CHIMENTOS
Entre humor, ternura y reflexión, Betiana Blum y Antonio Grimau apuestan a la emoción con “El diario de Adán y Eva”

Hay clásicos que atraviesan el tiempo y se resignifican en cada nueva versión. El diario de Adán y Eva, la obra basada en los textos de Mark Twain, vuelve a cobrar vida en la cartelera porteña de la mano de dos leyendas del teatro argentino: Betiana Blum y Antonio Grimau. Bajo la dirección de Juan Pablo Ragonese, los actores se reencuentran sobre el escenario para explorar, desde el humor y la emoción, la eterna danza de los vínculos humanos. En la previa al estreno, ambos hablaron en exclusiva con Teleshow sobre el desafío de encarnar estos personajes universales.
La pieza, que se presenta en el teatro Regina a partir de este 3 de mayo, invita al público a sumergirse en una historia tan antigua como la humanidad, pero a la vez cercana, cotidiana y profundamente actual. Blum y Grimau despliegan oficio y sensibilidad para darle voz y cuerpo a Adán y Eva, recorriendo el arco completo de una relación: el asombro del primer encuentro, la incomprensión, el aprendizaje, los desencuentros, la ternura y la nostalgia.
Con décadas de trayectoria y una química que se percibe dentro y fuera del escenario, Blum y Grimau celebran este nuevo desafío profesional con la misma pasión que marcó sus carreras. En esta entrevista, comparten anécdotas del proceso creativo, reflexionan sobre los temas universales de la obra y revelan cómo logran conectar con el público a través de una historia que, aún después de siglos, sigue diciendo mucho sobre el amor, la convivencia y el paso del tiempo.

—¿Cómo se sienten antes de este estreno tan esperado por sus fans?
—Betiana Blum: Estamos felices de habernos reencontrado después de tantos años y tantos trabajos en un proyecto tan lindo como lo es la obra de Mark Twain. Esta historia que como que aceptamos, no sabemos si es un cuento, qué hay de real en esto, pero bueno, es lindo contar este cuento o por lo menos imaginarnos cómo fueron estos primeros habitantes. Y toda la historia de la salida del paraíso.
—Antonio Grimau: Sí, yo sabía de la obra, de la reproducción que había tenido hace años atrás y siempre fue un texto que me interesó. Por la temática, por los personajes. Lo que no esperaba era hacerlo con mi querida y admirada Betiana, por supuesto, eso no lo podía prever, pero fue una gran satisfacción cuando me convocaron para la obra, que ya tenía pensada como un trabajo posible que me entusiasmaba. Y además, la compañía de Betiana era ideal, porque yo creo que tenemos trabajado el vínculo, hay buena química, incluso una mirada común respecto del texto que nos atrae y los personajes. Es una gran historia de amor, que tiene que ver con el primer hombre, la primera mujer y todo lo que ellos han vivido a lo largo de la relación y del conocimiento del mundo, de las primeras impresiones. Es muy particular y distinto recorrer las características de estos dos personajes que están descubriendo el mundo, sobre todo mi personaje, que va un poco de la mano de Eva. Y además, se están descubriendo ellos mismos. Es muy apasionante y totalmente distinto a todo lo que uno puede haber hecho hasta ahora.
—¿Qué creen que tiene esta obra para sea tan atemporal?
—Blum: Es un misterio, cada vez que la hacemos, empiezan y son dos bichos que andan sueltos, que se miran y se preguntan “¿qué es esto que está ahí?”. Se tienen miedo. Todo el proceso, hasta llegar a tomar contacto. Y está muy bien definido lo masculino, lo femenino, pero de una manera sutil. Va apareciendo lo masculino y lo femenino. Y después, la caída, ese momento en que los echan del paraíso. Terrible. Esta definición no se da de una manera burda, sino que va apareciendo sutilmente lo masculino, lo femenino, que se rechazan, se atraen. A mí me maravilla porque en cosas muy concretas define lo masculino y lo femenino. Hay algo como que el hombre construye, tiene toda una actividad de cuidado, de construir, y como que la mujer visiona, está viendo un poquito más. Y esto está muy bien contado.
—Grimau: Twain tiene un estilo muy particular porque maneja muy bien el humor, también la ironía, y es placentero recorrer las situaciones de estos dos personajes, que son entrañables y tienen una relación maravillosa. Yo creo que necesariamente tiene que interesar, porque es una obra necesaria, una obra que da una mirada de mucha ternura, de mucho amor, y de la revalorización de los valores de la humanidad, que se han ido perdiendo con el tiempo, y esta obra los rescata. Es la historia del mundo, la historia de la humanidad, el comienzo. Yo creo que sí, que tiene que haber un profundo interés por la obra.

