ECONOMIA
El fin de la nafta a menos de $2000 en las estaciones porteñas

La actualización de las pizarras de YPF en la Ciudad de Buenos Aires marcó el cierre de una etapa nominal de precios en el mercado de combustibles. Es que la petrolera mantuvo en las últimas semanas la nafta súper en el límite de los $1.999 por litro en las estaciones porteñas, lo que hoy dejó de existir, aunque es algo que ya había ocurrido hace tiempo en el resto del país.
Con la aplicación del reciente incremento del impuesto a los combustibles líquidos dispuesto por la Secretaría de Energía, la petrolera oficializó una suba que posicionó a la nafta súper por encima de la barrera de los $2000. El nuevo valor pasó a ser de $2.007 por litro de súper y $2.269 la variedad Premium, mientras que el gasoil grado 2 pasó a $2.065 y la premium a $2.271, según el relevamiento de esta mañana.
Este movimiento técnico responde directamente al traslado de la carga tributaria al litro de combustible. La Ciudad de Buenos Aires, que históricamente se mantuvo como el distrito con los valores más económicos de la Argentina por su proximidad a las terminales de despacho y la densidad de su logística, perdió así el último precio de referencia que permanecía por debajo de esas cuatro cifras en el segmento de naftas.
El ajuste se produce en un contexto de alta sensibilidad para las operadoras del sector. Las compañías petroleras se encuentran actualmente en una fase de análisis sobre la viabilidad del congelamiento de precios dispuesto por un plazo de 45 días. Dicho esquema, que funciona como un mecanismo de contención ante la volatilidad de los costos operativos, tiene fecha de vencimiento prevista para el próximo 15 de mayo.
El congelamiento de precios bajo presión
El denominado «buffer» de precios fue una iniciativa anunciada originalmente por YPF, aunque contó con la adhesión y el seguimiento del resto de las empresas que operan en el mercado local com Shell, Axion y Puma. El objetivo primordial de esta medida consistió en amortiguar el traslado del incremento del barril de crudo internacional hacia los surtidores locales, ante el escenario de inestabilidad generado por la crisis en Medio Oriente.
Desde el punto de vista macroeconómico, la contención de estos valores buscó restar presión a la curva de demanda del sector. El consumo de combustibles experimentó variaciones significativas en los últimos meses, y un traslado directo de los costos internacionales habría profundizado la caída en las ventas de los productos premium y súper en las estaciones de servicio de todo el país.
Asimismo, el acuerdo implícito de precios intentó evitar un impacto mayor en la evolución del índice inflacionario, ya que el costo de los combustibles tiene una incidencia directa en la logística de distribución de bienes y servicios, por lo cual cualquier movimiento en el surtidor se traduce con celeridad en la estructura de costos de la economía general de la Argentina.
A pocos días de que expire el plazo fijado para el 15 de mayo, el mercado aguarda definiciones sobre la política de precios que adoptarán las compañías prodiuctoras y las empresas refinadoras. La incógnita reside en si se optará por una liberación gradual de los valores o si se buscará una nueva prórroga que extienda la vigencia del esquema de actualización controlada para evitar saltos bruscos en la canasta de consumo.
El barril de crudo no da tregua
La evolución del precio internacional del crudo Brent se consolida como el factor de mayor presión sobre la estructura de costos de las refinadoras locales. Durante las últimas jornadas, el barril se mantuvo con firmeza por encima de la barrera de los u$s 110, impulsado por la persistente inestabilidad geopolítica en Medio Oriente y las restricciones en la oferta global de energía.
Esta cotización global genera una brecha creciente respecto a los valores internos del petróleo en la Argentina. Mientras el crudo de exportación sostiene su tendencia alcista, las operadoras deben equilibrar sus balances entre los costos de producción -atados a la moneda extranjera- y la realidad de un mercado doméstico con precios que, pese a los recientes aumentos, registran un rezago frente a la paridad de importación.
No obstante, el sostenimiento del barril en niveles elevados también representa un factor de oportunidad estratégica para la balanza comercial de la Argentina. El incremento en el precio internacional impacta de forma directa en el valor de las exportaciones de crudo, las cuales mantienen una tendencia creciente gracias al incremento de la productividad en las cuencas locales.
Este escenario permite el ingreso de más divisas, acelerar inversiones en Vaca Muerta y mejorar la rentabilidad de los proyectos orientados al mercado externo, consolidando al sector energético como uno de los motores principales para el ingreso de dólares al país.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,petróleo,nafta,precios,ypf
ECONOMIA
Creció la oferta de frutas importadas en las verdulerías: cuáles son las que más llegan y por qué

