POLITICA
Un acróbata sin muchos enemigos

Un viejo acróbata de la política llegó, aunque no se sabe para qué, al cargo más importante del gobierno federal después del Presidente. Diego Santilli les aseguró a sus interlocutores de las últimas horas que su primera prioridad es pacificar la política en el mismo país que su presidente la irrita y la aturde. ¿Podrá? ¿Cumplirá con la promesa de irse del cargo que acaba de estrenar si no lograra calmar los espíritus de la política? Difícil. Santilli es de los que creen, como el célebre Giulio Andreotti, que lo único que desgasta es no tener poder. La jaula en la que se metió no tiene muchas salidas. Su jefa política es Karina Milei, que hasta hace poco sostenía que los libertarios debían encarar las elecciones presidenciales del año próximo, en las que Javier Milei se jugará la reelección, con una propuesta mono color: el violeta de la Libertad Avanza. Nada indica que haya cambiado de parecer.
Frente a ella, está la posición de Santiago Caputo, el más influyente asesor del Presidente, quien propone todo lo contrario: enhebrar alianzas con 14 gobernadores, que nunca dice quiénes son, para que el Presidente sea reelegido en primera vuelta sin mayores obstáculos. ¿Serán los 14 gobernadores que ayer arroparon al nuevo jefe de Gabinete? No hay otras opciones en las cercanías.
Santilli coincide más, por su pragmatismo y por su historia, con la posición de Caputo que con la de Karina, pero esta es quien lo fue ascendiendo hasta el encumbrado cargo que asumió este martes. Por lo pronto, el nuevo jefe de Gabinete insiste con la aseveración de que él nunca se fue de Pro, pero su designación no responde a un amplio acuerdo de La Libertad Avanza con Pro, según se apresuraron a aclarar en el partido que fundó Mauricio Macri. El propio Santilli contó que habló con Macri en la noche del lunes último, mucho después de su conversación con Milei en la que este le ofreció el cargo y él aceptó. Macri tampoco avaló, en su saludo público a Santilli, la existencia de un acuerdo con Milei.
Es distinto el caso de Cristian Ritondo, quien, dicen en Pro, no aceptó el Ministerio del Interior porque no le admitieron la propuesta de un acuerdo de los dos partidos. Nadie precisó si ese ofrecimiento se lo hicieron ahora o si es viejo. El proyecto de Ritondo consiste en que Pro no se separe de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires para que juntos enfrenten las elecciones del año que viene en la homérica provincia. La división de los que no están con el peronismo, advierte el diputado, le podría dar el triunfo al peronismo en territorio bonaerense.
Todo es peor: en el mismo momento en que Santilli hablaba por teléfono con Macri, Milei se refería otra vez de mala manera al expresidente de Juntos por el Cambio. En una entrevista con Luis Majul, el Presidente dijo que Manuel Adorni se fue del gobierno sin haber sido citado por la Justicia ni procesado, cuando hay algunos que estuvieron procesados en la función pública y ahora, subrayó, levantan el dedo para acusar. Se refería, sin nombrarlo, a Macri, que fue procesado por el entonces juez federal Norberto Oyarbide por un inverosímil caso de escuchas telefónicas a personas que no eran políticos de la oposición ni sindicalistas ni empresarios ni periodistas. Oyarbide confesó después que tuvo que firmar resoluciones porque el kirchnerismo lo agarraba del “cogote”. Increíble pretexto de un juez.
De cualquier forma, la pregunta sin respuesta es si Santilli llegó para acordar (y “pacificar”, como anuncia él) o si la política de confrontación de Milei se impondrá sobre cualquier otro proyecto. La pregunta es pertinente porque la última encuesta de Poliarquía señala que la aprobación del jefe del Estado cayó 11 puntos en el último cuatrimestre por lo que ya era el tedioso caso Adorni, el primer jefe de Gabinete en los últimos 32 años −desde que la Constitución reformada creó ese cargo− que renunció acusado por hechos de corrupción. Hubo otros jefes de Gabinete que tienen causas en la Justicia que interpelan su honestidad, como Alberto Fernández o Aníbal Fernández, pero no ocurrieron mientras fungían tales menesteres al lado del primer magistrado.