—¿Cómo fue este reencuentro arriba de las tablas entre ustedes dos? ¿Encontraron cosas nuevas o maneras de trabajar que el otro no conocía?
—Blum: Hay gente que cambia con el tiempo, que te la encontrás y te reencontrás con otra persona. Pero yo me encontré con que somos los mismos. Es muy lindo.
—Grimau: Es de mucho disfrute. Vos decís bien, hay un camino, sobre todo en el teatro, que nos acerca a experiencias muy parecidas. Eso hace que el encuentro sea de mucha comunicación y entendimiento, a veces casi sin palabras. Somos los mismos que alguna vez hicimos Un guapo del 900 o Soy gitano en televisión, y eso hace que sea muy feliz el reencuentro.
—¿Qué expectativas tienen a punto de estrenar?
—Blum: Yo espero siempre lo mejor. Que la gente lo disfrute, se conmueva, se recuerde a sí misma, que diga “esto ya estaba, ya estaba la semillita ahí de todo esto”. Es la vida. Cuando veo las guerras, la forma en que se mata, se destruye, los animales… Me da mucha pena. ¿Qué vamos a hacer con esto? ¿A dónde vamos? Pero después entiendo que el único camino es uno mismo. Es serenarse, hacer lo mejor que uno pueda, cuidar el vínculo con las personas, porque eso también se ha bastardeado mucho. Yo tengo la suerte de ser conocida y recibir cariño, pero no pasa lo mismo con todo el mundo. Es dura la cosa.
—Grimau: La violencia, el insulto, está a flor de piel como un uso común y corriente. No puede ser. Naturalizar ese grado de violencia es espantoso. Y justamente esta obra tiene que ver con eso, es un buen recordatorio de cómo empezamos, como eran esos dos primeros seres y cómo se fue construyendo todo. Y confío en que volvamos a reconstruir, pero eso es un trabajo diario de cada uno.

—¿Creen que esto también va a ayudar a las nuevas generaciones?
—Blum: Coincido. Le ponemos todo y los dos tenemos la intención de pacificar, de comprender la maravilla de este mundo y cuidarlo.
—Grimau: Sí, es un excelente recordatorio. Lo que pasa con los colegios y la violencia es espantoso. Volver la mirada a esos primeros tiempos donde el amor y la maravilla del mundo estaban comenzando es placentero. La puesta es preciosa, hay música, luces, todo aggiornado.
—¿Por qué siguen eligiendo y apostando por el teatro hoy en día, con tanta modernidad y streaming?
—Blum: Toda mi carrera ha sido el teatro. Después llegó la televisión y pude hacer novelas con muchísimo éxito. Pero ahora no entiendo cómo no hay una novela en el aire. Es triste. Todo el tiempo la gente me dice: “Te estoy viendo en tal novela”. Volver a ver esas producciones es volver a lo nuestro.
—Grimau: La respuesta del público es para agradecer. Aunque no haya ficción en televisión, nos buscan en el teatro y el cine. Hay una necesidad de ver al actor argentino, de identificarse con nuestra idiosincrasia. No las novelas turcas, que no nos pertenecen. Lo nuestro tiene que ver con darnos a conocer en el mundo, y la pérdida de trabajo es terrible.

