ECONOMIA
Jubilados le ganarán a la inflación desde el próximo cobro, pero la brecha entre haberes se estira

En los últimos meses se aceleró uno de los fenómenos que más controversia ha generado durante la gestión Milei: el ensanchamiento de la distancia entre los jubilados de la franja mínima y los que se encuentran en la punta de la pirámide.
Y con el cobro de la jubilación de mayo, llegará el momento en que esa diferencia se haga más grande. Hablando en plata, la máxima llegará a $2,6 millones, lo que equivale a 5,7 jubilaciones mínimas. En cambio, en diciembre de 2023, cuando Milei asumió la presidencia, la jubilación más alta superaba 4,4 veces la más baja.
El motivo está claro y ha sido objeto de extenso debate: mientras las jubilaciones se ajustan por inflación pasada, el bono compensatorio instituido por el gobierno peronista se mantiene congelado en su nivel de $70.000.
Esto generó un efecto de licuación inflacionaria para los beneficiarios de ese bono, que se acentúa cuanto más alto es el IPC. Puesto en números, en marzo de 2024 -cuando el bono se aumentó por última vez- esos $70.000 representaban un 34% de quienes cobraban el haber mínimo. En contraste, en la próxima jubilación correspondiente a mayo, el bono apenas representará un 15% del cobro.
Es así que, aunque en mayo se deben ajustar las jubilaciones según el IPC de marzo -que dio 3,4%, el valor más alto en un año-, el aumento real será bastante menor para los jubilados de la franja inferior: el ajuste por inflación sólo se aplica al monto de la jubilación «oficial», que quedará en $393.174. Al sumarse el bono, el total queda en $463.174, que en términos reales es un aumento de 2,8%.
Los jubilados del sector superior, que nunca percibieron el bono, sí sentirán el impacto pleno del 3,4% en su próximo haber.
Con ese dinero en el bolsillo, los jubilados deberán hacer frente a los aumentos de junio, que -según prevén los economistas que participan en la encuesta REM- darán un IPC de 2,1%.
Un punto de inflexión
Aun con esas diferencias, el dato relevante es que, salvo que ocurra alguna sorpresa en el plano de los precios, todas las jubilaciones empezarán a ganarle a la inflación a partir del mes próximo.
De hecho, los de los mayores niveles ya tuvieron una leve recuperación después de cobrar el haber de abril, que vino con un ajuste de 2,9% -equivalente al IPC de febrero-, mientras que la inflación de abril fue 2,6% y la de mayo se proyecta en 2,3%.
Y la perspectiva es que esa recuperación sea la tónica del año, si es que efectivamente la inflación retoma una senda bajista. Como los ajustes -de acuerdo con la regla indexatoria dispuesta en el nuevo régimen previsional- tienen una aplicación con dos meses de retraso respecto del IPC, eso implica que todos los aumentos serán por un porcentaje mayor al nivel inflacionario del momento en que se hace el cobro.
En otras palabras, el sistema permite que las jubilaciones crezcan en términos reales cuando la inflación baja, pero que se recorten si la tendencia es a la suba, como ocurrió durante 10 meses consecutivos, hasta que se quebró la tendencia con el IPC de abril.
Fue por este motivo que, en el arranque de la gestión Milei, el rubro jubilatorio sufrió un fuerte recorte, que posibilitó la rápida consecución del equilibrio fiscal. El rubro de la previsión social es, por lejos, el de mayor peso en el presupuesto nacional, con más de un 40% del total.
Después de haber alcanzado caídas reales de hasta 38% en febrero de 2024, empezó un camino de recuperación en el segundo semestre de ese año, que llegó hasta mayo del 2025.
En términos de gasto público, en abril ya se constató una suba del gasto previsional, que en la comparación interanual creció un 3,9% real.
Una sube, otra cae
Un informe del economista Nadin Argañaraz, grafica la evolución divergente que tuvieron los jubilados de la mínima respecto de los del estrato superior. Tomando como base el nivel de los haberes de noviembre 2023, y ajustados por inflación, el resultado es que los que reciben la mínima más el bono, cobraron en abril pasado un 10,3% menos que al inicio de la gestión Milei.
