Connect with us

ECONOMIA

¿Dónde está el empleo?: del escepticismo de un profeta de la industria a la apuesta oficial a los servicios y la apertura de la economía

Published

on


El empleo en servicios es el mayoritario y lo será cada vez más

“En los últimos años, me he vuelto escéptico sobre la viabilidad del modelo de crecimiento impulsado por la industrialización. He defendido un modelo diferente de crecimiento económico, basado en el desarrollo de capacidades productivas en servicios que absorben mano de obra y que, en su mayoría, no son transables. He advertido a los responsables políticos de África y otras regiones en desarrollo que intentar emular el modelo de Asia Oriental produciría, en el mejor de los casos, enclaves manufactureros, con una pequeña fracción de empresas productivas integradas en las cadenas de valor globales, mientras que la mayor parte de la fuerza laboral permanece estancada en actividades de baja productividad”.

Tal un pasaje de la confesión (¿conversión?) de Dani Rodrik, profesor de la Universidad de Harvard, durante décadas profeta de la “política industrial” y la intervención estatal para promover las manufacturas, por su capacidad de generar empleo, integrar sectores bajos y medios e impulsar el desarrollo económico. Sin embargo, en un texto publicado en el portal Project Syndicate, Rodrik se confesó ahora “escéptico de la manufactura”.

Advertisement

“Comencé a considerar estrategias de crecimiento alternativas no porque pensara la industrialización generalizada menos deseable, sino porque me convencí de que era menos factible”, escribió, y precisó que de los 2.000 millones de trabajadores que hay hoy en el mundo en desarrollo, unos 1.500 millones se desempeñan en ocupaciones que no requieren educación universitaria ni están expuestas a la economía internacional a través del comercio o la deslocalización.

Se trata, enumera, de agricultores de subsistencia, vendedores ambulantes, comerciantes minoristas, arregladores, trabajadores ocasionales y otras actividades “no transables” internacionalmente. Según el académico, de fuerte impronta empírica, el número de esos trabajadores no hará más que aumentar en los próximos años.

Dani Rodrik, profesor de economía política internacional en la Universidad de Harvard. EFE/Marcos Delgado/Archivo
Dani Rodrik, profesor de economía política internacional en la Universidad de Harvard. EFE/Marcos Delgado/Archivo

Por eso, dijo, ahora la cuestión crucial es cómo mejorar sus oportunidades. Y está “dolorosamente claro”, explicó, que “ni la industrialización ni la educación pueden ser la solución, por deseables que sean. Encontrar modos de aumentar la productividad de los trabajadores en los sectores de servicios que absorben mano de obra será fundamental; de lo contrario, las mejoras en el nivel de vida no podrán mantenerse”.

Aunque el diagnóstico luce pesimista, Rodrik destaca que en el mundo “se está produciendo una especie de revolución en productividad de los servicios, en especial en las economías avanzadas, gracias a innovaciones organizativas, el uso de plataformas digitales y otras nuevas tecnologías”. Para el mundo en desarrollo, acotó, los últimos 30 años fueron un período de rápido crecimiento y convergencia con las economías avanzadas, pero no por las manufacturas, sino gracias al sector servicios, donde siguen residiendo las mayores posibilidades de creación masiva de empleos. Ya no en la industria.

Advertisement

De ahí su llamado de atención a “la posibilidad de un círculo virtuoso de crecimiento económico basado en los servicios de clase media”. Sucede, explica, que la expansión de la clase media desplaza la demanda de consumo hacia servicios más productivos y de más calidad, lo que a su vez permite el aumento de los ingresos de los trabajadores que sustenta a la clase media. Pero ese proceso, alerta, “no es automático: requiere un papel fundamental del gobierno para facilitar las mejoras de productividad necesarias”.

Rodrik cita estudios y casos de éxito, como planes que incentivan a las empresas de plataformas a emplear mano de obra y recursos locales, asisten a microempresas con capacitación y certificación y brindan herramientas tecnológicas y Inteligencia Artificial (IA) “personalizadas y adaptadas a las circunstancias de los países en desarrollo”.

Cuatro imágenes: una mina a cielo abierto, dos bombas de petróleo, un hombre trabajando en una fábrica y un grupo de trabajadores de la construcción
Incluso en sectores como minería, extracción de petróleo, manufactura industrial y construcción las habilidades necesarias han ido cambiando y hay escaseces regionales

Que Rodrik se confiese “escéptico” sobre la manufactura fue para muchos algo impactante. “Es como que el Papa de la Iglesia Católica anuncie que se convirtió al budismo”, dijeron en uno de los debates sobre la “conversión”.

