ECONOMIA
Mora en récord: casi 30 proyectos de ley en el Congreso buscan rescatar a deudores y crece la alarma en los bancos

El aumento sostenido de la mora en el sistema financiero argentino motivó la presentación de casi 30 proyectos de ley en el Congreso que buscan implementar nuevas reglas para el rescate de los deudores. El fenómeno, que afecta tanto a los bancos como a los usuarios de otros productos de crédito, generó una reacción inmediata en el ámbito legislativo y encendió señales de alarma en las entidades que quieren evitar más regulaciones.
Durante los últimos meses, la situación de los deudores empeoró en todas las líneas de crédito al consumo. El incremento de los impagos, la antigüedad creciente de los saldos en mora y la dificultad para acceder a refinanciaciones convencionales llevaron a legisladores de distintos bloques a impulsar iniciativas que buscan modificar el régimen de defensa del consumidor y los procedimientos de reestructuración de pasivos.
Entre los autores de los proyectos se encuentran la diputada Gabriela Estévez (Unión por la Patria), quien impulsa el Programa Nacional de Alivio de Deuda Personal, y los diputados Natalia Zaracho, Leonardo Grosso y Mónica Macha. También presentaron iniciativas los diputados Germán Martínez, Pablo Carro y la senadora Juliana Di Tullio, entre varios otros. Todas las propuestas comparten la preocupación por el sobreendeudamiento de los hogares y el impacto social de las ejecuciones y reportes negativos en los registros crediticios.
Los proyectos incorporan mecanismos como la condonación parcial de intereses, la suspensión de embargos y ejecuciones, la creación de procedimientos administrativos gratuitos y la posibilidad de limpiar el historial crediticio una vez cancelada la deuda. Se promueve la intervención estatal como regulador, sin que el Estado asuma el financiamiento directo de las soluciones.
En las iniciativas de los legisladores, la responsabilidad principal recae sobre el sistema financiero, al que se le exige asumir parte del costo mediante quitas, límites a los intereses y provisiones contables ya constituidas.
En las iniciativas de los legisladores, la responsabilidad principal recae sobre el sistema financiero, al que se le exige asumir parte del costo mediante quitas, límites a los intereses
El principio de “esfuerzo compartido” aparece en varias de las propuestas: tanto el deudor como el acreedor participan en la reestructuración, y el juez puede ordenar reducciones en el capital o los intereses si detecta otorgamiento irresponsable de crédito. Algunos procedimientos prevén instancias de conciliación obligatoria antes de llegar a la vía judicial y la protección especial de los hogares más vulnerables, en particular los encabezados por mujeres y aquellos con menores a cargo.
En paralelo, los proyectos establecen límites objetivos a la carga financiera, como la prohibición de que el pago de deudas supere el 30% de los ingresos familiares. También exigen a los bancos y emisores de tarjetas que evalúen la capacidad de pago de los solicitantes antes de conceder nuevos préstamos. La transparencia, la información clara sobre los costos y la prevención del sobreendeudamiento constituyen ejes centrales en los textos debatidos en el Parlamento.
El mecanismo de financiamiento de estos regímenes no prevé la utilización de fondos estatales. En cambio, los propios bancos y entidades financieras deben absorber el impacto de las quitas, condonaciones y reestructuraciones, en la medida en que ya cuentan con previsiones contables para cubrir créditos incobrables.
Algunos proyectos plantean la creación de fondos internos financiados por el sector, destinados a garantizar la sostenibilidad de los planes de regularización.
Algunos proyectos plantean la creación de fondos internos financiados por el sector
La reacción de las entidades bancarias no tardó en llegar. El presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), Claudio Cesario, expresó: “Nosotros estamos en contra de estos proyectos, porque todo lo que es regulatorio y mandatorio atenta contra el crédito”.
Cesario sostuvo que las entidades ya implementaron alternativas para los deudores: “El sistema bancario en general, se ha adelantado a lo que hoy lo quieren hacer”.

Según Cesario, la mayor parte de las deudas en mora corresponde a créditos otorgados hace más de un año, con edades promedio de 14 a 16 meses.
