ECONOMIA
Salarios en reestructuración

Tras recuperarse al 4,4% en 2025, en 2026 la economía volverá a crecer, muy probablemente, entre 2,5% y 3%. Aun así, no será un año de “despegue” para los salarios formales: será un período de fuertes modificaciones en los salarios relativos.
Confluyen más de un factor, como se analizó en la nota editorial de este mes, pero más que proyectar tendencias conviene mirar qué muestran los datos.
El cuadro más abajo ofrece una mirada rápida sobre la evolución reciente de salarios y jubilaciones. Con base 100 en noviembre de 2023, los datos muestran que los salarios “normales” del sector privado, medidos a través del Ripte, cayeron durante los primeros meses de la actual gestión y luego se recuperaron hasta ubicarse 1% por encima del dato base, que -para tener en cuenta- estaba 7,5% por debajo del promedio móvil de los 12 meses previos.
Si la medición se realiza con el IVS, un índice que capta mejor la totalidad de ingresos salariales, el resultado es que, a marzo de 2026, los ingresos reales de los asalariados formales del sector privado se mantuvieron por debajo de la base de noviembre (no así si se toma el dato de diciembre, con el “fogonazo” inflacionario de ese mes).

En ambos índices, además, se observó una caída de los ingresos reales en el primer trimestre de 2026 (última columna). El resto de los ingresos laborales tuvo una evolución conocida: los salarios públicos cayeron respecto de la base, pero se estabilizaron en el primer trimestre de 2026.
Los ingresos informales mostraron un ascenso sostenido, que ubicó el último dato 74% por encima de noviembre de 2023 y más de 100% real por sobre diciembre de ese año. Este crecimiento acelerado respondió a varios factores que conviene tener en cuenta:
- El retraso en la recolección de los datos de ingresos informales a través de la EPH sobreestima las caídas en términos reales cuando la inflación se acelera y también sobreestima la recuperación cuando la inflación se frena.
- La medición de ingresos por declaración de los agentes tiene menor precisión que la que surge de registros. Esto vale para la EPH tanto para ingresos formales como informales, pero la mayor variabilidad de estos últimos reduce la confiabilidad del dato.
- El empleo en los últimos tres años creció básicamente de la mano de trabajadores independientes e informales. Entre el cuarto trimestre de 2022 y el cuarto trimestre de 2025, los puestos de trabajo ocupados totales crecieron 833 mil, pero mientras la cantidad de asalariados registrados no se movió (cayó en 5 mil), todo el aumento se explicó por no asalariados (673 mil) y por asalariados informales (144 mil).
Esta “explosión” de crecimiento, básicamente informal, determinó cambios en la composición de este grupo que pueden haber incidido en la definición de un “ingreso medio informal” representativo.
Es un período de fuertes modificaciones en salarios relativos
En otras palabras, se intenta medir un agregado que se transforma aceleradamente (a diferencia del grupo de asalariados formales, que se estanca) y, por lo tanto, las características del conjunto -en particular el promedio de ingresos- pueden variar.
Con dudas sobre la evolución futura del ingreso medio informal, por lo antes señalado, para el resto de los ingresos laborales el panorama es más claro y menos promisorio. A favor de una recuperación real jugará una baja persistente de la inflación, en función de su magnitud.

Dado que venimos de tasas en torno de 3%, cabe esperar variaciones al menos neutras cuando la inflación perfore el 2% mensual. En salarios privados formales, la estrategia oficial de homologar acuerdos colectivos con pauta inferior a la inflación seguramente persistirá durante 2026 y 2027. Eso no impide que los salarios efectivos (medidos por IVS y Ripte) se acerquen o superen en algún mes la tasa de inflación.
Un informe de la Secretaría de Trabajo mostró que, con base en noviembre de 2023, el salario de convenio promedio se ubicó en marzo 6% por debajo de su base, mientras que el salario promedio del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) se encontró 3% por encima de la base (la variación usando el promedio del SIPA difiere, como se ve, de los datos del cuadro previo). La diferencia de 9 puntos entre salarios efectivos y de convenio creció en los últimos 6 meses.
