ECONOMIA
Milei atribuyó la suba de la inflación a tres factores centrales y explicó por qué proyecta una baja

La inflación volvió a acelerarse y se metió en el centro del debate económico. Con un 3,4% en marzo, el dato más alto desde el mismo mes de 2025, el presidente Javier Milei fue el encargado del cierre del AmCham Summit y explicó el salto del índice y aseguró que sostendrá el rumbo del programa. De hecho, expuso que el dato del tercer mes del año fue el reflejo de factores estacionales como la educación y los alimentos, el contexto internacional y un arrastre de la caída de demanda de dinero que tuvo lugar desde mediados de 2025.
Milei cerró la jornada del AmCham Summit, un encuentro que congregó a más de 1.500 líderes empresariales de todos los sectores en el centro de convenciones de Buenos Aires. Allí defendió la orientación actual de la política económica y anticipó una desaceleración en el ritmo inflacionario en los próximos meses.
“Lo que ocurrió en la segunda mitad del año pasado fue una monstruosa caída de la demanda de dinero. Es decir 50% del M2; o sea la caída fue por el equivalente de USD 41.000 millones”, consignó el mandatario, en relación a la fuerte dolarización de carteras que se produjo en la previa de las elecciones legislativas de octubre del año pasado.
En tal sentido, declaró que tanto la tasa de interés como el tipo de cambio y el riesgo país se elevaron en el segundo semestre de 2025 por el desplome de la demanda de pesos de los argentinos. Ese combo, bajo su perspectiva, redundó en una aceleración del ritmo de la suba de precios en los últimos nueve meses.

Según el jefe de Estado, además impactó en marzo el aumento estacional de los precios educativos y del conflicto bélico en Medio Oriente, que tuvo un efecto cascada sobre el transporte local. También señaló el alza de la carne como uno de los factores que aceleraron el IPC. “Estos factores explican el salto en la tasa de inflación registrada en el último dato”, explicó Milei.
En su intervención ante el empresariado, Milei proporcionó una lectura detallada sobre el comportamiento reciente de la demanda de dinero, señalando que todavía se advierte el efecto residual de la caída experimentada en la segunda mitad del año pasado. Pese a ese arrastre, destacó que la política monetaria nacional no sufrió modificaciones sustanciales y que, más que inflación en sentido clásico, lo que se produjo fue un “ajuste de precios relativos”.
El presidente subrayó que, al analizar la inflación núcleo y descontar la influencia de la carne, la variación se mantiene en 2,5% respecto al mes pasado. Además, sostuvo que, una vez disipados los factores estacionales —educación, conflicto bélico, carne—, la tasa de inflación general volvería a retroceder. Resaltó también la evolución de los precios mayoristas, que, “suelen anticipar la tendencia”, y actualmente exhiben incrementos de entre 0,8% y 1 por ciento. Por ello, proyectó una convergencia de la inflación general hacia el 10% una vez que los precios relativos terminen de acomodarse.
En términos de reservas, Milei informó que el Banco Central compró cerca de USD 6.000 millones en lo que va del año. Con la compra de USD 185 millones realizada este martes, encadenó 66 jornadas consecutivas adquiriendo dólares y el total acumulado superó los 5.700 millones de dólares.

