ECONOMIA
Caída un gigante lácteo: presunto vaciamiento y fraude, 3.800 cheques sin fondos y parálisis total

El vaivén que atraviesa el segmento lácteo se ha vuelto una constante a lo largo de la gestión presidencial de Javier Milei. El alza de costos operativos, el sobrestock y la merma del consumo interno, son variables que vienen haciendo mella en la mayoría de las compañías del sector, que experimentan situaciones de rojo comercial, como en el caso de La Serenísima, o directamente caen en la quiebra, como sucedió con SanCor. La excepción parece ser La Suipachense, que pasó del derrumbe absoluto al resurgimiento en cuestión de pocos meses. Pero las complicaciones predominan entre las lecheras y una muestra es lo que ocurre con Lácteos Verónica, que suma 4 meses sin cubrir los salarios completos de sus 700 empleados, mantiene paralizadas todas sus plantas en Santa Fe, y sus dueños, la familia Espiñeira, enfrentan graves acusaciones por parte de trabajadores y dirigentes políticos.
Hoy por hoy, los propietarios de Lácteos Verónica mantienen frenada por completo la actividad de sus plantas en Suardi, Lehmann y Clason, todas localidades de Santa Fe.
En línea con eso, Leandro Gastaldi, actual intendente de Suardi, recientemente cargó duro contra los dueños de la lechera declarando que el freno actual de la lechera fue programado con una anticipación de al menos dos años.
«Ya antes de asumir sabíamos que nos íbamos a enfrentar a esta problemática. Es un conflicto que se viene hablando desde hace dos años«, aseguró, en dichos a LT9.
«Con el diario del lunes, creo que fue una empresa que estuvo programando esto para salir lo más ileso posible, pero jodiendo a mucha gente en el camino», añadió. El mandatario municipal aseguró que, por efecto del freno en la actividad de Lácteos Verónica, sólo en Suardi dejaron de circular alrededor de $220 millones mensuales.
Al mismo tiempo, Gastaldi expuso que los propietarios de Lácteos Verónica también llevan tiempo rechazando a potenciales interesados en su estructura productiva. «Hubo oferentes interesados, como la firma Bresialat, que ofrecían el dinero real por el que estaban tasadas las plantas, pero a todos se les dijo que no», destacó.
«Si no vendieron antes sin conflicto, ¿por qué lo harían ahora? La vía es exigir la venta o avanzar hacia una expropiación por el término de dos años bajo una forma de alquiler», concluyó.
Buscan activar investigaciones contra los dueños de Lácteos Verónica
En días recientes, Gastaldi participó de una reunión con otros intendentes de localidades también impactadas por la situación de Lácteos Verónica de la que además tomaron parte los senadores provinciales Felipe Michlig y Alcides Calvo.
De la mesa de trabajo también participaron el ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, el secretario de Lechería, Carlos De Lorenzi, así como también representantes de los productores afectados y equipos de abogados.
De acuerdo a medios locales, el encuentro, que sumó a más de 30 participantes, dejó definiciones contundentes sobre los pasos judiciales a seguir frente a la paralización de las plantas de la firma.
«La principal novedad de la reunión radica en el acuerdo unánime de centralizar todas las demandas penales existentes en una sola causa judicial, con el objetivo de otorgarle mayor fuerza al reclamo colectivo», se indicó.
Al mismo tiempo, los participantes coincidieron en que existen elementos suficientes para avanzar con firmeza en la Justicia penal. Y anticiparon que pondrán esfuerzos para acceder a la información de todos los traspasos y movimientos financieros de la firma.
«Según se denunció en el encuentro, los propietarios vendrían vaciando la empresa desde hace dos años, desviando sistemáticamente capitales hacia ‘Becerra’, otra línea comercial que pertenece a la misma firma», precisaron las fuentes.
Al mismo tiempo, quienes tomaron parte de la reunión coincidieron en que buscarán sentar bases jurídicas «para que, en el futuro, el Estado o las partes afectadas tengan la facultad de expropiar la empresa, garantizando así que las plantas puedan volver a estar operativas».