La diferencia de 9 puntos entre salarios efectivos y de convenio creció en los últimos 6 meses
Un cuadro elaborado por la misma Secretaría, con datos desde diciembre de 2012, mostró que, para el período que llegó hasta fines de 2020, la remuneración de convenio estuvo por encima de la remuneración efectiva promedio (en términos reales, respecto de la base).
Desde entonces, la remuneración de convenio evolucionó por debajo de los salarios efectivos, y esa diferencia alcanzó su máximo en la actual Administración, en particular en los últimos 6 a 9 meses.
En un contexto de economía más abierta y que enfrenta la necesidad de reestructuraciones relevantes, la estrategia oficial de evitar la indexación de los salarios de convenio aparece como la más apropiada para preservar el empleo (es decir, para evitar que las empresas que necesitan reestructurar no se vean forzadas por aumentos insostenibles de costos laborales) y facilitar cambios de salarios relativos entre sectores y entre empresas. Es inevitable que esta situación lleve a un crecimiento de la dispersión salarial, que ya se observa en múltiples dimensiones: sectorial, regional, e intrasectorial e intraempresa.
El autor es Director y Economista Jefe de FIEL. Esta nota se publicó en Indicadores de Coyuntura 686 de FIEL
Corporate Events,South America / Central America
ECONOMIA
Ambivalencia con el dólar: por qué el peso fue una de las monedas que más se apreció en lo que va del año y de las que más se depreció en los últimos dos meses

El viernes, mientras millones de argentinos se preparaban para seguir las alternativas del partido de dieciseisavos de final del Mundial de Fútbol entre la Argentina y Cabo Verde, el dólar cerró la semana estable, pero en su precio más alto desde octubre del año pasado, con una cotización del billete al público en el Banco Nación de 1.510 pesos y un cierre de $1.488 en la rueda mayorista, con un volumen de casi USD 800 millones pese al feriado en Estados Unidos.
La evolución de la paridad entre la moneda local y la norteamericana ha tenido sus particularidades a lo largo del año: como observó Quantum. Considerando la primera mitad del año, el peso argentino fue una de las monedas que más se apreció a lo largo del año, pero también una de las que más se depreció en los últimos meses.
Ese derrotero, señala el más reciente informe semanal de la consultora, responde principalmente a tres razones: un ritmo más lento de liquidación de divisas de la agroexportación, que a su vez implica una mayor acumulación de granos en los silobolsas en el campo argentino, un intenso ritmo de compras del Banco Central (BCRA) y una reciente apreciación del dólar en términos globales, atribuible en buena medida a razones geopolíticas y factores externos a la economía argentina.
Desde fines de abril de este año el tipo de cambio oficial del peso argentino respecto del dólar se depreció 7% en términos nominales y 4,1% en términos reales. En esa evolución incidió el ritmo de liquidación de la campaña agrícola, “que no está siguiendo el ritmo histórico estacional en los envíos al mercado y con una acumulación mayor de stocks”, subraya Quantum.
Una segunda razón es la decisión del BCRA de comprar divisas en el mercado oficial de cambios (que entre fines de abril y fines de junio de este año compró más de USD 4.000 millones) y una tercera la apreciación de la moneda del dólar contra otras monedas internacionales.
“En particular, en las últimas semanas, la depreciación del peso fue similar a la registrada por varias monedas significativas contra el dólar de Estados Unidos. Desde fines de abril de 2026 al miércoles primero de julio, período en el que el peso argentino en el mercado oficial se depreció 4,1% en términos reales (teniendo en cuenta la inflación del periodo tanto en EEUU como en la Argentina), el euro lo hizo 3,3%, el yen japonés el 4,4%, la libra esterlina británica 2,9% y el real brasileño el 4,1 por ciento”, precisa el informe.
Andar y desandar
De ese modo desandaron los caminos de apreciación nominal que habían observado desde principios de año. De hecho, el informe precisa que entre el 31 de diciembre de 2025 y el 1 de julio de 2026 (esto es, en la primera mitad de 2026) el euro se depreció 3% en términos reales contra el dólar norteamericano, el yen 5,8% y la libra esterlina el 2,6% mientras que el tipo de cambio oficial del peso argentino se apreció 10,9% y el real brasileño lo hizo en un 6,8%.