Para el presidente, la estabilidad cambiaria y la caída de las tasas de interés son indicativos de una “incipiente recuperación en la demanda de dinero, impulsada por la mejora de la actividad económica”. De acuerdo con su explicación, en la segunda mitad del año pasado, las tasas de interés superaron el 150% en moneda local y el riesgo país escaló hasta los 1.500 puntos. Estas condiciones, sumadas a la devaluación, profundizaron el descenso en la demanda de pesos. Ahora, en cambio, una suba en el nivel de actividad y una política monetaria restrictiva apuntalarían la estabilización.
Rechazo al “trade-off” entre inflación y crecimiento
Las definiciones del Presidente buscaron cerrar el debate entre quienes advierten la existencia de un dilema entre inflación y crecimiento. Milei criticó con dureza la hipótesis promovida en el llamado “Círculo Rojo”, usualmente asociada a la dirigencia económica y empresaria argentina, que sostiene la necesidad de relajar la política económica para reactivar el PBI aunque ello implique soportar una inflación más elevada. “Me parece una basura, inmunda, repugnante”, sentenció el presidente en su discurso.
El eje de su exposición fue claro: no hay vínculo positivo entre inflación y crecimiento. “Si generar inflación generara crecimiento, Argentina tendría que ser una potencia mundial”, sostuvo, y recordó que el país ya transitó ese camino durante décadas, con el resultado de una fuerte destrucción monetaria.
En esa línea, también cuestionó las teorías económicas que plantean beneficios de corto plazo a partir de una mayor inflación. “Se puso de moda hablar de cuánta inflación soportar para tener más actividad. Pero más actividad no es crecimiento”, afirmó, y remarcó que el desarrollo es un proceso de largo plazo.
Para el mandatario, no hay margen para flexibilizar el programa. Insistió en que el camino es sostener el ajuste fiscal, retirar pesos de la economía y mantener una política monetaria restrictiva. “La motosierra no se detiene”, aseguró.

La apuesta a una aceleración tras el ajuste de precios
Milei proyectó que la combinación de ajuste en precios relativos y recomposición monetaria sentará las bases para un nuevo ciclo de crecimiento sostenido. Según su visión, la superación actual del fenómeno inflacionario dará paso a un “fuerte sendero de crecimiento” tras los meses de volatilidad. “La realidad económica empezó a rebotar, empezó a revivir. Si miramos los datos, hoy estamos en récord de PBI, récord de consumo y récord de exportaciones. El RIGI está funcionando muy bien por la cantidad de inversiones que están llegando. El crédito está creciendo con fuerza, lo que permite recomponer el capital de trabajo. Cuando esto sucede, Argentina vuelve a crecer”, señaló.
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue el encargado de inaugurar el AmCham Summit: “Los próximos 18 meses serán los mejores de las últimas décadas”, afirmó. El titular de Hacienda insistió en que la tendencia desinflacionaria se vio alterada por circunstancias específicas previas a los comicios, donde una masiva dolarización y la caída de la demanda de dinero interrumpieron el sendero de baja inflacionaria.
El evento, organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina, reafirmó a la comunidad empresarial como interlocutor de las definiciones económicas del gobierno. Interrogado sobre el horizonte político, Milei se pronunció en contra de perpetuarse en el poder: “No vinimos para eternizarnos en el poder, vinimos a escribir la mejor página de la historia argentina; nos votaron para hacer lo que está bien, no vamos a salir del manual de hacer las cosas bien. Después la gente podrá elegir otro camino, será responsabilidad de los argentinos. Pero cuando vean cómo cae la inflación y la pobreza y cuando vean cómo la economía argentina se acelera y crezcan los salarios, nos acompañen”.
ECONOMIA
Crecen las chances de que el riesgo país baje a 300 puntos: las inversiones para anticiparse

