POLITICA
El expiloto presidencial de Néstor Kirchner confirmó que trasladó a uno de sus secretarios con valijas cerradas por candados a Santa Cruz

El expiloto de Néstor Kirchner ratificó, al declarar como testigo en el juicio oral de los Cuadernos de las Coimas, que en “tres o cuatro” oportunidades trasladó al entonces secretario privado del presidente, Daniel Muñoz, desde la ciudad de Buenos Aires hasta Santa Cruz en vuelos exclusivos, en los que viajaban valijas cerradas con candados.
“Se lo esperaba [a Muñoz] dos o tres horas y había que traerlo de vuelta”, recordó el piloto civil Sergio Oscar Velázquez. “Esos vuelos se terminan cuando fallece Néstor Kirchner”, agregó.
Consultado por las valijas, dijo: “Me llamó la atención que le costaba maniobrarla un poco y que era una valija que tenía candado”.
“No creo que hayan pasado por algún escáner”, agregó, en un intento por recordar aquellos traslados, ocurridos hace más de 20 años. Estimó que volvían vacías, porque a Muñoz no le costaba manipularlas a su regreso.
Según su relato, Velázquez se ganó la confianza de Néstor Kirchner como piloto durante los años en que este fue gobernador de Santa Cruz. Luego, con su ascenso al Poder Ejecutivo nacional, Kirchner hizo gestiones especiales para convertirlo en piloto del Tango 01, una aeronave que hasta entonces solo manejaban pilotos militares.
Hizo una descripción general de los vuelos con el matrimonio Kirchner, que en su mayoría tenían como destino El Calafate o Río Gallegos.
“Paraba un helicóptero enfrente del Tango 01. Ellos [por Néstor y Cristina Kirchner] bajaban con un par de personas, que podían ser sus secretarios. Y posiblemente en ese momento aparecía un vehículo de ceremonial y protocolo con equipaje, que subían más rápido. En los cuales no solamente había valijas, sino portatrajes o lo que utilizaban las mujeres para llevar la ropa”, describió.
El testimonio de Velázquez es una pieza de relieve para la acusación porque, para los fiscales, ilustra que el dinero presuntamente recaudado en el circuito de la obra pública tenía a Santa Cruz como uno de sus destinos finales. Otra de las paradas en el recorrido era el departamento de la familia Kirchner en el barrio porteño de Recoleta, según los cuadernos del chofer Oscar Centeno y diversos testimonios recabados en la causa.
“Me crie en el viento”
El piloto Velázquez se apoyó en algunas anécdotas para retratar la importancia que tenía para Néstor Kirchner su presencia. Relató, por ejemplo, que el expresidente estaba pendiente del clima, especialmente de las tormentas eléctricas, y que siempre le pedía tener en consideración ese factor para los viajes. “No me gustan los rayos −le decía−. Al viento no le tengo miedo, me crié en el viento”.
Dijo también que el expresidente procuró tenerlo a su lado incluso en vuelos contratados, en los que Velázquez no debía pilotear. En esos casos, lo acompañaba como pasajero y, si surgía algún contratiempo durante el viaje, Kirchner lo mandaba a hablar con los pilotos.
El recelo era tal, recordó Velázquez, que Kirchner no le permitió asistir al cumpleaños de 15 de su hija. “Yo no participé de los quince años de mi hija. Así que vos quedate al lado mío”, le dijo el expresidente.
Luego de que Velázquez confirmara lo dicho durante la instrucción del caso respecto de las valijas y Muñoz, fue el turno del piloto militar Eduardo Raúl Giosa, quien manejó el avión presidencial Tango 01 entre 2000 y 2004.
Al igual que Velázquez, dijo que la revisión de los equipajes era una tarea que dependía de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y que no sabía si el equipaje del matrimonio Kirchner pasaba o no por los escáneres correspondientes.
