ECONOMIA
El FMI elogió al Gobierno, pero enciende luces amarillas: incertidumbre electoral, fatiga social y percepción de corrupción

(AP Foto/Matilde Campodónico, Archivo)
La semana pasada estuvo plagada de buenas noticias sobre la marcha de la economía. En el frente externo, las exportaciones siguen aumentando y en abril se registró un superávit comercial récord, de USD 2.710 millones. El Central aceleró compras y las reservas están a punto de superar los USD 47.000 millones, un nuevo máximo para este gobierno.
En el frente interno, la actividad económico marcó en marzo una clara recuperación respecto de febrero. Según el último valor, la economía creció al 5,5% interanual y se consolida en máximos en lo que va de la gestión de Javier Milei. Prácticamente todos los sectores mostraron mejoras interanuales, incluso lo más complicados, como construcción, industria y comercio.
Pero no todas son buenas noticias. La demanda interna es a esta altura un karma para el Gobierno y no exhibe signos de repunte. Según un informe de la consultora Claves, el consumo masivo está 11% abajo de los niveles de enero de 2023. Los aumentos de tarifas y la caída de ingresos en términos del salario, en un marco de aún elevada inflación, impactan negativamente a la hora de las compras en el supermercado.
Estos datos no hacen más que dejar a la vista el contraste de un país que marcha a dos velocidades. Por un lado están los sectores ganadores como agro, energía y minería. Pero luego están la industria y el comercio, que recién ahora empiezan a encontrar un piso luego de fuertes caídas en 2024 y 2025. El resultado es que algunas provincias presentan fuerte crecimiento (Neuquén es el caso más claro) y otras siguen en situación crítica: sucede en el Gran Buenos Aires y otros grandes aglomerados urbanos que dependen de sectores hoy en declive.
Según un informe de la consultora Claves, el consumo masivo está 11% abajo de los niveles de enero de 2023
La baja de la inflación pasó a ser clave para que los salarios recuperen terreno. Pero todo apunta a un proceso lento. Las expectativas de un índice de 2% o incluso menos en mayo se van diluyendo a partir de algunos aumentos puntuales en alimentos. Ahora el promedio de consultoras estiman cerca de 2,3%, mejor que en abril pero todavía lejos del nivel deseado por el equipo económico.
El economista y profesor del CEMA, Jorge Ávila, se mostró cauteloso respecto al proceso de desinflación en los próximos meses: “Va a ser difícil que baje mucho más allá del 2% porque el Central está emitiendo muchos pesos para comprar dólares. Y esos pesos los precisa el Tesoro para luego comprarle divisas al BCRA y pagar deuda. Por eso es muy importante que el riesgo país baje de los 400 puntos y Argentina recupere el acceso al mercado internacional. Pero lo veo difícil porque el mercado tiene miedo al regreso del kirchnerismo”.
Justamente a esos riesgos aludió de manera bastante más explícita que de costumbre el FMI en el Staff Report de la segunda revisión del acuerdo vigente con la Argentina, difundido el viernes a la noche.
El Fondo es muy elogioso con el Gobierno, en especial por los continuos esfuerzos por mantener el superávit fiscal. También enfatiza que es fundamental fortalecer al BCRA vía acumulación de reservas. E insiste en la necesidad de regresar a los mercados internacionales para asegurar financiamiento. Esto se transformó en algo relevante para el propio FMI, a partir de los USD 7.000 millones que Argentina debería pagarle al organismo entre capital e intereses en 2027.
Pero junto a los elogios llegaron las advertencias, que ponen en palabras lo que les sucede a los inversores que evalúan oportunidades y riesgos en Argentina.
En un apartado, el Fondo hace foco en los peligros que conlleva el proceso electoral y la volatilidad que podría traer sobre las variables financieras y en particular al dólar. Además, hace referencia al “cansancio social” producto de una bonanza económica que no llega aún a los grandes conglomerados urbanos. En ese sentido, aconseja al Gobierno a mantener o profundizar los programas de asistencia a los sectores más vulnerables. Y pone el acento en el aumento del desempleo, especialmente el joven. “Estas situaciones podrían restarle apoyo popular a las reformas”, advierte.

