POLITICA
Crece la incomodidad en el Gobierno: Adorni limita su rol de vocero y su caso bloquea los anuncios de otras áreas de gestión

“Manuel [Adorni] sigue siendo el vocero”. La frase, pronunciada en la tarde gris de este martes, corresponde a un funcionario de alto rango de la Casa Rosada. “Va a volver a dar conferencias. No está previsto por ahora, pero en algún momento va a dar”, completó.
Enseguida advirtió que el jefe de Gabinete de Javier Milei tampoco planea responder, al menos en lo inmediato, sobre las investigaciones periodísticas que pusieron en la mira el crecimiento de su patrimonio y sus viajes, y que derivaron en una causa penal. “Cada pregunta que se haga por el tema será una pregunta perdida, porque no va a responder por eso”, insistieron puertas adentro de palacio de gobierno.
La última vez que Adorni se expuso a preguntas fue en la conferencia de prensa del miércoles 25 de marzo, donde se negó a dar explicaciones con el argumento de que podría entorpecer la causa judicial, y que solo hablaría ante un juez. “Si le vuelven a preguntar, se va a remitir a que esas respuestas serán dadas ante la Justicia”, reafirmaron en el Gobierno. Adorni no volvió a dar una conferencia de prensa. Tampoco está en agenda, al menos por el momento, que dé entrevistas.
En el equipo de ministros de Milei se extiende la sensación de que Adorni quedó corrido de hecho, a lo largo del último mes, de su rol de vocero. Se trata del primer cargo que ocupó en el gobierno y desde el que se proyectó a la Jefatura de Gabinete, en noviembre pasado.
“Es lo que hay”, se resignó, levantando las palmas, un funcionario que visita periódicamente la Casa Rosada. Pero de inmediato aclaró: “Creo que puede volver a ser vocero”, para explicarse: “Es cierto eso de que todo pasa”.
En el Gobierno reconocen el corrimiento de Adorni desde el pasado 8 de marzo, cuando se conoció que su esposa voló junto a la comitiva oficial a Nueva York. Luego se conoció que viajó en avión privado a Punta del Este por el feriado de carnaval, en un vuelo facturado por una productora de su amigo Marcelo Grandio, que tiene contratos con la TV Pública. Más tarde, que su esposa registró en 2024 una casa en un country de Exaltación de la Cruz y que ambos adquirieron al año siguiente un departamento de 200 metros cuadrados en Caballito, sin vender sus propiedades anteriores. Los bienes no aparecen en las declaraciones juradas de acceso público del funcionario, que son analizadas ahora por la Justicia, junto a una serie de hipotecas que tomó.
Todo eso garantiza que el caso y el jefe de Gabinete “seguirán siendo noticia”, como advirtió uno de los consultados.
Adorni debería presentarse públicamente el próximo 29 de abril, cuando presente el informe de gestión del Gobierno ante el Congreso. Allí lo esperan unas 5000 preguntas, la mayoría de la oposición, cuyas respuestas “ya se están preparando”, según aseguran cerca de la jefatura de Gabinete.
Pero mucho antes, este miércoles, la Cámara de Diputados volverá a hacerse eco de las revelaciones cuando abra el recinto para intentar sancionar las modificaciones en la Ley de Glaciares. “La sesión va a estar teñida por eso”, reconocen en la Casa Rosada.
Adorni goza desde que se desató la polémica del total respaldo de Javier y Karina Milei, quienes le han dado reiterados gestos de apoyo en público y privado, que fueron seguidos por los ministros y otros funcionarios.
Sin embargo, en las distintas terminales libertarias comenzaron a cristalizar síntomas de incomodidad. El caso divide aguas y la principal percepción es que el manejo de lo sucedido, al menos desde lo comunicacional, fue “errado”.
“Hubo una estrategia inadecuada”, evaluó una de las fuentes consultadas. Consideró también, en esa línea, que “el goteo” diario con noticias sobre Adorni “tendría que haberse controlado” desde el principio.
“La estrategia fue mala y tarde. Mucho daño autoinfligido por desaciertos que podrían haberse evitado”, acotó otro funcionario, bajo reserva de su nombre.