El planteo del profesor de Harvard, quien participó en un seminario anual de Techint, el grupo industrial más importante de la Argentina, ¿es válido para el país, que atraviesa un abrupto “cambio de régimen” por el que entraron en crisis numerosas empresas de manufactura, construcción y comercio, sectores proveedores del grueso del empleo formal, y en el que la mayor parte del empleo de servicios es de baja productividad e ingresos?

Advertisement

Daniel Schteingart, director de Desarrollo Productivo de Fundar, un centro de estudios y propuestas, puntualizó a Infobae que la objeción de Rodrik, “un exégeta de la industrialización”, es al rol de la industria como creadora masiva de empleo, víctima de su propio éxito, porque su automatización y progreso tecnológico hicieron que cada vez emplee menos. Pero, aclara, Rodrik no dice que la industria haya dejado de importar como fuente de riqueza, progreso tecnológico, seguridad nacional. Solo que ya no crea masivamente empleo. “Hoy eso lo hacen los servicios y es necesaria una estrategia productiva que les dé la importancia que tienen”.

Schteingart puntualiza además que la descripción de Rodrik apunta más bien a países en desarrollo de Asia y África, para los cuales ya no es viable emular los caminos que siguieron Corea del Sur y China, que se industrializaron con una masiva emigración del campo a la ciudad (provisión de mano de obra barata), progresaron tecnológicamente y luego incorporaron servicios. Ese modelo, dijo, ya no sirve ni siquiera en Asia.

infografia

“Se terminó el fetichismo de industria igual a empleo”, dijo el investigador de Fundar. “Hoy en Argentina la industria, que antes explicaba el 30% del empleo, explica 12%, pero sin ella se limitaría mucho el progreso tecnológico, habría problemas de balanza comercial y de soberanía. Por eso, subrayó, “los países hacen política industrial: incluso EEUU, antes de Donald Trump, pero la industria ya no es la panacea para el problema del empleo”.

Advertisement

En 2011, hace apenas 15 años, cuando Rodrik publicó el paper “El imperativo manufacturero”, algunos críticos ya le habían recordado que la era en que las plantas manufactureras habían explicado el grueso de la creación del empleo, impulsado el crecimiento del PBI, integrado sociedades y contribuido a la mejora del nivel de vida de las clases bajas y medias, como sucedió en EEUU, Japón, Europa y un puñado de países ahora desarrollados en las primeras post-segunda guerra mundial, brevemente en algunos de América Latina y, a fines del siglo XX, en Corea del Sur y China, fue un particular y tal vez único momento de la historia, imposible de recrear y que obliga a buscar nuevos caminos.

Eduardo Jacobs, economista y analista político, dijo estar “totalmente de acuerdo con el nuevo Rodrik. En la Argentina, observó críticamente, “nuestros supuestos especialistas no visitan a una industria moderna hace años, sino ya hubieran registrado que no hay gente, la luz está apagada y solo hay robots trabajando las 24 horas.

“Pasamos de ‘industrias’ a ‘cadenas de valor’, Australia es un caso notable, su industria es apenas el 5% del PBI. La desindustrialización argentina no es por una apertura que no existe, porque el arancel medio bajó apenas dos puntos (por la pertenencia al Mercosur), sino porque sin comercio exterior no nos integramos al mundo en cadenas de valor. Argentina sigue con una discusión anclada en los 60s y 70s; hoy la lógica es buscar la mayor productividad y para eso hay que estar integrados al mundo. “Fíjese lo que logró la industria de servicios basados en el conocimiento (SBC): ya es el tercer exportador del país, con USD 9.000 millones, pese a que somos una economía cerrada. Con la desregulación, va a tener un impacto fenomenal”,. apuntó Jacobs.

Advertisement

Como ejemplo (o contraejemplo) de a lo que apunta, el economista señaló que en la Argentina hay 4.000 empresas textiles (un sector en crisis) y 23.000 apicultores, cada uno con un puñado de empleados, que registran, exportan y auditan su producción y son hipercompetitivos a nivel mundial, al punto de que Argentina es el segundo exportador mundial de miel y copó 7.500 de las primeras 8.000 toneladas de miel que la Unión Europea abrió a la importación desde el Mercosur, pasando como alambre caído a sus pares brasileños, uruguayos y paraguayos.

