POLITICA
Un Tesla que va por el ripio

“El socialismo es el infierno”. Javier Milei alcanzó esa conclusión en el correr de una charla nocturna con su filósofo de cabecera, Alejandro Fantino. La idea lo golpeó como una revelación e inspiró el epílogo de su próximo libro, en el que se propone demostrar la superioridad moral de sus ideas económicas con base en la tradición judeocristiana. Cuenta ese episodio con una mezcla de fervor religioso y el dejo de insatisfacción de un profeta incomprendido.
Sus últimas apariciones públicas, planificadas para revivir el clima de optimismo social, exhibieron el malestar que le despierta la duda de los desencantados. “Si vos no tenés las pelotas para ser libre, entonces no te quejes”, dijo el jueves en un canal de streaming oficialista. Lo repitió de mil maneras: “Si los argentinos prefieren la esclavitud, bueno, listo” o “si prefieren boludear y comerse operaciones nos vamos a hacer mierda”.
Es una narrativa novedosa en un líder acostumbrado a la euforia y el triunfalismo. Milei se resigna a la tortura de esperar. Ni la inflación empezará con 0 en agosto ni “volarán” los salarios en el corto plazo, como solía prometer. Pero necesita demostrar, hacia adentro y hacia afuera, que no titubea. Que no va a cambiar de rumbo, aunque la autopista imaginada hacia la libertad que idealiza sea, por ahora, un camino de ripio.
La aparición mediática del jueves tenía por finalidad celebrar el índice de precios de abril, que volvió a bajar después de diez meses. Dio 2,6% y mayo empezó con ligera tendencia a la baja. Son niveles de alivio que lo acercan al umbral de una estabilidad de medio pelo. Se ilusiona con un quiebre en la tendencia recesiva en sectores como el comercio, la industria y la construcción, aunque sin que se vislumbre en el horizonte un boom de actividad ni un salto significativo en los ingresos de las familias.
A Milei se le atraganta la empatía. En lugar de ofrecerla, suele reclamarla hacia sí. Se arroga ser quien más sufrió el ajuste porque congeló su sueldo de presidente. Les respondió así a quienes el martes salieron a protestar por los recortes en la universidad pública. Defiende el nuevo recorte del gasto que, consecuencia de la baja en la recaudación, dispuso en casi todas las áreas de la administración, salvo en el Ministerio de Justicia.
Le resulta irritante cuando los periodistas de televisión consultan a los pasajeros de trenes por el aumento del transporte sin subrayar la necesidad de recortar los subsidios. “¿Cómo se van a sentir? ¡Como el orto! El problema es cómo carajo lo pago”.
Su fastidio alcanzó cotas mayores por la polémica por el Tesla Cybertruck que el diputado libertario Manuel Quintar estacionó en el garaje del Congreso. Se indignó cuando leyó en redes sociales que Martín Menem le había pedido sacarlo de ahí porque era un gesto innecesario de ostentación. Milei llamó a Menem para recriminárselo. El presidente de la Cámara de Diputados negó la información que había surgido de fuentes cercanas a él. Y corrió a defender en público al jujeño Quintar.
“Si el tipo se ganó honestamente el dinero, se lo gasta en lo que se le canta el culo”, sentenció Milei. Quintar es un empresario de la salud que fue peronista hasta que se quedó fuera de las listas del PJ en 2023 y apostó por La Libertad Avanza (LLA). Pasó de abrazarse con Milagro Sala a Karina Milei. Y así logró retener el control político sobre el PAMI en su provincia, mientras sus clínicas privadas prosperan. Se gastó unos 200.000 dólares en el Tesla que estrenó sin patente. Lo considera su aporte a “la batalla cultural”.
Milei lo avaló con el ahínco que usa para defender el crecimiento patrimonial de Manuel Adorni desde que es funcionario público. Son “víctimas de operaciones de la casta”, insiste.
