonces sí es verdad que estamos en una burbuja donde prima el interés partidario frente al interés general y yo eso creo que debe ser castigado. Lo hemos visto en España.
−La Iglesia viene criticando los discursos de odio en redes sociales. ¿Cómo se trabaja en España para reducirlo?
−Hemos sido valientes. El gobierno de España ha aprobado ya proyectos de ley de control de los medios de comunicación porque el derecho a la verdad, a la veracidad, es un derecho constitucional. Yo tengo el derecho, lo dijo un magnífico argentino como el papa Francisco, a que se nos diga la verdad. No se nos puede decir medias verdades. No se puede utilizar la difamación ni la calumnia. Supuestos medios, que no lo son, pero que tienen muchos seguidores, lo que hacen es desinformar. Lo que hacen es justamente crear una meta realidad, como que se vivía en España mejor con Franco, cuando fue una fue una dictadura que involucionó nuestro país. Hay acosadores mediáticos que no son periodistas en España que van al Congreso y al Senado y que acosan a la persona entrevistada, ¿no? Y resulta que el Partido Popular los ha llevado sus mítines. Eso no es periodismo. Eso creo que yo deslegitima y deshonra la noble actividad periodística, en la que yo creo.
−En Argentina la prensa acreditada en Casa Rosada, tiene restricciones…
−El periodista, como también el profesor o el médico, hace lo que hace por amor. No puede haber una buena sociedad sin buenos políticos y tampoco la habría si no hay buenos periodistas. Las redes sociales que desinforman, que “medio informan” o que mienten ante una realidad, son un peligro para la democracia. Y España ha sido valiente al aprobar ese anteproyecto. El problema es que no tenemos una mayoría, porque algunos creen que eso les da rédito. Pues se equivocan, es el pan de hoy y el hambre de mañana. Hoy eres un beneficiario, mañana eres una víctima.
La bronca oculta de Milei con la Iglesia,Jaime Rosemberg,España,Pedro Sánchez,Javier Milei,Conforme a,,»Es una mala señal». Preocupa en la Iglesia el proyecto del Gobierno que no restringe la publicidad de las apuestas online,,El achique del Estado. El Gobierno despide a los trabajadores del complejo hotelero de Embalse que ordenó cerrar,,Maurice Ostro. Quién es el dueño de la gema de topacio más grande del mundo, que se reunirá con Milei,España,,Contra las cuerdas. Allanan la sede del partido de Sánchez por un nuevo caso de corrupción y se multiplican los escándalos,,Sigue el conflicto. Reportan que ahora El Rosco competirá contra Pasapalabra, en otro paso de una guerra millonaria de la TV,,Historias de vida. Una pareja compró un pueblo abandonado hace 50 años y lo reconvirtió de una forma impensada
POLITICA
Raúl Jalil volvió a respaldar la eliminación de las PASO y pidió un acuerdo político amplio para avanzar con la reforma electoral

El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, reiteró su respaldo a una eventual eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Se trata de una de los principales objetivos del gobierno de Javier Milei para este segundo semestre del año y forma parte de la tan mentada reforma electoral que se espera se trate pronto en el Congreso.
En una entrevista con Lorena Maciel en Radio con Vos, el mandatario sostuvo: “Esta reforma política tiene que tener un consenso muy importante de la mayoría de los partidos políticos”. En ese sentido, planteó que el debate debería involucrar tanto al Gobierno nacional como a los gobernadores y a los principales dirigentes de la oposición.
“Creo que las PASO tienen que anularse y volver a un modelo donde la discusión de los candidatos regrese a los partidos políticos”, sostuvo, aunque aclaró que se trata de una opinión personal y remarcó que lo central será alcanzar un acuerdo amplio.
Durante la entrevista, Jalil volvió a defender la estrategia de mantener canales de diálogo con Nación, pese a las diferencias políticas. El mandatario integra el grupo de gobernadores peronistas con mayor nivel de interlocución con la Casa Rosada, aunque aclaró: “No es que uno está de acuerdo en todas las políticas públicas, pero sí en lo que se pueda acordar”.
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En esa línea, mencionó que mantiene una agenda de trabajo común con otros gobernadores como Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo, y destacó que el objetivo es priorizar los intereses de cada provincia.