Según Quantum, “estos recientes desplazamientos se dan desde un punto de partida en que el dólar se ve apreciado comparado con el nivel de tipo de cambio real multilateral tomado en un periodo histórico largo. Según la paridad de poder de compra del dólar (teniendo en cuenta las monedas y las tasas de inflación domésticas de los principales países con los que comercia y su propia inflación) para el periodo 1994-2026, el dólar estaría actualmente apreciado 11,7%, aunque no está en niveles máximo de apreciación de comienzos de 2025”.
A principios de este año la visión más generalizada era que la moneda de Estados Unidos podría seguir depreciándose, dado el punto de partida: altos déficits fiscales y de cuenta corriente, con una deuda del sector público que ya supera el 100% del PBI.
Pero los factores geopolíticos fueron en la dirección opuesta, y prevalecieron. “Ahora, en cambio, se incorporaron a la consideración las consecuencias de conflictos bélicos, incluyendo el de Medio Oriente. Esta evaluación dejó de manifiesto vulnerabilidades relativas, las variaciones derivadas de diferenciales regionales y nacionales de tasas de interés y la evolución de productividades con sus tecnologías”, explica Quantum.
¿Qué hay en todo esto para la Argentina? El informe concluye advirtiendo que la dinámica local del tipo de cambio está afectada por estas circunstancias y por factores propios, fundamentalmente aquellos que impactan en la oferta de divisas del sector privado (como la relativa lentitud del sector agroexportador para liquidar sus ventas) y la necesidad del BCRA de acumular reservas.
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ECONOMIA
Los bonos hablan: cuál es el precio del dólar que anticipan para los próximos meses

El Gobierno pagará los cupones de deuda el próximo 9 de julio, presentaría el programa financiero 2027 y, en este contexto, las acciones podrían tener una oportunidad de suba.
Por el lado fiscal, la recaudación tributaria no ayuda a consolidar un mayor superávit. En el mes de junio, los ingresos aumentaron un 23,7%, mientras que la inflación a doce meses se ubicaría en el 33,2% anual (contemplando una tasa de inflación estimada en junio del 1,8%); esto implica una caída en términos reales del 7,1% anual.
Los principales tributos mostraron el siguiente comportamiento:
- El IVA consumo aumentó un 28,1% anual
- El impuesto al cheque subió un 33,2% anual
- La seguridad social creció un 29,6% anual
De los tres tributos, solo uno igualó a la inflación, mientras que los otros dos quedaron por debajo.
Asimismo, los derechos de exportación cayeron un 27,8% en junio debido a un efecto combinado de reducción de alícuotas impositivas y una menor liquidación por parte del sector agropecuario. Las alícuotas que más descendieron fueron:
- Trigo y cebada bajaron 4 puntos porcentuales (del 9,5% al 5,5%)
- Soja se redujo un 2%
- Maíz, sorgo y girasol tuvieron una reducción del 1%
En el marco de una cosecha récord, las liquidaciones resultan muy bajas. Todo indica que los productores esperan liquidar con un tipo de cambio más elevado y un precio del gasoil más bajo, recordando que los fletes tienen un peso muy alto en sus estructuras de costos. A pesar de que el petróleo cayó a niveles similares a los previos al ataque de Estados Unidos a Irán, la petrolera estatal YPF aún no definió su política de precios futura; un tema pendiente para Horacio Marín.
En este escenario, el precio del dólar en el mes de junio subió un 5,3% frente a una inflación esperada del 1,8%. La última vez que la divisa le había ganado a la inflación fue en octubre de 2025, cuando el dólar mayorista subió un 4,0% y la inflación se ubicó en el 2,3%.
En términos anuales al mes de junio, el dólar mayorista avanzó un 23,2% contra una inflación del 33,2%, lo que dio como resultado una inflación en dólares del 8,2% anual. Desde la asunción de Javier Milei, la inflación acumulada fue del 319,0%, mientras que la devaluación del dólar mayorista alcanzó el 311,7%.
Por su parte, el dólar CCL pasó de $834 el 30 de noviembre de 2023 a $1.558 a junio de 2026, registrando un aumento del 86,7%. En conclusión, quien conservó dólares billete perdió tanto contra la inflación como contra el dólar mayorista.