Lo del Tesla lo animó a contar una anécdota con Elon Musk, el creador de la marca fetiche de autos eléctricos. En 2024, cuando visitó la sede de Tesla en Texas le permitieron probar un Cybertruck igualito al que se compró Quintar. Le gustó tanto que se ilusionó con traerse uno para sus traslados diarios por Buenos Aires. “Me encantó. Cuando me bajé, le dije a Elon si me regalaba uno. Pero no me dio pelota. Le dije: ‘¿Me regalas uno?” Digo, para la Argentina. Para que me pueda mover en un bicho de esos. ¿Sabes qué? Lo pintamos de negro y andamos en eso. Sería un flash total. No lo convencí”. La suerte que tuvo. El amigo Elon lo salvó de una causa por dádivas. Lo privó también del placer de revivir el escándalo de Carlos Menem y su Ferrari roja. El Tesla es mío, mío, mío.
La realidad expone a Milei a dilemas más complejos. El programa económico basado en el equilibrio fiscal le da un reaseguro contra una crisis severa, pero al mismo tiempo le pone límites a la sustentabilidad política del Gobierno. Hay consenso extendido entre los economistas, incluso en los abiertamente opositores, en que de acá a 2027 no habrá inflación desbocada ni default ni una mega recesión. Pero son cada vez más las voces que alertan sobre los riesgos de aferrarse a la receta que fue útil en la fase aguda de la crisis heredada. La motosierra empieza a tocar hueso.
Milei se indigna con quienes exponen discrepancias. Esta semana se atacó con el exministro macrista Hernán Lacunza, que había sugerido enfocarse en la acumulación de reservas para entrar con menos riesgo al año electoral y propuso pasar de ajuste de trazo grueso a una política fiscal más sofisticada, precisa y sostenible socialmente.
A juicio de Milei expresiones como esas son los cantos de sirena a los que alude cuando dice que se va a atar al mástil como Ulises. Traduce el matiz como una operación de enemigos que quieren impulsarlo a gastar más y a devaluar. Sospecha que Mauricio Macri está detrás de un operativo de desgaste de su figura. Marcó con rojo la frase “la gente pagó el costo del cambio y sigue esperando” que el Pro incluyó en su último comunicado. “Quieren vender un mileísmo sin Milei”, reniegan en su entorno cercano.
Su arma para contrarrestar una oferta de centroderecha alternativa es la vieja grieta política. La cruzada contra el kirchnerismo y el miedo al pasado sobreviven como potencial elemento de cohesión de un electorado descontento.
Por contrapartida se ata a vivir en la incertidumbre. Cuando prefiere el conflicto a tejer acuerdos, cuando dice “prefiero perder a entregar a un ministro honesto” o “si los argentinos eligen al verdugo, allá ellos” instala desde el poder la posibilidad de perder las elecciones de 2027, incluso cuando su oposición navega en la confusión y la impotencia. Proyecta la idea del péndulo, tan asociada a la proverbial falta de confianza en la Argentina.
En esa trampa se retuerce el ministro Luis Toto Caputo, cuando un día dice que el llamado “riesgo kuka” no existe y al otro día le echa la culpa a ese fantasma de las dificultades que enfrenta su programa para prosperar. Esta semana intentó explicar que no es una contradicción: aclaró que él opina que el kirchnerismo no tiene ninguna posibilidad de volver al poder, pero que los mercados no creen lo mismo. Por eso, el riesgo país no baja a los niveles de normalidad internacional.
Milei no ayudó mucho a Caputo en la construcción de confianza en su palabra. En la conversación con los streamers oficialistas relató por primera vez cómo tomó la decisión el año pasado de eliminar las letras de liquidez (LEFI) después del levantamiento del cepo cambiario para las personas. “Nadie quería saber nada con eso. Entonces me mira Toto y me dice, ‘¿Estás seguro?’ Sí, las quiero hacer mierda. ‘No, pero ¿cómo vas a hacer eso?’ No, nadie estaba de acuerdo con eso”. Aquella decisión liberó cerca de 10 billones de pesos al mercado y, según analistas, desencadenó alta volatilidad cambiaria y una suba de tasas que ahondó una caída en la actividad económica en los meses previos a las elecciones legislativas. El periodismo informó en ese momento que Caputo se oponía a desarmar las LEFI, ante desmentidas furibundas del ministro y de toda la Casa Rosada. No odiaban lo suficiente a quienes contaban lo que ahora admite Milei.
El Presidente dice que con esa decisión salvó el gobierno: “Hubiéramos tenido una híper”. Insiste con que consiguió derrotar “un intento de golpe de Estado” al que cada día le encuentra un cómplice nuevo, aunque no siente la urgencia de denunciarlo en la Justicia.
