ECONOMIA
¿Techo a los precios del petróleo?: los mercados marcaron récords y capitalizaron la tregua de hostilidades en Oriente Medio

Los principales mercados bursátiles exhibieron grandes ganancias en abril ante un mayor optimismo inversor, que se adelantó a las repercusiones de un pronto término para la guerra en Oriente Medio.
La escalada hizo su pico el viernes 24, encabezada por los valores tecnológicos, en una tendencia que se acentuó luego de que Irán comunicó una reapertura del Estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, novedad que reavivó el optimismo en los mercados y le puso límite a los precios del petróleo.
La mayor disyuntiva está planteada sobre la energía accesible. La expectativa sobre una posible retracción de costos internacionales reduciría las proyecciones de inflación. Y si esto implica menores tasas de interés, la actividad económica global no se resentirá tal como se especuló en el período más tenso del conflicto.
Los operadores descuentan ahora una probabilidad de alrededor de 50% de que se produzca un recorte de tasas de 25 puntos básicos antes de fin de año a manos de la Reserva Federal de Estados Unidos, tras solo 30% de la previsión previa, según la herramienta FedWatch del CME Group.
Los operadores descuentan ahora una probabilidad de alrededor de 50% de que la Fed disponga un recorte de tasas de 25 puntos básicos antes de fin de año
Laura Torres, directora de Inversiones de IMB Capital Quants con sede en Medellín, expuso “expectativas de menor presión inflacionaria, un dólar más débil y una mejora general en las condiciones financieras. Este contexto favorece especialmente a sectores como tecnología, consumo y transporte, mientras que el sector energético podría seguir bajo presión en el corto plazo. Los inversores empiezan a valorar una mayor posibilidad de una rebaja de tipos por parte de la Fed en 2026″.
Torres adelantó que el escenario no es lineal, ya que tras un movimiento tan fuerte y una suba previa significativa, es muy probable que los inversores comiencen a tomar beneficios, lo que podría generar una respuesta contraria en los índices en el corto plazo, incluso dentro de una narrativa positiva. Si la desescalada se consolida, el sesgo de fondo seguiría siendo alcista para la renta variable y bajista para el petróleo, pero en el corto plazo, la combinación de sobre extensión y toma de ganancias podría traducirse en retrocesos técnicos antes de una posible continuación del movimiento”.
Según el analista Jacobo Rodríguez, de Roga Capital en México, el mercado “ha pasado del modo ‘esperanza’ en que se llegue a un acuerdo, al modo ‘euforia’. Veremos si el ánimo se mantiene a lo largo de la sesión”.
El economista Gustavo Ber opinó que “a partir de las novedades sobre el Estrecho de Ormuz es que Wall Street extiende la importante recuperación de las últimas ruedas, la cual no solo ha permitido dejar atrás la debilidad sino incluso volver a desafiar máximos al ritmo de renovadas apuestas”.
Los analistas prevén que el precio del petróleo, ahora en los USD 105 el barril para la variedad Brent del Mar del Norte, podría ceder posiciones, aunque no esperan un pronto retorno al nivel previo al conflicto.
Estos contratos -que llegaron a rozar USD 113 el 6 de abril- operaban debajo de USD 73 antes del arranque del conflicto el 28 de febrero. Es decir que mantienen una suba de 44% desde que se desataron las hostilidades en Oriente Medio, que se amplía a 74% desde que empezó 2026.

Los indicadores de Wall Street tuvieron un recorrido arrasador, que rompió hasta las proyecciones más auspiciosas. El panel tecnológico Nasdaq encadenó 13 ruedas consecutivas en alza entre el 31 de marzo y el 17 de abril. En el presente mes el Nasdaq acumula un beneficio de 15% para arribar a un nuevo récord histórico próximo a los 24.800 puntos. Además, el Nasdaq quedó hoy casi 10% por encima del nivel previo al inicio de la guerra en Medio Oriente.
