POLITICA
Las aventuras que tienen en jaque al poder

Son días extraños en la cúpula del poder. Por la Casa Rosada deambula el jefe de Gabinete apabullado, sin poder ejercer su rol. Una patrulla desesperada corre tratando de resguardarlo de la ofensiva que opositores y aliados preparan para esta semana en el Congreso. El ministro de Economía toma distancia, cansado de que la política eclipse los indicadores positivos que busca exhibir. Los otros ministros fingen demencia y siguen su rutina como si no los arrastrara la crisis más extensa y dañina desde que llegaron al poder.
Y en la punta de la pirámide, desconcierto; impotencia; silencio. Javier Milei se encerró en Olivos y redujo al mínimo las actividades públicas en las últimas dos semanas. El martes 9 fue la última vez que pisó la Casa Rosada para una serie de actividades protocolares, y el miércoles 17 recibió en la quinta presidencial a una delegación del Banco Mundial. Recién ayer reapareció en Rosario.
En su reclusión autoimpuesta habló con pocos funcionarios y se mostró tensionado. Una persona que lo conoce de cerca describió su interacción en estos días como “espasmódica” e “incómoda”. “Javier se refugió en su intimidad, se replegó más por instinto de supervivencia. Es lo que hace cuando tiene un problema y no encuentra la solución”, describió la fuente. No está claro si en esa soledad del poder, Milei reflexiona posibles alternativas o sólo procesa su ira desde su “emocionalidad intensa” (Patricia Bullrich dixit).
Durante ese repliegue, su hermana Karina actuó como su emisaria en la tierra para mantener la consigna de que Manuel Adorni no se va, y de que hay que resistir el intento de desestabilización del periodismo y la oposición. Cada vez le resulta más difícil la misión. Absolutamente todos los actores del oficialismo, desde el conjunto de los ministros hasta los diputados y senadores de La Libertad Avanza (LLA), imploran para que se termine de una vez este calvario que los tiene paralizados, sin poder salir en los medios, sin avanzar en la agenda legislativa y sin poder instalar un debate público más favorable. Es más, sienten que se están consumiendo el bono social que siempre otorga la expectativa del Mundial. La inmolación colectiva en el altar de las convicciones del líder está generando un malestar subterráneo que no tiene otro destino que la catarsis. Todos le deben sus cargos y sus bancas al mismo Milei. Fin.
En la Casa Rosada miran el impacto del affaire Adorni desde dos perspectivas. Por un lado, el daño objetivo en la imagen del Gobierno y del propio Milei. Según sus mediciones, tocaron el piso a fin de mayo, cuando la percepción positiva cayó al 33%, un indicador que amenazaba con perforar por primera vez el tercio que siempre sostuvo su apoyo al Presidente. En las últimas semanas, ese indicador se recuperó hasta el 38%, demostrando que es una variable dinámica y modificable. Esta interpretación mantiene vigente las chances de reelección el próximo año.
Sin embargo, hay una segunda lectura más profunda, que ya arroja una dinámica irreversible. Los últimos sondeos que aterrizaron en el Gobierno exponen con crudeza que en su defensa irrestricta de Adorni, Milei está terminando de perder una de sus banderas principales, que era la lucha contra la corrupción de la vieja casta que él vino a someter. “Hay variables cualitativas rotas. La construcción de Javier Milei como un político distinto, transparente, aferrado a sus convicciones, está muy dañada. Si nuestra ventaja competitiva era ser distintos del sistema político, hoy ya nadie nos votaría por eso. Esto nos hace mucho más dependientes de lo económico, un plano en el que estamos evolucionando muy bien”, sintetiza un referente del espacio.
Frente a este panorama, el viernes se produjo la primera reacción política desde que a principios de marzo se conocieron los viajes del jefe de Gabinete y se desató el vendaval. La designación del diputado Adrián Ravier fue una decisión personal de Milei que el resto de los actores del Gobierno conoció apenas un rato antes de su difusión. Comparte con él el entusiasmo por la economía y por la escuela austríaca, aunque han sabido tener fuertes diferencias en el pasado. Prueba de ese vínculo es que fue el propio Presidente el que pidió que lo incorporaran a la Fundación Faro. Aceptado por las dos facciones de la interna oficial, su nombramiento como vocero sirvió para calmar los nervios previos. Un anticipo de la guerra que se desatará el día que haya que definir al sucesor de Adorni.