El manejo del caso estuvo casi exclusivamente bajo el control del equipo de Adorni, a excepción de los preparativos para la conferencia de prensa. Allí hubo una suerte de “mesa de crisis” en la que participó el asesor presidencial Santiago Caputo. Los equipos no volvieron a interactuar luego del 25 de marzo.
La convicción generalizada, en distintas áreas y carteras, fue que la conferencia “no terminó sirviendo”. Estaba prevista una nueva edición el pasado miércoles, pero terminó cancelándose.
Las distintas tribus libertarias coinciden en reconocer que están cada vez más incómodas con la situación. “La mayoría de los ministros prácticamente no salen a hablar desde que empezó el tema”, reconoció una fuente oficial. Y eso desató un nuevo problema para el Gobierno.
“Se nos dieron cosas que esperábamos hace mucho, como el fallo de YPF o la noticia de la baja de la pobreza, y no se pudieron hacer conferencias de prensa para capitalizarlos. Eso es porque el tema no se controló de entrada y creció como creció”, apuntó otro. “Hay como un hastío total. La sensación es que no se puede salir del tema”, reconoció otro de ellos.
Este martes, Adorni comunicó a través de la red social X el envío al Congreso de una nueva ley de salud mental y por esa misma vía hizo alusión a novedades que en otro momento hubieran motivado conferencias de prensa.
“Manuel va a poder explicar, pero el tema es el costo que tendrá todo esto”, intentó resumir uno de los consultados. “Se llegó a una escalada que debería haberse frenado apenas empezó. Son tiros en los pies que no nos podemos pegar”, completó otro.
April 7, 2026,Cecilia Devanna,Manuel Adorni,Javier Milei,Karina Milei,Conforme a,Manuel Adorni,,Sin prensa ni transmisión. Karina Milei dio otra señal de apoyo a Adorni y hubo un fuerte operativo para evitar un escrache,,“Peor que Karina Milei”. Elisa Carrió cargó contra la escribana de Adorni por su forma de vestirse,,Comodoro Py. Las dos prestamistas de Adorni declararon que les debe US$70.000 más los intereses
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Ensayos de rebelión en la granja libertaria

Karina Milei es la arquitecta de la paz libertaria. Sin experiencia previa en las manualidades del poder, ella se encargó de administrar con premios y castigos una estructura de gobierno basada en la obsecuencia. Creó un búnker confortable para que su hermano, el Presidente, pudiera dedicarse a estabilizar la economía argentina sin contaminarse con las miserias de la política. Algo de ese orden crujió esta semana.
Patricia Bullrich puso en palabras la angustia que recorre a buena parte del oficialismo por el daño que asume Milei con la defensa a ultranza de Manuel Adorni ante la sucesión de revelaciones sobre su mejora patrimonial desde que es funcionario público. “Tiene que explicar los gastos que hizo de inmediato”, urgió en televisión el miércoles.
Milei estaba en California, donde se desentendía de la crisis que afecta a su jefe de Gabinete. Había volado hasta ahí para dar un discurso de media hora; un refrito del llamado a salvar a Occidente que pronunció en Davos en enero. La reunión más relevante que difundió fue con el cantante Lionel Richie. El desafío de Bullrich lo sacó de esas nostalgias ochentosas.
“¡Ni en pedo se va Adorni!”, dijo, en un diálogo televisivo en el que se lo notó, de a ratos, desencajado. Quiso minimizar la divergencia con su exministra y ahora senadora: “Ya lo habíamos hablado. Ella espoileó lo que va a hacer Manuel”. No ahondó en detalles. Habían tenido una conversación, es cierto. Pero el intercambio no terminó en un acuerdo. Fue un llamado telefónico antes de que él volara a Estados Unidos y mientras Bullrich estaba en Chile, de visita para reunirse con el presidente José Antonio Kast.
Aquel cruce de los Andes ya había despertado suspicacias en el aparato de detectar traiciones de Karina Milei. ¿Por qué una senadora va a reunirse mano a mano con un presidente aliado? ¿Por qué, justo después de publicar un video con aires de campaña sin pedir autorización al comando libertario?
“Patricia es como un baqueano con olfato fino para oler la tormenta”, la define un legislador oficialista que mira con preocupación la dinámica en que el caso Adorni metió a Milei y los suyos.