Sin hacer referencia a ningún episodio en particular el Fondo menciona también el aumento de “percepción de corrupción”, que podría derivar en un menor respaldo al oficialismo y una disminución de la confianza.
El propio presidente Milei introdujo la cuestión electoral esta semana, en su anuncio de rebaja de retenciones al dcir: “el cronograma de reducción va a continuar en 2028, si es que nos reeligen”. Es una de las primeras veces que refiere explícitamente su intención de continuar por cuatro años, pero sobre todo deja en claro que se vienen medidas que tendrán un inevitable tinte electoralista.
Luis “Toto” Caputo también hizo una referencia electoral en un reportaje radial: “Aún si la economía no repunta la gente no lo va a votar a Kicillof, porque no quiere volver al pasado”.
La evolución de las distintas variables económicas muestra que en la mayoría de los sectores se habría tocado un piso. Algunos están volando y los más rezagados empiezan a recuperar, aunque desde niveles muy bajos como sucede con la industria y la construcción.
A diferencia de lo que le ocurrió a Mauricio Macri, la posibilidad de una crisis cambiaria -al menos este año- lucen minúsculas. Al contrario, el BCRA seguirá comprando muchos dólares al menos hasta julio. Después ingresarán divisas de la energía, emisiones de deuda provinciales y de empresas. Todo indica que el 2026 luce con una oferta adecuada de divisas.
Las dudas se concentran en la dinámica del 2027. Carlos Melconian consideró “inexorable” un proceso de dolarización en la previa electoral. Los antecedentes le dan la razón. La compra récord de divisas de 2025 en medio de las elecciones legislativas requirieron de la ayuda del Tesoro americano para evitar un descontrol cambiario.
Todo eso volverá el año que viene. Las PASO serán en agosto y en el primer trimestre empezarán a definirse las candidaturas. La “ventana” de tiempo del Gobierno para que el fuerte superávit comercial llegue a los bolsillos es relativamente corto. En el mejor de los casos, deberá conformarse con haber evitado un nuevo estallido cambiario, ponerle un piso a la actividad y continuar con un proceso suave de desinflación.

¿Alcanza para que Milei consiga su reelección? No solo es demasiado prematuro ensayar una respuesta, sino que será una incógnita imposible de despejar posiblemente hasta octubre del año que viene.
La economía y las mercados entrarán en pocos meses en un estado de alta incertidumbre. Será difícil evitar que el riesgo país, las tasas de interés, el dólar y el nivel de actividad eviten el impacto.
dólar,Argentina,economía,finanzas,mercado,2026,recuperación,devaluación,inversión,valor
ECONOMIA
Radiografía de los “millonistas”: casi la mitad de los asalariados formales gana menos de un millón de pesos al mes

A la manera de los mileuristas de España, aquellos que deben subsistir con 1.000 euros por mes aún con un empleo fijo, la Argentina desarrolló “el fenómeno de los millonistas”. Con ese neologismo se refiere a los argentinos que ganan hasta un millón de pesos por mes un informe del Instituto Gino Germani, de la UBA, que brinda datos precisos sobre ese universo. El 86% de los asalariados informales y el 81% de los cuentapropistas de baja calificación debe sobrevivir con ese ingreso, que se ubica lejos de la línea de pobreza ($1.470.000) y no tan por encima de la de indigencia ($650.000). Incluso, el 46% de los trabajadores formales, aquellos que tienen empleo legal, también son “millonistas”.
El estudio presentó una segmentación del mercado de trabajo en función de los ingresos mensuales, tomando como umbral el millón de pesos. “En el extremo más desfavorable se ubican los asalariados informales y los cuentapropistas de baja calificación: el 86% y el 81% respectivamente perciben ingresos mensuales de hasta un millón de pesos, lo que implica que la enorme mayoría de estos trabajadores no logra superar dicho umbral”, explicó el reporte elaborado por los investigadores Eduardo Chávez Molina, Mariana Sosa y José Rodríguez de la Fuente.
El “fenómeno de los millonistas” es, según la investigación, que aquellos que perciben hasta un millón mensual por su trabajo constituyen el ocupante promedio del mercado laboral argentino: “En términos agregados, el 63% del total de ocupados percibe ingresos mensuales de hasta un millón de pesos, una cifra que expone la crisis salarial generalizada que atraviesa el mercado laboral argentino”.