Si la caída general del mileísmo fue del 11 por ciento, el dato más llamativo es que el derrumbe fue del 20 ciento entre los que votaron la candidatura presidencial de Patricia Bullrich en 2023. “Ese alejamiento de los votantes de exJuntos por el Cambio −considera Poliarquía− fuerza a la exministra de Seguridad y actual senadora nacional a diferenciarse y a Macri a volver al ruedo”. Macri navega entre dos orillas. En una está su necesidad de buscar una alternativa razonable a Milei para que el país no quede atrapado otra vez en manos del kirchnerismo. En la otra está la presión de algunos intendentes y gobernadores de su partido para acordar con el gobierno federal y asegurarse sus victorias locales.
La aprobación de Milei está ahora por debajo del 40 por ciento y eso no le garantiza un triunfo en primera vuelta en los próximos comicios presidenciales. Si su cosecha de votos fuera menor al 40 por ciento, deberá ir a una segunda vuelta; en ese caso, ya no importará cuántos votos lo separen del segundo. Sin embargo, esa medición de Poliarquía también constató que comenzó a frenarse la caída del gobierno en varios rubros; registró, por ejemplo, que hubo una recuperación de las expectativas sobre la situación del país a futuro y que un mayor número de personas considera que es un buen momento para consumir. Siempre se habla, aun con las buenas noticias, de porcentajes de la sociedad que todavía son muy magros. “El Gobierno atraviesa su tercer año de gestión −concluye Poliarquía− en un contexto de deterioro que comienza a estabilizarse”.
Santilli es un producto de la escasez de personal del mileísmo, más allá de los méritos o desméritos del flamante jefe de Gabinete. Lo cierto, no obstante, es que la relación política de Santilli con la cima del poder merodea solo a Karina Milei, no a Javier Milei. Es muy diferente a lo que sucedió con los tres jefes de Gabinete anteriores que fueron designados por el actual presidente. Tanto Nicolás Posse como Guillermo Francos venían de una vieja relación de trabajo con Milei en la misma empresa: la de Eduardo Eurnekian. Milei había confraternizado con ellos en los pasillos de la corporación que administra los aeropuertos del país. Posse y Francos renunciaron porque se enfrentaron con el enorme poder de Santiago Caputo, y porque perdieron. Adorni llegó de la mano de Karina Milei, pero conversaba asiduamente con el Presidente en su condición de vocero del Gobierno.
Con todo, pasar de Guillermo Francos, un político con más de 40 años de experiencia política, a Adorni, que solo se había lucido destratando a los periodistas con los que debía llevarse bien y sin ningún antecedente político, ya fue una prueba de la poquedad en el elenco del oficialismo. Algunos candidatos a funcionarios dicen que no aceptan cargos en el Gobierno porque no quieren terminar calcinados en la hoguera de la lucha interna; otros argumentan que no están dispuestos a correr el riesgo de ser despedidos destempladamente por Milei, como sucedió con la prestigiosa economista Diana Mondino, la primera canciller del Presidente, o con Posse, entre decenas de funcionarios más echados de la peor manera por el jefe político del país. Sandra Pettovello, que controla el 60 por ciento del presupuesto nacional, que figura sin duda entre los mejores funcionarios de Milei y que es amiga personal del Presidente, prefiere, según deslizan cerca de ella, seguir siendo titular del vasto ministerio de Capital Humano. Lejos de las ambiciones personales, apartada de la guerra civil entre las distintas facciones del mileísmo. Se está cumpliendo un viejo axioma de la política: los gobiernos empiezan con los mejores, siguen con los amigos y terminan con lo que queda. Quizás, si Milei conquistara la reelección contaría con una mayor oferta de personal.
La reelección, dice el analista Alejandro Catterberg, depende de un mayor compromiso institucional por parte del Presidente y de un mejor ritmo en la recuperación de la economía. Los votantes de Bullrich que se fueron son los que coinciden con los grandes rasgos de la política de Milei (la economía, la política exterior y el orden público) pero son al mismo tiempo los que reclaman un mejor clima de respeto a las instituciones y a las personas. Para ellos, se terminó la paciencia con las extravagancias de los primeros tiempos del Presidente.