Jalil destacó el objetivo de alcanzar el equilibrio fiscal y la desaceleración de la inflación, al considerar que el aumento sostenido de los precios es uno de los principales factores que golpean a los sectores de menores ingresos.
Además, propuso avanzar en una reforma del Banco Central para fortalecer el cuidado del valor de la moneda, al entender que esa función debería convertirse en una política de Estado.

“Cuando usted tiene un desbalance en la economía, por algo lo paga. O lo paga por un recorte o lo paga por la inflación”, señaló al ser consultado por el impacto del ajuste sobre áreas como la obra pública, la salud y la educación.
Su mirada sobre el peronismo
Consultado sobre la situación interna del Partido Justicialista, Jalil evitó pronunciarse sobre una eventual etapa de cierre del kirchnerismo y sostuvo que la política atraviesa un proceso de transformación que excede a la Argentina. Ratificó además su pertenencia al peronismo y descartó cualquier posibilidad de incorporarse a La Libertad Avanza.
Respecto de la organización partidaria, cuestionó las intervenciones que el PJ dispuso en algunos distritos y pidió una conducción más abierta. “No crean que el partido es de uno; el partido es de todos”, sostuvo.
Por último, consideró que la discusión interna del peronismo bonaerense deberá resolverse primero en la provincia antes de avanzar en una estrategia común con el resto de los gobernadores del espacio.
Raúl Jalil, PASO, reforma electoral
POLITICA
Malvinas: la fuerza de una causa justa

Hace apenas unas semanas, la cuestión de las Islas Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda internacional. La Organización de los Estados Americanos (OEA), el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24) y los Estados Parte y Asociados del Mercosur reiteraron el llamado a que la Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones para resolver la disputa de soberanía de forma pacífica.
Ese renovado apoyo ofrece una oportunidad para reflexionar sobre una causa que atraviesa nuestra historia, define nuestro presente y dialoga con el futuro de nuestra Nación.
Cada nuevo pronunciamiento confirma que la cuestión Malvinas permanece abierta y vigente. También nos invita a preguntarnos qué significa realmente Malvinas para la Argentina. La respuesta, lógicamente, excede cualquier conmemoración.
El 2 de abril y el 10 de junio expresan momentos centrales de nuestra memoria nacional. Sin embargo, la responsabilidad de proteger nuestros derechos soberanos trasciende cualquier efeméride. Malvinas es una causa de todos los días. Y esa convicción explica cada paso de nuestra política exterior.
Lo ocurrido en la OEA y en Naciones Unidas tiene una enorme relevancia política y diplomática. En dichos ámbitos, se volvió a afirmar con claridad que existe una disputa de soberanía entre la República Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y que esa controversia debe resolverse mediante negociaciones bilaterales, por medios pacíficos y l derecho internacional.
Es claro que las resoluciones no resuelven, por sí mismas, la controversia. Su valor radica en que mantienen viva la obligación de negociar establecida por las Naciones Unidas y dejan cada vez más expuesta la decisión del Reino Unido de seguir ignorando este mandato. La historia, el derecho y el concierto de naciones convergen para sostener la legitimidad de nuestro reclamo”
Mantener esa posición requiere una tarea permanente. Cada consenso alcanzado demanda una diplomacia activa, persistente y técnicamente sólida. Se trabaja. Se construye. Se defiende. Desde la Cancillería argentina llevamos la posición nacional a todos los foros multilaterales, dialogamos con gobiernos de todas las regiones, explicamos nuestros títulos, exponemos argumentos sobre la inaplicabilidad de la libre determinación para este caso y fortalecemos una red de coincidencias que mantiene vigente una verdad esencial. Malvinas no es una causa solitaria. La historia, el derecho y el concierto de naciones convergen para sostener la legitimidad de nuestro reclamo.
Una causa justa
Malvinas toca una fibra profunda de nuestra Nación porque excede la lectura cartográfica. Expresa nuestra integridad territorial, nuestra proyección oceánica, nuestra condición bicontinental, nuestra riqueza y nuestra ascendencia sobre el Atlántico Sur.
La Argentina no puede pensarse sin incluir esas dimensiones. El Atlántico Sur es la profundidad estratégica de nuestra Nación. Allí se enlazan la Patagonia, el mar, la Antártida, nuestra plataforma continental y una parte decisiva de nuestro futuro.
