Connect with us

INTERNACIONAL

Eugenia Kuznetsova y Artem Chapeye, escritores ucranianos: “Rusia apoya todo lo que sea extremo, extrema izquierda y extrema derecha, para sembrar caos”

Published

on


Eugenia Kuznetsova y Artem Chapeye, escritores ucranianos que participaron en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Caminaron juntos casi ochenta mil pasos por Buenos Aires y, en algún momento del trayecto entre Recoleta y Caminito, levantaron la vista. En el cielo no había más que aviones civiles. Mirá qué suerte tiene esta gente que camina por estas calles y no lo dimensiona, se dijeron. Lo cuenta Eugenia Kuznetsova al día siguiente, en una videollamada en la que también participa Artem Chapeye desde los Países Bajos, donde tiene un festival literario antes de volver a Ucrania. Los dos vinieron a la Feria del Libro invitados por las embajadas de Austria y Ucrania, compartieron mesa con Héctor Abad Faciolince y participaron en encuentros con lectores. Hablan con la lucidez de quienes vienen escribiendo, desde lugares distintos, sobre la misma guerra.

Chapeye nació en 1981 en Kolomyia, en el oeste de Ucrania. Estudió Filosofía en la Academia Kyiv-Mohyla, tradujo al ucraniano a Mahatma Gandhi, Noam Chomsky y Edward Said, y antes de la invasión a gran escala era reportero, novelista y activista pacifista. En marzo de 2022, The New Yorker publicó su cuento The Ukraine, el primer texto ucraniano que aparecía en aquella revista. Para entonces, ya había evacuado de Kiev a su esposa y a sus dos hijos y se había alistado como soldado raso. Su libro más reciente, La gente común no carga ametralladoras (2025), reflexiona sobre esa decisión.

Advertisement

Kuznetsova nació en 1987 en Krivói Rog y creció en la aldea de Khomutyntsi, en el centro del país, aunque su familia viene del este. Se doctoró en Estudios Internacionales e Interculturales en España, donde vive parte del año. Es autora de tres novelas —Pregunta a Miechka, La escalera y Las ovejas están a salvo, todos bestsellers en Ucrania— y del ensayo La lengua como espada, sobre el bilingüismo ucraniano como producto de la violencia imperial soviética. En paralelo, investiga desinformación y sistemas de medios en territorios ocupados como research fellow en la Kyiv School of Economics.

—Pasaron unos días en Buenos Aires, estuvieron en la Feria del Libro. ¿Qué impresiones se llevan?

Artem Chapeye: Tengo dos impresiones especiales. Una literaria: quedé muy impresionado por Héctor Abad Faciolince. Un escritor tan exitoso y con tanta ternura, tanta modestia. Hablás con él como si fuera tu papá o tu hermano mayor. La otra no tuvo nada que ver con la literatura: la última noche nos llevaron a una pizzería que se llama Güerrín. Nunca en mi vida vi algo parecido. Es como un estadio, pero es una pizzería.

Advertisement

Eugenia Kuznetsova: Caminamos casi ochenta mil pasos, de Recoleta a Caminito. Y en un momento nos dijimos: “Mirá qué suerte tiene esta gente que camina por estas calles y no lo dimensiona, porque en el cielo solo hay aviones civiles. No hay ningún vecino que pueda invadir en algún momento”. Es muy importante valorar la suerte que es vivir en un país sin guerra y sin perspectiva de guerra.

Retrato de Eugenia Kuznetsova, mujer con cabello castaño claro y gafas oscuras, vistiendo camisa azul oscuro, frente a pared blanca con sombra
Eugenia Kuznetsova, novelista e investigadora ucraniana, autora de La escalera y del ensayo La lengua como espada, sobre el bilingüismo ucraniano como herramienta de colonización imperial. (Archivo)

—En los dos libros que trajeron a Buenos Aires aparece una figura que los obsesiona a ambos: el hombre ucraniano que, por una razón u otra, no está en el frente. Eugenia lo retrata desde la ficción en La escalera, en el personaje de Tolik. Artem lo aborda desde la no ficción. ¿Qué los llevó a meterse, cada uno a su modo, con ese personaje?

Kuznetsova: Son personajes muy distintos. Tolik es un personaje no heroico, culpable. El libro trata sobre esa sensación de culpa que lo agota, una familia enojada con él. Al final no queda muy claro qué pasa, y esa era mi intención: Tolik va hacia Ucrania, pero no sabemos qué ocurre después. No tomó una decisión clara de ir a luchar.

