ECONOMIA
Los gremios que le ganaron a la inflación de junio con sus aumentos de sueldo

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer ayer el dato oficial de inflación de junio, que cerró en 1,9% intermensual. Fue la menor cifra de los últimos 10 meses, y extendió la racha bajista que arrancó en abril. Una nueva baja sostenida del Índice de Precios al Consumidor (IPC) le abre la puerta a los gremios para que los aumentos de sueldo negociados en paritarias representen una suba leve del salario real de los trabajadores, un aliciente en una época en la que muchas de las negociaciones se encuentran empantanadas y con los sindicatos en alerta.
El INDEC relevó que con el dato de junio, la inflación acumuló un alza del 33,5% interanual y una suba del 16,8% en los primeros seis meses de 2026.
«En conjunto, el mes reflejó una dualidad con sesgo a la baja. Alivio en la canasta de alimentos y bienes durables, contra una presión estructural en servicios y un componente estacional-turístico transitorio pero significativo en el margen», describieron Maximiliano Donzelli, líder de Estrategias & Trading y Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión de IOL Inversiones. Añadieron que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza el Banco Central también mostró una mejora gradual en las proyecciones de los encuestados, ubicando la mediana del IPC general en 2% para julio, con una convergencia hacia 1,7% en noviembre.
«Desde nuestra perspectiva, encontramos valor en el análisis de la dispersión de precios en torno al 2% mensual. En ese sentido, notamos una mejora respecto de mayo, cuando el 66% de los precios relevados corría por encima de ese umbral, frente al 33% que arrojó el dato de junio (focalizado en la región deGBA). El dato más auspicioso, a nuestro juicio, es la núcleo en 1,6%, la lectura más baja desde julio de 2025 y que acumula ya tres meses consecutivos de descenso; factor claramente favorable para el proceso de desinflación», explicaron desde IOL Inversiones.
De darse este escenario a futuro, podría ser auspicioso para los casos en los que las paritarias busquen tender hacia una recomposición salarial en un marco de desinflación. Aunque no todas las perspectivas son igualmente optimistas: «Aumentos postergados en regulados (básicamente combustibles y tarifas) podrán sumar presión en los próximos meses, pero no un cambio de tendencia», advirió la consultora LCG, que además insiste en que «consolidar el proceso de desinflación va a demandar algo más que ancla cambiaria, apertura comercial y actividad poco pujante. Posiblemente se requieran otras herramientas complementarias para coordinar mejor expectativas y remarcaciones, y llevará más tiempo».
Mejores aumentos de sueldo en julio
Aunque hubo varias paritarias importantes, como la de Camioneros y la de Empleados de Comercio, que tenían pactadas subas salariales por debajo del 1,9% para los haberes de junio (complementados en ambos casos por sumas no remunerativas), hubo varias que si lograron mejorar levemente ese mes su poder adquisitivo, como los empleados estatales de la Administración Nacional que aceptaron la suba propuesta de 2,2% en los suedos de junio que se cobraron este mes, o los trabajadores de la construcción que vieron un alza del 2,1% en el mismo mes, y los de estaciones de servicio, que tuvieron un 2% de aumento más 30.000 pesos no remunerativos.
Sin dudas, se destacó también la actualización conseguida por los trabajadores de seguros. Los que se desempeñan en las ramas de Generales y ART tuvieron un incremento del 4,5% en sus sueldos de junio, y su salario sumará un alza del 19% entre junio y octubre. De la misma manera, sus pares de Vida y Retiro tendrán un aumento del 19,5% en esos 5 meses, y cobraron los haberes de junio este mes con 5% de aumento.
Por su parte, la Federación de Pasteleros, Servicios Rápidos, Confiteros, Heladeros, Pizzeros y Alfajoreros acordó una mejora salarial para la rama Servicios Rápidos (CCT 329/2000) que implicó en junio una suma no remunerativa del 5,6% y una suma fija no remunerativa de 70.000 y 75.000 pesos, según la categoría. El sindicato también fijó en 2% la asignación no remunerativa que verán los trabajadores de este rubro, que se desempeñan en cadenas como McDonald’s, Starbucks o Burger King, para los salarios correspondientes a julio 2026.
El Sindicato de Trabajadores Perfumistas (STP) fijó en su última paritaria para el CCT 157/91 una suba del 9,2% sobre los salarios vigentes a mayo, en dos pagos acumulativos de 4% en los sueldos de junio y 5% para los de agosto. De seguir la tendencia descendiente de la inflación, ellos también podrían ver una leve recomposición salarial.