Sobre esa convicción, el presidente Javier Milei ha reafirmado el carácter legítimo e irrenunciable de nuestro reclamo. Con ese mandato como brújula, me honra, como canciller, asumir el compromiso de sostener esta causa con firmeza y constancia.
No se trata de una gestión más dentro de la agenda exterior. Se trata de una responsabilidad institucional que nos obliga frente a la Constitución nacional, frente a nuestra historia y frente a cada argentino que entiende que la soberanía se defiende con acciones. Y esa obligación también exige demostrar, una y otra vez, por qué el derecho internacional asiste a la Argentina.
Nuestro reclamo encuentra sustento en fundamentos históricos y jurídicos que la Argentina sostiene de manera ininterrumpida desde su independencia. Como heredera de los derechos de España, l principio de sucesión de Estados, ejerció actos efectivos de autoridad sobre las islas, tomó posesión formal en 1820 y creó la Comandancia Política y Militar en 1829.
En 1833 el Reino Unido ocupó las Islas mediante un acto de fuerza nunca consentido por nuestro país, quebró la integridad territorial argentina, expulsó a nuestras autoridades nacionales y a la población legítimamente establecida, procedió a poblar el territorio con sus propios colonos e impidió la radicación de ciudadanos argentinos.
Ese hecho fue el origen de una situación colonial que persiste hasta nuestros días. La Argentina nunca prestó consentimiento a esa ocupación y mantuvo una protesta constante, pacífica y fundada en el derecho.
En esa línea, la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, aprobada en 1965, marcó un punto de inflexión. Reconoció formalmente la existencia de una disputa de soberanía y estableció el camino de la negociación bilateral, con atención a los intereses de los habitantes de las islas. Desde entonces, la comunidad internacional parte de un hecho jurídico ineludible. Existe una disputa de soberanía pendiente de solución.
Existe una idea equivocada según la cual el conflicto del Atlántico Sur de 1982 habría puesto fin a la disputa de soberanía. Los hechos demuestran lo contrario. Apenas cinco meses después de terminadas las hostilidades, la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 37/9, que instó a la Argentina y al Reino Unido a reanudar las negociaciones. El conflicto no modificó la naturaleza jurídica de la controversia y tampoco la resolvió. La comunidad internacional reafirmó entonces, como lo sigue haciendo hoy, que el único camino continúa siendo una solución pacífica.
La cuestión Malvinas tampoco es un caso más de descolonización ni un supuesto de libre determinación. Es una situación colonial especial y particular, originada en el quebrantamiento de la integridad territorial argentina. El tiempo no convierte una ocupación ilegítima en soberanía. Tampoco dividirá la unidad territorial de la República Argentina.
Vale tener presente que las Naciones Unidas reconocen tanto el principio de libre determinación de los pueblos como el de integridad territorial de los Estados. La propia Organización determina cuál corresponde aplicar según las características de cada caso. Hace más de seis décadas, el embajador José María Ruda sintetizó esta cuestión con una claridad que conserva plena vigencia al afirmar que Malvinas interpela el principio de integridad territorial de la República Argentina.
Ricardo Mazalan – AP
Esa fue, precisamente, la interpretación que hizo suya la Asamblea General al entender que la controversia deriva de la ocupación de una parte del territorio argentino mediante un acto de fuerza consumado en 1833. Por esa razón, nunca consideró aplicable el principio de libre determinación y, en cambio, sostuvo de manera constante que la solución debía alcanzarse mediante negociaciones entre las partes, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas. No debemos caer en la trampa del referéndum”
Esa misma lógica explica por qué las Naciones Unidas distinguen entre los intereses de los habitantes de las islas y sus deseos respecto de la soberanía. Nuestra Constitución nacional establece que la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía debe realizarse respetando el modo de vida de quienes habitan las islas y principios del derecho internacional. Ese compromiso es permanente. Otra cuestión muy distinta es pretender que la población artificialmente implantada por la potencia ocupante pueda decidir la soberanía del territorio en disputa. Por esa razón, ningún referéndum organizado unilateralmente por el Reino Unido puede producir efectos jurídicos sobre una controversia cuya resolución corresponde exclusivamente a la Argentina y al Reino Unido mediante negociaciones. No debemos caer en la trampa del referéndum.
