POLITICA
Círculo rojo: el proceso de “emocionalidad importante” que atraviesa al Gobierno y se expande al PRO y el peronismo

Un proceso de “emocionalidad importante” como el que describió Patricia Bullrich sobre el ánimo presidencial empieza a dominar no solo al gobierno de Javier Milei si no al PRO y al peronismo. El jueves, lo que debía ser la clase inaugural de un curso de formación política del PJ bonaerense se transformó en un campo de disputa por la situación judicial de Cristina Kirchner cuando militantes le reclamaron a Axel Kicillof que se pronunciara por la libertad de la ex presidenta mientras se desplegaba una bandera con la consigna “Cristina Libre” y desde otras ubicaciones empezaba a cantarse “Axel Presidente”.
El viernes, en Vicente López, muy cerca de la quinta de Olivos y recién regresado al país, Mauricio Macri volvió a encabezar un acto partidario, se refirió otra vez al “próximo paso”, marcó diferencias con el Gobierno y dirigentes del PRO entonaron un cántico que le fascina al ex mandatario: “¡Presidente, Mauricio Presidente…!“. La noche anterior, de gira por dos streamings partidarios, un Milei particularmente cansado dedicó una batería de exabruptos para explicar esta etapa del programa económico y financiero y repetir, una vez más, que no está dispuesto a correrse de ese plan. El Presidente se recluyó toda la semana en Olivos, dedicó horas y horas a las redes sociales y apenas salió para festejar la caída en el índice de precios de abril (2,6%), que cortó una inercia alcista de diez meses consecutivos, un gol celebrado por una administración que hace más de dos meses perdió la agenda pública, con el agravante de la incontrolable tormenta judicial que azota a Manuel Adorni.
“Estamos dentro de un partido libertario, con una conducción soviética y una metodología estalinista: si no te adaptás, te ejecutan o te mandan a Siberia”, sintetizó una altísima fuente oficial que participó, el pasado martes, de la reunión de la mesa política en la que se definió, contrario a lo conversado en el Senado con los aliados, enviar en paquete el proyecto de reforma política y avanzar, aún sin los votos asegurados, en la eliminación de las PASO. Arduo trabajo para Diego Santilli, sin mayores recursos que sus encantos personales: “A pura sonrisa, si no paran de ajustarle a los gobernadores”, expresaron sus colaboradores.

La exacerbación de las emociones se transformó en un patrón común a la hora de dirimir las disputas dentro el gobierno. Las internas son cada vez más feroces, hay cada vez más intereses cruzados y parece haberse perdido un sentido de pertenencia que funcionó durante buena parte del primer tramo de la gestión para aglutinar a la tropa. Ya no hay saltos en el gabinete: en la última reunión, de hace dos viernes, no hubo foto oficial. Tampoco en el encuentro del martes de la mesa política, del que Bullrich se retiró antes y Santiago Caputo ni siquiera participó por el viaje fugaz que realizó por Estados Unidos en compañía de uno de sus colaboradores.
Ese estado de situación es el que empujó a Macri a posicionarse con un discurso mucho más agresivo contra el programa de gobierno de Milei quien, según el jefe del PRO, solo le dedicó gestos descorteses en los últimos tiempos. El ex presidente escuchó en los últimos meses, en reuniones privadas, reiteradas críticas del establishment a la administración libertaria y algunos pedidos personales de cara al 2027 que le endulzaron los oídos. “El círculo rojo es como los mercados: se sobregira para bien, y se sobregira para mal. Ese es el círculo rojo que consume Mauricio”, admitió un histórico dirigente del PRO que en una ronda reciente con inversores sobre el rumbo del país recibió dos inquietudes: qué va a pasar con Milei en el 2027 y qué chances reales tiene el peronismo de volver al poder.
Macri entiende, como Bullrich, que buena parte de la sociedad comparte el rumbo del Gobierno pero que es imprescindible realizar una serie de retoques en el programa económico para que lleguen a la mayoría de los argentinos. La ex ministra de Seguridad está convencida de que muchos de sus votantes empezaron a hacer un “clic” respecto del gobierno, y que por eso apuró públicamente a Adorni a que presentara su declaración jurada, a contramano del libreto oficial. En privado, recibió adhesiones de colegas hartos del ministro coordinador. Es más: la senadora podría presentar cuanto antes su propia rendición de bienes para marcar aún más diferencias.
El problema, dicen voces del Ejecutivo, es que Milei no está dispuesto a introducir modificaciones. Incluso, una versión insistente dentro del Ejecutivo da cuenta de que Luis Caputo, “Toto”, habría expresado en alguna conversación privada la necesidad de analizar algún retoque, más allá del pedido expreso del ministro para cortar de cuajo las internas palaciegas y blindar políticamente el programa económico.