La senadora les ha dicho a interlocutores variados que no piensa rendirse mansamente a la obediencia. No al menos cuando encuestas recientes la ubican con mejor nivel de imagen que el propio Milei. Se mueve como si se sintiera autorizada a desafiar el régimen verticalista que custodia Karina. “Yo avanzo por el bien del Gobierno y de estas ideas. Ellos que hagan lo que quieran”, es una muletilla que le atribuyen quienes la frecuentan.
En esta hora de relativa debilidad frente a la opinión pública, los hermanos Milei no pueden ir contra ella. Pero se encuentran ante un dilema: ¿pueden naturalizar la “crítica constructiva” de Bullrich sin desatar una rebelión en la granja libertaria?
La hermana presidencial ya lidia con la engorrosa disputa de espacios de poder con el asesor Santiago Caputo, a quien le atribuye algunos de los males que la aquejan (en especial los audios clandestinos que motivaron la causa por supuesta corrupción en el área de Discapacidad). Esa interna derrama hacia los tribunales y hacia el territorio de la comunicación.
Esta semana Karina Milei alentó a su hermano a armar una cumbre de influencers fanáticos de su gobierno que reclutaron los diputados Lilia Lemoine y Sergio Figliuolo, alias Tronco. Aspiran a reavivar en redes sociales la mística en huelga de los tuiteros que responden a Caputo, como Daniel “Gordo Dan” Parisini y su troupe. “¿Cuándo arranca el Mundial?”, puso Parisini en uno de sus últimos tuits, en los que usó su habitual ironía para algo más que el servilismo del poder. El autoproclamado “brazo armado” del mileísmo también deja traslucir que hace falta un respiro.
Milei vive del elogio y tarda más que su hermana en desterrar a los infieles. A la larga suelen converger. Con Victoria Villarruel convivió amablemente el primer semestre de gobierno. Cuando ya había sido sentenciada por Karina, se subió a un tanque con la vicepresidenta como si el idilio entre ellos permaneciera intacto. Al mes ya la había declarado “traidora” y “parte de la casta”.
Una tensión similar con Bullrich -libertaria por adopción- sería temeraria en estos días. Ella misma se encargó de describir su papel en La Libertad Avanza (LLA) como el de un dirigente que aporta valor propio a un proyecto en el que no abundan las figuras, más allá de Milei. ¿Pero quién le dijo que eso es lo que buscan los hermanos?
Karina mantiene la idea de conformar una fuerza leal en todo el país, con la menor cantidad de pactos posible y con una toma de decisiones centralizada. Por eso empuja la eliminación de las PASO, instrumento maldito para quien está en el poder. Bullrich ya le avisó que no hay votos para eso y que pueden proponer modelos electorales intermedios. Otro cortocircuito en curso.
Javier delega el armado partidista, pero fantasea con una aparente unidad nacional detrás de su proyecto. A su juicio, únicamente los defensores de viejas prebendas lo resisten. En California llegó incluso a expresar la ilusión de un consenso casi absoluto: “El sueño americano no está muerto. Está renaciendo en Estados Unidos con Donald Trump y en Argentina, donde 48 millones de argentinos eligieron poner fin a un siglo de decadencia y volver a abrazar las ideas que supieron llevarnos a la grandeza”. El disenso, en es burbuja, suena a traición a la patria.
Aquel discurso, cuya primera versión se escribió en enero, empieza a oler a naftalina. Los empresarios que fueron a escuchar a Milei en el Instituto Milken estaban informados del bache de popularidad que atraviesa el gobierno libertario.
Aunque el Presidente lo niega y lo atribuye a “mentiras” del “periodismo basura que vive de la pauta”, esta semana lo advirtió con precisión quirúrgica el semanario The Economist, en un artículo titulado “Javier Milei está en serios problemas”.
“Los votantes ahora tienen dos grandes quejas: escándalos de corrupción y una economía en dificultades. En sus dos primeros años en el cargo, sus políticas redujeron la inflación mensual al 1,5%, aproximadamente una décima parte de su nivel anterior, pero desde entonces fue aumentando gradualmente. La economía se contrajo drásticamente en febrero. El Sr. Milei no se enfrenta a la reelección hasta octubre de 2027 y un auge energético podría ayudarle, pero necesita tomar las riendas de la situación”, señala el texto de la publicación más influyente en el mundo de los negocios. En otros tiempos cada vez que aludían a él en esas páginas, Milei lo celebraba con una expresión sobradora: “Fenómeno barrial”. Esta vez prefirió el silencio.
