ECONOMIA
Empresas en caída, marcas internacionales en expansión e inversiones récord: radiografía de la economía en dos velocidades

Desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023, más de 24.000 empresas dejaron de operar, marcando el período de mayor destrucción neta de unidades productivas en los primeros 26 meses de una administración desde que existen registros comparables.
Esta dinámica, reflejada en el monitor mensual de empresas elaborado por el think tank Fundar a partir de datos de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo, muestra un proceso acelerado de cierres y caída persistente en el parque empresarial, que contrasta con la otra realidad del país: la llegada de marcas internacionales y el fuerte dinamismo de inversiones en sectores como la energía y la minería, principalmente impulsados por el Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones (RIGI).
Esta dualidad fue uno de los principales debates de la semana en uno de los principales foros empresarios del país. En los pasillos de AmCham, las discusiones entre funcionarios, empresarios y dirigentes aludieron a la “Argentina de las dos velocidades”. El dilema ahora es si el potencial de las industrias duras logrará apaciguar el efecto del fuerte golpe que está sufriendo todo el entramado productivo que tiene como destino excluyente el mercado interno.

Durante los últimos dos años, la disminución de empleadores no solo superó a la experimentada en la crisis de 2001 y en el período de restricciones sanitarias de 2020, sino que la intensidad y rapidez del fenómeno constituyen un récord negativo.
Según el análisis de Fundar, antes del cambio de gobierno había 512.357 entidades productivas registradas; hoy, la cifra se ubica en 488.177. El impacto golpea con mayor fuerza a las pequeñas y medianas empresas, sobre todo en sectores vinculados al mercado interno y la infraestructura, donde la parálisis y el retroceso resultan más notorios.
En términos geográficos, la tendencia a la baja de empresas se extiende a casi todo el territorio, aunque la mayor concentración de cierres se registra en los grandes centros urbanos y en las provincias industriales. La Rioja encabeza la lista de las más afectadas, con una pérdida del 16,1% de sus empresas, seguida por Chaco 10,9%, Tierra del Fuego 10,5%, Corrientes 10,3% y Catamarca 7,8 por ciento).
En las pequeñas y medianas empresas, sobre todo en sectores vinculados al mercado interno y la infraestructura, es donde la parálisis y el retroceso resultan más notorios
Neuquén represenya una excepción estadística: logró sostener indicadores positivos gracias al dinamismo de la actividad extractiva en Vaca Muerta, donde el sector energético funciona como amortiguador ante la crisis.
El cierre de más de 24.000 empresas afectó de manera directa al mercado laboral formal, profundizando el desempleo y la precarización. Si bien algunas firmas lograron reconvertirse, la mayoría de las bajas son definitivas y concentran principalmente a microempresas y pyme de hasta 10 empleados, menos preparadas para soportar la recesión y el aumento de costos.
El informe de Fundar advierte que la salida de empresas supera ampliamente la entrada de nuevas firmas, con niveles mínimos de creación y 16 meses consecutivos de caída en el parque empresarial. Sólo en diciembre se registraron 1.985 cierres, consolidando el ritmo negativo del período.
El efecto de la contracción empresarial se observa en casos concretos en diversas provincias y sectores. Entre las manufactureras afectadas, Ilva (cerámicos) cerró su planta de Pilar y cesanteó a 300 trabajadores; Whirlpool (metalmecánica) tomó una medida similar en la misma localidad, con el despido de 220 empleados. El rubro autopartista experimentó el recorte de Corven en Venado Tuerto, con 150 cesantías. En electrónica, Newsan despidió a 150 personas en su planta de Ushuaia, mientras que SKF cerró su sede de Tortuguitas, con 145 desvinculaciones.
La industria láctea también refleja la crisis: la quiebra de La Suipachense resultó en la desvinculación de 143 operarios en Suipacha, mientras que la textil TN & Platex eliminó puestos en Corrientes y La Rioja. Las bajas alcanzaron también a Vulcabras (calzado, 80), PanPack (envases, 80), Magnera (productos médicos, 60), Dana (autopartes, 50), Acerías Berisso (metalmecánica, 50), Luxo (textil, 40), Color Living (muebles, 40), Olito (alimenticia, 40), DBT-Cramaco (equipos eléctricos, 37), Essen (metalmecánica, 34), John Foos (calzado, 50), y Grupo Dass (calzado, 43), con un registro disperso pero regular en diferentes jurisdicciones.