Lo cierto es que “Toto” Caputo se erigió dentro del gobierno como un ministro plenipotenciario: cualquier negociación o acuerdo político debe estar supeditado al equilibrio de las cuentas públicas y, para peor, el funcionario avanzó el último mes con un recorte adicional en los ministerios. “Es un vivo: si no paga nada, así cualquiera tiene superávit”, lo describió un colega del gabinete. La motosierra no registra categorías: ya se publicó en esta sección que el equipo económico casi deja sin comida al propio Milei cuando, con la política del recorte permanente, se suprimieron los pagos a los proveedores del comedor presidencial.

Por fuera de ese universo fiscal, en la cúspide de las emocionalidades junto a su hermano, Karina Milei mantiene un destacadísimo lugar como dama de hierro, concentrada con todas sus energías en cercar lo más posible al consultor estrella del presidente. Ayer, en redes sociales, un revuelo fenomenal tensó al extremo la batalla entre el asesor predilecto del mandatario y los Menem, Martín y Eduardo, “Lule”. El último capítulo público de esa novela había sido la designación de Sebastián Pareja como presidente de la comisión bicameral del Congreso que debe controlar los gastos y el funcionamiento de la SIDE, un área administrada por Caputo. Una jugada a dos bandas de la hermanísima: un mensaje a su rival interno, y una movida contra Macri. Por esa maniobra, Cristian Ritondo -según él, tenía asegurado de palabra ese sillón- lanzó el reproche público más notorio desde que los Milei asumieron el poder: “Cuando uno le miente a otro, pierde la confianza”. El jefe del bloque del PRO en Diputados es un aliado de Santiago Caputo.
La Secretaria General ya había ejecutado su primera demostración de poder con la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia, con la que obturó el intento de Las Fuerzas del Cielo por arrimar a Guillermo Montenegro, un movimiento que hizo implosionar al Poder Judicial. Desde entonces, el ministro se ocupó casi con dedicación exclusiva al envío de pliegos al Senado, que no mostró resistencia por parte de Bullrich, la jefa del bloque de legisladores libertarios que, por el contrario, sí rechazó más de una docena de pliegos de embajadores remitidos por el Ejecutivo. La última semana, Mahiques consiguió, además, una mayoría holgadísima por encima de los dos tercios para aprobar la continuidad de su padre, Carlos Mahiques, “Coco”, en la Cámara Federal de Casación Penal. Un incentivo para el funcionario, que quiere ser procurador. El peronismo votó dividido: otro aliciente para el Gobierno. Perspicaz, Eduardo de Pedro, “Wado”, votó en contra, a pesar de su cercanía con esa familia judicial y sus fluidas relaciones que le trajeron, más de una vez, airadas críticas internas.
Existen, de todos modos, algunas jugadas más subterráneas de Karina Milei en el armado político que alteraron el humor interno en las filas del oficialismo. Un ejemplo es el de Luis Petri, al que enviaron del Gabinete a Diputados con la promesa de ser el próximo candidato a gobernador en Mendoza de LLA. El dispositivo karinista empezó a coquetear últimamente con Alfredo Cornejo, principal rival del ex ministro, al que le asignan el plan de volver a recurrir al ex gobernador y senador Rodolfo Suárez para asegurarse la continuidad de su proyecto. Petri, como Santilli, es, a diferencia de Bullrich, más proclive a esconder sus resentimientos. A propósito del ministro del Interior, al que tras las elecciones de octubre pasado los hermanos Milei le dieron vía libre para la gobernación bonaerense, se realizó en estos días una reunión virtual con cientos de dirigentes libertarios de PBA en la que se proclamó a Pareja como candidato a gobernador.
Pero aún más por debajo de esas recientes maniobras políticas empezó a trascender el interés de la hermana presidencial por otra área controlada por Caputo: el PAMI. Por ahora, esa dependencia que administra una caja millonaria se mantiene bajo el dominio absoluto de colaboradores del consultor, bajo el paraguas del ministro Mario Lugones. Aunque surgieron versiones de la atención que la Secretaria General y, en particular, los primos Menem, habrían puesto sobre algunos proveedores de un rubro puntual de la obra social regenteados por viejos y conocidos operadores del sector. Lo cierto es que, hasta ahora, el último movimiento lo realizó Francisco Caputo, hermano del asesor estrella, en las segundas líneas de la administración de la entidad.
