ECONOMIA
El Gobierno debe $5,6 billones a proveedores, obras sociales, transportes y PAMI por caída ingresos

El ajuste fiscal de Javier Milei sumó una nueva herramienta, menos épica que la «motosierra», pero más efectiva para la caja: dejar de pagar. El gobierno libertario acumula al día de hoy una deuda flotante, esto es gastos autorizados (devengados) pero no abonados, que los técnicos del propio Ministerio de Economía que dirige Luis «Toto» Caputo estiman en torno a los $5,6 billones en lo que va de 2026.
Medido en moneda estadounidense son u$s4.000 millones y representa un 3,6% del total de gastos del Presupuesto en todo 2026, unos $148 billones.
Traducido al lenguaje de la calle, los compromisos asumidos que quedaron en pausa, una práctica que se acentuó por la asfixia fiscal, ya fueron bautizados en la jerga interna, sin eufemismos, como «el pagadiós, como política de Estado».
La explicación oficial remite a la «motosierra sin fin» que impulsa el Presidente en un contexto de caída de los ingresos. La recaudación cayó 4,5% real interanual en marzo —octavo mes consecutivo de retroceso— mientras la inflación volvió a acelerarse al 3,4% mensual y hace diez meses que no detiene su ascenso, desde mayo de 2025, cuando fue de 1,5%.
En ese contexto, el propio Milei encendió las alarmas y le escribió a Caputo en la red X: «El dato es malo», y visiblemente enojado por la frustración explotó este martes ante empresarios de la American Chamber (Amcham): «La motosierra no se detiene. Di la orden expresa de que no para. No vamos a ceder un ápice en la política monetaria ni en la desregulación».
Pero en los despachos técnicos admiten que la motosierra más filosa hoy no pasa por recortar partidas, reducir oficinas o personal, sino por postergar pagos. El superávit fiscal, en rigor, se sostiene con una premisa sencilla: pisar gastos.
Un ajuste que se profundiza con recortes del 20% en obra pública
El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, ordenó en los últimos días un recorte adicional del 2,5% del gasto total del presupuesto a ejecutar antes del 30 de abril. La poda combina una reducción del 2% en gastos corrientes y del 20% en gastos de capital, es decir, infraestructura y obra pública, en un contexto de fuerte restricción presupuestaria. Las restricciones, así las cosas, están al tope de la agenda.
Desde el área económica describen un escenario crítico: los ingresos «vienen en caída libre» y apenas alcanzan para cubrir salarios. El resto de las erogaciones permanece frenado. En ese esquema, el presupuesto base cero funciona como un «doble torniquete»: el ajuste reduce la actividad, eso achica la recaudación y obliga a nuevos recortes, profundizando la recesión.
«No, el ajuste es más motosierra, lo que se viene haciendo», resumió un vocero del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de crecientes tensiones políticas y cuestionamientos por el uso de fondos públicos para viajes o la sospecha de compras de departamentos o casas en countries.
La anatomía del «pagadiós»: PAMI, subsidios y obra pública
Los números internos muestran la magnitud del fenómeno. Al 28 de febrero, la deuda flotante acumulaba $3,9 billones, según las comprobaciones de los auditores de Economía. Para fines de marzo ya se estimaba en $5,6 billones, con una dinámica de crecimiento cercana a $1,7 billones mensuales, aun mientras se cancelan obligaciones atrasadas de 2025.
Los rubros más afectados incluyen PAMI con deuda de $500.000 millones a mediados de abril, subsidios al transporte y energía con cerca de $500.000 millones impagos, y la Ciudad de Buenos Aires con $116.350 millones bajo cautelar judicial, además de obra pública, universidades, provincias y municipios con certificados impagos desde 2025 e incluso 2023.