Los mercados internacionales están, lentamente, queriendo volver a la normalidad. El petróleo se encamina a ubicarse por debajo de los u$s90 el barril, con grandes expectativas de que se acuerde la paz entre Estados Unidos e Irán, y que esto permita la apertura del estrecho de Ormuz, lo que dejaría habilitada la logística para volver a darle liquidez a los mercados energéticos.
El impacto se sentirá en las empresas petroleras, que comenzarán a descontar menores ingresos a futuro por un barril con precios en declive. Esto traería aparejado un descenso de la inflación esperada a escala global, y un segundo semestre con más actividad a nivel mundial. La tasa de retorno de los bonos del Tesoro americano debería volver a niveles por debajo del 4,0% anual, lo que sería una gran noticia para el mundo emergente.
El riesgo país puede caer hasta los 300 puntos
La Argentina logró atraer más capitales en medio del conflicto bélico. El Gobierno dotó de seguridad jurídica a los proyectos de inversión en petróleo, gas y minería, lo que atrajo a muchísimos inversores gracias a una estructura impositiva de similares características a la de las naciones con las cuales competimos, producto de la aprobación del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones).
El Banco Central comenzó a comprar dólares en cantidades importantes: en los primeros cinco meses del año compró cerca de u$s10.000 millones, lo que representaba la meta anual. Esto fue resultado de las liquidaciones de Obligaciones Negociables de empresas, bonos provinciales, exportaciones e inversiones del RIGI.
Es muy probable que para el 30 de junio del año 2026 las reservas brutas se ubiquen en torno a los u$s50.000 millones. Las exportaciones de los primeros seis meses del año rondarán una cifra similar; se esperan u$s100.000 millones para todo el año 2026 y un saldo de la balanza comercial superior a los u$s20.000 millones. Podríamos no tener déficit de cuenta corriente, quedarán refinanciadas todas las deudas a vencer del año 2026, y el Gobierno trabaja para que en el segundo semestre del año 2026 quede cerrado el financiamiento para todo el año 2027.
Si todo esto se cumple, el Riesgo País debería ubicarse cerca de los 300 puntos, lo que abre las puertas al financiamiento internacional mediante la colocación de deuda voluntaria en los mercados mundiales. Si esto se cumple, Argentina podría comenzar a cancelar deuda con el FMI y mutar de deuda con organismos internacionales a deuda directa con el mercado. Esto le daría más libertad de acción al Gobierno y sería un caso de éxito para las finanzas mundiales, ya que el FMI acompañó la transformación, y los cambios estructurales que realizó Argentina posibilitan comenzar a repagarle la deuda.
Daría la impresión de que vamos hacia un escenario internacional más amigable para los mercados emergentes, y Argentina es el actor destacado a escala mundial por la sucesión de meses con superávit financiero de la Tesorería, la gran capitalización del BCRA y un saldo de balanza comercial históricamente elevado, gracias a la mejora sustancial de los términos de intercambio de nuestras exportaciones versus las importaciones. La inflación para los próximos meses podría ubicarse por debajo del 2,0% anual, y el dólar podría tener un deslizamiento a la suba.
Estrategias de inversión con bonos soberanos de Argentina
Estrategias combinadas: el inversor que tiene comprados bonos AE38 por el equivalente a 200.000 nominales, hoy tiene el equivalente en dólares a u$s163.000. Con este monto podría caucionar esta posición en busca de u$s74.000 para comprar 100.000 nominales de AL41; por la caución paga una tasa del 2,0% anual más la comisión a negociar con la ALyC o el banco.
Este mix de bonos comienza a pagar en breve su amortización, por lo cual, en un período corto de tiempo, estos bonos repagan la deuda.
Entre el mes actual y el 9 de enero del año 2029 (32 meses), los pagos son los siguientes:
- El bono AE38 paga de amortización y renta u$s32,46. Como tengo 200.000 nominales, voy a cobrar u$s64,92
- Al comprar 100.000 nominales de AL41, entre el mes actual y el 9 de enero del año 2029 cobraré en concepto de amortización y renta u$s21,01
- Entre los 300.000 nominales cobro un total de u$s85,93, lo que me alcanza y sobra para pagar la caución que tomé para adquirir los bonos AL41
Desde el 9 de julio de 2029 en adelante, los cobros de amortización y renta quedan plenos para el inversor.
Me quedan por cobrar u$s177,04 del bono AL41, el cual adquirí con una caución que pagaron los cupones de los bonos AE38 y AL41. Me quedan por cobrar cupones del AE38, por los que pagué u$s81,50 por cada 100 nominales, un total de u$s101,19.
Invertí u$s163.000, me caucioné para comprar los bonos AL41, pagué la caución con la amortización y renta de ambos bonos, y me quedan por cobrar u$s177.040 del bono AL41 más u$s202.380 de los bonos AE38. Esto nos da un total de u$s379.420 a cobrar hasta los años 2038 y 2041, lo que representa una rentabilidad bruta del 132,8%.
Son estrategias muy ambiciosas y altamente especulativas. En primer lugar, necesitamos que Argentina baje el riesgo país y repague la deuda. En segundo lugar, que la tasa de caución en dólares sea baja durante todo el período de tiempo y que la paridad de los títulos arbitre a la suba, dando más margen a la estrategia. Todo esto debe ser analizado y consultado con tu operador antes de realizar la operación, ya que debe verificar que esta estrategia coincide con tu perfil de inversor.
Conclusión
Cada vez estamos más cerca de decir «esta vez será distinto», por el apoyo internacional logrado, por la transformación estructural que realizó el país y por un contexto internacional que se volvió amigable para el mundo emergente. En este contexto, Argentina es el país destacado en el nuevo escenario económico internacional.
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ECONOMIA
Los bancos, ¿el sector rezagado del Merval?

