CHIMENTOS
Sofía Martínez está de novia con un famoso cantante que nadie esperaba

Sorpresa total en el mundo del espectáculo: Sofía Martínez estaría comenzando una nueva historia de amor. Y como suele pasar, la bomba no salió de ella, sino que explotó en televisión.
Todo se conoció en LAM, donde Pepe Ochoa tiró la información que rápidamente empezó a circular: “Ella es muy famosa. Condujo, ha paneleado. Sale con Juan Cruz de Agapornis. Él es vecino de esta famosa, se conocieron en una situacion…”.
Aunque en ese primer momento no dio el nombre, el misterio duró poco. El propio Ochoa terminó de blanquear de quién hablaba: “Esta empezando un vinculo con Sofi Martinez. Momi Giardina contó que Sofi tenía a un vecino que le cuidaba el perro”.
Así, todas las miradas apuntaron a Juan Cruz Rey, integrante de Agapornis, como el nuevo hombre en la vida de la periodista. La historia, además, tiene un detalle que suma color: el vínculo habría nacido en la cercanía cotidiana. Vecinos, perro de por medio y una relación que, sin hacer ruido, habría ido creciendo hasta convertirse en algo más.
SOFÍA MARTÍNEZ DE NOVIA CON UN CANTANTE
Por ahora, ni Sofía ni el músico salieron a confirmar públicamente el romance, pero el dato ya está instalado y generó revuelo. En un ambiente donde todo se sabe —o tarde o temprano sale a la luz—, el nuevo capítulo sentimental de la periodista ya es tema de conversación.
mor que nace en el barrio, se cocina a fuego lento… y termina explotando en televisión. Habrá que ver si esta historia avanza o queda en versión. Pero por ahora, el corazón de Sofía parece tener dueño.
Sofía Martínez
CHIMENTOS
El Pollo Alvarez contó el cambio de hábitos que encaró con su esposa Tefi Russo: “Ya no me parecía copado“

Si bien el Pollo Alvarez acostumbra a entrevistar personajes del ambiente artístico y deportivo, en esta oportunidad fue él quien se sentó en el sillón y accediendo a una nota para Resu se dispuso a hablar de todo, incluso, de su vida íntima y personal.
Y fue en ese contexto en el que el esposo de Tefi Russo, con quien lleva casi una década de relación, profundizó sobre los cambios que conlleva no solo estar en pareja sino el hecho de que los años pasan y ya no es el mismo que cuando era soltero.
“Salía mucho de joda. Me gustaba. Bueno, me sigue gustando en realidad. Me gusta ir a bailar, a tomar algo, me gusta la música, me gusta mucho. En mi época de soltero salía todos los fines de semana. Cuando no un finde más un día”, comenzó el Pollo Alvarez.
Sin embargo, no siempre la vida es igual. A lo que el conductor reconoció: “Y después, cuando nos pusimos de novios con Tefi, que estamos hace 8 años, casi 9, bajó un poco pero nos seguimos divirtiendo. Tenemos vida de adultos pero tampoco me parece tan divertido”.
LA VIDA DE CASADO DEL POLLO ALVAREZ
“Tengo 42 y no me parece tan copado. No quiere decir que esté mal. A mi no me parece tan copado estar en un boliche todos los fines de semana teniendo 40 y pico donde van pibes de 20 y pico. No me parece. Puede ser un prejuicio o lo que sea”, agregó el Pollo.
Finalmente, Alvarez acotó: “Pero prefiero que no. Mi boliche, el que más disfrute, Privilege donde pasaban cumbia y todos los fines de semana cuando no venía Mr azul venía Pablo Lescano, cuando no venía Lescano venía otro. Tenía buena onda con la gente de ahí y llevaba gente que nada que ver”.
“Como Rodrigo Guirao que era Ken ahí. Lo llevaba al barro. Después época de Sunset, Esperanto y Porto Soho. Después fui mucho tiempo a Tequila. De hecho, mi civil fue ahí”, cerró el Pollo.
Pollo Alvarez
CHIMENTOS
La cruda confesión de una famosa tiktoker gastronómica argentina: “Mi primer encuentro sexual fue una violación”