Uno de los objetivos de la elección de Ravier es que se convierta en un traductor amigable de los logros económicos para el público. Implícitamente representa la admisión de que el Gobierno se encamina hacia una narrativa más monotemática. La idea es que en el discurso oficial haya más estadísticas y menos lucha anticasta; más indicadores de inversión y balanza comercial, y menos batalla cultural. Así como el actual gabinete se volvió más endogámico y homogéneo en comparación con el original, también el discurso libertario apunta a una simplificación y depuración. Al fin de cuentas, el principal mandato que recibió Milei fue el de mejorar la economía, y será la variable por la que lo evaluarán el próximo año.
Un condenado sin verdugo
Al dilema que representa Adorni para el Gobierno, esta semana se incorporará el Congreso al juego de las paradojas: todos piensan que debería irse, pero nadie quiere aparecer como responsable de ajusticiarlo. Es como un condenado sin verdugo. Milei ya dio señales de que está dispuesto a protegerlo hasta donde pueda. En su entorno reconocen que si el Congreso avanza con una moción de censura, prefiere que sean los legisladores quienes lo tumben antes que pedirle él anticipadamente la renuncia para evitar ese vía crucis. Le permitiría acusar a la oposición y a los falsos aliados de golpistas y desestabilizadores por utilizar por primera vez desde la reforma constitucional de 1994 la facultad de apartar al jefe de Gabinete por vía legislativa.
En los bloques oficialistas, especialmente en el Senado, dicen que la ofensiva opositora tiene número suficiente para voltearlo, entonces le sugieren al Gobierno que lo desplace previamente para evitar una sangría. No es la ilusión de sus vidas tener que defender en público a un Adorni que quedó socialmente cancelado. Como reseñó un legislador libertario, “todos queremos tener existencia política después de este episodio”.
Los gobernadores aliados, contactados por la patrulla desesperada que integran Diego Santilli y Lule Menem, cavilan y dan señales indescifrables. No quieren pagar el costo de quedar pegados al kirchnerismo, pero al mismo tiempo admiten que hay dinámicas legislativas que no controlan. Y el kirchnerismo, que sumado a la izquierda, es el único convencido de avanzar, tiene sus propias diferencias internas y no cuenta con el número suficiente para un impeachment.
Esta semana en el Congreso habrá dos instancias preliminares, el martes en Diputados y el jueves en el Senado, en las que se producirá una superposición de dinámicas. Por un lado, se desatará una discusión reglamentaria del artículo 101 de la Constitución Nacional en torno de si es necesario contar con los dos tercios de los votos (48 en el Senado y 172 en Diputados) o si alcanza con la mayoría absoluta de las cámaras (37 en el Senado y 129 en Diputados) para avanzar con la interpelación y la eventual moción de censura. El oficialismo buscará imponer la primera interpretación y la oposición buscará resistir con la segunda opción.
Pero al mismo tiempo, hay una cuestión de dinámicas legislativas que son muy riesgosas para LLA. Una cosa son las conversaciones individuales y racionales que mantienen con las otras bancadas, y otra distinta se desata cuando arranca una sesión y se produce un efecto contagio a partir del rumbo que adopte el debate. “Si la discusión por la interpelación se dispara, después va a ser muy difícil frenarla para la moción de censura”, evalúan en el bloque oficialista.
Además de definir el futuro de Adorni, una derrota legislativa demostraría que el oficialismo volvió a perder el control del Congreso que había conseguido en la primera mitad del año. Hace un mes LLA obtuvo en el Senado 58 votos para avalar la extensión del pliego del camarista Carlos Mahiques. Fue la cifra más alta de acuerdo que logró para una iniciativa que podría haber generado controversia. Esta semana Patricia Bullrich recordó que integra un bloque de sólo 21 legisladores y que les cuesta mucho sumar adhesiones para esta causa. El efecto Adorni es capaz de angostar el rango de acción en 37 senadores.
