POLITICA
La caída sin fin de Adorni y una pregunta corrosiva: ¿por qué Milei lo sostiene?

La última entrega de la desgastante serie de Manuel Adorni -la presentación de su declaración jurada- desarmó en pocas horas la esperanza de Olivos sobre el inicio del camino para bajar o diluir el tema. Fue más grave. El recuento político desde el anuncio del jefe de Gabinete incluye un profundo sacudón en el frente interno, duros cuestionamientos de aliados y complicaciones serias en el Congreso. Eso, además del impacto público negativo, incluido el pésimo eco en las redes sociales, terreno en el que se sentía cómodo, dominante, el oficialismo. La pregunta, entonces, reaparece con mayor potencia: ¿por qué Javier Milei lo sostiene?
Ese es un dato corrosivo para el Gobierno, cualquiera sea la explicación. Circulan al menos dos. Una, grave aunque sería menos nociva, reduce todo al microclima de poder: una cerrazón, obcecación, del Presidente y Karina Milei como si se tratara de una batalla final con la oposición más dura y en un momento muy crítico, algo, esto último, que no se vislumbra a pesar del recurso discursivo sobre pasados intentos “golpistas”. Y la otra, sin disimulo, refiere a compromisos por lo menos opacos con el funcionario. Como sea, el interrogante se ha afirmado como elemento saliente sino mayor de esta historia.
No se trataría sólo de especulaciones en el mundo de la política. En estas horas volvió a circular el desagregado de una encuesta nacional de Management & Fit, cerrada en los últimos días de mayo. Es la imagen detenida de una película que sin dudas no ha mejorado. El 42,1% de los encuestados señala el manejo de información sobre “irregularidades” por parte de Adorni como principal motivo de sostenimiento en el cargo. El 21,9% lo asocia al peso de la relación personal del Presidente y su hermana con el jefe de ministros, y el 6,8% se vuelca por considerar que se debe a una decisión de Karina Milei. El 19,6% cree que el apoyo se debe a la condición de “inocente”.
En las redes sociales -particularmente en X-, abundan los reclamos de origen claramente violeta para darle un corte a este desgaste. A veces, con demanda de despido -entre la acidez y el desencanto- y otras, como pedido de favor para que renuncie y no siga dañando al Gobierno. En algunos casos, además, expresan malestar porque eclipsa o borra la publicidad de noticias favorables para la gestión. En este punto, sobresale también el reflejo violeta de cargas contra el periodismo.
Como sea, la pregunta sobre la cerrazón de Olivos alimenta esas señales. Constituye un trazo fuerte del cuadro general. Y, además, viene en aumento desde que el caso Adorni creció sin parar y fue haciendo naufragar las sucesivas movidas para “blindarlo” políticamente.
Todo empezó a principios de marzo, con el viaje oficial a Estados Unidos, acompañado por su esposa, y la malhadada frase sobre “deslomarse” con su trabajo, en Nueva York. Se fueron agregando las informaciones sobre su estada en Punta del Este, la compra del departamento en Caballito y, ya entonces, las sospechas internas sobre la “filtración” de tales datos. Las disputas domésticas escalaban otra vez, pero sin dudas un punto de quiebre en la defensa del funcionario -en medio de la serie de fotos y reuniones de Gabinete y de “mesa política”- fue la difusión de la costosa obra para rehacer la casa comprada en un country de Exaltación de la Cruz. Hubo expresiones abiertas -la más conocida fue de Partricia Bullrich– y siguieron, igual, las postergaciones de fecha para la declaración jurada.
El mal cálculo, después de tantas semanas, resulta ahora evidente y potenciado. Las especulaciones previas se enfocaban en problemas para adecuar los números a las “sorpresas” que fue aportando la causa judicial. Y existió una doble apuesta a estirar los tiempos para formalizar la presentación: esperaban que el correr de los días lo bajara del primer renglón del temario público y que el efecto Mundial diluyera el caso.