La fuerza de nuestros derechos
En la OEA, por aclamación, nuestra región volvió a calificar la cuestión Malvinas como un tema de interés hemisférico permanente. En el C24, todos los países latinoamericanos integrantes del Comité copatrocinaron la resolución que fue adoptada por consenso. A ello, se suma el acompañamiento permanente del Mercosur, la CELAC, las Cumbres Iberoamericanas, el Consenso de Brasilia, la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, el grupo G77 más China, el SICA y otros espacios multilaterales.
A todos esos países que nos acompañan les transmito el agradecimiento de la República Argentina. Su compromiso con el derecho internacional robustece el capital diplomático que permite mantener vivo el reclamo y elevar el costo político de la indiferencia británica.
Hay otro aspecto igualmente importante. Las Naciones Unidas no solo exhortan a la Argentina y al Reino Unido a negociar. Desde la Resolución 31/49 en adelante solicitaron expresamente que ambas partes se abstengan de introducir modificaciones unilaterales mientras la disputa permanezca sin resolución. El sentido de ese mandato es inapelable. Ninguna de las partes puede aprovechar la situación para consolidar posiciones de hecho o disponer de recursos cuya titularidad sigue siendo objeto de una controversia.
Sin embargo, el Reino Unido ha persistido durante décadas en desconocer ese llamado mediante la exploración y explotación de recursos naturales, el otorgamiento de licencias y el mantenimiento de una presencia militar desproporcionada.
La Argentina ha respondido estas afrentas con la misma coherencia con la que sostiene su posición diplomática. Nuestra legislación prohíbe la exploración y explotación de hidrocarburos en la plataforma continental argentina sin la autorización de las autoridades argentinas y prevé sanciones para quienes participen de esas actividades.
Esa decisión busca proteger recursos que pertenecen a todos los argentinos y cuya utilización solo podrá definirse plenamente cuando la disputa encuentre una solución l derecho. Resguardar nuestros recursos naturales también significa defender una parte esencial del patrimonio de la Nación.
La magnitud del despliegue militar británico resulta particularmente elocuente. En las islas residen alrededor de tres mil personas y permanecen desplegados aproximadamente mil doscientos efectivos británicos. Esa proporción exhibe el carácter táctico de la ocupación. Malvinas no es, para el Reino Unido, expresión de su identidad. Constituye un enclave estratégico desde el cual preserva intereses militares, económicos y geopolíticos en una de las regiones más relevantes del hemisferio sur. La Argentina mantiene intacta su vocación negociadora. Estoy convencido de que la solución será pacífica, por la vía diplomática y l derecho internacional”
Asimismo, una de las manifestaciones más evidentes del incumplimiento de ese mandato internacional se observa en el proyecto Sea Lion. En diciembre de 2025, Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Development and Production Limited anunciaron una pretendida decisión final de inversión para desarrollar ese yacimiento, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, sobre la base de licencias apócrifas emitidas por autoridades ilegítimas. Cada acto unilateral británico confirma que la controversia permanece abierta. Cada declaración y resolución internacional recuerda cuál es el único camino para resolverla.
La Argentina rechazó esa acción unilateral, reservó todos sus derechos y dejó claro que quienes intervengan o faciliten actividades ilegales en áreas bajo disputa se exponen a sanciones administrativas, penales y a otras medidas en jurisdicciones nacionales e internacionales. Preservar nuestra integridad territorial también significa proteger la proyección oceánica de la Argentina.
Una causa que nos trasciende
Malvinas también vive en la memoria de nuestros veteranos, en las familias de los caídos y en cada hogar argentino donde esa palabra se pronuncia con respeto. Ellos le dieron a esta causa un contenido moral que ningún funcionario puede olvidar. Cada avance diplomático que alcanzamos también honra ese legado. Su entrega nos exige conducta pública y una política exterior a la altura de su ejemplo.
Por eso seguiremos. Estaremos presentes en Naciones Unidas, en la OEA, en cada foro multilateral y en cada conversación bilateral donde resulte necesario defender nuestros derechos. Responderemos sin ambigüedad frente a cada acto unilateral, independientemente de su naturaleza. Lo haremos con firmeza y guiados por la convicción de que las causas justas requieren paciencia estratégica, unidad nacional y perseverancia.