Ailu Tokman impactó a sus seguidores al revisitar uno de los momentos más traumáticos de su vida y que, hasta hoy, tiene consecuencias en su salud: el abuso que sufrió en su juventud. La creadora de contenido, reconocida por sus videos de recetas, eligió alejarse de la cocina para compartir cómo ese episodio marcó su historia personal y el largo proceso que le llevó poder ponerle nombre.
Tokman relató que el abuso ocurrió cuando tenía 15 años y detalló el peso de la culpa y la manipulación que atravesó durante más de una década. Explicó que, al principio, no pudo reconocer lo sucedido y atribuyó la responsabilidad a sí misma, una reacción que, según ella, comparten muchas víctimas. “Cuando me pasó esto, me eché la culpa a mí. No era consciente de lo que me había pasado, pensaba que yo me dejé manipular. Con el tiempo entendí la manipulación y todo lo que hice sin tener claridad. Eso es la manipulación: lo hacés y después te das cuenta de que no querías hacerlo”, expresó Tokman en charla con Sofía Calvo en La Sesión (Hispa).
Durante su testimonio, profundizó en el impacto del entorno y el silencio, además de revelar que el abusador era un joven mayor de edad cercano a su hermano. “Eso me destrozó porque siempre fui sincera con mi familia y sentía que no podía contarle a nadie. Me generó muchas cosas por dentro. Solo se lo conté a una amiga, pero luego la noticia se difundió con prejuicios y desconocimiento sobre lo que realmente había sucedido. Quería cambiarme de colegio, lloraba mucho, la culpa era enorme”, relató la joven.
Uno de los momentos más reveladores de su relato fue la relación entre el trauma y su salud física. Tokman explicó que sufre migrañas crónicas desde los 15 años y que un profesional la ayudó a vincular esos síntomas con el episodio traumático. “Me duele la cabeza casi toda la semana. Un profesional me preguntó cuál fue la situación que más culpa me dio y enseguida pensé en ese abuso. Cuando me preguntó a qué edad empezaron las migrañas, fue a los 15. Nunca lo había asociado. El cuerpo expresa lo que no podemos decir”, contó.
Sobre la decisión de no judicializar el caso, Tokman fue clara respecto a las dificultades que enfrentan las víctimas: “Mi papá me dijo que había que denunciar, pero siento que eso puede ser más perjudicial para la víctima porque te desgasta mentalmente. Es un proceso que te obliga a revivir la situación. Yo no quería volver atrás ni pasar por el proceso de revictimización”.
Tokman concluyó destacando la importancia de hablar sobre estas experiencias como parte del proceso de sanación. “Me costó mucho procesarlo, pero hoy siento que ya no me afecta de la misma manera. Pasé por una situación que me marcó y valoro este espacio para poder hablar, dar un mensaje y encontrar algo positivo. Perdonarse a una misma también es parte del camino”.
Tiempo atrás, Ailín Tokman vivió uno de los momentos más impactantes de su carrera como influencer cuando grabó junto a Rosalía durante la visita de la española a Buenos Aires. La joven realiza dicho ciclo junto a su pareja, Andrés Simón.
A mediados de marzo de este año, la pareja sorprendió a sus seguidores al anunciar su casamiento. El anuncio se produjo tras un viaje al Caribe. Andrés Simón preparó una noche especial para proponerle matrimonio a Ailín Tokman. Él se arrodilló y ella aceptó. Ambos compartieron el relato y sus voces en el instante clave, lo que generó una gran repercusión en las redes sociales.
La pareja de cocina ya cumple más de cinco años juntos y en las redes sociales entre los dos suman más de diez millones de seguidores solamente en Instagram y otros tantos millones en TikTok. El usuario de él es conocido como “Las Recetas de Simón” y ella con su apodo conquistan a los internautas con recetas de cocina fácil, económicas y para preparar platos con los alimentos que tienen.
Se conocieron haciendo lo mismo, se pusieron de novios y en 2024 alquilaron juntos un departamento. En su visita a Viva el amor, ciclo de Infobae, los jóvenes se sometieron a una de las preguntas más románticas del segmento, la cual invita a los entrevistados a que, mirándose a los ojos, se consulten “¿Cuándo se dieron cuenta que son el amor de su vida?”, el uno al otro, respectivamente. “Yo siempre lo sentí, pero creo que el día que me hizo el click fue cuando fui a hacer el casting y no quedé, y yo te iba a cancelar una salida, pero vos me dijiste de ir igual que me ibas a levantar el ánimo, y yo ahí me di cuenta que sí que era por acá. A la primera salida lo supe”, contestó Andrés a lo que Ailu se mostró feliz y sorprendida. “Tremendo, a primera vista casi”.
“¿Y a ver la tuya?”, le preguntó él sobre la misma temática a lo que la influencer respondió. “Yo creo que fue algo progresivo, pero sí también la primera vez que nos conocimos, que fue virtualmente, el primer día que ya hablamos, me sentí muy identificada con vos, pero a medida que fue pasando el tiempo todo me gustaba de vos. Cuando no te veía te extrañaba. Me di cuenta que éramos los dos iguales, fue surgiendo, pero siempre en mi cabeza lo supe”.
CHIMENTOS
Ricardo Arjona dio su primer show en Buenos Aires: una puesta atrapante, guiños locales y el regalo para una fan