Politizados y ajusticiados
Así como el caso del jefe de Gabinete pone en tensión al Gobierno con el Congreso, también desnuda el tirante entramado que ata a la Casa Rosada con la Justicia. El avance de la investigación que tiene a su cargo el fiscal Gerardo Pollicita, por delegación del juez Ariel Lijo, sigue acumulando un caudal de información que estrecha demasiado la posibilidad de que Adorni no sea citado a indagatoria, y eventualmente procesado. ¿Cómo haría el fiscal para no solicitar su comparecencia después del festival de irregularidades y contradicciones que halló? ¿Y cómo podría Lijo eludir ese pedido?
Claro, después habrá que ver los plazos en los que actúan y cómo reaccionan las instancias superiores. Los jugadores finos no se ensucian en maniobras obvias. El morbo que generó el viaje de esta semana de Lijo junto con el ministro Juan Bautista Mahiques probablemente haya sido injustificado. “Si se juntan a cenar una vez al mes; no necesitan irse a París para hablar”, comentó un operador que conoce el vínculo entre ellos.
Esta causa aterrizó en Comodoro Py en el momento de más profunda redefinición de la relación del Gobierno con la Justicia. Después de dos años de zigzagueos, Milei, pero sobre todo Karina, habilitaron una estrategia clara: no habrá revolución de las togas. Así como en otros planos el Presidente es profundamente reformista, frente a los jueces adoptó una postura conservadora. Jamás incluyó a los magistrados en sus críticas despiadadas. Quizás por desconocimiento, tal vez por desinterés, o también por temor, habilitó un entendimiento con la casta de los tribunales, candorosamente definida como la “familia judicial”. Al incorporar como ministro a uno de sus más fieles exponentes, metió a Comodoro Py adentro del Gobierno.
A partir de entonces, se pasó a una fase de cartelización de la Justicia, con dos bandos (no confundir con bandas) disputando, y al mismo tiempo negociando, un tesoro vacante como nunca antes se había acumulado: dos lugares en la Corte Suprema, la conducción de la Procuración General, cientos de juzgados y fiscalías en todo el país, cargos judiciales a granel. Lijo, Marcelo Martínez de Giorgi, Ricardo Lorenzetti, Santiago Caputo, de un lado; Mahiques, Horacio Rosatti, Karina Milei, Santiago Viola, del otro. Enfrentados, a veces; aliados, otras tantas. En conjunto están reformateando tribunales, pero con las viejas lógicas.
Esta relación se apoya sobre dos dinámicas nocivas que se han naturalizado demasiado: la judicialización de la política y la politización de la Justicia. Los jueces tienen agarrada a buena parte de la dirigencia en causas de distinto tipo, en general de corrupción. Se evidencia una aceleración de este proceso porque los gobiernos tropiezan cada vez más rápido en las escalinatas de Comodoro Py, por impericia o por codicia. También porque la política perdió la capacidad de dirimir sus diferencias mediante acuerdos, entonces se judicializan hasta los decretos y las leyes.
En paralelo, la política les arranca a los magistrados compromisos varios en su largo camino hasta los tribunales, a través del Consejo de la Magistratura, el Gobierno y el Senado. El mecanismo de controles cruzados que establece la Constitución para el nombramiento de un juez se transformó en un calvario de cuentas a saldar. Son créditos que no se anotan, pero que todos asumen. Ninguno de estos fenómenos es novedoso. Simplemente que ahora se desarrollan muy a la vista. Por eso la imagen pública de la dirigencia política está hermanada con la de los jueces en su declinación infinita.
El caso Adorni es un vector de tensión para todo el sistema. Hacia adentro de LLA, entre el oficialismo y la oposición, entre el Gobierno y el Congreso, y entre funcionarios y jueces. Expone falencias que ya regían, pero que ahora adoptan otra visibilidad.
La sociedad presencia toda esta escena con un sentido de obscenidad que le repugna. Refuerza una noción de ajenidad peligrosa que opera sobre una fractura entre la dirigencia y la gente que en 2023 se resolvió precariamente pero que aún no terminó de soldarse. Ese divorcio nunca es gratuito para un país como la Argentina.
Jorge Liotti,Conforme a
POLITICA
Emerenciano Sena lleva dos semanas de huelga de hambre para exigir que le otorguen prisión domiciliaria

El exdirigente piquetero Emerenciano Sena, condenado a prisión perpetua por el asesinato de Cecilia Strzyzowski, lleva adelante una huelga de hambre en la cárcel para exigir que se le otorgue el beneficio de la prisión domiciliaria. Sena protesta bajo esa modalidad desde hace dos semanas, lo que generó que sea derivado a un hospital.