—¿Cómo les repercute a ustedes, como otras figuras importantes del espectáculo, la muerte de Luis Brandoni?
—Blum: Fue sorpresivo porque no dijeron que Beto estaba tan grave. Decían que había tenido un problema, qué sé yo, y al día siguiente nos enteramos de la muerte. A mí me impactó mucho. Yo trabajé con él desde Canal Siete. Recuerdo que Landolfo dirigió una obra muy conocida de un tren, donde los protagonistas estaban en escena y Beto y yo éramos los dos chicos que estaban en el bar, teníamos algunas escenitas ahí. Mirá de dónde lo recuerdo a Beto.
O también me acuerdo de estar esperando para grabar, también en Canal Siete, digo Canal Siete porque es lo más antiguo, cuando (Sergio) Renán dirigía unas novelas y teníamos un ensayo y Beto no llegaba. No llegó, y no llegó, y después supimos que se había tenido que ir a México porque lo estaban amenazando mucho. Tengo esos recuerdos, ¿no? Después, cuando volvió, la primera obra que estrenaron fue Convivencia, de Viale, con Lupi. Yo, la verdad, no tengo formación política, tengo formación humana, respeto los valores y, aunque coinciden, en ese momento no tenía conciencia de todo lo que pasaba. Había conversaciones como: “¿qué va a pasar cuando Luppi y Brandoni hagan una obra en el teatro? ¿Habrá balazos en la platea? ¿Qué pasará?” Y bueno, nada de eso, nos fue muy bien, fue un éxito. Después vino Esperando la carroza. Compartí con Beto muchísimas obras.

El día que me enteré de su muerte el teléfono explotó, pero no atendí ningún llamado. Sentí como que Beto vino a charlar conmigo… Tenía esa sensación, como si estuviera en casa, hablando conmigo. Fue muy fuerte. Para mí, una pérdida así es del corazón.
—Grimau: No trabajé con él, pero siempre lo admiré. Como profesional y dirigente sindical fue una figura importantísima y una gran pérdida.
—¿Cuál es la clave para mantener un vínculo tan intacto y reencontrarse con tanto cariño y química?
—Blum: Ser buena persona, tener valores, afecto y reconocimiento por el otro. El valor del otro es tan importante como el propio. Yo creo que ahí hay una posibilidad de vínculo real, positivo, amoroso. Asimismo, si el otro tiene los mismos valores que vos, entonces se vuelve maravilloso.
—Grimau: El amor por lo que hacemos y el respeto mutuo son fundamentales. La convivencia en el teatro puede ser amarga si no hay armonía y admiración, como también si no existe un mínimo de respeto y de admiración por el otro.
—¿Han tenido experiencias negativas de maltrato en el medio?
—Blum: En general, trato de no trabajar con gente con mal trato o mal carácter. Ya más o menos uno sabe y trata de escaparse.
—Grimau: Ya no permito atropellos o faltas de respeto. Antes, sí, uno lo sufrió, pero con el tiempo aprendés a poner límites. Por suerte, ahora los directores y los compañeros tienen otra mirada, y eso ha cambiado para mejor.
—¿Con qué palabra o frase definirían la obra para invitar al público?
—Blum: Es un recordatorio de lo masculino y lo femenino, de cómo los primeros seres se descubren y encuentran valor en lo humano. Es conmovedora y hermosa, y está contada con mucho humor.
—Grimau: Una maravillosa historia de amor, entrañable, que llega a la emoción a través del humor y la ternura.
Crédito de fotos: RSFotos.
hombre,mujer,sonriendo,retrato,cuadros,interior,evento,social,arte,personas
CHIMENTOS
¿Qué quiso decir? La curiosa reacción de Emilia Mernes cuando le preguntaron si tendría un hijo Duki