Federico González del Solar,Néstor Kirchner,Los cuadernos de las coimas,Conforme a,Néstor Kirchner,,Cuatro pilares para el crecimiento de todo el país,,En efectivo y «en comisión». Ordenan seguir investigando a un histórico socio de los Kirchner por la compra de un hotel,,La preocupante reforma por decreto de la ley de inteligencia
POLITICA
El quiebre en el peronismo se profundiza y la unidad podría depender de una interna que todavía no tiene reglas

La pelea entre el ala dura kirchnerista y Axel Kicillof escaló a su punto más crítico en una disputa abierta por la conducción del peronismo. Los cruces de los últimos días terminaron de romper los pocos puentes políticos que seguían en pie y volvieron mucho más incierta la posibilidad de construir una propuesta unificada para las elecciones presidenciales de 2027.
Además de las dificultades que enfrenta puertas adentro, esa pelea alcanza también a otras esferas del armado político. Mientras el gobierno de Javier Milei enfrenta un desgaste propio de la gestión, especialmente de las causas judiciales que pesan sobre Manuel Adorni y José Luis Espert —dos exalfiles del Presidente—, el peronismo aparece como la única fuerza con volumen suficiente para aspirar a una competencia electoral, pero con esas posibilidades debilitadas si la confrontación interna no encuentra una válvula de escape o un punto de síntesis.
En ese contexto, una eventual presentación de boletas separadas beneficiaría al oficialismo, al igual que el desgaste de los principales dirigentes peronistas en una disputa prolongada por quién asume el liderazgo.
Cristina, Kicillof y una discusión por el liderazgo
La condena que dejó a Cristina Kirchner fuera de la competencia electoral abrió un problema que el peronismo nunca tuvo que resolver en las últimas dos décadas. Sin una figura con capacidad para ordenar por sí sola al conjunto del espacio, la discusión por la conducción pasó a ocupar el centro de la estrategia hacia 2027.
El banderazo en Parque Lezama, al cumplirse un año del encarcelamiento de Cristina Kirchner, terminó de consolidar esa discusión. Máximo Kirchner reclamó que la expresidenta siga conduciendo el proceso político y aseguró que trabajarán para que sea candidata. “Está muy claro quién debe ser la conductora de este proceso”, afirmó. También cuestionó a quienes “todos los días hablan de unidad”, pero “ni siquiera son capaces de ir a San José 1111 para ver cómo está”, y sostuvo que “hay millones de argentinos que quieren votar a Cristina y no pueden”.
Durante los días siguientes, distintos dirigentes kirchneristas insistieron en la necesidad de que el resto del peronismo reconozca la centralidad política de Cristina Kirchner. En La Cámpora sostienen que el gobernador bonaerense debe ordenar su estrategia detrás de ese liderazgo y consideran que cualquier proyecto presidencial debería partir de ese reconocimiento, aun cuando la expresidenta no pueda competir.
La respuesta desde la gobernación no se hizo esperar. “Hay sectores del peronismo más preocupados por criticar a los compañeros que por criticar a Milei, que es el verdadero adversario y quien está destruyendo a nuestro país”, respondió el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco.
Detrás de ese intercambio quedó expuesta una diferencia política más profunda que una discusión entre dirigentes. Mientras el kirchnerismo interpreta que el proyecto de Kicillof busca construir un peronismo sin Cristina Kirchner, el Gobernador intenta consolidar una estructura propia sin aceptar un esquema de subordinación política a La Cámpora.
Buenos Aires concentra la pelea y el interior empieza a moverse
Las expectativas de un acercamiento duraron poco luego de la conversación que mantuvieron Kicillof y Máximo Kirchner para organizar la despedida del Indio Solari. Había despertado especulaciones sobre una recomposición de la relación, pero ambos sectores aclararon que se trató únicamente de un intercambio organizativo.
Pocos días después, las declaraciones de la legisladora porteña Berenice Iañez, muy cercana al gobernador, reabrieron el conflicto. Dijo que Cristina Kirchner está “bastante equivocada y jode bastante las pelotas” y cuestionó la forma en que la exmandataria definió la candidatura presidencial de Alberto Fernández. “Pensamos que alguien va a venir con un video y nos va a decir quién es el candidato a presidente”. Para el kirchnerismo, esas declaraciones expresaron públicamente una posición que el kicillofismo sostiene desde hace tiempo.