El presidente de la ABA afirmó: “Al 50% de la gente que opera con nuestros bancos ya se los llamó, detectamos que había un problema, y la deuda está refinanciada”. En los hechos, los bancos contactaron a sus clientes por diversas vías para ofrecerles refinanciaciones a tasas cercanas a la inflación y, en los casos donde la cobranza resultó imposible, transfirieron los créditos incobrables a terceros.
Al 50% de la gente que opera con nuestros bancos ya se los llamó, detectamos que había un problema, y la deuda está refinanciada (Cesario)
Fuentes del sector bancario explican que esperan una baja en el indicador de irregularidad para los próximos meses, como resultado de las políticas de refinanciación y la depuración de las carteras a través de la venta de deudas incobrables.
El Congreso afronta la presión de múltiples sectores sociales y políticos para avanzar con una solución integral al problema del sobreendeudamiento. Las entidades financieras mantienen su postura crítica, argumentando que la extensión de la regulación podría desalentar la oferta de nuevos créditos y afectar la estabilidad del sistema, mientras que en el Gobierno sostienen que es un problema que tiene que resolver el sector: “Para eso trabajan de bancos”, dijo el presidente Javier Milei en un programa periodístico.
Por eso, para las entidades financieras se vuelve poco menos que urgente encontrar soluciones para sus clientes en mora antes que una Ley del Congreso les imponga mecanismos que, según sus argumentos, terminarían volviendo antieconómico el crédito.
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ECONOMIA
Carlos Melconian: “Hoy estamos con una afluencia de dólares que evita una crisis, pero no hay que despilfarrarlos”

Carlos Melconian volvió hoy a criticar la política económica del gobierno y en particular, su política comunicacional en materia de inflación. Sobre el dato de inflación de abril, del 2,6%, la primera desaceleración del ritmo mensual en diez meses. Según el economista, estar pendiente cierto día de cada mes a las 4 de la tarde a ver cuánto dio estadísticamente la inflación del mes anterior “no conduce a nada” pues se trata de un simple “promedio aritmético”. Respecto a eso señaló que su madre hace ya 30 años le decía que una cosa era el índice (de inflación) y a cuánto ella le aumentaba el gasto.
Cabe recordar que en abril la inflación según el Indec fue del 2,6%, pero según algunas mediciones con una canasta de gasto actualizada daría 3,6%. Además, hubo una gran dispersión: los precios regulados aumentaron 4,7%, impulsados por los aumentos en transporte y electricidad, mientras que el valor de la Canasta Básica Alimentaria subió menos de un cuarto de eso, el 1,1 por ciento.
“La inflación no es una cosa que funciona sola. Viene de la mano de un nivel de actividad, de los salarios, del dólar. Una economía debe mantener determinado equilibrio entre todas esas cosas, que esta no lo tiene”, dijo Melconian, quien señaló que en una economía “aquello que está desequilibrado va a pujar por estar equilibrado”. Planteado de ese modo, advirtió, el problema de la inflación parece algo “de nunca acabar” y que llevará tiempo solucionar. El problema, subrayó, es que “se ha cometido un gran error comunicacional de prometer algo rápido, que no podía funcionar, por dos razones: el desaguisado anterior y todo lo que hay que hacer en un programa de gobierno integral, más allá de la importancia de derrumbar la tasa de inflación”.
Entrevistado por radio Mitre, cuando el periodista Gonzalo Aziz le planteó como se hace para no prometer reducir la inflación en un país en el que se vota cada dos años y recordó que también lo habían prometido Macri y Alberto Fernández, Melconian recordó que ninguno de ellos fue reelecto. “La Constitución se cambió en la Argentina porque seis años era muy largo, pero cuatro es corto. En términos de la sabiduría americana, estaba hecho para que sean cuatro más cuatro, pero en los últimos mandatos no hubo reelección. Aquí no reeligen incluso cuando tuvieron un espaldarazo en la primera elección de medio término. Las reglas del juego son las reglas del juego. La comunicación juega un rol y luego está la realidad. Yo vi un pequeño video del viceministro de Economía en Córdoba el otro día (sin nombrarlo, alude a un discurso de José Luis Daza el jueves pasado) en que dijo que no movieron las bandas, que bajó a deuda. Explicó un montón de cosas ya no inconsistentes, sino irreales. Si para tener una ventaja los gobiernos deben comunicar irrealidade estamos en problemas”.