El discurso presidencial se pobló otra vez de insultos. El jueves en las dos apariciones que encadenó ante comunicadores que lo admiran usó 63 insultos y adjetivos deshumanizantes. Lo que Patricia Bullrich llamaría un brote de “emocionalidad importante”.
Llegó al extremo de decirle “porcino iraní” a la diputada de origen libertario Marcela Pagano, que cursa el último tramo de un embarazo. El grueso de sus ataques fue a periodistas, a los que trató de asesinos, chantas, hijos de remil putas, pelotudos, corruptos y mierdas humanas.
Suele basar sus acusaciones en recortes manipulados que circulan por redes sociales. Se informa con un Twitter de Yrigoyen que se arma en la burbuja de exageración de sus fanáticos. Celebra los elogios y premia con reproducciones a los que difunden videos de inteligencia artificial en los que se lo pinta como un héroe mitológico, siempre musculoso y con el rostro afilado.
En ese escroleo infinito reproduce falsedades que acaso crea ciertas. Le achacó por ejemplo al periodista Marcelo Bonelli haber escrito sobre una pelea a golpes con Luis Caputo que requirió llamar una ambulancia a la Casa Rosada. Nunca ocurrió: lo confundió con una broma indisimulable que hizo correr un usuario anónimo. A Débora Plager la acusó de “genocida” con argumentos distorsionados por un video que editó su amigo Gordo Dan.
Otra vez eligió comunicar en estudios donde lo dejan pelear con hombres de paja y sin el incordio de la repregunta. Se hace acompañar por completadores de frases, que a veces se ven en figurillas para acertar la expresión correcta. Le pasó el jueves, en el streaming Carajo, cuando después de cuatro horas seguidas de micrófono se le olvidó el nombre de un economista del que quería hablar. A sus interlocutores los somete a ingentes dosis de estrés: demanda un poder de concentración enorme hacer la mueca justa en medio de un monólogo interior del Presidente, dar la razón a todo o fingir asombro ante un razonamiento como si fueran Arquímedes descubriendo el principio de flotabilidad.

Milei venía de una dura derrota en la batalla cultural contra la prensa libre. La Justicia sobreseyó en tiempo récord a los periodistas de TN que el Gobierno denunció por espionaje, a raíz de un informe grabado en la Casa Rosada con anteojos inteligentes que movió a Milei a cerrar por 10 días la sala de periodistas. Tiene que haber sido doloroso que el fallo lo firmara Ariel Lijo, el juez que él propuso para integrar la Corte Suprema porque era, a su juicio, “el mayor experto en ciberdelitos” de toda la Argentina.
En su rabieta por la repercusión mediática del caso Adorni, Milei fantaseó con la idea de obligar a los periodistas a hacer públicas sus declaraciones juradas de bienes. “A ver si están tan limpios”, toreó. Desconoció algo tan simple como que los periodistas –buenos, malos, honestos o corruptos- no administran dinero público ni ejercen poder coercitivo sobre el resto de los ciudadanos. Incurrió en un reflejo de lo que él llama la casta: la resistencia a rendir cuentas.
Es un síntoma de impotencia ante una página que no termina de dar vuelta, en la que la revolución libertaria se encontró enredada en los tres males que venía a desterrar: precios en alza, abusos de poder y peleas internas paralizantes.
En su equipo hay conciencia de que necesita reconectar con los que confiaron en él y ofrecerles un puente creíble para atravesar la transición económica que su programa persigue. Buscan un mensaje de futuro, dar señales de empatía y explorar acuerdos políticos consistentes. La alternativa tiene el atractivo de la negación: culpar a enemigos imaginarios, abrazarse al confort de la grieta del todo o nada y rendirse al consejo de los aplaudidores que nunca le avisan cuando se está equivocando.