Chapeye: Yo escribo sobre cómo en Ucrania, hagas lo que hagas, siempre te parece que no es suficiente. Si no estás en las Fuerzas Armadas y sos varón, sentís que no es suficiente. Y si estás, también: porque alguien está en infantería y vos estabas en la policía militar. Hasta los que van a las trincheras se sienten insuficientes, porque alguien murió y ellos no. Una psiquiatra dice que el trauma se expresa de forma muy similar en los soldados y en las mujeres víctimas de violación: ellas también sienten que tuvieron la culpa.

Advertisement

—¿Cómo se vive esa culpa en lo cotidiano, más allá de la decisión de alistarse o no?

Kuznetsova: Ya sabemos los precios de casi todas las armas. Cada vez que gastamos dinero en algo, siempre tengo en la cabeza “bueno, eso sería una bala de francotirador”. Eso siempre está con vos.

—Vos, Artem, venías del pacifismo más rotundo: tradujiste a Gandhi al ucraniano. ¿Qué se rompió en ese pacifismo el 24 de febrero de 2022?

Advertisement

Chapeye: Hay situaciones en la vida en que el pacifismo no es suficiente. Yo era traductor de Gandhi, específicamente de su libro sobre la satyagraha, “el camino de la verdad” en sánscrito. Sigo respetando esos métodos. Pero cuando ya viene el ejército enemigo, cuando ya vienen las bombas que van a matar a tus hijos, las peticiones o las huelgas de hambre ya no alcanzan. Como dijo Eugenia, hay que valorar la suerte de no tener que enfrentar ese dilema en la práctica.

Primer plano de Artem Chapeye, un hombre de mediana edad con cabello castaño grisáceo y barba, vestido con chaqueta azul oscuro, al aire libre con follaje otoñal
Artem Chapeye, escritor y soldado ucraniano. «Hay situaciones en la vida en que el pacifismo no es suficiente», dijo en la entrevista con Infobae. (archivo)

—A más de cuatro años de la invasión, una parte de la izquierda internacional sigue pidiéndole a Ucrania que negocie. ¿Se sienten traicionados, especialmente por la izquierda latinoamericana?

Chapeye: Cuando vine a América Latina por primera vez, entré en contacto con estalinistas mexicanos. Me dijeron que el genocidio contra los ucranianos era algo necesario para concentrar la revolución. Eso es una tontería. Si alguien es de izquierda, tiene que leer Homenaje a Cataluña, de Orwell: ya en los años treinta él describió las mismas cosas, unos izquierdistas que llaman fascistas a los otros. Hoy todos los izquierdistas que conozco en Ucrania están en el ejército combatiendo contra los rusos. El problema, visto desde lejos, es que Rusia todavía se confunde con la Unión Soviética. Rusia hoy es un país bastante de derecha, con mucha desigualdad. Estar en contra del imperialismo estadounidense no debe significar apoyar otro imperialismo. Paradójicamente, los izquierdistas estalinistas terminan pensando lo mismo que Donald Trump. Eso es lo más ridículo.

Kuznetsova: Héctor Abad Faciolince escribió una frase muy buena: la Unión Soviética fue un sueño religioso de los años veinte que se convirtió en pesadilla. En América Latina hay muchos estereotipos sobre la Unión Soviética, porque en distintos períodos apoyó a algunos países en su batalla ideológica con Estados Unidos. Por eso ven a Rusia como heredera legal. Rusia también quiere verse así, y en cierto modo lo es, pero quiere heredar solo lo bueno: la cultura, la ópera, el ballet, a Kazimir Malevich, que era un pintor ucraniano. No quiere heredar los crímenes ni responsabilizarse por ellos.

Advertisement

Chapeye: No reconocen el genocidio de los ucranianos, ni de los tártaros de Crimea, ni de los chechenos.

Kuznetsova: Una investigadora lituana lo escribió bien en Lo que nos hicieron, un libro sobre la ocupación soviética: solo se puede recuperar del trauma si hay justicia. Con la Unión Soviética no la hubo. Todos los pueblos ocupados, todos los crímenes cometidos: nadie respondió por nada. En mi opinión, esa es una de las razones por las que la guerra rusa es posible hoy.