Sena, exaliado político del exgobernador Jorge Capitanich, dejó de ingerir alimentos hace 14 días. El objetivo de su protesta es conseguir que la Justicia chaqueña falle a favor de que cumpla la condena en su casa. En su propiedad de Resistencia fue asesinada Strzyzowski, el 2 de junio de 2023.
Según informó el diario chaqueño Norte, el 21 de septiembre Sena hizo una presentación ante la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia, en la que consignó que atraviesa un “grave y progresivo deterioro” de su salud. Pidió que su situación sea evaluada “con carácter de urgente”. El sábado, el dirigente detenido fue trasladado desde el Complejo Penitenciario Nº1 al Hospital Perrando, donde fue estabilizado.
El dirigente piquetero asegura que padece pérdida de audición, dificultades visuales, problemas de memoria, depresión, trastornos gastrointestinales. Agrega que sufre de diabetes y que debe tratarse con insulina, dado que la medicación por vía oral ya no sería suficiente. Desde que inició la huelga, sin ingerir alimentos sólidos ni líquidos, bajó unos siete kilos de peso. Su defensa solicita que sea evaluado por una junta médica integral.
Sena fue condenado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género, en calidad de partícipe primario. En ese mismo fallo, conocido el 10 de febrero, también fueron condenados a prisión perpetua su esposa, Marcela Acuña (partícipe primaria), y el hijo de ambos, César Sena (en calidad de autor). El juicio estuvo a cargo de la jueza Dolly Fernández, y se realizó mediante la modalidad de juicio por jurado popular.
Mientras estaba detenido, antes del juicio, Sena también recibió atención médica. En una de esas oportunidades, recibió el repudio cuando se lo trasladó al hospital desde la Comisaría 3º, donde estaba alojado.
protesta,Caso Cecilia Strzyzowski,Chaco,Conforme a
POLITICA
La Justicia inhabilitó para conducir por tres meses a un funcionario libertario

La Justicia de Dolores inhabilitó a tres meses la posibilidad de conducir a Juan Pablo Allan, director ejecutivo del Registro Nacional de Armas (RENAR) y concejal de La Libertad Avanza en La Plata. Sucedió el pasado fin de semana, cuando dio positivo en un control de alcoholemia y había votado a favor de la Ley de Alcohol Cero en la provincia de Buenos Aires.
El episodio comenzó cuando fue frenado por dos agentes en un operativo de prevención y fiscalización vial del Ministerio de Transporte bonaerense en Pinamar.
Allan no recibirá ningún tipo de sanción o sumario interno en el Ministerio de Seguridad, a cargo de Alejandra Monteoliva, de quien depende el RENAR. “La ministra entendió que era un error, nada más”, dijeron cerca del funcionario.
Poco después de conocido el hecho y en diálogo con , Allan reconoció la infracción y dijo que volvía de una cena con su esposa y su hijo. “Había tomado una sola copa de vino y me hicieron el control”, señaló.
El Ministerio de Transporte bonaerense detalló que Allan circulaba junto a su esposa en un Toyota Yaris en el kilómetro 393 de la ruta provincial 11 cuando fue solicitado para realizar el test. Una de las agentes presentes le pidió que estacione el vehículo al costado del camino y que descendiera del auto.
Al bajar, se lo sometió a la prueba por alcoholímetro, donde el resultado arrojó 0,27 gramos de alcohol por litro de sangre. “Recuerde que en provincia de Buenos Aires la tolerancia con alcohol es cero”, le recordó la agente.
Fue entonces cuando le solicitaron la licencia de conducir física, cuya portación es obligatoria al manejar. Sin embargo, Allan aseguró que no la llevaba consigo. Ante esa respuesta, la agente le recordó que la normativa exige presentar el documento, pero el funcionario retrucó: “No es cierto, pero no vamos a discutir”.
Luego, los agentes le realizaron el test de alcoholemia a su esposa. “Hacémelo, tengo cero”, anticipó la mujer. El resultado confirmó que no tenía alcohol en sangre, por lo que quedó habilitada para conducir. Fue entonces cuando explicó que ambos sabían que Allan había consumido alcohol y que la idea original era que ella manejara, pero le dolía la panza.