El resto, en cambio, se encuentra hoy un 7,8% encima del poder adquisitivo de hace dos años y medio.
Esa situación ambivalente es lo que hace imposible el acuerdo entre gobierno y oposición, dado que el ministro Toto Caputo se jacta de una recuperación real en el poder adquisitivo de las jubilaciones, mientras que los críticos apuntan a que en realidad están cada vez peor.
Ambos tienen razón, claro. Porque los números cambian drásticamente si se considera el haber jubilatorio solo, o acompañado por el bono extra. Se trata, de hecho, de dos categorías que viven situaciones completamente diferentes.
Enfocados en los «jubilados reales»
Y el gobierno nunca renegó de esa situación. Más bien al contrario, la divergencia creciente entre la punta y la base de la pirámide es un efecto buscado deliberadamente.
Lo que suele remarcar el ministro de Economía es que, en el universo de 7,5 millones de beneficiarios del sistema previsional, apenas un tercio son «jubilados de verdad», porque cumplieron los requisitos de edad y 30 años de aporte a la Anses.
Ese grupo de jubilados, donde el gobierno presume que tiene llegada electoral, está compuesto por personas que han expresado su irritación, ante cada moratoria -como la votada en 2023, que agregó 800.000 jubilados nuevos- o ante cada actualización de un bono para compensar la erosión inflacionaria sólo a la franja mínima.
«No sólo es inmoral que regalen jubilaciones a quienes no aportaron nunca, sino que profundiza el déficit estructural del país condenando a las generaciones futuras a la pobreza», decía Milei hace tres años, cuando ya era candidato presidencial.
Se achata la pirámide
Ese fenómeno generó un «achatamiento de la pirámide», de manera que la distancia entre la jubilación mínima y la máxima se iba achicando cuanto más alta era la inflación. Se producía por el efecto de la reforma de Martín Guzmán, que era de tipo «pro-cíclica». Es decir, cuando crecía la economía, subían las jubilaciones -que estaban atadas al nivel de recaudación de la Anses-, pero cuando había recesión, caían en mayor medida. Además, la inflación erosionaba todavía más el poder de compra, dado que los ajustes se realizaban en frecuencia trimestral.
Esto implicaba jubilaciones prácticamente congeladas en medio de un pico inflacionario, donde el único alivio vino por el lado de la suba de los «bonos extraordinarios» que el gobierno anterior había impuesto para los beneficiarios de la jubilación mínima, en un reconocimiento tácito de que la fórmula condenaba a la caída de los haberes.
La reforma aplicada por Caputo en 2024 reinstauró el ajuste por inflación, pero congeló al bono. Desde el punto de vista del gobierno, esa política implica terminar con una injusticia. Para la oposición, en cambio, se trata de un ajuste en cabeza de los jubilados de menor ingreso. Y es por ese motivo que los dos intentos de reforma jubilatoria en el Congreso han tenido como punto central el ajuste por inflación del bono complementario.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,jubilación,jubilados,anses,previsión social,aumento,ajuste,ipc,bono,precios,inflación,toto caputo
ECONOMIA
Jornada financiera: subieron los bonos argentinos y cayó el riesgo país pese al día negativo para las bolsas

Los bonos argentinos mantuvieron las ganancias y cedió el riesgo país, mientras que las acciones domésticas operaron con mayoría de bajas, detrás la tendencia de Wall Street, que no consiguió avanzar hacia nuevos récord, mientras Kevin Warsh interviene en un panel internacional: las palabras del presidente de la Reserva Federal están en el punto de mira en busca de pistas sobre futuros movimientos de las tasas de interés en los Estados Unidos.
Así, entre los principales indicadores de las bolsas de Nueva York, el Dow Jones de Industriales cedió un marginal 0,03%, tras un inicio alcista en su máximo histórico por encima de los 52.400 puntos, mientras que el panel tecnológico Nasdaq descontó un 0,7%, pese al ascenso de 8,8% para las acciones de Meta.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cayó 1,5%, en los 3.121.855 puntos, luego de haber avanzado un 4% en pesos y un 2% en dólares en el primer semestre del año.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son negociados en dólares en Wall Street hubo mayoría de bajas, encabezadas por Banco Supervielle (+4,2%). Del lado ganador destacó el salto de 8,7% para Globant -aún mantiene una caída de 52,8% en 2026- y la suba de 2,6% para Mercado Libre.
