POLITICA
El Gobierno reactivó la calculadora electoral: el factor Villarruel, los resabios de Adorni y otra vez el Milei conciliador

En la historia de sus oscilaciones frente a la “casta” según el momento político, Javier Milei está nuevamente en una etapa conciliatoria. En menos de 24 horas, desde el miércoles al jueves se mostró predispuesto al diálogo con los gobernadores a quienes alguna vez amenazó con “dejar sin un peso”, amigable con la Iglesia, simpático con el otrora odiado Jorge Macri y en pos de la unidad interna libertaria.
A partir de ahora, un pragmático Milei se mostrará, como después de la derrota bonaerense del año pasado, en modo de buena predisposición y sin tendencia alguna a la confrontación. Por caso, ayer saludó cariñosamente a Jorge Macri y a su esposa, Belén Ludueña, que habían llevado a su bebé, Vito, a la Catedral Metropolitana, en un contraste evidente con la homilía del año anterior. En ese momento, Milei había desairado al jefe de gobierno (al igual que a Villarruel). Esta vez, el jefe de Estado no sólo se dirigió a la pareja porteña de PRO con una sonrisa, sino que le dedicó un típico chascarrillo al primo de Mauricio Macri sobre su hijo: “Te salió demasiado lindo”, le dijo.
La impostada postura del Presidente parte de los cálculos de un gobierno que volvió a consultar la calculadora electoral a un año del cierre de listas y de cara al cercano debate en el Congreso sobre la reforma político, con eje en la eliminación de la PASO que Karina Milei, a diferencia de los aliados de PRO, considera indispensable para asegurarse la reelección.

Después de meses de parálisis por el caso Adorni, los números de las encuestas obligaron al Gobierno a exagerar los gestos de unidad puertas adentro y de buena predisposición política hacia afuera. Y ahora, enfocado en el 2027, el Presidente está urgido por transmitir una imagen de continuidad que le permita bajar el “riesgo kuka” y, sobre todo, que su continuidad no parezca condicionada.
El objetivo no declarado de las amigables actitudes del jefe de Estado es remontar la curva de imagen positiva en las encuestas, que, según describen, bajó a los 32 puntos con el sostenido caso de presunta corrupción de Adorni y que el Gobierno, hasta ahora, no logró revertir. Son los resabios de la crisis que le generó el ahora ex jefe de Gabinete al mileismo, de los cuales ahora le cuesta horrores desprenderse.
El Gobierno se siente relativamente tranquilo mientras el peronismo se encuentra fragmentado. Pero vislumbra un problema ante una oposición unida bajo el mando de Axel Kicillof, que mide aproximadamente 27 puntos y dejaría la diferencia proyectada con el oficialismo, analizan, en apenas tres a cinco puntos
En un contexto tan ajustado, en la cúpula nacional admiten temer a “los enanos de derecha”, como denominan a los dirigentes con perfil ideológico similar al de Milei que, si bien no logran el mismo nivel de adhesión, pueden dividir el voto libertario y favorecer directamente a la oposición.
“Perder unos 5 o 6 puntos en las próximas elecciones puede ser peligroso”, dijo un armador con acceso a la cúpula nacional.
Un posible “enano” es la vicepresidenta de la Nación, que anteayer, en Tucumán, envalentonada porque esta vez sí tuvo acceso a la Casa Histórica —el año pasado Karina Milei se lo habían vedado—, se despachó largamente ante los cronistas que cubrían el acto oficial con una serie de declaraciones que le confirmaron al oficialismo que sus planes de ser candidata el año que viene siguen firmes.

