CHIMENTOS
Cecilia Ce, la sexóloga que revolucionó las redes y arrasa con su unipersonal: “Arranqué sin saber nada de actuación”

La sexóloga se encuentra presentando su unipersonal en Paseo La Plaza y se prepara para la gira por el país (Video: Prensa)
Desde su estreno en enero de 2026, Cecilia Ce, más conocida como la Lic. Ce, viene agotando funciones en el Paseo La Plaza con Encendé tu motor, su nuevo espectáculo, y la temporada sobre la emblemática calle Corrientes se extenderá hasta el 1 de mayo antes de dar inicio a una esperada gira nacional e internacional. El unipersonal, que llega tras el éxito arrollador de Beer & Sex Night —un show que durante cinco años llenó salas en Buenos Aires y llevó a la sexóloga de gira por Argentina, España, Uruguay y Chile—, propone un viaje lúcido, hilarante y profundamente caluroso por el mundo del sexo, el deseo y los vínculos.
Con una combinación única de humor, datos científicos y sensibilidad clínica, la sexóloga transforma el escenario en un “taller mecánico emocional” con su nuevo unipersonal Enciende tu motor, invitando a cada espectador a descubrir cómo funciona su propio motor: qué lo enciende, qué lo frena y qué lo conduce al placer real. El espectáculo sortea las curvas del humor y la realidad con una pregunta central: ¿Cómo vivimos el deseo? En ese recorrido, desarma mitos, cuestiona mandatos y habilita una mirada más libre y amorosa sobre la sexualidad.
Luego de los dos shows que tiene en Paseo la Plaza la licenciada se tomará un breve descanso y luego saldrá de gira por el país y en sus redes sociales está disponible toda la información para asistir a los shows. En diálogo con Teleshow, la licenciada repasa el fenómeno de su nueva obra, las reacciones del público y el desafío de poner en escena temas que todavía generan incomodidad y debate.
—¿Por qué se te ocurrió empezar a hacer contenido en redes? Porque vos venís del lado de la academia, del consultorio. ¿Cómo fue ese paso?
—Sí, pensá que hago contenido desde 2017, fui de las primeras. Empecé porque mi hermana mayor, que vivía en ese momento en San Pablo, me dijo: ‘Acá en Brasil hay muchos perfiles profesionales en Instagram’. Y pensé que podía ser una manera de hablar, y creo que también buscaba que me lleguen pacientes. Lo que pasó después fue que en el consultorio todos los pacientes me preguntaban lo mismo y era información que necesitaban entonces, pensé: ‘Esta información tiene que llegar a más gente y que no tengan que pagar una consulta’. Ahí empecé a subir el contenido que compartía en el consultorio para que le llegue a la gente. Y eso empezó a crecer, y bueno, acá estamos.
—Después de dar el paso de estar en las redes decidiste hacer teatro
—No fue nada planificado. Jamás dije: ‘Quiero escribir un libro, quiero ser influencer, quiero ser comunicadora, quiero hacer teatro’. El libro me llegó porque me escribieron de Planeta y Beer & Sex arrancó porque un chico en redes me propuso juntarnos a tomar una cerveza y hablar de sexo y lo tomé, la gente me dijo ‘si’, y armé un Beer & Sex para cuarenta personas en un bar, después vino la pandemia, los bares cerraban, y dije: ‘Bueno, teatro’. Arranqué teatro sin saber nada de actuación, nunca había pisado un escenario.
—¿Y cómo fue ese primer escenario?
—Aprendí a hacerlo con la práctica. Siempre digo que la motivación tiene que ser más grande que el miedo, me motiva más lo que hago que el miedo que me da, porque me da miedo todo, pero lo hago igual. En 2019 hice una charla TED en Rosario para diez mil personas. Ahí me puse una coach, que sigo teniendo, y práctica. Hacerlo.
—Te desenvolves con mucha naturalidad en el escenario, el público te hace preguntas, reaccionás, devolvés, hacés chistes
—Amo, pero es algo natural. No tengo formación, no soy standupera ni hago improvisación. Es como el atleta que compite y, en ese momento, la cabeza responde bajo estrés.
—¿Cómo nace la idea de cambiar el show y pasar a Enciendé tu motor?