Lácteos Verónica y una deuda sideral
Por estos días, Lácteos Verónica acumula cuatro meses sin pagar de forma completa los haberes de sus 700 empleados. Al mismo tiempo, sus trabajadores afirman que la firma cortó los aportes patronales y jubilatorios, y que ya no disponen de obra social.
Por el lado de los proveedores, la situación también es dramática: cerca de 150 productores de leche de la provincia de Santa Fe se unieron recientemente para reclamar el pago de mercadería entregada y nunca abonada.
Se estima que sólo con ese grupo de tamberos la deuda que mantiene Lácteos Verónica se ubica en torno a los 60 millones de dólares.
En cuanto a la situación de la deuda bancaria de la compañía, iProfesional constató en el registro del Banco Central (BCRA) que la empresa acumula 3.887 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem que supera los 14.000 millones de pesos.
Además, Lácteos Verónica debe miles y miles de pesos a entidades de crédito como Catalinas, Credibel y Trend Capital. También posee deudas con los bancos Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro, entre otros.
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ECONOMIA
¿Frontera o standalone?: un dato financiero clave para la economía argentina comenzará a definirse desde mañana

Los próximos días serán decisivos para el proceso de recalificación Morgan Stanley Capital International (MSCI) de la Argentina, con dos evaluaciones clave: el 18 de junio se publicará el resultado del Market Accessibility Review y el 23 de junio tendrá lugar el Market Classification Review. Ambos eventos son determinantes para un eventual recalificación del país según estimaciones de MSCI.
La economía nacional se encuentra actualmente en el escalón más bajo de la clasificación: “Standalone Market”, una categoría que comparte con países en crisis o de baja visibilidad financiera como Panamá, Jamaica y Trinidad y Tobago, en la región, y también Malta, Bosnia, Palestina, Nigeria, Zimbabue, Líbano y Ucrania.
Así, desde hoy se analizarán los avances en accesibilidad al mercado y el 23 se evaluará si corresponde avanzar con la consulta pública para un potencial cambio de estatus. Cumplir los criterios técnicos y obtener una opinión favorable de la comunidad inversora serían pasos previos a una posible reclasificación, que podría impulsar la llegada de inversiones y modificar la percepción de riesgo sobre Argentina.
El procedimiento que aplica MSCI para revisar la categoría de un mercado es exhaustivo y se basa en criterios técnicos y de accesibilidad. El objetivo es que Argentina vuelva a ser “mercado emergente” –como Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, en la región–, pero para eso debe acreditar mejoras en el acceso para inversores extranjeros, el marco regulatorio, la liquidez y la capitalización de sus empresas. El país aún mantiene el cepo a las empresas y, además, en el medio hay otra calificación: “mercado de frontera”.
El análisis de accesibilidad contempla cinco pilares: apertura a la propiedad extranjera, libertad de flujos de capital, solidez del marco normativo, infraestructura y estabilidad institucional. La opinión de la comunidad inversora global resulta clave en la decisión de un eventual ascenso de categoría.
El Market Accessibility Review, programado para mañana, mostrará qué limitaciones regulatorias persisten y dónde hubo avances recientes. Por su parte, el Market Classification Review, de la semana que viene, podría dar inicio al proceso formal de consulta, habitual antes de cualquier cambio de clasificación, que suele extenderse entre 12 y 18 meses.
La posibilidad de una reclasificación, o al menos de avanzar hacia ella, implicaría que una gran cantidad de fondos de inversión empezarían a adaptar su portafolio a la presencia de Argentina en los índices. Por ejemplo, como destacó Infobae, días atrás, se estima que en una posible reclasificación como mercado fronterizo el mercado local ocuparía cerca de un 5% del total a invertir.
Desde 2021, la Argentina mantiene la categoría de “mercado aislado” tras las medidas de control cambiario y de capital adoptadas al final de la gestión anterior, situación que motivó la degradación por parte de MSCI. Según Morgan Stanley Research, en 2025 el organismo reconoció avances destacados, como la liberalización parcial del tipo de cambio y la posibilidad de repatriar dividendos obtenidos desde el 1 de enero de 2025.
