POLITICA
Santiago Cafiero opinó sobre la continuidad de Adorni en su cargo: “El Gobierno lo está usando de pararrayos”

El diputado nacional de Unión por la Patria Santiago Cafiero opinó sobre la situación de Manuel Adorni dentro del Gobierno y aseguró que el oficialismo “lo está usando de pararrayos”. El exfuncionario de la gestión de Alberto Fernández sostuvo que la permanencia del portavoz presidencial busca desviar la atención de otros temas y destacó que la oposición se beneficia “políticamente” con la situación judicial del jefe de Gabinete.
Durante una entrevista en el programa A Dos Voces (TN), Cafiero postuló: “El Gobierno lo está usando de pararrayos, para que no se hable de $LIBRA o los hospitales universitarios”.
Cafiero consideró que la continuidad de Adorni fortalece a la oposición. “Para la oposición está bárbaro que Adorni siga ahí. Que lo siga bancando porque a nosotros nos unifica discursivamente, unifica a la oposición”, afirmó.
En otro tramo de la entrevista, el actual diputado nacional endureció sus críticas contra la administración nacional y lanzó: “Este es un gobierno de pungas y mecheras”. Luego añadió: “Es un gobierno que le grita a la multitud y mientras tanto le mete la mano en la cartera a las jubiladas”.
Más adelante, el dirigente peronista hizo referencia a la situación expuesta a partir del informe del jefe de Gabinete en relación a Nucleoeléctrica Argentina y consumos injustificados en el exterior por parte de autoridades de la empresa estatal. “La querían privatizar pero, antes de eso, usaron la tarjeta corporativa para irse de viaje. Eso cristaliza lo que es este Gobierno y lo que vino a hacer”, dijo.
Estas declaraciones, de quien fuera jefe de Gabinete durante la gestión de Alberto Fernández, surgen en el marco de una jornada marcada por diferentes declaraciones vinculadas a la situación de Adorni.
Por una parte, la senadora Patricia Bullrich reclamó este martes por la noche que Adorni presente de “inmediato” su declaración jurada de bienes, para aclarar su situación ante las denuncias por enriquecimiento ilícito.
“El jefe de Gabinete dijo algo contundente, que tiene una explicación a los gastos que hizo y que va a presentar su declaración jurada. Creo que lo tiene que hacer de inmediato”, afirmó Bullrich en declaraciones televisivas.
Luego de eso, el presidente Javier Milei también decidió expresarse públicamente. Lo hizo en LN+, donde habló con Luis Majul y Esteban Trebucq y se encargó de defender a su funcionario. “Bullrich espoileó lo que iba a hacer Manuel. Tiene todo listo para presentarse”, dijo sobre la declaración jurada de bienes de Adorni.
“No voy a ejecutar en el altar del ego de los periodistas que se sintieron tocados, porque les dijo la verdad -que son sólo periodistas-, a una persona honesta. Eso es lo que no van a entender”, enfatizó.
Además, minimizó el impacto político de sostener al jefe de ministros por la investigación judicial: “El desgaste político no me importa porque trato con seres humanos honestos que vinieron a hacer grande a la Argentina nuevamente.
Manuel Adorni,Nucleoeléctrica Argentina,Patricia Bullrich,Santiago Cafiero,Manuel Adorni,Conforme a,,»Colaboración estratégica en seguridad». Alejandra Monteoliva mantuvo reuniones con funcionarios estadounidenses de alto rango,,Minuto a minuto, todos los detalles. Caso Adorni, en vivo: qué se sabe de los nuevos gastos y las reformas en su casa del country,,Minuto a minuto. Ferraro contradijo al Gobierno por el caso Adorni: “No hay moral como política de Estado”,Santiago Cafiero,,»¿Son boludos?». Cafiero: “Hay compañeros que están más dedicados a putear al gobernador que a articular para ganarle a Milei”,,Autocríticas. Cafiero opinó que Milei tiene «mejor política» que el gobierno de Alberto Fernández,,“Supongo que no va a votar”. El dardo de Cafiero a Ritondo en la previa de la sesión por ficha limpia
POLITICA
Milei está atrapado entre tres “damas de hierro”: Karina ordena, Bullrich desafía y Villarruel espera

“Milei está cada vez más aislado. Y, claro, ellas aprovechan: las tres damas de hierro se mueven rápido para defender su propio juego. Al final la metáfora no estaba tan errada. Pobre jamoncito, ¿no?”.
