ECONOMIA
La noticia clave que espera Caputo para junio y que puede destrabar la llegada de u$s5.000 millones

Los operadores financieros del mercado local y de Wall Street esperan esta noticia desde hace varios meses. El problema es que hoy la Argentina enfrenta un mercado financiero internacional condicionado por la tensión en Medio Oriente, a la que se suman las preocupaciones por la suba de la inflación en los Estados Unidos —que llegó al 3,8% interanual— y el aumento de la tasa de los bonos del Tesoro americano a 30 años, que alcanzó un récord del 5,15% anual. Este escenario global lleva a los operadores locales y neoyorquinos a mostrarse cautelosos.
A esto hay que sumarle un contexto interno donde se observa una situación política conflictiva dentro del oficialismo. En este esquema, el único que se expone frente a los medios y a la sociedad es el presidente, mientras el resto de los involucrados opta por el silencio o se confronta a través de las redes sociales. En sintonía con esto, tanto en el mercado financiero como en el «círculo rojo» empresario se comenta que algunos funcionarios y legisladores no le dicen la verdad a Milei.
Pese a este panorama, la posibilidad de una eventual recategorización de la Argentina en el ranking de riesgo país mundial que elabora la empresa Morgan Stanley Capital Index (MSCI) constituye una de las novedades más esperadas por el mercado local e internacional.
MSCI es una firma global de investigación de inversiones que proporciona índices bursátiles, herramientas de análisis de cartera y datos ESG —sigla en inglés para Environmental, Social, and Governance (ambientales, sociales y de gobernanza)— orientados a la toma de decisiones de inversores institucionales y otras entidades financieras.
El próximo 26 de junio se conocerá la publicación de la Consulta Anual de Clasificación de Mercados de MSCI. En esta instancia, la Argentina busca salir de la categoría standalone, en la cual permanece desde junio de 2021 cuando fue degradada debido a los continuos controles de capitales. Actualmente, el país comparte este escalafón con:
- Panamá
- Trinidad y Tobago
- Zimbabue
Qué obstáculos debe superar la Argentina para salir de la categoría más baja
En ese aspecto, cabe destacar que MSCI fue clara en su revisión de junio de 2025, donde señaló que:
- Se levantaron las restricciones para repatriar dividendos desde enero de 2025, pero siguen vigentes ciertas barreras para los inversores institucionales extranjeros
- El principal obstáculo radica en los controles de capital remanentes; para pasar de forma directa a la categoría de País Emergente se requiere un mercado cambiario plenamente liberalizado y liquidez suficiente
Sobre este punto, el lunes pasado, en una conferencia con periodistas especializados, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, manifestó que por ahora no se levantarán las restricciones cambiarias corporativas para la compra de dólares.
El titular de la entidad ratificó que «no está entre las prioridades eliminar las restricciones cambiarias para empresas y parte del cepo corporativo podría quedar así«. Esto significa que todavía persisten limitaciones importantes para las operaciones cambiarias de personas jurídicas, un factor que MSCI históricamente observa de cerca al momento de definir sus clasificaciones.
Cabe recordar que la Argentina fue degradada desde la categoría de Mercados Emergentes a la de Standalone en junio de 2021, y desde esa fecha se mantiene en el escalafón más bajo. En su momento, el presidente del Comité de Políticas del Índice MSCI, Craig Feldman, justificó la decisión a través de un comunicado oficial: «Desde septiembre de 2019, los inversores institucionales internacionales han estado sujetos a la imposición de controles de capital en el mercado de renta variable de Argentina».
Por el momento, la mayoría de los analistas consultados destacan que el acuerdo con el FMI, el nuevo esquema cambiario, la salida del cepo, las reformas económicas y la estabilidad macroeconómica serán factores determinantes para que el país mejore su calificación en el MSCI. Sin embargo, no ven viable la posibilidad de que el país salte directamente de la categoría standalone (fuera de todo) a emerging market (mercado emergente); en cambio, creen que será recalificada a mercado de frontera, que funciona como una categoría intermedia.
Los antecedentes de la Argentina en el ranking MSCI
Este proceso, que incluye una consulta formal con inversores internacionales, evaluará si las condiciones económicas y regulatorias del país cumplen con los criterios de accesibilidad necesarios.
Una reclasificación como mercado de frontera no destraba el enorme potencial que implica volver a ser un mercado emergente, dado el diferencial de flujos que maneja cada categoría. En el segundo caso, el ascenso podría inyectar entre u$s2.000 y u$s3.000 millones. La Argentina figura como standalone desde el 24 de junio de 2021, cuando bajo el gobierno de Alberto Fernández abandonó el estatus de mercado emergente.