dijo el jueves,índice de precios de abril,protestar por los recortes en la universidad pública,el diputado libertario Manuel Quintar,“la gente pagó el costo del cambio y sigue esperando”,La Justicia sobreseyó en tiempo récord a los periodistas de TN,Martín Rodríguez Yebra,Javier Milei,Manuel Adorni,Conforme a,Javier Milei,,Medios bajo control. Pese a la decisión de la Justicia, se endurecieron las restricciones para la tarea periodística en la Casa Rosada,,La disputa por fondos y obras. El fuerte ajuste de Caputo complicó los acuerdos de Santilli con los gobernadores,,Aún no volaron en la Argentina. Pilotos de la Fuerza Aérea se entrenan en EE. UU. y esperan hacer este año el primer vuelo de los F-16
POLITICA
Causa dólar blue. Investigan a un excandidato de La Libertad Avanza y a un banquero de Tucumán ligado a Piccirillo

Un excandidato de La Libertad Avanza apareció en la ruta del dinero que investiga la causa del dólar blue. Se trata de Juan Napoli, presidente de Napoli Inversiones. A mediados de abril, el juez Ariel Lijo ordenó el levantamiento del secreto fiscal, bancario y bursátil de esa sociedad. Un sumario del Banco Central la identificó como una de las estaciones que utilizó la casa de cambio de un binguero para realizar un “rulo” sin efectivo: adquisición de dólares a valor oficial, compra de bonos y su posterior venta a un dólar más caro, conocido como “dólar MEP”. No es el único banquero investigado. La Justicia también allanó la casa de Jorge Blanco, presidente del Banco Sucrédito de Tucumán y muy ligado a Elías Piccirillo.
Napoli fue candidato a senador nacional de La Libertad Avanza por la provincia de Buenos Aires en 2023. Durante la campaña ganó notoriedad cuando organizó un almuerzo en Mar del Plata entre Milei y empresarios, justo después del batacazo de las PASO. En ese momento, se presentaba como un de los principales asesores del entonces candidato a presidente.
Sobre la actual investigación, voceros de Napoli Inversiones consultados por sostuvieron que la compañía realizó una operación con una casa de cambio por entonces autorizada por el BCRA y a valor de mercado. “No es todo lo mismo. No somos Piccirillo o Hauque o Migueles. Acá el gran problema es el Banco Central. ¿Quién autoriza la venta de dólar oficial? ¿Quién autoriza a un banco ser banco? ¿Quién autoriza a una casa de cambio?“, cuestionaron.
La operación sospechosa tiene en su centro a la casa de cambio denominado Fast Cambio, que se encuentra en la mira de la Justicia. Registró $41 mil millones en ventas por operaciones de cambio durante 2023, según informes del BCRA. Sus accionistas eran un hombre que, según una plataforma con información bancaria, percibía una asignación familiar, y un binguero del conurbano bonaerense.
Este rastro llega hasta Caseros. El binguero tiene allí a su domicilio fiscal: un local de Lotería de la Provincia de Buenos Aires. Fue Agente de Lotería entre 2020 y 2025. Según información oficial, su cuenta se quedó sin fondos al menos 10 veces entre febrero de 2024 y marzo del año pasado.
Precisamente al comienzo de ese período ocurrió la operación cambiaria investigada por el BCRA. El sumario indaga movimientos entre el 6 y el 21 de febrero de 2024. “Durante el período, la entidad aplicó $6.834.260.000 a la adquisición de US$7.960.000 en Banco Sucrédito Regional S.A.U., los que fueron a su vez transferidos por FAST CAMBIO S.A. a una cuenta bancaria de la firma Napoli Inversiones S.A. en Banco de Valores S.A., según surge de los movimientos registrados en su cuenta en dólares”, detalló un sumario del Central.
La trazabilidad bancaria luego refleja que Napoli Inversiones le transfirió $8,4 mil millones a Fast Cambio. En el medio, la casa de cambio compró y vendió bonos. Empezó esta maniobra con $6,8 mil millones y terminó con $1,2 mil millones más. ¿Cuál era negocio? La brecha entre el dólar oficial (a la cotización que adquirió la divisa en el Banco Sucrédito) y el dólar MEP, que es la cotización a la que vendió los bonos que obtuvo a través de Napoli Inversiones.
Este rulo, en vez de financiarse con billetes físicos sin trazabilidad bancaria, utiliza dólares adquiridos a valor oficial para comprar bonos. Estos mismos bonos luego se vendían a una cotización del dólar más alta (dólar MEP). Entonces, la ganancia era el resultado de la brecha entre el dólar oficial y el MEP.