Una de las personas que mejor conoce al Presidente, pero que por respeto institucional sigue llamándolo por su apellido, analiza una de las aristas más comentadas en la intimidad de los pasillos de la Casa Rosada: es que, según su mirada, el escándalo que envuelve a Manuel Adorni dejó al descubierto que el funcionamiento político libertario es bastante menos vertical que el que intenta proyectar ese mismo ecosistema. Y eso, insiste, puede verse con claridad en los movimientos de tres mujeres audaces que juegan fuerte.
Ahí está Karina Milei, concentrada en ordenar el tembladeral con su presencia todopoderosa; Patricia Bullrich, que se convirtió en la voz de los que quieren marcar distancia antes de quedar atrapados en el barro; y, finalmente, una Victoria Villarruel que encontró, otra vez, una oportunidad para subrayar desde la banquina institucional cada nuevo tropiezo de un oficialismo al que ya no pertenece. Un trío de líderes decisivas y picantes con tres estrategias distintas ante un primer mandatario que tuvo que salir a gritar “el presidente soy yo” como si necesitara recordarlo y subrayarlo.
Cuando termina de referirse a la secretaria general, a la senadora nacional y a la vicepresidenta de Argentina, el funcionario que narra algunas de las complejidades actuales en el corazón del poder mira al costado como si alguien pudiera estar escuchándolo. La escena resume mejor que cualquier encuesta el estado de los nervios dentro del Gobierno. Un hombre de peso que acepta hablar, pero no en su despacho. Que busca una oficina alternativa que en ocasiones usa como búnker, que pide dejar teléfonos y aparatos electrónicos en un locker bajo la atenta custodia de personal de la Policía Federal y que entonces, recién entonces, suelta lo que no puede admitir cuando declara ante los medios de comunicación: “Adorni es un collar de melones para nosotros y nos está arruinando todo. Tiene que explicar o se tiene que ir. Corta la bocha”. El hermetismo de la charla no es anecdótico: en La Libertad Avanza se vive con miedo permanente a la filtración. Y ese temor “casi stalinista”, define y se ríe de la ocurrencia, marida con una sensación muy extendida en despachos oficiales: lo que más inquieta puertas adentro no es sólo el volumen del problema patrimonial del ministro coordinador sino también la velocidad con que todo lo que pasa por Comodoro Py aparece en los portales y las redes sociales antes de que la Quinta de Olivos pueda procesar la información.

Con todo, la preocupación ya no pasa únicamente por la causa judicial que investiga presunto enriquecimiento ilícito, por las propiedades, las refacciones con su pileta climatizada y su cascada, los viajes, los gastos en efectivo o la declaración jurada que nunca termina de aparecer. Lo que más inquieta es que hace exactamente 60 días que el caso se devora todo, incluso novedades que LLA pondera positivas como la baja del riesgo país, el alza en las cotizaciones bursátiles, la llegada del Súper RIGI y hasta los fallos que ratificaron la vigencia de la reforma laboral y de la Ley de Glaciares.