Mesa “Voces desde Ucrania” en la Feria del Libro
Eugenia Kuznetsova y Artem Chapeye junto a Héctor Abad Faciolince durante su participación en la Feria del Libro de Buenos Aires. «Cuando alguien habla del caso ucraniano desde afuera, uno escucha con cierta reserva», dijo Kuznetsova. «Con Héctor y María Rosa Lojo no hubo ni un momento en que no estuviéramos de acuerdo

—Artem, en tu rol en la policía militar trabajaste con prisioneros de guerra rusos. ¿Qué te llevaste de esas conversaciones? ¿Confirmaron lo peor que pensabas de la sociedad rusa o complicaron tu mirada?

Chapeye: Cuando pensás en la invasión rusa en su totalidad, la ves como una oscuridad casi ontológica que vino sobre nuestras fronteras y trató de devorarnos. Pero cuando ves de cerca a los soldados rusos por separado, ves seres humanos y hasta sentís lástima. La mayoría decía cosas como “tenía muchas deudas” o “tenía que pagar la educación de mi familia”. Eran de clases muy pobres, por debajo de la clase obrera. En Rusia, como en Estados Unidos, hay un porcentaje altísimo de población encarcelada. A muchos les dieron la opción de quedarse diez años más en prisión o ir a la guerra y quedar libres si sobrevivían un año. Y muchos no eran ideológicos: ya no repetían la propaganda de Putin. Lo peor emocionalmente fue encontrarme con ucranianos de los territorios ocupados desde 2014 que ya habían sido movilizados en el ejército ruso para invadir Ucrania. Me acuerdo de uno, un arquitecto de unos treinta y cinco años, de mi misma clase social. Vivía en Donetsk y pensaba que a él no le iba a pasar nada porque estaba “fuera de la política”. Es como esa broma soviética: un padre y un hijo van camino a un gulag y el hijo pregunta “Papá, ¿a qué gulag vamos?”. Y el padre responde “No sé, porque a mí la política no me interesa”. Cuando Rusia empezó la movilización lo llamaron y terminó invadiendo Ucrania. Eso también responde a los que preguntan por qué los ucranianos no quieren negociar. Negociaríamos, pero ya pasó: Rusia invadió una parte del país, nadie hizo nada, y volvió a atacar. Si negociamos ahora, puede que en dos años intente atacar de nuevo.

Advertisement

Kuznetsova: De hecho, los vecinos de Ucrania no nos empujan a negociar.

Chapeye: Porque ellos entienden. Los polacos, los países del Báltico: entienden todo porque también fueron parte del interior ruso en algún momento, también fueron colonizados. Y saben que no es solo ocupación: son torturas. Algo que siempre les decimos a los argentinos es que en los territorios ocupados Rusia se apropia de los niños y los reeduca, igual que en Argentina con los hijos de los desaparecidos. Es como 1984, de Orwell. Para mí es una razón más para combatir: si nos ocupan, en una generación nos pueden mandar a guerrear contra los polacos o contra los países bálticos.

Kuznetsova: Eso ya pasó con la Unión Soviética. Los ucranianos, pueblo ocupado, fueron enviados a Checoslovaquia, a Afganistán, a todas las guerras que inició la Unión Soviética. Por eso sabemos muy bien qué es.

Advertisement
Un bombero trabaja en un edificio de apartamentos en Kiev tras un ataque con drones rusos, el 23 de marzo de 2025. "Si negociamos ahora, puede que en dos años Rusia intente atacar de nuevo", advierte Chapeye. (archivo/REUTERS/Vladyslav Musiienko)
Un bombero trabaja en un edificio de apartamentos en Kiev tras un ataque con drones rusos, el 23 de marzo de 2025. «Si negociamos ahora, puede que en dos años Rusia intente atacar de nuevo», advierte Chapeye. (archivo/REUTERS/Vladyslav Musiienko)

—Eugenia, una de las herramientas del poder colonial ruso fue la imposición del idioma. Vos analizaste cómo el bilingüismo fue una herramienta soviética. ¿Cómo ves el desplazamiento del ruso que está ocurriendo ahora en Ucrania?