La economía es más complicada. Milei está intentando instalar una idea económica totalmente diferente de la que existió en las décadas que empezaron con el acceso del peronismo al poder, en 1946. A él le importa la producción del campo, pero también la agroindustria. Su otra prioridad son el petróleo, el gas y la minería, pero también la industria petroquímica. Y le interesa llevar los progresos tecnológicos, como la Inteligencia Artificial, hasta más allá de dónde llegó la experiencia humana. Su problema es que el tránsito de una economía a otra será muy enredado y por momentos confuso.
Los movimientos de la economía dejan afuera, por ahora, al comercio, a la industria tradicional y a la construcción. El problema es que lo que crece significa el 20 por ciento del PBI, y lo que baja ronda el 45 por ciento de la producción nacional. El resto no sube ni baja. “Por eso, Neuquén (donde principalmente está Vaca Muerta) es Abu Dabi, mientras el conurbano es el Congo”, resume el economista Carlos Melconian, quien no espera una tasa de crecimiento de la economía durante este año de más de un dos o un tres por ciento.
Patricia Bullrich se acerca y se aleja del mileísmo porque es tan buena trapecista como Santilli. Debe reconocerse que Macri pescó entre los mejores contorsionistas de la política. Bullrich le dedicó sus sucesivas lealtades a siete partidos o coaliciones en sus casi 50 años de vida política. El nuevo jefe de Gabinete es también ministro del Interior y no renunció a su candidatura a gobernador de Buenos Aires el año próximo, aunque tampoco rechazaría una postulación a jefe del gobierno de la Capital.
Santilli empezó en el peronismo y después se colocó bajo el ala de Macri. Más tarde se entusiasmó con el proyecto presidencial de Horacio Rodríguez Larreta, contra la opinión de Macri. Fue vicejefe de gobierno de Larreta en la Capital, aunque no dudó en mudarse más tarde a la provincia de Buenos Aires para ser candidato larretista a diputado nacional. Lo fue y ganó, pero nunca rompió definitivamente con Macri. Después, pasó del larretismo, el sector de Pro más antimileísta, a militar noche y día en el mileísmo. No cualquiera puede saltar sobre esos abismos y salir con vida y casi sin enemigos.
Diego Santilli,Diego Santilli y el mapa electoral de 2027,Manuel Adorni,Joaquín Morales Solá,Diego Santilli,Javier Milei,Karina Milei,Conforme a,Diego Santilli,,»No soy un número». Las palabras de Analía Maiorana tras la asunción de Santilli como jefe de Gabinete,,Lo que no se vio. Juró Santilli: qué dijo cuando terminó, abrazos para Adorni, presencia familiar y los primeros pasos,,En el acto de asunción de Santilli. El efusivo abrazo en público entre Milei y Adorni
POLITICA
El Gobierno informó los motivos de las desvinculaciones en la Comisión Nacional de Energía Atómica

El Gobierno nacional brindó explicaciones a cerca de las recientes bajas en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), aclarando que no constituyen despidos sino la no renovación de 61 contratos de plazo fijo, suscritos en su totalidad durante 2023 bajo la administración de Adriana Serquis. La aclaración llegó en medio de una protesta encabezada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que tomó este martes la sede central del organismo en el barrio porteño de Núñez.
Luego de las protestas en el edificio central, el Ejecutivo confirmó que 61 contratos no serán renovados. Corresponden en su mayoría a asistentes administrativos sin estudios terciarios, explicaron.
De acuerdo con la información que proporcionó el Gobierno, el perfil del personal desvinculado contradice la versión sindical: 42 de los 61 contratos corresponden a trabajadores con nivel educativo primario o secundario, sin formación terciaria ni universitaria. Según la información oficial, no hubo bajas entre ingenieros nucleares ni entre el plantel técnico-especializado que sostiene las operaciones del organismo.