Mientras Javier Milei se codeaba con la élite financiera global en el Instituto Milken de Estados Unidos, pero en paralelo se daba el gusto de fotografiarse con el músico Lionel Richie, “El Jefe” tomó un avión en otra dirección. Destino: San Juan. Motivo formal: la Expo Minera más importante del país. Motivo político real: demostrar que hay vida más allá de Adorni. La delegación que armó para el viaje tenía altas dosis de karinismo y una ausencia llamativa: se llevó a Diego Santilli, a Martín “Lule” Menem y a Juan Bautista Mahiques y dejó a su amigo “Manu” en Buenos Aires. Un puñado de gobernadores de distintas extracciones los esperaban: el anfitrión Marcelo Orrego, Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza), Gustavo Sáenz (Salta), Carlos Sadir (Jujuy) y Raúl Jalil (Catamarca), decisivos para la agenda legislativa que el espacio libertario necesita destrabar en las próximas semanas y que incluye tópicos sensibles como la por ahora quimera de la eliminación de las primarias.
El movimiento de Karina tiene dos lecturas. Hacia afuera muestra gestión: agenda productiva, divisas, federalismo, Congreso; en definitiva, el intento de sacar a la gestión del monotema. Hacia adentro, en cambio, el renovado perfil de la hermana del Presidente ratifica algo que el caso Adorni, que no es un funcionario cualquiera en el firmamento violeta, empezó a poner en cuestión: que el poder real no se mudó y que el mando sigue pasando por ella. Por eso, cuando Patricia Bullrich golpea (“quizás no tiene el cuero tan duro”) o apura al vocero (“tiene que hacer un esfuerzo por que esto se termine lo antes posible”), la secretaria general lo lee como un golpe al control que ejerce sobre la botonera entera.

No es la primera vez, y probablemente no sea la última, que la relación entre Karina y Bullrich sufre movimientos telúricos. Hubo recelos por el alto perfil y agenda propia que siempre mostró la ex ministra, tensiones subterráneas durante la campaña legislativa de 2025 y rispideces solapadas cuando la “Hermanísima” le habría vetado recorridas nacionales para promocionar la reforma laboral. Es cierto: también hubo encuentros cordiales en los que ambas acordaron que si alguna vez algo estallaba lo iban a hablar de frente. Pero esa promesa no siempre se cumple a rajatabla.
El ejemplo más reciente de la tirantez mutua se dio esta misma semana e hizo arder Troya. Si bien la jefa del bloque oficialista en la Cámara alta no pidió la renuncia de Adorni, hizo algo más peligroso para la lógica del primer piso de Balcarce 50: exigió papeles con detalles, en público y sin avisar. La secuencia de sus movimientos es un manual de autonomía política: el lunes llamó a Milei por teléfono para anticiparle su posición sobre el jefe de Gabinete y el miércoles explicitó sus pensamientos en un estudio de televisión. Todo sin advertencia previa ni a Karina ni a la Secretaría de Comunicación.
Los integrantes de su riñón político que estaban cerca de “El Jefe” cuentan que en esos minutos su rostro se desfiguró y que la bronca era palpable. “La verdad, estaba re caliente. Y no es para menos. Hasta acá se necesitaron y eso las hizo convivir, pero este affaire terminó de dinamitar ese equilibrio”, conceden. Y completan su lectura con una sospecha en torno a la imagen de la experimentada dirigente saludando con una sonrisa a Mauricio Macri en la cena de la Fundación Libertad: “¿Coquetea con sus ex socios justo en este momento?”.
“Hay que destacar que, lejos de incendiar todo, Milei intentó desactivar los misiles cruzados desde Los Ángeles”, confía una fuente libertaria que lo acompañó a su periplo número 17 a la nación que comanda Donald Trump. “El asunto es que una persona que ya ni siquiera es ministra obligó al Presidente a responder y a seguir la agenda que propuso ella. Es raro”, matiza otro de los viajeros.
En los despachos del palacio gubernamental la reacción fue instantánea y no hubo nadie que no se sorprendiera con la jugada. Sin embargo, un nutrido grupo de funcionarios de primera línea reconocía en privado en esas horas frenéticas que Bullrich se animó a esbozar lo que muchos de ellos piensan y no se atreven a decir en voz alta. Hay razones concretas para esa valentía: sus largos años en política, sus votos propios, su buena imagen en los sondeos entre el público liberal. “Hicimos lo que había que hacer. A este punto, a Adorni sólo lo defienden Tronco y Lilia”, ironizan en ese sector, en alusión a Sergio Figliuolo y Lemoine.