Kuznetsova: Es el proceso normal de descolonización. Hay gente que dice “no es el momento, primero hay que ganar la guerra y después ocuparse del idioma”. Pero no es verdad: son procesos paralelos que no se pueden detener. Mucha gente se convirtió en hablante de ucraniano recién a partir de 2022, porque una crisis así te obliga a responderte preguntas: ¿Quién soy? ¿Quiénes son mis hijos? ¿Por qué yo hablo ruso, mis padres hablan ruso, pero mis abuelos hablaban ucraniano? ¿Por qué pasó eso? Por eso me gusta tanto ese título que mencioné: Lo que nos hicieron. Porque en algún momento de nuestra historia empezamos a hablar ruso.

—Algunos analistas observan que la propaganda rusa hacia adentro está colapsando, que el Kremlin ya no produce relatos eficaces y que está cortando internet en regiones enteras como último recurso. Eugenia, vos estudiás esto. ¿Lo ves así?

Kuznetsova: Estoy trabajando con ese tema. Los métodos cambiaron a partir de 2022, también en el exterior, porque en la mayoría de los países europeos perdieron el acceso al público general a través de la televisión. RT, por desgracia, todavía está disponible en Argentina y en muchos países de América Latina, pero en Europa, incluso en España, ya no. Por eso Rusia elige otras herramientas más sofisticadas: infiltrarse en partidos políticos. Y no es verdad que apoye solo movimientos de extrema derecha, como suelen decir algunos investigadores. Apoya todo lo que sea extremo: extrema izquierda, extrema derecha. Para sembrar caos. La sociedad rusa es pasiva, está acostumbrada a ser dirigida, porque tiene trescientos años de dictadura. En 2022 esperábamos que los rusos hicieran manifestaciones. Nada.

Advertisement

Chapeye: La sociedad ucraniana, y muchas otras como la francesa o la argentina, están organizadas de abajo hacia arriba. La rusa está organizada de arriba hacia abajo. Hasta en la oposición rusa veo cómo están buscando a otro zar. Cuando murió Navalny, da pena ver cómo intentan convertir a Navalnaya en una nueva reina. En Ucrania no buscamos a un solo líder. Siempre estamos protestando. Después viene un líder de esa protesta y al año ya lo odiamos. Es más sano, es más anarquista. El riesgo en Rusia es que aunque haya un cambio, se convierta en otra dictadura muy rápidamente, como los bolcheviques, que después del zarismo se convirtieron en una nueva dictadura.

Kuznetsova: El embajador austriaco dijo algo interesante en la feria: si le preguntamos a la oposición rusa por qué no hay protestas en Rusia, normalmente responde que es peligroso salir a la calle. Pero salir a la calle en Berlín, en Madrid, en Barcelona, en Buenos Aires no es peligroso. Y tampoco lo hacen.

—Después de cuatro años de guerra, dejando de lado el análisis político, ¿qué es lo que más extrañan de la vida antes de la invasión?

Advertisement

Chapeye: Yo extraño sobre todo poder caminar con libertad. Ahora en Ucrania casi no es posible: soy soldado y además no es seguro. Estoy ahora en los Países Bajos y caminé todo el día junto al Mar del Norte para evitar el jet lag, y me di cuenta de cuánto extrañaba esos días en que, si los chicos estaban con los abuelos, podías caminar dos o tres días como quisieras. No sé cuándo volverá a serlo para mí.

Kuznetsova: A mí los rusos me robaron la ilusión que tenía antes de la guerra: que el mundo es un lugar seguro, que los países se acercan cada vez más entre sí. Nos sentíamos hijos del mundo. Y me la robaron. Porque ahora, para ir a Ucrania, tengo que volar y después tomar un tren de diecisiete o dieciocho horas. Esa logística te regala la sensación de que Ucrania está muy, muy lejos. Mi sueño siempre fue que no hubiera fronteras, que todos estuviéramos juntos. Y los rusos me robaron eso.

Artem Chapeye (seudónimo; su nombre real es Anton Vodyanyi)