El detalle específico es el siguiente:
- PAMI: deuda de $260.000 millones a febrero y acumulación de unos $140.000 millones mensuales, que ya rondan los $500.000 millones a mediados de abril. El atraso derivó en una huelga de médicos de 72 horas
- Subsidios al transporte (y energía): cerca de $500.000 millones impagos. La semana última pararon varias líneas de colectivos porque no podían pagar sueldos a los trabajadores de la UTA
- Ciudad de Buenos Aires: la Nación le debe a CABA $116.350 millones bajo cautelar judicial
- Obra pública, universidades, provincias y municipios: certificados impagos, programas paralizados y deudas que en muchos casos se arrastran desde 2025 e incluso 2023. En la Cámara de la Construcción señalan que hay deudas impagas desde 2023, cuando recién asumió Milei
A esto se suman los reintegros de IVA a exportadores, directamente interrumpidos. «Hay una orden expresa de Caputo de no pagarlos», admitió un alto funcionario de ARCA. La decisión abre la puerta a una catarata de litigios millonarios contra el Estado, con intereses y costas judiciales que podrían agravar aún más el pasivo.
La falta de transparencia complica el diagnóstico: no existe un detalle consolidado ítem por ítem y los propios funcionarios reconocen que la información debe reconstruirse «mirando planillas» y detectando «agujeros negros».
Un problema que crece bajo la alfombra y ya equivale a u$s4.000 millones
Si se toma el presupuesto total de 2026, de $148,06 billones, la deuda flotante ya equivale al 3,8% del total, unos u$s4.000 millones al tipo de cambio actual, incluyendo arrastres del año anterior.
Aunque cierta acumulación de deuda flotante es habitual hacia fin de año, en Economía admiten que esta vez la caída de ingresos transformó lo que era un mecanismo administrativo en un problema estructural. «No la están informando y la magnitud es muy grande», reconocen fuentes oficiales.
El impacto ya se traslada al sector privado. La ruptura de la cadena de pagos empieza a ser visible: proveedores que no cobran, pymes que no reciben pagos de supermercados y exportadores que tampoco acceden a reintegros. El efecto dominó es evidente. Muchos productores de bienes de consumo masivo que se resignan a no vender en el mercado interno luego logran exportar pero no cobran los reintegros del IVA y los reclamos se acumulan en el ARCA.
Ajuste selectivo: la motosierra llegó a todos menos a los intereses
El ajuste no es uniforme. Mientras se multiplican los recortes de gastos —4,9% en prestaciones sociales, 5,9% en universidades, 38% en transferencias a provincias y hasta 60% en el PAMI solo en marzo—, el pago de intereses de deuda se mantiene intacto. Solo en ese mes se destinaron $600.000 millones, unos $19.354 millones diarios. «La motosierra llegó a todos menos a los intereses», ironizan en despachos oficiales.
«En enero lo hicieron dejaron de pagar los subsidios al transporte, en febrero le agregaron gastos sociales, y PAMI, y siguen pisando los pagos», señalan en Economía. La deuda flotante hasta diciembre de 2025 era 100% mayor a diciembre de 2024, o sea una anomalía.
«Y los meses de enero, febrero y marzo son tradicionalmente superiores a los de diciembre. Por lo tanto, la deuda está rondando los $5,6 billones, como mínimo», señaló el funcionario a iProfesional. «Eso se traduce en despelotes en la calle», señalaron las fuentes de la planta permanente.
Según el Centro de Economía Política Argentina CEPA, la ejecución del gasto público total cayó 30% en el primer trimestre de 2026 respecto del mismo período de 2023. Hubo recortes profundos en salud (hasta -52% en hospitales), ciencia (hasta -83% en investigación), educación (eliminación de Conectar Igualdad y -96% en infraestructura), desarrollo social (caídas de hasta 94%) y obra pública (entre 78% y 100%). En contraste, la Secretaría de Inteligencia aumentó su ejecución en un 35% del presupuesto.