Todo resultó al revés, y de manera notable. Profundizó el deterioro de la posición de Adorni y de sus defensores más cerrados, aunque algunos se regodeen diciendo que lograría cambiar el delito de enriquecimiento ilícito por el de evasión. Se verá, porque circulan opiniones de expertos según las cuales el recurso de las ganancias con bitcoin no resuelve el tema en cuanto a la autoría de tales inversiones. En paralelo, el registro de declaraciones y mensajes de vieja época -que algunos rápidamente rescatan- no muestran al actual funcionario como hábil inversor en los primeros años del juego del bitcoin.
Con todo, el punto que no ofrece discusión, y que termina de impactar sobre la credibilidad de la movida, es que mintió al menos dos veces y de manera pública: ante el Congreso -en el recinto de Diputados, con el Presidente y el gabinete en los palcos- y en una conferencia de prensa. En los dos escenarios, aseguró que “todo” estaba declarado como correspondía. Las explicaciones sobre dólares ganados en cripto-apuestas, ahorros en “negro” y rectificaciones patrimoniales no cerraron el tema y potenciaron las reacciones adversas.
La presentación y las declaraciones del jefe de Gabinete generaron impacto inmediato en la interna. Victoria Villarruel dejó un mensaje breve, esperable en la mecánica de las facturas cruzadas pero en un contexto sensible. Patricia Bullrich, con otro peso y visible intención de mostrar juego propio, fue crítica. No llegó al extremo de desairar otra reunión para la foto, aunque sin evitar otro cruce en ese ámbito. En el interior violeta se viven horas de malestar contenido. Están en la mira incluso los tuiteros libertarios, más que para detectar críticas, por la falta de energía para defender a Adorni.
La fórmula más cuidada en ese terreno expone disgusto por no poder aprovechar los números que celebra Economía. Se refieren a la baja del riesgo país, luego de una mejora de la calificación financiera, y a la caída del IPC en mayo. Son datos de una semana matizada, que también incluyó indicadores negativos de la producción industrial y de la construcción, en los dos casos sobre abril. La mirada en la agenda del INDEC se corre ahora hacia fin de mes. Para entonces, está anotada la difusión del EMAE.
El efecto del caso va más allá de los escritorios libertarios. Y esta vez, registra advertencias expresas de los aliados. En menos de un día, el PRO emitió dos comunicados muy críticos. El segundo de los textos, breve, reclamó de hecho la salida de Adorni. También la UCR fue dura. Y el clima de cuestionamiento abierto, o de toma de distancia con menos ruido, se extiende a espacios provinciales. Esos gestos conviven además con una ofensiva de la oposición más dura. Y todo se traduce en el Congreso: paraliza negociaciones, termina de poner en crisis el renovado objetivo oficialista para recuperar iniciativa y amenaza con un disgusto mayor para Olivos.
Fue puesto en marcha un nuevo intento de interpelación en Diputados, que aún no cuenta con número pero genera alerta para el Gobierno en la medida que no pueda atemperar las críticas de aliados, por ahora expresadas sólo en documentos. Y en el Senado, asoma imparable la decisión de obligar al jefe de Gabinete a cumplir con su presentación este mes, sin más demora.
El costo político y público escaló visiblemente para el Gobierno. También, el sentido del interrogante -y las posibles respuestas- sobre los motivos para sostener a Adorni. Al menos, hasta ahora.
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POLITICA
“Si sos trapito, te meto preso”: la advertencia de Jorge Macri tras la sanción de la nueva ley

Con el impulso del jefe de Gobierno, Jorge Macri, la Legislatura porteña aprobó ayer una reforma del Código Contravencional para endurecer las sanciones contra cuidacoches y limpiavidrios. También habilitará detenciones, con penas que van desde los 10 días hasta los 2 meses de cárcel, aumento de multas y sanciones para clubes y organizaciones vinculados con esas prácticas.
“Si sos trapito, te meto preso. Aprobamos una ley para meter presos a estos delincuentes que se creen dueños de la calle y viven de extorsionar a la gente de bien. Ley y orden”, celebró Macri en sus cuentas de redes sociales, tras lograr la sanción de la norma.
Con un video con imágenes alusivas a los cuidacoches y testimonios de personas afectadas, el alcalde porteño se diferenció de las gestiones anteriores, que habían establecido solo sanciones económicas para los trapitos.
“Dejaron que esta mafia se apropiara de las calles. Dejaron que una banda de extorsionadores decidiera dónde podías estacionar. Ya no hay más advertencia. ¿Sos trapito? Te meto preso», expresó en la secuencia audiovisual.
La Ley 6961 amplía las facultades de control del Gobierno porteño y de la Policía de la Ciudad, que podrá detener a quienes se apropien del espacio público y extorsionen a vecinos durante eventos masivos o en la vía pública. La reforma, que contó con 36 votos afirmativos, se consensuó con legisladores de distintas fuerzas políticas.
Entre mayo de 2025 y mayo de 2026 se registraron 13.149 contravenciones vinculadas con estas prácticas. Hasta ahora, las sanciones se limitaban a multas que Jorge Macri consideró “incobrables”: “¿Cuánto le importa una multa a un trapito? Se le ríen en la cara a la Policía”. El jefe de Gobierno sostuvo la nueva norma implica “tolerancia cero” contra esa práctica.
El texto de la ley explica que el esquema de penalizaciones económicas vigente era insuficiente. La baja entidad de las sanciones favorecía la repetición de la conducta y minaba la convivencia urbana. Ahora, se distingue entre infractores ocasionales y quienes organizan o coordinan el cobro ilegal, además de establecer agravantes para casos de intimidación, vulnerabilidad o persistencia.