Según el economista, “corregir los problemas lleva tiempo, porque la asimetría inicial con la que empezó este gobierno le hubiera llevado tiempo a cualquiera”. A su juicio, dado que el gobierno tenía que multiplicar el precio de la electricidad por nueve respecto del nivel en que lo recibió en noviembre de 2023, debió “tener cuidado de lo que prometés en materia inflacionaria”.
Y mirando para adelante, denunció que hay “mucho atraso salarial, formal e informal. Esto es una integralidad. No podés ir al gimnasio a desarrollar mucho el torso y no las piernas o al revés. Esto vale para el nivel de actividad y la tasa de inflación. En producción, vale para las provincias beneficiadas y para el resto y para sectores que andan bien y la mitad del país que está parado. Estos cambios que se vienen dando tienen que estar hechos dentro de capitalismo occidental., de un libre mercado, de rechazo al progresismo berreta, pero tiene que estar hecho con un programa de mucho cuidado y que marque integralidades. Probablemente los primeros gobiernos que pasen por acá queden en el olvido, sean un párrafo para un libro dentro de 30 años, pero acá cada uno que llega quiere ser un San Martín fundacional. Pero esto requiere integralidad y equiibrio, inclusividad de verdad, no berreta”.
Fue allí que Melconian insistió en su crítica a la política cambiaria del gobierno, de un dólar cuasi fijo en un contexto de inflación mensual de dos o tres por ciento mensual. “Es lindo tener un tipo de cambio etsable. Pero en tres o cuatro mees más con inflación de dos por ciento volvemos a tener desequilibrio cambiario. Cada vez que me toca hablar me anticipo diciendo que por un fenómeno natural de la Argentina hoy estamos con afluencia de dólares que evita una crisis , pero no significa que haya que despilfarrarlos. Son cosas integrales, esto es como los palitos chinos, tocás uno y se mueven diez. Hay que encontrar un equilibrio de estadista que mire hacia adelante, donde hay montones de intereses creados, parasitarios, pero el estadista ve más allá. No se puede quedar en el precio del tomate y que en agosto la inflación ser cero coma no sé cuánto”, en obvia referencia al presidente Javier Milei.
Noticia en desarrollo
ECONOMIA
Gigantes de Wall Street recalculan su estrategia para Argentina: qué acciones recomiendan

Los grandes bancos de Wall Street volvieron a poner en el radar a las empresas argentinas y dejaron un mapa bastante claro sobre dónde ven valor, qué sectores prefieren y en qué papeles el mercado ya habría descontado buena parte de las buenas noticias.
El relevamiento de recomendaciones de JP Morgan, Morgan Stanley, Bank of America, Goldman Sachs, Barclays y BCP Securities muestra que el interés externo por los activos argentinos sigue concentrado en tres grandes ejes: energía, bancos y consumo tecnológico regional. Nombres como YPF (YPFD), Vista (VIST), MercadoLibre (MELI), BBVA Argentina (BBAR) y Loma Negra (LOMA) aparecen con las mejores perspectivas.
Lo contundente se observa en YPF, donde tanto JP Morgan como Bank of America mantienen una mirada constructiva. También hay apuestas selectivas en Vista Energy, MercadoLibre, BBVA Argentina y Loma Negra, mientras que otros papeles como Pampa Energía, Grupo Supervielle, Galicia y TGS reciben una mirada más prudente.
YPF y Vista, las preferidas del sector
Dentro del universo argentino, YPF aparece como uno de los papeles más elegidos por los bancos internacionales. JP Morgan elevó su recomendación a «Sobreponderar» para las acciones de la petrolera y fijó un precio objetivo de u$s65 por ADR, con una tesis apoyada en el crecimiento de la producción no convencional en Vaca Muerta, la ejecución del plan estratégico «4×4» y la desinversión en activos maduros.