Recesión y caída de ingresos: el peor registro desde 2013
El trasfondo es una economía en retroceso. La industria cayó 8,7% interanual en febrero y acumula una baja del 6% en el año, con 14 de 16 sectores en rojo. La construcción también muestra debilidad, con caídas en insumos clave, aunque el empleo formal creció 3,6% interanual en enero, pero el desempleo total creció al 7,5% en 2025 según el Indec.
La recaudación de marzo alcanzó $16 billones, con una suba nominal del 26,2% pero una caída real del 4,5%. En el primer trimestre, el descenso fue del 7,5% real, el peor registro desde 2013. Incidieron la caída del comercio exterior (-27%), el empleo (-4%) y la actividad (-2,9%).
Los datos del IARAF refuerzan el cuadro: los derechos de exportación se desplomaron 35,3%, los impuestos internos 13,7%, los derechos de importación 11,8% y el IVA 2,6%. Solo crecieron el impuesto a los combustibles (35,3%) y el impuesto al cheque (4,7%).
Un círculo difícil de romper: menos actividad implica más ajuste
Economistas y funcionarios coinciden en la descripción: se trata de un «círculo vicioso» donde menos actividad implica menos recaudación; menos recaudación, más ajuste; y más ajuste, nuevamente menos actividad.
Mientras tanto, el Gobierno apuesta a sostener el equilibrio fiscal aun a costa de acumular deudas y tensiones. En palabras de un funcionario técnico: «No podemos dejar a la repartición a la deriva. Este gobierno algún día desaparecerá y nosotros seguiremos. Hay que ordenarse dentro de este caos». Por ahora, la motosierra sigue en marcha. Pero cada vez corta menos gasto efectivo y más promesas de pago.
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ECONOMIA
Metrodelegados intensifican las protestas en subtes: no descartan medidas de fuerza sorpresas

Reclamo contra el asbesto. Denuncian descuentos injustificados en los salarios, Emova apuntó contra trabajadores que no cumplieron con sus horarios,
11/05/2026 – 06:51hs
En los últimos días la relación entre el consejo directivo de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) y Emova -concesionaria de los subtes de la ciudad de Buenos Aires- se tensionó al punto que el sindicato anunció medidas de fuerza para este lunes, con la amenaza de que las protestas se profundicen generando inconvenientes en los miles de pasajeros que se movilizan día a día.
Los reclamos de los llamados Metrodelegados arrancan en los históricos planteos por mejores condiciones de trabajo, que van desde el asbesto en las líneas B, C y E, hasta descuentos salariales detectados en los haberes de los trabajadores en los últimos meses. Desde Emova, en tanto, fundamentaron su decisión señalando que el personal afectado «no cumplió con sus horarios de trabajo establecidos sin justificación alguna».
En qué horario levantan los molinetes
La organización gremial anunció que el plan de lucha que comenzó el pasado 27 de abril, repetirá el levantamiento de molinetes este lunes, de 7 a 8 horas, en la estación Federico Lacroze de la Línea B, donde se concentra el mayor número de pasajeros en el horario pico, lo que implica un efecto importante en la recaudación de la empresa.
Los Metrodelegados detallaron que «en los últimos meses se inició un proceso fraudulento de descuentos injustificados e ilegales sobre los salarios de decenas de trabajadores, delegados y miembros del secretariado Ejecutivo de nuestro sindicato buscando ‘apretarnos’ para que dejemos de exigir un subte cómodo, eficiente, seguro y barato».
En un comunicado, agregaron que «en la última liquidación de sueldos avanzaron con descuentos de entre 10 y 30 días, entregando recibos con 0 pesos de salario a trabajadores que realizaron sus tareas todo el mes».