Qué penas prevé la reforma
El nuevo régimen establece penas diferenciadas según el tipo de infracción y el contexto en que se cometa. En eventos masivos, cuando se demuestre organización previa o existencia de bandas, la detención será de 20 a 50 días. Para quienes cuiden coches de manera ilegal en cualquier calle, la detención será de 10 a 30 días. Los jefes, organizadores o promotores podrán recibir hasta 60 días de cárcel.
Las penas se duplicarán en situaciones de violencia, acoso o cuando se aproveche la vulnerabilidad del conductor o el entorno. El artículo 1 estipula que, si la conducta incluye intimidación, persistencia o desigualdad de género, la sanción se duplicará respecto de los mínimos y máximos previstos.

Los días de trabajo comunitario se amplían de dos a 20 a 45 días, mientras que las multas pasan de un rango de $50.000 a $285.000 a partir de $1.139.988 (de 1.200 a 7.000 UF).
El juez interviniente que intervenga en una detención tendrá que poner en conocimiento de los infractores la oferta de programas de asistencia a cargo del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, o el organismo a cargo. Pero también refuerzan una línea dura: quienes lideren o promuevan la actividad podrán ser excluidos de los programas estatales por dos años, en un intento de desalentar la repetición.
Alcance sobre eventos y clubes
La prohibición y las nuevas penas se aplicarán a cualquier evento realizado en la Ciudad, no solo a los deportivos o artísticos masivos. El área de control se amplía hasta 50 cuadras a la redonda del evento, y el horario de prohibición se extiende desde seis horas antes del inicio hasta tres horas después del final.

Si se comprueba la participación directa o indirecta de integrantes de clubes, instituciones u organizadores en la actividad ilegal, el Gobierno de la Ciudad podrá duplicar las multas, que pasarán de 10.000 UF a 20.000 UF (de $10 millones a $20 millones aproximadamente). Las clausuras preventivas subirán a un máximo de 90 días, frente a los 30 días previos.
La reforma parte del diagnóstico de que el fenómeno del “trapito” dejó de ser un “mero ofrecimiento informal”. Según lo aprobado, en muchas ocasiones la conducta involucra presión o intimidación directa. De esta manera, los conductores se ven forzados a pagar para evitar conflictos o represalias, en zonas que llegan a funcionar como “territorios” tomados por quienes ejercen el rol de cuidacoches.
POLITICA
Cristina Kirchner volvió a apelar las condiciones de su detención: pidió que le quiten la tobillera y le dejen recibir visitas