Leé también: Se realizó un banderazo por Cristina Kirchner en Parque Lezama y no hubo marcha hasta su casa de Constitución
En espejo, Sergio Berni, cercano a Cristina Kirchner, formuló luego una de las críticas más duras al gobernador. “Nos encantaría que Kicillof sea candidato, sigo sosteniendo sus bondades políticas, pero no en estas condiciones”, afirmó en Urbana Play. Después agregó que “todo este problema se arma porque nadie conduce nada” y concluyó que “por renegar de su origen, Kicillof perdió todo tipo de identidad”. Sus declaraciones reflejan una posición que vienen sosteniendo distintos sectores del kirchnerismo duro.
La tensión volvió a hacerse visible en la primera sesión ordinaria del año del Senado bonaerense, donde Verónica Magario le cortó el micrófono a Berni y Mario Ishii en medio de un fuerte cruce. La escena tuvo un valor simbólico porque mostró que la confrontación ya atraviesa también el funcionamiento cotidiano de las instituciones del territorio que gobierna el propio peronismo y que entre ambas partes está todo roto.
La interna como mecanismo de orden o ruptura
Mientras el enfrentamiento político se profundiza, el margen para una fórmula de consenso se reduce. La posibilidad de que el Gobierno reúna los votos para eliminar o suspender las PASO agrega un elemento de presión, porque el PJ tendría que definir por sus propios medios cómo resolver una competencia que hoy no encuentra árbitros aceptados por todos.
En ese escenario empiezan a mencionarse posibles postulantes como Kicillof, Sergio Massa, Juan Grabois, Sergio Uñac e incluso el banquero Jorge Brito dentro del universo panperonista. En La Plata creen que el gobernador podría imponerse en una primaria frente a cualquiera de ellos, mientras que en La Cámpora sostienen que ningún candidato podría ganarle a Cristina Kirchner.
Por ahora, la única coincidencia entre los distintos sectores es que no existen las condiciones para cerrar una candidatura de síntesis. Si una primaria partidaria consigue ordenar esa disputa o si la fractura termina expresándose en listas separadas, será una de las decisiones políticas más determinantes para el futuro cercano del peronismo. También puede ser una de las variables que más incidan en el resultado electoral que proyecta Javier Milei.
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POLITICA
Antonio José Mauad renunció nuevamente a la dirección del Servicio Meteorológico Nacional

Antonio José Mauad renunció a la dirección del Servicio Meteorológico Nacional a menos de seis meses después de volver al cargo. Presentó su salida el viernes pasado y se formalizará el miércoles, cuando el Ministerio de Defensa anunciará a su reemplazante, en medio de recortes y una reestructuración del organismo.
La renuncia ocurre después de una reducción de personal que alcanzó a 121 empleados entre 2023 y 2025 y sumó otros 140 desvinculados hasta el 16 de abril pasado. El plan prevé además la salida de 30 civiles en condiciones de jubilarse, 15 militares en retiro y 20 agentes en pase a disponibilidad, lo que dejaría la dotación civil en 590 personas.

Mauad, de 72 años, había asumido por primera vez en enero de 2025. Menos de ocho meses después, el 12 de agosto de ese año, dejó el puesto por “razones personales”, en una salida presentada oficialmente como una decisión de “común acuerdo” por el desgaste de la gestión.
Tras casi seis meses sin director, volvió al organismo en febrero de 2026 por el Decreto 77/2026, con una designación por cuatro años y bajo modalidad ad honorem.
La incertidumbre sobre la conducción del organismo motivó una reacción del Centro Argentino de Meteorólogos, que pidió al Poder Ejecutivo cubrir la vacante con rapidez y “garantice la continuidad institucional del organismo y el fortalecimiento de los servicios meteorológicos que brinda a toda la sociedad”.

En ese mismo comunicado, la entidad advirtió: “El SMN ha atravesado reiterados cambios e incertidumbres en su conducción. Designaciones, renuncias y reestructuraciones sucesivas han generado un escenario de inestabilidad institucional que resulta incompatible con las responsabilidades estratégicas que el organismo tiene para el país”.