La argumentación de The Economist es una suerte de bullrichismo anticipatorio, cuando le marca al Presidente la necesidad de enfrentar y resolver los escándalos que afectan a su gestión.
El caso Adorni ha sido el de mayor impacto porque resulta muy gráfico para colarse en las sobremesas del ciudadano común. Es la historia del hombre que pregonaba la austeridad y se exhibía como el azote de los privilegiados que vivían del Estado, atrapado ahora en una secuencia interminable de novedades sobre bienes y ocio de alto nivel.
Milei bancó a Adorni a muerte, fue al Congreso a vitorearlo como a un héroe y expresó una confianza sin fisuras en su honestidad. No consideró necesario exigirle que diera una explicación urgente a la sociedad acerca de dónde salió la plata para adquirir dos casas, un auto y pagar viajes al exterior con dólares en efectivo. A simple vista, una bonanza incongruente con los bajos ingresos de los que Adorni alardeaba en público.
Las revelaciones en capítulos hicieron enmudecer a los ministros, incapaces de justificar con el micrófono abierto conductas que no podían avalar en privado. “Esto no da para más”, decía un funcionario de primera línea a principios de semana. Palabras similares se oían en casi todos los despachos libertarios. Algunos daban un paso más: “Se tiene que ir ya”. La corrosión afecta a un grupo construido en el vértigo del poder, sin lazos de amistad preexistentes y con un débil espíritu de equipo. Pero, ¿quién se lo dice a Karina?
Adorni había ensayado una vuelta de página con su presentación en el Congreso y la conferencia de prensa que dio el lunes, en la que se atuvo a leer unos párrafos autoexculpatorios sin explicar el origen de su patrimonio. El plan fracasó con estrépito a raíz de la declaración judicial del contratista Matías Tabar, que reveló un pago en efectivo de 246.000 dólares para las refacciones de la casa que compraron los Adorni en 2024 en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.
El shock fue inmediato. El Presidente tranquilizó en privado a Adorni y se fue a California. Karina se quedó en Buenos Aires. Los hermanos parecen seguir atados al eslogan de la campaña porteña de 2025: “Adorni es Milei”.
El supuesto spoiler de Bullrich al que aludió el Presidente sería de otra película. Adorni se mantuvo ayer en la tesitura de que aún no puede explicar su patrimonio porque eso sería “obstruir” a la Justicia, a pesar de “la carnicería mediática” que dice sufrir. Se inventa una prohibición que lo convierte en una víctima de la burocracia: no solo lo acusan injustamente de enriquecimiento ilícito sino que le impiden demostrar su inocencia. ¡Maldito Estado! “La fenómena Pato”, como la llamó Adorni, deberá seguir esperando por las aclaraciones que exigió.
Los hermanos Milei asumen el riesgo de no cerrar el capítulo. La erosión de la imagen del Gobierno aparece en las encuestas asociada al repunte de la inflación en el primer trimestre del año, a los problemas salariales y al contexto recesivo en sectores de la economía intensivos en mano de obra. La extensión en el tiempo del escándalo Adorni pone en juego la confianza en la palabra presidencial en un momento crítico. Justo cuando es de enorme relevancia alimentar la paciencia social a la espera de indicadores positivos del segundo trimestre del año. Milei necesita que le crean que «lo peor ya pasó» y que la Argentina está en el punto de despegue.
Guillermo Francos, en la estela de Bullrich y herido por cómo trabajó Adorni para desplazarlo de la Jefatura de Gabinete, lo explicó así: “Sería bueno que aclare su situación. Esto empioja mucho la relación del Gobierno con la ciudadanía”.
Milei se enfurece con los reclamos. “No voy a ejecutar en el altar del ego de ustedes, periodistas, a una persona honesta”, dijo el miércoles. Sin miedo a las contradicciones, acusó a la prensa de “violentar” el principio de presunción de inocencia. “Actúan de fiscales, de jueces, dictan sentencias y hacen juicios sumarísimos”, denunció. Cinco segundos después se las agarró con el contratista Tabar: “Es un militante kirchnerista y que justamente es muy dudoso todo su prontuario”. El constructor, cabe aclararlo, se comportaba en sus redes como un simpatizante del gobierno libertario y un furioso antiperonista.