En ese contexto, en la arena digital oficialista no tardaron en encontrar fantasmas al notar que, algunas jornadas antes, el diputado Damián Arabia había publicado en X una foto junto a Bullrich y la también legisladora Sabrina Ajmechet con la leyenda “se vienen cositas”. La respuesta interna no se demoró: la cuenta @mediceneljefe, con precisión quirúrgica para reflejar la narrativa karinista, posteó una foto de Milei con el arquero Roberto Abbondanzieri y el epígrafe: “Qué guerrero el pato”. ¿Mensajes para entendidos?
Aunque el estrés está lejos de disiparse, el equipo entero La Libertad Avanza trató de cerrar otros cinco días hábiles turbulentos con gestos forzados de paz. Uno se dio durante la reunión de gabinete de este viernes, que se prolongó dos horas y media: sin foto de familia pero con la presencia de los Milei y todos los ministros, Adorni y Bullrich interactuaron sin estridencias mientras repasaban la agenda del futuro cercano. La otra señal de concordia se produjo un rato antes de ese encuentro, cuando la senadora caminó el barrio porteño de Villa Lugano con Pilar Ramírez, la mano derecha de Karina en ese territorio que en X quiso dejar en claro que había hecho lo propio el día anterior con Federico Sturzenegger.

Al revés de lo que le sucede a la ex candidata a presidenta por el PRO, Victoria Villarruel no necesita declarar la guerra: le alcanza, aceptan cerca suyo, con aparecer en el momento justo. Por eso, en el más reciente pico del escándalo, cuando apareció el contratista de la casa del country Indio Cuá dando detalles de las obras que había hecho, la vice eligió publicar una chicana que conectaba directo con el asunto. “Una cascada de éxitos”, le escribió a un usuario en la ex Twitter. Más allá del chascarrillo, su postura sobre la actualidad es clara: ”Karina va a terminar destrozando todo”, le escucharon decir algunos dirigentes que la frecuentan y que le consultaron su opinión sobre la persistencia del jefe de gabinete en su rol.
La vicepresidenta lleva meses en modo recorrida: desde su oficina del Senado, a donde va todos los días, promete completar en breve su visita a las 24 provincias de Argentina; le faltan Chaco, La Pampa y San Juan. La relación entre Milei y Villarruel, se sabe públicamente, se deterioró desde los primeros meses de gestión. Desde entonces construyó una agenda paralela y dejó en claro que no piensa disolverse en el relato libertario. No decide los destinos del país con su ex compañero de aventuras, pero tampoco se fue. Y subraya, ante quien quiera escucharla, que la dirigencia debería entender de una vez por todas que en 2023 la población votó una “fórmula mixta”: “un anarcocapitalista liberal y una nacionalista productivista”. “Javier se la pasa en Estados Unidos y Victoria duerme abrazada a una bandera de Argentina”, comparan a su lado.

En el Círculo Rojo la observan con atención: ven a una rara avis que mira el desgaste del oficialismo con distancia prudencial. Cada aparición suya funciona como una astilla silenciosa en el relato, pero aún así evita exponerse demasiado. ¿Por qué? ”Si ella habla, se pudre todo. Es consciente de lo lábil que es la lógica del Gobierno y prefiere ser respetuosa y cuidadosa por más que cada tanto se le escape algún dardito”, dice alguien que la frecuenta seguido y que la ve como una “persona sencilla”, “cero casta”, que “labura todo el día en silencio” y que “a la noche saca a pasear a sus perros como cualquier persona normal”. Evidentes tiros por elevación villarruelistas.