El nombre de Francisco Caputo, con muchísima influencia en Economía, apareció en el PAMI en medio de tironeos muy comentados entre viejos y nuevos socios de su hermano, también con la emocionalidad a flor de piel por el rumbo de la gestión. El otro Caputo mantiene una injerencia notable en procesos muy sensibles como la licitación de la hidrovía o la demoradísima privatización del Belgrano Cargas. En el caso de la hidrovía, cuyo segundo sobre se confirmó en las últimas horas -se espera por la oferta económica para la próxima semana-, en pasillos oficiales se mencionó ese proceso licitatorio como parte de las reuniones que el consultor preferido del Presidente mantuvo durante la semana en Washington: un mes atrás, una comitiva de lobistas republicanos ya había visitado de manera fugaz el país para alertar por la posible participación de consorcios chinos con una de las dos empresas oferentes.
Más allá del contenido de esas reuniones en la Casa Blanca y el Departamento de Estado, la visita de Caputo a Estados Unidos le sirvió al asesor para volver a revalorizarse dentro del esquema de toma de decisiones del Gobierno en momentos en que la hermana del Presidente no hace más que gestiones para aislarlo. Caputo controla una buena botonera y varios resortes de poder, y no tiene pensado desprenderse de ellos. Para colmo, en Las Fuerzas del Cielo insisten, con cada vez mayor contundencia, en que el vínculo de LLA con la administración norteamericana se apalanca, en buena medida, por las gestiones y las relaciones del consultor.
De CABA a PBA. Por fuera de todas esas disputas a cielo abierto se dirimen, en la confluencia de la capital y de la Provincia, el futuro del PRO y del proyecto presidencial de Kicillof, en alerta por la guerra declarada del cristinismo y La Cámpora que le pidieron mayor contundencia, en La Plata, en torno a la situación judicial de la ex presidenta. La semana anterior, en una durísima reunión en el Senado, legisladores del gobernador ya se habían trenzado con el kirchnerismo por el reparto de comisiones, una negociación insólita que mantiene paralizada la tarea legislativa, de manera inédita, en esa cámara.
Pero las rencillas internas son, para Kicillof, tanto o menos preocupantes que la situación económica en ese distrito, en particular en el Gran Buenos Aires, el mayor perjudicado por el plan del gobierno. “El conurbano es el primero en sentir la crisis, y el último en recuperarse”, aseguró un ex gobernador provincial.
Una interesante encuesta de Sentimientos Públicos, del consultor Hernán Vanoli, registró, en ese sentido, una caída en la adhesión a Milei en esa región, con un rechazo en el AMBA en torno al 76%. Según el estudio, un 50% de los votantes de Bullrich del 2023 respondieron que no votarían por el Gobierno en el 2027. En contraposición, el Presidente creció en popularidad en las zonas del país vinculadas con el agro y la minería, y entre las clases más acomodadas.
De acuerdo a los registros oficiales, la desocupación en territorio bonaerense creció al 9,5% en el cuarto trimestre del 2025, 2 puntos por encima de la media nacional, y se perdieron 96.243 puestos de trabajo formales. Según el informe de abril del Observatorio Económico PBA del CEPA, los salarios de los trabajadores registrados privados del GBA son los que más poder adquisitivos perdieron detrás de Tucumán y Tierra del Fuego: el salario real cayó 8% desde noviembre del 2023. Los aumentos en el transporte público inciden además de manera directa en el bolsillo de los bonaerenses: en dos años y medio, el boleto de colectivo de 3 a 6 kilómetros pasó de $59 a $1.089, un aumento de más de 17 veces. Según el CEPA, el gasto mensual estimado en transporte en ese período pasó de $6.656,8 a $108.208,3.

Ese paisaje socioeconómico de Buenos Aires es una bomba de tiempo para Kicillof, que debe proyectar hacia el resto del país una gestión asfixiada. Pero es también una luz de alerta para Jorge Macri, decidido a diferenciarse de Milei y del gobernador con un posicionamiento público de “ley y orden”, a la espera de que el Presidente llegue lo menos competitivo al 2027 para encarar una negociación mano a mano con La Libertad Avanza.
En la capital se reparten subsidios habitacionales para 12.000 porteños, hay 5.000 personas en paradores nocturnos -más de la mitad, provenientes de la Provincia-, y 1.500 en situación de calle. Cifras altísimas que son contenidas por el Ministerio de Desarrollo Humano. Pero detrás de esos números fríos se esconde una modalidad que crece: según los censos, entre esas 1.500 personas en calle prevalece un buen número de bonaerenses con trabajos informales que duerme a la intemperie entre los días martes y jueves porque no les alcanza para costear el transporte público. ¿Qué será de la emocionalidad de esas personas que, tres noches por semana, dejan familias y pertenencias para sobrevivir en la calle?