Como prueba definitiva de inocencia, Milei se refirió a los detalles estéticos de la obra de Indio Cua que habían incendiado la conversación social: “Hablaban de unas cascadas y se vio que eran dos cañitos de agua”. Todo este lío por apenas un chorro.
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El caso Adorni desanima a la tropa digital de Milei y profundiza el desconcierto en el sector de Santiago Caputo

A sabiendas del plan de ajuste que planeaba -y prometía- Milei en 2023, desde lo alto de Las Fuerzas del Cielo temían que algún día los ciudadanos de a pie empezaran a insultarlos en la calle. Ahora empezaron a vivirlo en carne y hueso, con frecuencia. “Hambreadores”, le dijeron hace unos días espontáneamente a un referente violeta. El comentario, si bien lo hirió, no lo preocupó tanto como las críticas y, peor, el silencio de los tuiteros propios en las redes sociales.
En el mundillo violeta menos afín a Karina Milei y el dúo de los Menem notan, últimamente, una merma en la defensa “inorgánica” de Milei en el territorio virtual. “Es como si La Cámpora se distanciara de Cristina Kirchner”, se espejó un sargento mileista que parece sentirse a las puertas del propio desencanto.
El pesar se potenció con la orden de moderar el perfil que bajó desde la cúpula del Gobierno el lunes, frente a las nuevas revelaciones en el caso Adorni (los 245 mil dólares para refacciones en su casa del country Indio Cua). La instrucción de “no decir nada” incrementó la preocupación a partir de la disminución de la defensa de la tropa digital. Muchos libertarios sienten que están siendo, de alguna manera, negligentes con los propios.
“A veces hay que aparecer igual”, dijo uno de los dirigentes que publicaron, al menos, mensajes encriptados. La mayoría se limitó a hablar de otros asuntos, siempre distintos del caso Adorni que hace más de dos meses acorrala al Gobierno en un único tema de conversación. Esto a pesar de los denodados intentos por correr el eje de parte los expertos en comunicación. Sacaron al ruedo contenidos disruptivos o novedosos, pero sólo les sirvieron para reenfocar el ojo público por unos pocos días. Siempre surgieron de la causa judicial datos sobre nuevas propiedades o supuestas prácticas para engrosar el patrimonio del ministro coordinador, que volvieron a complicar el panorama.

Además de tragar sapos con el tema de la corrupción interna, reniegan de la consecuente pelea interna en el Gabinete, donde varios ministros, desconcertados con la banca a Adorni, bregan por deshacerse de él lo antes posible mientras los Milei lo sostienen.
Varios funcionarios, además, respaldaron secretamente a Patricia Bullrich cuando reclamó anteayer, en A24, que Adorni presente “de inmediato” su declaración jurada, para aclarar su situación. No quisieron disimular su satisfacción por lo que leyeron como una forma de desafiar a Karina Milei. Si bien están lejos de considerar a la primera senadora libertaria una líder, festejaron el atrevimiento de la ex ministra de Seguridad.
Hay quienes vieron el tuit de Santiago Caputo, la madrugada posterior a las declaraciones de Bullrich, como una manera de contener. “Nunca pierdan de vista que lo que está en juego es la salvación de una nación luego de un siglo entero de oscuridad y empobrecimiento”, escribió el asesor de Milei.
“A Santiago no le gusta el ruido interno. Dice lo mismo que Toto (por Luis Caputo), que si hay ruido en la gestión, la economía no aguanta”, retrataron en sus cercanías, a pesar de que fueron protagonistas de numerosas peleas -las más rutilantes, con los Menem-. “No hay que olvidar que tenemos un proyecto que es más importante que cualquier otra cosa”, insistieron.