Así las cosas, las “damas de hierro” le muestran verdades incómodas a Milei en varios flancos: sectores que quieren ordenar pero no logran controlar, sectores independentistas que marcan diferencias sin romper y sectores que se imaginan futuros complicados en los que el violeta ya no es el color predominante. Y, en el medio, un jefe de Gabinete presionado por la realidad que el mandamás libertario no piensa “ejecutar” pero que se transformó en una bomba que nadie termina de desactivar.
Demasiado para resolver antes del 2027 electoral.
Business,Domestic Politics,Corporate Events,South America / Central America,Government / Politics
POLITICA
El último síntoma del extendido daño por el caso Adorni

Reuniones con asistencia perfecta de ministros, encuentros de la “mesa política”, lugar preferencial en algún acto, fotos con el Presidente. Todo parece repetido en la escenificación del apoyo a Manuel Adorni, pero ya no es lo mismo. Y no sólo por la fatiga del mensaje expresado en distintos formatos, incluido un video con música de Rocky. En el circuito oficialista, las primeras alertas fueron alimentadas por el registro negativo del caso en las encuestas, anticipo de malos datos en los relevamientos de redes sociales. Crecieron después las señales de malestar doméstico por la vía de los trascendidos. Y finalmente, Javier Milei anotó el mensaje explícito a su frente interno: busca disciplinarlo para sostener el cerrado respaldo al funcionario. Es el último síntoma de un daño extendido.
Milei ordenó cerrar la semana con una nueva reunión de gabinete, para darle un corte al clima interno. Venía con advertencia previa para evitar una cita de catarsis, con algún reclamo más o menos claro al jefe de Gabinete, según circulaba en medios oficialistas. El presidente completó el gesto con su presencia. Y le agregó una andanada para reafirmar su posición frente al malestar y los cálculos sobre costos, en materia política y con algún arrastre al mundo empresarial. “No lo voy a ejecutar por una elección”, resumen que dijo Milei. Una frase que no dejaría margen para la diferenciación de funcionarios ante los micrófonos.
Está claro entonces a quién le viene hablando el Presidente en estos últimos días. No parece que el destinatario central de su mensaje sea el común de la gente, ni la franja que lo acompaña, ni siquiera el núcleo duro. Tampoco es decisivo para las batallas en las redes sociales, que, según distintos relevamientos, no vienen siendo favorables al bando violeta. Eso, en todo caso, fue cumplido y superado por el paso del tiempo: dos meses desde el viaje a Nueva York que asomaba como un tema en sí mismo, pero terminó siendo el primer capítulo de una larga serie.
Los dichos de Milei fueron tomando otra dimensión con el correr de los días. La novedad de esta semana, llamativa, fue el énfasis presidencial para destacar en una entrevista su condición de máxima instancia en la toma de decisiones. Y añadir que el que no acata, se tiene que ir. Algo básico pero significativo porque se lo recordó ahora a la primera línea del Gobierno. Todo, en el contexto expuesto más crudamente por el reclamo de Patricia Bullrich a Adorni, para que aclare de una vez por todas su situación patrimonial. No fue dicho pero es obvio: si no pudiera hacerlo, debería dejar el cargo y evitarle mayores costos a Olivos.
La semana que termina muestra la velocidad de los hechos, que incluso desarmaron la cauta expectativa generada en las filas violetas por la presentación del jefe de ministros en el recinto de Diputados. Provocó un sacudón la declaración del contratista que manejó los arreglos en la casa del country de Exaltación de la Cruz. Abundaron de inmediato los trascendidos desde algunos despachos oficiales y oficinas del Congreso señalando la necesidad de un corte claro del tema. Fue un mensaje a Adorni, con previsible eco en Olivos. Karina Milei se movió en esas horas para evitar una expansión crítica del tema. Después, llegó el reclamo de Bullrich. Y de inmediato, la respuesta presidencial.
