DEPORTE
El mensaje de respaldo de Flavio Briatore a Franco Colapinto luego de la prueba especial que realizó a bordo del Alpine

La atención del automovilismo argentino está centrada en la llegada de Franco Colapinto al país para una exhibición que promete convocar a multitudes. La presencia del piloto en suelo nacional no solo representa un hito deportivo, sino que estuvo precedida por un mensaje de respaldo de Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine.
El italiano compartió públicamente su entusiasmo y apoyo al joven piloto en una publicación conjunta con Alpine en redes sociales, donde ambos aparecen sonrientes en la base del equipo francés. “Qué bueno verte en Enstone, Franco Colapinto, después del Filming Day de ayer. Mucho trabajo en la fábrica por delante antes de Miami”, expresó el empresario para remarcar la preparación y el esfuerzo que requiere competir en la máxima categoría.

El piloto argentino viene de participar en una jornada de filmación en el circuito de Silverstone, donde pudo sumar 200 kilómetros, esenciales para su desarrollo y para afianzar su confianza con el Alpine A526. Estas sesiones, conocidas como Filming Day, son parte de la estrategia de Alpine para que sus pilotos ganen rodaje y fortalezcan el trabajo en equipo antes de cada cita importante del calendario. El test se realizó bajo estrictas condiciones reglamentarias, utilizando únicamente neumáticos de demostración.
Antes de viajar a Estados Unidos para disputar el Gran Premio de Miami, Colapinto protagonizará un evento histórico en la Ciudad de Buenos Aires. El domingo 26 de abril, el piloto realizará una exhibición al volante de un Fórmula 1 por las calles del barrio porteño de Palermo, una oportunidad única para los fanáticos locales de presenciar de cerca la potencia y el sonido de un monoplaza. El auto seleccionado para la ocasión será un Lotus E20 de 2012, diseñado por James Allison, actual Director Técnico de Mercedes, y equipado con un motor Renault V8.

La expectativa entre los seguidores argentinos es enorme. Colapinto, oriundo de Pilar, compartió su entusiasmo en redes sociales: “Qué locura manejar un F1 en casa. Va a ser de los mejores momentos de mi vida y uno de mis sueños más grandes. Qué lindo día vamos a pasar. ¡Encima arriba del V8! Lo que va a sonar. Perdón, vecinos, el 26 se quedan sin tapones las farmacias y sin oídos los que se los olviden!”.
Antes, tuvo el encuentro con Briatore, que no es la primera vez que elogia el desempeño del argentino. Durante el Gran Premio de China, el asesor de Alpine ya había destacado el trabajo realizado por los pilotos: “Conseguir nueve puntos con Pierre (Gasly) y Franco es un resultado sólido”, comentó, subrayando la importancia de sumar en una temporada tan competitiva. La confianza depositada en Colapinto crece a medida que gana experiencia.
Luego del evento en Argentina, Colapinto regresará a la máxima competencia para continuar el calendario de la Fórmula 1 que fue modificado debido a la suspensión de carreras en Medio Oriente. Por esa razón, la actividad oficial retorna el primer fin de semana de mayo con el Gran Premio de Miami. Allí, el equipo Alpine buscará afianzar su posición en el campeonato y continuar la progresión mostrada en las últimas fechas. De momento, la escudería acumula 16 puntos y está en la quinta ubicación, detrás de Mercedes (líder), Ferrari, McLaren y Haas.

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Qué hizo Tim Payne en una embajada argentina antes de sumarse a Olimpia

Hace apenas unas semanas, Tim Payne era un nombre prácticamente desconocido fuera de Nueva Zelanda. Capitán de los «All Whites», experimentado defensor y referente de su selección, su popularidad en redes sociales era modesta. Sin embargo, el Mundial 2026 cambió por completo su historia. En cuestión de días pasó de ser un futbolista anónimo para la mayoría de los aficionados a convertirse en uno de los personajes más virales del torneo gracias a un movimiento espontáneo impulsado, principalmente, por fanáticos argentinos.
Todo comenzó cuando el influencer argentino Valentín «El Scarso» Scarsini lanzó un desafío en redes sociales: elegir al jugador menos conocido del Mundial y convertirlo en una celebridad de internet. Tras revisar las convocatorias, el elegido fue Payne, un defensor de 31 años que apenas contaba con unos pocos miles de seguidores en Instagram.
La respuesta fue inmediata. Miles de usuarios comenzaron a seguirlo, comentar sus publicaciones y compartir memes protagonizados por el neozelandés. En cuestión de horas aparecieron videos, canciones, montajes y hasta una cumbia dedicada exclusivamente a él. Lo que nació como una broma colectiva terminó transformándose en uno de los fenómenos digitales más llamativos de la Copa del Mundo.
Un gracias y algo más
En las últimas horas, Payne volvió a aparecer públicamente. Junto a su mujer Michelle Peters, el jugador fue a la embajada argentina en Wellington, invitado como parte de los festejos del Día de la Independencia.
» Por siempre vamos a estar muy agradecidos con la comunidad argentina tan linda que nos adoptaron como uno de ellos«, escribió Peters en sus redes sociales.
Esto se produce justo antes de que Payne viaje a Sudamérica, más precisamente a Paraguay, para comenzar su etapa como jugador de Olimpia: podría ser rival de River, Boca, Tigre o Lanús en la Copa Sudamericana…