El vocero presidencial Adrián Ravier había adelantado, horas antes de que comenzara la ocupación, que la estructura de la CNEA se redujo un 57,83%, al pasar de 645 a 272 cargos. Esa cifra engloba el conjunto de ajustes en la dotación del organismo, dentro de un programa más amplio de reducción del empleo en la Administración Pública Nacional.
Ravier precisó que en los últimos dos meses el ritmo de egresos de la administración central retomó un promedio de unas 3.000 bajas mensuales, producto de revisiones de estructuras y dotaciones. A ese proceso se suman retiros voluntarios en organismos como Belgrano Cargas, Casa de la Moneda, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la Fábrica Argentina de Aviones (FADEA), Radio y Televisión Argentina (RTA), la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), el Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Programa de Asistencia Médica Integral (PAMI). En total, 3.983 personas se acogieron a esos planes de retiro voluntario.
El vocero también detalló que las autoridades superiores del Estado se redujeron un 36% respecto de la gestión anterior, con una disminución del 50% en ministerios, 39% en secretarías, 32% en subsecretarías y 45% en cargos de asesores.
La protesta en Av. Libertador 8250 derivó en incidentes. Fuentes de las fuerzas de seguridad informaron que el personal desvinculado ingresó al edificio de manera irregular, lo que obligó a la Gendarmería Nacional —que custodia la sede por tratarse de una institución estratégica— a solicitar refuerzos, incluidos vehículos blindados. Durante los disturbios, un efectivo resultó lesionado en la boca con heridas leves y se produjeron la rotura de dos escudos. El cordón de seguridad permitió retirar a las autoridades que se encontraban en el segundo piso bajo acción hostil de los manifestantes.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, difundió la medida de fuerza a través de sus redes sociales y anunció una permanencia en el lugar hasta obtener respuestas. El gremio señaló que el presidente de la CNEA, Martín Porro, no se presentó ante los trabajadores, aunque aclaró que esa fue una “decisión propia” de la autoridad. ATE calificó las bajas como una “canallada” e invocó el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que garantiza la estabilidad laboral en el Estado.
La organización sindical sostuvo que las desvinculaciones afectan a “profesionales, investigadores, técnicos y personal especializado con más de 10 años de antigüedad que sostienen áreas críticas del desarrollo nuclear argentino”, según el comunicado del gremio. Esa caracterización choca con los datos oficiales, que circunscriben las bajas al segmento administrativo y sin formación especializada.
protesta,CNEA,trabajadores,movilización
POLITICA
Con Kicillof en San Vicente, el aniversario de la muerte de Perón vuelve a exponer las fracturas en el PJ bonaerense

LA PLATA.- El acto homenaje por el 52 aniversario de la muerte de Juan Domingo Perón no será más que una exhibición de la fractura expuesta en el interior del peronismo de la provincia de Buenos Aires. Axel Kicillof, presidente del partido, hablará mañana desde la Quinta 17 de octubre, en San Vicente, donde se encuentran los restos del expresidente, en un acto cerrado del que no participará Máximo Kirchner.
Kicillof asumió la presidencia del partido en abril último, en reemplazo de Máximo Kirchner. El diputado nacional no asistió entonces y tampoco asistirá mañana. El hijo de Cristina Kirchner no está invitado. La última vez que hablaron fue el fin de semana en que falleció Carlos “Indio” Solari, cuando coordinaron la despedida en Avellaneda, pero tras ese acto no hubo más contactos entre ellos.
El acto de homenaje será pequeño, comenzará a las 16 y tendrá a Kicillof como epicentro de una foto con pocos intendentes y dirigentes del ámbito regional, luego de que fuera descartada la idea de reunir a los titulares del PJ de los 135 municipios. El partido se encuentra sumergido en un debate respecto de la conducción política y las candidaturas que conformarán la oferta electoral en 2027.
En este escenario, Kicillof tomó contacto ayer con dirigentes de Entre Ríos y dejó vía zoom una referencia explícita: llamó a dejar de lado “mezquindades y chiquitajes” para vencer al presidente Javier Milei. Los destinatarios de ese comentario pudieron haber sido varios del propio palo, pero en particular legisladores alineados con Máximo Kirchner, indicaron fuentes partidarias.