Descuentos salariales. Asbesto. Postura de Emova
Asimismo, explicaron que entre abril y lo que va del mes de mayo Emova recibió 35 sanciones por parte del Ente Único Regulador de los Servicios Públicos de la Ciudad, lo que se traduce en:
- Fallas en la disponibilidad y emplazamiento de elementos de seguridad en estaciones
- La inaccesibilidad de salidas de emergencia
- Fallas en los medios de elevación en paradas de la red
- Falta de cumplimiento de plazos para la reparación de elementos
En otro punto, el sindicato recordó la persistencia del «asbesto» en los subtes porteños. Esta demanda lleva años desatando diversas protestas hasta que las concesionarias admitieron que se trataba de una sustancia cancerígena que, según el gremio ha provocado al menos 6 muertes confirmadas y más de 100 trabajadores con afecciones respiratorias, manteniendo a miles bajo vigilancia médica.
Sobre las medidas de fuerza, Emova ratificó que las sanciones fueron dirigidas a «empleados que no cumplieron con sus horarios de trabajo establecidos sin justificación alguna», apuntando que la compañía «abonó los días trabajados y solamente se descontaron aquellos días en los que las personas no prestaron los servicios correspondientes».
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ECONOMIA
Preocupación de los analistas por el aumento de la morosidad y el futuro electoral: rescatan una mejor calificación de la deuda

Hoy se conocerá la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, el mejor indicador para lo que puede ser la inflación minorista de abril, que el Indec difundirá el jueves y las consultoras del REM estiman en 2,6 por ciento. Los últimos análisis se enfocaron en la mejora de la calificación de la deuda argentina, los problemas para que la economía crezca y las dudas sobre las elecciones de 2027. Uno de los informes señala el aumento de la morosidad con los bancos y otro aconseja en qué invertir en este escenario.
Para FMyA, la consultora que dirige Fernando Marull, “la economía real en abril no muestra señales de rebote (muy bien marzo, abril flojo). Los datos de actividad del mes pasado vienen más débiles de lo esperado, a pesar de que hubo nuevas paritarias (+5%), bajó la inflación (+2.6% FMyA) y las tasas de interés (préstamos 2,2% mensual). Habrá que esperar a mayo para ver el impacto de mayor actividad que estamos esperando para el segundo trimestre”.
El informe agrega que, para mayo, seguimos proyectando que la inflación bajará a 2%, porque hay menos suba de tarifas y no deberíamos ver grandes movimientos en naftas después del descongelamiento del lunes 10 de mayo”.
FMyA destacó: “Donde sí empezó bien el mes fue en los bonos soberanos, que ya rinden 9,5% por el impulso de la mejora de calificación de la deuda, la expectativa de anuncios (próximas semanas) de nuevos financiamientos con garantía de organismos internacionales y las compras de reservas. Si el riesgo país baja a 450, no descartamos que (Luis) Caputo salga al mercado internacional; eso impulsará más a los bonos. En las acciones, se vio un rebote y rotación de petroleras a bancos y hay espacio para que sigan rebotando. Aun a pesar de que el FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad de los jubilados) estuvo comprando acciones argentinas (YPF, Macro, Galicia); una señal que no gusta a las empresas (por experiencias del pasado)”.

Sobre el clima político, destacó que “la preocupación de los argentinos sigue pasando por el mercado laboral, y en abril subió la de corrupción, donde el Gobierno no puede sacar de agenda el caso Adorni. El apoyo a Milei bajó en los últimos meses por la caída real de salarios durante 7 meses seguidos. Dado que proyectamos un rebote en la actividad y los salarios, el apoyo a Milei debería encontrar un piso en mayo/junio. Igual, insistimos, proyectamos un rebote moderado; ni los mejores 18 meses de la historia (como dice el Gobierno) ni una crisis (como la de Macri 2018). Este escenario no garantiza que Milei sea reelecto en 2027, pero tampoco es un escenario que (Axel) Kicillof podría capitalizar (como Alberto Fernández en 2019)”.