La mejora de los salarios de los trabajadores en un marco de desinflación, sin embargo, puede encontrar diversos obstáculos que influyen en la capacidad de negociación de los sindicatos. El consumo retraído, la menor actividad económica, junto al cierre de compañías y la competencia con los productos importados, son algunos de ellos. A la vez, vienen demorados los acuerdos en paritarias en varios rubros importantes, como el de trabajadores metalúrgicos y el de choferes de colectivos del AMBA, presentando un panorama más que complejo para los salarios en los próximos meses.
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ECONOMIA
Histórica caída de un gigante tecnológico en Wall Street: su acción se desplomó un 25%

La cotización de IBM sufrió una histórica baja del 25% el martes luego de que su director ejecutivo, Arvind Krishna, admitió que los resultados preliminares del segundo trimestre fiscal no cumplieron con las expectativas. En el premercado del miércoles, la acción de “Big Blue” recuperaba apenas un 1,2%.
El retroceso bursátil se produjo cuando la empresa tecnológica anunció que los ingresos para el trimestre terminado en junio alcanzaron los USD 17.200 millones, apenas un 1% por encima del mismo periodo del año anterior.
El propio Krishna expresó en una carta dirigida a los inversores: “Este trimestre flaqueamos. No nos adaptamos ni actuamos con la suficiente rapidez, y numerosos acuerdos importantes no se cerraron en los plazos previstos, lo que generó la mayor parte de nuestro déficit», en referencia a los desafíos que enfrentó la compañía en el actual contexto de transformación tecnológica.
La caída de la acción llevó el valor unitario a 216,8 dólares durante la jornada, lo que generó alarma entre los principales actores del sector financiero. Las operaciones previas a la apertura de Wall Street ya mostraban una baja del 18%, que se profundizó hasta alcanzar el 24,11% apenas diez minutos después del inicio de la sesión. El desplome del martes representó la peor jornada para IBM desde el 19 de octubre de 1987, cuando la acción retrocedió un 23,7%.
Los motivos de la baja se vincularon, según la empresa, con cambios en los hábitos de inversión de sus principales clientes corporativos. IBM atribuyó los resultados a la necesidad de las compañías de priorizar compras de infraestructura tecnológica relacionada con inteligencia artificial, lo que desplazó el gasto desde productos tradicionales de mayor margen como los servidores centrales (“mainframes”) y el software asociado. La compañía informó que, hacia el final de junio, muchos clientes se adelantaron a la adquisición de hardware por temor a subas de precios, lo que alteró el flujo habitual de ventas y afectó especialmente a la línea de servidores centrales.

En la carta a los inversores, Krishna explicó que la empresa inició el lanzamiento de la próxima generación de su ordenador central de alto rendimiento, el z17, con la expectativa de completar el proceso durante el segundo trimestre. Sin embargo, el resultado no cumplió con las previsiones internas.
El ejecutivo indicó: “La realidad fue peor de lo que esperábamos, debido al menor rendimiento de nuestra línea Z y del software asociado, principalmente en el área de Procesamiento de Transacciones”, y vinculó esa situación a los ajustes en los planes de gasto de capital de los clientes.
Las consecuencias de este entorno se reflejaron en los distintos segmentos de negocio de IBM. La división de infraestructura, que agrupa el área de servidores, registró una caída del 7% en ingresos, mientras que el software aumentó solo un 5%, por debajo de las proyecciones empresariales. La unidad Red Hat, especializada en software de fuente abierta, fue uno de los pocos focos de crecimiento, con un incremento del 11% en su facturación. Además, el segmento de servidores y almacenamiento que no incluye a los servidores centrales subió un 37%, lo que mostró algunos cambios en la demanda interna de la firma.
IBM también señaló que los desafíos vinculados a la ciberseguridad influyeron en la demora y cancelación de acuerdos importantes durante el trimestre. La empresa destacó que “un número significativo de acuerdos no fue cerrado a tiempo”, lo que sumó presión al balance financiero presentado ante los inversores.
La reacción inmediata del mercado puso en primer plano las dificultades que enfrentan las grandes tecnológicas tradicionales en un entorno marcado por la transición acelerada hacia soluciones de inteligencia artificial y la competencia global por la infraestructura digital. La carrera para construir capacidades avanzadas de IA elevó la demanda de procesadores, sistemas de almacenamiento y servidores, lo que a su vez encareció los insumos y redujo la disponibilidad de componentes clave en toda la industria.
