POLITICA
Arroyo Salgado vinculó la muerte de Nisman con Yacimientos de Río Turbio y servicios de inteligencia del Gobierno

A 11 años de la muerte de Alberto Nisman, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado aseguró que existen vínculos entre “los servicios de inteligencia del Gobierno y una empresa de Río Turbio” con el magnicidio del fiscal.
Las declaraciones de la magistrada se dieron en el marco de su exposición ante socios del Rotary Club de Buenos Aires, en donde abordó la temática “Investigaciones complejas y credibilidad en la justicia”.
Con respecto al caso de su ex esposo, la jueza federal sostuvo que “la Justicia ya despejó un primer tramo: se demostró que fue asesinado en manos de algunos oscuros del poder”.
“Difícilmente se llegue a dirimir los responsables de este magnicidio. Hay trascendidos sobre sus autores materiales que sostienen una vinculación entre miembros de los servicios de inteligencia del actual Gobierno y una empresa de Río Turbio”, planteó.

La causa se encuentra delegada en la fiscalía federal a cargo de Eduardo Taiano y se concentra en una dependencia especial que funciona fuera de Comodoro Py 2002, bajo la coordinación del auxiliar fiscal Hernán Kleiman. Encabeza un equipo de siete funcionarios judiciales que desde hace años impulsa las principales líneas.
La hipótesis central de la Justicia sobre el homicidio apunta a la intervención de sectores de inteligencia militar que habrían actuado por fuera de sus funciones legales tras las acusaciones presentadas por el fiscal (cuatro días antes de morir) contra la entonces presidenta Cristina Kirchner, funcionarios y otros acusados por supuesto encubrimiento del atentado contra la sede de la AMIA.
En este marco, el objetivo de la Justicia es esclarecer la actuación de un pequeño grupo de agentes de inteligencia del Ejército que, según se logró determinar, estuvieron en las inmediaciones del departamento de Nisman durante el fin de semana del 18 de enero de 2015, antes del hallazgo del cuerpo del fiscal con un disparo en la cabeza en el baño de su casa en las torres Le Parc, en Puerto Madero.

Hasta el momento, el único procesado es el técnico informático Diego Lagomarsino. Está señalado como supuesto partícipe en su rol de dueño de la pistola Bersa calibre 22 de la que salió el disparo. En un primer momento, dijo que fue el propio fiscal quien lo llamó y se la pidió prestada; sin embargo, la investigación logró comprobar que la primera comunicación provino de Lagomarsino.
Corrupción y justicia
Durante su intervención, la jueza federal Sandra Arroyo Salgado también abordó los principales desafíos de la justicia frente a la evolución de los delitos en la era digital y la expansión del crimen organizado. Así, señaló que la “virtualidad intensificada en post pandemia transformó la realidad” y planteó la necesidad de adaptar el sistema judicial a estos cambios, advirtiendo que hoy “se delinque y se maneja el poder” virtualmente.
Por esto mismo, sostuvo que las “instituciones que heredamos y que integran los poderes no están funcionando adecuadamente”, ya que fueron concebidas para contextos anteriores y no para enfrentar los retos actuales de la tecnología y el delito virtual.

Entre los ejes principales, denunció que personas privadas de libertad disponen de teléfonos celulares en el ámbito carcelario, lo que les permite continuar cometiendo delitos mientras cumplen condena. Ante este fenómeno, trasladó al ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, la propuesta de que la reforma del código penal contemple la privación de la “libertad virtual”, no solo la física.
A su vez, mencionó el avance del narcotráfico, la corrupción estructural y el terrorismo fueron señalados como amenazas convergentes que ponen en jaque a las instituciones. Según Arroyo Salgado, “la justicia argentina arrastra una deuda y la muestra de eso es su incapacidad de investigar delitos del crimen organizado”.
Sobre la corrupción, indicó que “detrás de un funcionario corrupto, hay un civil que lo corrompe”, enfatizando que la corrupción no es solo un flagelo institucional, sino un fenómeno social que involucra a distintos actores.
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POLITICA
La caída de la imagen preocupa al Gobierno y busca comenzar a “ganar la discusión sobre la reactivación”