—En realidad solo hubo un espectáculo anterior que estuvo cinco años en cartel. Era muy del contenido de mi primer libro. Llegó un momento en que me aburrí, sentí que tenía que comunicar otra cosa, evolucionar en el contenido. Así se cerró una etapa y este nuevo show está mucho más cerca de mi último libro. Quería algo más profundo, con distintos momentos, que no sea cien por ciento humor, aunque sigue siendo bastante, pero que me desarrolle más y tenga más recursos.

—Es una ESI con humor. Tocás temas tabú que no todos se animan.
—Sí, me gusta. Una chica me dijo: ‘Educa, entretiene y hotea’. Me parece una buena definición: todo lo que quiero.
—¿Qué tanto depende el show del público?
—No sé qué porcentaje, pero le doy lugar al público. Hay un segmento pensado para la interacción. Eso lo tomé de los standuperos, especialmente de Lucho Mellera. Sirve para subirlo a redes, porque si subo contenido de guion me lo quemo. La parte interactiva es diferente siempre, y la uso para mostrarlo. Si tengo poco tiempo, abro menos preguntas. Eso lo voy midiendo.
—¿Cómo fue el armado del guion?
—Lo escribí el año pasado. Siempre pienso en el mensaje central, acá era entender lo propio y lo diferente, la aceptación. Quería meter el modelo de frenos y aceleradores, que uso mucho en la clínica, y algo de estimulación porque es lo que la gente quiere. Escribo los borradores, y de cada charla tomó lo que funciona, lo que hace reír, y lo incorporo. Luego me siento y lo escribo. El proceso creativo es muy lindo, te vienen ideas todo el tiempo: en el auto, al dormir. Por ejemplo, la meditación de Messi se me ocurrió yendo a dormir. Tengo un equipo. Ensayo, ensayo, meme, meme, ¿qué ponemos acá? La pantalla ya es espontánea también. Hubo ensayo previo y después es arriba del escenario. A veces no sé qué viene, a veces sí, pero soy muy de lo espontáneo.
—¿Por qué no subís al público a contar sus problemas como hacían otros shows?
—Nunca lo hice. Eso lo hacía (Alessandra) Rampolla con Jey Mamón. Fui a verla y me dio mucha incomodidad, porque la gente contaba sus problemas y lo usaban para hacer chistes. Yo no voy a hacer eso. Sí, a veces alguien cuenta espontáneamente, pero ahora solo subo a alguien para el segmento de “garganta profunda”, quien quiere. Siempre aclaro que nadie va a subir a contar sus problemas porque como espectadora me muero de vergüenza.

—¿Diferenciás la licenciada de redes de la de consultorio?
—No. Me pasa que la gente me consulta en cualquier lado. El fin de semana me fui a un spa y respondí tres consultas. Cómo psicóloga la gente te suele tirar algo, imaginate como sexóloga, donde voy, alquiló un departamento y la dueña me hace una pregunta, voy a un curso de cocina y la chica me dice nada, voy a pádel y me dicen algo.
—¿No te molesta?
—No, no tengo problema con eso
—El otro día estuviste en Infobae en Vivo y hablaste del sexo virtual y de la “falta” de sexo en las nuevas generaciones ¿Por qué creés que tienen menos sexo o eligen no tenerlo?
—Algunas eligen, porque hoy podemos elegir, creo que hay muchas variables, nos faltan datos, eso también está bueno decirlo, si alguien quiere financiar una investigación yo estoy disponible. Esto lo está diciendo todo el mundo, pero nadie tiene los datos, lo escuchamos, lo sabemos, pero no está la investigación. Pero pasan muchas cosas al mismo tiempo: postpandemia, problemas de salud mental, problemas económicos. Tenes las parejas de treinta, cuarenta que no tienen sexo porque no dan más, llegan a casa agotados. Después tenés a la gente sola que no tiene sexo porque no se vinculan, porque no llega a una cita porque están agotados, porque los vínculos son cada vez más difíciles, interactuar por una red. Hoy vas a un boliche y nadie te encara, pero después lo hace por Instagram, eso agota. Después están los chicos que demoran el ingreso sexual porque se vinculan menos, porque los adolescentes pasan más tiempo adentro de casa. Los chicos tienen problemas de salud mental que deberían ser tema de agenda: suicidios, trastornos de alimentación, ansiedad, pornografía. Tenes una cita, sale mal y estás en Twitter siendo viral, hay algo muy tremendo que es el miedo a la burla, bullying virtual. Son muchas variables.