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ECONOMIA
Monotributo: hasta cuánto se puede facturar por mes sin exceder las nuevas categorías

Los contribuyentes del Monotributo saben que las condiciones del régimen simplificado no se mantienen fijas en el tiempo: hay variables como el nivel de ingresos, el alquiler del local, la superficie que ocupa y la energía eléctrica que consume se revisan periódicamente para determinar si sigue en la misma categoría o si debe moverse de escalón. Entre todas esas variables, hay una pregunta que atraviesa a la mayoría de los inscriptos, sobre todo a quienes están cerca del techo del sistema: hasta qué monto mensual se puede facturar sin quedar afuera del régimen y pasar al esquema general de impuestos.
La respuesta depende de la categoría K, la más alta del esquema y la que marca el límite absoluto del Monotributo. Según la tabla vigente para el período que va de julio a diciembre de 2026, el tope de ingresos brutos anuales de la categoría K es de $126.610.838,74. Llevado a un promedio mensual, ese número equivale a $10.550.903,23. Superado ese piso mensual sostenido en el tiempo, el contribuyente deja de estar en condiciones de permanecer en el régimen simplificado y debe pasar al régimen general de IVA y Ganancias.
Ahora bien, ese cálculo mensual es una referencia orientativa y no un parámetro que la normativa evalúe mes a mes de forma aislada. El sistema analiza los ingresos brutos devengados durante los últimos doce meses, sin importar el momento en que fueron efectivamente cobrados. Una factura emitida en un mes determinado integra el cómputo del semestre correspondiente aunque el pago llegue después, por transferencia, por posnet o por cualquier otro medio. De esta manera, lo que define la permanencia en la categoría K, y en el Monotributo en general, no es un tope mensual rígido sino la sumatoria anual de esa facturación devengada.
Por debajo de la categoría K, el esquema recorre otras diez categorías, de la A a la J, cada una con su propio techo de ingresos brutos anuales y, por lo tanto, con su propio equivalente mensual. En el tramo más bajo, la categoría A tiene un tope de $12.009.410,45 anuales, lo que representa un promedio de 1.000.784,20 pesos por mes. La categoría B llega a $17.595.182,74 anuales, equivalentes a 1.466.265,23 pesos mensuales, mientras que la categoría C asciende a $24.670.494,31 al año, es decir 2.055.874,53 pesos por mes.
El tramo intermedio de la escala continúa esa progresión. La categoría D fija un tope de $30.628.651,43 al año, unos 2.552.387,62 pesos mensuales. La categoría E llega a 36.028.231,33 pesos al año, con un promedio de 3.002.352,61 pesos por mes. La categoría F se ubica en $45.151.659,41 anuales, 3.762.638,28 pesos mensuales, y la categoría G cierra ese tramo con 53.995.798,87 pesos al año, equivalentes a $4.499.649,91 por mes.
De ahí en adelante, los montos suben de manera más pronunciada. La categoría H tiene un tope de $81.924.660,37 anuales, que representa 6.827.055,03 pesos mensuales. La categoría I asciende a $91.699.761,90 al año, unos 7.641.646,83 pesos por mes, y la categoría J llega a 105.012.519,19 pesos anuales, equivalentes a 8.751.043,27 pesos por mes. Recién después de ese escalón aparece la categoría K, con el tope de $126.610.838,74 anuales ya mencionado.
La facturación no es el único factor que ARCA evalúa para mantener a un contribuyente dentro del Monotributo. El esquema también contempla la superficie afectada a la actividad, el consumo de energía eléctrica y los alquileres devengados por el inmueble utilizado. En la categoría K, esos parámetros se ubican en sus valores máximos: hasta 200 metros cuadrados de superficie, hasta 20.000 kW de energía eléctrica consumida en el año y hasta 8.378.658,45 pesos de alquileres devengados anualmente. De esta manera, un contribuyente puede mantener estable su facturación mensual y, sin embargo, quedar obligado a recategorizarse si alguno de esos otros parámetros se modifica de forma significativa.

Ahora bien, cuando el excedente no se produce en un parámetro secundario sino en los ingresos brutos y se supera el tope máximo del régimen, la consecuencia no es una recategorización dentro del Monotributo sino la exclusión directa hacia el régimen general. Para llegar a esa determinación, el organismo no se limita a la facturación declarada por el contribuyente: cruza información entre los comprobantes electrónicos emitidos, los movimientos bancarios y los consumos registrados en billeteras virtuales. Cuando esos cruces muestran que las compras, los gastos o las acreditaciones superan el límite de la categoría declarada, el sistema puede iniciar una recategorización de oficio o, en los casos más extremos, la exclusión del régimen simplificado.