La sola descripción de los hechos expone la gravedad del momento. Y con ese cortinado de fondo, el impacto en el interior del oficialismo agrega un elemento que potencia el cuadro. Dicho de otra forma: la tensión que se deja trascender por la falta de respuesta de Adorni -la justificación de sus cuentas o el paso al costado- pasa a ser una señal inquietante sobre la gestión, relegada o subordinada, según el caso, por el objetivo presidencial de sostener a su funcionario.
El último ejemplo, notable, acaba de ser la increíble conferencia de prensa a cargo de Adorni, Luis Caputo Alejandra Monteoliva, con limitación de preguntas a los “temas de agenda”, es decir, nada sobre el caso del jefe de Gabinete. Por supuesto, hubo preguntas incómodas, ineludibles, antes de que los funcionarios expusieron sus objetivos. El ministro de Economía anticipó parcialmente el nuevo RIGI que impulsa el Ejecutivo y su colega, de Seguridad, habló de un operativo contra el narcotráfico en Santa Fe.
¿El resultado? El tema Adorni relegó casi por completo los anuncios que formalmente motorizaron la convocatoria a la prensa. Y fue así por dos razones. La primera: volvió a quedar a la vista la falta de respuesta del Gobierno sobre las cuentas del funcionario. Y la segunda: todo indica que se trató de una nueva y poco efectiva puesta en escena de acompañamiento al jefe de ministros.
Si ya antes los gestos públicos de apoyo no resultaban muy espontáneos, ahora asoman forzados. La reunión de Gabinete encabezada durante media hora por Milei coronó su mensaje en el frente doméstico. Y eso mismo le agrega otro ingrediente al repetido objetivo de recuperar iniciativa política: se trataría ahora no sólo de modificar el temario público, sino además de aliviar en parte las tensiones internas.
El oficialismo viene negociando en el Congreso para encaminar proyectos del Gobierno. Y la oposición retomó la idea de motorizar una sesión con foco en Adorni. El pedido de sesión está anotado para el jueves que viene, aunque existen dudas sobre la posibilidad de asegurar quórum. Más bien, al contrario. El Gobierno viene negociando con jefes provinciales por otros temas -en un cuadro de caída de recursos- y los socios y aliados de LLA no se desmarcarían en este tema. El punto es además si acompañarán los proyectos más complicados, como la reforma electoral, que el oficialismo busca mover por las referidas necesidades.
En Diputados, los negociadores violetas transmitieron su intención de sesionar recién el miércoles 20, para votar la postergada Ley Hojarasca y otras iniciativas. Y en el Senado, LLA y aliados acordaron avanzar el jueves próximo con una agenda breve, que encabeza el proyecto sobre propiedad privada, ya recortado. El clima, como viene ocurriendo, dependerá también del factor Adorni.
POLITICA
Desde el PJ a Dante Gebel: el Gobierno piensa en 2027 y minimiza la proyección electoral de la oposición

En paralelo a las principales aproximaciones del incipiente diseño de listas, La Libertad Avanza (LLA) supervisa los movimientos electorales de las fuerzas opositoras, pero también la irrupción de nuevos potenciales candidatos. Es en ese escenario en el que le bajan el precio a la proyección electoral del conferencista evangélico, Dante Gebel, y aseguran que tampoco les preocupa la interna del Partido Justicialista, que busca ordenarse, ni los intentos que le adjudican al titular del PRO, Mauricio Macri, de construir un nuevo espacio de centroderecha que se presente como alternativa.
“Gebel no dice nada. No es disruptivo en nada. Milei, en su época de candidato, generaba cosas que llamaban la atención. Además, la gente no quiere cambiar”, explicó una fuente del armado ante Infobae, mientras el oficialismo tiende los primeros puentes con gobernadores y espacios aliados.
Asimismo, dirigentes del ecosistema libertario argumentan que la representación del outsider ya está ocupada por el presidente Javier Milei, lo que, a su entender, deja poco margen para la irrupción de nuevas figuras con esas características.
