POLITICA
Pese a los pedidos de EE.UU., el Gobierno no intervendrá la base china en Neuquén para evitar tensionar el vínculo con Beijing

El Gobierno no avanzará finalmente contra la base china de Neuquén, pese a los planteos que viene haciendo Estados Unidos sobre la infraestructura espacial de Beijing en la región. En el Ejecutivo reconocen que estudiaron los informes y advertencias que llegaron desde Washington, pero aseguran que por ahora no tienen margen para abrir una disputa directa con China. “No estamos en condiciones políticas ni comerciales de hacerlo”, expresan cerca del Ejecutivo.
La decisión implica un cambio respecto de la etapa en la que la Casa Rosada evaluaba medidas para desarticular o restringir la operatoria de la estación. En Balcarce 50 sostienen que el costo diplomático y económico de avanzar supera cualquier beneficio inmediato. Admiten además que, aun cuando persisten sospechas internas sobre un posible uso dual de la información relevada en Neuquén, no cuentan con una vía política clara para ir más allá de la revisión técnica y del seguimiento del caso.
La trastienda de esa definición combina geopolítica y administración. Nación considera que escalar ahora un conflicto con Beijing implicaría desgastar capital político y abrir una negociación compleja porque la baja del acuerdo debería pasar por el Congreso. No quieren gastar acuerdos ni votos en una discusión de alta sensibilidad internacional mientras buscan concentrarse en su paquete de reformas y en sostener el vínculo comercial con China.
El acuerdo de cooperación de la estación fue aprobado por el Congreso a través de la Ley 27.123 y fijó una vigencia de 50 años. El texto también prevé que cualquiera de las partes puede terminarlo con “justa causa, debidamente acreditada” y con una notificación por escrito de al menos cinco años de anticipación. A eso se sumó en 2016 un protocolo adicional que estableció que el convenio debía implementarse exclusivamente con fines civiles y que la información obtenida no podía usarse con propósitos militares.
La presión de Washington tuvo incluso un planteo público de Scott Bessent. En la conferencia de prensa que compartieron el año pasado Donald Trump y Javier Milei en la Casa Blanca, el secretario del Tesoro aclaró que la asistencia de los Estados Unidos no estaba condicionada al cierre del swap con China, pero sí remarcó su preocupación por “puertos, bases militares y centros de observación” creados en la Argentina.
En una entrevista con Bloomberg durante su paso por Davos, el presidente defendió la continuidad del vínculo comercial con Beijing y buscó separar comercio de alineamiento estratégico. “El planteo que hizo Bessent está en perfecta línea con lo que es el pensamiento de los Estados Unidos”, dijo. Y cuando fue consultado de manera puntual por la estación china en Neuquén, respondió: “Eso no está probado”.
Leé también: El Gobierno relativiza el avance de las causas de Adorni y descarta sumar a otro vocero para las conferencias
La presión de los Estados Unidos, de todos modos, no se desactivó. El informe oficial del comité especial sobre China de la Cámara de Representantes -difundido el 26 de febrero de 2026- sostuvo que China desarrolló al menos once instalaciones espaciales vinculadas al país asiático en América Latina, incluidas tres en la Argentina, y recomendó como objetivo explícito frenar la expansión de esa infraestructura y buscar su retroceso en el hemisferio occidental.
Donde sí hubo una decisión concreta fue en San Juan. El Gobierno logró frenar la construcción de una antena china al impedir el ingreso de materiales por la Aduana y al no avanzar con definiciones administrativas pendientes para su continuidad. En Nación presentan ese movimiento como una señal de límite a nuevos desarrollos, más que como una ofensiva sobre estructuras ya instaladas y operativas.
Gobierno, China, Estados Unidos
POLITICA
Detrás del acto del Día de la Bandera: Victoria Villarruel sin mirar a los Milei y el dueño de Telefé presente

ROSARIO (Enviada especial).- Diez de la mañana. El sol matizaba el frío de siete grados frente al río Paraná en Rosario, donde en 1812 Manuel Belgrano izó por primera vez la bandera celeste y blanca, la bandera argentina. Este sábado, en la zona baja del Monumento que recuerda aquel hito histórico, Manuel -pero Adorni- hacía su ingreso al acto del 20 de junio. Ratificado por Javier Milei una vez más, se mostró sonriente pero de bajo perfil. Ayer, el Presidente le quitó su principal tarea: la comunicación, que quedó en manos del nuevo vocero, Adrián Ravier.