La crisis en el sector lácteo se agrava con la reciente solicitud de quiebra de SanCor, que compromete a 300 empleados directos. Dentro de este conjunto, el cierre de la planta de Fate en San Fernando destaca por la desvinculación de 920 trabajadores.
Ante el predominio de los cierres, la apertura de importaciones modificó el panorama comercial. Tras un extenso período de restricciones, marcas internacionales planifican su regreso o desembarcan por primera vez en el país.
Entre las principales novedades figura el retorno de Mango, que tras más de 20 años abrirá su primer local en septiembre, gestionado por la zapatería Grimoldi, y prevé alcanzar cinco tiendas en cinco años. También destaca la llegada de Miniso, que proyecta invertir USD 50 millones para inaugurar 100 locales en cinco años, comenzando por la peatonal Florida y el Dot, donde abrirá su tienda principal de 600 metros cuadrados.
El grupo Bestseller, de Dinamarca, confirmó una inversión de unos USD 30 millones para instalar sus marcas Jack & Jones, Only y Balmohk, con el objetivo de alcanzar 30 tiendas en distintas ciudades. Giorgio Armani, de la mano del grupo Tucci, regresa con la etiqueta Armani Exchange y prevé sumar Emporio Armani en una próxima etapa. La francesa Maje, perteneciente al grupo SMCP, y la multimarca Magma on the Road -que agrupa etiquetas internacionales como Free People, Project Social y The Farra- amplían la oferta en centros comerciales de gama alta.
Esta tendencia incluye a Grupo One, conducido por Manuel Antelo y socios franceses, que lidera la llegada de Kiabi con locales de gran superficie, así como el retorno de Decathlon, que volvió al país a fines de 2025 con un local de 3.300 metros cuadrados en Vicente López.

Entre los proyectos en desarrollo, sobresale la posible instalación de la italiana Dolce & Gabbana -en negociaciones para abrir en Patio Bullrich-, la estadounidense Carter’s, que prevé expansión desde abril junto a socios uruguayos, y la sueca H&M, actualmente en conversaciones avanzadas para inaugurar tiendas en centros comerciales de alto tránsito como Alto Palermo, Dot, Abasto y Alto Avellaneda.
El dinamismo no se restringe a la indumentaria. Victoria’s Secret mantiene un ritmo de apertura que ya alcanza seis comercios y proyecta entre 15 y 18 en cinco años. La cadena uruguaya Indian refuerza su presencia local y planea aperturas en ciudades del interior. En cuanto a los retornos de mayor peso simbólico se encuentra Adolfo Domínguez, que regresó en noviembre de 2025 tras más de 25 años, y marcas como The Kooples, Zadig & Voltaire, Sandro, Farm Rio y Montblanc, que fortalecen la presencia internacional en shoppings de gama alta.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se consolida como el principal mecanismo para proyectos de gran escala. El ministro de Economía, Luis Caputo, expresó en AmCham: “Se hizo un trabajo que en Argentina no se había hecho nunca” y precisó la existencia de 35 proyectos ingresados al régimen por unos USD 85.000 millones, de los cuales una docena ya fue aprobada. El resto está en proceso, incluyendo a la coreana Posco, cuyo proyecto minero Sal de Oro considera una inversión de USD 633 millones en el Salar del Hombre Muerto.