Pese a las reformas, Morgan Stanley Research advierte que persisten restricciones relevantes para los grandes fondos: límites a la propiedad extranjera, obstáculos regulatorios, problemas de acceso a la información y a la documentación del mercado, y la ausencia de un mercado eficiente de divisas offshore. También se mantienen dificultades para transferir y liquidar acciones fuera del mercado oficial, lo que afecta la operatividad de inversores internacionales.
Una eventual reclasificación del país, como ocurrió con Fitch Ratings y Standard & Poor’s en las últimas semanas, podría derivar en flujos de inversión hacia acciones argentinas, lo que daría mayor liquidez y visibilidad a empresas locales.
A la vez, esta decisión sería interpretada como una señal de confianza internacional en la estabilidad y las reformas económicas del país, facilitando el acceso a financiamiento y mejorando la percepción de riesgo argentino frente a los mercados globales.
Asia / Pacific,SINGAPORE
ECONOMIA
Morgan Stanley: «Argentina implementó reformas, pero el upgrade será en 2027 o 2028»

Los próximos días serán clave para el mercado argentino. El 23 de junio, MSCI (Morgan Stanley Capital International) dará a conocer su revisión anual de clasificación de mercados y los inversores esperaban que Argentina vuelva a ingresar en el radar para una futura mejora de categoría. Sin embargo, en la City prevalece la cautela: el consenso es que el país difícilmente reciba un ascenso inmediato y que, en el mejor de los casos, recién ingrese en un proceso de consulta que podría desembocar en una reclasificación entre fines de 2027 y 2028.
Esa visión fue reforzada por el propio Morgan Stanley. En su último Informe de Accesibilidad al Mercado, el gigante de Wall Street sostuvo que «Argentina ha implementado reformas que han mejorado su posición para un posible upgrade en el índice MSCI de Mercados Emergentes, pero creemos que esto probablemente se concrete a finales de 2027 o en 2028″.
Morgan Stanley reconoció que Argentina avanzó en la liberalización del cepo y la repatriación de dividendos, pero agregó: «Sin embargo, persisten las restricciones para los inversores institucionales extranjeros, así como las limitaciones en el acceso a los datos bursátiles y a la información en diferentes idiomas».
En ese marco, creen que MSCI valore probablemente la continuidad de la política de reformas, pero señala que «otros indicadores no han mostrado una mejora significativa en los últimos 12 meses».
«Si Argentina logra la mejora, estimamos una entrada de capitales por US$ 4.500 millones en acciones locales (YPF, GGAL, VIST, BMA, PAM, TGS). La gran mayoría provendría de los aproximadamente u$s1,5 billones en activos bajo gestión (AUM) que toman como referencia el índice MSCI de Mercados Emergentes (tanto de gestores activos como pasivos)», agregó Morgan Stanley.
«Mantenemos una sobreponderación en Argentina, con una marcada preferencia por el sector energético. Las acciones argentinas están fuertemente sesgadas hacia el petróleo (aproximadamente el 50% del MSCI Argentina actual), lo que ha impulsado las ganancias en los últimos tiempos. Un crecimiento generalizado de las ganancias y la inversión podría ser un catalizador clave. Como referencia, los flujos globales hacia los mercados emergentes (la parte latinoamericana) han sido equivalentes a aproximadamente el 6% de la inversión total en Latinoamérica», subrayó el gigante norteamericano.
Incluso, Morgan Stanley calculó que una eventual mejora de categoría podría generar ingresos por alrededor de u$s4.500 millones hacia las acciones argentinas, impulsados por fondos que siguen el índice de Mercados Emergentes. Sin embargo, también alertó que un escenario de reclasificación hacia la categoría «Frontera», en lugar de Emergente, podría ser recibido negativamente por el mercado debido al escaso volumen de activos que replican ese benchmark.
La mayoría de los analistas consultados por iProfesional se está alineando con el diagnóstico de Morgan Stanley: lo más probable es que Argentina sea incorporada ahora a una instancia de revisión u observación, sin un ascenso automático desde la actual categoría «Standalone» hacia «Emergente». El principal obstáculo sigue siendo la existencia de restricciones cambiarias para empresas e inversores institucionales, un punto que MSCI históricamente considera determinante para evaluar la accesibilidad de cada mercado.