“Les llevó 20 años para que la UE acepte los tambores de miel argentina y no los mezclen con la miel china, de pésima calidad. Ahora se abren esas oportunidades en miel, y también en carne. Está cambiando todo, eso es lo que interesa y va a ocurrir”, dijo Jacobs.

En el caso de la industria, Jacobs señaló el interés, a partir de la importación de 50.000 vehículos eléctricos, de empresas chinas de instalar agencias de servicios aprovechando plantas existentes y mano de obra local. Posiblemente el camino sea terminar especializándose en camionetas, o en algunas autopartes, hay que buscar escala. En maquinaria agrícola, por ejemplo, somos buenos en sembradoras, e Iveco va a empezar a hacer grandes camiones para minería acá, porque vamos a tener un desarrollo minero importante», subrayó.

Advertisement

¿Y el empleo en servicios? Según Jacobs, en la Argentina el problema de falta de mano de obra calificada empezó hace 20 años y para mejorar en ese frente es clave “que las provincias se pongan las pilas e inviertan en capacitación de sectores que quedaron muy descalificados”. De todos modos, dice, la Argentina es un país con poca población, no tiene los problemas de asiáticos, hindúes e incluso mexicanos, pero sí en cuanto al tamaño y calidad de gasto del Estado. “Necesitamos productividad, donde se la encuentre. Durante décadas, los empresarios retiraron de sus negocios más de lo que deberían, en vez de usar recursos para ampliarse, escalar. Lo hacían por el contexto en que operaban. Hace diez años que la economía no crecía dos años seguidos, como será en 2025 y 2026. En 2027 será la primera vez en 25 años que creceremos tres años seguidos, y ahora hay posibilidades de invertir”.

El optimismo de Jacobs y el análisis de Rodrik hacen juego con el discurso del secretario de Política Económica, José Luis Daza, quien el jueves en la Bolsa de Comercio de Córdoba enfatizó la importancia de la apertura de la economía y la ligó a la creación de empleo en el sector servicios.

“Lo que pasa en los países que se abren es que los empleos que se pierden son minúsculos en relación a todos los que se crean”, dijo el funcionario y resaltó la expansión de la minería del cobre en Chile. “Por cada 1.000 empleos que se generan en la minería, hay entre 3.000 y 5.000 empleos que no se ven. Son los cocineros que tienen que alimentar a los mineros, los que transportan la comida, los que traen los neumáticos, los que traen los camiones, los que mantienen los camiones, los que hacen las carreteras, los financistas, los que manejan los programas de software y los maestros que van allí para educar a los chicos”, enumeró. En Chile, dijo, el grueso de creación del empleo formal (que en total se duplicó de 4 a 8 millones) no ocurrió en las regiones mineras, sino en el resto del país, a partir del aumento del PBI por habitante y la demanda de servicios resultante.

Advertisement
Jose Luis Daza hablo en la Bolsa de Comercio de Cordoba

El ejemplo minero de Daza es válido, pero a la vez debe tomarse con pinzas. Un informe de la consultora Adecco Argentina recuerda, por caso, que el principal desafío que afronta hoy la minería en el país es “escasez de talento” específico en las áreas donde tiene sus proyectos. “El sector proyecta inversiones por más de USD 33.000 millones y la creación de miles de nuevos puestos de trabajo en los próximos años, pero el empleo formal en minería cayó un 5,3% interanual en 2025, evidenciando una brecha entre crecimiento y disponibilidad de talento”, señaló la consultora. “El crecimiento es sostenido, pero las empresas avanzan con cautela, priorizando la contratación local”, señala Erica Ibarra, Key Account Manager de Adecco Argentina.

Los perfiles más demandados incluyen ingenieros, geólogos, técnicos especializados y roles vinculados a la digitalización, que no abundan en la oferta local. En consecuencia, precisa Adecco, “la rotación alcanza el 7% promedio, lo que intensifica la competencia por perfiles escasos”, lo que a su vez plantea los desafíos de formación y localización de talento.