Se trata del nivel más bajo dentro del sistema de clasificación de MSCI, entidad que ya advirtió hace dos meses que la Argentina no reúne los criterios mínimos de liquidez ni de apertura a capitales internacionales requeridos para un ascenso.
«En marzo de 2025, el BCRA eliminó varias restricciones, permitiendo a los inversores internacionales repatriar dividendos generados desde el 1 de enero de 2025. Sin embargo, persisten barreras significativas para los inversores institucionales extranjeros», explicó el comunicado de MSCI. Si bien consideró al país como un «potencial candidato» para la reclasificación, recordó a su vez que «se trata de un mercado actualmente parcial o totalmente cerrado a los inversores extranjeros«.
Los índices MSCI, como el MSCI World o el MSCI Argentina, se utilizan ampliamente para monitorear el rendimiento de los mercados de valores y actúan como referencia central para el diseño de estrategias de inversión.
El índice MSCI Argentina mide el rendimiento del segmento de mediana y gran capitalización del mercado de valores local. Al estar integrado por 18 títulos, representa aproximadamente el 85% del universo ponderado de acciones argentinas. Se utiliza como referencia para medir el rendimiento de las inversiones en el país y es replicado habitualmente por diversos fondos de inversión.
La Argentina había ascendido en junio de 2018 a la categoría de Mercado Emergente (dos niveles por encima del actual) durante la presidencia de Mauricio Macri. La decisión de MSCI se basó entonces en el levantamiento de las restricciones al ingreso y egreso de capitales, así como en la eliminación de los controles cambiarios. Este ascenso buscaba atraer inversiones extranjeras y reflejar una mayor apertura económica por parte del gobierno de Cambiemos.
Lo interesante del caso es que tres de los funcionarios que más trabajaron en ese momento para convencer a los directivos de MSCI fueron el actual ministro de Economía, Luis Caputo, el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, y el titular del BCRA, Santiago Bausili, quienes en aquel entonces formaban parte del equipo económico conducido por Nicolás Dujovne.
Cuánto dinero podría entrar al país con una mejor calificación
En relación con los cambios de calificación por parte de MSCI, cabe destacar que la Argentina fue reclasificada tres veces desde 2009.
En aquel año, durante la presidencia de Cristina Kirchner —y tras los efectos del conflicto con el campo y la salida del titular del BCRA, Martín Redrado, por negarse a entregarle al Gobierno unos u$s6.500 millones del Fondo del Bicentenario—, MSCI bajó al país de mercado emergente a mercado de frontera.
Luego, el 24 de junio de 2018, bajo la administración de Macri y en un marco de mayor apertura económica, el país fue promovido nuevamente a Mercado Emergente. No obstante, el 21 de junio de 2021 volvió a descender a la categoría de Standalone Market, el equivalente a ser una especie de paria financiero. Esto se debió a la reimposición de los controles de capital o «cepo» cambiario durante la crisis del gobierno de Mauricio Macri y al mantenimiento de dichas restricciones en la gestión de Alberto Fernández. Vale notar que estas trabas se levantaron el pasado 11 de abril para las personas humanas, aunque persisten algunas limitaciones para las empresas.
En caso de que el país logre reincorporarse al índice MSCI de Emerging Markets, podría acceder a un volumen significativamente mayor de inversión internacional y reducir el costo de capital de las empresas. Según informes de bancos de inversión, esta reclasificación podría atraer flujos financieros de entre u$s3.000 y u$s5.000 millones en los próximos meses, lo que representa un incremento respecto de los u$s2.000 millones estimados en los reportes de enero pasado.
Como antecedente, cabe señalar que el 10 de octubre del año pasado el banco de inversión JP Morgan incorporó a la Argentina a su índice EMBIGD, que abarca a los países «emergentes», saliendo de la categoría de «fronterizos». Esto podría constituir un precedente favorable para que los bonos de la deuda del Tesoro y las acciones de empresas que cotizan en la Bolsa de Nueva York experimenten una suba importante si la Argentina logra la recalificación de MSCI.
El nuevo acuerdo con el FMI y la flexibilización del cepo cambiario anunciados el 11 de abril pasado —junto a un esquema de flotación administrada del dólar por bandas— provocaron que los operadores del mercado financiero local, analistas de Wall Street y bancos de inversión extranjeros comenzaran a proyectar una mejora en la calificación de MSCI como una de las consecuencias positivas directas de estas medidas.