La Argentina mantiene intacta su vocación negociadora. Estoy convencido de que la solución será pacífica, por la vía diplomática y l derecho internacional. Esa disposición convive con una certeza inalterable. Nuestro reclamo no prescribe, no se resigna y no se abandona.
Malvinas es historia, territorio, mar, memoria y destino. Es una promesa entre generaciones. Es la voz de una Nación que sabe esperar sin renunciar y sabe reclamar sin claudicar.
Cada día renuevo ese mandato con la conciencia de que pocas responsabilidades pueden honrar más a un Canciller que llevar la voz de esta causa justa al mundo y defenderla con la misma firmeza con la que la abrazan millones de compatriotas. Allí reside uno de los mayores honores y compromisos que puede asumir un argentino. Ese es mi compromiso.
Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas.
El autor es ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina
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POLITICA
La Embajada de Francia declaró “persona no grata” a la vicegobernadora de Mendoza por un posteo contra la selección francesa: “Equipo africano”

La Embajada de Francia en Argentina declaró “persona no grata” a la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, luego de un mensaje publicado en redes sociales en el que calificó al seleccionado francés como un “equipo africano flojo de modales” y cuestionó al delantero Kylian Mbappé.
La polémica comenzó con un posteo de Casado en la red social X durante el partido entre Francia y Paraguay por los octavos de final del Mundial. “Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappé”, escribió la dirigente mendocina, alineada con el Gobierno de Javier Milei.
El mensaje generó una ola de críticas y escaló hasta convertirse en un conflicto diplomático entre la funcionaria provincial y la representación francesa en el país.
La controversia aumentó con el correr del tiempo y derivó en una postura más dura por parte de la Embajada de Francia en Argentina.
Además, desde la representación diplomática señalaron que ningún funcionario francés participará de reuniones con el Gobierno de Mendoza si la vicegobernadora está presente.
La respuesta del embajador de Francia
El embajador francés en Argentina, Romain Nadal, cuestionó los dichos de Casado y remarcó la postura de su país frente a expresiones consideradas discriminatorias.
“El racismo no es una opinión, es un delito. No hay lugar para el racismo en la cooperación franco-argentina”, afirmó Nadal.
Desde la Embajada aclararon que la medida no implica, por el momento, una prohibición para que Casado pueda viajar a Francia.
La defensa de Hebe Casado tras la polémica
Luego de las críticas, la vicegobernadora mendocina defendió sus dichos y aseguró que su comentario se enmarcaba en el “folklore futbolero”.
“El que no lo entiende de esa forma es porque debe tener algún problema no resuelto”, sostuvo en declaraciones a medios mendocinos.
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Casado también reclamó que le expliquen “dónde hubo discriminación” en su mensaje y cuestionó que se interpretara la referencia a África como un insulto.
“No le veo la parte racista al comentario. Si alguien lo toma como racista es porque considera a los africanos algo inferior. Yo no lo considero inferior”, afirmó durante una entrevista radial.
La dirigente agregó que, a su entender, quienes consideran ofensiva la expresión son quienes tienen una mirada discriminatoria sobre África.
El posteo sobre la selección francesa que generó más cuestionamientos
Además del mensaje contra el equipo francés, Casado compartió una publicación que afirmaba que Francia es “la selección de África” y mostraba un listado de jugadores que supuestamente no habrían nacido en el país.
La publicación buscaba cuestionar la composición del plantel francés, aunque los datos difundidos fueron señalados como incorrectos. De los integrantes del equipo galo, solo algunos jugadores nacieron fuera de Francia, entre ellos Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba.
El historial de polémicas de Hebe Casado
No es la primera vez que la vicegobernadora mendocina queda envuelta en una controversia por sus declaraciones públicas.
Casado, médica de profesión y dirigente que pasó del PRO a La Libertad Avanza, también fue cuestionada en 2025 cuando afirmó que algunas carreras universitarias eran “hobbies” y criticó el financiamiento estatal de propuestas académicas sin “salida laboral”.
En 2021, durante la pandemia de coronavirus, había generado otra polémica al publicar un mensaje en el que expresó su deseo de que el entonces presidente Alberto Fernández contagiara a la vicepresidenta Cristina Kirchner luego de haber dado positivo de Covid-19.
Francia, Mundial 2026, Racismo, Diplomacia
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