EconViews, la consultora que dirige Miguel Kiguel se concentró en el riesgo país. “Si miramos la tabla de posiciones del riesgo país, la Argentina sigue siendo la oveja negra de la región. A pesar de la fuerte mejora del índice desde que asumió Milei, pasando de casi 2.000 puntos hasta los 515 actuales, seguimos en el fondo de la tabla, solo adelante de Venezuela, que se fue a la B hace muchos años. Incluso países que hace pocos meses estaban en zona de descenso, como Bolivia y Ecuador, hoy nos superan y volvieron a emitir deuda en los mercados internacionales. ¿Puede la Argentina terminar de acoplarse al resto de la región? Un avance importante se dio esta semana con la recalificación de Fitch, una de las “Big Three”. La Argentina pasó de CCC+ (riesgo sustancial) a B-, una nota que sigue siendo especulativa, pero que reconoce una mejora en la capacidad de pago. Lo que ve la agencia es un giro en la acumulación de reservas y un frente externo más robusto. Las subas de calificación importan porque habilitan a fondos que, por estatuto, no pueden comprar bonos CCC o peores, a invertir en deuda argentina. Generalmente, se necesita que al menos dos agencias suban el rating para que eso ocurra, pero, aun así, la recalificación tuvo un efecto positivo y el riesgo país comprimió unos 40 puntos desde entonces”.
Según EconViews, si bien “los pagos de deuda de este año están encaminados, el año que viene la Argentina enfrenta una pared de vencimientos mucho más grande en pleno año electoral. Esos dos factores le vienen marcando la cancha a la baja del riesgo país y son, junto con las encuestas políticas, las variables más importantes que monitorea el mercado”.
En su informe destacó que “en la semana hubo noticias importantes de otros dos equipos que estaban condenados al descenso hace apenas un año. Bolivia y Ecuador emitieron bonos en el mercado internacional por USD 1.000 millones cada uno, a tasas de 9.75% y 8.5% respectivamente. Lo destacable es que recibieron ofertas por hasta siete veces ese valor, confirmando que hay fuerte apetito al riesgo en el mundo. Ambos países tienen un riesgo país de alrededor de 400 puntos y hace un año estaban en 2.000 y 1.200 respectivamente. Una mejora casi “milagrosa” que nos deja en el último puesto”.
También subraya que los “los números del próximo año son exigentes. Entre el Tesoro y el Banco Central, hay que pagar deudas por USD 36.000 millones. Aun asumiendo que se refinancie una buena parte y se renueven los préstamos bancarios (REPO). En la práctica, eso significa que todos los dólares que el Central logre comprar el año que viene deberán destinarse a pagos de deuda, con poco margen para que las reservas crezcan. Es la misma dinámica que se viene dando en toda la era Milei. En ese contexto, una emisión internacional o una operación de manejo de pasivos sería muy positiva. Permitiría financiarse a plazos más largos, aliviar los vencimientos y evitar que las reservas se drenen en pagos. Bolivia y Ecuador muestran que hay apetito y que se puede volver a los mercados rápidamente, pero hasta ahora Milei no dio el brazo a torcer. El riesgo país está coqueteando nuevamente con niveles cercanos a los 500 puntos, compatibles con una salida al mercado. Veremos si esta vez Argentina aprovecha la ventana”.
La consultora F2 que dirige Andrés Reschini indica que “en Estados Unidos, con el mercado laboral relativamente sólido y riesgos inflacionarios, las chances de recorte de tasas se acotan. Aun así, el dólar en el mundo se ha debilitado ligeramente en lo que va de mayo, mientras que el real brasileño se fortaleció. En el plano local, el tipo de cambio se ha incrementado un 0,5% en lo que va de mayo y la autoridad monetaria acumuló compras de divisas por unos USD 330 millones, saldo que confirma la segunda retracción semanal consecutiva”.

El informe agrega que “el REM tuvo unos retoques al alza en las expectativas de inflación y a la baja en los pronósticos para el tipo de cambio. Suponiendo que en el plano externo todo se mantenga constante, podemos decir que los encuestados esperan que el tipo de cambio real se mantenga en este nivel, e incluso sufra una pequeña apreciación en el corto plazo para incrementarse levemente hacia el final de 2026. Todo sin sobresaltos y calma cambiaria”.