El referente S&P 500 de las principales compañías cotizantes en Nueva York también registró un récord histórico por encima de los 7.100 puntos, para consolidar un beneficio 4% en comparación al cierre de febrero antes de las hostilidades.
Para los activos argentinos el impacto de la guerra en Oriente Medio dejó un saldo desparejo. En principio, las acciones ligadas a la energía fueron las más beneficiadas, por un precio del petróleo en la franja de los 100 dólares.
Gustavo Ber dijo: “Dicho contexto externo encuentra los activos domésticos ensayando una respuesta mixta, con los bonos en dólares logrando sumarse mientras que a las acciones energéticas les toca ensayar una corrección -a partir del derrumbe del petróleo- tras las fuertes subas que habían acumulado”.

YPF marcó máximos de USD 48,96 por ADR el 31 de marzo, para descontar 9% en abril, aunque aún defiende el nivel de los USD 42, un 19% por encima de los USD 35,39 del 27 de febrero. En 2026 gana 16 por ciento.
La elevada ponderación de las acciones energéticas en el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires impactó en su desempeño. El panel líder se alejó de la barrera de los 3.000.000 de puntos en pesos y los 2.000 puntos en dólares, con una caída de 6% en abril, aunque ostenta una ganancia de 6% respecto del cierre de febrero previo a la guerra.
Vista Energy fue otro de los títulos petroleros que sobresalió y anotó un récord intradiario de USD 79,20 el 30 de marzo. Desde allí resignó un 12%, aunque exhibió una mejora de 20% con el conflicto, mientras que en 2026 asciende un 43% en 2026.
Pampa Energía aún cae un 8% en dólares en 2026, aunque anotó entre marzo y abril una suba de 5%, por encima de los USD 81 por ADR.
Como referencia del sector bancario argentino, Grupo Galicia pierde 6% en dólares en lo que va de abril, aunque la baja se reduce a 2% desde que se declaró el conflicto. A la vez mantiene un descenso de casi 19% en lo que va del año.

Mercado Libre experimenta un derrotero fluctuante en los últimos meses: en abril sube más de 5% con el arrastre de un mejor clima financiero internacional, aunque permanece 7,5% por debajo del cierre del año anterior.
Los títulos públicos argentinos ofrecieron resultados positivos, influenciados por la mejora en el contexto externo, un cambio favorable en la deuda emergente y condiciones internas como la compra persistente de dólares por parte del Banco Central.

Los Bonares y Globales subieron un 4% promedio en abril, mientras que el índice de riesgo país calculado por JP Morgan se acercó a los 500 puntos básicos tras dos meses con valores cercanos a los 600 y 700 puntos, aunque todavía dista de los 481 puntos del 28 de enero y un mínimo de 2026. En la última semana se asentó cerca de los 550 puntos básicos.
Max Capital destacó: “A medida que se acerquen las elecciones, creemos que la visión constructiva de los inversores se volverá más cautelosa. Hasta 2027, no obstante, creemos que los spreads podrían comprimirse aún más hasta alrededor de 500 puntos básicos en el tramo largo, impulsados por noticias de garantías de multilaterales, emisiones locales, disciplina fiscal y reformas, consolidando una visión constructiva mientras se reducen los riesgos de financiamiento de corto plazo”.

El área de Research de IEB remarcó: “A pesar de retomar el comportamiento inverso entre el S&P Merval y el riesgo país, al observar su correlación continuamos viendo un mayor potencial de upside para las acciones argentinas, dados los niveles de subvaluación a los que cotizan el índice actualmente. Más aún si tomamos en cuenta la recuperación que muestran algunos sectores de la economía argentina».
Asimismo, en el plano cambiario se dio a escala internacional una caída del dólar respecto de monedas emergentes y también contra el peso.
El real brasileño se apreció 11% respecto del dólar en 2026, con una tasa de cambio de 5 reales por dólar. Con la guerra en Oriente Medio la divisa brasileña se revalorizó 5% respecto del billete norteamericano.