Fueron (son) semanas difíciles para Emilia Mernes. La polémica con Tini Stoessel incluyó de todo: rumores delicados, versiones para todos los gustos, terceros afectados por las habladurías (como Duki y María Becerra), y hasta protagonistas impensados, como Antonela Roccuzzo y varias figuras de la Scaloneta. Pero una verdad inobjetable: quienes hasta hace poco tiempo eran amigas, hoy no se pueden ni ver.
Mernes pagó tanto escándalo y buscó preservarse, alejándose de la escena pública. En medio de la guerra mediática se llamó a cuarteles de invierno y optó por el silencio. Sus viajes a Estados Unidos y Japón la ayudaron a esquivar a la prensa.
Sin embargo, en estas horas —y justo en este otoño invernal— Emilia hizo su reaparición pública en este otoño invernal. La cantante se dio una vuelta por el Teatro Coliseo para ver una función del musical Hairspray. Al salir, rompió el silencio. “Se dijeron muchas mentiras y no puedo salir a desmentir cada vez que inventan. Duelen las mentiras”, le dijo al notero de LAM, entre incómoda y nerviosa.
Además habló del músico, luego de las versiones sobre una crisis entre ellos y los fuertes rumores de infidelidad. «¿Con Duki cómo está el vínculo?», la consultó el periodista. «Muy bien, muy bien», respondió, con una sonrisa. «Porque en este último tiempo se habló mucho y está bueno que nos comentes vos, en primera persona, cómo viviste estos meses». «La verdad que con Duki siempre bien, como siempre. Nos inventaron miles de cosas y seguimos más fuertes que nunca«, afirmó Emilia.
LA RESPUESTA DE EMILIA MERNES ANTE LA CONSULTA SOBRE SUS GANAS DE SER MAMÁ
La asistencia el teatro no fue la única aparición de Emilia, quien también respondió consultas de sus seguidores en Instagram. «¿Y para cuándo un hijo con Mauro?», le preguntaron (aclaración: Mauro no es Zárate sino Mauro Ezequiel Lombardo Quiroga, el verdadero nombre de Duki).
Mernes contestó a pura evasiva. Escribió, a pura evasiva: «Arranqué un nuevo libro. Recomienden thrillers, porfi». Y acompañó sus palabras con un video de un reciente viaje con Duki, quien la está filmando en la calle y ella le dice a lo Juana Viale: «¡No entendés lo que es basta!».
Al fin, Emilia Mernes siempre genera repercusión, tanto cuando da una nota o hace un posteo como cuando desaparece por completo de los medios. ¿Cómo era eso de que no importa si hablan bien o mal, meintras hablen? Bueno, algo así.
Emilia Mernes; Duki
CHIMENTOS
Emilia Mernes volvió a hablar del conflicto con Tini Stoessel: “Se dijeron muchas mentiras”

La controversia entre Emilia Mernes y Tini Stoessel se transformó en uno de los temas más discutidos del mundo del espectáculo argentino en el último tiempo. En medio de rumores, indirectas y especulaciones en redes sociales, y sin que ninguna de las partes expresara claramente lo sucedido, diferentes gestos en sus canciones o en sus conciertos parecen contar una historia de nunca acabar.
El vínculo entre ambas artistas se deterioró visiblemente este año. Todo comenzó cuando los seguidores notaron que Tini dejó de seguir a Emilia en redes sociales. Este movimiento digital no solo evidenció una ruptura entre ambas artistas, sino que provocó una reacción similar en María Becerra y figuras como Antonela Roccuzzo y otras esposas de futbolistas de la Selección Argentina, quienes replicaron la decisión de la ex Violetta.
En los últimos días, cuando la situación parecía calmarse, la nueva canción de Emilia sumó más leña al fuego en los respectivos fandoms. Se trata de “Girls Girl”, colaboración con Zara Larsson y con frases que fueron interpretadas como una toma de posición respecto a Stoessel: “Critican lo que haga, lo que piensa y lo que diga. Un movimiento en falso y todos esperan la caída. Pero si fuera un hombre, en dos días le olvidan.“Si cumplo mi sueño, puedo ser su pesadilla”, que fue leída como una indirecta con una destinataria clara: Tini.
En este panorama, la entrerriana fue abordada por un móvil de LAM por la relación con Tini y la cantidad de versiones difundidas, y fue tajante: “Se dijeron muchas mentiras”. Ante la insistencia sobre los motivos del distanciamiento, prefirió evitar los detalles y enfatizó que no piensa responder cada rumor. “No puedo salir a desmentir cada vez que inventan tantas cosas”, argumentó.
Emilia expresó que, aunque las falsedades duelen, elige no darles entidad. “No puedo salir a aclarar cada cosa que se inventa”, sintetizó, minimizando el alcance de los comentarios y priorizando su bienestar personal. La artista sostuvo que prefiere enfocarse en su círculo íntimo y en aquellas personas que le brindan apoyo, evitando quedar atrapada en la espiral mediática de respuestas y aclaraciones.
Durante la entrevista, el cronista le preguntó por versiones específicas, como supuestas infidelidades y conflictos en torno a otros colegas. Emilia rechazó la posibilidad de entrar en ese terreno y, con un gesto de fastidio, invitó a que le consulten sobre su música. “Estoy trabajando en mi disco, hay cosas lindas por venir”, deslizó, intentando redirigir la conversación hacia su carrera y sus próximos lanzamientos.
En medio de la polémica, la presencia de Duki —pareja de Emilia— también fue objeto de rumores, pero la cantante optó por no alimentar versiones y solo se limitó a afirmar que su relación sigue estable: “Con Duki siempre bien, como siempre, nos han inventado miles de cosas y seguimos más fuertes que nunca”.
Si bien el trasfondo del conflicto sigue sin aclararse públicamente, la tensión entre ambas artistas quedó reflejada tanto en los gestos digitales como en las letras de sus canciones. Hace un mes, en un show de Tucumán, “Es un tema delicado que no tiene que ver con un embarazo que perdí el año pasado, no tiene que ver con la depresión. Necesito que entiendan que cada uno tiene sus tiempos y sus procesos para entenderse y asimilar ciertas cosas que pasaron en la vida”, expresó la cantante, y sentenció: “Las personas involucradas saben perfectamente lo que pasó”.
CHIMENTOS
¡Zarpada! Marta Fort reveló la apuesta sexual que ganó en un hotel de Alemania: «Para no perder había que…»