—¿Crees que hay menos tabú hoy a la hora de hablar de sexo?
—Sí, creo que sí. Hay menos tabú, hay más información. No podría haber hecho un espectáculo tanto tiempo si no hubiese cambiado el paradigma.
—¿Hay más espacio para que las mujeres hablen del placer, que antes era más tema masculino?
—Sí, cambió mucho. Cambió también porque los medios de comunicación cambiaron, porque uno lo puede escuchar y creo que sacarse el tabú también es ver cómo otras personas lo comunican, creo que eso ayuda a decir: ‘Ah, mirá, lo dijo y lo puedo decir’. Veo que se está hablando, voy a un programa y los conductores me preguntan, me cuentan, abre un espacio de aprendizaje de cómo comunicar.

—Te quedan dos fechas en Paseo La Plaza, ¿cómo te sentís con eso?
—Vamos a estar hasta el 1 de mayo, ya está casi todo vendido. Hicimos diecisiete funciones, tuvimos como diez mil espectadores en la primera temporada. Estamos recontentos, realmente lo pienso y me pongo a llorar porque no lo puedo creer. La gente sale contenta, recibo muy buen feedback. Decidimos cerrar la primera temporada con una gira: Córdoba, Montevideo, San José, Rosario, Chile, y fechas en San Isidro, Morón, Mendoza. Después volvemos la segunda mitad del año en cartel fijo.
—¿Cómo te preparás para la gira?
—Me encanta. Siempre viajé. Con el show anterior recorrí todo el país, desde Esquel hasta Salta, de Corrientes a Comodoro, en tres meses, en auto. Es hermoso, la gente es súper agradecida, llegar a lugares chicos es genial.
—¿Tenes alguna anécdota en pueblos chicos que el tema que tocas en los show?
—Obvio. En Misiones me levantaron una función porque el auditorio era del obispado. Después me pasó que era un silencio total la sala, cómo que la gente se asustó, no volaba una mosca, pero la gente escucha, solo que no puede manifestarlo, así que hay que remarla, sí. Si no hay feedback, es complicado, pero hay que seguir.
Cecilia Ce,sexóloga,Paseo La Plaza,Enciende tu motor,unipersonal,teatro,espectáculo
CHIMENTOS
Natalia Oreiro, íntima: “He tenido la suerte de interpretar mujeres que tenían algo para decir”

Cuando Natalia Oreiro entra a una habitación, la energía cambia. No es solo el brillo de su mirada ni la risa rápida que estalla en medio de una frase, es esa calidez que la acompaña, esa mezcla de espontaneidad y respeto que hace fácil cualquier conversación. Aunque nació en Montevideo, el público argentino la siente propia. Natalia lleva la “charrúa en la sangre”, como le gusta decir, pero también en el gesto de abrir la puerta con afecto y sentarse dispuesta a hablar de todo lo que la atraviesa: su carrera, su familia, sus pasiones, la memoria que la une al cine, la televisión y las historias que elige contar.
En este momento, Natalia tiene agenda llena. Estrena película, prepara una comedia, filma para plataformas y recibe premios que celebran su recorrido. Pero cuando se apagan las luces del set, la actriz se transforma en madre de Atahualpa, esposa de Ricardo Mollo, mujer que preserva su intimidad y cuida cada palabra sobre los suyos. Es franca y cercana, pero también atenta a los límites de la vida privada.
—¿Cómo llegó la propuesta de la película La casaca de Dios?
—Fue, por supuesto, a través de su director, Fernán Mirás, del que soy amiga y compañera, no solo como actriz, sino que me ha dirigido ya en su segunda película, que fue Reloca. Ahí trabajamos como actor y como actriz, hacíamos pareja y en Casi muerta él me dirigió por primera vez. Su primer película, El peso de la ley, a mí me había encantado. Me parece que es una persona súper sensible que toca temas de muchísima profundidad y los vínculos, sobre todo entre las relaciones familiares, las hace de una fragilidad muy grande todas sus obras.