Rápidamente, Adorni se ubicó en la silla que tenía dispuesta por su cargo, besó a otros integrantes del Gabinete y conversó unos minutos con la senadora Patricia Bullrich, jefa de la bancada libertaria y principal detractora de su estancia en el Gobierno. Quienes conocen el contenido de la charla dicen que no se debatió ahí “nada trascendente”.
Apenas unos centímetros detrás sobresalía Victoria Villarruel en otra hilera de sillas, la de las autoridades de Santa Fe. Es que, para evitar cruces entre presidente y vicepresidenta, los responsables de protocolo decidieron sentarla en ese sector.
La titular del Senado no había sido invitada por la Casa Rosada, sino por el gobierno de Santa Fe. Tras el acto, Villarruel le dijo a que “no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni” y durante la ceremonia evitó mirar a la comitiva de la Casa Rosada.
Clara García, la jefa de Diputados provinciales, hizo de anfitriona de Villarruel. Después, la vicepresidenta se regodeó de reiterados saludos de parte de integrantes de la familia militar rosarina.
En el público hubo un mix de políticos libertarios y del frente Unidos, integrado por 16 partidos, que respalda al gobernador Maximiliano Pullaro. Por eso, se observó un variopinto universo: desde el diputado nacional socialista Esteban Paulón, uno de los máximos detractores de la gestión nacional; hasta la siempre mileísta Lilia Lemoine, que llegó acompañada por un grupo de colegas, entre ellas Virginia Gallardo y Andrea “la Nena” Vera. Estaba también de esa bancada Santiago Santurio, del riñón del estratega Santiago Caputo, ausente en Rosario.
Del Gabinete, los únicos que faltaron fueron el ministro de Salud, Mario Lugones, en Brasil por una reunión del Mercosur; y Juan Mahiques, recién regresado de Francia donde participó del encuentro del GAFI.
Entre los rosarinos se mostró también el dueño de Telefé y de buena parte de los medios locales, Gustavo Scaglione -invitado de la provincia- que tuvo un ratito para charlar con los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem.
Al arribar a la ciudad de Leo Messi -presente en un mural gigantesco que se observa desde el Monumento a la Bandera-, el Presidente y su hermana Karina Milei fueron recibidos por el gobernador Pullaro, un aliado de la Casa Rosada en el Congreso, pero con matices sobre el discurso libertario.
Al bajarse de la camioneta, Milei le recordó a Pullaro que le debe unos libros. El gobernador se mostró acompañado por el intendente de Rosario, Pablo Javkin; y por el titular de la UCR nacional, el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella.
A la secretaria general la escoltó su amiga rosarina Romina Diez, diputada nacional y titular partidaria a nivel local.
Milei, Pullaro y Javkin subieron al escenario para arrancar el acto, pero no se acercaron a izar el pabellón nacional en el mástil, a diferencia de otros años. Según pudo averiguar , todo se debió a las disposiciones de Presidencia para que no hubiera cruce con Villarruel.
Al momento del Himno, la vicepresidenta -que no estaba en el escenario- se ubicó de espaldas al Presidente, en la misma posición que él pero desde los adoquines, y observó todo el tiempo la bandera argentina elevarse frente a las aguas del río marrón.
Tanto Javkin como Pullaro, los dos radicales, destacaron los avances en materia de lucha contra el narcotráfico y pronunciaron esta frase: “El miedo cambió de bando”.
El gobernador ponderó la colaboración de Nación en ese sentido, con una mención especial a la exministra de Seguridad Bullrich y a la actual, Alejandra Monteoliva.
Pidió también la unidad de quienes tienen responsabilidades de gobernar y destacó los logros de su gestión, con fuerte énfasis en la obra pública. “Las obras se hacen bajando los costos, con transparencia y sin corrupción”, dijo y, en eso, envió un reclamo a Balcarce 50: “Necesitamos que vuelva infraestructura productiva para que nuestra Argentina pueda arrancar“. Al concluir el discurso, Milei lo abrazó.
Después, el Presidente hizo lo propio, con una alocución en la que evitó definiciones sobre el rumbo de su gestión o sobre los meses de crisis política interna por el caso Adorni. Milei se centró en Belgrano y le endilgó al prócer los mismos preceptos económicos que él defiende.