Advertisement
La gente común no carga ametralladoras, de Artem Chapeye:
El pacifista que tradujo a Gandhi reflexiona sobre su decisión de alistarse tras la invasión de 2022. Publicado en inglés en 2025. Pendiente de traducción al español.
La gente común no carga ametralladoras, de Artem Chapeye:
El pacifista que tradujo a Gandhi reflexiona sobre su decisión de alistarse tras la invasión de 2022. Publicado en inglés en 2025. Pendiente de traducción al español.
  • Nació en 1981 en Kolomyia, oeste de Ucrania.
  • Estudió Filosofía en la Academia Kyiv-Mohyla. Miembro de PEN Ucrania.
  • Activista: participó en la Revolución Naranja y fue testigo de los asesinatos de manifestantes en el Maidán en 2014.
  • Tradujo al ucraniano a Mahatma Gandhi, Noam Chomsky y Edward Said.
  • Cinco veces finalista del Premio BBC Ucrania al Libro del Año.
  • Cubrió la guerra del Donbás como reportero desde 2014.
  • En febrero de 2022 evacuó a su familia y se alistó como soldado raso. Sirve en la policía militar de las Fuerzas Armadas de Ucrania.
  • Su cuento The Ukraine (2018) fue, en marzo de 2022, el primer texto ucraniano publicado por The New Yorker.
  • Libros más recientes: La gente común no carga ametralladoras (2025)

Eugenia Kuznetsova

La escalera, de Eugenia Kuznetsova:
Tolik huyó de su familia tóxica a España. Cuando empieza la invasión, toda su familia se evacúa a su casa. Premio BBC Ucrania 2023. Pendiente de traducción al español.
La escalera, de Eugenia Kuznetsova:
Tolik huyó de su familia tóxica a España. Cuando empieza la invasión, toda su familia se evacúa a su casa. Premio BBC Ucrania 2023. Pendiente de traducción al español.
  • Nació en 1987 en Krivói Rog y creció en la aldea de Khomutyntsi, en el centro de Ucrania. Su familia es del este.
  • Estudió Relaciones Internacionales en la Universidad Nacional Taras Shevchenko de Kiev.
  • Se doctoró en Estudios Internacionales e Interculturales en la Universidad de Deusto (España), con una tesis sobre realismo mágico.
  • Investigadora asociada de la Kyiv School of Economics. Trabajó como consultora en medios para la OSCE y la ONU en Ucrania.
  • Traductora del inglés, alemán y español al ucraniano.
  • Habla ucraniano, español, inglés, alemán y francés.
  • Tres novelas: Pregunta a Miechka (2021), La escalera (2023) y Las ovejas están a salvo. Traducidas al inglés, polaco, georgiano, lituano, eslovaco y finlandés.
  • Ensayo: La lengua como espada, sobre el bilingüismo ucraniano como producto de la violencia imperial soviética.
  • Premios: Mención especial del Premio de Literatura de la Unión Europea (2022) y BBC Ucrania al Libro del Año (2023) por La escalera.



Ucrania,escritores,literatura,ilustración,retrato,editorial,arte,cultura,acuarela,tinta

INTERNACIONAL

Keir Starmer resigns as British prime minister after devastating Labour revolt and local election losses

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Britain’s Prime Minister Keir Starmer announced Monday that he will resign following a mounting revolt inside the Labour Party after devastating local election losses, the resignation of government ministers and growing pressure from senior members of his own cabinet.

Advertisement

Starmer said he would step down as prime minister and Labour leader after concluding he could no longer unite the party, but is expected to remain in office until a successor is chosen.

«Every decision I’ve taken has been about putting the country I love first. That is why I will resign as leader of the Labour Party. I have spoken to his majesty the king this morning to inform him of my decision,» he said while delivering a statement outside of 10 Downing Street.

Starmer also acknowledged growing opposition within his own party, saying, «The question my party is asking now is whether I am best placed to lead us into the next general election. I have heard the answer of my parliamentary party to that question, and I accept that answer with good grace.»

Advertisement

Starmer said he would remain caretaker prime minister until Labour members choose a new leader in the coming weeks.

The announcement follows weeks of turmoil inside Britain’s ruling party after Labour lost roughly 1,500 council seats and control of more than 25 councils in local elections last month, according to reporting from U.K. outlets. The losses were fueled by major gains from Nigel Farage’s Reform UK party in Labour’s traditional strongholds and by Green Party advances in urban areas.

FARAGE’S REFORM UK BEATS OUT ESTABLISHMENT PARTIES IN ‘EARTHQUAKE’ ELECTIONS

Advertisement

Britain’s PM Starmer speaks during a press conference, in London. (Thomas Krych/Pool via REUTERS)

Starmer’s domestic troubles deepened after a damaging dispute with President Donald Trump over the Iran conflict earlier this year. The British prime minister initially resisted U.S. requests to use British bases during military operations against Iran, prompting Trump to criticize him publicly, saying: «This is not Winston Churchill that we’re dealing with,» on March 3.