El martes, en la habitual reunión del gabinete porteño, el ministro Gustavo Arengo, de Hacienda, que viene de efectuar una colocación de un bono por USD500 millones a 10 años con una tasa récord del 7,3%, hizo un repaso por los números de la recaudación. Se registró una caída interanual del 9%, con bajas pronunciadas en la coparticipación y en Ingresos Brutos, aunque se percibió una mejora en abril y pronostican un aumento en mayo por los vencimientos anuales de ganancias, un mes en el que siempre se embolsa más que en el resto del año.

Lo paradójico fue que, mientras se repasaban esos números, el jefe de Gobierno recibió un llamado de “Toto” Caputo. Los asistentes hicieron silencio. El ministro quería saber si Macri podía aceptar una oferta menor para saldar parte de los $800.000 que Nación le debe a la Ciudad desde el 2025 en concepto de coparticipación. Todo sea por recortar.
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POLITICA
La tensión con Bullrich cumple un mes en ascenso y desarma otro intento oficialista para recrear expectativas

En apenas un mes, Patricia Bullrich marcó posiciones en un par de temas realmente sensibles, y suficientes para marcar un pico en la interna libertaria. Primero fue la carga directa sobre Manuel Adorni frente a la investigación por el patrimonio del funcionario y, ahora, el rechazo a la increíble -también, tosca– movida del Gobierno para frenar el pliego de una jueza por su parentesco con un periodista. La decisión de la ex ministra no sólo sacudió el frente doméstico, sino que además desarmó un nuevo intento oficialista para recrear expectativa política después de meses desgastantes.
El Gobierno se vio envuelto así en otra historia autogenerada y de impacto creciente con el correr de los días. Quedó a la vista de todos que el único argumento para frenar el pliego de María Verónica Michelli es su condición de cuñada del reconocido periodista Hugo Alconada Mon. Y a la vez, resultó evidente el desmanejo del Ejecutivo: el listado de pliegos fue revisado por Juan Bautista Mahiques y su equipo. El ministro responde a Karina Milei, que ordenó la marcha atrás con el tema, al punto de generar malestar en el propio bloque violeta y fastidio entre socios y aliados, que decidieron no desandar el camino.
La decisión de la jefa del bloque de senadores de LLA provocó dos reacciones visibles, además de variadas especulaciones sobre su alcance y las motivaciones. La primera fue expuesta por una foto de Bullrich con Karina Milei, un recurso repetido para dar imagen componedora. Y la segunda fue una señal de Javier Milei, que retuiteó un mensaje de mínima parcial y, como tal, forzado sobre el mecanismo y las atribuciones presidenciales para la designación de jueces, que no es lo que está en discusión. Dio la impresión de desconocer todo el proceso y las facultades del Poder Legislativo.
Precisamente, el modo de manejarse del mileismo generó un costo adicional en el Senado. Allí, el oficialismo debió ceder en la pretensión de máxima -el retiro sin vueltas del pliego- y poner en marcha el procedimiento para resolver la cuestión en el recinto. En principio, en la reunión de jefes de bloques realizada este miércoles, se dio margen para que LLA revisara “una falla reglamentaria”, referencia medida de un conocedor del Senado sobre la maniobra para frenar el dictamen favorable a Michelli. Ese dictamen lleva las firmas necesarias, pero era “pisado” por el titular de la Comisión de Acuerdos, Juan Carlos Pagotto, alineado con Karina Milei.
Los pasos formales serían completados este jueves. Existe el compromiso de darle curso al pedido de retiro del pliego, no a su análisis. Y el desenlace quedaría pendiente para la próxima sesión de la Cámara alta, prevista en principio para mediados de la semana que viene. Podrían ser tratados entonces el pedido del Gobierno y el dictamen, que cuenta con nueve firmas de distinto color: PRO, UCR, provinciales. Eso mismo marca al menos el clima previo. Los representantes de esos espacios fueron adelantando que sostendrán el apoyo. Se suma la posición de Bullrich y alguna otra fisura explícita en LLA. Y en el peronismo/kirchnerismo, al menos los más “pragmáticos” acompañarían el ascenso de la candidata al Tribunal Oral Federal número 3 de La Plata.
Más allá de las especulaciones sobre el final en el Senado, quedó expuesto un nuevo desgaste político para el Gobierno. El caso, por lo demás, tiene una derivación judicial por discriminación. Y alimenta además otras internas. La de mayor arrastre y sin retorno anotó otro capítulo: Victoria Villarruel recibió a Michelli en su despacho y desde su entorno lo difundieron como un gesto de respeto a los procedimientos legales. Una manera de descalificar la intención de Olivos.