En referencia a la “confesión” de Rodrik y la cuestión del empleo, Jorge Vasconcelos, economista jefe del Ieral de la Fundación Mediterránea, dijo a Infobae que el tema de los enclaves exportadores que generan muy poco efecto multiplicador es visible en México desde hace mucho tiempo y que el de la potencialidad de la industria como factor de desarrollo dio un giro notable desde la irrupción de China a principios de siglo. Sin embargo, alertó, “generalizar las conclusiones del artículo puede llevar también a equívocos: seguramente hay nichos industriales suficientemente competitivos como para expandirse, siempre que no estén directamente en la línea de fuego de la competencia asiática. Argentina tiene muchas posibilidades de expansión industrial aguas arriba y aguas abajo de los clusters centrados en minería, agro, ganadería e hidrocarburos. Primero, porque recién está empezando a aprovechar su potencial en esos sectores”.

Advertisement

En cuanto al empleo en servicios, Vasconcelos señaló que la ley de modernización laboral “puede ayudar a avanzar en la dirección que sugiere Rodrik. Fijate que las exportaciones de servicios (básicamente, Turismo e Industria del conocimiento) en Australia equivale a 4,1% del PIB, mientras en la Argentina estamos en torno a 2,3% del PBI”.

En la nota sobre su “escepticismo manufacturero” Rodrik sugiere “promover iniciativas que incentivan a las empresas de plataformas a emplear mano de obra y recursos locales, brindan asistencia a las microempresas con capacitación y certificación, y ofrecen herramientas tecnológicas y de inteligencia artificial personalizadas y adaptadas a las circunstancias de los países en desarrollo”.

Milei Sturzenegger Ministerio de Desregulación
Milei y Federico Sturzenegger. El presidente dice que es «el topo que quiere destruir el Estado desde adentro»

¿Puede hacerlo la Argentina? ¿Tiene Estado para eso?

Schteingart dijo que en ese frente hay mucho por estudiar y trabajar. Rodrik, subrayó, sigue defendiendo que los gobiernos tengan políticas públicas para resolver fallas de mercado, que las empresas por sí solas no resuelven. “Eso no cambió: si no construís capacidades estatales, podés agravar los problemas en vez de resolverlos. Por eso es central mejorar las capacidades estatales, algo que por el contrario, consideró ajeno al interés del actual gobierno.

Advertisement

El investigador de Fundar señaló a Infobae una reciente nota de Martín Rossi, profesor de la Universidad de San Andrés y hasta septiembre de 2025 secretario de Desregulación en el Ministerio que encabeza Federico Sturzenegger, funcionario clave del gobierno de Milei. Rossi apunta allí al efecto deletéreo de los salarios del Estado sobre la calidad de las prestaciones estatales. “Lo viví personalmente (…) vi cómo funcionarios valiosos y honestos terminaban yéndose simplemente porque el salario no les alcanzaba. Y ese es el problema. Si quienes no tienen restricciones económicas o quienes están dispuestos a aceptar compensaciones informales son los únicos que pueden quedarse, el Estado se deteriora”, escribió el ex funcionario desregulador.

Schteingart recordó incluso que gobiernos pro-mercado como los de Carlos Menem y Mauricio Macri buscaron crear o mejorar “capacidades estatales”. En el menemismo, por caso, con la creación e informatización de la AFIP (iniciativa de Carlos Silvani) y en el macrismo a través del Ministerio de Modernización del Estado (al mando de Andrés Ibarra) que digitalizó trámites e introdujo criterios de evaluación por resultados. “Había una voluntad tecnocrática modernizadora”, muy diferente de la gestión de un presidente como Milei, que se ha definido su tarea como como la de “un topo que quiere destruir el Estado desde adentro”.



Fonacot,trámite,oficina,servicio al cliente,documentos,asesoría,empleo,crédito,México,trabajador

Advertisement

ECONOMIA

Calculan que el Gasoducto Perito Moreno permitió ahorrar casi USD 10.000 millones en importación de energía

Published

on


Tuberías de gas durante la construcción del gasoducto troncal, en 2023 (REUTERS/Martin Cossarini)

A casi tres años de su inauguración, el Gasoducto Perito Moreno que transporta el gas que se extrae en Vaca Muerta hasta la provincia de Buenos Aires, permitió ahorrar USD 9.122 millones en importaciones de energía. El dato resulta de un informe de la Fundación Encuentro, que calculó un retorno de 3,97 veces sobre una inversión de USD 2.300 millones sin IVA.