El secretario de Energía y Minería, Daniel González, reveló durante CERAWeek by S&P Global en Houston que entre 15 y 20 proyectos más podrían sumarse al RIGI antes de julio de 2027, fecha hasta la que tendrá vigencia la úlitma renovación del programa de incentivo a inversiones. Sin embargo, hay quienes aseguran que el régimen tiene que seguir disponible por, al menos, cinco años más.
Tecpetrol, brazo energético de Grupo Techint, fue uno de los últimos en presentar una inversión ante el régimen: el proyecto Los Toldos II Este, en Vaca Muerta, prevé un desembolso de USD 2.400 millones para consolidar la producción no convencional en la Cuenca Neuquina. La inversión tuvo lugar después del debate público entre el CEO Paolo Rocca y el gobierno por la provisión de tubos para la exportación de GNL de Southern Energy.
En la provincia de Neuquén, Compañía Mega -integrada por YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%)- presentó una propuesta de USD 360 millones destinada a ampliar la capacidad de procesamiento de gas natural, como parte de una estrategia de expansión que inició en 2023 en la planta de Bahía Blanca.
Recientemente, la estadounidense Nano Energy informó su intención de invertir más de USD 230 millones para terminar la Nueva Planta de Uranio que la estatal Dioxitek construye en Formosa, proyecto que podría convertirse en el primero del sector nuclear en ingresar al régimen promocional. El acuerdo se formalizó en la Argentina Week, evento coordinado por la Secretaría de Asuntos Nucleares y el Consulado Argentino en Nueva York, con presencia de su titular, Federico Ramos Napoli.
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ECONOMIA
Por qué se vendieron apenas 15.000 autos del cupo 2025 y la electromovilidad sigue siendo baja en el país

Aunque todavía genera cierta desconfianza y escepticismo, la llegada de los autos híbridos es uno de los mayores cambios de la industria automotriz argentina.
Para justificarlo hay tres argumentos irrefutables.
Por un lado está el aumento de la oferta en todo el mundo, debido a la decisión de la mayoría de las marcas de apostar a esta tecnología para sostener sus niveles de rentabilidad y respetar las regulaciones ambientales.
La segunda razón es que, efectivamente, consumen menos combustible que un auto convencional, y dependiendo de qué clase de hibridación tengan, pueden generar de un 20% a un 60% de ahorro. La variable es el tamaño de la batería, que incide sobre el precio.
La tercera, auténticamente argentina, es el cupo habilitado por el Gobierno en 2025, para que 50.000 unidades con esta tecnología o 100% eléctricas, puedan traerse al país desde países de extrazona sin pagar el arancel de importación del 35% que corresponde por el Acuerdo de Complementación Económica (ACE14) que firmaron Argentina y Brasil y rige hasta junio de 2029. Ese acuerdo admite cupos para mantener acotados los volúmenes de vehículos producidos fuera del Mercosur.
De los 50.000 autos asignados a fábricas e importadores el año pasado, el 70% entró al país entre diciembre y enero pasados, por lo tanto, recién las cifras de ventas del primer trimestre del año son un reflejo del impacto en el mercado automotor local.

En efecto, el reciente informe elaborado por el Sistema de Información On-Line del Mercado Automotor Argentino (SIOMAA) muestra el contraste entre el mercado de autos electrificados de 2025 y el actual, con un crecimiento del 313,2%. En 2025 se habían vendido 4.808 autos entre las cuatro opciones de propulsión, y este año, al cerrar marzo se alcanzaron los 19.867 vehículos.
Pero lo más interesante para evaluar es la cantidad de híbridos comunes (HEV), híbridos suaves (MHEV), híbridos enchufables (PHEV) y los 100% eléctricos (BEV) dentro de estas casi 20.000 unidades, pues los porcentajes de aumento son demasiado relativos al depender de tan bajo punto de partida.
En el primer trimestre de 2025 no había facilidades para comprar este tipo de vehículos con beneficios impositivos o arancelarios. La mayoría eran autos brasileños, los Toyota Corolla y Corolla Cross, algunos pocos chinos como los BAIC, y el resto europeos o norteamericanos y mexicanos de segmentos muy específicos como Renault Kangoo E-Tech o Ford F150 y Ford Maverick.