But after initially drawing a hard line, Starmer later approved limited defensive cooperation with the U.S., angering anti-war lawmakers inside his own party while still failing to satisfy critics who accused him of indecision and weak leadership.

Advertisement

Public frustration over the episode surfaced in YouGov focus groups and polling commentary, where voters described Starmer as «weak,» «indecisive» and overly reactive to Washington.

AS EPSTEIN-LINKED APPOINTMENT SPARKS BACKLASH, UK PM STARMER FACES PARTY REVOLT AMID RESIGNATION CALLS

Nigel Farage celebrating with supporters at DCBL Stadium in Widnes

Nigel Farage, leader of the Reform UK party, celebrates the victory of Sarah Pochin in the Runcorn and Helsby by-election at the DCBL Stadium in Widnes, England, on May 2, 2025. (Oli Scarff/AFP)

The crisis escalated after two Labour ministers resigned publicly and called for a leadership transition.

Advertisement

Jess Phillips resigned from her government role after Starmer reportedly refused to step aside during a cabinet meeting. Phillips said Labour needed leadership with more «gusto» and warned the government was failing to deliver the change voters expected, according to The Guardian.

Miatta Fahnbulleh also resigned and called for what she described as an «orderly transition,» according to U.K. media reports Tuesday.

More than 80 Labour MPs publicly called for Starmer to resign. Steven Swinford, political editor at The Times, wrote on X, «What is striking is the fact that they hail from all wings of the party,» adding that roughly a third were centrists, while others came from Labour’s soft-left and hard-left factions.

Advertisement

John Healey defended Starmer publicly before the resignation announcement, saying, «More instability is not in Britain’s interest. Our full focus must be on security.»

UK TO RELEASE FILES RELATED TO FORMER AMBASSADOR’S JEFFREY EPSTEIN TIES

Britain's Prime Minister Keir Starmer and U.S. President Donald Trump shaking hands in the White House East Room

Britain’s Prime Minister Keir Starmer and U.S. President Donald Trump shake hands at a joint press conference in the East Room of the White House in Washington on Feb. 27, 2025. (Carl Court/Pool Photo/AP)

Starmer also faced criticism over his appointment of Peter Mandelson as ambassador to Washington, reviving media scrutiny surrounding Mandelson’s past association with convicted sex offender Jeffrey Epstein. 

Advertisement
Keir Starmer

Sir Keir Starmer announced his resignation on Monday.  (Leon Neal/Getty Images)

Attention now turns to a potentially divisive Labour leadership contest that will determine both Labour’s next leader and Britain’s next prime minister.

CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP

Wes Streeting is viewed as a leading contender from the party’s centrist wing, while Andy Burnham remains popular among Labour’s grassroots having recently won a seat in Parliament. Deputy Prime Minister Angela Rayner is also expected to play a major role in shaping the succession battle.

Advertisement



united kingdom, elections, leadership, cabinet, uk politics

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Rusia lanzó un nuevo ataque con misiles y drones contra varias regiones de Ucrania: al menos tres muertos

Published

on


Rusia Lanzó un nuevo ataque con misiles contra varias regiones de Ucrania: al menos tres muertos (REUTERS)

Al menos tres personas murieron en las últimas horas como consecuencia de ataques rusos contra Ucrania, entre ellas un tripulante egipcio de un buque de carga alcanzado por drones en el mar Negro, según informaron este lunes autoridades ucranianas.

Los bombardeos también causaron víctimas en las ciudades de Zaporizhzhia y Odessa, mientras Rusia reportó la interceptación de cientos de drones ucranianos y el cierre temporal de los cuatro aeropuertos de Moscú.

Advertisement

El viceprimer ministro ucraniano, Oleksi Kuleba, informó que un ataque con drones incendió una embarcación mercante que navegaba bajo bandera panameña en el mar Negro. “Un ataque con drones provocó un incendio en un buque que navegaba bajo bandera de Panamá. Un miembro de la tripulación murió: un cocinero de 58 años, ciudadano de Egipto”, escribió en Telegram.

Según el funcionario, otros ocho marineros abandonaron la nave en una balsa salvavidas. Entre ellos había ciudadanos de Turquía e India. Kuleba señaló que el barco “sufrió daños significativos y perdió condiciones de navegabilidad”.

La Marina ucraniana identificó la embarcación como el carguero turco Victress y precisó que el impacto provocó “un incendio de gran magnitud”.