Un fragmento de «Mujeres», el tema con el que Ricardo Arjona cerró el concierto en Buenos Aires (Instagram: Movistar Arena)
Ricardo Arjona volvió a actuar en Buenos Aires después de dos años y medio y tras haber enfrentado una compleja etapa personal y médica. Y eso, más que una noticia o una sentencia, supone una resurrección artística. Tras cerrar la gira Blanco y Negro en diciembre de 2023, no tenía certezas sobre su futuro en los escenarios. El dolor físico lo llevó a redactar una carta de despedida y a someterse a dos cirugías de columna, que incluyeron la colocación de placas y tornillos y desencadenaron complicaciones respiratorias.
Durante la rehabilitación, el proceso creativo se reactivó. Así nació Seco, el disco publicado en 2025, cuyo título remite al apodo que recibió en su infancia. Las primeras canciones surgieron en medio de la recuperación y abordaron temas ligados a su familia, como los hijos, los padres y su propia identidad. En ese trayecto, la música funcionó como refugio e impulso, permitiéndole mirar hacia adentro y encontrar inspiración más allá de los logros obtenidos. Ahora, con el tour Lo que el Seco no dijo paseando por el mundo y el primero de la serie de 14 presentaciones en el Movistar Arena, retoma el vínculo con el público argentino desde una nueva perspectiva.
En su primer show en Buenos Aires, Ricardo Arjona invitó al escenario a una fan que cumplía años (Teleshow)
Claro que hay cosas que no cambian nunca y una de esas es el amor incondicional de su público. Lo esperan con vinchas luminosas, remeras de todas las épocas y carteles con pedidos varios que cobrarán forma con el correr del concierto. El guatemalteco se brindará entero, con el profesionalismo habitual, una banda versátil y encantadora y ese plus que le regala a la ciudad que lo supo cobijar a modo de gratitud.
Por ello, si bien mantiene un esqueleto propio de este tipo de tours, la lista es flexible y distinta al concierto que inició esta nueva etapa en la vida de Arjona, celebrado en su país natal en octubre pasado y en el que estuvo presente Infobae. Hay menos citas a Seco, aunque el público conoce las novedades y las canta casi al igual que los clásicos. Y los guiños localistas adquieren aires de tango y visitas a canciones inspiradas en su época de trovador callejero en la peatonal Florida. Pero para ello también habrá que esperar.
El comienzo es similar al de toda la gira. Una escenografía proyectada con inteligencia artificial simula una vecindad, con hombres y mujeres que se asoman por las ventanas y una inquietante bailarina que sobresale del resto. Por los parlantes suena “Barcelona”, tema que abre Seco y son unos minutos de incertidumbre y adrenalina en el que parece que cualquier cosa puede suceder. El hechizo empieza a romperse, más bien a transformarse, cuando la bailarina cobra forma real y recorre el escenario, mientras los músicos ocupan sus lugares y empiezan a tocar los acordes de “Gritas”, otra novedad. En el momento exacto ingresa el artista, de traje oversize a estrenar y sombrero para hechizar otra vez a Buenos Aires. Siguieron “Ella” y “El problema”, la primera gran explosión que finaliza con un telón rojo recubriendo la pantalla.
De fondo, París cobra forma de cabaret de hace un siglo, con una versión a “La vie en rose” y en un monólogo del cantante, en el que recorre su genealogía de inmigraciones y malentendidos que da pie a una canción inédita donde asegura que el mundo se volvió un cabaret. Luego adquiere un rol irónico y canta el desagravio de “El que olvida”. Y le pide a una seguidora que deje por un momento el celular para no perderse lo que pasa a su alrededor, y a cambio, le canta solo para ella “Acompañame a estar solo”, con miles de personas como testigos.