Otros interpretaron el tuit que escribió Caputo como una manera de anticipar el anuncio que hizo Milei desde el avión presidencial al regreso de Estados Unidos sobre el proyecto para crear un “súper RIGI” con el objetivo de atraer inversiones al país y generar puestos de empleo. Esa es la línea que decidió seguir el Gobierno oficialmente hoy al mediodía, cuando Adorni, después de hablar de su situación personal y política en el streaming Neura, anoche, se limitó en su esperada conferencia de prensa en la Casa Rosada -la segunda de la semana- a referirse a la medida oficial sin dejar lugar a otras consultas de los periodistas acreditados.
Manuel Adorni,Karina Milei
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De qué operaron a Máximo Kirchner

Máximo Kirchner fue operado este viernes por la mañana en el Hospital Italiano de La Plata debido a un cuadro de “cistoadenoma parotídeo bilateral”, según informó oficialmente la institución médica a través de un parte difundido durante el mediodía.
El referente de La Cámpora permanece internado en observación y, de acuerdo con el comunicado firmado por el director general del hospital, Roberto Martínez, presenta una evolución favorable tras la cirugía. “Se encuentra en postoperatorio inmediato con buena evolución, quedando internado para controles y seguimiento”, indicaron desde el centro médico.
El cuadro por el que fue intervenido Máximo Kirchner afecta las glándulas parótidas, ubicadas a ambos lados del rostro, delante de las orejas y encargadas de producir saliva. El cistoadenoma parotídeo es un tipo de tumor benigno que suele desarrollarse en estas glándulas. En el caso del diputado, el diagnóstico fue bilateral, lo que significa que comprometía ambos lados.
Aunque generalmente se trata de lesiones no cancerígenas, este tipo de cuadros suele requerir intervención quirúrgica para evitar complicaciones o crecimiento de la masa. Hasta el momento no trascendieron mayores detalles médicos sobre la operación ni el tiempo estimado de recuperación.
Horas antes de ingresar al quirófano, el diputado compartió un mensaje en su cuenta de Instagram donde confirmó públicamente la intervención. “Cuando lean esto, seguramente los médicos ya habrán comenzado la cirugía que tenía programada hace un tiempo y que por distintas razones venía postergando”, escribió.
En el mismo texto, también hizo referencia a la situación judicial de su madre, Cristina Fernández de Kirchner, quien actualmente cumple prisión domiciliaria tras la condena en la causa Vialidad. Según contó el propio legislador, la exmandataria tenía intención de acompañarlo durante la operación, pero él le pidió especialmente que no asistiera al hospital. “Cristina quiso venir, me hubiera gustado, pero le sugerí especialmente que no lo haga”, explicó.
Luego vinculó esa decisión al contexto político y judicial que atraviesa la exmandataria. “No quiero que les pida nada a los que, abusando del poder que ostentan, la han encerrado a pesar de su inocencia”, sostuvo.
Además, cuestionó duramente las condiciones de detención de su madre y aseguró que existe una persecución política impulsada desde distintos sectores de poder. “A ella no le conceden permisos ni autorizan salidas como lo hace este mismo Poder Judicial con más de la mitad de los condenados por delitos de lesa humanidad o narcotráfico. Le reservan persecución y restricciones”, remarcó.
“Ella no merece el show que montarían con su traslado si le concedieran el permiso. Pero tampoco millones de argentinos y argentinas merecen esta realidad agobiante e injusta, una consecuencia previsible de las políticas impulsadas por este gobierno y de quienes contribuyeron a convertir esas ideas en sentido común. Abrazo. Nos estamos viendo…PD: Después de tantas operaciones de prensa…”, concluyó.
Máximo Kirchner fue operado este viernes por la mañana en el Hospital Italiano de La Plata,Máximo Kirchner,,Se recupera en La Plata. Operaron a Máximo Kirchner de un tumor benigno,,Lavado de dinero. Rechazan otra vez el pedido fiscal para ponerle fecha al juicio de Cristina por Hotesur y Los Sauces,,Cifra multimillonaria. Se suma una presentación contra la orden de pagarle una pensión de privilegio a Cristina Kirchner,Máximo Kirchner,,En una cirugía programada. Qué es el cistoadenoma parotídeo bilateral, el tumor benigno por el que operaron a Máximo Kirchner,,Se recupera en La Plata. Operaron a Máximo Kirchner de un tumor benigno,,Estaba programada. Máximo Kirchner se somete a una cirugía y antes aclaró: «Cristina quería venir pero no merece el show»
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