Los bonos soberanos en dólares -Globales y Bonares- progresaron un 0,3% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan cedió tres unidades para la Argentina, en 421 puntos básicos, muy cerca del piso de 2026, de 420 puntos del 22 de junio.
En este aspecto, el equipo de Research de Puente destacó “la decisión de S&P de elevar la calificación crediticia soberana del país a B- desde CCC+, sumándose a la acción previa en el mismo sentido adoptada por la agencia Fitch. Este segundo upgrade consolida el proceso de normalización del crédito y apuntala la compresión de los spreads soberanos, que se ubicaron en mínimos de la década al alcanzar apenas 98 puntos básicos por sobre el universo de mercados emergentes, frente a los 255 puntos básicos registrados a comienzos de año”.
“Más allá del impacto financiero, el avance de la nota crediticia representa un cambio cualitativo al destrabar las restricciones normativas de una base más amplia de fondos de inversión internacionales que exigen una calificación B- de al menos dos agencias para habilitar ciertos mandatos, abriendo el camino hacia una reapertura mas amplia al mercado voluntario de capitales”, añadieron desde Puente.
Los precios del petróleo revirtieron sus ganancias y cayeron más de 2%, con los futuros del crudo Brent del Mar del Norte para entregar en septiembre en USD 71,20 por barril y el crudo WTI para agosto en 68.07 dólares.
Durante su intervención en un foro del Banco Central Europeo celebrado en Sintra, Portugal, Kevin Warsh reafirmó su compromiso de reducir la inflación. En este sentido, Wall Street no espera que Warsh proyecte información sobre la política de la Reserva Federal. Sin embargo, el presidente de la Reserva Federal podría dar pistas sobre cómo evalúa la inflación y la economía, en un contexto de crecientes apuestas a favor de una suba de las tasas de interés.
“En el plano empresarial, los movimientos de hoy dejaron al descubierto la enorme brecha que existe ahora mismo en el mercado, no a todas las empresas les está yendo igual, y esa diferencia se nota cada vez más, mientras Meta se disparó más de un 10% impulsada por su visión de infraestructura para la IA, Walmart (-3,9%) sufrió un desplome significativo hasta niveles no vistos en el año”, afirmó Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants. En tanto, SpaceX cayó un 7,8 por ciento.
“Estos contrastes se suman a eventos como los planes de despidos en Microsoft (+3%), evidenciando un mercado que está premiando de forma extremadamente selectiva a los ganadores tecnológicos”, acotó Laura Torres.
Por tercera rueda consecutiva el mercado mayorista negoció con muy alto monto de operaciones por encima de los USD 800 millones, volumen que a la vez coincidió con una suba del tipo de cambio, reflejo de una demanda que continúa muy activa.
El dólar mayorista ganó siete pesos o 0,5% en el día, a $1.489, muy cerca del récord nominal de $1.492 del 24 de octubre del año pasado. En 2026 el dólar comercial sostiene una suba de 34 pesos o 2,3 por ciento. El volumen operado en el segmento de contado alcanzó 823,9 millones de dólares.
“Pasado el mediodía, la demanda comenzó a intensificarse y fue desplazando progresivamente el techo de la cotización, hasta marcar un máximo intradiario de 1.493 pesos. Recién sobre el final de la jornada apareció una mayor oferta, que permitió una leve corrección”, explicó Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.
El Banco Central estableció un techo para su régimen de bandas cambiarias en los $1.808,13, cifra que dejó al dólar mayorista a 319,13 pesos o 21,4% de ese límite teórico para la flotación.
En sintonía con el mayorista, el dólar al público subió diez pesos o 0,7%, a $1.510 para la venta en el Banco Nación, mientras que el dólar blue subió también diez pesos a 1.525 pesos
También operaron al alza los dólares financieros, con un “contado con liquidación” que tocaba los $1.577 (+0,7%), un máximo desde e 22 de octubre.
En el mercado de dólar futuro se efectuaron negocios en pesos por el equivalente a relevantes USD 1.700 millones, con cotizaciones a la baja en los contratos a plazo más corto y otros con mínima alza a partir de diciembre.