Estar en la categoría K no solo implica un techo de facturación más alto, también supone una carga mensual mayor en concepto de impuesto integrado y aportes. El monto a pagar varía según el tipo de actividad declarada. Para quienes prestan servicios o realizan locaciones, el total mensual en la categoría K asciende a $1.614.446,02, resultado de sumar el impuesto integrado de 1.368.514,20 pesos con los aportes al SIPA y a la obra social.
Para quienes venden bienes muebles, en cambio, ese total baja a 702.103,22 pesos mensuales, ya que el impuesto integrado para esa actividad es de 456.171,40 pesos, con la misma estructura de aportes previsionales y de obra social. La diferencia entre ambos totales, superior a 900.000 pesos mensuales, refleja el tratamiento distinto que el régimen le da a los servicios frente a la venta de cosas muebles dentro de un mismo escalón de facturación.
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ECONOMIA
El nuevo precio de dólar que prevén 45 economistas de bancos y consultoras

En un escenario en el que el precio del dólar se encuentra estable en julio, en torno a los $1.500 tras el salto que tuvo el mes pasado, se publicó el nuevo informe realizado entre 45 economistas de bancos y consultoras mundiales de inversión, en el que develan qué cotización esperan para el billete estadounidense para fin de año.
Esto ocurre en un momento en el que las calificadoras de riesgo mundiales mejoraron las notas de deuda de Argentina y en que el Gobierno anunció que consiguió los fondos necesarios para refinanciar los compromisos a pagar en moneda norteamericana hasta fines de 2027, para evitar ruidos cambiarios en los próximos meses, en plena previa a las elecciones presidenciales.
De esta manera, en los nuevos pronósticos del FocusEconomics, el consenso es que el tipo de cambio mayorista será de $1.659 para fines de diciembre que viene, lo que representa una baja de 5 pesos respecto a lo esperado para la misma fecha en el informe previo. Es decir, los expertos esperan que en los próximos meses el mercado estará calmo y que el precio del dólar se ubicará por debajo de las estimaciones previas para fin de año.
Pronóstico del dólar e inflación para 2026
Ello se debe al crecimiento de sectores clave, como la agricultura y la minería, mientras que las industrias más orientadas al mercado interno tuvieron dificultades.
«Se espera que el crecimiento del PBI se modere este año con respecto al anterior, pero aún se mantenga muy por encima del promedio de la última década. La agricultura y la energía serán motores clave, esta última beneficiándose del capital extranjero canalizado a través del régimen RIGI. Sin embargo, las industrias orientadas al mercado interno se enfrentarán a dificultades debido a la inflación persistente, el gasto público restringido y la fuerte competencia de las importaciones», reflejan los expertos del FocusEconomics.
De esta manera, prevén que la actividad crezca un 3% en 2026, sin cambios respecto a lo esperado el mes anterior.
Por otra parte, el informe prevé que la inflación anual se mantenga por encima del 30% en 2026, «una de las tasas más altas del mundo, debido a la depreciación de la moneda y las elevadas expectativas inflacionarias. Aun así, la reducción de las restricciones a las importaciones y la contención del gasto público deberían contribuir a que la inflación promedio alcance su nivel más bajo en nueve años», detallan.
Los analistas relevados esperan un aumento promedio del 31,5% en los precios al consumidor en 2026, lo que representa un incremento de 0,2 puntos porcentuales con respecto al informe publicado en junio.
El consenso de los economistas es que el precio del dólar mayorista será $1.659 a fin de año
Cuál es el precio del dólar que prevén bancos y consultoras
El precio del dólar mayorista consensuado por los economistas encuestados por FocusEconomics es de $1.658,9 para fin de diciembre que viene, alrededor de 5 pesos menos que lo previsto en el relevamiento de junio para la misma fecha, y unos 40 pesos menos de lo previsto hace tres meses. De concretarse este valor, en todo el 2026 el tipo de cambio ascendería un 14%; es decir, la mitad que el avance esperado para la inflación.
Por lo tanto, quedan bastante rezagadas las estimaciones del Presupuesto 2026 presentadas por el Gobierno en el Congreso de la Nación meses atrás, cuando se estimó que la referencia cambiaria sería de $1.423 para fin de año.
En cuanto al precio del dólar mayorista esperado por el mercado de opciones y futuros del Matba-Rofex (A3), este se opera a $1.625 para fines de diciembre, unos 34 pesos por debajo de las estimaciones de FocusEconomics.