Advertisement

En un comunicado difundido por Telegram, la fuerza naval sostuvo que “este incidente demuestra una vez más que la Federación Rusa continúa violando las normas del derecho marítimo internacional y representando amenazas para la navegación civil”.

El viceprimer ministro ucraniano, Oleksi Kuleba, informó que un ataque con drones incendió una embarcación mercante que navegaba bajo bandera panameña en el mar Negro (REUTERS)
El viceprimer ministro ucraniano, Oleksi Kuleba, informó que un ataque con drones incendió una embarcación mercante que navegaba bajo bandera panameña en el mar Negro (REUTERS)

Kuleba también afirmó que otras embarcaciones que navegaban bajo las banderas de Palaos y Belice fueron atacadas por fuerzas rusas, aunque en esos casos no se registraron víctimas.

En paralelo, las autoridades regionales ucranianas informaron de otras dos muertes en territorio del país.

En la región de Zaporizhzhia, en el sudeste de Ucrania, un ataque con drones destruyó viviendas y dejó víctimas civiles. El jefe de la administración militar regional, Iván Fédorov, informó inicialmente que los equipos de rescate buscaban a una mujer atrapada entre los escombros.

Advertisement

“Tres personas resultaron heridas y otra mujer quedó atrapada en una casa en llamas tras un ataque enemigo en Zaporiyia”, escribió el funcionario en Telegram. Horas después confirmó el fallecimiento de la víctima.

“Lamentablemente, se ha confirmado la muerte de una mujer que estaba dentro de una casa destruida por un dron enemigo”, señaló Fédorov.

En la región de Odessa, sobre la costa del mar Negro, las autoridades reportaron la muerte de una persona tras un ataque con misil contra infraestructura civil. El gobernador regional, Oleg Kiper, indicó que las fuerzas rusas lanzaron un misil balístico Iskander durante la noche del domingo contra una instalación agrícola.

Advertisement

Por su parte, el servicio estatal de emergencias de Ucrania informó que el ataque provocó un incendio en una empresa agrícola y dejó otras personas heridas. “Una persona murió como resultado del ataque con misiles de ayer contra infraestructura civil en la región de Odesa. Otras tres personas resultaron heridas”, señaló el organismo.

En la región de Zaporizhzhia, en el sudeste de Ucrania, un ataque con drones destruyó viviendas y dejó víctimas civiles
En la región de Zaporizhzhia, en el sudeste de Ucrania, un ataque con drones destruyó viviendas y dejó víctimas civiles

Los nuevos ataques se produjeron en medio de una intensificación de las operaciones militares entre Moscú y Kiev. Rusia mantiene bombardeos regulares sobre ciudades ucranianas desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, mientras Ucrania incrementó en los últimos meses sus ataques con drones contra territorio ruso.

Del lado ruso, las autoridades informaron que las defensas aéreas interceptaron una nueva oleada de aparatos no tripulados durante la noche. El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus sistemas antiaéreos destruyeron 301 drones ucranianos en distintas regiones del país.

Como medida de seguridad, las autoridades de aviación suspendieron temporalmente las operaciones en los cuatro aeropuertos de Moscú.

Advertisement

(Con información de AFP)



War,Europe,Military Conflicts

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Admirador de Bukele y amigo de Milei: quién es Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente de Colomboa

Published

on


Javier Milei tiene un nuevo aliado en la región. El abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella, un outsider mediático como él, ganó este domingo el balotaje frente al izquierdista Iván Cepeda y asumirá como nuevo presidente de Colombia el 7 de agosto próximo.

No fue una sorpresa. Todas las encuestas vaticinaban el triunfo de este polémico abogado, admirador del salvadoreño Nayib Bukele que irrumpió en la política colombiana para barrer a la derecha tradicional del país después de cuatro años de una inédita gestión de izquierda de Gustavo Petro.

Advertisement

Apoyado por Donald Trump, su elección inclina aún más el poder de la derecha en el área después del triunfo de José Antonio Kast en Chile y la casi segura victoria de Keiko Fujimori en Perú. Solo Yamandú Orsi, en Uruguay, y Lula da Silva, que deberá revalidar su gobierno en las elecciones del 4 de octubre en Brasil ante el derechista radical Flavio Bolsonaro, mantienen las banderas de la izquierda democrática.