“No nos sorprendió para nada”, dijeron en Balcarce 50. Por un lado, se mostraron confiados en que una candidatura de la ex compañera de fórmula de Milei, por sí sola, no puede perjudicar al Gobierno. Por otro, reconocieron que “cinco o seis” candidatos de su estilo podrían poner en jaque al oficialismo. Aunque descartaron que ese escenario de riesgo pueda generarse por la presencia de una coalición de líderes con perfil similar al del Presidente. “En política, dos más dos nunca es cuatro”, razonó un colaborador de Milei y asiduo lector de encuestas.
Los otros gestos de Milei estuvieron dirigidos a los gobernadores, en el Tedeum de Tucumán, donde el Presidente les habló del “futuro”, de las “bases” y retomó los conceptos del nunca concretado (más allá de los papeles) Pacto de Mayo. Días antes, en la jura de Diego Santilli como sucesor de Adorni, Karina Milei se había ocupado de darle un beso a cada uno de los mandatarios provinciales presentes al ingresar, como anfitriona, al Salón Blanco de la Casa Rosada.

Para completar el cuadro de gestos, además de las conferencias de prensa, Milei buscó representarse como gestor. De ahí la reunión de gabinete que definió hacer para analizar los ejes de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central con apenas unas horas de antelación, después del Tedeum por el 9 de Julio. En el mismo sentido planteó la puesta en escena del balcón, poco antes de Gabinete, frente a la Plaza de Mayo, con todos los ministros. Y el abrazo con Santiago Caputo del cual Karina Milei, ante las cámaras que filmaban, no pareció querer participar.
POLITICA
La Cámpora endurece cada vez más su postura para el 2027: CFK candidata y Kicillof comparado con Vandor

El sector más extremo del cristinismo endurece cada vez más su postura respecto al escenario electoral del año que viene y el proceso de reorganización del peronismo. Para La Cámpora y los dirigentes que orbitan a su alrededor no hay otro candidato a presidente posible que no sea Cristina Kirchner. Aunque esté condenada y detenida. Las expresiones se repiten en las voces más potentes del espacio. Cada día. Cada semana.
Para ese esquema político Axel Kicillof no solo no es el candidato a presidente del peronismo, sino que, además, es un traidor. El miércoles se encargó de marcarlo con una parábola histórica el diputado provincial Facundo Tignanelli, cuando comparó al gobernador bonaerense con el sindicalista Augusto Vandor.
El entonces secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) fue asesinado por la izquierda peronista en 1969, acusado de traidor. Tal es así que la misión para matarlo fue denominada “Operativo Judas”, en referencia al apóstol que traicionó a Jesús. Fue uno de los impulsores de lo que se denominó un “peronismo sin Perón”. Hace poco desde La Cámpora aseguraron que Kicillof está construyendo un “kirchnerismo sin Cristina”.
“Tenemos historia de revertir las realidades que nos explican desde el posibilismo que no se puede. Soy de una familia peronista de La Matanza. Mis abuelos militaron la Resistencia Peronista creyendo y trabajando para que Perón vuelva, no para ver cómo encontraban una alternativa con Vandor”, fue la explicación que dio Tignanelli durante una entrevista con Futurock.

El diputado camporista, que forma parte de la mesa chica de Máximo Kirchner, apuntó contra quienes ven como “una utopía pensar que Cristina pueda ser candidata” y buscan “una alternativa”, como en su momento hizo Vandor, siguiendo el paralelismo histórico, que entendía que Perón había cumplido su ciclo.
La molestia de Tignanelli se manifestó también en una afirmación que relacionó la decisión de Kicillof, de no visitar a la ex presidenta, con la situación económica y social de la Argentina. “Desde que Axel tomó distancia de Cristina, cada vez le fue peor al pueblo argentino. No sé en qué momento vio Axel que tenía que tomar distancia de Cristina y eso no fue bueno para el país”, señaló. La interna rompe límites todo el tiempo y deja en el aire definiciones que multiplican la polémica.
La diputada nacional y secretaria general de La Cámpora, Lucía Cámpora, también le apuntó al gobernador bonaerense sin nombrarlo. “No creo que alcance con decir Estado presente o defendamos esto. Hay que discutir las medidas que hay que tomar. Hay que enfrentarse a sectores muy poderosos y no veo tan claro que todos se animen. Es una discusión de ideas”, sostuvo durante una entrevista con el canal de streaming LACA.
“La que crece en las encuestas es Cristina, a pesar de que la han perseguido y violentado. Son cada vez más los argentinos que la quieren votar. Lo vemos en la calle y en las encuestas. Sigue siendo la que representa una esperanza. No estamos dispuestos a aceptar que ella no esté en la cancha”, afirmó la legisladora.