Qué dijo Defensa sobre la salida
Fuentes del Ministerio de Defensa confirmaron que la nueva salida de Mauad se inscribe en la continuidad del proceso de reforma interna. “Cumplió su misión y, cuando asumió, había planteado un plazo de seis meses. El miércoles vamos a anunciar quién será su reemplazante, de cara a una nueva etapa del plan de modernización del Servicio Meteorológico Nacional”, afirmaron voceros de la cartera.
Los mismos portavoces añadieron: “Ese mismo día se comunicará el nombre del nuevo director, con un perfil distinto, para avanzar en la próxima etapa del servicio más moderno”.

El organismo depende de la Secretaría de Investigación, Política Industrial y Producción para la Defensa, aunque funciona como ente descentralizado, con autonomía financiera y personalidad jurídica propia. Su tarea incluye la emisión de alertas tempranas por fenómenos extremos, la coordinación con áreas de defensa civil y la producción de información meteorológica para sectores como el agro, la navegación y la aviación.
Las objeciones al nombramiento de Mauad
La primera designación de Mauad generó objeciones dentro del propio SMN y entre sectores profesionales de la meteorología. Científicos y técnicos consideraban que el exintegrante de la Fuerza Aérea no reunía la experiencia específica exigida para conducir el organismo.
El Centro Argentino de Meteorólogos sostuvo que la condición obligatoria surge del decreto 1432/2007, cuyo artículo cinco establece que la dirección debe recaer en una persona con carrera universitaria de cinco años vinculada a las ciencias de la atmósfera. Mauad no tiene formación específica en meteorología o ciencias atmosféricas, aunque excompañeros de la Escuela de Aviación Militar señalaron que durante la instrucción había estudiado esos temas.
En febrero, cuando el Gobierno lo nombró nuevamente, Infobae sostuvo que su currículum incluía una licenciatura en Sistemas Aéreos y Aeroespaciales del Instituto Universitario Aeronáutico y una maestría en Gestión Aeronáutica y Aeroportuaria por la Universidad San Pablo CEU, en Madrid. También consignó antecedentes en la Fuerza Aérea Argentina, la Escuela Superior de Guerra Aérea, la planificación logística de la fuerza, el Instituto Nacional de Telecomunicaciones, la Administración Nacional de Aviación Civil y funciones como edecán presidencial de Carlos Menem.
Recortes, dotación y cambios en el organismo
Desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, el SMN quedó atravesado por un ajuste presupuestario, recortes de personal y cambios en su funcionamiento interno. En marzo del año pasado a los empleados se les prohibió usar en nuevas publicaciones las expresiones “cambio climático” y “calentamiento global”, y que además fueron eliminados comunicados y boletines de prensa.
Según cifras oficiales, después de la primera ola de desvinculaciones, el total de trabajadores ya estaba por debajo de la dotación considerada óptima, fijada en 1.156 empleados por una auditoría de la gestión de Mauricio Macri. Para el oficialismo, la reducción forma parte de una modernización que no afectará el funcionamiento del servicio.
Esa transformación apunta a automatizar la observación meteorológica, actualizar sistemas ya automatizados y renovar el software de análisis de datos climáticos, que Defensa considera obsoleto.
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POLITICA
Con la llegada de Santilli a la jefatura de Gabinete, el Gobierno redefine dos áreas clave: quién es quién en el nuevo mapa de poder

La jura de Diego Santilli como jefe de Gabinete de Javier Milei este martes a las 17.30 corona una serie de cambios de funcionarios a los que apostó el Gobierno para retomar la agenda política y comunicacional.
La asunción como ministro coordinador del hasta ahora jefe del área de Interior se complementa con un puñado de nombres con perfiles distintos como el nuevo vocero oficial, Adrián Ravier, y el nuevo secretario de Medios, Fabián Fernández. Pero también hay piezas propias del riñón del “Colo” que fueron ratificadas para reforzar la relación con los gobernadores y manejar la negociación de leyes con los aliados en el Congreso: Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete, y Gustavo Coria, secretario del Interior.
Diego Santilli llega a la Jefatura de Gabinete con una misión doble que la Casa Rosada considera urgente: reconstruir el vínculo con los gobernadores provinciales, deteriorado durante los últimos meses de crisis política, y reactivar la agenda legislativa de reformas que quedó trabada en el Congreso.