La categoría no se restringe a la informalidad ni al trabajo precario: la propia estructura salarial formal quedó atravesada por el fenómeno. En el sector de los asalariados formales, el 46% se encuentra por debajo del millón de pesos, mientras que entre los patrones precarios la proporción es idéntica. La excepción más clara la constituyen los patrones formales, donde el 84% supera el umbral del millón de pesos. Les siguen los cuentapropistas de alta calificación, con un 44% que logra cruzar ese piso.
Estas cifras ilustran la profundidad de la segmentación laboral y la extensión del fenómeno. Según el informe, “la enorme mayoría de estos trabajadores no logra superar dicho umbral”. El contexto de deterioro del poder adquisitivo y de crisis salarial se refleja en la distribución de los ingresos reales, no sólo en la informalidad, sino también en sectores tradicionalmente asociados a mejores condiciones laborales.
En cuanto al ranking de ocupaciones informales según la mediana de ingresos, el informe resaltó que, excluyendo las ocupaciones de dirección de pequeños establecimientos, el promedio de ingresos laborales para los no registrados en el cuarto trimestre de 2025 fue de $500.000. Las actividades vinculadas al transporte, la construcción y la reparación de bienes son las que mayores ingresos lograron captar dentro de la informalidad, aunque ese monto continúa lejos de la canasta básica familiar.

La brecha entre ramas de actividad también resulta significativa. El sector de explotación de minas y canteras se destacó como el único que duplicó, y en algunos casos superó, los ingresos promedio del resto de las actividades económicas. Esta diferencia acentuó la segmentación, mostrando la desigualdad estructural dentro del mercado de trabajo argentino.
Frente a la crisis salarial y la insuficiencia de los ingresos laborales, las estrategias económicas de las familias para sostener el consumo adquirieron centralidad. El informe del Instituto Gino Germani examinó las prácticas y recursos a los que recurrieron los hogares argentinos, en particular a partir del impacto de la devaluación de finales de 2023. Gastar los ahorros le permitió a muchos amortiguar el golpe inicial de la pérdida de poder adquisitivo. El estudio señaló: “El principal recurso al que los hogares recurrieron luego de la devaluación de finales de 2023 fue la utilización de ahorros familiares. Luego, el uso de este activo fue descendiendo a niveles similares a los de años anteriores”.

El acceso a préstamos de amigos o familiares se mantuvo constante en torno al 16% de los hogares, mientras que la necesidad de recurrir a préstamos bancarios o financieros aumentó hacia fines de 2025 y alcanzó al 15%. El análisis por clase social mostró diferencias en la implementación de estas estrategias. La utilización de ahorros resultó transversal entre los grupos, pero los trabajadores manuales fueron quienes más recurrieron a este recurso, con una proporción cercana al 40%. En el caso de los préstamos bancarios o financieros, los trabajadores de grandes establecimientos encabezaron el acceso, en torno al 20%.
El fenómeno millonista, lejos de circunscribirse a sectores informales o precarios, se extendió a buena parte del mercado laboral formal. La investigación refleja un escenario social en el que la protección legal del empleo no garantiza por sí sola la superación del umbral del millón de pesos.
La segmentación del mercado laboral argentino quedó reflejada en los niveles de ingresos y en las estrategias de los hogares para hacer frente a la insuficiencia salarial. Los millonistas se consolidó como una característica central de la estructura social argentina, según la investigación. La persistencia de este fenómeno y la incapacidad de los ingresos laborales para superar el millón de pesos en la mayoría de los casos marcan el pulso de la crisis salarial y la fragmentación social.
Economy,Politics
ECONOMIA
Clima de Negocios: la increíble historia del unicornio de internet argentino que sobrevivió a todo y cómo planea seguir creciendo

Año 1998. «Roby» Souviron, un joven contador egresado de la UBA que cursaba un MBA en la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, había regresado a Buenos Aires para las fiestas. Fue a comprar un pasaje de regreso en Asatej, la agencia especializada en turismo estudiantil que entonces reinaba en ese mercado, pero la larga cola en el local no se movía. Después de un largo rato sin avanzar, Souviron se hartó y se fue. Encendió su computadora y compró el pasaje en Travelocity, una empresa digital que había sido fundada dos años antes, en los albores de Internet, por Sabre Corporation, dueña de uno de los mayores sistemas informáticos de venta de pasajes del mundo. Las compras en el mundo digital eran aún cuestiones para valientes.
Souviron volvió a EEUU y allí germinó la idea de fundar su “copycat”, o réplica de un modelo ya existente y adaptarlo a un país o región para que funcione (porque comprar en Travelocity y usarlo desde Argentina tampoco fue una experiencia automática t del todo satisfactoria). Una forma de emprender, sobre todo para proyectos de Internet, muy usada y reivindicada al menos hasta que llegó la ola del “winners takes all” que encabezaron Google y Facebook. Es el mismo modelo “replicante” que usaron Mercado Libre (eBay), OLX (Craigslist y otras) y Globant (Cognizant y varias compañías de servicios informáticos), por nombrar algunos de los primeros unicornios locales, como los emprendedores llaman la empresas tech que alcanza valuaciones de al menos USD 1.000 millones, un monto mítico para cualquier startup.