Menos ruidosos, desde otros despachos de LLA y más aún, de sus socios, se dejaba trascender el malestar por el manejo del Ejecutivo. Los señalamientos apuntaban básicamente al Ministerio de Justicia, en la órbita de la secretaría General desde la salida de Mariano Cúneo Libarona y el desplazamiento de Sebastián Amerio, que responde a Santiago Caputo y fue designado entonces en la procuración del Tesoro. Otro condimento por la interna en continuado entre Karina Milei y el asesor presidencial.
Bullrich, en cambio, expuso antes que nada su juego propio, es decir, no atada en términos de verticalidad al círculo de Olivos. Ya lo había transmitido a principios de mayo, cuando reclamó públicamente que Adorni presentara de inmediato su declaración jurada, una manera de instarlo a cerrar el tema de algún modo. Eso provocó una respuesta inmediata de Milei, que afirmó que el jefe de Gabinete no demoraría la presentación, y una muy dura reunión de la primera línea de gobierno.
La defensa cerrada del funcionario se mantuvo, aunque con recelos y miradas críticas pero reservadas en el oficialismo. Y Bullrich agregó una movida más para fijar posición -es decir, trabajar su imagen de diferenciación- al presentar su propia declaración jurada, mucho antes de que venzan los plazos formales, ya extendidos.
El rechazó al intento de frenar el pliego de Michelli marcó otro paso significativo en la misma línea. Y anota un mes de tensión creciente entre Bullrich y Olivos. Por supuesto, eso alimenta los recelos en el “mileismo” sobre el futuro electoral de la ex ministra, cuyos voceros niegan cualquier punto de coincidencia con los movimientos de Mauricio Macri y dejan abiertas las puertas a todas las especulaciones sobre el 2027.
De todos modos, en sentido concreto, la actitud pública de Bullrich pegó de manera directa sobre los renovados intentos del Gobierno para modificar la atención política y dar batalla en el terreno de las expectativas. Sus declaraciones -acompañada por la divulgación del ofrecimiento de la renuncia a la conducción del bloque – relegaron los gestos del Presidente y de Luis Caputo en encuentros empresariales, tendientes a mostrarse a la ofensiva y a ratificar la elección del kirchnerismo como contrincante.
El pliego de Michelli se transformó en título nacional y copó por momentos el temario del Congreso, cuando también en ese terreno el oficialismo busca reafirmar su iniciativa. De momento, también desplazó al caso Adorni. El jefe de Gabinete dejó trascender que finalmente presentaría su declaración jurada a mediados de este mes. Sería en el arranque del Mundial. De todos modos, incluso en el oficialismo existen dudas en cuanto a su efecto para cerrar el tema.
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POLITICA
Diego Santilli visitó Misiones, evitó la interna del oficialismo provincial y se reunió con la dirigencia de LLA

La tierra colorada que pisó el ministro del Interior, Diego Santilli, se encuentra en ebullición. Por primera vez en décadas, el oficialismo parece a punto de quebrarse. Por un lado está Carlos Rovira, que dirigió con puño de acero la política local durante 20 años, enfrente, el gobernador, Hugo Passalacqua y los intendentes que han desafiado su omnipotencia.
Este viernes, el ministro del Interior pudo pasar por el estrecho sendero entre el fuego y el abismo. Se reunió con ambos. Y trató con cada uno los temas que debía. El contexto se había complicado más luego de que el pasado jueves 28 de mayo, Rovira anunciara que el ministro llegaría al día siguiente. En la Gobernación nadie sabía nada. Se suscitó una minicrisis que se aclaró con un par de llamados.
Santilli habló de política con Rovira. El gobierno nacional necesita de los votos de los misioneros en el Congreso. Esa representación responde, por ahora, a “el conductor”. Luego, se encontró con Passalacqua. La agenda estuvo cargada de asuntos de gestión. Rutas, gas y conectividad fueron los temas principales.

El ministro del Interior escuchó también detalles de dos iniciativas que Rovira, en su rol de diputado provincial, impulsa con el bloque mayoritario. Uno es el de ficha limpia. El proyecto es mucho más amplio que el que se discute en Nación. Por caso, prohíbe ser candidatos a quienes tienen multas de tránsito o deben impuestos. El otro es el que pone tope a la reelección de los intendentes. Este proyecto es un tiro por elevación a los aliados de Passalacqua.