En el cristinismo sostienen la idea de que el gobierno que viene, en el caso de ser opositor, no tendrá legitimidad si la ex presidenta no es liberada. Tiempo atrás lo puso en palabras el ex secretario general de la presidencia Oscar Parrilli, en la previa de una reunión del PJ Nacional: “Va a ser un candidato trucho el que esté el año que viene, porque ella está proscripta. Es una democracia inconclusa si ella está presa”.
El cristinismo plantea que no hay otro candidato posible que no sea Cristina Kirchner y que si ella está presa, la democracia es trucha y el candidato que represente al peronismo no será del todo legítimo. En ese lugar se van atrincherando, discursivamente, cada vez más. Entonces, la amenaza de una ruptura con otros sectores del peronismo empieza a tener más consistencia.
Si Kicillof no es el candidato posible y tampoco lo es alguien del PJ Federal, a los que acusan de no tener fuerza para enfrentar a los poderes y de ser acomodaticios frente al círculo rojo, las posibilidades de un candidato aceptado se reducen en un gran porcentaje. O es CFK o es Máximo Kirchner, que ayer volvió a hablar en público y sumó su cuarto acto como orador principal en lo que va del año.
Algunos dirigentes cristinistas creen que lo mejor es un candidato puro. Mayra Mendoza fue tal vez la que mejor lo expresó en sus redes sociales: «Hay una receta para cumplir con nuestras obligaciones como país, primero con la gente y luego el resto: CRISTINA LIBRE y KIRCHNER para la Argentina». Esa es la receta del cristinismo en este tiempo.

La tesis del camporismo es que Cristina Kirchner es la que más mide en las encuestas, la que conduce a la mayor parte del peronismo, la que tiene mayor experiencia y la que tiene mayor influencia en el electorado de la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 40% del padrón. En el resto del peronismo discuten casi todas esas afirmaciones. No hay unidad y, sobre todo, hay un hartazgo creciente en la convivencia política puertas adentro del justicialismo.
“Si alguien va camino a pelear la presidencia de la Nación, no puede negar o prescindir de Cristina”, explicó, hace un tiempo, Teresa García. El mensaje fue para Kicillof, al que le reprochan no ir a ver a la ex mandataria desde octubre del año pasado, y argumenta la postura que atraviesa a todo el cristinismo respecto a ese vínculo tan complejo y al proyecto electoral que tienen en mente. Por eso para todo ese espacio el gobernador bonaerense es, en definitiva, “un candidato por default”, tal como dijo Máximo Kirchner.
Para el camporismo no hay candidato que no sea Cristina Kirchner. Ahí está anclada su postura, su militancia política y su capacidad de negociación hacia adelante. Le reclaman a todas las vertientes del peronismo que levanten la bandera de la libertad y la inocencia de la ex presidenta. Pero esa postura, en los hechos, y teniendo en cuenta la amplitud del peronismo a nivel nacional, la tiene un sector minoritario del movimiento político.
Los representantes de otras líneas internas piden por la libertad de la ex jefa de Estado cuando se los preguntan en algún medio de comunicación o sostienen que la causa judicial esta amañada. Pero no lo mantienen en el vértice de la agenda política, tal como lo pide el cristinismo. Entonces, las exigencias aumentan pero las respuestas no cambian. Esa dinámica provoca cada vez más tensión y rispideces, y empuja a los representantes ultra K a pelear por la instalación de su causa política.
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POLITICA
El gobernador de Jujuy rechazó eliminar las PASO, aunque abrió la puerta a volver a suspenderlas