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ECONOMIA
Superada la parálisis en el Congreso, cómo sigue el tratamiento de la nueva Ley de Inocencia Fiscal

Por el escándalo del ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la agenda del Gobierno en el Congreso sufrió una virtual parálisis y con ello, se demoró el envío de la nueva Ley de Inocencia Fiscal. Ahora, consideran que en la reunión de mesa política de la semana podría definirse como una de las prioridades de la nueva estrategia legislativa. Sin embargo, los tiempos corren tanto para la fecha de la presentación de la declaración jurada del impuesto a las Ganancias como para la remonetización de la economía que busca el ministro Luis Caputo.
La postergación del proyecto genera inquietud entre asesores y contribuyentes. El ministro de Economía Caputo prometió subsanar los puntos débiles de la ley original tras reunirse con contadores, pero la crisis política frenó el avance en el Congreso. Fuentes consultadas por Infobae aseguran que, tras la asunción de Diego Santilli, la mesa política retomará sus reuniones la semana próxima, instancia en la que podría definirse la estrategia legislativa pendiente. Es más fue el presidente Javier Milei quien este miércoles le solicitó a los legisladores de La Libertad Avanza (LLA) que avancen a fondo con las reformas entre ellas Inocencia Fiscal.
El vencimiento para presentar la declaración jurada de Ganancias 2025, previsto para fines de julio, representa un factor de presión. El retraso en la sanción de la nueva ley deja en suspenso a quienes evalúan adherir al Régimen Simplificado de Ganancias (RSG). Algunos especialistas advierten que la demora podría dejar contribuyentes fuera del sistema y desalentar a quienes buscan certezas antes de exteriorizar fondos.

Desde el sector de los asesores tributarios, la preocupación se focaliza en la falta de certezas. Mariano Ghirardotti, socio de Ghirardotti & Ghirardotti, sostuvo que el nuevo proyecto resolvía muchas cuestiones que hoy son interrogantes. “El vencimiento es el 27 de julio y todos esperábamos que esto se resuelva durante julio. Si no se trata entonces habrá clientes que van a quedar fuera del Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) mientras que otros no se va a sumar porque tiene incertidumbres particulares que lo asustan y tornan desaconsejable el Régimen”, afirmó.
Pero el impacto del retraso también se percibe entre quienes ya cumplen con los parámetros de ingreso y aguardan la sanción de la nueva norma para evitar contingencias. Noelia Girardi, gerente de impuestos de Lisicki, Litvin & Abelovich, señaló que varios contribuyentes esperan que la nueva ley quede definitiva antes de decidir si depositan los dólares no declarados.
“Muchos contribuyentes, si bien ya se encuentran en condiciones de adherir, están esperando que la ley quede definitiva para ver cuáles son los cambios finales, para poder sentirse seguros y con la previsibilidad tal de que depositar los dólares del colchón no le genere ninguna contingencia, ni ningún problema con el fisco u otro organismo”, explicó Girardi. Es que la ley actual no permite la adhesión de quienes tienen ingresos mayores a $1.000 millones, por lo que muchas personas quedan excluidas hasta que se apruebe la reforma.

En esa misma línea fue el contador Marcos Felice quien consideró que la demora complica la posibilidad de adhesión masiva al nuevo régimen. “La ley modificatoria trae muchas cosas más beneficiosas que hacen que más gente pueda adherir por contar con mayor seguridad jurídica a futuro”, afirmó en conversación con Infobae. Y que, a estas alturas, resulta inviable la aprobación en el Congreso antes de los vencimientos del 27 de julio. “Sería bueno al menos que se informe si el proyecto se aplicará recién para las declaración jurada que vencen el año que viene o que se oficialice una nueva prórroga hasta tanto salga la nueva ley”.
Pero hay quienes consideran que el impacto de la demora en el tratamiento de la nueva ley es limitado como el CEO de SDC Asesores Tributarios, Sebatían Dominguez. “Ahora se presenta la declaración jurada 2025, en general vaya a utilizar los dólares del colchón y para lo que requiere de la modificación legal, es para usarlos en 2026”. Domínguez remarcó que la reforma cobra importancia para robustecer el régimen desde el 2026, generando incentivos para que más contribuyentes formalicen sus fondos. “Cuanto más se demore la ley, tiene impacto en la demora en la remonetización de la economía”, advirtió. Además, explicó que prorrogar el vencimiento de julio traería problemas financieros a las provincias, porque Ganancias es coparticipable y los gobernadores se opondrían a una postergación, aun si la impulsa el fisco nacional.