Hoy, la segunda parte del proyecto que permitirá ampliar aún más la capacidad de transporte del ducto, y, una vez finalizada, garantizar el abastecimiento de gas en el interior del país sobre todo durante los meses de invierno, ya está dentro del marco del RIGI .

Advertisement

Entre 2023 y 2026, el estudio de la fundación ligada a Sergio Massa estimó una sustitución de 6.700 millones de metros cúbicos de gas natural licuado importado por barco, con un ahorro de USD 3.474 millones. También contabilizó menores compras de gasoil para Cammesa por 3.500.000 metros cúbicos, equivalentes a USD 2.593 millones.

El informe de Fundación Encuentro agregó que se evitaron importaciones de 3.300 millones de metros cúbicos de gas de Bolivia por USD 1.344 millones, de dos millones de toneladas de fueloil por USD 870 millones y de 6.000 gigawatts-hora (GWh) de electricidad desde Brasil y Uruguay por USD 841 millones.

infografia

La obra, inaugurada por el entonces presidente Alberto Fernández, conecta Tratayén, en Neuquén, con Salliqueló, en la provincia de Buenos Aires. El plan original prevé que el trazado llegue hasta San Jerónimo Sud, en Santa Fe.

De acuerdo con el estudio, el gasoducto inyectó 17.000 millones de metros cúbicos a la red desde su puesta en marcha, el 9 de julio de 2023. Esa contribución permitió reemplazar compras externas de GNL, combustibles líquidos, gas boliviano y energía eléctrica en un sistema que todavía necesita importar durante los meses de mayor consumo invernal.

Advertisement

El trabajo sostuvo que la obra “no resolvió por sí sola toda la dependencia: en invierno todavía la Argentina importa GNL, porque resta ejecutar la segunda etapa de la obra, que estaba proyectada, pero que frenó el actual gobierno nacional”. La publicación vinculó ese límite a la falta de capacidad adicional de transporte.

El mismo documento indicó que la construcción se completó en 302 días y que el 81% de la obra fue realizada por la industria argentina. También computó 48.800 puestos de trabajo movilizados durante la ejecución y 12.750 empleos sostenidos en Vaca Muerta hacia 2026, de los cuales 2.770 fueron directos y 9.980 indirectos.

El estudio afirmó, a su vez, que el gasoducto destrabó “el verdadero activo” del sistema energético argentino al mejorar la salida de producción desde Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo.

Advertisement

A fines de abril, el Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó el proyecto de ampliación del gasoducto, gestionado por Transportadora de Gas del Sur (TGS). El anuncio lo confirmó en ese entonces el ministro de Economía Luis Caputo, quien informó una inversión superior a USD 500 millones, a la que se sumarán otros USD 200 millones en desarrollos complementarios.

El objetivo de esa obra es habilitar 12 millones de metros cúbicos diarios adicionales de gas en el anillo de Buenos Aires antes del invierno de 2027. Según explicó Caputo, ese refuerzo permitirá abastecer con mayor volumen a usuarios residenciales, industrias y plantas de generación eléctrica a un costo menor que el del GNL importado.

La ampliación incluye la instalación de 30 kilómetros de caños de 30 pulgadas de diámetro y la expansión de tres plantas compresoras. Esas tareas incrementarán la capacidad de transporte para evacuar más gas de Vaca Muerta hacia Buenos Aires y el área metropolitana, donde se concentra una parte central de la demanda nacional.

Advertisement

La importancia del proyecto radica en que la Argentina, pese a ser productora y exportadora de hidrocarburos, todavía necesita importar GNL en invierno. En el caso del gas, la capacidad de transporte es determinante porque el fluido, una vez extraído e inyectado en los gasoductos, debe consumirse.

Gasoducto Perito Moreno

El esquema elegido para esta ampliación difiere del utilizado durante los últimos años en el sector energético. Las empresas privadas asumirán el riesgo y la gestión de la obra sin que el Estado nacional actúe como comprador principal ni como financista, y la nueva capacidad será ofrecida directamente a otros privados.

El gasoducto se llamó originalmente Presidente Néstor Kirchner y fue rebautizado como Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno, hoy referido como gasoducto Perito Moreno. El cambio de nombre se produjo en noviembre de 2024 y fue confirmado por el entonces vocero presidencial Manuel Adorni.