Con ese contexto, la cotización del dólar en Argentina llegó a anotar su precios más bajo en seis meses, a $1.354 el 16 de abril. No obstante, la última semana acomodó al dólar mayorista en torno a $1.400, casi al mismo valor que al cierre de febrero, antes de desatarse el conflicto. El tipo de cambio oficial aún acumula un retroceso de $57 o 3,9% desde el inicio del año.
“Hacia adelante, la sostenibilidad del esquema dependerá de la consistencia entre acumulación de reservas, estabilidad cambiaria y dinámica inflacionaria. Si se mantiene el ingreso estacional de divisas y el ritmo de compras del BCRA, el tipo de cambio continuará funcionando como ancla nominal en el corto plazo. Al mismo tiempo, la combinación de condiciones monetarias aún restrictivas, pero con sesgo gradual hacia la normalización, sugiere una transición ordenada y cautelosa”, sintetizó el equipo de Research de Puente.
Business,Corporate Events,North America
ECONOMIA
Caída del petróleo sin impacto en la nafta: qué puede pasar con los precios en julio

Mientras el precio internacional del petróleo retrocede y se acerca nuevamente a la zona de los u$s70 por barril, el mercado local de combustibles permanece prácticamente inmóvil en el corto plazo. La baja global ocurre en un contexto de menor tensión geopolítica en Medio Oriente y marca el nivel más bajo del crudo en cuatro meses.
Crudo en caída libre: por qué el precio de la nafta no se mueve en Argentina
En la última jornada, el Brent cayó 3,5% hasta los u$s72,79, mientras que el WTI, referencia en Estados Unidos, bajó 3,2% y se ubicó cerca de los u$s69.
El movimiento se da tras semanas de volatilidad y contrasta con los valores máximos del año, cuando en marzo el petróleo llegó a rozar los u$s120. Incluso, antes del inicio del conflicto en Medio Oriente, el 27 de febrero el barril cotizaba en torno a u$s72,48.
Por qué la baja no llega todavía a la nafta
La corrección en los precios se explica principalmente por el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que descomprimió el escenario bélico y permitió la reapertura del estrecho de Ormuz.
Ese paso estratégico concentra cerca de una cuarta parte del comercio mundial de petróleo y gas, por lo que su normalización redujo las expectativas de escasez de oferta.
En Argentina, la caída del crudo no se traduce de forma automática en los surtidores. En los últimos meses, las petroleras adoptaron esquemas de ajuste que desacoplan parcialmente los precios locales del Brent internacional.
Este mecanismo actúa como amortiguador: suaviza tanto las subas como las bajas del mercado global.
YPF, el «buffer de precios» y la lógica de compensación
En abril, YPF implementó un sistema de «buffer de precios» para estabilizar los valores internos frente a la volatilidad internacional.
La herramienta fue extendida por 45 días adicionales y convivió con un aumento del 1% aplicado en los surtidores en mayo, que se mantendrá vigente hasta el 28 de junio.
Según explicó su CEO, Horacio Marín, durante ese período la compañía evitó trasladar «fluctuaciones bruscas» del petróleo internacional y dejó pendiente parte del impacto para etapas posteriores mediante un mecanismo de compensación.
El esquema se apoyó en un valor de referencia de u$s95 por barril, compartido también por otras petroleras que operan en el país.
Precios locales sostenidos pese al cambio internacional
Con ese esquema, la nafta súper se mantuvo en torno a los $2.000 durante el trimestre, luego del salto de aproximadamente 25% registrado en marzo.
Ahora, con el crudo nuevamente cerca de niveles similares a los de comienzos de año, el ajuste a la baja no se traslada de forma inmediata a los combustibles.
