ECONOMIA
La contundente sentencia del Banco Mundial sobre el régimen de Tierra del Fuego

En su informe Panorama Económico de América Latina y el Caribe, la entidad catalogó al régimen fueguino como «un caso de política industrial fallida»
12/04/2026 – 19:00hs
El régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego volvió a quedar en el centro de la polémica, esta vez por un lapidario análisis de un organismo internacional. El Banco Mundial, en su reciente informe «Panorama Económico de América Latina y el Caribe», calificó al sistema de beneficios de la isla como una «política industrial fallida» y estimó que le cuesta al Estado argentino unos u$s1.070 millones anuales en concepto de gasto fiscal.
A pesar de que el reporte trae buenas noticias macroeconómicas para el país -proyectando un crecimiento del PBI del 3,6% para 2026 y del 3,7% para 2027-, la entidad fue implacable con el diseño del régimen fueguino. Según el análisis, el sistema ha persistido durante décadas «empañado por interferencias políticas» y carece de un cronograma de reducción de asistencia, lo que genera «incentivos perversos».
El Banco Mundial identificó dos fallas estructurales que, según su visión, distorsionan el mercado y desalientan la eficiencia. La entidad sostiene que el apoyo ilimitado ha impedido que las empresas logren mejoras tecnológicas o de productividad significativas, convirtiendo al sector en un esquema dependiente de las transferencias estatales.
Los dos puntos críticos señalados son:
- Exenciones arancelarias: Las empresas importan insumos sin pagar derechos, obteniendo una ventaja artificial sobre cualquier productor del continente.
- Créditos de IVA: El informe advierte que, aunque el sistema busca premiar la creación de valor local, en la práctica las firmas generan «poco o ningún valor agregado real».
Para el organismo, la combinación de estos incentivos alienta a las empresas a importar grandes volúmenes de insumos libres de impuestos para revenderlos en el mercado interno a precios más altos, reclamando simultáneamente los beneficios fiscales asociados.
Tierra del Fuego: un sistema que «no es autosuficiente» según el Banco Mundial
La advertencia técnica es clara: la actividad industrial en la isla no es autosuficiente. «Las empresas involucradas siguen siendo viables principalmente gracias a las importantes transferencias fiscales más que a los aumentos de su productividad», sentencia el reporte.
Esta dinámica, según el Banco Mundial, refuerza una dependencia crónica del apoyo gubernamental y aumenta los costos económicos a largo plazo. El informe concluye que el régimen de Tierra del Fuego representa uno de los mayores desafíos para el gobierno argentino en términos de revertir políticas industriales que, aunque arraigadas, han resultado ineficaces para el desarrollo tecnológico genuino del país.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,banco mundial,tierra del fuego
ECONOMIA
Cómo será la nueva versión del auto más vendido de todos los tiempos y cuándo podría llegar a la Argentina

Es el auto más exitoso de todos los tiempos y ya tiene todo preparado para extender su vida en una 13ra. generación. Se trata del Toyota Corolla, el sedán que nació en 1966 y del que se vendieron más de 57.000.000 de unidades en todo el mundo en 60 años, con decenas de períodos en los que se consagró como el auto más vendido del mundo.
Pero esta renovación no será solo una modernización de líneas, sino un cambio de fisonomía total, porque llega para darle un nuevo impulso a un tipo de auto que está dejando de usarse en todo el mundo como es el sedán, que perdió su protagonismo ante el avance de los exitosos SUV.
El nuevo Corolla se lanzará al mercado a fines de este año o comienzos del próximo, y tendrá extensión global. Será un modelo que llegará a todos los países donde se vende actualmente, y se producirá en todas las plantas de Toyota diseminadas en todas las regiones, incluida la de Brasil, para abastecer a Sudamérica y, por ende, a la Argentina.

La silueta definitiva aún no se conoce, sino el prototipo conceptual presentado en el último Salón del automóvil de Tokio. Sin embargo, la propia compañía aseguró que las similitudes entre ambos modelos, el prototipo y el de serie, son muy grandes, lo que implica que habrá que acostumbrarse a un modelo que romperá las líneas clásicas de la historia del Corolla.
La otra gran novedad es que será el primer Corolla que podrá tener propulsión convencional, híbrida o 100% eléctrica, tal como lo permite la nueva plataforma sobre la que se fabricará esta generación 13.
El diseño adopta la fascia delantera de los nuevos modelos de la marca, pero cambia completamente el resto de la silueta, adoptando un perfil mucho más deportivo que conservador, lo que rompe el estilo de Corolla. De hecho, este concepto mostrado en Japón parece tener más similitudes proyectuales con el nuevo Toyota Prius que ningún otro modelo de la marca.