Inocencia Fiscal fue una de las variables en las que se basó el Caputo para asegurar que a partir de mayo/junio comenzaban los “mejores 18 meses”. Es que si bien el ministro Caputo sostiene que la economía está creciendo, reconoce que el ritmo en que lo hace importa porque todavía hay argentinos que la están pasando mal. Y solo puede crecer a una mayor velocidad en la medida en que se produzca una formalización de los ahorros que están fuera del sistema, que se calculan que son USD 170.000 millones. Todavía esta por verse si el oficialismo, luego de la adhesión de varios funcionarios al RSG (pese a que no significa necesariamente que saquen los dólares del colchón), logra la aprobación de la nueva Ley en el Congreso
ECONOMIA
La morosidad volvió a crecer y casi 7 millones de personas ya no pueden acceder a un crédito

La morosidad en familias argentinas alcanzó un nuevo récord histórico de 12,7% en mayo, según datos de la consultora 1816. Es el 19° mes consecutivo de aumento en este indicador.
El dato surge del análisis de deudas con al menos 90 días de atraso, información que proviene de la Central de Deudores del BCRA (CENDEU). La consultora aclaró que el Banco Central puede actualizar estos números más de una vez, por lo que la cifra definitiva podría modificarse marginalmente.
El deterioro dejó una cifra alarmante: casi 7 millones de personas quedaron excluidas del sistema crediticio. Se trata del 27% de quienes habían tomado préstamos y ahora enfrentan atrasos significativos en sus pagos.
La morosidad se mide en deudas impagas por más de tres meses, un plazo que refleja no solo dificultades pasajeras sino problemas financieros estructurales en los hogares.
En el segmento de empresas, la mora también subió. Pasó de 3,3% a 3,5% en el mismo período. Al considerar todo el sector privado en conjunto, el indicador trepó de 7,3% a 7,7%.
El contexto hace más dramático el panorama: a fines de 2024, apenas el 2,5% de los créditos en familias estaban en situación irregular. En menos de seis meses, esa cifra se multiplicó por cinco.
Qué segmentos están más golpeados por la morosidad
Las líneas de crédito más afectadas son dos: préstamos personales y tarjetas de crédito. Ambas representan los productos más comunes entre las familias argentinas.
El informe de 1816 reveló que 26 de las 30 entidades financieras analizadas registraron aumentos en su morosidad durante mayo. No se trata de un problema aislado en algunos bancos, sino de una tendencia generalizada.
Pero el dato más preocupante está fuera del sistema bancario tradicional. En las entidades no financieras, que concentran el 17% de los créditos a privados, la tasa de morosidad saltó a 32,2%.
Este universo incluye financieras, casas de crédito y comercios que otorgan financiamiento propio. Son justamente estos prestamistas los que atienden a sectores con mayor vulnerabilidad económica o menor acceso al crédito bancario.
Las entidades no financieras tienen requisitos más flexibles que los bancos, pero cobran tasas más altas y enfrentan niveles de incumplimiento mucho mayores, lo que refleja el perfil de riesgo de sus clientes.
Por qué los jóvenes son el grupo más vulnerable
La consultora hizo especial énfasis en la situación de los menores de 35 años. Casi el 40% de los jóvenes con créditos vigentes tiene al menos un préstamo irregular.
Esta cifra no distingue entre entidades financieras y no financieras. Habla de una generación que entró al sistema de crédito en un momento de alta inflación y caída del poder adquisitivo.
Los jóvenes suelen tener ingresos más inestables. Muchos están en trabajos informales o recién arrancando sus carreras profesionales. Cuando los precios suben más rápido que los salarios, son los primeros en quedar expuestos.
El problema no es solo individual. Una generación entera de potenciales consumidores está quedando fuera del sistema crediticio. Eso tendrá efectos en el consumo y en la capacidad de reactivación económica a mediano plazo.
El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, dijo la semana pasada en Córdoba que la morosidad tocó un pico en el segundo trimestre. Según su visión, los próximos datos podrían empezar a mostrar una desaceleración en esta tendencia preocupante.
Qué puede pasar con el crédito de acá a las elecciones
En mayo y junio, el crédito en pesos al sector privado dejó de caer en términos reales. Pero tampoco mostró mejoras considerables.