Lo que siguió fue uno de los casos más emblemáticos del emprendedorismo argentino. Despegar nació en agosto de 1999 con una inversión inicial de USD 15.000 por cabeza que pusieron cinco amigos, todos “sub 30” que la cofundaron: Souviron, Martín Rastellino, Alejandro Tamer, Christian Vilate y Mariano Fiori. Ninguno sabía nada de turismo. Todos sabían de negocios: se conocieron estudiando y en sus primeros trabajos, y se lanzaron a la aventura puntocom.
Esta es la historia de una empresa digital emblemática que tiene casi 30 años, presencia en 19 países de la región y que, a diferencia de otras que nacieron la misma época de ebullición puntocom –como el gigante del e-commerce que fundó Marcos Galperin– pasó por todas y sigue ahí, como un claro ejemplo de resiliencia. Una compañía argentina que supo salir de las fronteras del país con éxito y renovarse las veces que fue necesario.
El sitio estuvo en línea recién el 11 de diciembre de 1999, el día después de que Fernando de la Rúa asumiera la presidencia. Los fundadores eligieron esa fecha a propósito: querían montar su campaña de lanzamiento en uno de los días con los diarios con sus tiradas a full.

Levantaron cientos de millones de dólares de inversión de fondos como HMT&F, Tiger, Sequoia, Acell Partner, L Catterton y Expedia. Fue una montaña rusa. La empresa estuvo a punto de quebrar varias veces y se reinventó otras tantas hasta convertirse en “la” agencia digital de viajes de América Latina. Sobrevivió a la burbuja puntocom, al derrumbe del turismo global post caída de las Torres Gemelas y a la pandemia, cuando sus ingresos cayeron más de 7o%, registró pérdidas millonarias y tuvo que despedir a parte de su staff.
Despegar había salido a la bolsa en Wall Street unos años antes, en 2017, y se convirtió en un unicornio. Llegó a valer más de USD 2.000 millones y por el Covid se convirtió en un “unicorpse”. Un cadáver de unicornio, literalmente.
Con los años, sus fundadores fueron dejando la compañía de a poco, que pasó a ser dirigida por ejecutivos de los fondos de inversión que se habían quedado con la empresa. El año pasado Prosus, un gigante holandés de negocios de internet, compró todas sus acciones por unos USD 1.700 millones y la sacó de Wall Street. O sea, es otra vez una compañía privada que no cotiza y con un único dueño. Prosus asegura que buscará convertirla en una empresa con un valor de mercado de USD 6.000 millones en tres años.

“Tenemos el objetivo estratégico de triplicar la compañía en un plazo de tres años en términos de volumen de transacciones y operaciones. La tasa de crecimiento que nos proponemos de cara al futuro es mucho más agresiva que la registrada en los años anteriores. A través de los años y hasta hoy logramos mantener el espíritu de startup, pero con la escala de una gran empresa tecnológica”, le dijo a Infobae el CEO de la empresa, Gonzalo García Estebarena.
“Ese objetivo solo será posible si seguimos liderando la transformación tecnológica de la industria, como lo hicimos desde nuestros inicios. Fuimos pioneros en la venta online de viajes en la región, en el desarrollo mobile y ahora en inteligencia artificial. Contamos con un AI Workforce que representa el 20% de capacidad adicional dentro de la compañía y estamos construyendo tecnología para potenciar no solo nuestra operación, sino también la de hoteles, aerolíneas y partners en toda Latinoamérica. Ser parte del ecosistema Prosus nos permite acelerar esta visión de largo plazo, manteniendo el espíritu emprendedor con el que nacimos, pero ahora con la escala y las capacidades de una big tech”, agregó.
En los últimos años, Despegar compró en la región a Best Day, HotelDO, Viajes Falabella, Koin, ViajaNet y Stays.net, todas empresas digitales vinculadas con el turismo. El share de sus ingresos es similar al histórico, con Brasil a la cabeza, con el 40% del negocio. México tiene cerca del 20%, Argentina entre el 15 y el 20%, y el resto se reparte entre los demás países.