Dijo que “la bandera fue, antes que nada, una bandera de libertad”, que Belgrano -al que tildó como el “primer intelectual liberal”- promovió una crítica permanente “al monopolio desde el Estado”, que hablaba “de la naturaleza monetaria de la inflación”, y que “la bandera significa libertad política y libertad económica”.
“El sueño de Manuel Belgrano seguirá vivo mientras haya argentinos dispuestos a defender la libertad”, manifestó el Presidente y cerró con un furioso “¡viva la patria!“.
A lo largo de sus palabras, Milei recibió gritos disidentes como también apoyo por parte de personas que se acercaron al Monumento solo identificadas con la bandera argentina.
Leyendas partidarias no hubo, pero sí buena afluencia de público detrás del vallado dispuesto por Casa Militar.
“Hijo de puta”, gritaron unos. Otros arengaron con “presidente, presidente”; “Milei querido el pueblo está contigo”; “viva la Patria”, y -en un momento- hasta dijeron “Cristina es una chorra”.
“Agradezco profundamente sus manifestaciones de cariño, pero este es el momento de recordar a Manuel Belgrano”, les contestó el Presidente a sus seguidores, a quienes saludó en varios tramos de su presentación.
Entre los asistentes, también hubo dardos para Adorni. En el murmullo, la palabra “corrupto” figuró.
Al contrario de la comitiva de la Casa Rosada, cuando terminó el acto Villarruel se quedó a besar a parte de los asistentes que se le acercaron. Posó con una bandera de Malvinas, observada por su asesor Mario “Pato” Russo.
Con el acto ya desmontado, también se los vio a Pullaro y a Javkin a la vera del río sacarse fotos. El gobernador -dicen- insistió con que fue su gestión la que logró retirar las chapas del obrador que estuvieron más de una década frente a este sitio emblema de la ciudad, ya que concluyó la refacción que prometieron distintas administraciones nacionales, pero con fondos provinciales.
El jefe de Gabinete se fue apenas terminó el acto, al igual que el pleno de la Casa Rosada, que no entró en contacto con la gente.
Adorni partió, directo hacia las escalinatas del Monumento, escoltado por la ministra de Seguridad Monteoliva. Atrás, en una pintura inaugurada en 2025, emergía el rostro de su tocayo Belgrano.
20 de junio,Paula Rossi,Manuel Adorni,Día de la Bandera,Rosario,Conforme a,,Día de la Bandera. Villarruel: “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”,,Asistió Villarruel. Milei en Rosario con Adorni y la plana mayor libertaria: “Belgrano fue el primer intelectual liberal”,,“Me dijo que gobierna la hermana”. La madre de Villarruel habló sobre los cortocircuitos de su hija con los Milei,Manuel Adorni,,Día de la Bandera. Villarruel: “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”,,A qué llega el nuevo vocero. Una designación pensada para remediar un problema urgente y hacer equilibrio entre “celestiales” y “territoriales”,,Caso Adorni: es hora de que el Gobierno dé vuelta la página
POLITICA
Cristina Kirchner tendrá un banderazo en Parque Lezama, pero no habrá marcha hasta su casa de Constitución

El reclamo por la libertad de Cristina Kirchner tendrá este sábado una nueva demostración de fuerza en las calles, aunque finalmente no incluirá una movilización a San José 1111, el domicilio de Constitución donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria. Según pudo saber TN, el banderazo se concentrará en el Parque Lezama, contará con un discurso de Máximo Kirchner y podría sumar un mensaje grabado de la exmandataria, como el año pasado.
La convocatoria fue lanzada bajo la consigna “Cristina Libre y contra la proscripción” y reunirá al PJ, organizaciones sociales, agrupaciones kirchneristas y sectores aliados. El Movimiento Derecho al Futuro (MDF) confirmó que participará de la actividad, aunque Axel Kicillof no asistiría al acto, tras la polémica que generaron las declaraciones de la legisladora porteña Berenice Iañez.
Durante las últimas dos semanas, La Cámpora sostuvo una agenda de actividades y movilizaciones frente al edificio de Constitución para mantener visible el reclamo por la situación judicial de la expresidenta y llegar al 20 de junio con una demostración de apoyo militante.