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Suiza, el rival que vuelve a soñar: 72 años después, buscará el golpe ante Argentina

Cuando Murat Yakin tomó el micrófono tras la clasificación de Suiza a los cuartos de final del Mundial 2026 no eligió la prudencia. Acababa de conducir a su selección a una instancia que el fútbol helvético no alcanzaba desde hacía 72 años y lanzó un mensaje directo hacia el próximo rival: “Se ha visto que Argentina, con los últimos dos partidos, es vulnerable”.
La frase resume el momento de un equipo que atraviesa uno de los capítulos más importantes de su historia. Suiza será el próximo obstáculo de la Scaloneta después de una campaña que combina resultados, convicción táctica y una identidad construida a partir de historias de esfuerzo, migración y adversidades.
La última vez que los suizos habían llegado tan lejos fue en el Mundial de 1954, disputado justamente en su territorio. Aquella aventura terminó con una derrota inolvidable por 7-5 frente a Austria en uno de los partidos más espectaculares de la historia de las Copas del Mundo. Desde entonces, pasaron siete décadas de frustraciones hasta que esta generación consiguió romper la barrera.
Su recorrido en Estados Unidos, México y Canadá fue sólido desde el comienzo. Lideró el Grupo B con siete puntos tras empatar 1-1 con Qatar, golear 4-1 a Bosnia-Herzegovina y derrotar 2-1 a Canadá. En la fase eliminatoria dejó en el camino a Argelia (2-0) en 16avos de final y luego eliminó a Colombia por penales para meterse entre los ocho mejores del mundo.
Detrás de esta clasificación aparece la figura de Murat Yakin, un entrenador que representa a la perfección la diversidad cultural que caracteriza al fútbol suizo actual.
Hijo de inmigrantes turcos, desarrolló una extensa carrera como defensor central antes de convertirse en entrenador. Fuera de las canchas también construyó una vida singular: es propietario de una fábrica de colchones, alcanzó un nivel competitivo destacado en el golf y protagonizó una historia que recorrió Europa cuando se hizo viral por regalar chocolates a periodistas durante una conferencia de prensa.
Su biografía también incluye un episodio mucho menos amable. Hace algunos años denunció haber sido víctima de una estafa vinculada a un ex integrante de los Hells Angels, una situación que terminó en la Justicia.
Nada de eso, sin embargo, explica mejor a Yakin que su trabajo futbolístico. El entrenador mantuvo la estructura histórica de Suiza, incorporó jóvenes talentos y consolidó un equipo reconocible. El líder continúa siendo Granit Xhaka, mientras que el funcionamiento colectivo sigue siendo la principal carta de presentación.
Si algo distingue a esta selección es su disciplina táctica. Suiza rara vez pierde la compostura, incluso cuando el contexto del partido le resulta desfavorable. Su fortaleza está en la organización defensiva, en la presión coordinada en la mitad de la cancha y en la capacidad para atacar con transiciones rápidas y directas.
No es un equipo que monopolice la posesión ni que dependa de individualidades. Su éxito se apoya en un bloque compacto, veloz y repleto de futbolistas técnicamente confiables. Ese orden también se explica desde lo humano. Muchos de sus jugadores son hijos de inmigrantes o refugiados que llegaron a Suiza escapando de guerras, persecuciones o crisis sociales. Crecieron conviviendo con la discriminación, el desarraigo y la necesidad de abrirse camino en una sociedad distinta a la de sus padres. Esa mezcla de culturas terminó moldeando el carácter competitivo de una selección que, paradójicamente, encontró en los hijos de inmigrantes a varios de sus mayores referentes.
La historia de Granit Xhaka resume buena parte del espíritu de esta selección. Su padre, Ragip Xhaka, fue arrestado en 1986 en la entonces Yugoslavia por participar en manifestaciones contra el régimen comunista. En aquellos años, las tensiones étnicas atravesaban la región y las reivindicaciones de los kosovares eran reprimidas con dureza. Tras recuperar la libertad, escapó de los conflictos que desembocarían en la Guerra de los Balcanes y se exilió en Suiza. Allí, en 1992, nació Granit.
La historia familiar está atravesada por la persecución política, el exilio y la supervivencia. También ayuda a comprender la personalidad de un futbolista que hizo del liderazgo una marca registrada. Hoy, a los 33 años, sigue siendo el cerebro y el capitán emocional de Suiza.
Otro de los símbolos del equipo es Ricardo Rodríguez. Su nombre completo, Ricardo Iván Rodríguez Araya, revela una historia familiar atravesada por distintas geografías. Su padre, José Manuel Rodríguez, emigró desde Galicia hacia Suiza en busca de oportunidades laborales, mientras que su madre, Marcela Araya, tiene raíces chilenas.
Durante años llevó en sus botines las banderas de España y Chile como una forma de homenajear sus orígenes. Posee nacionalidad suiza y chilena y, por ascendencia, también habría podido representar a España.
Sin embargo, toda su carrera internacional estuvo vinculada a Suiza. Recorrió las selecciones juveniles y fue campeón mundial Sub 17 en 2009. En aquel plantel compartió vestuario con Granit Xhaka, una amistad que se mantiene hasta hoy y que convirtió a ambos en los grandes referentes de una generación histórica.
El cruce entre Argentina y Suiza tiene un capítulo imborrable en la memoria mundialista. Ocurrió en los octavos de final de Brasil 2014. Durante 117 minutos, el conjunto dirigido por Ottmar Hitzfeld resistió cada intento argentino. Hasta que Lionel Messi aceleró por el centro y encontró a Ángel Di María para el remate que terminó en el 1-0. Fue uno de los goles más gritados por los argentinos en aquel Mundial y permitió al equipo de Alejandro Sabella avanzar a cuartos de final.
12 años después, apenas quedan tres protagonistas de aquella noche en San Pablo. Lionel Messi es el único sobreviviente de la selección argentina, mientras que del lado suizo permanecen Granit Xhaka y Ricardo Rodríguez.
Existe además un antecedente más lejano: el Mundial de Inglaterra 1966, donde Argentina derrotó 2-0 a Suiza durante la fase de grupos. La historia favorece a la Albiceleste. El presente, sin embargo, invita a la cautela.
Suiza llega fortalecida por una campaña convincente, respaldada por un entrenador que desafía a cualquiera y sostenida por un grupo que convirtió las historias de exilio, sacrificio y superación en una identidad futbolística. 72 años después de su última aparición en cuartos de final, los helvéticos sienten que están ante una oportunidad irrepetible.
El desafío para Argentina es que aquello que advirtió Murat Yakin no sea un anticipo de lo que puede suceder.
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Dolor de cabeza para Marruecos en el Mundial 2026