La defensa de Cristina Kirchner presentó un recurso de apelación ante Casación contra las restricciones impuestas a su régimen de prisión domiciliaria en la causa Vialidad.
A través de sus abogados Carlos Beraldi y Ary Llernovoy, la expresidenta argumentó que la limitación a las visitas carece de sustento porque ningún vecino del edificio de San José 1111 se quejó. También sostuvo que la tobillera electrónica reviste carácter excepcional.
El recurso busca revertir la resolución del juez Rodrigo Giménez Uriburu, que rechazó los pedidos de flexibilización solicitados con anterioridad.
En el documento presentado ante la Justicia, la defensa afirmó que la resolución incurrió en arbitrariedad. Respecto de las visitas, se remarcó que el argumento central del juez, que fue preservar la tranquilidad del barrio, “carece de sustento empírico” porque no existen quejas de vecinos.
En esa línea, se cuestionó la limitación del uso de la terraza por considerar que no se explicó cómo una flexibilización afectaría la convivencia.
La defensa destacó la “conducta irreprochable” de la expresidenta durante el primer año de detención y recordó que el régimen se endureció tras una visita de un grupo de economistas el 17 de noviembre pasado, mientras que el estricto cumplimiento de las obligaciones no generó beneficios.
Sobre la tobillera electrónica, los abogados citaron un relevamiento del Consejo de la Magistratura que demuestra que su uso es de “carácter excepcional”. Sostienen que las condiciones impuestas revisten “una severidad que no guarda correspondencia con el tratamiento dispensado a la mayoría de las personas en prisión domiciliaria” y que no existe riesgo de fuga que justifique el dispositivo.
La Justicia ratificó la prisión domiciliaria
La apelación fue presentada un día después de que el Tribunal Oral Federal 2 resolvió mantener la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner, al considerar que cumplió de forma adecuada las condiciones fijadas.
Según la resolución, los reportes de la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal (DCAEP) y de la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE) correspondientes a abril, mayo y junio evidencian una “actitud de colaboración y buena predisposición” por parte de la expresidenta.
“Se constató una actitud de colaboración y buena predisposición por parte de Fernández de Kirchner, con trato cordial y respetuoso. Respecto del vecindario, únicamente en el marco de la visita del día 9 de junio se observaron algunas personas portando banderas, en la vereda, sin que se verificasen circunstancias dignas de mención», se lee en el fallo.
Leé también: Senado: el oficialismo busca avanzar con las leyes de Milei y la oposición redobla la presión sobre Adorni
Los controles verificaron el cumplimiento estricto del régimen de visitas mediante la revisión periódica del libro de ingresos y egresos, sin detectar personas no autorizadas en la vivienda.
El tribunal también constató que la CFK permaneció en su domicilio salvo en las salidas previamente autorizadas, entre ellas las comparecencias ante el Tribunal Oral Federal N° 7, para declarar en el juicio por la causa Cuadernos, y los traslados para tratamientos médicos, principalmente odontológicos.
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POLITICA
El nuevo plazo de Manuel Adorni y los motivos detrás de la resistencia de Javier Milei

“Lo mejor que le puede pasar a este chico es irse”, sentenció ante Infobae una fuente del oficialismo en referencia a la situación de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y cuya polémica lleva más de tres meses en la agenda mediática. La definición parece ser solo una expresión de deseo y contrasta con la voluntad manifiesta del presidente Javier Milei, que se niega a correr a su ministro coordinador y se muestra «irascible» con quienes osan sugerirle su remoción.
Tras los tironeos con los aliados y la oposición en el Congreso, el Poder Ejecutivo logró fijar un nuevo plazo de gracia: el jueves 2 de julio, día en el que el jefe de Gabinete aspira a brindar el primer informe de gestión ante la Cámara de Senadores con intención de neutralizar —sin éxito hasta ahora— el avance del pedido de interpelación, que podría tratarse el martes próximo en Diputados.
La semana corta lo tuvo todo. El despegue masivo de los socios del PRO y la UCR, nuevas versiones de renuncia, un potencial uso de licencia y hasta el supuesto ofrecimiento de varias embajadas. Al respecto, varios integrantes del Gabinete sostuvieron que ninguna de las opciones estuvo en carpeta.
En las dos tribus que convergen en el ecosistema libertario coinciden en que el futuro de Adorni —a priori— es otro. “No lo van a echar y tampoco va a renunciar”, precisaron desde uno de los vértices del Triángulo de Hierro ante este medio. “Nunca estuvo planteado que se fuera”, coincidieron del otro. “Son todas operaciones. Salieron con todo”, intentaron neutralizar desde el entorno del afectado.