La advertencia judicial a Cristina Kirchner
Hasta ahora, el kirchnerismo había concentrado buena parte de sus acciones de visibilización en las inmediaciones de San José 1111. Sin embargo, la situación cambió tras la resolución del Tribunal Oral Federal 2 que intimó a Cristina Kirchner a respetar las condiciones de la prisión domiciliaria, luego de la concentración realizada el domingo pasado frente a su vivienda.
Los jueces señalaron que debe abstenerse de asumir conductas que pudieran implicar incumplimientos de las pautas fijadas para la ejecución de la pena y remarcaron que la actividad desarrollada ese día tuvo características diferentes a las manifestaciones que venían realizándose desde el inicio de su detención domiciliaria.
El tribunal puso el foco en la instalación de una bandera que cruzaba la calzada frente al edificio, en la participación de la expresidenta en esa actividad y en las consecuencias que, a criterio de los magistrados, tuvo sobre la circulación y la convivencia en el barrio. También advirtió que una reiteración de situaciones de esas características podría afectar las condiciones bajo las cuales fue concedido el beneficio.
Un acto atravesado por la interna peronista
La polémica generada por declaraciones de la legisladora porteña Berenice Iañez, dirigente alineada con el espacio político referenciado en Kicillof, volvió a encender la interna peronista.
Durante una actividad de la cátedra libre “Hebe de Bonafini”, Iañez cuestionó distintas decisiones adoptadas por Cristina Kirchner en los últimos años. Afirmó que la expresidenta “está bastante equivocada y jode bastante las pelotas”. Además, criticó la candidatura presidencial de Sergio Massa, cuestionó el funcionamiento del Frente de Todos, y puso en discusión la forma en que el peronismo definió candidaturas durante los últimos procesos electorales.
También objetó la idea de que el movimiento pueda ordenarse desde el “balcón shakesperiano” de San José 1111 y presentó a Kicillof como la figura capaz de encabezar una nueva etapa política.
Las declaraciones de Ibáñez generaron malestar en sectores del kirchnerismo duro, porque cuestionan aspectos centrales del liderazgo de Cristina Kirchner y reivindican a Kicillof como único referente del PJ. “Los peronistas de la Ciudad queremos a Cristina libre y rompiendo las pelotas”, escribió Mariano Recalde en su cuenta de la red social X y convocó al banderazo de este sábado.
cristina kirchner, Axel Kicillof, Máximo Kirchner
POLITICA
Lo que no se vio del acto en Rosario: los libros que Milei le pidió a Pullaro, los gestos de Villarruel y el reencuentro de Bullrich con Adorni

(Rosario – Enviado especial) “¡Presidente, Presidente, Presidente!”. A metros del espacio en el que se encontraba Javier Milei y todos los invitados de protocolo, un grupo de seguidores del mandatario comenzó a vitorearlo mientras daba su discurso. El canto comenzó como respuesta a una serie de insultos que bajaron de las colinas del Monumento Histórico Nacional a la Bandera, donde esta mañana se desarrolló una celebración -cargada de política- por el 20 de junio.
La expectativa estaba en la reaparición pública del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de sus declaraciones de la semana pasada, en las que justificó su incremento patrimonial. Asimismo, otra de las figuras esperadas era la vicepresidenta Victoria Villarruel, que forzó su presencia en el acto y logró ser invitada por el gobernador Maximiliano Pullaro luego de que la Casa Rosada volviera a negarle cualquier tipo de convocatoria.
Villarruel llegó sola con sus colaboradores al Monumento. Solo fue saludada por invitados de la provincia y algunos legisladores nacionales. Los dirigentes oficialistas (que hablan con ella en privado) la eludieron como si fuera una mancha venenosa: y es que desde temprano ya había alfiles mileístas haciendo guardia a la espera de Milei.
Antes, a bordo de un avión militar, llegaron a la ciudad de Rosario todos los integrantes del Gabinete. Adorni arribó acompañado de varios ministros y, custodiado por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fue abordado por la senadora Patricia Bullrich, quien no escatimó en críticas a su figura durante las últimas semanas, sugiriendo que debe dar un paso al costado. Aun así, ambos mantuvieron una conversación de casi cinco minutos, a la que una de las partes calificó de “tranquila”. Ambos estuvieron a metros de Villarruel, que fue esquivada por los dos.