Marta Fort ya no es Martita. Será por siempre la hija del recordardo Ricardo Fort —gloria eterna al Comandante—, pero a medida que pasa el tiempo se va soltando, se anima a experimentar, se suelta en cada aparición suya. Porque a los 22 años, vive. Y ama, ríe, come y también… sí, por supuesto. ¡¿Quién no?!
Invitada a Blender at Night, el ciclo de José María Listorti, la hermana de Felipe Fort —que también se muestra cada vez más desenvuelto— dejó un tendal de confesiones jugosa. Pero la que nos ocupa tiene que ver con un viaje laboral que hizo a Alemania. Con un grupo al que definió como «morboso».
Allí, al otro lado del Atlántico, su fama es nula, claro. Y como le sucede a otras personalidades que en nuestro país no pueden inadvertidos ni en la sala de espera de un hospital, el hecho de adquirir esa faceta anómima hizo que Marta incursionara con libertad en actividades que aquí, no practica. Como las app de citas. «Nunca tuve una», explicó.
Sin embargo, en la tierra de las cervezas y las salchichas la joven hizo «chongo a domicilio», como bien lo definió Listorti. Porque con este grupo morboso, «un día hicimos una apuesta: ‘Hoy pierde el que no coge’. Y yo no perdí«. Recordó entonces que se bajó una app al celu, fue elegiendo perfiles «al azar» hasta que hizo match con un joven de 27 años.
Tras un breve diálogo, el elegido —se intuye alemán, aunque no hubo precisiones— fue hasta el hotel donde estaba alojada. «Tomamos un poco de vino y…», deslizó la blonda. ¡Apuesta ganada!
Surgió entonces una confusión. Fue el conductor, el bueno de José María, quien se confundió en el relato. Creyó que el muchacho que le permitió a Marta alardear ante su grupo morboso era un taxi boy. «El tipo que venía, ¿cobraba por hora o era un tipo común?», dijo, perdido.
La respuesta de la hija de Ricardo resonó en el estudio de Blender: «¡Mirá si yo voy a pagar por sexo!», respondió Martita. Bueno, el problema no sería falta de fondos, claro.
Marta Fort
ECONOMIA2 días agoMilei lanza «operativo» urgente para que el salto de inflación mayorista no explote en góndolas
ECONOMIA2 días agoEl FMI aprobó la revisión del acuerdo con la Argentina y destraba el desembolso de USD 1.000 millones
POLITICA3 días agoVIDEO | Un especialista demostró que la cuenta de X que desató la interna libertaria pertenecía a Martín Menem
