La admiración por Mirás trasciende lo profesional. Natalia cuenta que él le envió la adaptación del guion y la atrapó enseguida. “Me gustó la temática, pero sobre todo la mirada que él tiene para trabajar los vínculos familiares. Y por supuesto que el hecho de que fuera con (Jorge) Marrale para mí era un sí rotundo, porque es uno de mis actores favoritos. Es un actor con una profundidad en su mirada, en su interpretación, con una sutileza también, con una entrega… Tiene de los mejores ojos y miradas que yo he visto en el cine», asegura.
En la película, que primero se estrenó en cines y desde el 3 de junio se puede ver a través de la plataforma Amazon, Natalia interpreta a la hija de Marrale. Entre ellos, el desencuentro surge tras la pérdida del hermano, un joven que muere en la guerra de Malvinas. La herida se agranda, no solo por la ausencia del hijo, sino por el modo en que la guerra y el fútbol atraviesan la relación entre padre e hija.
“Uno como padre no está preparado para perder un hijo y menos de esa forma tan dolorosa y tan injusta, ¿no?. La hija, siente que perdió no solo a su hermano, sino también a su padre, porque su padre a partir del momento de esa gran pérdida, es tan enorme ese vacío que se desconecta de todo vínculo familiar. Y ella siente que la guerra de las Malvinas le robó a su hermano y a su padre. Y el fútbol de alguna manera también le robó a su padre, porque su papá se la pasó viajando con el equipo como utilero con la selección y pasó más tiempo con los jugadores de fútbol que con su hija. Conoce más los deseos, los gustos y los miedos de ellos que de su propia hija”.

—¿Cómo sentiste que te atravesó la historia en el contexto de la guerra y el Mundial de fútbol?
—En realidad, a mí con la historia me pasó que por supuesto que no puedo olvidar el contexto, porque el contexto es todo en todos los ámbitos de la vida. Pero siento que traspolada a otro momento, lo fundamental allí es la desconexión de estos personajes, ¿no? Pero por supuesto que toda la película está teñida por la gran pérdida del hijo del protagonista y se trata del personaje de mi hermano, de un joven inocente que va a una guerra injusta, y que muere en ella.
El guion retumba con esa orfandad. Hay un momento en el que su personaje le reclama al padre: “Vos no sabés por qué estoy enojada, porque no sabés cómo es ser padre”. Natalia confiesa que ese es el núcleo de la historia que más la conmueve y que siente desde su costado de madre y de mujer. “Aunque el fútbol es una pasión de multitudes, siento que este vínculo fraterno con su papá y estas pérdidas que tienen es para mí la gran trama de la película y a mí lo que más me interesaba poder contar”.
—En la película conseguir la camiseta de Diego se vuelve una épica. ¿Cuál crees que sería esa épica hoy?
—¡Lo que pasa es que Diego es insuperable, ¿verdad?! (risas) Y creo que todos los mundiales tienen algo de especial. Ese mundial de 1986 lo tenía de la forma en que se consiguió. Bueno, el contexto también, tremendo. Pero creo que el último mundial también fue épico, ¿no? Y eso, el argentino y el uruguayo, porque el uruguayo en mi corazoncito charrúa no puede quedar afuera, sabe mucho de la épica del fútbol. Es como que esa garra que tenemos los rioplatenses tan admirada y tan temida en el fútbol en el extranjero, nos hace grandes.

En la conversación, Natalia intercala anécdotas, habla de su amor por el cine y la televisión, de cómo disfruta intercalar papeles dramáticos con comedias para escapar del peso de las historias duras y salir de su costado melancólico. “He tenido la dicha de poder interpretar mujeres que tenían algo para decir, mujeres que hicieron cosas y que tenían personalidades fuertes. Y eso para mí es una bendición, poder interpretar a mujeres reales, actuales, con convicciones, también con contradicciones, con claroscuros”.
—¿Te gustaría volver a hacer una tira diaria en televisión?
—No siento que sea un anhelo personal. Me encantaría poder ver como espectadora una ficción diaria en televisión. Yo siempre he seguido las ficciones estando o no en ellas. Como espectadora estoy hablando. Las ficciones siempre me han acompañado en la noche y no solo a mí, sino a millones de personas que han seguido noche a noche tantas y tan buenas ficciones en lo reciente. Por supuesto, las de Pol-ka y en lo no tan lejano, Rolando Rivas, Más allá del horizonte, Cosecharás tu siembra. Bueno, tantas, tantísimas. Yo creo que fui una de las últimas privilegiadas en poder hacer tiras diarias. La última mía fue Solamente vos hace diez años con Adrián (Suar). Pero por el otro lado siento que luego de un desierto, digamos, de cuando parecía que todo era un abismo, las plataformas de alguna manera han tomado con las series ese espacio y hoy la gente está llevando ese gusto de buscar su serie favorita en las plataformas.