En la última semana, el Índice Merval comenzó a recuperar parte del terreno perdido. Venía muy golpeado y volvió a acercarse a la zona de los USD 2.000. Esto llevó a los inversores a analizar el contexto de los activos locales. Es relevante entender por qué el rally de acciones argentinas no fue parejo.
En los últimos meses, el sector energético y el de Oil & Gas concentraron buena parte de la atención. YPF, Vista y otras compañías vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta hace tiempo tienen argumentos sólidos para sostener el interés de los inversores. La producción no convencional sigue siendo una de las historias estructurales más importantes de la Argentina: los proyectos de infraestructura avanzan y el país necesita transformar ese potencial en inversiones y exportaciones. A esto se sumó un contexto internacional que también ayudó al sector.
Es de público conocimiento que la tensión en Medio Oriente volvió a poner al petróleo en el centro de la discusión global y reforzó el atractivo de las compañías con exposición al crudo.
La tensión en Medio Oriente volvió a poner al petróleo en el centro de la discusión global y reforzó el atractivo de las compañías con exposición al crudo
Por todo esto, nos sigue gustando el O&G argentino. Es uno de los sectores con mayor perspectiva a largo plazo, con fundamentos concretos y con un rol clave para la economía local. Sin embargo, desde una mirada de mercado, también parece razonable preguntarse si parte de esa historia ya está reflejada en precios.
Dicho esto, pensando hacia adelante, sobre qué sectores del Merval tendrían mayor potencial de upside ante una mayor normalización de las condiciones macro, aparecen los bancos locales: un sector que fue de los más golpeados y castigados en el último tiempo.
Obviamente, esta caída no fue casual. Durante buena parte del año pasado, el endurecimiento de las condiciones monetarias pegó de lleno sobre el negocio financiero. Las tasas en pesos más altas y volátiles, una política de encajes más exigente y una liquidez más ajustada redujeron el margen de maniobra del sistema. Para un banco, ese escenario tiene efectos directos:
- limita la capacidad de expandir el crédito,
- complica la administración de los fondos,
- aumenta la presión sobre la mora cuando la actividad todavía no termina de recuperarse, y
- el ajuste económico afectó el poder de pago de familias y empresas, lo que llevó a los inversores a mirar al sector con mayor cautela.
En otras palabras, los bancos no solo sufrieron por valuación: también enfrentaron un deterioro concreto en las variables que definen su negocio.
Los bancos no solo sufrieron por valuación: también enfrentaron un deterioro concreto en las variables que definen su negocio
Entonces, ¿por qué hoy podría ser una oportunidad para rotar hacia el sector bancario? ¿Qué cambió en el último tiempo? Empezaron a aparecer señales de estabilización. La mora sigue siendo el principal punto de atención, pero el mercado comienza a pensar que lo peor ya quedó atrás.
Si el empeoramiento de la calidad de cartera encuentra un techo durante el segundo trimestre y mejora gradualmente hacia la segunda parte del año, las acciones bancarias podrían empezar a anticipar una normalización antes de que los balances lo muestren por completo. En el equity, muchas veces el precio se mueve primero y los resultados llegan después.
Además, la estabilización de las tasas de interés en pesos colabora. Luego de un período de fuerte volatilidad, el mercado parece entrar en una etapa algo más ordenada. Para los bancos, una curva de tasas de interés más predecible permite administrar mejor la liquidez, cuidar márgenes y volver a pensar en aumentar los préstamos ante una macro que empieza a mostrar señales de recuperación.
Esto sin dejar de lado que novedades desde el frente regulatorio también podrían ayudar. En concreto, el Gobierno empezó a dar señales de querer desandar parte del endurecimiento de encajes. Si ese proceso avanza, los bancos tendrían más margen para administrar su liquidez y expandir el crédito.
Para los bancos, una curva de tasas de interés más predecible permite administrar mejor la liquidez, cuidar márgenes y volver a pensar en aumentar los préstamos
Este punto es importante porque el sistema financiero argentino sigue siendo chico en relación con la economía y frente a otros países de la región. En un país con bajo nivel de crédito privado, cualquier normalización puede tener un impacto relevante sobre el volumen de préstamos y sobre la rentabilidad del sector.
Dentro del sector, nuestros top picks son BBVA Argentina (ticker: BBAR) y Banco Macro (ticker: BMA). Para el primero, vemos una combinación atractiva entre crecimiento potencial del crédito, mejora de ingresos principales, eficiencia y una posición de capital razonable. En Banco Macro, el atractivo pasa por una estructura más defensiva, con fuerte solvencia, liquidez elevada y buena capacidad para atravesar un escenario todavía exigente. Ambos nombres mantienen exposición directa a una eventual recuperación del negocio bancario y, al mismo tiempo, muestran fundamentos para destacarse dentro del sector.
Entendemos que los riesgos siguen latentes, pero el punto es que el mercado ya castigó bastante al sector y empieza a encontrar argumentos para mirarlo con otra perspectiva. Si el Merval logra sostenerse en la zona de los USD 2.000 y la macro sigue mostrando señales de ordenamiento, los bancos pueden volver a ganar lugar dentro de las carteras locales. En nuestra visión, hoy el sector ofrece un punto de entrada atractivo para inversores con mayor tolerancia al riesgo, con BBVA Argentina y Banco Macro como las principales alternativas dentro del universo bancario argentino.
El autor es Analista de PPI (Portfolio Personal Inversiones)
Corporate Events,South America / Central America
ECONOMIA
Nuevo unicornio argentino: cómo la empresa de un ex hacker protagoniza una de las olas tech del momento y ya vale USD 1.400 millones