También ponen foco en un negocio no tan visible, el B2B o ventas a otras empresas. Es un segmento que ya representa el 20% de sus ingresos y en el que tienen clientes como Liverpool Viajes (México), BBVA Viajes (Argentina), los paquetes de la aerolínea Volaris, unas 17.000 agencias en la región y un proyecto en marcha para entrar al mercado de Estados Unidos con una alianza white label con una entidad financiera de gran escala, cuyo nombre aún revelan.
Prosus, que antes fue el fondo sudafricano Naspers (que compró en su momento OLX, otro unicornio local fundado por el actual embajador en EEUU, Alec Oxenford), es una empresa global de tecnología que es dueña de unas 100 compañías que suman 2.000 millones de clientes. Es el principal accionista de la china Tencent –dueña de Wechat, entre muchas otras– y parte de su objetivo es replicar en otras regiones el modelo de ecosistemas de servicios y aplicaciones virtuales en un mismo entorno. Tiene foco en servicios Entrega de Alimentos, Clasificados y Fintech y en la región es dueña de marcas de peso como iFood, Sympla y OLX Brasil, además de Despegar. Hoy, el 20% de las transacciones de Decolar (así se llama tourist tech en Brasil) provienen de clientes de iFood, un gigante del delivery de comida. Esa es la sinergia que busca Prosus. De hecho, Fabricio Bloisi, ex CEO de iFood es el actual CEO del Grupo Prosus.
“La empresa tiene muy buenas perspectivas, se reconstruye y supo adaptarse a todos los contextos. Es un orgullo ver cómo pasa todo eso, ahora desde afuera”, le dijo a Infobae Alejandro Tamer, uno de los cofundadores que ahora es funcionario del gobierno de Javier Milei. Se desempeña como subsecretario de Reforma Estatal dentro del ministerio de Desregulación de Federico Sturzenegger.
Despegar nació el 3 de agosto de 1999 con una inversión inicial de USD 15.000 por cabeza que pusieron cinco amigos, todos “sub 30” que la cofundaron
«Fueron casi 20 años de manejarla y los primeros años después de la salida se extrañó un poco, pero ahora ya no. Estoy muy contento con lo que hago desde el Gobierno para ayudar a que el país crezca y mejore”, destacó Tamer.
Los cinco fundadores y amigos siguen haciendo negocios juntos por medio del fondo Blue Sky Ventures, con inversiones en real estate y una startup de créditos, entre otros. Souviron se volcó también a la educación: es uno de los fundadores de los Colegios María Guadalupe, en Garín y Tigre (este último fue la primera escuela argentina en ganar el World’s Best School Prize, en 2024) y Amundsen. Además, junto a Tamer, es miembro de Argentinos por la Educación.
La estrategia de Despegar combina tecnología, distribución e IA. La empresa busca llevar su volumen de “gross bookings” de los actuales USD 6.000 millones a un rango de USD 18.000 millones con una inversión anual cercana a los USD 100 millones en tecnología, inteligencia artificial y desarrollo de producto.
“Hoy, definitivamente, es el mejor momento de Despegar en toda su historia. Está creciendo más rápido que nunca, porque está desarrollando tecnología a una gran velocidad», aseguró en charla con este medio Marcelo Grether, Chief Travel Partners de la compañía.
«Ya no somos una empresa standalone de viajes sino que formamos parte de un ecosistema: le vendemos viajes a gente que está comprando comida o eventos, por ejemplo; clientes que confían en la marca. Despegar se posiciona como el one stop shop, el lugar donde se compra todo: vuelos, hoteles, paquetes, autos, actividades”, agregó el ejecutivo.
— ¿Cuánto factura la empresa?
— En 2025, Despegar facturó cerca de USD 6.500 millones, con un crecimiento superior al 20% respecto al año anterior. En una industria donde los crecimientos típicos son de entre el 8 y 12%, es un ritmo agresivo. Para este año vamos a estar en torno al 30 por ciento. El objetivo a tres o cuatro años es multiplicar el tamaño de la empresa más de tres veces, el ritmo de una startup.
— ¿Qué rol juega la inteligencia artificial en esa estrategia?
— Despegar siempre usó machine learning para marketing, producto y revenues. La nueva IA lo que hace es acelerar todo mucho más. No se trata solo de reemplazar tareas manuales: es reconfigurar la manera completa de operar. Un ejemplo concreto es Sofía, nuestro asistente de viajes con IA, lanzado hace dos años. Hoy más del 3% de las ventas online se generan a través de Sofía, y ese número sigue creciendo. Asesora al cliente como lo haría una persona desde un call center. Además, nuestro servicio posventa es el mejor de la industria, algo que hace diez años no pasaba.
— ¿Cuál es la clave de la resiliencia de Despegar?
— Son cuatro factores. El primero es la apuesta consistente por la tecnología: eso permitió escalar siempre. En la región, el 50% de los viajes se compra online, contra el 75% en Estados Unidos y Europa. Fuimos la única empresa local que apostó por lo digital desde el principio y no dejó de invertir. El segundo es la diversificación geográfica: Brasil, México, Colombia, Chile, Argentina y Perú son realidades muy distintas, y no todos los mercados van al mismo ritmo. El tercero es el contenido turístico: la oferta disponible es la más amplia del mercado, lo que genera confianza en el consumidor. El cuarto es el talento: Despegar siempre apostó por profesionales de primer nivel.
avión,vuelo,prosperidad,resiliencia,crecimiento,corporativo,cielos,viaje,expansión,futuro
ECONOMIA
Las dos caras del gas: aumento de la factura familiar y cortes a empresas versus aporte de dólares y potencial de industrialización y empleo