Así fue como los Híbridos autorecargables o convencionales, los que más había en el mercado, fueron los que menos crecimiento tuvieron, un 212 por ciento. Algo similar ocurrió con los Mild-Hybrid o híbridos suaves, que subieron un 271 por ciento. En cambio, por tener un mercado casi inexistente, el crecimiento de los 100% eléctricos fue de un 882%, y el de los híbridos enchufables alcanzó nada menos que el 5.435 por ciento, porcentajes que no expresan volumen, sino tasas de adopción de una tecnología que casi no estaba disponible.
Son los números reales los que muestran la cuota de mercado que han logrado estos vehículos en los primeros tres meses del año. Los híbridos comunes tuvieron ventas por 11.905 automóviles, 8% del total del mercado. Los híbridos enchufables fueron segundos en volumen, con 3.487 automóviles, un 2,3% del total de patentamientos del período. Los híbridos suaves sumaron 2.835 autos, equivalentes al 1,9%, y los autos totalmente eléctricos fueron 1.640 unidades, apenas un 1,1% del total.
La suma de las cuatro tecnologías electrificadas, los 19.825 vehículos representa el 13,3% del mercado. Parece poco para la “revolución” que se percibe en la calle, en especial por la cantidad inusual de autos chinos.
Sin embargo, si se tiene en cuenta que el cupo de 2025 fue de 50.000 autos y se vendieron aproximadamente 15.000 unidades (hay 4.500 que no son del cupo sino que vinieron de Brasil, Estados Unidos y Europa por fuera del programa del Gobierno), el remanente del año pasado es de 35.000, que se sumarán a los 50.000 de este año.
Si la expectativa de los usuarios es la que se cree, todos esos autos deberían venderse, y si el mercado cierre el año con 650.000 unidades, los 100.000 autos electrificados representarán un razonable 15 por ciento.
ECONOMIA
Mientras la economía cae, surge una nueva luz amarilla en el plan Caputo que inquieta a inversores

En medio del ajuste al que se ve obligado el Gobierno para sostener el orden de las cuentas públicas, una «nueva» variable entró en el radar de los inversores de la City. Se trata de la «deuda flotante», que empezó a crecer de manera sensible en los últimos tiempos. Y para los financistas pone en riesgo el superávit fiscal.
La denominada «deuda flotante» —que el Gobierno informa de manera regular— es la que se forma por los gastos comprometidos por el ministerio de Economía pero que son «pisados» y postergados para más adelante para evitar una descomposición de los registros fiscales.
El dato que alarmó a la City fue el que se conoció en las últimas horas, cuando la Tesorería informó que la «deuda flotante» creció casi $2 billones en un solo mes.
Ya alcanzó a los $4 billones. No es una cifra inmanejable, pero en las consultoras destacaron que ese salto en un solo mes podría enmascarar un problema de fondo, en medio de la caída de la recaudación impositiva.
El golpe brutal a la economía real que complica todo
La actividad económica de febrero arrojó un resultado desalentador: el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 2,6% intermensual desestacionalizado.
Esta cifra no es menor, ya que representa la mayor contracción desde abril de 2020, en plena pandemia, y se posiciona como la sexta caída más profunda desde que se inició la serie estadística.
Con este resultado, el primer bimestre del año ya acumula un retroceso del 2,2%, evidenciando un arranque de 2026 sumamente debilitado.
La crisis golpea con una heterogeneidad marcada. Mientras que las actividades intensivas en capital lideran la expansión, los sectores que ocupan mayor cantidad de mano de obra están en caída libre.
Desde diciembre de 2023, la construcción se desplomó un 22,4% y la industria manufacturera un 8,8%.
Ancla fiscal en la mira: temor en la City
Este verdadero golpe a la economía real —al que se suma también el comercio minorista y el mayorista— impacta de lleno en el corazón de la estrategia oficial: el ancla fiscal.
Con ingresos reales que caen sistemáticamente desde hace ocho meses, la sostenibilidad del superávit de las cuentas públicas comienza a ser seriamente cuestionada en el mercado financiero.
Lo dicho más arriba: en este escenario que se complejizó en los últimos tiempos, devino un factor crítico que el mercado monitorea con lupa: el crecimiento de la deuda flotante (el gasto devengado pero no pagado a tiempo).
En marzo, la deuda exigible de la administración central saltó de $1,9 billones a $4 billones, lo que implica un incremento de $2,1 billones.
Se trata de la mayor suba en términos de pesos constantes registrada en la era Milei. Este salto en la deuda flotante sugiere que el superávit del «Sector Público Nacional No Financiero», que fue de $0,93 billones, podría estar ocultando un «ajuste postergado».
El superávit de la Administración Central solo explicó el 42% de ese resultado, lo que pone el foco en el posible achicamiento del superávit primario base caja.
«El ancla fiscal vuelve a quedar bajo la lupa», concluyó un informe a clientes de la consultora PPI (Portfolio Personal Inversiones).
¿Ajuste sobre el ajuste?
Con ingresos castigados por la recesión y un ajuste que se apoya cada vez más en gastos postergados, la discusión económica vira de la «foto» del superávit actual hacia la sostenibilidad del flujo futuro.
Parece claro que sin un rebote claro de la actividad, el esquema financiero actual enfrenta un desafío complejo.
La recaudación impositiva viene en declive desde hace ocho meses, pero recién ahora se percibe la necesidad del Gobierno de «pisar» gastos, además de los ajustes que se vienen realizando en los distintos presupuestos de las oficinas oficiales.
De hecho, el ministro Caputo acaba de reclamarle a los funcionarios de toda la administración que apliquen una reducción de las erogaciones. Algo que deberán informar en las próximas horas.
Actividad en la mira
Los últimos datos de la denominada «economía real» fueron malos. Los principales sectores mostraron caídas contundentes en febrero:
- La industria manufacturera se contrajo 8,7% interanual
- El comercio mayorista y minorista cayó 7,0%, también contra un año atrás
- El rubro «electricidad, gas y agua» retrocedió 6,0% contra febrero del año pasado
- La construcción lo hizo en un 0,6%
En conclusión, según el INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída de 2,1% interanual en febrero.
Y un llamativo 2,6% contra el mes anterior, en la serie desestacionalizada.
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ECONOMIA
Semana financiera: las acciones argentinas del sector petrolero volvieron a registrar fuertes subas