A ello se suma otro factor que los grandes fondos internacionales siguen de cerca: la continuidad del rumbo económico más allá de las elecciones presidenciales de 2027. En otras palabras, el mercado no sólo busca señales de apertura financiera, sino también garantías de que las reformas implementadas durante la gestión de Javier Milei tendrán estabilidad en el tiempo.
Qué impacto tendría ser considerado «Mercado Emergente» por MSCI
Como repaso histórico, en 2009, la Argentina había sido degradada a Mercado «Fronterizo» debido a las restricciones cambiarias, para luego ser promovida a Mercado «Emergente» en 2018, bajo la administración de Mauricio Macri. Pero las turbulencias que hubo en el final de dicha gestión, los fuertes controles de capitales y el cepo cambiario que se implementaron, generaron que desde junio de 2021 hasta ahora la Argentina fuera degradada a la categoría de Mercado «Standalone» (o independiente) en los índices del MSCI.
«La eventual reincorporación a la categoría de Mercado ‘Emergente’ implicaría una serie de efectos positivos para el país», indica Ignacio Rosenfeld, analista de mercado y experto en valuación de empresas. En este sentido, las tres ventajas que enumera el experto que trae una mejora en la calificación son:
- Mayor flujo de inversiones por desaparición de trabas estatutarias
- Revalorización de activos por la mayor llegada de capitales
- Baja del costo del financiamiento por el descenso en el Riesgo País, que hoy se ubica en 430 puntos, «habiendo bajado casi un 80% en lo que va de la gestión Milei», dice Rosenfeld
«Más allá de las probabilidades, lo importante es lo que implica. Una mejora en la clasificación sería una señal de normalización financiera que le permitiría a Argentina volver a formar parte de los índices que siguen los grandes fondos globales y ampliar el universo de potenciales inversores. Pasar a ser ‘Emergente’ significa entrar en el universo de inversión de miles de administradores de cartera que hoy, directamente, no miran al país», concluyen desde el equipo de Research de Cocos.
Otro dato a tener en cuenta es que días atrás se sumaron otras noticias positivas para la Argentina, como las mejoras en las calificaciones de la deuda soberana. «La suba de la calificación crediticia de la deuda soberana por parte de las agencias S&P Global y Fitch Ratings es una excelente noticia que comprime en los últimos días los rendimientos de los bonos, llevando el Riesgo País al entorno de los 430 puntos», afirma Juan Diedrichs, asesor de Inversiones en Capital Markets.
Analistas de la City coinciden con el gigante de Wall Street: hay que esperar
Para anticipar qué puede determinar MSCI con Argentina, iProfesional consultó con diferentes analistas de la City, entre los cuales la mayoría considera que este año no habrá novedades.
«Lo más probable, en nuestra opinión, es que MSCI no tome decisiones sobre Argentina en esta oportunidad. Lo vemos con mayores chances para el año que viene. Sin embargo, hay una posibilidad de que ya se lance el proceso de consulta para la eventual reclasificación a emergente. Los controles de capitales residuales que aplican al ‘hot money’ son el principal impedimento para una promoción inmediata», resume Ezequiel Fernández, director de Research Corporativo en Balanz.
En ello coincide Diedrichs: «No lo veo posible; todavía tenemos restricciones cambiarias que impiden el libre movimiento de capitales por parte de inversores institucionales como también de empresas. Recordemos que las restricciones cambiarias están acompañadas de medidas dentro del mercado de capitales que impiden el cruce de operación de compra y/o venta de activos en distintas monedas para personas jurídicas y/o físicas que quieren acceder al MULC. Es decir, tenemos cepo cambiario. Esto no quita que el MSCI dé señales alentadoras hacia el futuro, como la apertura de un período de consultas de evaluación del país».
También Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil, pronostica un panorama similar: «Mientras todavía haya cepo, aunque sea muy liviano, es muy difícil que nos pasen a emergentes porque es requisito para alcanzar esa categoría tener movilidad de capitales. En el mejor de los casos, nos pueden poner en consulta para subirnos el año que viene a la categoría de ‘Advanced FM’, que es una subcategoría inmediatamente inferior».