En noviembre de 2023, justo antes de que comenzara la gestión de Milei, el BCRA emitió una normativa que limitó el volumen de ventas permitido, algo que financistas y abogados consultados por interpretaron como una regla “anti blue”. Este otro rulo, a diferencia del de 2022 o 2023, tiene trazabilidad. Sin embargo, el objeto cuestionado no cambia: el acceso a millones de dólares baratos en época de cepo y su posterior utilización.
El BCRA objetó como una posible irregularidad la obtención de dólares oficiales que luego fueron utilizados para la compraventa de títulos públicos y no para ventas a clientes u otras entidades. Las autoridades de Fast Cambio, en su descargo, negaron haber realizado una infracción al argumentar que la operación fue realizada con “fondos propios de la sociedad y no de clientes o terceros”. Un área técnica del Central rechazó esa repuesta y concluyó que las agencias de cambio sólo pueden realizar operaciones con títulos valores en el marco de las operaciones con turistas no residentes.
Esta maniobra puntual movilizó US$7,9 millones. Está lejos de otros casos como Mega Latina y sus ventas de US$466 millones entre enero de 2022 y agosto de 2023, previo a la denominada normativa “anti blue”. Pese a esto, la empresa que preside Napoli quedó incluida en una de las rutas del dólar que investigan el BCRA y la Justicia. Casi al final del rulo. Esta misma operación involucra a otra institución: el Banco Súcredito Regional, vinculado a Elías Piccirillo.
Los personajes de esta trama se vieron las caras en agosto de 2023, en plena campaña, durante la inauguración del Banco Sucrédito en la provincia de Tucumán. Allí coincidieron Napoli, Piccirillo y Jorge Blanco, otro de los investigados por la Justicia.
El fiscal Franco Picardi describe a Blanco como “socio de Piccirillo” y pone al Banco Sucrédito en el presunto circuito de billetes físicos y el mercado blue. “Conforme surge de los informes remitidos por el BCRA respecto del banco Sucrédito, se advierten importantes irregularidades en la venta de 484.127.100 USD efectuadas por la citada entidad financiera a distintas casas de cambio”, se puede leer en el expediente.
Desde la defensa de Blanco indicaron a que el banco no puede constatar qué hacen las casas de cambio con cada uno de los dólares que les vende. Y negaron que Piccirillo tenga algo que ver con la entidad. “Sólo fue socio minoritario en la tarjeta del banco”, agregaron.
Hay varios testimonios que ponen en duda esa versión. En su primera declaración judicial por la emboscada a Francisco Hauque, en abril del año pasado, Piccirillo aseguró que cobraba $ 20.000.000 mensuales, “proveniente de su trabajo en su propio banco y tarjeta “Su Crédito”. Y el ex policía Carlos “El Lobo” Smith también aportó datos sobre el vínculo estrecho entre Blanco y Piccirillo, que viajaban juntos en avión privado a la provincia de Tucumán. “Jorge Blanco tiene una recaudadora con él. ¿Y dónde están esas recaudadoras? Una sola sé que está en Canning, creo que queda a media cuadra del plaza Canning o de las Toscas, pero nunca fui a esa oficina», aseguró Smith ante el fiscal Picardi, que lo terminó aceptando como testigo colaborador.
Cuando Piccirillo terminó preso, su ex socio y amigo, Martín Migueles, se transformó en una pieza clave para intentar “negociar” y viajó a Tucumán. “Por lo que me dijeron, el banco vale 120 millones de dólares, le hicieron un ofrecimiento de 10 millones de dólares, y entonces estarían negociando, cerrar esa sociedad con el banco y ver qué monto sacaría de ahí para terminar esa sociedad con el banco que tiene en Tucumán», contó Smith.
En la ruta del dinero que surge desde el SuCrédito aparecen como destinatarios Arg Exchange, la casa de cambio en la que estaban Piccirilo y Migueles, y Fast Cambio. ¿Cómo obtenía sus dólares? En parte, se los compraba a otras entidades. Por ejemplo: le compró US$71,8 millones, tal cual surge del texto judicial, al Banco de Valores, del que también es presidente Napoli. Voceros del banquero indicaron que sólo tuvo una relación institucional con la tarjeta de SuCrédito, que suspendieron fideicomisos con ellos tras una carta del BCRA y negaron “enfáticamente” alguna participación en las presuntas operatorias del blue.