Tras participar del acto por la vigilia del Día de la Independencia en Tucumán junto a Javier Milei, el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, tomó distancia este jueves del proyecto del Gobierno para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), aunque dejó abierta la posibilidad de acompañar una nueva suspensión. “Pensaría que podríamos suspender otra vez, como ya ocurrió, pero no eliminarla”, afirmó. Además, consideró que “son una buena herramienta”.
La definición se dio en un momento en el que la Casa Rosada busca reunir apoyos para avanzar con la reforma política que el presidente volvió a colocar entre sus prioridades legislativas y luego de que Milei pidiera públicamente el respaldo de los gobernadores para impulsar el paquete de proyectos que enviará al Congreso. Entre esas iniciativas figura la eliminación de las PASO, una propuesta que todavía requiere acuerdos parlamentarios con fuerzas políticas y mandatarios provinciales.
Sadir sostuvo que el tema fue parte de las conversaciones que mantuvieron los gobernadores de la Unión Cívica Radical (UCR) y también de los intercambios con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Sin embargo, aclaró que todavía no existe una posición cerrada. “Hemos hablado bastante de ese tema con Santilli, pero obviamente no hay una definición. Dependerá del Congreso. Sobre todo, me parece que demanda hablar más entre los gobernadores y también con los legisladores para tener una definición clara”, señaló en declaraciones a Radio Rivadavia.
La posición del mandatario jujeño introduce un matiz dentro del grupo de gobernadores que mantienen diálogo con la Casa Rosada. Si bien acompañó distintas iniciativas del oficialismo en el Congreso, en este caso dejó en claro que no comparte la eliminación permanente del sistema de primarias. La discusión volverá a quedar en manos del Congreso, donde el oficialismo necesitará construir mayorías para avanzar con una de las reformas que Milei incluyó entre las prioridades de la nueva etapa de su gestión.
El diálogo con la Casa Rosada
Además de referirse al debate electoral, Sadir valoró el vínculo que mantiene con el Gobierno nacional y consideró que la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete puede fortalecer esa relación. “Está bien que haya más diálogo porque es lo que necesitamos”, afirmó.
El gobernador también relativizó la posibilidad de que hubiera existido una reunión política con Milei durante el acto realizado en Tucumán. “No hubo una charla a solas”, dijo, y explicó que, una vez finalizado el Himno Nacional, el Presidente “saludó a todos y se fue”.
Sobre el discurso presidencial, sostuvo que Milei realizó “una breve reseña de algunos puntos” incluidos en el Pacto de Mayo y repasó parte de la agenda legislativa que el Gobierno pretende impulsar en las próximas semanas. Según señaló, el mensaje también incluyó un agradecimiento a los gobernadores que acompañaron distintos proyectos oficiales.
Entre esas iniciativas, Sadir destacó la Ley de Modernización Laboral, al considerar que las modificaciones “favorecen las inversiones” y actualizan el marco normativo.
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POLITICA
Tras el Tedeum, el Gobierno decidió no responderle a García Cuerva para evitar un nuevo conflicto con la Iglesia