Quien es Abelardo de la Espriella

De la Espriella tiene 47 años, le dicen El Tigre y no tiene ninguna experiencia en la gestión pública.

Pero en un puñado de años, igual que Milei en la Argentina, posicionó su figura en los medios con un lenguaje entre populista y frontal y con promesas de “mano dura” copiadas del manual de su admirado presidente salvadoreño en un país azotado por la violencia.

Advertisement

El candidato presidencial Abelardo de la Espriella, del movimiento opositor Defensores de la Patria, gesticula tras votar en la segunda vuelta de las elecciones en Barranquilla, Colombia, el domingo 21 de junio de 2026. (Foto AP/Iván Valencia)

El flamante mandatario electo no solo promete imitar las políticas de seguridad de Bukele, que acabó con la inseguridad en su país con un combate drástico a las pandillas que asolaban desde hace décadas su país. En un puñado de años, el salvadoreño encarceló a decenas de miles de supuestos pandilleros sin importarle el tendal de denuncias sobre violaciones a los derechos humanos, torturas y detenciones arbitarias e ilegales.

De las Espriella no solo abrazó las mismas propuestas de seguridad con la creación de megacárceles y el fin al dialogo con los grupos guerrilleros, paramilitares y carteles del narcotráfico, a los que promete “bombardear” desde el primer día. Imitó hasta el estilo estético de Bukele. El mismo corte de pelo, la misma barba, los mismos gestos.

Advertisement

Leé también: A tres meses y medio de las elecciones en Brasil, un escándalo de corrupción amenaza al gobierno de Lula

Más allá de su admiración por Milei, De la Espriella quiere ser el nuevo Bukele colombiano.

Liberal en lo económico, pero con posiciones que lo acercan más a la derecha tradicional de su país, propensa a no descuidar la presión popular, el presidente electo es fruto de la nueva dirigencia política que anida en las redes sociales.

Advertisement

Así, hizo campaña en sus cuentas personales, en las que cantó ópera, bailó con su esposa Ana Lucía Pineda y se mostró haciendo flexiones de brazos con alguno de sus cuatro hijos montado en su espalda. Además, adoptó la camiseta de la selección de fútbol como vestimenta oficial, lo que desató protestas y demandas que llegaron a la justicia.

Su irrupción en la política es reciente. Se hizo conocido como abogado en polémicos casos judiciales que conmocionaron el país. La lista es extensa: fue asesor de las paramilitares Autodefensas Unidas en el último proceso de paz y abogado de Alex Saab, operador financiero colombiano-venezolano considerado testaferro de Nicolás Maduro y hoy preso en Estados Unidos.

Pero hay un caso judicial que delineó definitivamente su rasgo polémico. Defendió a David Murcia Guzmán, creador de DMG y acusado de una estafa piramidal que afectó a más de 200.000 ahorristas colombianos con un esquema Ponzi.

Advertisement

Así, su rostro y su nombre irrumpieron en la casa de los colombianos. Después mostró su faceta de personaje mediático frontal y descarnado, como cuando escribió un artículo de opinión en El Heraldo de Barranquilla y llamó a asesinar a Maduro.

“Los venezolanos de bien y la comunidad internacional en pleno deben entender que la muerte de Nicolás Maduro se hace necesaria para garantizar la supervivencia de la República. No se trataría de un asesinato común, sino de un acto patriótico que está amparado por la constitución venezolana y que resulta, por demás, moralmente irreprochable”, escribió entonces. Lo curioso es que entonces aún era el abogado de Saab.

Leé también: Rusia pierde otro aliado estratégico: Armenia mira a Europa y Putin lanza sanciones bajo la sombra de Ucrania

Advertisement

No le salió gratis. Debió renunciar al periódico acosado por el escándalo. Pero al poco tiempo fue por más: publicó el libro “Muerte al tirano”.

De la Espriella aprovechó el impulso que le dieron los medios. En pocos años, como Milei, se convirtió en un personaje conocido en los canales de televisión. Sus posturas radicales y las redes sociales hicieron el resto para convencer a una mayoría de colombianos de buscar una tercera vía entre la derecha tradicional y la izquierda de Petro.

Ahora, Colombia se suma a la Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia, Ecuador y (casi con seguridad) Perú, en este giro ideológico a la derecha o la extrema derecha respaldada desde Washington.

Advertisement

Colombia, Abelardo de la Espriella

Continue Reading

Tendencias