ECONOMIA
Minería: el plan para alcanzar un superávit de USD 60.000 millones para 2031 y el “blindaje” frente a China

En un momento en el que la industria minera argentina está en pleno auge, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (AmCham) y la U.S. Chamber of Commerce firmaron un acuerdo de cooperación para transformar el potencial geológico del país en inversiones tangibles. Se trata, además, de una respuesta al liderazgo de China en la cadena productiva de los minerales críticos, una visión que el presidente americano Donald Trump prometió resolver de la mano de los “países aliados”.
Según comentó Daniel González, secretario de Coordinación de Energía y Minería de la Nación, “el potencial argentino estuvo siempre ahí. Mientras Chile y Perú se desarrollaban, nosotros hicimos bastante poco. Sin embargo, en cinco años Argentina tendrá una balanza de USD 60.000 millones en energía y minería”. Según González, la balanza sectorial ya cerrará este año con unos USD 15.000 millones positivos, pero el salto hacia los USD 60.000 millones para 2031 será el resultado de una macroeconomía ordenada y el alineamiento con Occidente.
Según detalló el funcionario, esta proyección no responde únicamente al potencial mineral argentino, “sino a proyectos que tienen un nombre y un apellido, tanto en minería como en gas y petróleo”, sumados a las condiciones macroeconómicas y regulatorias implementadas durante la actual gestión, ya se están empezando a transformar en inversiones concretas.
Los últimos datos de la misma secretaría detallaron que las exportaciones mineras alcanzaron en 2025 un total de USD6.037 millones, el valor anual más alto registrado desde que existen datos del sector. El monto exportado el año pasado representó un incremento de 29,2% respecto de 2024, cuando las ventas externas sumaron USD4.674 millones.
Con vistas al futuro, y en línea con las proyecciones del sector, un informe de Morgan Stanley estima que las exportaciones mineras de Argentina podrían crecer un 700% para 2035 y alcanzar los USD 40.000 millones anuales. El mismo informe señala que los principales desarrollos mineros identificados en el país podrían atraer más de USD 50.000 millones en inversiones de capital y llevar los ingresos por exportaciones mineras de USD 5.000 millones en 2025 a USD 40.000 millones en 2035.
El acuerdo no es solo comercial; es una respuesta a la hegemonía de Beijing en el sector. Alejandro Díaz, CEO de AmCham Argentina, advirtió que el 75% del mercado mundial de minerales críticos lo maneja China, lo que representa un liderazgo que las potencias occidentales buscan diversificar. “Hay una necesidad de asegurar que esas cadenas de valor estén seguras y queden en manos de aliados”, reforzó Neil Herrington, vicepresidente senior de la U.S. Chamber of Commerce.