La llegada de frutas importadas a las verdulerías argentinas responde a una combinación de factores estacionales, logística y cambios recientes en la apertura comercial. En los últimos meses se observó un crecimiento en la oferta de productos como uvas, bananas, paltas y ciruelas provenientes de países vecinos y de Europa.
El fenómeno se explica principalmente por la necesidad de abastecer el mercado en épocas en las que la producción local no cubre la demanda, pero también por la flexibilización en el ingreso de mercadería extranjera y los desafíos económicos que enfrenta el sector.
La comercialización de frutas de origen extranjero no es nueva en Argentina, pero el contexto actual acentuó su presencia. Miguel Bauza, productor e importador de frutas, detalló en Infobae en Vivo que la importación de productos responde a cuestiones de contraestación.
Por ejemplo, detalló el productor, la uva que se encuentra en las góndolas fuera de la temporada nacional proviene de Chile, Perú o Brasil. La oferta de fruta importada se mantiene hasta noviembre, cuando la producción nacional de Mendoza y otras zonas vuelve a abastecer el mercado.
El abastecimiento local de frutas y verduras funciona de modo complementario con la importación. Argentina produce la mayor parte de las frutas y verduras que consume, pero existen excepciones. Bauza explicó que la banana es el caso más notorio, ya que el país importa este producto durante todo el año desde Ecuador, Paraguay, Brasil y Bolivia, debido a que la producción nacional solo cubre el 4% del consumo total.
Según explicó Bauza, la preferencia por la banana ecuatoriana se debe a su calidad y variedad. La variedad Cavendish, originaria de Ecuador, satisface los estándares de sabor y textura buscados por los consumidores argentinos. “La mejor banana que podemos consumir hoy en la Argentina es ecuatoriana”. Las zonas productoras locales, como Formosa y Salta, no cuentan con las condiciones climáticas óptimas para competir en calidad con los países tropicales.
El caso de la palta refleja una situación mixta. Bauza indicó que Argentina produce palta en Jujuy y Tucumán, y se están realizando pruebas en Sierra de los Padres, cerca de Mar del Plata. Sin embargo, el mercado también ofrece palta importada de Perú, Brasil y, en temporada, de Chile.
En el caso de las ciruelas, la góndola argentina se abastece con fruta española durante el invierno, debido a que España atraviesa el verano y produce en ese período.
La estacionalidad determina el origen de la fruta disponible en el país. Bauza remarcó que el intercambio internacional permite consumir productos fuera de la temporada nacional. Cuando Argentina ingresa en su etapa productiva, los países del hemisferio norte importan fruta local, mientras que en el invierno argentino, los consumidores recurren a la producción extranjera.

Bauza explicó que importar fruta implica afrontar costos elevados y una logística compleja. La fruta procedente de Europa, como las ciruelas españolas, llega tras cuarenta días de tránsito en fletes refrigerados y con costos aduaneros significativos en Buenos Aires. El importador no siempre logra trasladar estos costos al precio final, por lo que muchas veces vende a pérdida si el mercado no acepta los valores necesarios para cubrir los gastos.
“El año pasado, toda la temporada de ciruela española se vendió a pérdida”, afirmó Bauza. Al detallar el mecanismo, explicó que si una caja de ciruelas de nueve kilos llega a $50.000 y el mercado no la paga, el importador debe venderla a valores inferiores, priorizando la salida de productos perecederos. Esta lógica se repite con otras frutas importadas y responde a la dinámica del consumo y la demanda interna.
En el caso de la banana, la logística presenta desafíos adicionales. El 60% del costo total corresponde al flete. La fruta viaja desde Ecuador en barco hasta Chile y luego continúa en camión hasta Argentina. Bauza relató que, ante el cierre del paso por Mendoza debido a las nevadas, los camiones debieron desviarse por Pino Hachado, recorriendo 1800 kilómetros adicionales entre ida y vuelta para mantener el abastecimiento.