F2 señala que “más allá de lo que pareciera ser un repunte de la actividad en marzo, el mercado espera que se retome el sendero de desinflación y el consumo dé algunas señales de vida para mejorar la imagen del Gobierno que, por otra parte, sigue salpicado de escándalos de presunta corrupción”.
La consultora 1816 se ocupó de la situación de mora con los bancos. El informe indica que “según nuestro procesamiento de los datos de la Central de Deudores del BCRA (CENDEU), una vez más subió la irregularidad del crédito de las entidades financieras en marzo (para medir la irregularidad tomamos la deuda con atraso de al menos 90 días, es decir, desde “Situación 3” en adelante, en línea con lo que hace el Banco Central). La mora de familias aumentó desde 11,2% en febrero hasta 11,5% en marzo, la mora de empresas pasó de 2,9% a 3,1% y la mora total del sector privado creció de 6,7% a 7%”.
1816 agregó que “en el caso de familias, la mora con entidades financieras subió por decimoséptimo mes consecutivo y alcanzó otro récord desde 2004. Cabe recordar que la irregularidad en el crédito a hogares era de apenas 2,5% en octubre 2024, de modo que se multiplicó por casi 5 en menos de un año y medio, pese a que el producto bruto subió en el periodo (1,8% entre octubre 2024 y febrero 2026, según la serie desestacionalizada del EMAE)”.
El informe destacó que “el aspecto positivo del dato de marzo es que la mora de hogares con entidades financieras subió solo 0,3 puntos mes contra mes (de 11,2% a 11,5%), de modo que se trata del incremento más pequeño en 12 meses. Esto permite ilusionarse con que finalmente la morosidad haga su pico en el segundo trimestre. La expectativa de que la inflación se desacelere significativamente, en caso de materializarse, podría ayudar a que esto ocurra (aunque no es totalmente obvio: hay que asumir que eso implicaría un incremento en los salarios reales y que ese efecto será más relevante que el hecho de que las cuotas de los préstamos se licuarían menos en el segundo trimestre)”.
Adcap Grupo Financiero observó que hubo dos datos clave: “El primero fue la publicación de los datos de recaudación tributaria de abril por parte del Gobierno, que mostraron que los impuestos vinculados a la actividad cayeron 2,9% interanual en términos reales, luego de una baja de 2,3% interanual en marzo. El dato es relevante por dos razones. La primera es cíclica: luego de lo que esperábamos fuera un rebote en marzo, los primeros datos de abril todavía lucen débiles, lo que sugiere que la recuperación de la actividad sigue siendo heterogénea. La segunda razón es más importante para el mix de política económica. Un panorama fiscal más débil complica la dinámica del programa, ya que el superávit fiscal es, en última instancia, lo que determina cuán creíblemente —y con qué rapidez— las autoridades pueden esterilizar la emisión monetaria generada por las compras de divisas”.
El informe agrega que “el segundo evento fue la esperada mejora de la calificación soberana de la Argentina. Fitch Ratings fue la primera en mover, elevando la nota soberana a B-, con la decisión impulsada principalmente por dos factores: mejores perspectivas para la acumulación de reservas y la expectativa de que el Gobierno consiga financiamiento adecuado para cubrir los próximos vencimientos de deuda. Hacia adelante la pregunta clave es si Fitch abrió la puerta para el resto de las agencias calificadoras. Con otras dos agencias que visitan Buenos Aires, el mercado probablemente comience a pricear la posibilidad de nuevas mejoras de calificación. De confirmarse, esto representaría una señal claramente positiva para los bonos soberanos, que recientemente tuvieron un desempeño rezagado pese a la mejora en la historia macroeconómica. Tras la noticia, los bonos hard dollar mostraron un mejor desempeño y el tipo de cambio se relajó, revirtiendo parte del tono más demandado que había mostrado el peso argentino en las sesiones previas”.