Y, aunque la obra se concretó durante el gobierno de Alberto Fernández, la historia del gasoducto comenzó en julio de 2019, cuando el entonces presidente Mauricio Macri lanzó una licitación pública para iniciar la construcción, aunque nunca abrió las ofertas. Ese llamado fue derogado el 29 de diciembre de 2020 por el entonces secretario de Energía Darío Martínez. La reactivación llegó casi dos años después

Advertisement



Corporate Events,South America / Central America

Continue Reading

ECONOMIA

Caputo cedió a la presión de los bancos, apagó aspiradora de pesos y liberó $3 billones al mercado

Published

on



Finalmente, Luis Caputo cedió a la presión de los bancos: en la licitación del Tesoro de este viernes no sólo no absorbió liquidez del mercado, sino que hasta convalidó una expansión, como respuesta a las subas de tasas de interés que fueron la tónica de las últimas jornadas financieras.

De esta manera, el ministro de Economía quiebra una racha de meses en las que, sistemáticamente, venía profundizando el sesgo monetario contractivo de la economía, siempre colocando más deuda de la que el Tesoro necesitaba, con el objetivo de que no quedaran pesos «excedentes» que pudieran ir a presionar a la inflación o al tipo de cambio.

Advertisement

Hablando en plata, sobre un vencimiento de deuda por $16,27 millones, el Tesoro solamente «rolleó» un 81%. Esto implica que pagó, sin renovar, bonos por unos $3 billones, que ampliarán la base monetaria transaccional.

Esto ocurre después de las protestas de los bancos por la iliquidez del sistema, algo que se había evidenciado en las pronunciadas subas de las tasas para la operatoria «repo», una de las principales herramientas utilizadas por los bancos para el manejo diario de su caja.

Advertisement

Ese no era el único problema generado por la «aspiradora» de pesos que el Tesoro venía pasando en los últimos meses. Además, había una queja respecto de su efecto sobre el crédito.

La crítica apuntaba a que, en situación de baja liquidez bancaria, la variable de ajuste es un ensanchamiento del spread de tasas de interés.

Es decir, se hace más grande la diferencia entre las tasas pasivas -las que los bancos pagan a los depositantes de plazos fijos- y las tasas activas -las que cobran a sus clientes cuando otorgan un préstamo-.

Advertisement

Hablando en cifras, la tasa pasiva está en torno de 20%, lo que implica un retorno negativo respecto de la inflación esperada -que asciende a 24% anual-, mientras que las tasas activas, considerando el costo efectivo total, superan las tres cifras.

Los economistas se quejan de que con esta política monetaria se acota el funcionamiento de uno de los «drivers» de la actividad productiva y comercial, como es el crédito. Y que, al colocar deuda por encima de sus necesidades financieras, el Tesoro está, en los hechos, contribuyendo a mantener las tasas altas, por más que los funcionarios destaquen que hay un proceso de reducción del interés.

Un quiebre de tendencia

El hecho de quebrar la tendencia y volver a expandir la cantidad de dinero no deja de implicar una sorpresa, porque tanto Caputo como el propio Javier Milei venían insistiendo en la necesidad de no correr riesgos por el lado monetario. «No puedo obligar a que los argentinos tengan pesos en el bolsillo si no los quieren«, había sido la comentada frase del ministro, en respuesta a quienes le señalaban su dureza a la hora de retirar liquidez.

Advertisement

Tras esta licitación, una de las posibles interpretaciones es que el gobierno asume que el bajo nivel del IPC que se prevé para junio -en torno del 1,8%- es el reflejo de un aumento en la demanda de pesos por parte de la población.

Otra interpretación posible es que, en el fondo, no está preocupado ante la posibilidad de que estos $3 billones que lubricarán el sistema bancario puedan presionar la cotización del dólar.

Lo cierto es que no se trató de una licitación más. Se llegó después de dos semanas de incertidumbre en el mercado cambiario, donde la cotización del dólar saltó un 3,6%.

Advertisement

Además, se evidenció un retorno a la intervención del Banco Central en el mercado de futuros, con posturas que tenían el evidente objetivo de poner un tope a la divisa. Los analistas interpretaron que la situación estaba directamente vinculada con el vencimiento de un bono «dólar linked», cuyo precio final quedaba fijado por la cotización del dólar del jueves.

En otras palabras, hubo una pulseada entre el BCRA y los bonistas, para tratar de que la cancelación de los bonos -que se paga en pesos- no resultara excesivamente onerosa para el Tesoro.