El texto oficial del acuerdo subraya esta visión geopolítica: “A medida que aumenta la demanda global y las cadenas de suministro enfrentan crecientes presiones geopolíticas, Estados Unidos y Argentina comparten el interés de construir cadenas de suministro confiables, diversificadas y basadas en el mercado, que reduzcan vulnerabilidades estratégicas”.
La firma del acuerdo para asegurar el suministro y procesamiento de minerales establece una hoja de ruta de cuatro ejes: infraestructura, financiamiento, transferencia tecnológica y agregado de valor. Mariana Schoua, presidenta de AmCham Argentina, destacó que es el momento para que el país se posicione como un socio estratégico: “Tomamos un acuerdo político para transformarlo en inversiones a largo plazo. Es el momento propicio para posicionar a la Argentina como país confiable en las cadenas globales”.
El RIGI aparece como la garantía de esta previsibilidad, ya que ofrece 30 años de estabilidad fiscal y regulatoria, lo que ya disparó proyectos por más de USD 26.000 millones. González reconoció que esto implicó afrontar “papas calientes” regulatorias, como la Ley de Glaciares, asegurando que el presidente Milei fue quien “agarró el toro por las astas” para brindar las condiciones que el sector privado necesitaba. Adelantó, además, que otra decena de proyectos se enmarcará en el régimen “en el corto plazo”.
El texto oficial de la declaración conjunta subraya que la Argentina posee las terceras mayores reservas de litio del mundo, localizadas en el llamado “triángulo del litio”-compartido con Chile y Bolivia-, junto a importantes depósitos de cobre, oro, plata y tierras raras. El objetivo es el desarrollo de capacidad doméstica de procesamiento de minerales críticos, como productos de litio grado batería y cátodos de cobre, lo cual posicionaría al país entre los seis principales productores globales de cobre hacia 2035.
En materia financiera, AmCham Argentina y la U.S. Chamber of Commerce instaron a activar instrumentos de financiamiento específicos, como los programas de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (DFC) y el Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos (EXIM). El Exim Bank ya comprometió hasta USD 100.000 millones en apoyo a cadenas de suministro aliadas, lo que podría convertir a Argentina en uno de sus principales beneficiarios, detalló el acuerdo.
El CEO de AmCham Argentina advirtió que “hace cinco años el DFC no atendía el teléfono porque Argentina no reunía las condiciones para presentar una carpeta de inversión. Hoy, el desafío es aprovechar la situación con financiamiento que facilite nuevas llegadas y acelerar el proceso regulatorio”.
En este sentido, Díaz advirtió que el desafío es la ejecución. Argentina compite en un portafolio global contra gigantes como Australia o Canadá, y en esa puja el costo es la variable determinante. Entre los obstáculos a remover, las entidades señalaron la elevada carga tributaria —que representa un 26% del PBI frente al 22% de los vecinos— y la necesidad crítica de infraestructura.
La integración a la red de acuerdos globales, que reúne a potencias mineras como Australia y gigantes tecnológicos como Japón y Corea, junto a socios estratégicos como Indonesia, Malasia y Emiratos Árabes, fue valorada por Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales. Según el funcionario, Argentina pasó de “estar fuera del mapa” a ser reconocida como un socio estratégico capaz de sentarse en la mesa con los mayores productores del mundo. Brun puntualizó que hoy el país resulta elegible para acceder a financiamiento internacional de organismos como la DFC, gracias a pilares como el RIGI que brindan la previsibilidad necesaria para proyectos de larga duración.

Neil Herrington, vicepresidente senior del Departamento de las Américas de la U.S. Chamber of Commerce, puso el foco en el “alineamiento casi inédito” entre ambos países impulsado por las reformas pro-mercado de Javier Milei. Ante este nuevo escenario, Herrington pidió que Argentina reciba un “tratamiento preferencial y recíproco” en las negociaciones comerciales, reconociendo al país como un aliado fundamental en la región.
Para transformar estos acuerdos diplomáticos en hechos concretos, el documento establece la publicación de una “Lista de Proyectos Prioritarios” en un plazo máximo de seis meses. Asimismo, se anunció la creación de un Comité Consultivo Conjunto del Sector Privado, encargado de articular las posiciones entre los organismos públicos y el entramado industrial de ambos países para acelerar la transferencia tecnológica y el desarrollo de infraestructura.
Minería
ECONOMIA
Economía presentará el lunes un programa financiero para cubrir los abultados vencimientos de deuda de 2027

El próximo lunes, el ministro de Economía Luis Caputo va a presentar el programa financiero para cubrir los vencimientos de deuda en dólares previstos para 2026 y 2027. En el quinto piso del Palacio de Hacienda ya adelantaron que se tratará de un “programa conservador” tanto en sus supuestos como en las fuentes de financiamiento y colocaciones que se van a hacer en 2027, el cual contará con colchones y opcionalidades.
El anuncio oficial incluirá la exposición del ministro Caputo, el viceministro, José Luis Daza, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, quienes detallarán la hoja de ruta diseñada para enfrentar los pagos de deuda en moneda extranjera en los próximos dos años.
El foco del programa financiero estará puesto en señalizar cada uno de los vencimientos de deuda en dólares del Tesoro para 2026 y 2027, y en especificar cuáles serán las fuentes de financiamiento para cubrir esas necesidades. Así lo describió Furiase, durante su participación en el streaming Carajo, quien destacó que el programa “va a mostrar cómo se van armando opcionalidades, opciones que va a tener el equipo económico en función de esta estrategia financiera”.
El funcionario subrayó el carácter conservador del plan, que se sustenta en supuestos cautelosos y en la construcción de colchones financieros para garantizar la cobertura de los compromisos en 2027. “Es un programa financiero muy conservador en lo que tiene que ver con los supuestos, las colocaciones y las fuentes de financiamiento que se van a hacer 2027. Es un programa financiero que muestra el armado de colchones, de buffers con el que llegamos a 2027”, afirmó.