Luego, Santilli almorzó con el Gobernador. La charla fue una continuidad de las conversaciones con el resto de los mandatarios del Norte Grande mantenidas durante la semana pasada en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Eso es lo único que trascendió. Los voceros habituales del mandatario se cerraron y no hicieron más comentarios sobre el diálogo que mantuvieron.
Un 2027 libertario
El cierre de la jornada en Misiones fue con la dirigencia libertaria. Santilli valoró la consolidación territorial tras reunirse con Adrián Núñez y los diputados Diego Harfield, Maura Gruber y el resto del equipo legislativo.

Núñez y Hartfield son dos de las posibilidades que maneja LLA para pelear la gobernación en 2027.
A la salida de la reunión, el Ministro del Interior expresó: “El crecimiento del partido viene muy bien. La Libertad Avanza está haciendo un gran trabajo en Misiones, llevando nuestras ideas a cada rincón de la provincia por eso somos la única oposición, y ese es un desafío importante”, señaló.
Pensando en el próximo turno electoral, el ministro fijó los objetivos de máxima del oficialismo. “El año que viene aspiramos a que Javier Milei reelija y sea el primer presidente de la historia argentina contemporánea no peronista que gane una elección y sea reelecto”.

Además, dejó en claro que irán por cargos ejecutivos: “Vendrá el desafío de decidir lugares de gestión: municipios, provincia, gobernación. Ya hemos ocupado bancas y ahora viene otro paso más adelante”.
“Tenemos que resolver los problemas de la gente. En eso vamos a trabajar todos, para potenciar la gestión del Presidente y, en forma particular, de la cartera del Ministro”, acotó Núñez por su parte.
“Fue una visita muy constructiva. Hablamos de las propuestas que estamos llevando adelante en la Legislatura: ficha limpia y boleta única de papel. Es importante dejar bien en claro qué ideas representamos. Sobre todo de cara a 2027”, concluyó.
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POLITICA
La refundación de la Justicia de Milei y Mahiques: un inicio endogámico y con nombres negociados con gobernadores

La refundación del Poder Judicial que anunció el presidente Javier Milei luego de que el Senado aprobó los pliegos de 74 nuevos jueces y fiscales está caracterizada, en esta primera etapa, por un dominio endogámico de integrantes de la propia familia judicial.
Un análisis de la lista de nombramientos muestra lazos de parentesco o relaciones laborales dentro del propio Poder Judicial.
También exhibe magistrados impulsados por gobernadores aliados de la Casa Rosada, que mantiene la renovación dentro del mismo poder político.
Los nombres representan una primera tanda para cubrir las vacantes, pero no ocuparán los cargos más sensibles de la Justicia nacional y federal.
Los lugares más delicados aparecen en los tribunales de Comodoro Py 2002, que se analizarán en el Senado más adelante.
De una primera lectura de los nombres de los 74 candidatos a los que el Senado le dio ahora luz verde, se destaca primero el revuelo político que generó la aprobación del pliego de María Verónica Michelli, la candidata cuyo nombramiento el propio Gobierno había intentado bloquear por ser cuñada del periodista de Hugo Alconada Mon.
Ahora, el presidente Milei se resiste a firmar el decreto de su designación. Es su facultad.
A pesar de que el Senado le dobló el brazo a Milei al aprobar el dictamen de Michelli, el Gobierno puede festejar que esta tanda representa los primeros nombramientos judiciales de la actual gestión después de dos años y medio.
El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, había llegado al cargo con más de 360 vacantes en el Poder Judicial federal. No se designaban jueces en esta cantidad desde hace diez años.
Todos los futuros magistrados que llegaron hasta aquí en la etapa de selección lo hicieron porque aprobaron con suficiencia un examen técnico en el Consejo de la Magistratura, pasaron entrevistas personales, fueron votados en ese organismo por sus pares, por abogados, por diputados, por senadores y por académicos, y luego el Poder Ejecutivo los eligió de una terna. Algunos concursaban hace más de diez años para estos cargos.
En la lista —más allá de Michelli— sobresalen otros nombres que reafirman la idea de que los candidatos, ahora a tiro de decreto para ser jueces o fiscales, son del riñón del Poder Judicial, ya sea por ser hijos o esposas de magistrados o por haber tenido como jefes a algunos influyentes jueces.
El sociólogo Juan José Nardi expone en su etnografía La familia judicial que, más allá de que el Consejo de la Magistratura pretende nombrar jueces según sus méritos, el modelo se perpetúa porque los candidatos necesitan de padrinos, madrinas y lobbistas de la propia justicia o el Gobierno para llegar al cargo. Y esas lealtades perduran y explican las relaciones en el tiempo.