A propósito de la opción «dólar linked», también hubo una sorpresa en esta licitación, dado que varios analistas habían previsto que tendría una alta demanda por parte de los inversores. Sin embargo, apenas se colocaron $0,69 billón, algo que puede ser interpretado como un signo de confianza respecto de que no hay riesgo de devaluación, o bien que el retorno de estos títulos ajustables por dólar es menos atractivo que las otras opciones en pesos.

Advertisement

Empujando la «duration» después de las elecciones

Otro punto a destacar en esta licitación es el regreso de los bonos de renta fija, como la Lecap con vencimiento a noviembre de este año, que terminó siendo la opción más demandada por los inversores.

Ese bono tuvo una colocación de $4,18 billones, con una tasa de retorno de 28,32 anual, lo que implica una tasa efectiva mensual de 2,1%, todo una señal respecto de lo que el mercado espera sobre la inflación del segundo semestre.

El resto de la licitación, con bonos de renta variable -incluyendo la opción dual CER/Tamar- se adjudicó de manera repartida entre los que vencen durante el actual período de gobierno y los que pagan después del 2028.

Advertisement

Un objetivo explícito del Tesoro, sobre todo desde que Federico Furiase asumió en el cargo, ha sido la «extensión de la duration».

Y esa meta tiene dos motivaciones. La financiera es aliviar el calendario de vencimientos de 2027, un año con «ruido» electoral, en el que, además, habrá un exigente cronograma de pagos para la deuda dolarizada.

La motivación política para extender los vencimientos de los bonos es que se puede interpretar como una señal de confianza del mercado en el sentido de que el presidente Milei obtendrá la reelección el año próximo y no hay riesgos de cambios bruscos en la línea de política económica.

Advertisement

¿El riesgo kuka está más barato?

Finalmente, se colocó el último tramo del bono en dólares, con lo cual Toto Caputo obtuvo el refuerzo de u$s4.000 millones para ayudar a cancelar los vencimientos de deuda que se abultan en julio.

Y también en este caso hubo una situación sorpresiva: este bono, que vence en 2028, venía pagando una tasa en torno de 8.2% en las últimas licitaciones, pero en la licitación de este viernes cayó a 7,5%.

Como el bono que vence en 2027 pagó una tasa promedio de 5,4%, Toto Caputo había argumentado que lo que explicaba esa gran diferencia de tasas en dos bonos idénticos, era el hecho de que el segundo vencía una vez terminado el mandato de Javier Milei. Y por eso acuñó la expresión del «costo financiero kuka», en alusión a que los 300 puntos básicos de diferencia reflejaban el temor del mercado a que un eventual gobierno peronista pudiera incurrir en default de la deuda.

Advertisement

Sin embargo, esta brusca caída en el riesgo del bono pagadero en 2028 insinúa un cambio en esa percepción del mercado. Las encuestas electorales no muestran grandes variaciones, por lo que difícilmente pueda ser explicado por un nuevo contexto político.

Más bien, lo que sí podría haber incidido es la baja en el índice de riesgo país y el otorgamiento de garantías por parte del Banco Mundial y el Banco Interamericano para que el gobierno salga nuevamente a tomar deuda en el mercado internacional.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,luis caputo,licitacion

Continue Reading

ECONOMIA

Jornada financiera: las acciones argentinas rebotaron hasta 8% en Wall Street y subió el riesgo país

Published

on


Las acciones argentinas se recuperaron en el cierre de la semana.

Las acciones argentinas subieron en su mayoría, mientras que los bonos quedaron ligeramente negativos este viernes, con el trasfondo de leves bajas en los indicadores de Wall Street. Además los agentes sopesaron la evolución del dólar en el mercado doméstico y una importante licitación de deuda del Tesoro, cuyo resultado se conoció al cierre de la operatoria.

Los principales indicadores de Nueva York cerraron con bajas en un rango de 0,1 a 0,3 por ciento.

Advertisement

El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires registró un alza de 0,8% en pesos, a 3.120.836 puntos, mientras que los bonos soberanos en dólares promediaron una caída de 0,3%, con un riesgo país de JP Morgan que subió tres unidades para a Argentina, en los 437 puntos básicos.

Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son operados en dólares en Wall Street se impusieron las ganancias, encabezadas por Globant (+8,3%) y Mercado Libre (+2,9%).