De manera oficial, por las declaraciones de diferentes funcionarios del Ministerio de Economía, se sabe que el programa financiero va a incluir garantías con organismos internacionales. Hasta el momento, Caputo consiguió la aprobación de un respaldo por USD 2.000 millones por parte del Banco Mundial y de USD 550 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Solo falta aguardar porque el directorio del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) trate el próximo 22 de julio, que será entre USD 250 millones y USD 300 millones según pudo saber Infobae.
A su vez, este viernes se conoció que el Banco Central (BCRA) extendió hasta 2028 el vencimiento de la totalidad de sus operaciones de REPO con Banco internacionales. Siendo este una de las opciones que ya se contemplaba en la city porteña como parte de la estrategia financiera rumbo al 2027. Semanas atrás, la consultora 1816 aseguró que, más allá de cómo se consiga el dinero para los pagos, «lo que parece evidente es que no hay ningún riesgo de incumplimiento de los vencimientos 2027″.
En ese sentido, la consultora hiló fino y aseguró en las última semanas, que con lo que conseguido hasta ahora y los anuncios por venir, Caputo tendría USD13.100 millones y solo le restarían conseguir USD 17.600 millones para cubrir los vencimientos hasta diciembre de 2027. Una cifra, que por cómo se componen, no sería complicado de lograr.
Hasta el momento el Tesoro juntó USD 3.082 millones mediante licitaciones de Bonares, ya depositados en el Banco Central (BCRA). Además, también en la última semana, sumó la confirmación de garantías del Banco Mundial (BM)y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que habilitan financiamiento privado a seis años de plazo por cerca deUSD 4.000 millones. Para1816, el programa financiero se completa con la inminente renovación de los repos del BCRA, que suman USD 6.000 millones y vencen entre octubre de 2026 y abril de 2027. Prueba de este inminente anuncio es que para asegurar la operación, el Tesoro entregó al BCRA bonos AL35 y AE38 como garantía. Se perfila así la arquitectura para afrontar los vencimientos en divisas de los próximos meses.
Una de las claves esta en la reacción que puede tener el mercado ante la presentación que llevará acabo el próximo lunes el ministro Caputo. Sobre todo luego de la baja que tuvo el riesgo país en las últimas semanas luego de que dos tres calificadoras más importantes (Fitch Rating y Standard and Poor’s) ya le subieron la nota a la deuda argentina y la tercera, Moody’s, dijo que espera un programa financiero para despejar vencimientos de 2027 antes de tomar una decisión.
Fuentes del Ministerio de Economía consultadas por este medio insistieron en que el diseño del programa busca disipar la preocupación que existe en el mercado sobre los pagos de deuda previstos para 2027. “Nunca sabes qué va a pasar con la reacción del mercado. El programa es bien conservador, pero desmitifica el problema del 2027. Todo está financiado y 2027 es más fácil que este año. Si el mercado espera algo difícil, la reacción tiene que ser positiva”, afirmaron en off the record.

Esta semana, el jueves, el riesgo país bajó seis puntos básicos (p.b) y cerró en 415 p.b. marcando un nuevo mínimo en lo que va de gestión de Javier Milei y desde 2018. La expectativa esta en si con el anuncio de próximo lunes, el indicador de JP Morgan no baje al terreno de los 300 p.b. y se abra el “portón” que buscaban en el Ministerio de Economía para salir a colocar al mercado internacional.
El programa financiero que presentará Economía apunta a responder a las inquietudes de analistas e inversores respecto a la magnitud de los compromisos que se concentran en el año 2027. Según Furiase, el mensaje principal será mostrar que el 2027, donde muchos economistas e inversores están poniendo el foco, son los vencimientos y cómo lo van a financiar. Lo que vamos a mostrar es que, producto de todas las estrategias financieras en las que venimos trabajando, vamos a mostrar que está completamente cerrado no solo el 2026 y 2027, y que además el 2027 va a ser menos desafiante que el 2026 en términos de las fuentes de financiamiento que tenemos que desarrollar, y eso es producto de los colchones que ya estamos armando ahora”.
La presentación oficial del lunes marcará la primera exposición pública de este esquema y, según los funcionarios, estará centrada en un enfoque técnico y detallado sobre cada una de las fuentes de financiamiento. El objetivo es dejar en claro que la estrategia oficial no depende de una sola alternativa, sino que contempla varias vías para acceder a los recursos necesarios y así reducir la incertidumbre sobre la capacidad del Tesoro para afrontar los vencimientos.
Luis Toto Caputo,ExpoEFI,economía,Argentina,ministro,finanzas,conferencia,discurso,gobierno,inversión
ECONOMIA
IA sin reglas: el riesgo de un nuevo far west digital