La consultora 1816 no ve que, de acá a las elecciones del año que viene, el crédito a familias sea un motor relevante de la actividad económica. Esto contrasta con lo que pasó en el segundo semestre de 2024 y el primer semestre de 2025.
Más del 27% de las personas que tomaron préstamos dejaron de ser ‘sujetos de crédito’, es decir, perdieron su capacidad de acceder a nuevos financiamientos por su historial de morosidad.
La razón es clara: cuando más de un cuarto de quienes tomaron créditos queda inhabilitado para volver a pedir prestado, el mercado se achica automáticamente. Los bancos se vuelven más selectivos. Las tasas suben. El acceso se complica.
Sin embargo, la consultora cerró con un matiz. El peso del crédito en la economía argentina es tan pequeño que su estancamiento no implica necesariamente una caída del PBI.
La economía local puede seguir creciendo en los próximos 12 meses, aunque sea sin el impulso del financiamiento a familias. Es una señal de que el crédito, históricamente relevante en otras economías, tiene aún un rol marginal en Argentina.
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ECONOMIA
El riesgo país tocó mínimos en ocho años: ¿pueden seguir subiendo los bonos argentinos en dólares?

La nueva caída del riesgo país hasta los 421 puntos refleja la solidez de los bonos en dólares. La mejora en la calificación de riesgo por parte de Fitch y Standard and Poor’s les dieron un importante envión en el último mes. La gran duda ahora es si hay espacio para que las cotizaciones sigan subiendo o por el momento ya se llegó a un límite.
Aunque los papeles de la deuda en dólares subió más de 10% en el primer semestre, las posibilidades de una mejora adicional se mantienen. Ahora el mercado espera el pago de capital y cupones de los Bonares, que se producirá a mediados de la semana que viene. La expectativa es que parte de los USD 4.200 millones que pagará el Tesoro se reinviertan y esto le dé un impulso adicional a las cotizaciones.
Sin embargo, el margen alcista es ahora mucho más acotado. Un informe de Delphos Investment indicó que “si bien queda la posibilidad de un nuevo impulso, vemos una ventana para capitalizar parte de las ganancias y administrar riesgo, con rotación hacia ON de empresas de primera línea como alternativa más defensiva”.
El informe destaca que el riesgo país perforó mínimos de los últimos ocho años y ayer finalizó a 421 puntos. Los países con calificación en el área de las “B”, similar a la que actualmente tiene Argentina, presentan niveles cercanos a los 300 puntos básicos. Por lo tanto, aún quedaría margen para una compresión adicional, pero que no es lineal ni inmediata.
En este análisis surge que todavía existiría espacio para una baja extra del riesgo del orden de los 130 a los 150 puntos básicos: “Ese diferencial es el que puede traccionar un flujo que hasta ahora se mantuvo afuera. La comparación contra Latinoamérica refuerza el argumento, con Argentina rindiendo por encima de sus pares regionales”.
En los bonos más largos en dólares es donde se mantendría un mayor potencial alcista. Si se compara contra El Salvador, Nigeria o Ghana, por ejemplo, la posibilidad de suba se ubica entre un 8% y un 16 por ciento.
“Sin embargo, para un inversor que capturó la mayor parte del rally desde niveles distress creemos que es momento de capitalizar parte de las ganancias y bajar exposición en una rotación hacia corporativos”, señalaron de Delphos. Mientras que los bonos soberanos todavía rinden alrededor del 9% en dólares, los títulos emitidos por empresas en el mercado internacional están en niveles promedio de 6,5% a 7,5% anual.
A pesar de la compresión del riesgo país, la posibilidad de colocar deuda en el mercado internacional sigue acotada. El motivo es que subió la tasa de interés norteamericana, lo que encarece las colocaciones locales. Por eso, la compresión de los rendimientos de los bonos locales fue compensada por la suba de tasas de los bonos norteamericanos a diez años, que ayer sufrieron un nuevo salto hasta 4,47% anual.
Por tercera rueda consecutiva el mercado cambiario mayorista negoció con muy alto monto de operaciones por encima de los USD 800 millones, volumen que a la vez coincidió con una suba del tipo de cambio, reflejo de una demanda que continúa muy activa.
El dólar mayorista ganó siete pesos o 0,5% en el día, a $1.489, muy cerca del récord nominal de $1.492 del 24 de octubre del año pasado. En 2026 el dólar comercial sostiene una suba de 34 pesos o 2,3 por ciento. El volumen operado en el segmento de contado alcanzó 823,9 millones de dólares.
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