La mujer fue designada por las agentes para conducir el vehículo. Sin embargo, mientras avanzaban con las actuaciones finales, la pareja se subió al vehículo y arrancó. “¡Se fueron!“, gritó una de las agentes en el video filmado con una cámara corporal, que registró toda la secuencia.
En manos de la policía quedó la licencia de conducir física de la mujer.
El funcionario sostuvo que no opuso resistencia al procedimiento y que, en realidad, se fue antes del operativo por una confusión. “Entendimos que ya estaba terminado el proceso, porque tanto la licencia como la tarjeta verde eran digitales. No había documentación retenida”, aseguró. Sin embargo, las agentes sí tenían la licencia de conducir física de su esposa.
Y sumó: “ No nos dimos cuenta. Estábamos en shock y nos fuimos. De hecho, volvimos a buscar la licencia al otro día”.
Allan fue senador provincial por La Plata entre 2015 y 2023. En 2022, cuando se trató el proyecto de Alcohol Cero al volante en el Senado, el senador integraba el bloque de Juntos por el Cambio y fue uno de los que votó a favor de la iniciativa.
La Plata,Pinamar,alcohol,Pinamar,Conforme a
POLITICA
El gobierno de Kicillof cree que la polarización de Brasil puede repetirse en la elección argentina y sostiene que los candidatos deben salir de las PASO

El espacio político del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, siguió con atención la elección de este domingo en Brasil en la que el candidato de derecha Flávio Bolsonaro se impuso al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Un resultado que rompió todas las encuestas previas y que ratificó una tendencia que se repite elección tras elección en Sudamérica: los oficialismos no reeligen.
Kicillof buscará una PASO para imponerse en la discusión del peronismo y ampliar el Movimiento Derecho al Futuro, mientras apuesta a una reelección de Lula como señal favorable a su propia proyección electoral para 2027.
La lectura que hacen en La Plata sobre la primera vuelta brasileña no se limita al resultado electoral. El gobierno bonaerense entiende que el duelo entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva expuso una dinámica que puede trasladarse a la Argentina: una disputa concentrada en dos polos, con escaso margen para las opciones intermedias y una competencia marcada por la dificultad de los oficialismos para sostenerse.
“Las sociedades están totalmente polarizadas”, sostuvo este lunes el ministro de Gobierno bonaerense y uno de los armadores políticos del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), Carlos Bianco. El ministro de Gobierno bonaerense planteó que el fenómeno se repite en distintos países de América Latina y de Europa. “Me animo a decir que es lo que va a pasar el año próximo en Argentina. No veo espacio para terceras opciones, para terceras fuerzas”, afirmó.
El funcionario se refirió a las expectativas previas en Brasil sobre la posibilidad de que un candidato alternativo concentrara entre 7 y 8 puntos y dividiera el voto de derecha, lo que podría haber favorecido una victoria de Lula en primera vuelta. “No sucedió”, resumió Bianco, al interpretar que la elección terminó por consolidar una competencia de dos bloques.
Bolsonaro quedó a 2,98 puntos porcentuales de imponerse sin balotaje, tras reunir casi 56 millones de votos. Ahora buscará ampliar su respaldo mediante acuerdos con espacios de derecha y centroderecha, mientras Lula intentará captar parte de los más de 30 millones de brasileños que no participaron en la primera vuelta.
La proyección del gobierno de Kicillof se inserta en la discusión por la estrategia electoral del peronismo para 2027. El gobernador bonaerense busca expandir su estructura política fuera de Buenos Aires, sostener al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) como una corriente propia dentro del Partido Justicialista y llegar a la definición de candidaturas con una red territorial de dirigentes y organizaciones.
En su entorno consideran que las primarias son el mecanismo adecuado para resolver una competencia que hoy incluye distintos liderazgos y proyectos. La apuesta es que las candidaturas surjan de una elección interna abierta, con capacidad de otorgar legitimidad al ganador y de evitar una definición limitada a una mesa de dirigentes.
El problema es que la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) está bajo discusión. Dentro del peronismo hay distintas lecturas. Una es la duda sobre la posibilidad de que el gobierno nacional avance con su suspensión o eliminación, una decisión que modificaría el esquema de negociación de la oposición y elevaría la presión sobre la conducción partidaria. “Las PASO siguen vigentes”, deslizan en La Plata y se aferran.