En la lista que aprobó el Senado está Emilio Rosatti, que se convertirá en juez del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe y es hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti. Su pliego fue enviado por el Ejecutivo y generó debate. Dos votos del kirchnerismo fueron en contra.
Otro ejemplo es el de Juan Andrés Moldes, cuyo pliego fue aprobado para ser fiscal de primera instancia en el fuero Penal Económico. Es hijo del fiscal ante la Cámara Federal, Germán Moldes, de ascendencia en la justicia federal y fallecido en 2024. Juan Andrés Moldes, hijo, concursó con éxito y está a un paso de convertirse en fiscal. Su padre se jactaba de no haber llegado a su cargo por esa vía. “Quédese tranquilo. Yo no llegué por concurso”, decía un cartel colocado en su escritorio.
Laureano Durán es otro de los candidatos con el pliego aprobado por el Senado para ser designado camarista en la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, en la Sala I. Es hijo del fallecido camarista federal Alberto Ramón Durán, fanático hincha de Gimnasia y Esgrima y con fluidos vínculos con el peronismo bonaerense de Julio Alak. Laureano Durán sigue los pasos de su padre.
También fue aprobado el pliego de Nicolás Pacilio para el Tribunal Oral Criminal N° 1. Se trata de un joven secretario de la Cámara Federal que es hijo de Antonio Pacilio, excamarista federal de La Plata.
Varios de los pliegos aprobados corresponden a cónyuges de magistrados que intervienen en causas de alto impacto político, como por ejemplo Ana María Cristina Juan, que es la esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, que investiga al presidente Javier Milei en la causa $LIBRA.
El pliego de Juan fue aprobado como jueza federal de primera instancia de Hurlingham. Ingresó a Comodoro Py hace tres décadas y es secretaria de la Sala I de la Cámara Federal desde 2018. Su designación fue de las más debatidas y aprobada por unanimidad.
En este capítulo también destaca el pliego de Yamile Susana Bernan como camarista de la Cámara del Crimen. Es la esposa de Diego Guerendiain, exjefe de Gabinete del Ministerio de Justicia cuando estaba al mando de Mariano Cúneo Libarona.
Guerendiain fue desplazado por diferencias con Sebastián Amerio, el entonces viceministro.
También fueron considerados para jueces y fiscales secretarios y excolaboradores directos de los jueces federales más importantes de Comodoro Py.
Así, María Julia Sosa, designada como futura jueza del Tribunal Oral Federal 3 de La Plata, si Milei firma su decreto, es secretaria del juzgado del juez Julián Ercolini de Comodoro Py 2002.
El juez federal instruyó las causas de mayor perfil contra la expresidenta Cristina Kirchner: Vialidad, donde fue condenada, y Hotesur y Los Sauces. El kirchnerismo votó en contra de su designación. Fue aprobada con los votos del oficialismo y aliados.
También fue aprobado el pliego de Javier Matías Arzubi Calvo, quien se desempeña como juez del Tribunal Oral Federal 5 de San Martín. Es exsecretario letrado del juzgado del juez federal Ariel Lijo. Milei intentó llevar a Lijo a la Corte y no logró los votos de los senadores.
El juzgado de Lijo lleva hoy la causa por presuntas irregularidades en la ANDIS y la investigación por enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni. Es la tercera vez que Arzubi Calvo es propuesto para el cargo de juez y, finalmente ahora, su pliego fue aprobado por unanimidad.
Pablo Ezequiel Wilk tiene acuerdo del Senado para el Tribunal Oral Federal dos de La Plata y es secretario del juzgado federal de Luis Armella.
En el caso de Jésica Yael Sircovich, fue aprobado su pliego como jueza del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata y es secretaria de la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal.
Ivana Quinteros, histórica secretaria de la Cámara Federal porteña de Comodoro Py 2002, fue designada como jueza del Tribunal Oral Criminal 20.
La tanda de nombres incluyó a algunos magistrados con trayectorias políticas cercanas al macrismo, como Jorge Djivaris, ahora a punto de ser designado camarista en lo Comercial en la Sala B, quien fue subsecretario de Justicia del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad de Buenos Aires.
Su postulación para la Sala B de la Cámara Comercial -que interviene en la causa vinculadas al concurso preventivo y quiebra de Correo Argentino S.A, generó una impugnación que lo acusaba falsamente de ser familiar del ministro Mahiques. El propio Djivaris desmintió el vínculo ante la Comisión de Acuerdos. La senadora Patricia Bullrich pidió que esa aclaración quedara en actas y fue aprobado por mayoría.