El gas volvió a llamar la atención de hogares y empresas argentinas a raíz del aumento de las facturas por mayor consumo estacional y tarifas más caras, el proyecto oficial de cambio al régimen de Zonas Frías y los cortes de suministro a empresas fabriles que también afrontan un fuerte aumento de costos.
De aprobarse en el Senado, el cambio al régimen de Zonas Frías, que ya tiene media sancion de Diputados, significará un aumento adicional a gran parte de los usuarios que habían sido beneficiados por la ampliación que en 2021 llevó de unos 950.000 a cerca de cuatro millones el número de beneficiarios.
Argentina es un país abundante en gas, pero en los meses de invierno, por el fuerte aumento del consumo domiciliario, debe importar una parte, mayormente en forma de Gas Natural Licuado (GNL) que llega en barcos metaneros a un precio que este año tuvo un fuerte salto por la guerra en Medio Oriente y las restricciones de tránsito en el Estrecho de Ormuz.
El Gas Natural Licuado (GNL) llega en invierno en barcos metaneros a un precio que este año tuvo un fuerte salto por la guerra en Medio Oriente y las restricciones de tránsito en el Estrecho de Ormuz
Ya en mayo, según un reporte del Observatorio de Tarifas y Subsidios UBA-Conicet, el costo de la canasta de servicios públicos aumentó 17,5%, a $249.834 para un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La factura que más aumentó respecto de abril fue la del gas, a $49.972, porque al aumento de 4% del cargo fijo y 3,3% del variable se sumó la estacionalidad del consumo, que explota al quedar atrás el período de menor demanda del año. Ese efecto se estima se intensificará en los próximos meses.
Las restricciones en el suministro de gas ya alcanzaron a unas 130 fábricas principalmente en Córdoba, el litoral y el NOA (por insuficiencias de la infraestructura de transporte) y el sector industrial pidió al Gobierno evitar una profundización del problema. La Unión Industrial de Córdoba (UIC) emitió un comunicado advirtiendo que “la industria no puede producir bajo incertidumbre diaria ni absorber sobrecostos extraordinarios derivados del uso forzado de combustibles alternativos” y resaltó que las restricciones de suministro afectan incluso a empresas con contratos firmes y semi-firmes, es decir, empresas que pagan por el gas más que aquellas con contratos “interrumpibles”.
“La situación resulta especialmente alarmante porque ocurre antes del período de mayor demanda invernal”, subrayó la UIC. Fuentes de la UIA plantearon a Economía que las industrias afronten el costo del GNL importado, pero sin el “efecto de la guerra”.
La necesidad de importar GNL y los cortes a la industria están ligadas al aumento de la demanda domiciliaria.

Incluso cuando debido a importantes proyectos de aumento de la producción Argentina se convierta en un fuerte exportador de GNL, el país tal vez deberá seguir importando GNL porque la inversión en infraestructura de transporte para abastecer picos de unos pocos días no tendría sentido económico, explicó Juan Bosch, CEO de Saesa, una comercializadora de energía.
“Argentina puede reducir la importación de GNL sensiblemente, pero todavía importar algo, porque en invierno la demanda domiciliaria pasa de 20 millones de metros cúbicos por día (Mm3d) a 80 o hasta 90 Mm3d. Si este swing ocurre, tal vez haya que importar GNL por unos pocos días y en cantidades muy inferiores, pero con superávit en petróleo y también en gas. Estamos en una posición muy robusta”, dijo Bosch a Infobae.
El experto también defendió las limitaciones al Régimen de Zonas Frías, que enfrentará una fuerte resistencia de las provincias en el Senado.
El régimen era prudente y razonable, pero se fue desvirtuando al incluir zonas y usuarios que no requerían protección especial (Bosch)
“El régimen era prudente y razonable, pero se fue desvirtuando al incluir zonas y usuarios que no requerían protección especial. En su origen incluía un impuesto del 7,5% que ya violaba la ley 24.076 (marco regulatorio del gas, de junio de 1992, que prohíbe los subsidios cruzados), pero como no alcanzó, se recurrió a rentas generales. Así, el habitante del Chaco o de La Matanza que no tiene gas de red, también paga los subsidios a los beneficiarios del régimen de Zonas Frías. Un hotel 5 estrellas en Zona Fría que pone sus habitaciones a 26 grados, ¿tiene que recibir subsidio? Yo creo que no, sobre todo porque lo pagan muchos a quienes no les sobra nada”, dijo Bosch.
El ejecutivo recordó que en 2002 se rompieron los contratos y el esquema económico del gas y recién ahora se está superando el nivel de producción de principios de siglo.