Desde el sector explican que el objetivo del sistema es recuperar el margen perdido durante los meses en que los precios locales quedaron por debajo de la paridad de importación. En ese marco, la lógica interna es clara: cuanto mayor es la caída del petróleo, más rápido se compensa el diferencial acumulado.
El otro factor clave: impuestos congelados y atraso acumulado
A la dinámica del crudo y los precios internos se suma la política fiscal sobre los combustibles.
El Gobierno postergó entre abril y junio las actualizaciones de los impuestos específicos, lo que generó un atraso estimado en $256,20 por litro en nafta y $114,50 en gasoil, según cálculos privados.
Ese componente sigue siendo determinante en el precio final que paga el consumidor.
Qué puede pasar en julio
Antes de fin de mes, el Ejecutivo deberá definir si en julio avanza con la actualización pendiente de los impuestos a los combustibles o si vuelve a diferirla total o parcialmente.
Las subas incluyen ajustes acumulados de distintos períodos (2024, 2025 y parte de 2026), por lo que su aplicación tendría impacto directo en los precios finales en todo el país.
Con un petróleo en baja, un esquema de precios internos desacoplado y una carga impositiva aún atrasada, el mercado argentino de combustibles transita un escenario donde las variaciones internacionales no se reflejan de forma inmediata.
La evolución de las próximas semanas dependerá de la decisión fiscal del Gobierno y de cómo continúe la estrategia de compensación de las petroleras.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,petróleo,nafta,combustibles
ECONOMIA
Menos compras de reservas: qué cambia para el Banco Central y cuánto falta para cumplir la meta para el año con el FMI

Luego de cumplir la meta base de compras de USD 10.000 millones pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Central de la República Argentina (BCRA) bajó el ritmo de adquisición de reservas, lo que coincidió con una suba de la cotización local e internacional del dólar en la última semana que generó especulaciones al respecto.
Esas versiones fueron despejadas por factores estacionales, según los analistas, aunque sí les genera preocupación la meta de acumulación que se fijó para diciembre 2026, punto que se incumplió en acuerdos y por el que históricamente se debió incurrir en waiver (dispensas) con el organismo internacional.
Durante la segunda revisión del acuerdo, se definió que la meta de acumulación de reservas netas para todo el año es de USD 8.000 millones bajo la metodología del FMI.
Según el informe de la consultora Analytica, el BCRA ya acumuló USD 7.400 millones, pero faltan afrontar vencimientos significativos: el 9 de julio vence USD 4.300 millones con privados, a los que se agregan unos USD 5.200 millones entre el FMI, organismos internacionales y otros compromisos.
Se definió que la meta de acumulación de reservas netas para todo el año es de USD 8.000 millones bajo la metodología del FMI
La exigencia de la meta se incrementó ante este escenario. Analytica estimó que si se sostiene el ritmo de compras de junio -uno de los registros más bajos del año- el BCRA podría sumar solo USD 6.000 millones adicionales en lo que resta de 2026. A esta cifra se sumaría la emisión de USD 5.000 millones del crédito garantizado, antes de agosto.
Por eso, para acercarse a la meta del año, en la consultora consideran que el Gobierno necesitará fuentes de financiamiento adicionales en dólares y sugirió alternativas como nuevas colocaciones en el mercado local, con instrumentos como los AO27 y AO28, ante la negativa de emitir deuda en los mercados internacionales.
El informe de Analytica subrayó que la desaceleración en el ritmo de compras responde a la estacionalidad en la oferta de dólares, un factor que no genera alarma inmediata. La consultora sostuvo que el BCRA debe continuar operando en el mercado de cambios bajo la lógica actual. Las compras del primer semestre superaron ampliamente el ritmo prudencial que se utiliza como referencia base.
De cara a lo que viene, entre los factores que inciden en la dinámica de reservas, Analytica identificó el récord de exportaciones energéticas, el retraso en la liquidación del sector agropecuario y la reactivación de las colocaciones de obligaciones negociables en los últimos meses. Estos elementos, según la consultora, pueden suavizar la caída típica en la oferta de dólares durante el segundo semestre y favorecer la acumulación por encima de lo proyectado previamente.