Los agentes bursátiles en Wall Street parecieron dejar atrás los temores por las repercusiones de las acciones militares en Oriente Medio. Aunque los precios del petróleo repuntaron, un cierto clima de confianza se dio en la operatoria, con nuevos máximos en acciones tecnológicas y también números récord en el índice Nasdaq y el S&P 500.
El panel tecnológico subió 1,7% en la semana, en un récord de 24.836 puntos. El S&P 500 avanzó 0,7%, también en un máximo con 7.165 puntos. Las acciones de Nvidia avanzaron 4% y elevaron la capitalización bursátil de la compañía por sobre los 5 billones de dólares, la más alta de la historia, impulsada por la demanda de chips de IA.
El barril de crudo Brent se encareció 11,2% semanal, a USD 105,88 en los contratos para entregar en junio.

Esa corriente ganadora no se transmitió plenamente a los activos argentinos, que exhibieron debilidad, condicionados por el rebote del precio del dólar y cifras negativas en cuanto a actividad económica.
Las compañías ligadas a la energía fueron las que obtuvieron mejores resultados. Vista Energy ganó 7,8% en dólares, el ADR de YPF ganó 5% (a USD 42,94), Tenaris subió 10,5%, aunque Pampa Energía cedió 0,9%, Mercado Libre bajó 1% y Grupo Galicia se hundió 8,1% y Globant se desplomó 13,9 por ciento..
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires terminó debajo de los 2.900.000 puntos (2.840.787 puntos), con un desempeño semanal negativo de 1,7% en pesos, que se amplió a 4% en dólares, ante el avance de la paridad del “contado con liquidación”.
“Todos los índices de renta fija en dólares registraron un desempeño negativo durante la semana. Los Bonares cayeron un 0,9% semanal, mientras que los Globales retrocedieron un 1,2% y los Bopreal un 0,7%, acompañando la misma dinámica. No obstante, al analizar el desempeño acumulado en el año, el panorama es más favorable: los Bonares y Globales presentan subas del 2,8% y 3%, respectivamente. Por su parte, los Bopreal continúan liderando en términos de rendimiento, con un avance del 3,9% en 2026″,detallaron los expertos de IEB.
El riesgo país de JP Morgan, que mide el diferencial de tasas de los bonos del Tesoro de los EEUU con sus pares emergentes, creció en 41 unidades para la Argentina, en los 560 puntos básicos, su nivel más alto desde el 8 de abril.
“Los bonos en dólares sufrieron caídas leves durante casi toda la semana, impactadas por la inestabilidad global producto del conflicto en Irán. El riesgo país subió levemente, pero los rendimientos de la curva soberana todavía se mantienen debajo del 10% anual”, reseño el equipo de Research de Puente.
“Mientras avanza la temporada de balances, con las miradas dirigidas a las gigantes tecnológicas en busca de señales, Wall Street intenta seguir merodeando los máximos apostando a que el conflicto en Medio Oriente debería resolverse a corto plazo, más allá de que el Brent sigue desafiante por encima de los USD 100″, comentó el economista Gustavo Ber.
Dos datos macroeconómicos marcaron el pulso de los negocios domésticos: un importante superávit comercial registrado en marzo, que contrastó con cifras negativas de actividad económica en febrero.
El mes pasado dejó un saldo comercial de USD 2.523 millones, para encadenar 28 meses seguidos con superávit. Además se registraron exportaciones récord por USD 8.645 millones. El acumulado del primer trimestre del saldo por intercambio de bienes ascendió a 5.508 millones de dólares.
El S&P Merval arrastra en abril una caída de casi 7% en dólares, en contraste con los índices récord en Wall Street