La entidad ratificó esa recomendación después de conocerse los resultados del primer trimestre de 2026, período en el que YPF reportó un beneficio operativo ajustado de u$s1.594 millones, cifra que superó en un 5,1% las estimaciones del banco. La mejora en el flujo de caja libre, que alcanzó los u$s899 millones, y la reducción de la deuda neta hasta los u$s8.400 millones reforzaron la visión positiva.
En la misma línea, Bank of America mantuvo su recomendación de «Compra» para YPF, con un precio objetivo de u$s64 por ADR. El banco destacó la generación de caja, la baja de la deuda neta en u$s1.000 millones y la expectativa de una aceleración en la producción de shale oil durante la segunda mitad del año.
La hipótesis de Wall Street es que YPF combina varios catalizadores en forma simultánea: mejora operativa, crecimiento en Vaca Muerta, venta de activos no estratégicos, reducción del apalancamiento y potencial exportador, especialmente si avanzan los proyectos de infraestructura y GNL.
También aparece una recomendación favorable para Vista Energy. En este caso, Bank of America reiteró su postura de «Comprar» y estableció un precio objetivo de u$s100 por ADR. La entidad valoró la compra de activos de Equinor en Vaca Muerta —una operación con una tasa interna de retorno estimada del 28%—, además de la expansión de producción prevista hacia 2030 y la posible inclusión de proyectos dentro del régimen de incentivos para grandes inversiones.
Para Bank of America, Vista sigue siendo una de las maneras más puras de capturar el crecimiento de Vaca Muerta, respaldada por una administración bien considerada por el mercado y una hoja de ruta de expansión de largo plazo.
MercadoLibre divide opiniones
El caso de MercadoLibre muestra una lectura más matizada. Si bien el negocio sigue creciendo a gran velocidad, los bancos no coinciden del todo sobre cuánto de ese crecimiento ya se justifica pagar en el mercado actual.
Goldman Sachs reafirmó su recomendación de «Comprar» para MELI y fijó un precio objetivo de u$s2.440 por ADR. Aun con una compresión del margen EBIT al 6,9% en el primer trimestre de 2026, el banco destacó la aceleración del GMV en Brasil, que creció un 38%, y defendió las inversiones en logística y programas de fidelidad como una estrategia clave para fortalecer ventajas competitivas de largo plazo.
Morgan Stanley también se mantiene positivo: reiteró su recomendación de «Sobreponderar» y estableció un precio objetivo de u$s2.600 por ADR, uno de los más altos entre las entidades relevadas. El banco valoró el crecimiento del volumen bruto de mercancías, el avance de los ingresos y la capacidad de la compañía para seguir capturando oportunidades en comercio electrónico y servicios financieros en América Latina.
Bank of America, por su parte, mantuvo la recomendación de «Compra», aunque ajustó su precio objetivo a u$s2.400 por ADR. La entidad reconoció que los beneficios operativos quedaron por debajo de lo esperado debido a la estrategia de inversión intensiva, pero sostuvo que la expansión en logística, fidelización y crédito fortalece el liderazgo regional de la empresa.
La mirada más cautelosa llega desde JP Morgan, que mantiene una calificación «Neutral». Advirtió que el beneficio operativo de u$s611 millones quedó un 9% por debajo del consenso —con ingresos que crecieron 49% interanual—, debido a una rentabilidad más presionada por la decisión de priorizar inversiones estratégicas. También remarcó una desaceleración del volumen de ventas en México y una baja en el margen financiero neto.
El punto central es que MercadoLibre sigue siendo uno de los activos argentinos más relevantes para Wall Street, aunque el debate ahora se centra en el equilibrio entre expansión, rentabilidad y valuación.
Bancos argentinos
El sector financiero local también aparece en el radar, aunque con recomendaciones más selectivas. Morgan Stanley reafirmó su recomendación de «Sobreponderar» para BBVA Argentina, con un precio objetivo de u$s25 por ADR. La entidad destacó la eficiencia operativa, el crecimiento selectivo, la generación de comisiones y el posicionamiento del banco para capturar un ciclo económico más normalizado.