Bosch destacó: “Hemos dilatado las inversiones en producción y transporte. Hicimos una política anti-industrial: pagábamos el gas importado hasta 6 o 7 veces que al productor local: el dinero argentino iba a desarrollar industrias hidrocarburíferas en el extranjero. De haber llegado a importar 100 barcos de GNL, vamos a importar unos 25 este año. La gestión de compra es de Enarsa, pero todo el GNL que se compró para junio ya está vendido a USD 21,17 el millón de BTU. Es más caro que el gas local, pero siempre fue así. Lo bueno es que lo paga el sector privado, que lo usa, y es un incentivo para que se produzca más acá y reducir la dependencia del gas importado”.
La Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) proyectó que en un escenario “moderado” Argentina producirá 213 millones de metros cúbicos de gas diarios en 2030 y que en escenarios de “expansión” o “aceleración” superará la línea de los 280 millones hacia 2030 y la de los 300 millones en 2025, casi duplicando su nivel de consumo actual.
Para entonces, calculó Saesa en base a datos de Cammesa y la Secretaría de Energía, Argentina exportará tantas cargas de buques con GNL como las que debió en 2014, cuando la Argentina pagaba carísimo el gas importado y con precios muy inferiores desalentaba la producción local hasta llegar a picos de subsidio, importación y déficit energéticos.
Un precio del gas local muy inferior al internacional (en este momento, la mitad, aunque insuficiente para abastecer el pico de consumo invernal y todavía sin infraestructura para exportación masiva) implica a su vez la potencialidad de agregar valor industrializando el gas “aguas arriba” o “aguas abajo”. El caso más obvio es la industria petroquímica y, en particular, la producción de fertilizantes, del que la Argentina es un fuerte importador.
Un precio del gas local muy inferior al internacional (en este momento, la mitad) implica a su vez la potencialidad de agregar valor industrializando el gas “aguas arriba” o “aguas abajo”
Es el primer y más obvio sector al que podría aplicarse el Super RIGI que anunció, pero todavía no presentó, el Gobierno, dijo Fernando Navajas, economista jefe de FIEL especializado en energía en la presentación del “Observatorio de la Transición Energética” de la Fundación Torcuato di Tella, que en un informe había adelantado el crecimiento de la actividad industrial de marzo que el jueves confirmó el Indec.
En base a datos de Cammesa, un informe del Observatorio ya había detectado que ese mes la demanda total de energía eléctrica aumentó 2,8% interanual, pero mientras la demanda residencial había aumentado 1%, la de los grandes usuarios del Mercado Mayorista Eléctrico (esto es, grandes industrias) lo había hecho un 12,8 por ciento.
Según Jorge Vasconcelos, economista jefe del Ieral de Fundación Mediterránea, la industria argentina aún no experimentó a pleno el efecto multiplicador de Vaca Muerta, cuyo potencial va mucho más allá del efecto sobre el sector externo, como mostró la experiencia de Estados Unidos con el “shale”.
En Argentina, el efecto multiplicador sobre los proveedores de bienes y servicios “aguas arriba” ya se constató, aunque no hay mediciones precisas al respecto, pero el efecto multiplicador “aguas abajo” recién está comenzando, y tiene que ver más con gas que con petróleo: la fluidez de esta fuente energética es un factor de competitividad de primer orden para actividades industriales intensivas en el uso del gas y apunta a ser una ventaja comparativa relevante en relación al resto de los países de la región, dijo Vasconcelos, aunque aclarando que las inversiones industriales capaces de aprovechar esa oportunidad “son en general proyectos de lento recupero, por lo que el nivel de riesgo país y otros factores institucionales pesan a la hora de decidir la inversión”.
En una investigación, Vasconcelos destacó que a partir de la irrupción del “shale gas” en Estados Unidos cambió la pendiente de la evolución industrial. Por caso, ejemplificó, mientras de 1997 a 2007, cuando el shale apenas se iniciaba, la industria manufacturera de ese país perdió 384.000 puestos de trabajo, mientras que de 2011 a 2013, con el fenómeno del shale ya consolidado, recuperó 159.000 empleos. El cambio fue abrupto para sectores industriales particulares, como la producción de bienes durables, que de perder 217.000 en el período pre-shale pasó a ganar 146.000 gracias al boom del shale, y dentro de durables el empleo en el rubro “metales fabricados” pasó de perder 17.000 a ganar 49.000 empleos, casi el triple de los que había perdido, y la de Maquinaria pasó de perder 34.000 a ganar 36.000 puestos.
En Estados Unidos la producción de bienes durables pasó de perder 217.000 en el período pre-shale a ganar 146.000 gracias al boom del shale (Vasconcelos)
El vuelco más impresionante se dio en producción de bienes para Transporte, que de perder 38.000 empleos entre 1997 y 2007 pasó a ganar 61.000 entre 2011 y 2013, gracias a que el boom del shale gas proveyó a ese sector de una fuente de energía abundante y barata.
Lo mismo podría suceder en Argentina, si antes supera el aumento abrupto de costos, por el gas importado y el aumento del consumo domiciliario durante los meses de invierno.
En caso que se apruebe en el Senado el proyecto para restringir el subsidio al gas del Régimen de Zonas Frías, el subsidio se limitará a regiones con clima severo y a hogares vulnerables, apuntando a un ahorro fiscal de poco más de $270.000 millones anuales, una reducción de casi 56% del costo fiscal del actual sistema, de unos $485.000 millones.