Llevo 27 años construyendo soluciones y, en éstos últimos cuatro, de inteligencia artificial para industrias reales en mercados globales. Durante ese tiempo participé en proyectos de transformación tecnológica para empresas de distintos tamaños y sectores. Y, si algo aprendí en ese recorrido, es que los desafíos más complejos rara vez son técnicos: los problemas verdaderamente difíciles aparecen cuando una decisión automatizada impacta sobre las personas y la sociedad en su conjunto.
¿Qué ocurre cuando un algoritmo discrimina sin que nadie lo advierta, o peor, que deliberadamente lo haga y no exista ley que lo obligue a ser imparcial? ¿Quién responde cuando un sistema genera daños económicos, sociales o reputacionales si no hay ley o regulación que lo ampare? ¿Qué mecanismos existen para reparar esos errores? Son preguntas incómodas, pero tan inevitables como necesarias. Y lo seguirán siendo, aunque decidamos ignorarlas.
Por eso, cuando leí la propuesta del presidente Javier Milei en Financial Times sobre la creación de corporaciones no humanas, sentí una preocupación inmediata. No porque el diagnóstico sea equivocado. De hecho, coincido en varios aspectos centrales. Argentina tiene una oportunidad extraordinaria en la economía de la inteligencia artificial: tenemos talento, capacidad emprendedora y una industria tecnológica que compite exitosamente a nivel global. También es cierto que muchas regulaciones fueron diseñadas para otro tiempo y necesitan actualizarse.
Sin embargo, una cosa es modernizar las instituciones y otra muy distinta es eliminar responsabilidades.
Una cosa es modernizar las instituciones y otra muy distinta es eliminar responsabilidades
Javier Milei compara esta nueva figura jurídica con la aparición de las sociedades de responsabilidad limitada, una innovación que efectivamente transformó el capitalismo moderno. La analogía resulta atractiva. Pero hay un detalle fundamental que suele quedar fuera de esa comparación: las sociedades de responsabilidad limitada surgieron dentro de sistemas jurídicos capaces de establecer obligaciones, controles y mecanismos de reparación. No nacieron en un vacío regulatorio.
La responsabilidad limitada nunca significó ausencia de responsabilidad. Por eso me preocupa la idea de habilitar organizaciones autónomas donde la participación humana sea opcional. Si una inteligencia artificial puede administrar activos, tomar decisiones estratégicas, contratar personal o ejecutar operaciones complejas, la pregunta sigue siendo la misma: ¿quién responde cuando algo sale mal?