Según el dictamen del fiscal, Fast Cambio le compró US$91,7 millones a SuCrédito. Y Arg Exchange adquirió de Fast Cambio unos US$48 millones. Son cifras que llamaron la atención de los investigadores.
Esta investigación convive con el presunto circuito paralelo del SIRA en un expediente instruido por el juez Ariel Lijo y el fiscal Picardi. En paralelo, la jueza María Servini y el fiscal Carlos Stornelli también avanzan en una causa sobre el dólar blue. Esta semana trabaron un embargo preventivo y estimaron en US$607 millones el perjuicio “del sistema de administración de reservas”. La cifra puede seguir aumentando. De fondo, se espera una disputa entre los jueces para definir quién se queda con una investigación que tiene en la mira a las autoridades de Banco Central, de la Secretaría de Comercio, y de la exAFIP en pleno cepo cambiario.
Nicolás Pizzi,Ignacio Grimaldi,Conforme a
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Tras la imputación de su hermano y las nuevas revelaciones de un testigo, Adorni sostiene su agenda política e interviene en los armados de Karina Milei

El Gobierno hizo mutis por el foro ayer por la tarde, después de las nuevas complicaciones que surgieron en la Justicia para el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. En la Casa Rosada no dieron opiniones ni respuestas sobre el más reciente testimonio de un nuevo testigo en la causa, que complicó a Adorni. Tampoco sobre el hecho de que su hermano, Francisco Adorni, resultara imputado por supuesto enriquecimiento ilícito. En cambio, ratificaron que el ex vocero se mantendrá activo hoy en un acto de gestión en Mendoza con ribetes políticos electorales y que baraja brindar una tercera conferencia de prensa desde Balcarce 50, mañana.
A pesar del hartazgo que se generó incluso en las filas del propio gobierno por los más recientes hallazgos del caso, Adorni sostiene sin modificaciones la actividad que prevista para este mediodía en Las Heras para inaugurar el Parque Solar El Quemado. Y se mantienen firmes a su lado sus dos acompañantes: el ministro de Economía, Luis Caputo y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín.
También, el gobernador radical, Alfredo Cornejo, anfitrión, que se comprometió a recibirlo y acompañarlo en el la visita y ayer ultimaba detalles de la bienvenida. De hecho, está previsto que hablen los cuatro, en sendos discursos. A Marín le toca el discurso inaugural. Lo seguirán el titular de Hacienda y Cornejo, en ese orden. Y Adorni, que fue respaldado con creces por Javier y Karina Milei la semana pasada, incluso en la reunión de Gabinete, estará encargado del cierre.
Ávidos por mostrar normalidad, en la administración nacional señalaron que no encuentran motivos para suspender o modificar el acto, que se transmitirá en vivo. “Es el primer proyecto del RIGI que se termina y es el parque solar más importante del país”, dijeron anoche, mientras festejaban la postergación de la sesión que intentaba impulsar la oposición en Diputados para tratar la interpelación de Adorni, hoy.
La causa judicial sobre el patrimonio de Manuel Adorni volvió a complicar al Gobierno ayer, cuando el propietario de la casa que alquiló el funcionario en el country Indio Cuá reveló que el ex vocero le pagó 21 mil dólares en efectivo. Además, el diputado bonaerense Francisco Adorni fue imputado por supuesto enriquecimiento ilícito a raíz de una denuncia presentada por Marcela Pagano, ex libertaria devenida férrea opositora al Gobierno.
Con todo, Adorni sostiene su actividad tal y como estaba prevista antes de la declaración del testigo José Luis Rodríguez en el caso que investigan el fiscal Gerardo Pollicita y el juez federal Ariel Lijo.
La visita a Mendoza es una exhibición de gestión en medio de la parálisis administrativa que atraviesa el Gobierno (entre otros motivos, por el caso Adorni). Pero también una señal política sobre la voluntad de acuerdo de La Libertad Avanza con el radicalismo local en medio de las especulaciones electorales de cara a 2027 y las intrigas sobre los planes de Karina Milei para la relación con las provincias.