La visión sobre Grupo Supervielle, en cambio, es más prudente. JP Morgan mantiene una recomendación «Neutral» después de que la entidad reportara una pérdida neta de $17.000 millones en el primer trimestre de 2026, afectada por un programa extraordinario de reestructuración de personal. Aunque el banco destacó la mejora en provisiones y la generación de ingresos financieros, también advirtió que la mora todavía no habría alcanzado su techo y que la gerencia redujo sus objetivos de rentabilidad y crecimiento de préstamos para el año.
En el caso de Grupo Financiero Galicia, Goldman Sachs también adoptó una postura cautelosa: asignó una calificación «Neutral» y proyectó un retorno sobre el capital del 4,4%, por debajo de otros competidores locales, debido a un costo de riesgo elevado y a una recuperación del crédito que todavía luce lenta.
Pampa, TGS y Loma Negra
En el sector energético, Pampa Energía recibe una evaluación operativa positiva, pero con recomendaciones más moderadas. Morgan Stanley mantuvo una calificación de «Equal-weight» —que puede traducirse como una postura equilibrada o de mantener—, con un precio objetivo de u$s110 por ADR. El banco destacó los resultados del primer trimestre, la expansión en Rincón de Aranda y los mejores márgenes en generación, aunque advirtió que el potencial de suba de corto plazo está limitado por las coberturas de precios vigentes.
JP Morgan también mantiene una posición «Neutral» sobre Pampa. Si bien reconoció un beneficio operativo de u$s248 millones y el aporte de generación eléctrica, petróleo, TGS y Transener, puso el foco en el flujo de caja libre negativo de u$s551 millones, el aumento de la deuda neta a u$s1.200 millones y un ratio de apalancamiento de 1,1 veces.
Para Transportadora de Gas del Sur (TGSU2), la mirada es más dura. Morgan Stanley mantuvo una recomendación de «Infraponderar» —que equivale a una postura vendedora—, con un precio objetivo de u$s31,50 por ADR. El argumento es que, pese a los sólidos resultados del trimestre, las buenas noticias ya estarían incorporadas en el precio actual. El banco prefiere otros activos energéticos con mayor exposición directa al petróleo y considera que una mejora adicional en la valuación dependerá de una mayor visibilidad sobre los planes de inversión en GNL y Vaca Muerta.
Fuera del universo energético, Loma Negra aparece como una de las apuestas positivas; Morgan Stanley mantuvo su recomendación de «Sobreponderar» y fijó un precio objetivo de u$s15 por ADR. El banco destacó que los resultados del primer trimestre superaron las expectativas del consenso, mostrando un mejor desempeño en despachos de cemento, recuperación en concreto y transporte ferroviario, junto a un EBITDA por tonelada de u$s38.
El veredicto de Wall Street para las acciones argentinas
Por todo esto, el mapa que dejaron los bancos internacionales muestra a una Argentina nuevamente observada por Wall Street, aunque con una selección mucho más fina que en otros momentos del mercado. La preferencia se concentra en compañías con crecimiento real de producción, mejora de caja, reducción de deuda, exposición a Vaca Muerta o liderazgo regional probado.
En ese grupo aparecen YPF, Vista Energy, MercadoLibre, BBVA Argentina y Loma Negra como los nombres con recomendaciones más favorables. En cambio, Pampa Energía, Galicia, Supervielle y TGS quedan bajo una mirada más prudente, ya sea por valuación, liquidez, calidad de activos, flujo de caja o menor potencial de corto plazo.
Los bancos de Wall Street parecen dispuestos a pagar por historias de crecimiento comprobable, balances más ordenados y negocios con catalizadores concretos, mientras mantienen cautela sobre aquellos papeles donde el mercado ya descontó demasiado optimismo o donde la recuperación todavía depende de variables macroeconómicas frágiles.