Santiago Vismara, con acuerdo del Senado como fiscal general ante los tribunales en lo criminal y correccional, fue fiscal designado por la procuradora Alejandra Gils Carbó. También fue firmante de la solicitada de Justicia Legítima, la agrupación de jueces y fiscales identificada con el kirchnerismo. Su inclusión en una tanda impulsada por La Libertad Avanza generó sorpresas y su pliego fue aprobado por unanimidad.
En apenas tres meses, Mahiques envió más de 150 pliegos en distintas tandas. La Comisión de Acuerdos del Senado trabajó a ritmo acelerado para otorgarles dictamen.
El pasado jueves 4 de junio lo logró, luego de tensión política, idas y venidas y una lista que primero era de 50 jueces y fiscales y luego llegó a los 74 incluyendo a Michelli y la cobertura de vacantes en Buenos Aires, La Plata, Santa Fe, Mendoza, Neuquén, Salta, Bariloche y Formosa.
Al menos seis de cada diez candidatos enviados por el Gobierno ya se desempeñaban dentro del Poder Judicial, en busca de ascensos o traslados a cargos de mayor jerarquía. Muy pocos casos provinieron de fuera del sistema, según calculó Chequeado.
Entre los candidatos hay un 69% de la Ciudad de Buenos Aires y un 31% de tribunales del interior del país.
En el interior, la distribución es muy desigual: casi la mitad del cupo provincial se lo lleva la propia provincia de Buenos Aires —La Plata, San Martín y Hurlingham suman 13 pliegos (el 17,6% del total), y 10 pliegos son para el resto del país. Incluyen las provincias de Santa Fe, Mendoza y Formosa, Neuquén, Salta, Río Negro y Entre Ríos..
Así Mendoza obtuvo dos designaciones: un defensor público, que es Carlos Agustín Parma, y un vocal de la Cámara Federal de Apelaciones.
Se trata de Sebastián Guillermo Soneira, exfuncionario de confianza del gobernador Alfredo Cornejo, aliado del Gobierno nacional. Soneira fue director de Personas Jurídicas y Cornejo apoyó activamente su postulación.
Fue designado originalmente por el gobernador Cornejo y permaneció en el cargo durante todo el mandato de Rodolfo Suarez. Al momento de su designación judicial, ejercía como fiscal adjunto Civil en la Procuración General del Ministerio Público Fiscal provincial, cargo que ocupaba desde finales de 2025.
La Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza a la que ingresa Soneira es el tribunal de mayor relevancia en la provincia, pues allí se analizan casos de narcotráfico, delitos fiscales y conflictos de derechos humanos.
En Santa Fe fueron aprobados tres pliegos de jueces donde el gobernador Maximiliano Pullaro pujó por sus designaciones, en el contexto de la crisis de seguridad por el narcotráfico. Pullaro se reunió con el ministro Mahiques para gestionar la cobertura de vacantes en la Justicia federal de su provincia.
Además, en esa lista está el ahora posible juez Emilio Rosatti, propuesto para un tribunal federal de Juicio de Santa Fe, y Walter Alberto Rodríguez, con acuerdo para el Juzgado Federal de Garantías N.º 2 de Santa Fe.
En Rafaela prosperó el pliego de Santiago Saux como juez federal con el que se cubre una vacante de seis años en un juzgado que controla el 30% del territorio provincial y la ruta del narcotráfico hacia el puerto de Rosario.
En Neuquén fue designado Pablo Antonio Matkovic como juez del Tribunal Federal de Juicio. El magistrado propuesto fue asesor de la ministra kirchnerista Nilda Garré y en 2017 presentó un hábeas corpus contra Patricia Bullrich por el allanamiento a una comunidad mapuche. También fue denunciante en el caso Lago Escondido. Se desempeña como defensor federal en Neuquén desde hace años. Su pliego fue incorporado por pedido del jefe del bloque de la UCR, Eduardo Vischi.
En Salta fue aprobado el pliego de Diego Anzorreguy para el Juzgado Federal de Primera Instancia n.º 2; sin vínculos políticos, encabezó el orden de mérito del concurso.
Salta es gobernada por Gustavo Sáenz, un peronismo que mantiene relaciones de convivencia con el gobierno nacional.
En Bariloche se le dio acuerdo a Leandro Agustín Gómez Constenla como juez federal. Obtuvo el mayor puntaje en el concurso y el juzgado estaba vacante desde agosto de 2019.
En Formosa obtuvo el acuerdo el pliego de Gerardo Daniel Cacace como juez del Tribunal Federal de Juicio. Fue víctima de abusos del poder policial en Formosa bajo la gestión de Gildo Insfrán y su designación es casi una declaración antioficialista.
endogámico,Hernán Cappiello,Conforme a
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