La postura para fin de julio, que concentró el volumen operado, bajó tres pesos o 0,2%, a $1.507, tendencia inversa a la de la rueda mayorista que reflejaría la intervención del Banco Central con ventas de contratos para contener este precio de referencia. Para fin de julio la banda superior del régimen oficial quedará en los $1.844,85, en función a la actualización por el 2,1% de inflación de mayo, a 337,85 pesos o 22,4% del valor del contrato en A3 Mercados.
El Banco Central absorbió USD 25 millones a través de su intervención cambiaria, apenas el 3% de la oferta spot -por debajo del 5% del objetivo oficial para esta estrategia-, mientras que las reservas internacionales crecieron en USD 2.183 millones, a USD 47.056 millones, ante la recomposición de los depósitos de bancos en cuentas de la entidad monetaria, habitual en el comienzo del mes.
Business,Corporate Events,North America
ECONOMIA
Jubilación mínima y máxima: ANSES confirmó cuánto cobran con bono y aumento en julio 2026

La jubilación y la pensión vuelven a actualizarse en julio y el nuevo valor impacta directamente en los haberes de millones de beneficiarios. La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aplicó el aumento mensual por la fórmula de movilidad vigente, que toma como referencia la inflación informada por el INDEC.
El incremento alcanza a jubilados y pensionados, titulares de Pensiones No Contributivas, beneficiarios de la PUAM y asignaciones familiares. El porcentaje definitivo quedó en 2,15%.
El aumento confirmado para jubilados en julio es del 2,15%. Ese porcentaje se aplica sobre los haberes previsionales y surge de la movilidad mensual que toma como referencia el Índice de Precios al Consumidor de mayo.
El Gobierno nacional oficializó la actualización mediante la resolución 186/2026 de la Administración Nacional de la Seguridad Social. El ajuste se fundamenta en la Ley N° 26.417 y en el Decreto de Necesidad y Urgencia N° 274/24, que sustituyó el artículo 32 de la Ley N° 24.241 estableciendo que los haberes se actualizarán mensualmente de acuerdo con las variaciones del Nivel General del Índice de Precios al Consumidor Nacional.
De cuánto es la jubilación mínima y máxima que se cobra en julio 2026
La resolución también establece las bases imponibles mínima y máxima para el período devengado julio de 2026. El valor mínimo será de $138.757,90, mientras que el máximo ascenderá a u$s4.509.567,41.
Con esta actualización, el haber mínimo llega a $411.989,33. Ese monto corresponde al básico de julio para quienes se ubican en el tramo más bajo del sistema previsional.
A ese valor se suma el bono extraordinario previsional de $70.000, destinado exclusivamente a jubilados y pensionados de menores ingresos que no superan el umbral del haber mínimo. De esta manera, quienes cobran la mínima y acceden al refuerzo completo llegan a un total de $481.989,33.
El bono no modifica el haber mensual de base. Se paga como adicional y, por eso, el aumento por movilidad se calcula sobre la jubilación, no sobre el total integrado por haber más refuerzo.
La jubilación máxima también se actualiza por movilidad. Con el aumento de julio, el haber máximo queda en $2.772.298,06, sin bono adicional.
El refuerzo de $70.000 está reservado exclusivamente para los beneficiarios de menores ingresos que no superan el umbral del haber mínimo.
La Prestación Básica Universal (PBU) se fijará en $188.466,31 y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) en $329.591,46 a partir de julio de 2026.
Cuánto cobran los beneficiarios de la AUH en julio 2026
Las asignaciones de ANSES también tienen aumento en julio de 2026. La actualización alcanza a la Asignación Universal por Hijo, la Asignación por Embarazo, las asignaciones familiares del SUAF y las prestaciones por hijo con discapacidad.
El Gobierno dispuso por la Resolución 187/2026 un incremento del 2,15% sobre los límites, rangos de ingresos y montos de las asignaciones familiares. El aumento alcanza tanto a trabajadores registrados en el sector privado y público nacional, como a beneficiarios del seguro de desempleo, monotributistas, titulares del SIPA, pensiones no contributivas y la PUAM.