La reciente apertura de importaciones permitió que operadores sin experiencia accedan al negocio. Bauza indicó que esta flexibilización favoreció la llegada de fruta extranjera y la baja de precios al consumidor. Sin embargo, advirtió que muchas veces los nuevos importadores desconocen el manejo de la cadena de frío, la maduración y el almacenamiento, lo que puede afectar la calidad del producto y la rentabilidad del sector.
“La apertura de las importaciones sí ayudó y se normaliza”, sostuvo Bauza. Explicó que la competencia obliga a ajustar precios y que, ante un mercado deprimido, los márgenes de ganancia resultan estrechos. Según el productor, la normalización del sector requerirá al menos un año más, hasta que los operadores adquieran experiencia y el mercado encuentre un equilibrio.
El consumo interno de frutas en Argentina se encuentra por debajo de los niveles considerados adecuados. Bauza atribuyó este fenómeno a la caída de la demanda y a los precios elevados de ciertos productos, en especial los importados o de temporada baja nacional.

El productor sugirió priorizar el consumo de frutas de estación y nacionales, ya que presentan precios más accesibles y mejor sabor en temporada alta. Los cítricos como naranja y mandarina, así como la frutilla de Tucumán, mantienen precios bajos al inicio de la temporada y se recomiendan para la dieta diaria.
En el caso del arándano, el abastecimiento local se normaliza a partir de septiembre, mientras que el kiwi importado proviene de Chile, Italia o Grecia, según el mes.
El productor remarcó que la variedad de las frutas y la calidad dependen en gran parte del origen y la adaptación a las condiciones climáticas de cada país. “No me cabe duda que en Argentina producimos muchísima fruta”, afirmó Bauza, aunque reconoció que ciertos productos importados, como la piña o el ananá, resultan imposibles de producir localmente con igual calidad por cuestiones climáticas.
La etiqueta de cada caja permite identificar el origen exacto de la fruta en las verdulerías. Para quienes buscan preferencia de sabor o calidad, Bauza recomendó preguntar al comerciante sobre la procedencia y aprovechar la oferta de productos nacionales en temporada.
–
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé.
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
Corporate Events,South America / Central America
ECONOMIA
Los productos de supermercado que los argentinos compran cada vez menos

El consumo en supermercados volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo. Las ventas a nivel nacional alcanzaron los $2,50 billones en el mes, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El dato más preocupante es que fue la quinta caída consecutiva en la comparación interanual. La retracción real fue del 0,7% respecto al año pasado.
La medición mensual desestacionalizada mostró un leve respiro. Frente a abril, las ventas avanzaron 0,9%, pero ese rebote técnico no alcanzó para revertir la tendencia negativa de fondo que arrastra el sector desde hace medio año.
La mayoría de los rubros relevados registraron descensos. Los segmentos con mayor peso en la facturación fueron los que más cayeron, condicionando el resultado general.
Qué productos del supermercado dejaron de comprar los argentinos
Dentro de los 11 rubros que integra el relevamiento del INDEC, 8 presentaron variaciones negativas respecto de mayo de 2025. Un análisis de Politikon Chaco resaltó que las mayores caídas se concentraron en dos categorías clave.
Bebidas lideró el retroceso con una baja real del 11,3%. Lácteos le siguió de cerca con una caída del 5,4%, convirtiéndose en los dos sectores con peor desempeño del mes.
También mostraron descensos:
- Verdulería: -4,1%
- Limpieza: -3,7%
- Panadería: -3,6%
- Indumentaria: -2,7%
- Alimentos preparados y Rotisería: -1,6%
En conjunto, los rubros que registraron bajas representaron el 73% de la facturación total de mayo, por lo que su evolución tuvo un peso determinante en el resultado global y explica por qué la caída fue inevitable.
Bebidas y lácteos son los productos que los consumidores compraron menos
Solo tres categorías lograron crecer en términos reales durante el quinto mes del año. Electrónicos encabezó las subas con un incremento del 17,6%, seguido por Carnes con 10,9% y Otros con 10,5%.
Sin embargo, estos segmentos explicaron apenas el 27% de la facturación total. Su impacto positivo no alcanzó para compensar el desplome de los rubros pesados.
Referentes del sector reconocen que «el consumo está difícil». Las cadenas apuestan a marcas propias, que en general son más económicas, y continuas promociones para sostener los niveles de venta.
En este contexto, los comercios de cercanía cobran mayor relevancia. Se adaptan mejor a consumidores que priorizan compras pequeñas y más frecuentes.
Cómo le fue a cada provincia: el mapa del consumo en supermercados
A nivel territorial, la evolución de las ventas también estuvo marcada por resultados heterogéneos. Diez jurisdicciones lograron registrar incrementos interanuales, con la Patagonia y Cuyo liderando.
Neuquén encabezó el ranking con un avance del 7,6%, seguido por Río Negro con 4,8% y San Luis con 4,1%. Luego se ubicaron resto de Buenos Aires (+2,3%), La Pampa (+2,0%) y Ciudad de Buenos Aires (+1,1%).
Santa Fe (+1,1%), Santiago del Estero (+0,9%), Mendoza (+0,4%) y Córdoba (+0,1%) completaron el grupo de provincias con resultados positivos.
Entre los distritos con caídas, los retrocesos más moderados se observaron en San Juan (-0,4%) y Formosa (-0,9%). Estas jurisdicciones lograron mantener cierta estabilidad.
En el otro extremo, las bajas más pronunciadas correspondieron a tres provincias del NEA. La Rioja retrocedió 12,2%, Misiones cayó 14,3% y Corrientes se desplomó 22,7%, siendo las únicas jurisdicciones con descensos interanuales de dos dígitos durante mayo.
El consumo masivo no repuntó en junio 2026