Natalia reconoce la asimetría sobre la disponibiidad a las producciones audiovisuales: “No todas las personas tienen acceso a pagar una cuota mensual para poder ver su serie favorita y antes eso lo tenían de alguna manera si tenías una antena de televisión. Entonces eso sí lo extraño, era más cercano. Ahora hay muchísimas opciones y entonces, por momentos puede ser un poco abrumador. Pero en lo personal no extraño hacer una tira en televisión diaria porque soy una privilegiada y una agradecida. Tengo posibilidades de hacer varios trabajos y muy diferentes entre sí en el cine y en la televisión, en plataformas. Entonces, no es que yo personalmente extrañe trabajar en ellas. Intenté, de hecho, en los últimos años y estuvimos a punto y no se logró, porque hoy realmente reconozco que es muy costoso poder realizar una tira diaria para televisión de aire”.
—¿Qué proyectos tenés en este momento?
—Estoy en cines con la película nueva de Juan Taratuto, que se llama Nada entre los dos, protagonizada junto a Gael García Bernal, que es un drama romántico actual que me gustó mucho. La historia de dos personas adultas que se encuentran en un momento difícil de sus vidas personales, y que no romantiza tampoco esa situación. Me gustó mucho trabajar, hacerla y el resultado. También estoy pronta a estrenar junto con Adrián Suar, Yo, Narciso, una comedia que se va a estrenar en agosto. Además filmé una peli el mes pasado para Netflix, bajo la dirección nuevamente de Martín Sastre y voy a filmar en unos meses con Martino Zaidelis una peli para Netflix. En eso estamos.
La charla avanza y Natalia vuelve a lo esencial: los personajes pendientes, los sueños por cumplir. “Siempre digo que hay un personaje que me gustaría hacer, que ojalá pueda lograrlo en algún momento, que es Juana Azurduy. Es uno de esos personajes que anhelo poder interpretar”, afirma. Un papel que seguro abarcará sus sueños, su fuerza, su capacidad de superar obstáculos, su carisma. Ella, que hace de su identidad de mujer el sentido de su vida.
CHIMENTOS
El horóscopo de hoy: sábado 13 de junio

ARIES (del 21 de marzo al 20 de abril)
Venus en Leo enciende tu deseo de disfrutar, crear y expresar lo que sientes. Te sentirás más romántico, carismático y con ganas de vivir experiencias que alimenten tu alegría. Es un período que favorece los romances, la diversión y la conexión con aquello que te apasiona.
TAURO (del 21 de abril al 20 de mayo)
La energía de Venus, tu planeta regente, dirige la atención hacia el hogar y los afectos más cercanos. Sentirás la necesidad de rodearte de belleza, comodidad y personas que te hagan sentir querido. El corazón buscará refugio en lo familiar.
GÉMINIS (del 21 de mayo al 21 de junio)
Tus palabras tendrán un brillo especial. Venus en Leo favorece la comunicación afectuosa, los encuentros sociales y la posibilidad de conectar con otros desde la autenticidad. Te sentirás más inspirado para compartir ideas y sentimientos.
CÁNCER (del 22 de junio al 22 de julio)
Esta energía te invita a valorar más tus talentos y recursos. Sentirás una mayor necesidad de reconocimiento y de disfrutar los frutos de tu esfuerzo. También puede despertar deseos de consentirte y darte algunos gustos.
LEO (del 23 de julio al 22 de agosto)
Con Venus transitando tu signo, tu magnetismo natural se potencia. Te sentirás más atractivo, seguro de ti mismo y dispuesto a abrir el corazón. Es un momento ideal para fortalecer vínculos, renovar tu imagen y permitirte recibir amor y admiración.
VIRGO (del 23 de agosto al 21 de septiembre)
Venus en Leo activa una etapa de mayor sensibilidad emocional. Podrías sentir deseos de retirarte un poco del ruido exterior para escuchar tus verdaderos sentimientos. La intuición y la inspiración estarán especialmente presentes.