La AUH queda en $148.049 por hijo. Como todos los meses, ANSES paga de forma directa el 80% de la prestación, por lo que el monto mensual a cobrar es de $118.439,20.
El 20% restante queda retenido y se liquida más adelante, cuando se cumple con la presentación de la Libreta AUH. Esa retención equivale en julio a $29.609,80 por hijo.
La asignación por nacimiento se fijó en $86.295 en todo el país, mientras que la adopción asciende a $515.930 y el matrimonio a $129.209, con valores idénticos en todas las zonas geográficas.
Tope de ingresos para acceder a las asignaciones familiares
Uno de los aspectos centrales de la nueva normativa es el establecimiento de un tope individual de ingresos para el acceso a las asignaciones familiares. La percepción de un ingreso superior a $3.034.844 por parte de cualquiera de los integrantes del grupo familiar excluye automáticamente a ese grupo del cobro de las asignaciones.
Esta exclusión opera aun si la suma de los ingresos del grupo no supera el límite máximo fijado en los anexos de la resolución. El criterio busca focalizar el beneficio en los hogares de menores recursos.
Cuándo cobran jubilados y pensionados en julio 2026
ANSES pagará los haberes de julio según la terminación del DNI. Los jubilados y pensionados que no superan el haber mínimo cobrarán primero, dentro del tramo inicial del calendario mensual.
Para este grupo, el dato central es el nuevo piso previsional. La jubilación mínima de julio queda en $411.989,33 y el total con bono completo alcanza los $481.989,33.
Jubilaciones y pensiones que no superan el haber mínimo:
- DNI terminados en 0: miércoles 8 de julio
- DNI terminados en 1: viernes 10 de julio
- DNI terminados en 2: lunes 13 de julio
- DNI terminados en 3: martes 14 de julio
- DNI terminados en 4: miércoles 15 de julio
- DNI terminados en 5: jueves 16 de julio
- DNI terminados en 6: viernes 17 de julio
- DNI terminados en 7: lunes 20 de julio
- DNI terminados en 8: martes 21 de julio
- DNI terminados en 9: miércoles 22 de julio
Jubilaciones y pensiones que superan el haber mínimo:
- DNI terminados en 0 y 1: jueves 23 de julio
- DNI terminados en 2 y 3: viernes 24 de julio
- DNI terminados en 4 y 5: lunes 27 de julio
- DNI terminados en 6 y 7: martes 28 de julio
- DNI terminados en 8 y 9: miércoles 29 de julio
El calendario completo está disponible en la página oficial de ANSeS. Los beneficiarios pueden consultar fechas y montos con número de CUIL en Mi ANSES.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,jubilacion,anses,inflación
ECONOMIA
Luego de suspender a todo su personal, el frigorífico del creador de Paty retomó su actividad y reincorporó a 450 empleados

Frigorífico General Pico, la empresa de la familia Lowenstein, vinculada al origen de las hamburguesas Paty, retomó su producción tras más de seis meses de parálisis total. Luego de su venta frustrada a un holding europeo, la empresa recuperó su actividad de la mano de un grupo local, a la vez que reincorporó a más de 400 trabajadores que permanecían suspendidos en su planta de Trenel, en la provincia de La Pampa.
El nuevo operador de la compañía es el Frigorífico Gorina, uno de los mayores exportadores de carne vacuna de capitales exclusivamente argentinos. La firma tomó la conducción de la planta mediante un contrato de alquiler por tres meses, renovable, en el marco del concurso preventivo que el frigorífico General Pico atraviesa desde marzo.
Los dueños y accionistas históricos de Frigorífico Gorina son los hermanos Carlos y Roberto Riusech, representantes de la tercera generación familiar de la empresa. La firma ocupa un lugar de peso en el sector, ya que se ubica detrás de Swift Argentina —líder en volumen de faena y exportación— pero se posiciona como el mayor exportador del rubro con capital exclusivamente nacional. El Grupo Lequio completa el podio de los grandes jugadores del sector.