La primera generación del Toyota Corolla fue desde 1966 a 1970, y se trataba de un auto pequeño con versiones de dos y cuatro puertas y un aire deportivo para la época. La segunda generación fue desde 1970 a 1974. Si bien se lo lanzó como “la renovación del Corolla”, el vehículo mantenía una identidad similar, aunque ahora con una carrocería un poco más voluminosa.
En 1974 a 1979 vino el primer gran cambio, con una carrocería más grande y confortable, con un diseño en túnel del viento por primera vez y con un equipamiento que desentonaba para bien entre los autos accesibles. La cuarta generación fue la de 1979 a 1983, con un cambio total de fisonomía, un diseño “muy ochentoso” de formas cuadradas y líneas rectas y adoptando los faros dobles delanteros por primera vez.

Entre 1983 y 1987, la quinta generación del modelo fue el primer Corolla de la nueva era, ya que se trató del primer modelo diseñado con asistencia de una computadora. Además, fue el primer modelo con tracción delantera de la marca.
Entre 1987 y 1991, el Corolla se transformó en un auto con un estándar de calidad superior a la competencia, y a sus propios modelos precedentes. El auto volvió a crecer de tamaño, entrando en el segmento C, con un equipamiento interior llamativo para el precio, que seguía siendo muy accesible. Fue también, el modelo que se convirtió en un diseño más conservador y menos audaz.
La séptima generación llegó en 1991 y se extendió hasta 1995, con cambios más destinados a adoptar formas más redondeadas propias de ese momento en el diseño de los autos. En 1995 apareció la octava versión, que llegaría hasta el cambio de siglo, pero con un diseño renovador y muy personal. La trompa con las luces y la parrilla redondas con panal de abeja marcó la historia del modelo con esta generación del siglo XXI.

El siguiente Corolla fue el primero diseñado en Europa y no en Japón, volviendo a formas más convencionales que tuvieron que esforzarse mucho para superar al diseño precedente que tuvo tanto éxito. Ese modelo fue desde el 2000 hasta el 2006.
La décima historia del modelo se empezó escribir en 2006 y llegó hasta el 2013, la más longeva hasta entonces. También fue un cambio porque el vehículo volvió a aumentar de volumen y a convertirse en un auto más conservador aún.
La undécima fue del 2013 al 2019, la que reinó en todo el mundo como el auto más vendido año tras año, y con una personalidad ya definida que mantenía un diseño clásico con algunas líneas que pretendían darle modernidad. Y así se llegó al actual Corolla que ya lleva 7 años y que espera ser reemplazado por un vehículo moderno otras vez, con formas audaces y modernas, que extiendan el legado, incluso a pesar de los SUV.
Toyota,Corolla,concept car,diseño
ECONOMIA
Por qué grandes fondos invierten en bonos que ajustan por inflación si prevén caída del IPC