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ECONOMIA
Cuál hubiera sido la inflación de abril si se medía con el índice actualizado que el Gobierno postergó

La inflación de abril se ubicó en 2,6%, lo que implicó una desaceleración frente al 3,4% registrado en marzo. Sin embargo, el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuya implementación quedó postergada y derivó en la salida de Marco Lavagna del Indec, habría mostrado una variación algo más elevada, aunque también en descenso respecto del mes anterior. En ambos casos, resulta la primera baja luego de 10 meses consecutivos al alza.
Según estimaciones de Equilibra, la inflación del mes pasado, con los ponderadores de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, fue del 3%, por debajo del 3,6% calculado en marzo. De esta manera, acumuló una suba del 13% en el primer cuatrimestre, en lugar del 12,3% informado oficialmente.
Sobre los motivos de esa brecha, la consultora señaló: “La principal explicación es que la nafta pesa casi 3 puntos porcentuales más en el IPC actualizado y en abril trepó 11,2% mensual”, explicó Equilibra. Esto ocurrió pese al congelamiento de precios en los surtidores por parte de YPF, que concentra casi el 60% del mercado.

Tomando el relevamiento del Indec, el IPC estuvo impulsado por aumentos de 2,5% en bienes y de 2,6% en servicios. La dinámica inflacionaria respondió principalmente a las subas en componentes regulados, que avanzaron 4,7% en el mes, mientras que los estacionales se mantuvieron sin variaciones.
Entre los rubros con mayores incrementos se destacaron Transporte (+4,4% mensual), Educación (+4,2%) y Comunicación (+4,1%). En contraste, Cultura y Recreación presentó un repunte más leve, de 1%, al tiempo que Alimentos y bebidas no alcohólicas desaceleró al 1,5%. En esta última división incidió la menor presión ejercida por la carne.
En este marco, el presidente Javier Milei sostuvo este jueves: “El único dato que nos trae alivio es que sea cero. Hasta que eso no pase, la lucha contra la inflación no está terminada”. Y agregó en diálogo con Neura: “Cuando uno mira otras experiencias, la baja demandó entre 7 y 12 años”.
Según el jefe de Estado, la aceleración inflacionaria que comenzó en el segundo semestre de 2025 fue resultado de un “ataque especulativo sobre la moneda por intenciones de la política de romper el programa económico”.
Para mayo, Equilibra prevé un nuevo retroceso del IPC, pero aún se ubicaría por encima del 2%. Se debe a menores variaciones en naftas y el Hot Sale, que motorizó rebajas significativas en ropa y otros rubros.
El relevamiento de precios de C&T también marca una moderación, con un nivel general proyectado en 2,2%. El fin del pico estacional de educación e indumentaria juega un rol importante, además de la relativa estabilidad en alimentos y bebidas. El Hot Sale y el ajuste acotado de los combustibles colabora en el igual sentido.

En la consultora Aldazabal subrayaron que mayo suele ser un mes de baja estacionalidad y remarcaron la decisión de YPF de aplicar un aumento de solo 1% en los combustibles, una vez finalizado el buffer de 45 días.
En términos generales, distintos analistas plantean que el proceso de desinflación será más lento de lo esperado, debido fundamentalmente a factores inerciales y mecanismos indexatorios en servicios como seguros, prepagas, colegios, internet y cable; que tienden a actualizar sus tarifas en función del avance de precios previo.
En ese sentido, la consultora LCG afirmó: “Más allá de la desaceleración de abril, las principales ‘anclas’ (actividad con crecimiento débil, mayor apertura comercial y un tipo de cambio a la baja) están mostrando ser insuficientes para desactivar completamente la inercia inflacionaria”.
“Como todos los procesos desinflacionarios son lentos, hay que insistir con la prudencia fiscal y monetaria, e intentar apelar a otras herramientas complementarias para coordinar mejor las expectativas y las remarcaciones. Seguimos proyectando una inflación en el rango 31-33% para diciembre”, añadió.
Juan Luis Bour, economista de FIEL, dijo a Infobae en Vivo que “se ve bastante lejano que la inflación empiece con 0 en la segunda mitad del año”, como había asegurado el Ejecutivo.
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