Adcap agrega que “aunque la mejora de calificación actuó como un catalizador directo para los bonos hard dollar, los bonos en pesos también reaccionaron positivamente, y su sobreperformance desde enero apenas se redujo de 18% a 17%, ya que la dinámica cambiaria de corto plazo luce ahora incluso más favorable. Dentro del universo de bonos en pesos, los BONCER retomaron su tendencia de mejor desempeño frente a los BONCAP después de que el breakeven de inflación para 2026 interrumpiera su desaceleración en 29,5% y rebotara hacia 30,5%. A los niveles actuales, seguimos viendo mayor valor relativo en los BONCER, particularmente en el tramo medio de la curva, donde ofrecen hasta 200 puntos básicos adicionales de rendimiento frente a alternativas a tasa fija. En particular, vemos valor en los BONCER TZXD6 y TZX27, que ofrecen rendimientos reales de entre 0% y 1,5%, y deberían sobreperformar en un escenario en el que la inflación se mantenga resistente alrededor del 2%, donde la tasa nominal debería superar el 28%. Dentro de la curva de BONCAP, y para un escenario de desinflación más rápida, seguimos prefiriendo el T30A7, que ofrece un rendimiento atractivo del 28% combinado con buena liquidez”.
En tanto, los mercados en el overnite anticipaban anoche otra rueda tensa ante el aparente rechazo de Donald Trump a la propuesta iraní. Los tres principales indicadores de las Bolsas de Nueva York operaban en rojo con bajas de alrededor de 0,30%. El oro retrocedía 0,68% y el petróleo estaba con decididas alzas de casi 4%. El Brent cotizaba a USD 105 por barril. No son buenas señales para la rueda de hoy en la Argentina.
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ECONOMIA
RIGI, Agro, Vaca Muerta, bonos privados y provinciales: qué fuentes aportaron más dólares en lo que va del gobierno de Milei

A pesar de que el Gobierno pone todos sus focos en el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que ahora quiere profundizar con un “Super RIGI” con mayores beneficios impositivos, en lo que va de la gestión de Javier Milei hubo otras dos fuentes que aportaron en mayor medida dólares a la economía: el campo y Vaca Muerta, seguido por los que ingresaron por el canal financiero mediante las colocaciones de empresas de obligaciones negociables y la emisión de deudas de las provincias en el mercado internacional.
El campo se afirmó como la principal fuente de dólares para la economía argentina durante los primeros dos años de la presidencia de Milei (2024-2025). El informe de complejos exportadores del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) detalló que en 2024, el complejo “Soja” aportó USD 19.624 millones (40,7% variación interanual), “Maíz” USD 7.263 millones (13,1% v.ia), “Girasol” USD 1.449 millones (2,4% v.ia) y el complejo “Triguero” USD 2.763 millones (91,3% v.ia). Ese año, el campo aportó USD 31.099 millones.
Mientras que en 2025, “Soja” contribuyó con USD 21.442 millones (9,2% v.ia), “Maíz” USD 6.600 millones (-8,3% v.ia), “Girasol” USD 2.175 millones (49,7% v.ia) y “Triguero” USD 3.649 millones (32% v.ia). La sumatoria anual alcanzó USD 33.866 millones. Así, en el primer bienio de Milei, el campo generó un total de USD 64.965 millones en exportaciones, consolidándose como la mayor fuente de divisas del país.
El segundo gran aportante de dólares fue Vaca Muerta, que sostuvo un crecimiento sostenido como polo energético y exportador. Según el mismo informe del Indec, durante los primeros dos años del mandato de Milei, el complejo petrolero/petroquímico, fundamentalmente gracias al impulso de Vaca Muerta, aportó USD 22.174 millones (USD 10.402 millones en 2024 y USD 11.772 millones en 2025). Este desempeño respondió tanto a la expansión de la producción como al desarrollo de infraestructura y nuevos proyectos de inversión. Además, varios de los proyectos de Vaca Muerta se integraron a los anuncios y aprobaciones del RIGI, lo que incrementó su volumen de recursos y su peso en la estructura exportadora nacional.