Marruecos en una de las arengas en el Mundial 2026. Foto: EFE
Marruecos recibió una de las peores noticias posibles en la previa del duelo frente a Francia por los cuartos de final del Mundial 2026. El entrenador Mohamed Ouahbi confirmó que Ismael Saibari no logró recuperarse de la lesión muscular sufrida en el encuentro ante Canadá y quedó oficialmente descartado para el partido de este jueves.
La baja representa un duro golpe para el conjunto africano, ya que el futbolista del PSV Eindhoven venía siendo una de las grandes figuras del certamen y una pieza clave en el funcionamiento ofensivo del equipo.
Una ausencia que cambia los planes
Saibari había sido determinante durante el recorrido de Marruecos en la Copa del Mundo. El mediocampista ofensivo convirtió varios goles en la fase de grupos y también fue protagonista en la clasificación a los cuartos de final, consolidándose como uno de los jugadores más desequilibrantes del plantel.
Sin embargo, las molestias musculares que sufrió frente a Canadá terminaron siendo más importantes de lo esperado y el cuerpo médico decidió no arriesgarlo en un compromiso de máxima exigencia. La intención del seleccionado marroquí es recuperarlo para una eventual semifinal o para el resto del torneo, en caso de avanzar de ronda.
El mensaje del entrenador marroquí
En conferencia de prensa, el entrenador Mohamed Ouahbi confirmó que Saibari es la única baja de su plantel y aseguró que el resto de los futbolistas se encuentra en condiciones para afrontar el trascendental compromiso frente a Francia.
El técnico también dejó en claro que la ausencia de una de sus principales figuras no modificará la ambición del equipo. «Todos pueden jugar, excepto Saibari», explicó, al tiempo que remarcó que el objetivo de Marruecos sigue siendo pelear por el título y competir de igual a igual ante una de las grandes favoritas a llevarse el Mundial 2026.
Francia, el gran desafío
Sin Saibari, quien durante el torneo se supo que será nuevo jugador del Bayern Munich, Marruecos intentará volver a sorprender frente a una poderosa selección francesa en un duelo que reedita la semifinal del Mundial de Qatar 2022. Los africanos confían en mantener la solidez colectiva que los llevó hasta esta instancia, aunque deberán suplir la ausencia de uno de sus jugadores más determinantes si quieren seguir haciendo historia en el Mundial 2026.
Con Achraf Hakimi como capitán y abanderado del equipo, el seleccionado africano buscará dar la sorpresa y seguir avanzando por el sueño de convertirse por primera vez en campeón mundial.
Marruecos,Mundial 2026
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