Los datos de consumo masivo de junio, según la consultora Scentia
Según datos de Scentia, el consumo masivo cerró junio con una baja interanual del 2,7% y una disminución mensual del 2,4%. La situación empeoró respecto a mayo.
El acumulado del año llegó a una caída del 2,9%, profundizando la tendencia negativa que arrastra el sector. La contracción fue generalizada en los canales físicos.
Puntualmente en supermercados de cadena, el consumo cayó 2,6% interanual y 0,9% en relación al mes previo. En lo que va del año acumuló una retracción del 4,6%, con bajas en todos los rubros.
Mientras tanto, el comercio electrónico continuó acelerando su expansión: las ventas online registraron un crecimiento interanual de 41% en junio, superando ampliamente el incremento de 29,9% observado en mayo, y con este desempeño el canal digital acumula una suba de 34,8% en lo que va del año.
Considerando el total de canales, las bebidas con alcohol fueron una de las dos únicas canastas que mostraron crecimiento durante junio. Su avance interanual fue del 9,4%.
Este comportamiento podría estar asociado a un mayor consumo impulsado por el contexto del Mundial 2026. Las bebidas sin alcohol también se ubicaron entre las categorías ganadoras, con un incremento de 3,5%.
En contraste, el resto de los rubros presentó variaciones negativas. Desayuno y merienda registró una caída de 7,7%, seguido por limpieza de ropa y hogar con una baja de 6,2%.
Perecederos retrocedió 5,7% e impulsivos cayó 5,3%. Por su parte, higiene y cosmética descendió 3,7%, mientras que alimentación mostró una contracción más moderada de 0,5%.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,consumo,supermercado
ECONOMIA
Cuántos pedidos debe hacer un repartidor de delivery para cubrir la canasta básica y no ser pobre

El esfuerzo necesario para sostener un hogar aumentó para los trabajadores de plataformas de reparto, aunque la actualización del valor promedio de los pedidos permitió moderar el deterioro. Según el índice APP, desarrollado por la Fundación Encuentro, durante el primer trimestre un repartidor debió completar 453 pedidos para cubrir el consumo de un hogar tipo de cuatro integrantes, en base a la Canasta Básica Total (CBT) del Indec ($1.531.473, según datos de junio).
El indicador mostró una relativa estabilidad frente al cierre de 2025. Si bien durante enero y febrero se registró un incremento en la cantidad de pedidos requeridos para alcanzar la mayoría de los umbrales económicos, en marzo el coeficiente volvió a descender debido a la actualización del valor promedio de los pedidos en una de las plataformas relevadas.
En marzo, el pedido promedio se ubicó en $3.165,2, resultado de la media entre plataformas. La actualización se concentró exclusivamente en PedidosYa, mientras que en Rappi los valores permanecieron sin cambios.