Cómo es el programa financiero 2027 que busca darle previsibilidad al tipo de cambio
El Gobierno viene trabajando en dos planos definidos. Respecto a la deuda en pesos, busca renovarla colocando la mayor cantidad de vencimientos en fechas posteriores al acto electoral del año 2027; de este modo, del stock de toda la deuda en moneda local, un 40% vence pasado dicho año.
En cuanto a la deuda en dólares, el oficialismo trabaja para presentar un plan financiero que cubra los compromisos de la deuda hasta el fin del mandato presidencial, el 10 de diciembre de 2027. De esta forma, se busca quitarle volatilidad al tipo de cambio y aportarle previsibilidad a la economía. Dentro de las estrategias que se estarían llevando adelante, no se descarta un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que permita refinanciar los vencimientos del año 2027.
El precio del dólar al que apuestan inversores para los próximos 12 meses
Inflación y devaluación esperada: La inflación proyectada por el mercado para los próximos 12 meses es del 19,3% anual, lo que implica una tasa mensual promedio del 1,5%. Esto surge de comparar los rendimientos del bono CER con vencimiento al 30 de junio de 2027 versus el boncap de igual fecha.
Por su parte, la tasa de devaluación implícita en bonos con plazos similares sería del 23,6% anual (1,8% mensual), lo que demuestra que el mercado descuenta una devaluación superior a la inflación. El dólar a un año se ubicaría en torno a los $1.830.
Pago de cupones: El 9 de julio se abonarán los cupones de amortización y renta de los bonos soberanos. En los últimos 30 días, el activo de mayor suba fue el AL41 —un título de largo plazo que paga una renta del 3,5% anual y comienza a amortizar en enero de 2028—, el cual cotiza actualmente a u$s77,70.
Impacto del petróleo: El crudo perforó los u$s70 en su versión West Texas Intermediate (WTI). Esta baja en el precio internacional de los combustibles podría traccionar una inflación mucho más baja en los próximos meses, lo que debería empujar al alza a los bonos en pesos que ajustan por CER, los cuales pagan una renta superior al 8,0% para los vencimientos de 2028 en adelante.
Desarbitraje de tasas: El bono TZXS8 (en pesos ajustado por inflación) paga el 100% al final del período con una tasa interna de retorno (TIR) del 8,3% anual. El bono AO28 paga amortización el 30 de octubre de 2028 con una renta mensual del 0,5% y una TIR del 7,7% anual.
Los bonos en pesos lucen desarbitrados, probablemente por la mayor oferta del Gobierno para renovar deuda actual y colocar títulos post-2027. Lo que no se convalida con liquidez se paga con tasa, y a mi criterio es un costo muy alto: el Gobierno evita convalidar una tasa del 9,0% para una colocación internacional en dólares a 10 años, pero coloca deuda en pesos indexada a más del 8,0% anual a un plazo de 2 años. Con este nivel de tasas, la aparición de créditos hipotecarios a 10 años con tasas reales razonables queda en suspenso.
Selectividad en el panel líder: Las acciones operarán con mucha selectividad. No parece atractivo posicionarse en petroleras dada la baja del crudo a nivel global. En cambio, firmas como Pampa Energía, Central Puerto y Loma Negra muestran un recorrido lateral y representan una oportunidad.
Por otro lado, Metrogas ingresó en la recta final de su venta con 5 grupos interesados. El Estado debe definir la prórroga por 20 años de su contrato de servicio; la empresa podría valuarse entre u$s700 y u$s900 millones, lo que ubicaría el precio por acción entre $2.600 y $3.340 (frente a los $1.866 actuales de mercado).
En julio podría haber novedades, aunque el traspaso efectivo se realizará una vez definida la prórroga de la concesión, por lo que el impacto en precios puede demorar. Esta desinversión sería muy positiva para YPF, ya que le permitiría cancelar deuda y consolidar una estructura patrimonial más sólida.