En la misma línea, Lautaro Herrera, analista de Research de PPI, suma: «Creería que el ascenso directo a emergente, en esta revisión, es difícil, principalmente porque MSCI todavía puede marcar temas de accesibilidad para inversores extranjeros y algunas restricciones operativas/cambiarias que todavía existen. Dicho eso, tampoco lo descartaría del todo, porque Argentina viene con mejoras claras en activos, macro y percepción internacional«.
Incluso, según José Bano, economista y analista financiero, puede darse una situación particular: «El proceso no es directo: primero se ingresa a una lista de observación por un año y la decisión final está sujeta al cumplimiento de condiciones, en un período que coincidirá con el ruido político previo a las elecciones. Por eso, en el transcurso de ese año pueden pasar cosas que hagan que luego no te suban nada a emergente, porque no se dan esas condiciones esperadas en el mercado local».
Las proyecciones de los analistas para la reclasificación en 2027 y 2028
De esta manera, la mayoría prevé que el «salto» de categoría será el año que viene, como mínimo. «Por eso, más que un salto pleno ahora, esperaría alguna señal positiva o un paso intermedio, que igual podría ser bien tomado por el mercado», destaca Herrera.
Al respecto, Gustavo Neffa, economista y director de Research for Traders (RfT), suma: «Este año no, sino que creo que el año que viene va a ser reclasificada, pero el período de consultas tiene que definirse primero si Argentina entra este jueves en la lista, y el 23 de junio arranca el período de consultas para que después sea para septiembre, más o menos, clasificado como emergente. Ojo, por más que incluyan a la Argentina en el período de consultas, no significa que vaya a ser reclasificada como emergente. Y el año que viene tiene más probabilidades».
A estas opiniones agrega Mariano Ortiz Villafañe, economista jefe de Aldazabal y Cía: «Vemos una buena probabilidad de que, como parte de su revisión anual de junio, MSCI decida lanzar el proceso de consulta para evaluar una reclasificación de Argentina a mercado emergente. En ese caso, pensamos que el upgrade se terminaría dando. En términos de plazos, si bien existe flexibilidad, imaginamos que la decisión final tomaría varios meses. Luego de la decisión, se fijaría un plazo adicional para su entrada en vigencia, con lo cual pensamos que la efectiva incorporación de Argentina al índice de Emergentes podría darse recién en 2028«.
Finalmente, Auxtin Maquieyra, gerente comercial de Sailing Inversiones, indica que, de cara a la revisión de clasificación de mercados de MSCI del próximo 23 de junio, «creemos que Argentina tiene posibilidades concretas de ser incluida nuevamente en la lista de observación para un eventual ascenso a mercado Emergente, aunque vemos menos probable una reclasificación inmediata».
El principal argumento a favor que destaca es la «fuerte normalización macroeconómica» observada en el último año, con una marcada reducción de la inflación, mejoras en el frente fiscal y una gradual flexibilización de las restricciones cambiarias que, históricamente, fueron uno de los principales obstáculos para los inversores internacionales.
Sin embargo, aclara los mismos argumentos de sus colegas que siembran dudas: «MSCI suele poner especial énfasis en la accesibilidad y replicabilidad del mercado para inversores extranjeros. Si bien las condiciones han mejorado significativamente, todavía existe cierta cautela respecto de la estabilidad y permanencia de las reformas implementadas, especialmente en materia cambiaria y de libre movilidad de capitales. Por ello, el escenario que consideramos más probable es una mejora en la evaluación cualitativa del país y, eventualmente, su incorporación a una instancia previa de observación antes de una reclasificación definitiva», subraya Maquieyra.
En términos de mercado, la expectativa de un eventual regreso al universo Emergente ya comenzó a reflejarse parcialmente en la compresión del riesgo país y en el desempeño de las acciones argentinas. Por eso, más allá de la calificación a Emergente, el factor determinante para los inversores seguirá siendo la consolidación del programa económico y la continuidad del proceso de normalización financiera.