La Universidad Di Tella registró en julio una nueva caída en el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), uno de los registros más mirados por círculos de influencia para medir el termómetro de la paciencia social. Se trata de un descenso respecto de la medición de junio, la cual había marcado la primera variación positiva del año. Así, la administración nacional que comanda Javier Milei tuvo seis de los siete meses del año con cifras en negativo.
El ICG realizado entre la Di Tella y la consultora Poliarquía retrocedió 6,5% frente a junio, se ubicó en 1,94 puntos y volvió a la tendencia descendente de 2026, con un deterioro interanual del 21%, según el informe difundido por la casa de estudios.
En la Casa Rosada no se muestran ajenos a esto. “Claramente es algo que preocupa. No creemos que lo que diga el ICG sea la realidad absoluta. En todo caso, es un síntoma más de un estado de situación del que somos conscientes”, afirmó una fuente inobjetable del oficialismo.
Quien dio su opinión oficial al respecto de esta cuestión fue el vocero presidencial, Adrián Ravier. Esta mañana encabezó una conferencia de prensa en la Casa Rosada y, al ser consultado, marcó: “A veces la confianza de la gente se mueve. Hay que mirar tendencias y tener una perspectiva más de mediano y largo plazo. Yo creo que el presidente Milei tiene una imagen muy alta para un gobierno que lleva dos años y medio de gestión. Nosotros competimos con nosotros mismos”.
La baja se produjo después del repunte de 3,9% que el indicador había mostrado en junio, la primera suba del año. La serie mensual de 2026 quedó así marcada por variaciones negativas en enero (-2,8%), febrero (-0,6%), marzo (-3,5%), abril (-12,1%), mayo (-1,6%) y julio (-6,5%), con una contracción acumulada de 21,5% desde el cierre de 2025.
Entre los estrategas políticos del oficialismo perciben que no están pudiendo ganar “la discusión de la reactivación económica” y que eso se traslada a una mayor imprevisibilidad. “Hay una buena perspectiva sobre la evolución de la inflación y la gente sabe que los fundamentos macroeconómicos no se van a tocar. Pero las mediciones que miramos nos indican que la sensación de mejora no se está percibiendo en los grandes conurbanos. Es esa la discusión que tenemos que enfocarnos”, afirman en un importante despacho.

En otro sector del oficialismo reconocen la baja, pero mantienen una mirada más escéptica. Comparan la medición que había a esa altura del Gobierno de Alberto Fernández y dicen que Milei “se encuentra 73% por encima”. “Es el mismo indicador que el año pasado mostraba el nivel de confianza con el que el Gobierno llegó a la elección. En septiembre de 2025 registraba ese nivel de confianza y, un mes después, en octubre, ganó la elección con 42 puntos”, afirman.
Quienes analizaron el informe miran con atención una cuestión. Y es que el registro del ICG igualó a la marca a la que ya se había llegado en septiembre del 2025, pero que en ese entonces existía la posibilidad de un revulsivo: el resultado de las elecciones nacionales del mes siguiente, el cual se caracterizó por una victoria amplia respecto al segundo y con una alta capilaridad en las provincias.
“Ahora no tenemos un driver claro que permita pensar que en los meses próximos pueda haber un crecimiento acelerado”, agrega uno de los funcionarios libertarios. Luego del 1,94 que se había medido el año pasado, en octubre y en noviembre hubo aumentos de 8,1% y 17,5%, respectivamente.
Aún así, marcan: “Lo que es seguro es que no vamos a ver un repunto como en esa ocasión. Pero eso no implica que no pueda haber una fase de estabilidad o una suerte de comportamiento en modo serrucho (con subas y bajas alternadas) y que dé tiempo a una reactivación”.
Hay quienes ven en esto una cuestión estacional. En septiembre de 2024 también se presentó la baja más significativa de la administración Milei hasta ese entonces. Los analistas lo atribuían al veto de la movilidad jubilatoria que implementó la Casa Rosada. El oficialismo de La Libertad Avanza logró que el Congreso no vulnerara ese rechazo al lograr un escudo legislativo de diputados aliados que permitieron que la oposición no lograra los dos tercios.
Las perspectivas económicas volvieron a mostrar una relación directa con el nivel de confianza. Quienes esperan que la situación mejore en un año alcanzaron 4,15 puntos, con una suba de 1,8%; quienes creen que seguirá igual marcaron 2,46 puntos, con una variación de 0,1%; y quienes prevén un empeoramiento cayeron 11,1% hasta apenas 0,33 puntos.
Entre los cinco componentes del índice, cuatro mostraron retrocesos. El mayor deterioro se observó en Eficiencia, que cayó 15,4% hasta 1,79 puntos; luego aparecieron Capacidad, con una baja de 7,3% hasta 2,28 puntos, y Preocupación por el interés general, que descendió 6,9% hasta 1,51 puntos.
La Evaluación general del gobierno también retrocedió, con una caída de 2,5% hasta 1,64 puntos. La única variable sin descenso relevante fue Honestidad, que quedó en 2,45 puntos con una variación de -0,4% respecto del mes anterior.