La empresa satelital Satellogic, que nació en Argentina hace 16 años, superó la barrera de los USD 1.000 millones de capitalización de mercado, una marca que la convierte en el unicornio tecnológico local más reciente y que llega cuatro años después de su debut en Wall Street.
En medio del boom de lo que se conoce como space economy –con la próxima salida a la bolsa de SpaceX, el gigante espacial de Elon Musk, como bandera–, la acción de Satellogic, que cotiza en el Nasdaq con la sigla SATL, acumula con una suba de más del 400% en lo que va del año. Su valor de mercado actual ronda los USD 1.460 millones y rozó los USD 1.600 millones días atrás.
Así, se suma a otros unicornios que nacieron en el país o de fundadores argentino –algunos cotizan, otros no; algunos se vendieron–, como Mercado Libre, Despegar, Globant, Ualá, Auth0, Vercel, Aleph y Technosys, entre otras.

El foco de la empresa, con base en EEUU, es poner en órbita una constelación de nanosatélites de órbita baja que “mapean” y fotografían la Tierra casi en tiempo real y con precisión extrema. Ese es su negocio y ya puso 54 satélites en el espacio (los últimos dos NewSat en marzo de este año).
La empresa fue fundada en 2010 por los argentinos Emiliano Kargieman y Gerardo Richarte. Kargieman, además, es la cara visible de Sur Energy, la empresa que el año pasado anunció un acuerdo con OpenAI para hacer una inversión de hasta USD 25.000 millones para construir un mega data center en la Patagonia argentina.
Este año está on fire y anunció un subcontrato con Innovative Defense Technologies para trabajar con la Oficina de Investigación Naval de EEUU y otros más, cada uno por USD 18 millones con Portugal, para la provisión de dos satélites de alta resolución, y “con un cliente internacional del sector de la defensa para la obtención de imágenes de observación de la Tierra de alta frecuencia y de forma continua”.