Las estimaciones de fin de año de los expertos internacionales se asemejan al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) —la encuesta mensual realizada por el Banco Central en la que participan 44 economistas nacionales—, donde se proyecta un precio de dólar mayorista de $1.673 para diciembre que viene.
Cabe recordar que el billete estadounidense mayorista cotiza en la actualidad a $1.471,5 y sube un 1% en todo 2026. Este precio de la moneda estadounidense se encuentra un 20% por debajo del valor máximo de la banda cambiaria de flotación establecido por el BCRA para no intervenir en el mercado, la cual se actualiza de manera mensual sobre la base de la inflación registrada dos meses atrás (t-2) y hoy se ubica cerca de los $1.824.
Por ende, la diferencia entre el valor actual y el máximo tolerado por el Banco Central para no intervenir vendiendo divisas es de $352,5. Se trata de una amplia diferencia que mantiene la calma cambiaria en el mercado, donde el consenso de los economistas es que el precio del dólar mayorista cerrará a $1.659 a fin de año.
Qué valor del dólar proyectan los analistas consultora por consultora
Ahora bien, respecto a las proyecciones del precio del dólar mayorista para fin de año de cada economista de las consultoras y bancos de inversión relevados por FocusEconomics, el rango de los valores estipulados se ubica entre un mínimo de $1.335 y un máximo esperado de $1.850.
Por lo tanto, se está reflejando una tendencia a la baja en el techo esperado por los expertos para la cotización del billete estadounidense, debido a que hace dos meses el nivel más alto aguardado por algunos analistas llegaba a alcanzar los $1.996.
Entre los economistas que pronostican un mayor precio para el tipo de cambio mayorista para diciembre próximo se ubican:
- FIEL: $1.883
- Pantheon Macroeconomics: $1.850
- MAPFRE Economics: $1.843
- LCG: $1.820
- Empiria Consultores: $1.802
- Invecq Consulting: $1.800
- Banco Supervielle: $1.777
«Prevemos que, luego de un primer semestre calmo donde sorprendió la oferta de divisas, el flujo sea algo más restringido, principalmente por estacionalidad, y con una demanda que no cede, donde el tipo de cambio exhiba una variación más parecida al 2% mensual», detalla Sebastián Menescaldi, economista y director asociado de Eco Go, con un pronóstico de $1.667.
Por su parte, Claudio Caprarulo, economista y director de Analytica Consultora, con una proyección de $1.628 para diciembre, suma a iProfesional: «Después de la corrección que vimos en junio, proyectamos que el Gobierno buscará que la tasa de depreciación disminuya progresivamente. Una estrategia que, lógicamente, dependerá de hasta dónde logra estabilizar la oferta de dólares«.
La tranquilidad en el mercado es aportada por el ingreso de divisas por parte de las inversiones impulsadas por el RIGI y por las exportaciones pendientes del agro y de hidrocarburos. Esto se observa en la compra diaria de divisas realizada por el Banco Central para reforzar las reservas, donde solo entre el lunes y el martes pasados adquirió unos u$s812 M, acumulando un total de u$s12.269 M en todo el 2026.
Además, al reavivarse el conflicto en Medio Oriente, los precios de las materias primas volvieron a subir, algo que beneficia a las exportaciones argentinas. De hecho, el barril de petróleo volvió a alcanzar el nivel de los u$s80, mientras que el precio de la soja prolongó su racha positiva en el mercado de Chicago, se acercó a los u$s440 por tonelada y tocó la marca más elevada desde mediados de mayo.
Al mismo tiempo, se registraron emisiones de deuda en dólares por parte del Estado y de empresas, lo que genera ingreso de divisas. Por ejemplo, se puede mencionar el debut de esta semana del Bonar 2029 (AO29) en dólares, donde el Tesoro apunta a captar divisas de inversores locales tras los recientes pagos de deuda, en una licitación que tendrá un cupo global de u$s2.000 M y pagará una tasa del 6% anual.
A ello se le suma una intervención en el mercado de futuros y en la plaza financiera para «controlar» que no se disparen las referencias cambiarias en estos ámbitos y evitar que generen tensiones en la plaza spot.
Cabe recordar que el ministro de Economía, Luis Caputo, había dicho días atrás, cuando el billete estadounidense se había recalentado y como forma de calmar a la City: «Si en $1.400 te van a militar atraso cambiario, no te pueden militar preocupación en $1.500».
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