Por edad, el descenso más pronunciado se registró entre los jóvenes de 18 a 29 años, con una baja del 23% hasta 1,68 puntos. El grupo de 30 a 49 años casi no mostró cambios, con 1,75 puntos y una variación de -0,7%, mientras que los mayores de 50 años retrocedieron 7,1% hasta 2,07 puntos.
En el plano geográfico, el Gran Buenos Aires concentró la contracción más intensa del mes, con una caída de 10,9% hasta 1,63 puntos. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el índice bajó 5,6% hasta 1,92 puntos y en el interior del país descendió 4,7% hasta 2,09 puntos, el nivel más alto entre las regiones relevadas.
Por nivel educativo, la caída más abrupta se dio entre quienes tienen instrucción primaria, con un descenso de 24,7% hasta 1,29 puntos. Los encuestados con secundaria completa se mantuvieron estables en 1,90 puntos, mientras que quienes cuentan con formación terciaria o universitaria retrocedieron 7,5% hasta 2,03 puntos, aunque conservaron el valor más alto dentro de esa variable.
“El core [núcleo] de quienes más se vieron afectados en el último mes son los jóvenes sin estudios y que viven del Conurbano. Son los que se están viendo afectados por esta transición del modelo macroeconómico y que están a la espera de la reactivación a nivel general”, marcó una fuente gubernamental.
En la comparación histórica, el promedio del ICG durante la gestión de Javier Milei descendió a 2,37 puntos, su nivel más bajo desde el inicio del mandato. En el mismo tramo de gobierno, Mauricio Macri había promediado 2,27 puntos y Alberto Fernández, 1,69.
La comparación del mes 31 de cada presidencia muestra que el 1,94 de julio quedó por debajo del valor de Macri en ese momento, que fue de 2,01 puntos, y también del registrado bajo Néstor Kirchner, que había alcanzado 2,26 puntos. El nivel actual, en cambio, supera el de Cristina Fernández de Kirchner en su segundo mandato, con 1,87 puntos, el de su primer mandato, con 1,69, y el de Fernández, con 1,12.
El estudio de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella se elabora desde noviembre de 2001 y mide la confianza en el Poder Ejecutivo en una escala de cero a cinco.
La encuesta fue realizada por Poliarquía Consultores entre el 1 y el 16 de julio de 2026 sobre una muestra de 1.000 casos en 39 localidades de más de 10.000 habitantes de todo el país. El margen de error estándar informado para el total del índice fue de ±0,06 puntos.
POLITICA
Santilli recibió al embajador de Trump, que se interesó por las reformas que el Gobierno impulsa en el Congreso

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, se reunió este martes en Casa Rosada con el embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas. Según dejaron trascender desde el Gobierno, durante el cónclave ambos “abordaron los principales temas de la agenda bilateral y reafirmaron el compromiso de continuar fortaleciendo la relación estratégica entre la Argentina y los Estados Unidos”.
Según supo de fuentes del Poder Ejecutivo, en el encuentro se abordaron también las reformas que la administración libertaria espera llevar adelante en el Congreso de la Nación.
Al término del encuentro, Lamelas usó su cuenta de la red social X para afirmar que mantuvo una “excelente conversación con el jefe de Gabinete” que, agregó, “confirma el extraordinario momento que vive la relación entre Estados Unidos y Argentina”.
Lamelas siguió: “Felicitaciones por esta nueva responsabilidad y por incorporar ciencia y tecnología a su gestión”. Tras lo que agregó: “Estamos listos para profundizar nuestra agenda común e impulsar más inversiones, comercio, seguridad, salud, defensa, innovación, tecnología y cooperación espacial para beneficio de ambos países”.
Ante la consulta de sobre la felicitación de Lamelas respecto de la incorporación de “ciencia y tecnología”, desde Balcarce 50 aseguraron que se refirió a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. “En realidad, era un área que ya estaba bajo la órbita del Jefe de Gabinete, por lo que no hubo cambios”, dijeron.
Cerca del jefe de Gabinete explicaron que se trató de “un encuentro 100% institucional y protocolar con el embajador, en el marco de la agenda conjunta que vienen llevando adelante los gobiernos de la Argentina y los Estados Unidos”.
Entre los temas abordados, según explicaron en Casa Rosada, estuvieron: “la agenda de reformas parlamentarias que pasarán por el Senado y la Cámara de Diputados en los próximos meses”. Entre ellas, indicaron la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), que será presentada este jueves en cadena nacional por el presidente Javier Milei; las modificaciones a la ley de inocencia fiscal, y la ley de propiedad privada, entre otras.
No las mencionaron, pero la Casa Blanca no es ajena al devenir de iniciativas como la ley de patentes (en particular, de medicamentos y semillas), lobby, nuevas sociedades y tierras.
“Se trató de una agenda común de cooperación, integración y diálogo recíproco, vinculada al posicionamiento que hoy tiene la Argentina con los Estados Unidos”, agregaron en Balcarce 50.
La visita de Lamelas se dio menos de 24 horas después de que al palacio de Gobierno asistió la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. Ambos compartieron un encuentro que se extendió por más de una hora y media en el principal despacho de la sede gubernamental.
@diegosantilli,pic.twitter.com/95jWMyocgY,July 28, 2026,Carta Orgánica del Banco Central (BCRA),,Conforme a
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El Gobierno insiste con que el 40% de los estudiantes de Medicina de la UBA son extranjeros