Récord de exportaciones energéticas, retraso en la liquidación del agro y la reactivación de las colocaciones de obligaciones negociables, alimentan la oferta de dólares (Analytica)
María Castiglioni, directora de C&T Asesores Económicos, dijoa Infobae que no es un problema la menor compra de reservas que llevó a cabo el BCRA y la suba del dólar de la última semana. “Hay una parte de la liquidación de la cosecha que está demorada, pero hay factores estacionales a fin de junio, con el aguinaldo, hay muchas personas que dolarizan sus carteras, que se suma a los vencimientos de deuda de fin de mes. Y a partir de mayo, de la mano de la salida de cepo para utilidades y dividendos, hay salida de dólares por ese lado”, sostuvo.
Sebastián Menescaldi, director de la consultora Eco Go, planteó otro interrogante sobre el computo para la meta de acumulación de reservas con el FMI. Mas allá de que el objetivo de junio se sobrecumplió en más de USD 3.000 millones, existe una normativa del organismo internacional que permite tomar endeudamiento neto o con garantías de organismos internacionales por hasta USD 1.854 millones; cualquier monto superior debe acumularse en reservas, lo que condiciona la dinámica de compras.
“Hay que ver qué hace con los dólares que consigan, si lo usan para pagar los vencimientos o no, si se la quedan o no, pero eso eventualmente podría generar tener que hacer una compra adicional”, dijo Menescaldi en conversación con Infobae.

Hasta el momento, el ministro de Economía, Luis Caputo, cuenta con las garantías del Banco Mundial por USD 2.000 millones y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por USD 550 millones. Se encuentra a la expectativa de la decisión que tome el directorio del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) el 22 de julio, lo que podría otorgar un respaldo de no más de USD 300 millones.
Los analistas no dudan de que la entidad que conduce Santiago Bausili va a seguir acumulando reservas, pero sí advierten que habrá mayores dificultades tanto desde el lado de la oferta de dólares -que puede compensarse con la reactivación de las colocaciones de obligaciones negociables (ON) de privados- como desde la demanda, con una postura más tomadora por el lado de las importaciones y de ahorristas, un punto que, estiman, se agravará a medida que se acerquen los tiempos electorales.
ECONOMIA
Caída de un gigante lácteo: 6 meses sin sueldos y empleados que venden pan para sobrevivir

La crisis que golpea a todo el sector lechero nacional tiene en Lácteos Verónica a uno de sus casos más dramáticos. En paralelo a lo que ocurre con SanCor, en estado de quiebra y ya cotizada para su venta, el rojo de La Serenísima y la reducción del negocio local que implementó Saputo, la firma santafesina acumula más de un semestre de parálisis y en ese lapso interrumpió prácticamente por completo el pago de los salarios.
Al mismo tiempo, la compañía propiedad de la familia Espiñeira sigue acumulando más de 3.800 cheques rechazados por falta de fondos. Recientemente, los empleados de Lácteos Verónica se movilizaron frente a los Tribunales de Rafaela para reclamar el pago de sueldos adeudados y exigir una intervención más rápida de la Justicia ante la crisis que afecta a la firma. Varios operarios debieron reinventarse como remiseros, albañiles e incluso panaderos para poder tener algún tipo de ingreso mientras se define el destino de la lechera.
Durante la concentración en Rafaela, los trabajadores entregaron un petitorio a la Justicia Penal solicitando que se aceleren las investigaciones y se determinen las responsabilidades de los dueños de la compañía, a quienes acusan de haber vaciado la empresa y abandonado sus obligaciones laborales.
«Estamos reclamando cobrar lo que nos corresponde y que la Justicia actúe de una vez por todas», expresaron los manifestantes. En paralelo a ese pedido, distintos empleados de la firma expusieron, también, que debieron dedicarse a otras actividades para tener algún tipo de ingresos en sus respectivos hogares.