LIBRA (del 22 de septiembre al 22 de octubre)
La vida social se vuelve más activa y agradable. Sentirás entusiasmo por compartir proyectos, participar en actividades grupales y rodearte de personas que te inspiren. Nuevas amistades o conexiones significativas pueden surgir durante este tránsito.
ESCORPIO (del 23 de octubre al 21 de noviembre)
Venus en Leo ilumina tu camino profesional y tus objetivos personales. Te sentirás más motivado para mostrar tus talentos y recibir reconocimiento por tu trabajo. Tu presencia tendrá un impacto mayor sobre quienes te rodean.
SAGITARIO (del 22 de noviembre al 22 de diciembre)
Esta energía despierta optimismo y deseos de expansión. Sentirás ganas de explorar nuevos horizontes, aprender, viajar o abrirte a experiencias que amplíen tu visión del mundo. El entusiasmo será contagioso.
CAPRICORNIO (del 23 de diciembre al 21 de enero)
Venus en Leo favorece la profundidad emocional y la transformación de ciertos vínculos. Te sentirás más dispuesto a abrirte, compartir sentimientos y fortalecer la confianza en relaciones importantes.
ACUARIO (del 22 de enero al 21 de febrero)
Las relaciones cobran protagonismo. Sentirás una mayor necesidad de compañía, afecto y reconocimiento dentro de tus vínculos. Venus en Leo favorece encuentros cálidos y la posibilidad de fortalecer acuerdos importantes.
PISCIS (del 22 de febrero al 20 de marzo)
La energía venusina te invita a encontrar placer en las pequeñas cosas de cada día. Sentirás deseos de mejorar tu bienestar, embellecer tus espacios y crear rutinas que te permitan vivir con más armonía y disfrute.
horóscopo
CHIMENTOS
Iliana Calabró a los 60 años: “Aprendí más de las caídas que de los días color de rosa”

Atrás quedaron la ansiedad por una escenografía terminada a último momento y los mensajes de aliento entre compañeras. Iliana Calabró debuta como conductora de Iluminadas en la pantalla de la TV Pública. La propia Calabró comentó con humor los retrasos que reprogramaron el estreno, inicialmente previsto para el 8 de junio, y que finalmente ocurrirá el lunes 15: “¿Viste? El diablo siempre puede meter la cola”. Pero ahora sí, todo confirmado. Entonces, en su entrevista con Teleshow, Iliana asegura: “Estamos con muchas ganas de empezar, como muy ansiosas. Ojalá le guste a la gente, que hablemos de la actualidad, del espectáculo, de la vida, de un poco de todo…”.
Iliana Calabró inicia este nuevo desafío como figura principal de un equipo de 11 especialistas mujeres: Viviana Semienchuk a cargo de la actualidad, Paula Galloni en espectáculos y María Irigaray con toda la información del deporte y un panel integrado por Gaby Pitarch (imagen holística), Paula Zuccherino (Psicología), Bea Liveratto (Astrología) y Julieta Méndez (temas legales), Micaela Olivares (nutrición y alimentación), Evangelina Cueto (pediatra) y Mariana Kersz (sexualidad).
En diálogo con Teleshow, la actriz y conductora relata detalles de los preparativos, el ambiente previo al debut y el reto de equilibrar el programa con la gira teatral de Viuda e hijas (junto a Nora Cárpena, María Valenzuela y Paula Morales) y la vida familiar junto a su pareja Luis De Stéfano, sus hijos Nicolás y Stéfano, su nieto Bento, su mamá Coca y su hermana Marina.
—¿Cómo surge “Iluminadas” y quiénes integran el equipo?
—Somos once mujeres. Es una mirada femenina que le damos a la actualidad, porque son todas profesionales que vienen de distintas ramas, además de las que se irán sumando si la actualidad lo requiere. La idea es poder abordar los temas que nos interpelan a todos, desde la actualidad, pero con un enfoque amplio y dar servicio en todas estas áreas. Más allá de no conocernos íntimamente, cuesta creer cómo parece que estuviéramos sincronizadas. Se armó una química especial y nos entusiasmó desde el principio.

—¿Cuál es el diferencial de tener un plantel completamente femenino y transversal?