La desaceleración de la inflación ya no alcanza para explicar el movimiento del mercado. Tras varios meses en los que las apuestas se concentraron en la tasa fija y en instrumentos que se beneficiaban de una rápida baja del IPC, algunos de los principales administradores de fondos del mercado local empezaron a girar nuevamente hacia los bonos ajustados por CER.
Cabe destacar que el cambio no implica que el mercado espere una aceleración inflacionaria. Todo lo contrario, está más optimista que inclusive el Relevamiento de Expectativas del Banco Central (REM) y las breakeven anticipan una inflación del 1,4% y 1,5% para los próximos 12 meses.
Y es que durante buena parte del primer semestre, la narrativa dominante fue que cuanto más rápido bajara la inflación, mejor desempeño tendrían las Lecaps y los instrumentos a tasa fija. Esa estrategia funcionó mientras el mercado revisaba constantemente a la baja sus proyecciones de inflación.
Sin embargo, el escenario empezó a cambiar. La inflación de junio marcó 1,9%, con una inflación núcleo de apenas 1,6%, el registro más bajo del último año. La mayoría de los analistas coincide en que el proceso de desinflación continuará, aunque probablemente a un ritmo más lento que el descontado por los precios de mercado.
Precisamente ahí está la oportunidad que empiezan a señalar los grandes fondos. Sucede que, si el mercado está descontando una inflación más baja, estos títulos ofrecen una cobertura relativamente barata frente a un escenario que podría ser menos optimista.
El mercado está demasiado optimista
Uno de los cambios más notorios aparece en el último informe de One618. La administradora explica que en junio había reducido su exposición a bonos CER para privilegiar instrumentos a tasa variable, bajo la idea de que el mercado estaba exagerando el optimismo sobre la desinflación.
Pero esa apuesta ya cumplió su ciclo. Luego de la corrección reciente, las tasas reales implícitas de varios BONCER volvieron a niveles atractivos y la firma decidió revertir completamente esa estrategia y aumentó la participación de deuda CER en sus principales fondos y redujo la exposición a instrumentos ajustables por TAMAR.
En el caso de Consultatio Renta Nacional, la exposición a bonos CER pasó del 30% al 47% del portafolio, mientras que la participación de soberanos TAMAR cayó del 45% al 30%. En Balance Fund el movimiento fue incluso mayor, con los BONCER aumentando desde 42% hasta 57% de la cartera.
Para los administradores, el mercado volvió a ofrecer una prima atractiva en los bonos indexados, especialmente en los vencimientos medios como TZXS7 y TZXD7, donde las tasas reales implícitas regresaron a niveles cercanos al 12%-13%.
La inflación ya no sorprende, los precios sí
El razonamiento también aparece en un estudio de Parakeet Capital. La firma sostiene que la inflación implícita en los bonos en pesos descuenta un aumento acumulado cercano al 28% para todo 2026, equivalente a un promedio mensual de apenas 1,5%.
Su escenario, en cambio, es ligeramente más alto, entre 29% y 30%.
La diferencia parece pequeña, pero alcanza para modificar la estrategia de inversión. Como se mencionó anteriormente: si el mercado está descontando una inflación demasiado baja, los bonos CER vuelven a ofrecer una cobertura relativamente barata frente a un escenario algo menos optimista.
Por eso, Parakeet también decidió sobreponderar este segmento de la curva mediante una estrategia «barbell», combinando bonos de corto plazo con vencimientos de mayor duración.
Juan Ignacio Alra, portfolio de One618, dijo a iProfesional que desde la firma que representa estiman «que el posicionamiento en bonos CER hoy responde más a una estrategia táctica que a una apuesta por una aceleración de la inflación».
Alra explica que si bien el proceso de desinflación sigue consolidándose, «la tensión cambiaria y la reciente suba de la tasa overnight generaron oportunidades en la curva, mientras que el mercado pasó a descontar un sendero de desaceleración de precios demasiado optimista».
Y agrega: «En ese contexto, seguimos prefiriendo el tramo medio de la curva CER, especialmente bonos como el TZXS7 y el TZXD7, donde todavía vemos valor relativo».
Desde el equipo de Balanz Capital también sobreponderaron el posicionamiento en CER. En su último informe de estrategia local, la sociedad de Bolsa sostiene que la inflación implícita que descuenta hoy el mercado luce y aparece otra vez el común denominador: «demasiado optimista» frente a su escenario base, especialmente tras el nuevo repunte del petróleo.
Por eso, recomienda posicionarse en el tramo medio de la curva CER, con preferencia por el bono TZXM7, para capturar la diferencia entre la inflación esperada por la firma y la que reflejan los precios actuales.
Qué bonos aparecen como favoritos
La coincidencia entre las mesas de dinero de las principales sociedades de bolsa también aparece al mirar los nombres propios.
One618 mantiene una preferencia por los BONCER de tramo corto y medio, especialmente:
- TX26, TZXD7 y TZXS7 para vencimientos cortos y medios
- Para los vencimientos más largos encuentra valor en los nuevos duales CER
- También sigue viendo atractivo en el bono ajustable por TAMAR TTS26
Parakeet, por su parte, recomienda una cartera CER escalonada entre fines de 2026 y 2028 y también destaca el atractivo del TTS26, junto con los duales largos TXMD9 y TXMJ0, por sus niveles de breakeven frente a la inflación.
Balanz en tanto mantiene su preferencia por los bonos duales largos, en particular el TXMJ0, al considerar que ofrecen cobertura frente a un escenario de tasas cortas más elevadas y permiten aprovechar el mayor carry del tramo largo de la curva. La firma también señala que estos instrumentos brindan protección ante distintos escenarios de cara al ciclo electoral: si la inflación se acelera, pagan CER; si predominan tasas reales positivas, ajustan por TAMAR.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,bonos cer,fondos de inversión,instrumentos indexados
ECONOMIA
El nuevo rol del consumidor de energía eléctrica en un contexto de transición energética