Las visuales que se disparan desde la imponencia del escenario son parte clave del concierto. El Cabaret Seco, o los escombros que quedan de él, propone un cambio radical con “Si el norte fuera el sur” y abre el segmento más colorido y relajado del setlist. El espíritu playero y despojado de “Lo poco que tengo” marida con los aires reggaes de “Despacio que hay prisa”, otra de las nuevas. Pero el cantante avisó al principio del show que va a comandar a su manera el timón de este barco. Y ahora es momento de viajar al pasado.
“Dime que no” suena amparada por la proyección de una inmensa biblioteca laberíntica, propia de otro tiempo. Más que nunca, apoyado en esa calidez de la palabra escrita y en canciones imbatibles, Arjona mira a los ojos, interpela a sus fans, devuelve gestos, parece atender cada butaca. Pasan “Cuando”, “Como duele”, “Te conozco” y los libros se desarman y las hojas caen, como había implosionado el cabaret parisino o la ilusión playera. Una metáfora de un mundo que ya no existe, y una invitación a vivir el acá y ahora pero sin dejar de mirar atrás.

De ello dan prueba algunos de sus himnos que fueron transformados con el correr de los años. Basta un taxi amarillo para saber cuál es la próxima canción. Una ciudad giratoria y una versión bien salsera, con una coda a puro baile. “(Tarde) Sin daños a terceros” transcurre en la desgarradora versión flamenca y “una que no hacemos nunca salvo cuando pasamos por acá”, en referencia a “Mujer de lujo”, cada vez más tanguera y con una cita a “Por una cabeza”. Para ello es clave la versatilidad de la banda, doce músicos y músicas que le aportan un color especial a su repertorio. Son más jóvenes en su mayoría y vienen de Cuba, España, Chile y Argentina, lo que aporta aromas y texturas de diferentes puertos.

La última visita a Seco es el tema que sintetiza el concepto del álbum. “Es la canción que le escribí a mi padre para contarle mi vida y a mis hijos como premonición para lo que van a vivir”, dice para presentar “Todo termina”. Es un inventario entre urgente y reflexivo, mientras la pantalla lo muestra caminando, desde sus primeros pasos hasta la vejez.
Para salir de este “agujero emocional” (Arjona dixit), el guatemalteco propone un giro -literal- de 180 grados. En un pequeño escenario enfrentado al principal, las instrumentistas de su banda ensayan un coro gospel. Es un encantador truco para ganar tiempo y permitirle al cantante cruzar por el anillo del estadio y dar inicio a “A ti”.
Lo que se viene ahora es un segmento a la carta. Para ello, en la previa las pantallas gigantes ofrecían un código QR con la consigna “Pídele una canción al Seco”. Del listado variopinto interpretaron “Quiero”, la porteñísima “Marta”, “Desnuda”, “Pingüinos en la cama” y “Te quiero”, con la que regresa al escenario principal. Pero tenía guardado otro truco bajo la manga.
Mientras cantaba en formato reducido, Arjona presenció entre los cientos de carteles, el de una fan que cumplía 50 años este 1° de mayo de 2026. Le pidió a la producción que la buscara, la mostraron en la pantalla y le ofreció regalarle una interpretación de “Señora de las cuatro décadas”. Natalia, la cumpleañera en cuestión, llegó para el último solo de trompeta y se aferró a su ídolo entre lágrimas, sin terminar de entender del todo lo que estaba pasando. Charlaron unos segundos en la paradójica intimidad de un Movistar colmado. La ovación fue inmediata.

“Fuiste tú” marcó el cierre formal del concierto, que tuvo como bises a “Minutos” y “Mujeres”. Para Arjona, el saco a estrenar es un recuerdo y corre de punta a punta del escenario en musculosa negra y con una sonrisa imborrable, como si no hubieran pasado dos horas y media de concierto, seis meses de gira sobre un cuerpo que pensaba que nunca más iba a poder hacerlo.
A lo largo de la noche, el Seco, es decir, un Ricardo Arjona de 8 años, observa la narración de su futuro desde un costado del escenario, casi invisible entre tanto despliegue de recursos. Es la tapa de su último álbum que se dispara de un televisor de época, uno de los pocos elementos analógicos de la escenografía, junto a las bicicletas y la pelota de básquet, que componen el ecosistema de aquella niñez guatemalteca. Todavía no lo sabe, pero lo que está sucediendo es de lo más significativo de su vida. Porque más allá de la selección de canciones, Lo que el Seco no dijo representa un recorrido por las raíces, la renovación y la conexión con sonidos de distintas tradiciones en un artista de alcance universal que decidió mirar para adentro como pocas veces antes.
Fotos: RSFotos
POLITICA3 días agoMilei cruzó a una diputada de la izquierda que interrumpía a Adorni: “¡Ustedes son los asesinos!”
CHIMENTOS2 días agoLa escandalosa separación de Diego Maradona Jr. y su esposa: “Ella estaría de novia con el mejor amigo de él”
POLITICA2 días agoA la salida del Congreso, Javier Milei evitó las preguntas de los periodistas y los calificó de “chorros”