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ECONOMIA
El BID aprobó una garantía de USD 550 millones a la Argentina para pagar la deuda

El Directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una garantía de hasta USD 550 millones para fortalecer las políticas de seguridad y justicia en la Argentina y mejorar el acceso del país a los mercados de capitales.
Esta medida representa la primera vez que el BID otorga una garantía de este tipo al país sudamericano, según informó el organismo internacional.
De acuerdo con el comunicado oficial, la garantía permitirá al país movilizar USD 1.200 millones en financiamiento privado. Este ingreso facilitará la llegada de recursos internacionales, en sintonía con los objetivos del plan de sostenibilidad fiscal pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El BID explicó que el apoyo busca “mejorar el acceso a los mercados internacionales de capital, en línea con los objetivos del plan de sostenibilidad fiscal acordado con el FMI”.
El financiamiento se destinará al programa de Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (PROSEJUS), un conjunto de reformas impulsadas por el Gobierno argentino para enfrentar los delitos vinculados a organizaciones criminales. El proyecto pretende “fortalecer la capacidad del sistema de seguridad y justicia del país para aumentar la efectividad de la persecución penal, la investigación criminal, y la recuperación de activos de origen ilícito”, según consta en el comunicado del BID.

En el marco de la Alianza por la Seguridad, la Justicia y el Desarrollo, el proyecto incluye un enfoque integral y un programa basado en resultados. El objetivo es potenciar las capacidades de las fuerzas federales de seguridad y mejorar la investigación e inteligencia criminal. El BID subrayó que “el costo directo del crimen y la violencia en el país se estima en 3,9% del PIB, superando el promedio regional”.
La garantía confirmada este miércoles ya había sido anticipada en abril, cuando el Grupo BID proyectó un esquema de asistencia para la Argentina que podría superar los USD 7.200 millones durante 2026. Ese monto incluye más de USD 5.000 millones en operaciones con el sector público, entre las que se contaba la garantía ahora aprobada, además de un aporte adicional de BID Invest, el brazo de financiamiento privado del grupo, que estima movilizar inversiones por alrededor de USD 2.200 millones a lo largo del año.
El esquema anunciado en abril implicó un aumento respecto del año anterior, cuando el Grupo BID había aprobado operaciones por cerca de USD 5.000 millones en total. En ese momento, el presidente del organismo, Ilan Goldfajn, había señalado que la entidad acompañaría el proceso argentino “apoyando reformas, movilizando inversión privada y desarrollando la infraestructura necesaria para sostener el crecimiento”. La aprobación final de cada tramo del paquete quedó sujeta, en su momento, a la decisión de los directorios de los distintos organismos que integran el grupo, paso que se fue cumpliendo de manera escalonada en las últimas semanas.
El anuncio del BID llegó un día después de que el Banco Mundial y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) aprobaran un paquete de garantías por USD 2.000 millones para la Argentina, orientado a cubrir el 95% de los pagos del servicio de la deuda de un nuevo préstamo comercial, con un plazo de seis años y un período de gracia de tres años.
Ambas decisiones se dieron en un contexto de baja del riesgo país, que pasó de los 520 puntos básicos registrados en abril a 425 puntos básicos al cierre del lunes, el nivel más bajo de los últimos ocho años. La mejora se explica, entre otros factores, por la suba de la calificación de la deuda argentina por parte de Standard & Poor’s, que pasó de CCC+ a B-, y por el acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. La vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, sostuvo que “esta innovadora estructura de garantías contribuye a facilitar el regreso del país a los mercados internacionales”.
Las garantías de organismos multilaterales forman parte de la estrategia financiera que el equipo económico presentó ante el FMI para cerrar el programa correspondiente a este año. El viceministro de Economía, José Luis Daza, había explicado semanas atrás que esa estrategia contemplaba préstamos respaldados por garantías del BID, el Banco Mundial, MIGA y, posiblemente, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). Según trascendió, el CAF podría sumar a fines de julio una garantía adicional de entre USD 250 y USD 500 millones, lo que completaría el esquema de respaldo multilateral previsto para 2026.
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