El canal financiero, a través de colocaciones de deuda de provincias y empresas, representó otra vía relevante de ingreso de dólares. De acuerdo con la consultora Invecq, la mejora en el acceso al crédito externo y la reducción del riesgo país se reflejaron en emisiones de deuda significativas. Así, en lo que va de la gestión de Milei, las emisiones provinciales superaron los USD 4.300 millones y las corporativas sumaron más de USD 28.000 millones, en total USD 32.300 millones. Este volumen reflejó la importancia de la compresión del riesgo país para facilitar el acceso al financiamiento y el impulso de proyectos de infraestructura y producción. El canal financiero privado, entonces, se consolidó como un actor clave para la provisión de recursos tanto al sector público subnacional como a grandes empresas.
A pesar de ser el eje de la estrategia oficial para captar inversiones de gran escala en sectores estratégicos, el RIGI mostró un flujo efectivo de capitales menor en comparación con el campo y Vaca Muerta. Según la última exposición del vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, ante inversores en Washington, el flujo neto acumulado de dólares por proyectos aprobados bajo el régimen RIGI fue de USD 762 millones al cierre de marzo de 2026. El saldo bruto positivo llegó a USD 1.205 millones, con egresos por USD 452 millones.
El informe del BCRA identificó entre los principales proyectos aprobados al desarrollo de LNG de Southern Energy (PAE, GOLAR, PAMPA, YPF, Wintersall Dea) en Río Negro, con un presupuesto de USD 15.200 millones, al proyecto “Los Azules” de McEwen Copper en San Juan (USD 2.700 millones) y al oleoducto “Vaca Muerta Oleoducto Sur” por VMOS en Río Negro (USD 2.900 millones).
Además, se aprobaron iniciativas de YPF Luz en energía solar en Mendoza, Galan Lithium y Minas Argentinas en minería, PCR – Acindar en energía eólica en Buenos Aires, Rio Tinto en minería de litio y cobre, y obras portuarias en Santa Fe. El total de proyectos aprobados bajo el RIGI sumó USD 27.200 millones, con más de USD 95.000 millones en evaluación, según los últimos anuncios.

Aunque recientemente, el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó la aceleración en la aprobación de nuevos proyectos bajo el RIGI. En una entrevista con la Televisión Pública, Caputo anunció: “Vamos a acelerarlo más, estamos en proceso de aprobación de varios proyectos más que van a salir en los próximos 30 días, así que eso va a ser un acelerador importante. Y además van a estar entrando varios proyectos más o menos por entre 30.000 y 40.000 millones de dólares adicionales; vamos a estar más cerca de los USD 140.000 millones que de USD 100.000 millones”.
El saldo neto registrado por el RIGI hasta marzo de 2026 quedó considerablemente por debajo del potencial anunciado y de las carpetas de proyectos en análisis. Si bien los proyectos aprobados sumaron USD 27.200 millones, el flujo neto efectivo fue de USD 762 millones, lo que reflejó la distancia entre los anuncios y la ejecución real. El oficialismo apuesta a que la profundización del régimen, bajo la figura del “Super RIGI”, logre acelerar la llegada de inversiones y materializar los anuncios en nuevos desarrollos.
Los datos consolidados muestran que el campo lideró la generación de dólares en el bienio inicial de Milei, seguido por Vaca Muerta y, en tercer orden, por el canal financiero de emisiones de deuda. El RIGI, en cambio, por ahora mostró un caudal de ingresos efectivo menor, aunque su potencial sigue en el centro de la estrategia oficial. La expectativa del Gobierno se orienta a que la aceleración de los proyectos y la profundización del régimen permitan modificar esa relación en los próximos meses.
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