Kicillof insistió en que este un año de organización porque “se viene de un gobierno que no funcionó, el nuestro, y eso nos llevó también a que ahora gobierne Milei”. El gobernador sumó: “Nosotros le tenemos que poder certificar al pueblo en su conjunto que somos una alternativa que va a revisar lo que hizo y va a proponer lo que se necesita para sacar al país de este pozo donde lo están metiendo”.
En la antesala del aniversario por la muerte de Perón habló directo a la interna: “Para ganarle a Milei no puede haber mezquindades ni miserias”. “No es momento de perder el tiempo ni estar en chiquitajes”, dijo en lo que pareció un mensaje dirigido a La Cámpora, que socava tanto su gobernación como su eventual candidatura a presidente de la Nación.
Kicillof marcó en la previa de San Vicente que: “es momento de juntar voluntades, juntar militancia y representatividad para en 2027 ser una alternativa política”, sin estar “a los codazos con nadie ni pretender que todos hagan lo mismo que nosotros”.
La semana que pasó, desde el Senado de la provincia, un grupo de legisladores de Fuerza Patria – liderados por Sergio Berni y Mario Ishhi– expresaron en público críticas al mandatario.
Desde San Vicente, Kicillof volverá a hablar de unidad para vencer a Milei, tal como lo hizo en Entre Ríos. Pero lo cierto es que el gobernador se prepara para una interna. Y también el kirchnerismo. “Kicillof me da mucha desconfianza”, dijo en los últimos días Mayra Mendoza, intendente de Quilmes en uso de licencia, diputada provincial y vocera del ala más dura del espacio que sólo responde a Cristina Kirchner.
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, admitió que el desafío aparece hoy irreversible: reconoció a las PASO como el mejor sistema para definir una candidatura del peronismo. Fue días después de que Máximo Kicillof cuestionara la existencia de “candidatos por default” y criticase a aquellos que invocan la unidad pero no van a visitar a la ex presidenta, Cristina Kirchner, en su domicilio de detención.
El Movimiento Derecho al Futuro no se plegó a este operativo clamor. Por el contrario, el candidato a Presidente que corea en cada mitin es Kicillof, pese a que el gobernador evita explicitar aún su postulación para suceder a Milei el año próximo.
Kicillof busca armar y sumar voluntades antes que lanzar una candidatura que es resistida por un amplio sector del peronismo bonaerense: recorre las provincias para fortalecer un armado plural y federal y se reúne con referentes del partido, con gobernadores y con intendentes. Este año estuvo en Corrientes y en Tierra del Fuego con los mandatarios locales y visitó también Córdoba donde fue recibido por dirigentes aliados. Está invitado a visitar Catamarca, Mendoza, Jujuy, Salta y Santiago del Estero, por agrupaciones que buscan sumarse al armado.
Pero a diferencia de 2024, cuando Kicillof invitó a gobernadores y dirigentes de todo el país al encuentro de San Vicente mañana habrá preponderancia de referentes de la región: esto es, intendentes que jugarán en la interna del año que viene.
Es posible que a último momento se sumen algunos referentes del Partido Justicialista del interior del país, invitados en el plan de dar un giro federal a la conducción de Kicillof. Pero “no será un acto masivo”, informó Bianco.
Los alcaldes alineados con La Cámpora no tienen previsto asistir: pese a los llamados de evitar mezquindades o chiquitajes, no fueron invitados. Sólo Federico Otermín, intendente de Lomas de Zamora, que tiene diálogo con la gobernación y con la Legislatura, podría ser de la partida. Otros dirigentes como Mayra Mendoza ya avisaron que tienen agenda propia.
María José Lucesole,Conforme a
POLITICA
Del abrazo entre Milei, Adorni y Santilli al saludo de Karina Milei con Patricia Bullrich: la trastienda de la jura del nuevo jefe de Gabinete

Mientras las cámaras se enfocaban en el triple abrazo entre Javier Milei, Diego Santilli y Manuel Adorni, el detrás de escena de la transición en la Jefatura de Gabinete reveló tensiones latentes y gestos de conciliación por igual.