En el primer caso, el monto informado pasó de $3.659 a $3.924, mientras que Rappi mantuvo el valor registrado desde octubre de 2025. Como consecuencia, el promedio agregado aumentó desde $3.033 hasta $3.165, compensando parcialmente la suba de los precios de referencia.
De esta manera, para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) de un hogar de cuatro integrantes, que mide la línea de pobreza, el coeficiente APP pasó de 454 pedidos en diciembre de 2025 a 453 en marzo de 2026, una mínima reducción de un pedido. La evolución contrastó con la mayoría de los indicadores, que registraron aumentos moderados.
Para alcanzar otros umbrales económicos, un repartidor necesitó:
- 320 pedidos para llegar al ingreso promedio individual de Argentina
- 147 pedidos para sostener un hogar individual sin incluir alquiler
- 67 pedidos para cubrir únicamente la alimentación mediante la Canasta Básica Alimentaria, que mide la línea de indigencia
- 175 pedidos para afrontar la canasta de crianza de un niño promedio y 156 pedidos para la correspondiente a un bebé
- 250 pedidos para pagar un alquiler promedio
- 111 pedidos para alcanzar el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM)
- 2 pedidos para llenar un tanque de combustible de moto
- 13 pedidos para afrontar el pago mensual del Monotributo categoría A
En comparación con diciembre, la Canasta Básica Total individual pasó de requerir 140 a 147 pedidos, mientras que la Canasta Básica Alimentaria ($689.853, según datos de junio del Indec) aumentó de 63 a 67 pedidos. Las canastas fijadas por Indec miden los límites de pobreza e indigencia, respectivamente. En tanto, la canasta de crianza para un niño promedio subió de 170 a 175 pedidos y la de un bebé pasó de 152 a 156 pedidos.
Los gastos vinculados a la vivienda también mostraron una mayor exigencia. El alquiler de un monoambiente en la Ciudad de Buenos Aires pasó de 167 a 177 pedidos, mientras que el alquiler promedio aumentó de 244 a 250 pedidos.
El Salario Mínimo Vital y Móvil requirió un pedido adicional frente a diciembre (de 110 a 111) y el Monotributo categoría A pasó de 12 a 13 pedidos. El costo de llenar un tanque de combustible de su moto (3,5 litros), en cambio, permaneció estable en torno a los dos pedidos.

Según la Fundación Encuentro, la estabilidad del índice durante el primer trimestre estuvo explicada principalmente por la actualización registrada en PedidosYa. Sin ese incremento en el valor promedio por pedido, la cantidad necesaria de entregas habría continuado aumentando para la mayoría de los indicadores.
La dinámica fue diferente en Rappi, donde al mantenerse constante el ingreso por pedido, cada aumento en las canastas de consumo o en otros valores de referencia se tradujo en una mayor cantidad de entregas necesarias para alcanzar los mismos niveles de ingreso.
“El coeficiente APP responde al equilibrio entre dos procesos contrapuestos: por un lado, el aumento permanente del costo de vida, que incrementa la cantidad de pedidos necesarios para sostener distintos niveles de consumo; por otro, las actualizaciones del valor del pedido promedio, que mejoran transitoriamente el poder adquisitivo de cada viaje realizado”, explicó la Fundación Encuentro.
En ese sentido, el informe destacó que cuando las actualizaciones de los pedidos no acompañan el ritmo de los precios, el coeficiente aumenta de manera sostenida.
En cambio, cuando se producen mejoras en el valor promedio de cada entrega, el deterioro se revierte parcialmente, aunque sus efectos tienden a perder fuerza con el paso de los meses.
coeficiente APP,plataformas digitales,Rappi,PedidosYa,Fundación Encuentro,INDEC
POLITICA2 días agoCrisis entre Milei y Lula: la trama política, personal y geopolítica detrás del mayor choque diplomático entre Argentina y Brasil
SOCIEDAD3 días agoSan Isidro: la ballena que quedó varada en un banco de arena murió pese al operativo de rescate
POLITICA3 días agoMilei cruzó al aire a De Mendiguren, exministro de Duhalde: “Vos, sí, ladrón”

