“¿Por qué votarías a otro outsider si el que mejor encarna ese perfil es Milei?”, sintetizaron sobre la figura impulsada por el diputado Eugenio Casielles. “Detrás hay un grupo de vivos que envalentonó al tipo”, agregó otra voz con despacho en Balcarce 50, que rechazó la posibilidad de que el comunicador radicado en Estados Unidos pudiera quedarse con una porción de los votantes que en 2023 acompañaron el proyecto libertario.

Pese a la convulsionada situación que atraviesa el oficialismo, marcada por la exposición de las diferencias internas, un funcionario se mostró optimista rumbo a 2027 y consideró que llegarán competitivos producto del “repunte” de la economía.
En el complejo mapa electoral, la valoración libertaria sobre el peronismo, que discute internamente su representación, es reducida. Si bien desde el inicio intentaron subir al ring al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por encima de la figura de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner para polarizar —incluso el propio Milei suele referirse a él como “el soviético”—, en Casa Rosada apuestan a que la resolución de las diferencias internas no sea inmediata. “Es una batalla entre modelos de país, no entre candidatos”, vaticiaron desde La Libertad Avanza.
En otra de las tribus del ecosistema libertario sostuvieron, además, que al oficialismo le conviene que el PJ prolongue su interna, que suma un nuevo capítulo con el lanzamiento de la vertiente impulsada por la diputada nacional Victoria Tolosa Paz y el titular de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos. “Nos sirve que se postergue la interna y que se estire hasta el año que viene. También que elijan a un larretista de consenso”, sintetizó una fuente sobre ese espacio.
Los movimientos de unidad encabezados por el diputado Miguel Ángel Pichetto, que incluyeron al abogado Emilio Monzó y al economista Diego Bossio en la construcción de un frente anti Milei, generan son leídos con rechazo en el armado violeta. “En este país nadie se quiere jubilar. No se quieren ir. Hay que cortar con esta gente. La sociedad y los empresarios deberían ponerles un freno. Pero cuanto más aparezcan los Emilio Monzó de la vida, mejor para nosotros”, resumió una fuente.

El caso del PRO es complejo. En Balcarce 50 hacen equilibrio entre los referentes con intenciones de cerrar acuerdos electorales, como Cristian Ritondo y Diego Santilli, y los diferencia del titular de la fuerza, Mauricio Macri. Es que, según acusan, los incipientes movimientos del exmandatario pasan por debajo del radar violeta, incluso si eso pudiera seducir a la actual vicepresidenta Victoria Villarruel, algo que desestiman desde su entorno.
“Ese es otro elemento que agita el establishment. Son funcionales al microclima que mueve a los mercados. Mauricio tuvo que hacer un acto en una cervecería porque no tienen ni sede en Chaco“, sintetizó una voz de la mesa política en referencia al operativo clamor por el interior diseñado por el PRO para impulsar la candidatura del fundador de Juntos por el Cambio en las próximas elecciones.
A raíz de la constante diferenciación de la titular del Senado, que no oculta sus deseos por competir en 2027, en el oficialismo garantizan que Villarruel no tiene intención de voto por fuera del arrastre que le supuso competir en fórmula con Milei. “Es producto de una burbuja”, se despacharon.
Ante este panorama, en La Libertad Avanza trabajan por reducir el impacto de las tensiones internas y sacar provecho de la fragmentación y la falta de liderazgo que marca a la opsición. Bajo ese diagnóstico, el mileísmo apuesta a potenciar la centralidad política de Milei y llegar a 2027 con la economía como principal activo de campaña.
South America / Central America
POLITICA2 días agoPatricia Bullrich le pidió a Manuel Adorni que presente su declaración jurada: «No puede quedar la sensación de que somos iguales a los que venimos a correr»
POLITICA2 días agoMarcela Pagano cruzó a Milei por acusarla de “mentirosa compulsiva”: “Confundió rating con grandeza”
POLITICA2 días agoJavier Milei adelantó que Manuel Adorni presentará su declaración jurada, tras la presión de Bullrich
