Santilli viene del Ministerio del Interior, donde construyó esa red de relaciones con mandatarios provinciales e intendentes que ahora será el activo central de su nueva función: en el verano pasado fue clave para juntar los votos de la reforma laboral.
De pasado peronista y macrista, Santilli conoce el mapa político bonaerense como pocos y tiene llegada tanto al PRO como a los bloques aliados que el oficialismo necesita para garantizar votos. En el entorno de Milei confían en que su perfil de negociador experimentado —lejos del estilo confrontativo que caracterizó a la etapa Adorni— permita destrabar los proyectos de reformas libertarias que quiere Milei para la segunda mitad de su mandato, como el Súper-RIGI, la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada o la derogación del Etiquetado Frontal.

Ignacio Devitt, vicejefe de Gabinete, es el hombre de Santillii con un pie en el Congreso. Hasta ahora ejercía como secretario de Asuntos Estratégicos y es considerado uno de los operadores legislativos más eficaces del oficialismo: junto al hasta ahora ministro del Interior, fue quien trabajó en las sombras para evitar que la moción de censura contra Adorni prosperara en el Parlamento. En el nuevo esquema, absorberá las funciones que antes correspondían al Ministerio del Interior en materia legislativa —relación con bloques, negociación de votos, coordinación de sesiones— mientras Santilli se concentra en el vínculo político con los gobernadores. Tiene confianza directa de Karina Milei, lo que le da peso propio dentro del organigrama.
Gustavo Coria, secretario del Interior, es el hombre de confianza de Santilli de toda la vida. Su primera exposición pública fue al frente del Ceamse —la empresa de gestión de residuos metropolitana— entre 2016 y 2018, desde donde construyó vínculos con intendentes de todo el conurbano bonaerense de distintos colores políticos. Luego ocupó cargos en el gobierno porteño en el área de seguridad. En septiembre de 2025 fue electo diputado provincial bonaerense. Es el único cuadro del nuevo equipo con lealtad exclusiva al jefe de Gabinete, sin anclaje en la órbita de Karina Milei ni en la de Santiago Caputo.
Adrián Ravier, vocero presidencial, es el nombre más sorprendente del reordenamiento. Economista especializado en teoría austríaca, nació en Buenos Aires y vive en La Pampa, donde en 2025 encabezó la lista LLA-PRO y fue electo diputado nacional. Fue director académico de la Fundación Faro —el think tank de Agustín Laje— y este año copublicó con Milei el libro La batalla por la macroeconomía. La relación entre ambos no fue siempre armoniosa: en 2018 y 2020, Milei lo trató de “imbécil” y dijo: “No sabe nada de microeconomía y carece de velocidad mental para un debate de TV”. El acercamiento llegó en 2023, cuando Milei lo convocó para encabezar la lista pampeana.
Ravier reemplaza en la vocería a Adorni, que había acumulado el cargo junto con la Jefatura de Gabinete: a partir de ahora el rol queda separado y el control de esa área pasa a la órbita de Karina Milei. Este martes a las 11 dará su primera conferencia de prensa desde la Casa Rosada y la idea es que se repitan todos los martes.
Leer más: El primer mensaje de Diego Santilli como jefe de Gabinete: “Asumo el desafío más importante de mi vida”
Fabián Fernández, secretario de Comunicación y Prensa, es el de más bajo perfil. Locutor nacional egresado del ETER, es de Valentín Alsina, Lanús. Pasó ocho años como director y luego subsecretario de Prensa en la Municipalidad de Lanús —en la gestión de Néstor Grindetti—, donde construyó vínculos con medios locales, provinciales y nacionales. A fines de 2023 fue convocado por Horacio Marín para dirigir la comunicación de YPF, cargo que dejó para asumir en la Casa Rosada. Su designación apunta a reducir la fricción entre los polos de Karina Milei y Santiago Caputo. Reemplaza a Javier Lanari, que llegó al cargo de la mano de Adorni.
Diego Santilli, Karina Milei, jefatura de gabinete
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