El Gobierno volvió a instalar este martes la idea de que casi la mitad de los estudiantes de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) son extranjeros, una afirmación que había sido cuestionada dos meses atrás en el marco de la cuarta marcha federal universitaria. El vocero presidencial, Adrián Ravier, repitió este martes la cifra sin matices y la sostuvo incluso después de que el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, le respondiera con datos propios.
En su conferencia de prensa semanal, Ravier afirmó que existe “un alto porcentaje de estudiantes en facultades de medicina que son extranjeros” y, ante la repregunta de un periodista acreditado, elevó la apuesta: dijo que ese índice llega “hasta prácticamente un 40%”. “Un 39% exacto es el dato que tengo ahora de la Universidad de Buenos Aires, si es falso lo revisaremos”, sostuvo el funcionario, que asumió la vocería presidencial a fines de junio en reemplazo de Manuel Adorni. El vocero utilizó el dato para justificar la política del Gobierno de habilitar a las universidades nacionales a cobrarles aranceles a los alumnos extranjeros, una facultad que —aclaró— no las obliga a hacerlo pero que el Ejecutivo impulsa como forma de “cuidar el dinero de los argentinos”.
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La cifra no es nueva ni surgió de un estudio reciente: es la misma que el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, había difundido en mayo, en la previa de una marcha universitaria federal, cuando aseguró que “cerca del 40%” de los estudiantes de Medicina de la UBA y “el 51%” de los de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) eran extranjeros. En aquel momento se contrastó desde los datos oficiales publicados por la propia UBA correspondientes a 2024, el último año disponible, con una diferencia sustancial: la Facultad de Medicina reportaba 13.403 estudiantes extranjeros sobre un total de 47.790, lo que equivale al 28%, no al 40%. En la UNLP, según un informe de su Facultad de Ciencias Económicas, la proporción en Ciencias Médicas era del 23%, también muy por debajo del 51% que citó el Gobierno.
Yacobitti retomó ese antecedente para responderle a Ravier este martes. Según los datos que difundió, de los más de 70.000 ingresantes a la UBA en 2026, los extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representan apenas el 2,5% del total, y en Medicina ese porcentaje sube al 6,1%. En Odontología llega al 4,1%, en Ingeniería al 2,7% y en el resto de las facultades se mantiene por debajo del 2%.

El vicerrector recordó además que desde 2022 la UBA exige a los aspirantes de países no hispanohablantes una acreditación de español de nivel C1, un estándar de dominio del idioma equivalente al de un hablante nativo, y ofreció una reunión con el Gobierno para “analizar los datos” con información precisa.
Lejos de corregir el dato, Ravier lo reafirmó horas más tarde con un cuadro estadístico atribuido a Álvarez que ubica en 39% la proporción de extranjeros entre los alumnos regulares de Medicina de la UBA y en 51% la de la UNLP, además de cifras para otras universidades nacionales: 32% en Rosario, 12% en Mar del Plata, 11% en la Patagonia San Juan Bosco y 8% en Comahue, La Matanza y La Rioja, con un promedio general del 21%. El vocero sostuvo que esos estudiantes “disfrutan gratis de los servicios financiados por los pagadores de impuestos argentinos”, en la misma línea argumental que había usado Álvarez dos meses antes.
UBA, Adrián Ravier, Emiliano Yacobitti
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