“El S&P Merval, motivado por esta corrección generalizada y por la decisión de MSCI de mantener a Argentina en la categoría de Standalone, presentó un comportamiento aún más volátil resultando en una caída semanal en torno al 10% en dólares y un rendimiento acumulado de 1,6% para los últimos treinta días”, señaló IEB.

Advertisement

La última licitación mensual del Tesoro estuvo en la mira de los inversores, ante la millonaria renovación de vencimientos que se busca y el efecto sobre los niveles de liquidez, en momentos en que los mercados se ajustan a condicionantes externos.

La Secretaría de Finanzas anunció que en la licitación del día adjudicó un total de $13,22 billones, habiendo recibido ofertas por un total de 14,93 billones de pesos. Esto significa un rollover de 81,26% sobre los vencimientos del día de la fecha.

La operatoria financiera del Gobierno debía cubrir vencimientos internos por unos $16,3 billones (unos USD 10.035 millones) en base a un variado menú de opciones.

Advertisement

“El mensaje al mercado es doble. Por un lado, el Tesoro muestra flexibilidad y voluntad de atender todas las preferencias de cobertura. Por el otro, reconoce que la demanda exige premio y que no hay espacio para convalidar tasas demasiado bajas”, expresó Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.

Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, afirmó que “la última semana completa de junio concluyó con una marcada reconfiguración de expectativas en los mercados globales. El optimismo inicial derivado de los avances diplomáticos se vio matizado por dos factores críticos: una selectiva toma de ganancias en el sector de hardware para Inteligencia Artificial y la reaparición de fricciones logísticas en el Estrecho de Ormuz. En el plano local, el mercado absorbió el impacto institucional del veredicto anual de la calificadora MSCI”.

“La jornada de los mercados financieros estuvo marcada por una atmósfera de cierta incertidumbre, impulsada por una compleja intersección de tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz, donde persisten incidentes con drones, y una incertidumbre macroeconómica que mantiene a los inversores en alerta”, reseñó Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants.

Advertisement

“El mercado petrolero reaccionó con una marcada caída al desplomarse por debajo de los 70 dólares el barril de WTI (-3%) ante una mayor oferta reanudada por Arabia Saudí y otros productores del Golfo», añadió Torres. En este sentido, el ADR de YPF restó 0,9% (a USD 45,35) y Vista Energy resignó un 0,7 por ciento.

El monto operado en el segmento de contado del mercado mayorista alcanzó los USD 734,4 millones, de los más altos de junio, mientras que el dólar terminó sin cambios, en los 1.477 pesos.

“La rueda se mantuvo equilibrada y pareció encontrar un techo en la zona de $1.480. Cada vez que alcanzaba esos valores aparecía una mayor oferta, permitiendo una leve corrección”, afirmó Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.

Advertisement

“El Mundial pasó a un segundo plano. El nuevo tema de la semana fue el tipo de cambio: el MEP superó los $1.500, el ‘contado con liquidación’ tocó $1.580 y el mayorista llegó a $1.479, máximo nominal desde las elecciones de octubre. Solo en junio, el dólar acumula subas de entre 4% y 6% según el segmento. La estrategia más golpeada fue el carry trade, que evaporó dos meses de ganancias en dólares y acumula en el mes una pérdida de 2,5% en moneda dura, la primera desde septiembre de 2025″, definió un informe de GMA Capital.

El Banco Central fijó un techo para su esquema de bandas cambiarias en los $1.800,75, referencia que dejó al tipo de cambio oficial a una distancia de 323,75 pesos o 21,9% de dicho limite.

El dólar al público permaneció sin cambios, a $1.495 en el Banco Nación, el precio más alto desde el 5 de enero. En junio, el billete minorista sube 65 pesos o un 4,5 por ciento. El Banco Central informó que en las entidades financieras el dólar al público promedió $1.495,57 para la venta y $1.444,18 para la compra.

Advertisement

El dólar blue recortó 15 pesos o 1% en su precio de venta, a $1.515, para ajustar el alza experimentada a lo largo de la semana a 35 pesos o 2,4 por ciento.

El BCRA compró este viernes USD 50 millones en el mercado, el 6,8% de la oferta spot. A lo largo de la semana la entidad absorbió USD 240 millones con su intervención en el segmento de contado, a la vez que las reservas internacionales brutas, en los USD 47.081 millones, crecieron en USD 120 millones en el día.



Business,Corporate Events,North America

Advertisement
Continue Reading

Tendencias