El mandatario no solo no encuentra motivos para correrlo del cargo, como planteó la senadora Patricia Bullrich, una de las que cuestiona al funcionario, sino que prepara un nuevo gesto de apoyo. El sábado se mostrará con Adorni en la ciudad de Rosario durante el acto por el Día de la Bandera en una nueva foto para la colección en medio de los dardos.
“El Presidente sabe que cualquier reemplazo es peor para él. Primero, porque implicaría menos poder y segundo, porque va a producir peores resultados para el gobierno”, admitió una importante voz con acceso al despacho presidencial. La afirmación alude al lugar que el ex vocero representa en la interna libertaria dado que, pese a responder directamente a Karina Milei, mantiene buena sintonía con el asesor presidencial, Santiago Caputo.
Un hombre que frecuenta la quinta de Olivos reveló ante este medio que, en una oportunidad, intentó abordar el tema con el mandatario, quien se mostró visiblemente molesto. “Lo intenté y no me fue bien. No vuelvo a hacerlo”, admitió al tiempo que justificó el accionar del libertario en su “carácter inflexible”.
“Javier Milei lo banca a muerte. Si la justicia llegara a decir lo contrario, ahí verá, pero hasta acá confía ciegamente en él”, expresó un funcionario en diálogo con Infobae.

El estilo de Milei es otra de las explicaciones que encuentran en el oficialismo para desoir los intentos de los bloques aliados y de algunos propios que reclaman la dimisión del funcionario. “El Presidente es distinto al resto. No le gusta que le digan lo que tiene que hacer. Va a estirarlo al máximo y realmente esa forma de pensar siempre fue su ficha ganadora”, destacaron desde el entorno del libertario.
“Javier suele hacer cosas contraculturales y esta es una. Cuando todos piden que lo entregue, lo va a sostener porque cree que hay una doble vara de hipocresía en el planteo periodístico y político sobre el tema”, precisaron desde una de las tribus. “No lo va a entregar al sistema. Además, Santiago y Karina tienen al jefe de gabinete que quieren”, expresaron en otra.
Desde la irrupción de la polémica, cuando se detectó en marzo la presencia de Bettina Angeletti en la delegación presidencial que viajó a Nueva York para la Argentina Week, la administración libertaria evitó afrontar crisis y en su lugar, corrió el horizonte. Desde hace meses, el ministro coordinador supera desafíos fijados en los distintos plazos políticos establecidos. En los últimos meses, hizo frente al primer informe de gestión en Diputados, presentó la actualización de su declaración jurada y ahora, se esperanzan con una nueva visita a la Cámara Alta.
En Casa Rosada aseguran que “no hay nada claro”, y pese a que varios actores niegan la chance de una salida anticipada, hay quienes se atreven a no descartar la posibilidad. En paralelo, frente al universo de opciones, una mesa de representantes del Ejecutivo que intenta desarticular los intentos de intimar al jefe de Gabinete en el Congreso.

En medio de las negociaciones, en algunos despachos de Balcarce 50 denuncian que Bullrich exagera posiciones al sostener que las bancadas socias no quieren acompañar al Ejecutivo. “Es más una ansiedad de ella que de los aliados”, garantizó una integrante de la mesa política que se encargó de realizar su propio relevamiento legislativo.
Con el calendario fijado, los legisladores violetas pelean la interpretación del articulo 101 de la Constitución mientras los equipos de la subsecretaría de Relaciones Parlamentarias e Institucionales a cargo de Ignacio Devitt, uno de los encargados de negociar con los aliados, trabajan en la elaboración del discurso que el ex vocero dará ante la Cámara Alta y con el que espera conformar a quienes piden su remoción del cargo.
Recluido, pero en funciones, el ex vocero se muestra optimista respecto a la causa, aunque las últimas novedades judiciales volvieron a aumentar la presión política. Tras la filtración de los gastos en ropa de cama y blanquería, el fiscal Guillermo Marijuan solicitó la indagatoria de su hermano Francisco Adorni por presunto enriquecimiento ilícito y omisión maliciosa en declaraciones juradas. “No es funcionario del Gobierno”, se jactaban desde la mesa chica.
Pese al complejo escenario, en la administración libertaria se esperanzan con la nueva parada y aspiran a recuperar la iniciativa política tras el informe de gestión. Sin embargo, mientras la Justicia y el Congreso marquen el ritmo de la discusión, Adorni continúa siendo el protagonista de un cuento borgiano, en el que el tiempo no resuelve el conflicto, apenas lo desplaza. Cada plazo cumplido posterga la polémica; ninguno, por ahora, la resuelve.
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