La nueva norma dejaría fuera del beneficio a 1,2 millones de hogares en provincias como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, La Pampa y San Luis, manteniendo el subsidio pleno solo en la Región Patagónica, el departamento Malargüe en Mendoza y la Puna. En el resto de las zonas sumadas en 2021, el subsidio continuará exclusivamente para usuarios residenciales que cumplan con los criterios de ingresos del Subsidio Energético Focalizado (SEF), menores a tres Canastas Básicas Totales, poseedores del Certificado de Vivienda Familiar (ReNaBaP), veteranos de Malvinas o titulares del Certificado Único de Discapacidad.
Además, el subsidio ya no abarcará toda la factura, sino solo el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), dejando afuera el “Valor Agregado de Distribución” que regulan los organismos provinciales.
El viernes, en un comunicado, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) señaló que los cambios propuestos “alteran la lógica histórica del régimen compensatorio” y que “limitar el alcance del beneficio exclusivamente al valor del gas en boca de pozo implica trasladar a los usuarios costos crecientes de transporte, distribución e impuestos, generando incrementos tarifarios que podrían superar ampliamente la capacidad de pago de miles de familias patagónicas”. Una presión tarifaria adicional, dice el documento, “profundizará la desaceleración económica y afectará directamente la capacidad de sostener puestos de trabajo”.
El subsidio ya no abarcará toda la factura, sino solo el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), dejando afuera el “Valor Agregado de Distribución” que regulan los organismos provinciales
La revisión excluye expresamente a 55 departamentos de Buenos Aires, 13 de Córdoba, 12 de La Pampa, 8 de San Luis y 8 de Santa Fe. Un estudio del Ieral calculó que la factura de un hogar de Bahía Blanca que consuma 118 metros cúbicos mensuales pasará de $19.945 a $39.890, un aumento del 100%, mientras los hogares que califiquen para el SEF con los nuevos criterios en esa misma ciudad pagarán 22% más y en la zona fría histórica el aumento será del 20%, sobre una canasta de servicios que, como se precisó al inicio de esta nota, ya en mayo aumentó 17,5 por ciento.
Así, según los analistas, para acceder a los beneficios del gas propio y abundante (creciente superávit comercial, industrialización, nuevos empleos y eventualmente consumo más barato), antes hay que pasar el invierno, frase vieja y repetida de la historia económica argentina.
olla,cocina,gas,llama,calor,cocción,hornalla,hogar,energía,utensilios
POLITICA14 horas agoFractura total: el Gobierno no invitó a Victoria Villarruel al Tedeum
ECONOMIA3 días agoMilei lanza «operativo» urgente para que el salto de inflación mayorista no explote en góndolas
ECONOMIA2 días agoEl FMI aprobó la revisión del acuerdo con la Argentina y destraba el desembolso de USD 1.000 millones
