Lácteos Verónica: deuda salarial de seis meses
«Estamos reclamando cobrar lo adeudado, ya son seis meses sin percibir un peso. Queremos que la Justicia haga su trabajo de una vez por todas», expresó José, uno de los delegados de Suardi.
Precisamente, en esa localidad de Santa Fe alrededor de 88 empleados presentaron un reclamo colectivo contra Lácteos Verónica ante el Juzgado Laboral de San Cristóbal.
«Lo que queremos es la continuidad laboral, que la planta siga funcionando. Es una localidad chica y el parate golpea muy duro. No hay circulación de dinero ni oportunidades para reinventarse», declaró Gabriel a medios locales, quien afirmó que ahora intenta mantener la economía familiar a base de changas.
En línea con esto, otro testimonio dio cuenta de las dificultades económicas que atraviesa el personal de la lechera. «Más de 35 años trabajando para esa empresa… Cuántos años para que hoy en día esté así, vendiendo panes para poder sobrevivir. Qué injusticia. Qué rápido llega la Justicia para algunos y qué lenta para otros. Seis meses de incertidumbre, seis meses de abandono total», expresó una empleada de Lácteos Verónica.
El parate de la compañía también mantiene en estado de tensión al gremio ATILRA, que acumula malestar contra los Espiñeira a partir del recorte de los aportes al sindicato.
Por el lado de los trabajadores de la empresa, los movilizados en Rafaela reclamaron medidas cautelares firmes, como inhibiciones de bienes y embargos sobre la empresa y su patrimonio, además de una articulación entre distintas jurisdicciones y poderes del Estado.
«Nos están llevando al extremo de tomar medidas que no queremos. Si no nos escuchan, vamos a terminar bloqueando los tambos«, advirtieron sendos representantes de los empleados de Lácteos Verónica.
Dicha decisión afectaría los establecimientos que la familia Espiñeira en inmediaciones de Totoras, siempre en Santa Fe. De acuerdo al portal Aire Agro, dichas instalaciones poseen una producción diaria estimada en 30.000 litros que los dueños de Lácteos Verónica estarían redireccionando a otras lecheras de Santa Fe.
Lácteos Verónica y una deuda multimillonaria
Por estos días, Lácteos Verónica acumula seis meses sin pagar de forma completa los haberes de sus 700 empleados. Al mismo tiempo, sus trabajadores afirman que la firma cortó los aportes patronales y jubilatorios, y que ya no disponen de obra social.
Por el lado de los proveedores, la situación también es dramática: cerca de 150 productores de leche de la provincia de Santa Fe se unieron recientemente para reclamar el pago de mercadería entregada y nunca abonada.
Se estima que sólo con ese grupo de tamberos la deuda que mantiene Lácteos Verónica se ubica en torno a los 60 millones de dólares.
En cuanto a la situación de la deuda bancaria de la compañía, iProfesional constató recientemente en el registro del Banco Central (BCRA) que la empresa acumula 3.863 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem que supera los 13.900 millones de pesos.
Además, Lácteos Verónica debe miles y miles de pesos a entidades de crédito como Catalinas, Credibel y Trend Capital. También posee deudas con los bancos Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro, entre otros.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,lácteos verónica,verónica,leche,lácteos,empleo,quiebra,deuda,atilra,sueldo
ECONOMIA3 días agoNuevos controles a las devoluciones de 30% por gastos en el exterior: cómo pedir el reembolso del dólar tarjeta ante ARCA
SOCIEDAD3 días agoDesesperación y burocracia: Pacientes con cáncer denuncian esperas de más de 20 días en PAMI para recibir su medicación
INTERNACIONAL2 días agoLíderes mundiales ofrecieron ayuda humanitaria y equipos de rescate a Venezuela tras los devastadores terremotos
