Dardo Loza, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de la Carne de La Pampa, fue quien confirmó públicamente la novedad y aportó los detalles del acuerdo. “Tiene un alquiler por tres meses que lo van a ir renovando”, dijo el dirigente, y precisó que la firma “comenzó a trabajar la semana pasada”. Sobre el plazo trimestral, Loza explicó que responde a que “hay cuestiones legales que hay que resolver con el Directorio”, en alusión a las instancias judiciales propias del concurso preventivo. El sindicalista también salió a desmentir versiones que reducían la cantidad de reincorporados: “No son 200 personas que están trabajando”, aclaró, y afirmó que se trata de “450 compañeros que ya ingresaron a trabajar”.
Como condición previa al regreso del personal, la empresa regularizó la deuda salarial acumulada durante los meses de parálisis: abonó los haberes correspondientes a parte de abril y a la totalidad de mayo. Recién con esa deuda saldada se habilitó la vuelta a la actividad. Infobae intentó comunicarse con voceros de la compañía que no respondieron respondió al momento de cierre de esta nota.
La planta opera con una faena de alrededor de 400 cabezas diarias, destinadas tanto al mercado interno como a la exportación, con proyección de aumentar ese volumen de forma gradual hasta estabilizar la actividad en las próximas semanas. Toda la producción se concentra en Trenel; la instalación de General Pico permanece inactiva. Los activos de esa planta —infraestructura, equipamiento y habilitaciones internacionales— son los que el propio comunicado de los Lowenstein identificó como el principal activo productivo de la empresa y la base sobre la que se apoya la eventual recuperación.
La crisis de Frigorífico General Pico se fue profundizando a lo largo de varios meses hasta llevar a la empresa al borde del colapso. A fines del año pasado, la compañía suspendió a la totalidad de sus 450 empleados y redujo al mínimo su actividad ante el deterioro sostenido de sus finanzas. En los meses siguientes, desvinculó a 194 trabajadores distribuidos entre sus tres plantas en la provincia: alrededor de 156 en la localidad de General Pico, unos 30 en Trenel y ocho en Arata. El plantel quedó reducido a poco más de 250 personas, todas ellas en un limbo laboral que se extendió por meses.
El cuadro financiero era grave. La empresa acumuló una deuda superior a los $34.000 millones y registró más de 1.186 cheques rechazados por casi $16.000 millones, lo que evidenciaba la imposibilidad de sostener la cadena de pagos. Las exportaciones habían caído, los costos internos se dispararon y los efectos de la última devaluación golpearon de lleno la estructura de costos de la firma.

Ante ese panorama, en marzo de 2026 Ernesto “Tito” Lowenstein y su hijo Alan Lowenstein —al frente de una empresa cuya historia se remonta a la participación de Tito como accionista de Quickfood en 1960, el frigorífico creador de la marca Paty— solicitaron la apertura del concurso preventivo. En el comunicado oficial, los directivos describieron el proceso como una herramienta para “blindar de la mejor manera posible la continuidad de la empresa, preservar las fuentes de trabajo y encauzar de forma ordenada su situación financiera”.
El texto también apuntó directamente contra un grupo financiero que era a la vez accionista y acreedor de la compañía, al que responsabilizaron por el fracaso de las negociaciones previas. Según el comunicado, ese grupo bloqueó todas las propuestas que se pusieron sobre la mesa, entre ellas una alternativa de leasing a ocho años por cerca de USD 40 millones y otras ofertas de resolución inmediata al contado. La acusación fue explícita: el grupo priorizó “el recupero de su crédito contrariando el interés social”, sin presentar propuestas superadoras. Esa obstrucción fue, según los Lowenstein, la que terminó por cerrar el camino a una solución extrajudicial.
Con el proceso concursal abierto y la planta paralizada, la búsqueda de un operador que pudiera hacerse cargo de la operación derivó en el acuerdo con Gorina.
Corporate Events,Diplomacy / Foreign Policy,South America / Central America
INTERNACIONAL3 días agoShipping giant warns Strait of Hormuz chaos is ‘new normal’ as Tehran shifts 4M barrels
ECONOMIA3 días agoCambio tecnológico y de régimen económico: ¿vendrán del rubro de servicios los empleos que necesita la Argentina?
POLITICA3 días agoJavier Milei: “Sigo confiando en la inocencia de Adorni”

