Javier Milei ingresó minutos más tarde junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Al lado suyo estaba la diputada nacional y presidenta de La Libertad Avanza de Santa Fe, Romina Diez, quien es la encargada de armar el territorio provincial para los hermanos libertarios. No se habla de que vaya a ser candidata a gobernadora: muchos sugieren que quiere ser senadora. Pero la política es dinámica.
Al llegar, Milei abrazó a todos sus alfiles que estaban en primera fila, incluidos Bullrich y Adorni. El gesto de la Casa Rosada se cumplió y fue un nuevo apoyo hacia el jefe de Gabinete, quien ayer le fue encontrado reemplazo en la Vocería Presidencial. En diálogo exclusivo con Infobae, Villarruel asestó contra la cúpula del Gobierno: “No era un acto para apoyar a Adorni. Y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Entonces, me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”.
Villarruel fue consultada por Infobae al respecto de cómo había sido la desinvitación de la Rosada: “Recibimos la invitación de la Gobernación, pero igualmente yo pensaba venir. Y no creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Si estamos en democracia, si esto representa la bandera para todos los argentinos, es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación. Pero de nuevo, yo defiendo ante todo lo que nos une. No quiero hacer de esto un acto ni político, ni quiero tener una ninguna otra declaración que no sea la de la unión de los argentinos y la de seguir los valores del general Belgrano».
Pese a esa declaración, la Vice también jugó: no aplaudió en ningún momento las palabras de Milei y mientras todo el público cantaba el Himno Nacional mirando hacia el escenario en donde el Presidente estaba con Maximiliano Pullaro y Pablo Javkin, optó por ser la única en girar 180 grados y darle la espalda para observar al Mástil Mayor de la plaza, que ya tenía la bandera nacional izada.
Antes del cierre del Presidente, quienes hablaron fueron Javkin y Pullaro, que buscaron mostrarse por afuera de la interna libertaria. El intendente de Rosario fue uno de los que saludó en dos oportunidades a Villarruel, mientras que el gobernador le acercó la invitación formal días atrás cuando sabía que la Vice iba a ir a su ceremonia de cualquier manera.
Pullaro es de los pocos gobernadores que ha sabido marcar distancia contundente con el Gobierno sin que se quiebre el diálogo. Antes de la ceremonia, se dio un episodio de color. En un acto que habían compartido en San Lorenzo, Pullaro le había hablado a Milei acerca del Brigadier Estanislao López. Eso lo interesó de sobremanera al Presidente, al punto que le pidió que le mande algunos libros para leer más sobre su figura. “Maxi se comprometió a mandárselos y Milei se los reclamó recién”, contó un testigo de la conversación a Infobae.
No por ese momento de concertación Pullaro dejó de lado su reclamo por mayor inversión de Nación en las provincias. “Necesitamos que, en este país federal, los recursos vuelvan en infraestructura para encender el motor del interior productivo”, fue una de las sentencias que dejó su discurso, en el que destacó instituciones como la universidad y la salud gratuita. Justamente en uno de esos segmentos se escuchó muy nítidamente a alguien del público acotar: “(Milei) las va a vender”. A su turno, Javkin también hizo sus propias reivindicaciones, como la de que “lo público y lo privado deben juntarse para cooperar”.
Fueron pocos los funcionarios o legisladores que no se fueron al minuto de haber finalizado el acto. Uno de los que más se quedó conversando fue el diputado nacional de La Libertad Avanza Nicolás Mayoraz, que tiene intenciones de competir por la provincia el año próximo. Otro de los que tiene amplio reconocimiento en Santa Fe es el periodista y legislador provincial Juan Pedro Aleart, quien el año pasado dio el batacazo al ganar las PASO en Rosario. Cercano a Bullrich, desde hace tiempo que se sabe que Aleart ya no está en las consideraciones de Diez y del karinismo: en el acto de hoy fue ubicado en una de las posiciones más de atrás, aunque en el Gobierno afirman que fue por protocolo.
Adorni se retiró del acto acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. El protocolo de seguridad que Nación coordinó con la provincia y la intendencia podría decirse que fue un éxito. No hubo movilizaciones o hechos de repudio visibles contra el gobierno más allá de un grito ocasional que se escuchaba desde el público. En la previa, en la Casa Rosada reconocían que no querían que hubiera ningún momento incómodo para los funcionarios, en particular para Adorni.
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