—Fue lindo el encuentro que tuvimos. El equipo funciona aunque no nos conocemos tanto, pero hay una sintonía. Las charlas previas nos hicieron bien. Ojalá al espectador en su casa le pase lo mismo. Buscamos hablar de actualidad, de espectáculo y de la vida entera. Queremos que la gente se sienta acompañada y que algo de lo que escuche le sirva, ojalá pueda ayudarle a estar un poquito mejor y construir algo lindo.
—¿Cómo abordarán los debates sociales y temas de género?
—Yo trato, desde el rol que me toca, de apoyar todas las movidas que defiendan los derechos de la mujer. La empatía y la sororidad, bien utilizadas, me parecen clave. Pero a veces puede aparecer algún interés externo o partidista y ahí ya me genera confusiones y reservas. Me cuesta cuando veo que alguien busca un rédito personal detrás de una causa noble. Mientras sea desde el bien común y la necesidad genuina, acompaño activamente todo reclamo necesario, siempre desde el lugar más auténtico.
—¿Tenés una posición específica frente al activismo y el feminismo?
—Siempre trato de abrir los ojos, prestar atención y acompañar. Pero también creo que en los paneles muchas veces falta la mirada profesional, la de quien se preparó y tiene herramientas. Ese es nuestro valor: poder ofrecer una orientación real, práctica y comprensible desde el conocimiento. Me resulta fundamental el activismo sincero, lo que no me convence, te repito, es cuando se mezcla con intereses individuales o partidarios.
—¿Cómo impactarán las historias cotidianas y sociales en la dinámica del programa?
—La realidad te llega, sobre todo cuando una charla con una maestra te muestra las dificultades que atraviesan muchas chicas cada día. La mejor forma de acompañar es dando instrumentos. Cada especialista, desde su área, podrá ofrecer pistas y herramientas para reconocer señales y ayudar a quienes necesitan apoyo.
—Tu agenda es intensa, entre televisión, teatro con la gira de “Viuda e hijas” y vida familiar. ¿Cómo organizás ese equilibrio?
—(Se ríe) ¡Preguntale a mi representante! Cuando me ofrecieron el programa dudé, porque la gira es intensa y hay que poner el cuerpo. Pero todo el equipo me animó diciendo “nos organizamos”. Así que estamos alternando, y por suerte en julio la gira hace un paréntesis; va a ser un mes para dedicarme al programa. Además, el formato se irá creando entre todas y eso entusiasma. Si al público le gusta, encontraremos la manera de seguir combinando todo.
—¿Cómo se vive la gira, la convivencia y el trabajo actoral en equipo?
—Es lindo cuando se arma un grupo como el nuestro en teatro. El equipo es profesional, trabajador y dispuesto. La convivencia arriba del micro es compleja, pero cuando se logra un clima de trabajo con respeto y alegría, se disfruta tanto el viaje como la función. No siempre se da esa armonía, pero para mí fue un placer trabajar así y me siento afortunada.

—Acabas de cumplir 60 años, ¿qué balance hacés?
—Me decían: “Ay, una vuelta más al sol”. Pero yo no siento el peso de los años, al contrario, cada experiencia me alivia y me prepara para lo que venga. Me siento bendecida en lo familiar, agradezco muchísimo haber tenido los padres que tuve y un núcleo lleno de amor que me dio todas las herramientas para enfrentar la vida. Han sido años con momentos hermosos y otros dolorosos, pero siempre el amor recibido te ayuda a superar lo difícil.
—¿Las crisis personales y familiares te marcaron?
—Todo me sirvió. Aprendí más de las caídas que de los días color de rosa. Las crisis matrimoniales, el bullying de niña, la despedida traumática de mi padre: todo trajo aprendizaje, temple y fortaleza. No guardo rencores, al contrario, agradezco incluso los momentos tristes porque me permitieron buscar otros caminos y crecer.
—¿Cómo te influyó ser abuela de Bento?
—El nieto me cambió la mirada sobre los tiempos, las prioridades. Así como me pasó con mi hijo, que como él vino antes de tiempo. Son cimbronazos, cachetazos que te pega cada tanto el destino. Mi primer hijo, Nicolás, fue prematuro, y ahora él como papá tuvo que pasar por lo mismo. Por eso te digo, estas cosas te modifican. Después, todo salió bien, ¿no? Hoy verlo activo, feliz, un bebé regordete, es una satisfacción. Todo lo que más nos cuesta es lo que más valoramos y hoy, aunque soy una abuela a la distancia, busco estar presente: todos los días reclamo foto o videollamada.