El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) del INDEC cayó 2,6% mensual en febrero. “Excluyendo la pandemia, estamos frente a la quinta peor contracción desde 2004. Las anteriores fueron diciembre de 2008 (-4%), abril de 2018 (-2,9%), septiembre de 2019 (-2,9%) y diciembre de 2023 (-2,6%). El deterioro de febrero, entonces, tuvo un impacto de corto plazo asimilable a la crisis financiera internacional de 2008 o devaluaciones con ajuste fiscal”, evaluó en un informe la gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
“Según nuestra propia estimación realizada en base a los números provistos por INDEC, la mayor parte de la caída se concentró en la producción de bienes (-4,4%), en tanto que la de servicios retrocedió 0,5% durante febrero. Este mayor deterioro relativo se explica por la flexibilización importadora en un contexto, no solo de apreciación cambiaria, sino también de aumento de los costos logísticos, volatilidad de la demanda y un mundo que se cierra”, añadió.
El dólar se negoció en alza en las últimas ruedas, apuntalado por las compras oficiales en el mercado de contado y también una mayor demanda privada.
El dólar mayorista terminó operado a $1.399,50, un máximo desde el 13 de marzo. A lo largo de la última semana el dólar comercial ascendió 35 pesos o 2,6%, mientras que conserva un descenso de 55,50 pesos o 3,8% en 2026.
“A partir de la fuerte contracción de los rendimientos en pesos, el dólar mayorista se inclina por extender el reacomodamiento de las últimas ruedas, y así es que amaga con ‘testear’ los $1.400, mientras ello no modifica la estrategia de compras del BCRA. Ocurre que existe expectativa en que dicha dinámica pueda traducirse en una aceleración de acumulación de reservas, un pilar relevante para los inversores y que debería habilitar en el tiempo convergencia del riesgo país”, indicó el economista Gustavo Ber.
El BCRA estableció una banda superior de su esquema cambiario en los $1.693,51, cifra que dejó al dólar mayorista a 294,01 pesos o 21% de esa referencia.
El dólar al público quedó a $1.420 para la venta, según la referencia del Banco Nación. Así, el billete minorista se encareció 30 pesos o 2,2% en la semana, para volver a operarse en el nivel del 30 de marzo.
El dólar blue terminó operado sin variantes a $1.420 para la venta, con alza de diez pesos o 0,7% respecto del viernes anterior.
El Banco Central compró en cinco ruedas un total de USD 745 millones por su participación cambiaria, mientras que las reservas brutas tuvieron un incremento semanal de USD 393 millones, para alcanzar los USD 46.184 millones, su stock más alto desde el 4 de marzo.
La provincia de Chubut volvió a los mercados internacionales con un nuevo bono en dólares bajo ley de Nueva York por USD 650 millones en un instrumento a 10 años, mientras que Edenor ingresó USD 150 millones por la emisión de una nueva Obligación Negociable.
“Se sumaron los anuncios de préstamos con Organismos Internacionales que sumarán USD 3.550 millones. Con una liquidación estimada del agro que ronda en USD 35.000 millones -ya se llevan vendidos unos USD 5.500 millones- queda claro que se viene un tiempo de cosechar dólares. La noticia del acceso a préstamos por parte de los organismo es especialmente importante puesto que aún con el acceso a los mercado internacionales complicado, no todas las compras que se realicen de USD irán a pagos; el BCRA efectivamente podría acumular reservas”, enfatizaron desde IEB.
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