No se trata de una objeción filosófica o ideológica. Es una cuestión práctica. Si un sistema autónomo afecta la salud mental de adolescentes, discrimina a grupos vulnerables, provoca daños ambientales o perjudica a miles de usuarios para maximizar eficiencia, alguien debe hacerse cargo de las consecuencias. No alcanza con celebrar la innovación irresponsable y canchera de la moda del momento. También necesitamos garantizar mecanismos de responsabilidad. Esto no aplica a un partido político, a un país o a una región: el punto aquí es global.
Me resultó especialmente interesante la respuesta de Yuval Noah Harari, también publicada en Financial Times. Aunque proviene de una mirada distinta a la mía, identifica una preocupación muy similar. Harari advierte que otorgar personalidad jurídica a agentes de inteligencia artificial podría funcionar como una “llave maestra” para acceder a sistemas financieros, económicos e incluso políticos.
Más allá de la metáfora, el planteo apunta al mismo problema que observo desde mi experiencia profesional: estamos discutiendo cómo ampliar las capacidades de estos sistemas sin resolver antes quién responderá por sus decisiones.
Harari advierte que otorgar personalidad jurídica a agentes de inteligencia artificial podría funcionar como una “llave maestra” para acceder a sistemas financieros, económicos e incluso político
Harari lleva el argumento un paso más allá y plantea algo que merece atención: las inteligencias artificiales no experimentan incentivos ni límites del mismo modo que los seres humanos. Un ejecutivo humano puede perseguir beneficios económicos, pero también teme sanciones personales, daños reputacionales o incluso la pérdida de su libertad. Una IA no comparte esas motivaciones.
La observación puede parecer teórica, pero tiene consecuencias muy concretas. Si una organización autónoma encuentra vacíos regulatorios o mecanismos para maximizar sus objetivos, ¿qué herramientas tendremos para corregir su conducta? ¿Cómo aplicaremos sanciones efectivas? ¿Qué ocurrirá cuando los incentivos tecnológicos entren en conflicto con los intereses de la sociedad?

Son interrogantes que todavía no tienen respuestas satisfactorias, o por lo menos para mí. Por eso creo que el debate está mal planteado cuando se presenta como una elección entre innovación o regulación. La historia demuestra exactamente lo contrario: ninguna revolución tecnológica exitosa prosperó únicamente gracias a la ausencia de reglas. Las transformaciones más duraderas fueron aquellas que lograron combinar creatividad, inversión y responsabilidad institucional. Ese es un avance sostenible, no un eslogan.
La confianza pública no aparece espontáneamente: se construye. Si Argentina quiere convertirse en un líder global en inteligencia artificial, debería hacerlo sobre tres principios básicos.
- Responsabilidad trazable. Siempre debe existir una persona o entidad claramente identificable que responda por las consecuencias de un sistema autónomo.
- Creación de espacios regulados para experimentar. La innovación necesita margen para probar, equivocarse y mejorar. Pero también necesita supervisión y límites claros.
- Transparencia algorítmica mínima. Cuando una tecnología influye sobre decisiones vinculadas con salud, educación, empleo o crédito, debe existir la posibilidad de comprender cómo llegó a una determinada conclusión.
Estoy convencido de que Argentina puede desempeñar un papel relevante en la economía global de la inteligencia artificial: tenemos las condiciones para hacerlo. Pero el liderazgo tecnológico del siglo XXI no se medirá solamente por la velocidad con la que adoptemos nuevas herramientas. También se medirá por nuestra capacidad para garantizar que esos avances beneficien a las personas y fortalezcan las instituciones.
No necesitamos convertirnos en el país que menos regula. Necesitamos convertirnos en el país que mejor entiende cómo combinar innovación con responsabilidad. Ese sí sería un liderazgo verdaderamente histórico.
El autor es CEO y Founder de Santex
Europe
ECONOMIA
Por menores compras, la balanza comercial con Brasil casi se equilibró en junio y el déficit cayó 66% en el primer semestre