La jura se llevó adelante en un Salón Blanco colmado por legisladores, ministros, dirigentes del PRO —la mayoría cercanos al ministro coordinador—, y un bloque de 13 gobernadores, que antes de la ceremonia se reunieron mano a mano y en privado con Santilli para saludarlo. Luego, todos ellos posaron juntos para una foto.
Entre los mandatarios presentes, sentados en dos filas sobre el lateral derecho del salón, se encontraban Raúl Jalil (Catamarca); Leandro Zdero (Chaco); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Río Negro); Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Osvaldo Jaldo (Tucumán); Rogelio Frigerio (Entre Ríos); Martín Llaryora (Córdoba); y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Todos ellos se pusieron inmediatamente de pie cuando vieron entrar al salón a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien se acercó a saludarlos uno a uno, para luego hacer lo propio con los ministros del Gabinete.
El único que quedó exceptuado del saludo fue el asesor Santiago Caputo, que permaneció sentado en el extremo de la tercera fila.
No pasó lo mismo con Patricia Bullrich, a quien la hermana del Presidente saludó con un abrazo. La senadora porteña tensionó con la conducción de Karina Milei en su puja para que Adorni diera un paso al costado. Sin embargo, con el exvocero fuera del Gobierno, cerca de la legisladora aseguraron a TN que la relación con la líder del partido está en buenos términos.
Dispuesta a pasar de página, Bullrich incluso protagonizó un brevísimo saludo con Manuel Adorni, cuando este se acercó a los miembros del Gabinete para despedirse. La secretaria General de la Presidencia, que había sido una de las pocas integrantes del Gobierno en dirigirle unas palabras públicas de despedida, fue una de las primeras en abrazar al exfuncionario.
Adorni, que venía de mantener una reunión de transición con Santilli antes de la jura, procedió visiblemente emocionado a saludar a sus principales colaboradores, antes de despedirse definitivamente de Balcarce 50.
Entre el Gabinete, la salida del exministro coordinador fue recibida con alivio como una posibilidad para recuperar la agenda pública y, especialmente, la iniciativa en el Congreso. “Genera un nuevo momento y respiración para el Gobierno”, había dicho Patricia Bullrich este domingo en LN+.
En ese contexto, otra muestra de la impronta conciliadora que quiere mostrar el oficialismo de cara a la etapa que inaugura Diego Santilli se vio entre dos protagonistas de la interna bonaerense.
El principal armador y referente de Karina Milei en la provincia de Buenos Aires, el diputado nacional Sebastián Pareja, posó entre risas ante la mirada de los periodistas acreditados junto a Agustín Romo, jefe del bloque libertario en la Legislatura bonaerense y principal cuadro de Santiago Caputo en el distrito.
Con miras a las elecciones de 2027, el titular del PRO en la Provincia, Cristian Ritondo enfatizó a TN la necesidad de formar una alianza entre su espacio, La Libertad Avanza y “todos los sectores que quieren terminar con el populismo”.
Por su parte, en sus primeras declaraciones como jefe de Gabinete, Santilli ratificó que sus prioridades serán trabajar en el avance de las reformas estructurales del oficialismo —entre ellas la reforma electoral—, donde el vínculo con los gobernadores será imprescindible.
Leé también: En medio de las dudas sobre su viaje a Washington, Milei asiste a la celebración del 4 de Julio en la Embajada de EE.UU.
“La mayoría de los gobernadores quiso estar y me llamó para venir. No porque yo los haya invitado, sino para venir. Y para mí es un símbolo de que podemos trabajar juntos para sacar el país adelante”, aseguró el flamante funcionario.
Antes de retirarse a celebrar con su familia y dirigentes de confianza, Santilli fue consultado sobre sus deseos de ser candidato a gobernador en 2027. “Mirá lo que estás hablando. Falta un montón”, desestimó el nuevo jefe de Gabinete a la prensa acreditada. Sin embargo, antes de desaparecer entre el público, deslizó: “Me encanta la Provincia”.
Diego Santilli, Karina Milei, Santiago Caputo


