“El acuerdo representa una rápida expansión desde una prueba inicial hasta el despliegue a gran escala en menos de seis meses, una trayectoria que refleja tanto la urgencia de la demanda de los clientes como la inmediatez de la capacidad operativa de Satellogic”, agregó sobre el último acuerdo. El nombre del cliente del sector de defensa no trascendió.
En el primer trimestre del año, la compañía registró ingresos por USD 6,1 millones, un 80% más que en el mismo período del año anterior. Por primera vez en su historia como empresa que cotiza, tuvo flujo de caja operativo positivo de 200.000 dólares. La pérdida operativa se redujo un 33% y la compañía cerró el trimestre con USD 121,9 millones en caja.
Satellogic es un potencial unicornio desde que nació. Por business plan, inversores y desarrollo estuvo siempre a un paso de serlo. Le tomó 16 años, aunque esa nunca haya sido la meta de sus fundadores. “No miro el valor de la acción y ser una empresa unicornio no significa nada, es pura vanidad”, le dijo Kargieman a Infobae en 2022.

El cruce del umbral mágico de los USD 1.000 millones ocurrió día atrás, cuando la acción cerró a USD 7,01 y la capitalización tocó exactamente ese valor por primera vez desde el debut bursátil. Es la cifra “mágica” con la que las startups de base tecnológica (en general no listadas) se convierten en unicornios.
Esta semana, la noticia de un nuevo contrato de defensa en EEUU disparó la acción al máximo del año, y la capitalización llegó a USD 1.570 millones ese día. Para poner en perspectiva la magnitud del salto de este año, Satellogic había cerrado 2025 con una capitalización de apenas USD 270 millones y 2023 con USD 160 millones, tras tocar un mínimo histórico de USD 0,69 por acción en noviembre de ese año.
El giro comenzó a tomar forma en la segunda mitad de 2025 y se aceleró con fuerza a partir de enero de 2026, cuando anunció contratos con Portugal para la entrega de dos satélites NewSat Mark V y un acuerdo de monitoreo persistente de siete cifras con un cliente estratégico. Esos anuncios dispararon la acción más de un 56% en pocas rondas de cotización. En febrero, un acuerdo de observación terrestre con Albania y contratos con Australia y Portugal sumaron otro empuje al precio.

El camino hasta ese número arrancó mucho antes de Wall Street. Kargieman, CEO de la compañía, creció en el barrio porteño de Palermo como un adolescente que desarmaba computadoras para entender cómo funcionaban. A mediados de los años 90 integraba el grupo de hackers HBO (“Hacked by Owls”) y a los 17 ya trabajaba en los sistemas de seguridad de la AFIP. Años después fundó Core Security Technologies, una empresa de ciberseguridad con sede en Estados Unidos cuyos clientes llegaron a ser Amazon, Mastercard, la NASA y el Departamento de Seguridad Nacional. Cuando se aburrió, vendió su participación y buscó un nuevo problema que resolver. Lo encontró mirando hacia arriba. Hoy vive en Barcelona con su esposa, la escritora Pola Oloixarac, y su hija.
La empresa lanzó sus primeros nanosatélites en 2013 —el CubeBug-1, bautizado “Capitán Beto” en homenaje a Luis Alberto Spinetta— y fue construyendo una constelación que con el tiempo incorporó nombres de personajes y comidas argentinas: Manolito, Tita, Milanesat. En 2019 cerró una ronda de USD 50 millones y en julio de 2021 anunció su fusión con CF Acquisition Corp. V (CFV), un vehículo de adquisición de propósito especial (SPAC) patrocinado por Cantor Fitzgerald, con una valuación inicial de USD 850 millones.

El 26 de enero de 2022, SATL comenzó a cotizar en el Nasdaq. El ex secretario del Tesoro estadounidense Steven Mnuchin, dueño Liberty Strategic Capital, uno de los fondos que invirtió en la empresa, es su chairman.
Detrás del rally también figura la presentación de la constelación Merlin, una plataforma de defensa de nueva generación con inteligencia artificial integrada que apunta al remapeo global diario a un metro de resolución. La empresa también completó en 2025 su redomiciliación a Delaware, lo que la convirtió oficialmente en compañía estadounidense y amplió su acceso a contratos del gobierno de ese país. En el primer trimestre, también expandió las fases II y III del programa Slingshot con la Oficina de Investigación Naval de Estados Unidos (ONR).
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