En junio, el déficit de la Argentina en el intercambio comercial con Brasil fue de solo USD 40 millones, producto del salto exportador y de la fuerte reducción de las importaciones automotrices
En junio, el déficit comercial con Brasil fue sólo de USD 40 millones, casi 94% menos que igual mes de 2025, en que el déficit bilateral había sido de USD 520 millones. Esa contracción está en línea con el déficit acumulado en el primer semestre, que fue de USD 993 millones, un 66% menos que el rojo de USD 2.947 millones de la primera mitad de 2025.
La reducción del rojo en el intercambio se debió a un aumento de los valores exportados de 16,9% interanual y una baja del 18,1% en las importaciones, dice un informe de la consultora Abeceb, que también precisa que el flujo comercial total (suma de importaciones y exportaciones), se contrajo un 4% a USD 2.610 millones.
El informe desmenuza que la reducción del déficit de junio en USD 479 millones contra igual mes de 2025 se debió a una baja de USD 294 millones en las compras y una suba de USD 186 millones en las ventas.
A su vez, al interior de las importaciones destaca la caída de USD 374 millones en las compras automotrices (27% mayor a la caída del total importado) en tanto la petroquímica explicó el 53% de las mayores ventas, a las que se sumaron el aluminio (9%) y el sector automotor (9%). En cambio, cayeron levemente las ventas agropecuarias.
Al poner foco sobre las importaciones Abeceb destacó que cayeron por octavo mes consecutivo y fueron 18,1% menos que en junio de 2025. El acumulado de compras del semestre muestra incluso una caída mayor, del 19%, que contrasta con el 53% que habían crecido en igual período de 2025 respecto del año previo.
Lo que más se contrajo fueron las compras automotrices. Por caso, en el rubro de vehículos de carretera la caída fue del 65,6%, mientras que en vehículos para transporte de mercancías la contracción fue del 55% y en el vehículos para pasajeros fue del 41,1 por ciento.
También se contrajeron mucho la importación de partes y accesorios. En esto tiene mucho que ver la situación del mercado interno. “La merma en las compras del sector automotor ocurre en un contexto de sobre-stocks acumulados en la Argentina, menores niveles de demanda interna por bajas en los patentamientos y una diversificación de proveedores en curso desde Brasil hacia China y otros países fuera del Mercosur”, dice un pasaje del informe.

Del lado de las exportaciones, que en junio sumaron USD 1.285 millones, el aumento fue del 16,9% anual en junio y del 3,6% en el acumulado del semestre, que revirtió una caída del 6,9% del trimestre enero-marzo.
El principal aumento, por lejos, fueron las ventas del sector petrolero-petroquímico: aumentaron 4.285% los envíos de aceites crudos de petróleo o minerales bituminosos (de USD 1,6 millones en junio de 2025 a USD 71,1 millones el mes pasado) y las de polímeros de etileno “en formas primarias” aumentaron 105,2% anual, a USD 58 millones.
Las ventas de aceites crudos de petróleo o minerales bituminosos aumentaron 4.285% y las de etileno “en formas primarias” 105,2% anual
En el sector automotriz, el desempeño exportador fue mixto: cayeron 23,3% anual las ventas de vehículos automóviles de pasajeros (a USD 134 millones) y 16,4% las de motores de pistón y sus partes (a USD 23 millones), pero aumentaron 21,5% las de vehículos automóviles para transporte de mercancías (a USD 352 millones).
Abeceb subraya que la demanda automotriz brasileña viene débil en 2026, debido a la presión inflacionaria sobre los salarios y tasas de interés superiores al 14% desde mitad de 2025. Si las ventas de autos mezclaron datos de distinto signo, las agrarias dieron casi todas negativo: cayeron 30% las ventas de trigo y centeno y 45% las de cebada, fenómeno atribuible a que los exportadores argentinos se volcaron al mercado asiático.
En modo prospectivo, Abeceb señala que la reciente devaluación del peso argentino (del 5,2% en junio) y la tímida marcha del consumo y la actividad económica y el estancamiento de la industria argentina acotarán las importaciones desde Brasil. Otro factor es la apertura comercial parcial extra-Mercosur, en particular a China.
Del lado de las ventas, en tanto, las exportaciones mantendrían una dinámica robusta, gracias a la cosecha récord y los precios de la energía, aunque limitadas por una economía brasileña que -concluye el informe- “seguirá mostrándose deslucida en un año de altas tasas, salarios comprimidos, e incertidumbre electoral, por lo que Argentina dependerá de otros socios para traccionar su sector externo durante este año”.
3d illustration,argentina,box,brazil,cargo,container,cooperation,country,crane,delivery,distribution,export,flag,freight,goods,import,industry,international,logistics,merchandise,partnership,production,render,shipping,sky,terminal,trade,transport,two
CHIMENTOS3 días agoEn medio de su separación, Magui Bravi contó por primera vez su traumático embarazo: «El parto fue de emergencia y…»
ECONOMIA3 días ago¿Se recupera el mercado de los autos?: qué muestran los números de las cinco marcas que más 0 km venden en el país
ECONOMIA3 días agoConstruir los cimientos de la Inteligencia Artificial: los desafíos de la infraestructura del futuro
