El Gobierno le baja el tono al mensaje de Jorge García Cuerva en el Tedeum por el 9 de Julio y no saldrá a responderle al arzobispo de Buenos Aires. En el Ejecutivo aseguran que sus críticas a las “cuevas de corrupción”, la intolerancia y la crueldad hacia los más débiles no generaron repercusión interna en el Gabinete.
“No generó nada. Fue una homilía normal”, expresan en Nación. En la Casa Rosada sostienen que el discurso no fue leído como una confrontación directa con Javier Milei y remarcan como positivo el tramo final, en el que García Cuerva citó a Lionel Messi para pedir unidad entre los argentinos.
El arzobispo encabezó la ceremonia religiosa en la Catedral Metropolitana frente al Presidente, sus ministros y dirigentes del oficialismo. Durante la homilía, pidió apartarse del “camino de la intolerancia”, de “los enfrentamientos constantes” y de “la crueldad hacia los más débiles”, además de advertir sobre quienes se esconden en “cuevas de corrupción” y hacen que “los pobres sean cada vez más pobres”.
En Balcarce 50 reconocen que el mensaje tuvo contenido político, pero buscan evitar una nueva escalada con la Iglesia. La lectura oficial es que García Cuerva hizo una crítica general a la dirigencia y no una acusación específica contra el oficialismo en medio del caso que derivó en la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete.
En Nación también decidieron despegarse de la reacción de la diputada libertaria Lilia Lemoine, que tildó al arzobispo de “peronista” y calificó sus discursos como “hipócritas y aburridos”. En despachos oficiales aseguran que esos dichos “corren por su cuenta” y que no forman parte de una respuesta institucional.
La decisión de no contestar marca una diferencia con otros momentos de tensión entre Milei y García Cuerva. Después del Tedeum del 25 de Mayo, el Presidente sí habló públicamente sobre la homilía del arzobispo, aunque evitó una confrontación directa: dijo que no se sintió atacado, que le parecía una opinión válida y que abría un diálogo, pero consideró “exagerado” hablar de “terrorismo en las redes”.
En esa oportunidad, Milei también hizo una interpretación propia de la parábola usada por García Cuerva sobre la asistencia a una persona con discapacidad. El jefe de Estado sostuvo que, en el relato bíblico, al paralítico “no lo llevan al Estado, sino a Jesús”, en una respuesta que buscó discutir el trasfondo del mensaje religioso sin romper el vínculo con la Iglesia.
Leé también: Javier Milei se reunió con sus ministros en Casa Rosada para fijar el rumbo de la gestión durante el segundo semestre
Ahora, la estrategia oficial es más silenciosa. En el Gobierno quieren evitar que el Tedeum se transforme en un nuevo frente de conflicto después de la foto de Milei con gobernadores en Tucumán, la primera reunión ampliada de Gabinete con Diego Santilli como jefe de ministros y el intento de reordenar la agenda legislativa para el segundo semestre.
En la Casa Rosada también observan el contexto eclesiástico. El Ejecutivo viene intentando preservar el vínculo con la Iglesia mientras espera una eventual visita del papa León XIV a la Argentina. Por eso, en despachos oficiales sostienen que no hay interés en abrir una disputa pública con el arzobispo porteño por una homilía que consideran dentro de los márgenes habituales de una fecha patria.
El punto que más destacaron en Nación fue el cierre del mensaje. García Cuerva apeló al clima del Mundial y citó una publicación de Messi para remarcar que los argentinos, cuando luchan juntos y unidos, pueden conseguir lo que se proponen. En la Casa Rosada leyeron ese pasaje como una señal menos confrontativa y más alineada con el discurso de unidad que Milei buscó mostrar en Tucumán.

El vocero Adrián Ravier ya había reforzado esa línea al destacar la foto del Presidente con gobernadores aliados en la Casa Histórica. En su mensaje público, pidió “dejar atrás las divisiones estériles” y sostuvo que Nación y provincias deben trabajar juntas para consolidar el rumbo del Gobierno.
Ese es el marco que intentan sostener en Balcarce 50: bajar la tensión con actores institucionales, mostrar diálogo con gobernadores y concentrar la discusión política en las reformas. En Nación creen que la prioridad no pasa por polemizar con García Cuerva, sino por ordenar el envío de proyectos al Congreso.
Leé también: La Casa Rosada pone en duda un acuerdo con gobernadores para 2027 y planea competir con candidatos propios en varias provincias
La homilía, de todos modos, tocó temas sensibles para la administración libertaria. García Cuerva habló de discapacidad, jubilados, desocupados, jóvenes afectados por el narcotráfico y sectores vulnerables, en momentos en que el Gobierno evalúa incluir cambios a las leyes de Discapacidad y Financiamiento Universitario dentro del Presupuesto 2027 para reducir su impacto fiscal.
En el Ejecutivo sostienen que esas discusiones deberán resolverse en el Congreso y dentro del marco presupuestario, no a través de cruces públicos con la Iglesia. La postura oficial es que cualquier aumento de gasto debe tener fuente de financiamiento o compensación, una idea que Milei también busca blindar con la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y una regla fiscal más estricta.
Por ahora, la orden es no responder. La Casa Rosada buscará dejar el episodio en el plano institucional del Tedeum y mantener el foco en la reunión de Gabinete, la reforma del Banco Central, la negociación con gobernadores y la agenda legislativa. “Fue una homilía normal”, insisten en Nación, como forma de cerrar el tema sin escalar la tensión.
Gobierno, Jorge García Cuerva, tedeum
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