Resulta innegable que el escenario energético se encuentra en un proceso de profunda transformación que redefine la lógica del sistema eléctrico. En este contexto, la generación distribuida instala un nuevo paradigma: un usuario que deja de ser un mero receptor de energía para convertirse en generador y gestor energético. Ello obliga a redefinir la relación entre el usuario y el resto de los agentes del mercado eléctrico, como así también los desafíos que enfrenta el sector ante una práctica que registra un crecimiento sostenido en todo el país.
El punto de partida es un usuario que se transforma en “prosumidor”, quien se dispone a ser productor de parte de la energía que consume a través de fuentes renovables. No opera por fuera del sistema, se mantiene conectado a la red de distribución local desde donde complementa su abastecimiento con la energía suministrada por la distribuidora cuando resulte necesario.
Bajo esta mirada, la ecuación pareciera simple. La energía generada se convierte en una ventaja económica para el prosumidor y solo abona a la distribuidora por la energía efectivamente consumida. Sin embargo, la cuestión principal está en la energía excedente, aquella que no es utilizada por el usuario generador y puede inyectarse a la red, es la que abre paso a nuevas oportunidades de negocio como así también genera desafíos.
La energía generada se convierte en una ventaja económica para el prosumidor y solo abona a la distribuidora por la energía efectivamente consumida
Este es el punto de inflexión del sistema, a partir del cual resulta necesario reflexionar sobre cómo gestionar esa energía, tanto en el plano técnico como en el económico. La generación distribuida no sustituye la red, sino que transforma su dinámica y plantea nuevos desafíos que las distribuidoras y los reguladores deben abordar ante su avance. La evolución del régimen en apenas cinco años permite dimensionar la velocidad con la que este nuevo paradigma comenzó a consolidarse.
Según los reportes anuales emitidos por la Secretaría de Energía de la Nación, a fines de 2020, la generación distribuida aún transitaba una etapa de implementación: el programa contaba con 338 usuarios generadores y una potencia instalada de 3,145 MW, equivalente al consumo anual de aproximadamente 1.000 hogares. No obstante, para diciembre de 2025 el número de usuarios generadores ascendió a 3.771, mientras que la potencia instalada alcanzó los 119,24 MW, suficiente para abastecer la demanda anual de más de 28.000 hogares.
Ya sea implementada de manera individual, en un único punto de conexión, o de manera comunitaria, mediante la gestión conjunta de un equipo de generación distribuida por parte de múltiples usuarios, esta reconfiguración alcanza tanto a los prosumidores residenciales como a las grandes industrias. Estas últimas recurren a la autogeneración en busca de una mayor previsibilidad energética y de un beneficio económico adicional.
La generación distribuida no sustituye la red, sino que transforma su dinámica y plantea nuevos desafíos que las distribuidoras y los reguladores deben abordar ante su avance
La creación de políticas públicas destinadas a fomentar el Régimen de Generación Distribuida, junto con la reducción de los costos de los equipos y el avance de tecnologías cada vez más accesibles, alineó a los nuevos actores en torno a un mismo objetivo: acceder a la energía de manera sustentable, autónoma y rentable. En conjunto, estas circunstancias contribuyeron a reducir las barreras de ingreso al régimen y favorecieron la incorporación de nuevos usuarios-generadores.
Para las distribuidoras, el desafío consiste en identificar las exigencias técnicas que plantea esta nueva realidad y adecuar sus redes para preservar la eficiencia operativa del sistema y la calidad y seguridad del servicio. Al mismo tiempo, se presenta la oportunidad de redefinir su vínculo con un usuario-generador que participa activamente en el sistema eléctrico: un usuario empoderado que no solo decide generar energía, sino también cómo administrar los créditos obtenidos por la inyección de los excedentes a la red.
Esta nueva dinámica requiere reglas claras y previsibles que ordenen la relación entre la distribuidora y el prosumidor, sobre la base de la coordinación y la cooperación técnica. En ese contexto, la tradicional relación de consumo incorpora una dimensión transaccional que exige revisar las categorías con las que históricamente se estructuró el servicio eléctrico.
La generación distribuida nos exige revisar el esquema eléctrico tradicional y comprender el verdadero alcance de la transición energética
Al mismo tiempo, resulta indispensable reconocer el valor estratégico de las redes de distribución y asegurar una remuneración adecuada para su mantenimiento. La red continúa siendo el soporte que garantiza el abastecimiento cuando la generación propia resulta insuficiente y la infraestructura que permite recibir e integrar los excedentes para su posterior comercialización.
La generación distribuida nos exige revisar el esquema eléctrico tradicional y comprender el verdadero alcance de la transición energética. No hablamos solo de cambios tecnológicos, sino también de nuevas dinámicas entre los actores. La transición energética comienza cuando la energía deja de ser un servicio que simplemente se recibe y pasa a convertirse en una responsabilidad compartida. Ese cambio de actitud, más que cualquier avance tecnológico, es el que redefine el futuro del sistema eléctrico.
La autora es miembro de Adeera Joven
POLITICA3 días agoSin la Copa y sin Messi en el avión, vuelve Tapia y deberá enfrentar tres frentes de tormenta tras la pausa del Mundial
DEPORTE1 día agoEscándalo Mundial: Las presiones secretas, la amenaza de la FIFA por Malvinas y la verdad detrás del partido contra España
CHIMENTOS2 días agoSamuel L. Jackson llamó a Argentina “el país más racista del mundo”: la contundente respuesta que le dejó Bárbara Lombardo
