—Tu hijo Nicolás vive en Brasil, y ahora también Stefano se fue a vivir a San Martín de los Andes. ¿Cómo manejás la distancia con ellos?
—(Ríe) ¿Cómo sabés? Él, muchos años hizo work and travel. Y ama el esquí, le encanta. Entonces, desde siempre decía que cuando él se recibiera se quería ir más lejos. Pero su novia es de acá, los dos son arquitectos, trabajan desde su casa. Así que buscaron un lugar más cerca en lugar de irse afuera, como por ahí era su idea en un momento. No es fácil, están lejos, pero la tecnología ayuda. Mientras ellos sean felices, vamos gestionando esa distancia de la mejor manera, aunque daría todo por tenerlos cerca cada día. Ahora viene uno del sur para mi cumpleaños y es la excusa para reunirnos; el otro no puede porque hay mucha gripe y es riesgoso para el bebé.

—Convivís desde hace tres años con Luis De Stéfano, ¿hay planes de boda?
—¿Dar otro paso?, nunca se sabe. Esta semana me escribió una amiga que tengo del primario que vive en Francia y fuimos a visitar con Luis, que se casa. Así que nunca se sabe, ¿viste? Tenemos todavía un montón de tiempo,
—¿Y vos tenés ganas?
—Yyyy… cuando ya pasemos un tiempito prudencial, ¿viste? (risas) Igual el compromiso no pasa pura y exclusivamente por un papel. Me parece que ya lo hemos asumido los dos, cada uno desde su lugar. Acompañándonos, estando con presencia, con entrega. Así que ese compromiso está asumido. Si en algún momento tenemos la necesidad de firmarlo o hacerlo ante la ley, lo haremos. Porque ante Dios… Dios nos ve y sabe de este compromiso. Yo nunca me cierro a las cosas a esta edad no. Hay que estar abierto a crecer, a transitar, a disfrutar también desde otro lugar, ¿no?
—¿Cómo transitan la convivencia?
—Estamos en mi casa, en mi departamento.
—¿Cuartos separados, baños separados o…?
—No, no, ¡todo junto!. Bueno, no todo. El baño separado, porque se me fueron los chicos, entoncescada uno puede tener un baño (risas). Todo se va dando naturalmente, hay que dejar que fluya. Mientras que nos sumemos el uno al otro, vamos a, vamos a seguir estando bien.
—¿Cómo está la salud de tu madre, Coca?
—Este año tuvo dos episodios: una obstrucción intestinal y después algo que creemos fue un virus. Salió adelante y tiene un equipo médico que la acompaña. Toda la familia está pendiente, no está sola. Cuando viajo, alguien va a verla; nos organizamos para que siempre esté contenida. Ella reclama cuando pasa un tiempo, pero sabe que estamos cerca siempre.
—¿Y el lazo con tu hermana Marina ahora que también estrenó programa?
—Nos pusimos de acuerdo apenas supe del horario, porque nuestros ciclos casi se solapan. Hablamos mucho, nos reímos de esta “competencia” fraterna en la grilla. Me enteré por los medios y la llamé enseguida. Espero que a ambas nos vaya bien y que suba el encendido. La televisión necesita recuperar a su público y reencontrarse con la audiencia.
—¿Sentís nostalgia de la televisión de antes?
—Creo que hace falta darnos el tiempo de volver a disfrutar de la tele como cuando leíamos el diario de papel, aunque sea el domingo. Ojalá la gente se acerque otra vez a la pantalla, porque nos ha dado muchas alegrías y nos ha preparado para la vida.
Iliana Calabró,actriz,entretenimiento,moda,estilo,animal print,fucsia,celebridad,Argentina
ECONOMIA3 días agoLa advertencia del economista más escuchado por Milei: «Si Argentina tiene éxito, va a ser cara»
POLITICA2 días ago“Me parece una vergüenza”: la dura crítica de Victoria Villarruel a la declaración jurada de Manuel Adorni
POLITICA1 día agoSe viralizó un tuit en el que Adorni contaba que en 2018 le habían cortado la luz por falta de pago
