Pero también hay dirigentes peronistas que creen que el oficialismo nacional podría reunir los votos necesarios para dejar sin efecto las primarias.
Una eventual eliminación de las PASO reabriría la discusión sobre un candidato de consenso. Esa alternativa genera resistencias en parte del peronismo, donde persiste el rechazo a que la futura fórmula presidencial sea definida por una decisión unilateral.
En paralelo a ese debate, Kicillof acelera el armado del MDF en el interior del país. La semana pasada envió un mensaje a una nueva filial del espacio en Guaymallén, Mendoza, donde volvió a destacar la necesidad de una estrategia nacional que supere las disputas provinciales.
“El problema que tiene el país es nacional, no va a tener una solución provincial”, afirmó el gobernador en un mensaje destinado a la militancia mendocina. También llamó a ampliar el trabajo territorial: “Hay que dar las batallas que haya que dar. Hay que abrir los brazos y salir a militar”.
La expansión del MDF supone un desafío para Kicillof, sobre todo en provincias donde el electorado mantiene posiciones críticas frente al kirchnerismo. El gobernador buscará demostrar que su proyecto no quedará circunscripto a Buenos Aires y que puede reunir voluntades en distritos con dinámicas políticas distintas.
Una construcción que convive con las tensiones internas del peronismo. En los últimos días, el viaje de Máximo Kirchner a San Juan, donde compartió actividades con el senador y exgobernador Sergio Uñac, fue leído como un gesto de acercamiento hacia otro posible aspirante presidencial. Kirchner sostuvo durante esa visita que Cristina Kirchner es la candidata del espacio, aunque agregó que eso no impedía que “un sanjuanino quiera caminar el país”.

El gesto alimentó las especulaciones sobre el mapa de candidaturas y sobre el vínculo entre el cristinismo y Kicillof. Uñac comenzó a recorrer el país con un discurso centrado en las economías regionales y en la necesidad de darle mayor peso político al interior. En el peronismo nadie descarta que pueda tener un papel en la negociación que definirá la estrategia para 2027.
Kicillof, por su parte, intenta evitar una confrontación directa dentro del justicialismo, mientras construye una estructura propia y se afirma como una de las figuras principales de la oposición al gobierno de Javier Milei.
En esa disputa, Bianco definió al MDF como un espacio peronista dispuesto a incorporar sectores que compartan determinados acuerdos programáticos. “Decidimos llamarnos movimiento porque el peronismo es un movimiento”, explicó.
El ministro sostuvo que el peronismo históricamente agrupó expresiones de centro, izquierda, progresistas y conservadoras. A su criterio, esa diversidad debe mantenerse si el objetivo es construir una mayoría electoral. “Si querés ganar una elección, con la pureza ideológica no alcanza”, afirmó.

El ministro también relativizó el valor de las encuestas electorales. Consideró que el resultado brasileño volvió a mostrar la distancia entre los sondeos y el comportamiento final de los votantes. “Un nuevo fracaso de las encuestas que se verifica en cada una de las elecciones que hay en todos lados”, dijo.
Aunque admitió que la Provincia utiliza relevamientos para conocer demandas de gestión, explicó que esos estudios se redujeron por falta de recursos. Sobre las mediciones de intención de voto, afirmó que son prematuras y que pueden funcionar como instrumentos de “manipulación política”.
Con el balotaje brasileño aún pendiente y la discusión sobre las PASO abierta, Kicillof buscará ampliar su presencia nacional y sostener la idea de que la candidatura del peronismo debe definirse con una competencia que ordene las diferencias internas.
South America / Central America,Government / Politics,Elections / Voting
POLITICA9 horas ago¡Precios de Manhattan con sueldos de Argentina! Cómo los créditos hipotecarios inflaron las propiedades y congelaron el sueño de la casa propia
INTERNACIONAL2 días agoDHS exposes dilemma behind SCOTUS deportation fight: ‘We have two choices’
POLITICA2 días agoEl Reino Unido anunció que las nuevas licencias de hidrocarburos en las Islas Malvinas requerirán su autorización final


