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ECONOMIA
Cuánto cuesta viajar a alentar a la Selección contra Egipto en Octavos de Final

El Mundial 2026 sigue despertando furor entre los hinchas argentinos, y cada instancia que se supera renueva las mismas preguntas de siempre: cuánto cuesta viajar hasta la próxima sede, qué alternativas existen para quienes quieren estar en las tribunas y cuánto más conviene pagar por un paquete armado frente a organizar todo por cuenta propia. Los octavos de final no son la excepción, y esta vez el desafío es llegar hasta Estados Unidos.
Argentina enfrentará a Egipto el martes 7 de julio, a las 13:00 hora de Argentina, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Se trata de un cruce que, además de la expectativa deportiva, vuelve a poner sobre la mesa la logística habitual de cada instancia del torneo: vuelos, hospedaje y entradas, con opciones que van desde organizarse por uno mismo hasta los paquetes cerrados que ofrecen las agencias de turismo.
Los valores relevados muestran diferencias marcadas según el tipo de organización que se elija. Mientras que armar el viaje de manera independiente permite acceder a un presupuesto más ajustado, las agencias ofrecen paquetes que incluyen distintos niveles de comodidad y categorías de entradas, a un costo considerablemente mayor.
Para quienes prefieren organizar el viaje sin intermediarios, el relevamiento realizado sobre las plataformas Despegar, Turismocity y Almundo permite armar un presupuesto de referencia. La opción de vuelo más económica corresponde a Latam, con una tarifa de ida y vuelta de $2.734.475 (USD 1.810), en un itinerario que contempla la salida el 5 de julio y el regreso el 8.

En cuanto al hospedaje, los valores relevados arrancan en $220.000 por tres noches, lo que equivale a $70.770 por noche (USD 145,6 los tres días), en alojamientos ubicados a 17 kilómetros de la ciudad. A esos dos ítems se suma el de las entradas, el más volátil de los tres. En los sitios de reventa no oficiales, los precios relevados van desde USD 1.795 hasta USD 4.200. Al momento de relevar estos valores, no había entradas disponibles en el mercado oficial gestionado por FIFA.
De esta manera, tomando el vuelo más económico, el hospedaje más accesible y el valor de reventa más bajo relevado, el costo total de viajar por cuenta propia para alentar a la Selección en Atlanta asciende a USD 3.750,60, unos $5.663.406 al tipo de cambio considerado en el relevamiento.
Frente a la opción de organizar el viaje de manera independiente, también existen paquetes cerrados que arman distintas agencias de turismo, con precios sensiblemente más altos pero que incluyen distintos servicios ya coordinados.
Modovuela, por ejemplo, ofrece un paquete con base en Miami, aunque el partido se juega en Atlanta. Incluye cuatro noches de hospedaje en el Beachwalk Resort de Miami, entradas de categoría 1 o 3, y traslados entre el hotel y el estadio. El paquete no hace referencia a los vuelos. Su precio va de USD 7.500 a USD 8.400, dependiendo de la categoría de la entrada.
Amamosviajar propone un esquema distinto, con vuelo directo Buenos Aires-Atlanta-Buenos Aires incluido. El hospedaje es en el Hotel Atlanta Índigo Midtown, por cuatro días, con entradas de categoría 3. El valor total de este paquete es de USD 8.500.
Por su parte, Delfos ofrece un paquete de tres noches de hospedaje, sin especificar el hotel, con entradas de categoría 2. El paquete tampoco detalla información sobre vuelos ni traslados. Su precio es de USD 7.990.
Más allá de los costos del viaje, el cruce entre Argentina y Egipto llega con dos equipos que transitaron caminos distintos en la fase de grupos y en la primera instancia eliminatoria del Mundial.
Argentina cerró la fase de grupos con tres victorias: 3 a 0 ante Argelia, 2 a 0 ante Austria y 3 a 1 ante Jordania. En dieciseisavos de final, el equipo superó a Cabo Verde por 3 a 2 en tiempo suplementario, resultado que le permitió avanzar a esta instancia de octavos de final.
Egipto, en tanto, tuvo un recorrido más parejo en la fase de grupos, con dos empates y una victoria: 1 a 1 ante Bélgica, 3 a 1 ante Nueva Zelanda y 1 a 1 ante Irán. En dieciseisavos de final igualó 1 a 1 ante Australia en los noventa minutos, y definió su clasificación en la tanda de penales, que ganó 4 a 2.
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