“Falta un montón”, dijeron ayer, para evitar adelantar posiciones, en el oficialismo. Pero admitieron que las proyecciones de la estrategia para armar el mapa político nacional ya empezaron a diseñarse en conversaciones entre Karina Milei y los hermanos Menem. También, con Adorni, a pesar de que la causa que investiga sus gastos y esmerila la imagen del Gobierno.

En la cúpula libertaria planean esperar que pase el Mundial para empezar a definir cuáles serán los distritos en donde competirán contra los líderes locales -o sus delfines-, así como los bastiones en donde buscarán alianzas y, por último, los terruños donde evitarán las disputas. Tomarán el paréntesis de la agenda pública para analizar pros y contras de cada territorio, y piensan en septiembre como mes ideal para empezar a perfilar los diálogos.
Como en el caso de Mendoza, adelantan que en Chaco también se orientan a un acuerdo con el también radical Leandro Zdero; mientras que en CABA se presenta como “apuesta segura” un enfrentamiento con el PRO de Jorge Macri.
En Córdoba y Santa Fe es muy probable que los libertarios decidan plantarse frente al justicialista antikirchnerista Martín Yaryora, que quiere la reelección; y al radical Maximiliano Pullaro.
El año pasado Santiago Caputo había recomendado no disputar en las provincias que se daban por perdidas para evitar costos políticos, especialmente en el Congreso. Fue uno de los motivos de disputa con el ala de los Menem, que se abrazaron al liderazgo de Karina Milei para persistir en los choques electorales en la mayor parte de las provincias, una postura que, a la postre, dejó al Gobierno a merced de severas derrotas legislativas.
Hoy en Balcarce 50 algunos esperan que la poderosa Secretaria General revea aquella estrategia. Mientras, ella analiza sus próximos pasos con los propios mientras apuntala a Adorni.
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La Justicia citó a Chiqui Tapia para que explique qué rol tuvo la AFA en la liberación de Nahuel Gallo

La Justicia citó a Claudio “Chiqui” Tapia para que explique qué rol tuvo la AFA en la liberación de Nahuel Gallo. Días atrás, el gendarme dio una extensa declaración.
El fiscal Carlos Stornelli solicitó que el titular de la Asociación del Fútbol Argentino se presente a declarar para responder sobre el operativo que permitió la excarcelación del gendarme que estuvo 448 días preso en Venezuela.
Meses atrás, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó que Gallo recibió una videollamada de Tapia momentos antes de subirse al avión que lo trajo de nuevo a la Argentina. En ese intercambio, el titular de la AFA le confirmó que iba a volver al país.
Además, la funcionaria cuestionó el rol de la AFA en la liberación del agente, aunque reconoció su función como medio de negociación. “No lo veo como una apropiación, sino como una necesidad de protagonizar y decir: ‘Lo trajimos nosotros’”, expresó.
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Monteoliva contó que Gallo fue trasladado desde la cárcel de El Rodeo I hasta el avión privado con la cara tapada. En ese contexto, explicó que el gendarme recibió el llamado de Tapia cuando estaba a punto abordar el vuelo.
“Ahí es cuando confirma que era la AFA, porque dos personas en un avión privado que te dicen que te van a llevar a Argentina después de estar un año y tres meses en cautiverio, podés pensar cualquier cosa”, manifestó la titular de la cartera de Seguridad.
Durante ese llamado, Gallo le agradeció a “Chiqui” Tapia por intervenir en su liberación, según dijo la ministra. Además, remarcó que la AFA fue quien negoció su salida de Venezuela, pese a los esfuerzos del Gobierno por concretarlo. “No solo hizo de taxi, fue quien hizo una negociación”, sumó en una entrevista con A24.
Semanas atrás, Gallo denunció ante la Justicia Federal las torturas que sufrió durante los 448 días que permaneció detenido en Venezuela y aseguró que decidió hablar para exigir justicia. “Hoy di un paso que me costó mucho: por primera vez conté lo que viví en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024. Volver a esos momentos duele. Revivirlos no es fácil. Pero hay algo más fuerte que el miedo: la verdad”, expresó en sus redes sociales.
Gallo afirmó que su testimonio busca visibilizar una práctica sistemática. “La verdad es que el régimen venezolano sí tortura, y lo sigue haciendo. No es un discurso, es una realidad que muchos hemos vivido”, sostuvo.
Nahuel Gallo, Chiqui Tapia, AFA
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