ECONOMIA
Un índice clave puede completar un triángulo de noticias adversas para el Gobierno

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Hoy se conocerá el Índice de Confianza en el Gobierno que, se descuenta, será negativo y completará, junto a la Actividad Económica y la Confianza del Consumidor -que en la semana pasada mostraron caídas importantes- un triángulo adverso de noticias para el Gobierno de Javier Milei.
El problema de esta tríada de indicadores va más allá de la economía y se traslada a la política que, cada vez más intrincada, impone dudas sobre las elecciones de 2027. Los tenedores de bonos son los más tensos y esta semana eso se puede reflejar en la licitación del Bono hard dollar AO28, porque su vencimiento va más allá del mandato de Milei.
Con el riesgo país en crecimiento por el conflicto del Golfo Pérsico, para la licitación de mañana el Tesoro elevó en USD 200 millones a USD 350 millones el monto por bono a colocar en primera vuelta. En la segunda, se licitarán al mismo precio de la primera USD 100 millones por bono.
El escenario internacional se complicó, como sucede cada fin de semana: las novedades de la madrugada pueden ser obsoletas cuando abran los mercados. El viernes Donald Trump desistió de seguir las conversaciones con Irán, pero el domingo por la noche Irán replicó que el estrecho de Ormuz en ninguna circunstancia volverá a funcionar como antes del conflicto. En otras palabras, están demandando un peaje por resarcimiento de los daños de la guerra.
El petróleo respondió en el mercado overnite con alzas. En la noche del domingo y apenas iniciada la madrugada del lunes, el Brent aumentaba 2,5%, mientras el oro bajaba 1% y los principales indicadores de las Bolsas de Nueva York retrocedían 0,30 por ciento.
Por eso las consultoras dejaron de lado o rozaron mínimamente el impacto del conflicto internacional; saben que todo lo que digan corre el riesgo de ser una noticia antigua en el fin de semana.
EconViews, que dirige Miguel Kiguel, señala que “los números son cada vez más claros y empiezan a hablar, con una economía bipolar que funciona a dos velocidades. El problema para el gobierno es que la sostenibilidad del programa depende de que el crecimiento llegue a gran parte de la población, mientras lo que se observa es que los ganadores hasta ahora son pocos sectores (minería, energía y agro) y que no emplean mucha mano de obra. Los perdedores, como la construcción, la industria y los servicios, que son los grandes empleadores, están estancados o cayendo. El empleo y los salarios no traccionan y sufre el consumo masivo, lo que se refleja en la fuerte caída en el índice de confianza del consumidor y en algunas encuestas sobre la imagen del Gobierno. El riesgo es que no tenga éxito en lograr que el crecimiento se generalice al resto de la economía y comience a crecer el malestar en vísperas del año electoral”.
Hay amplio respaldo al rumbo del programa económico, en especial por el avance en las reformas estructurales y la consolidación del equilibrio fiscal. Pero falta pragmatismo en la toma de decisiones
En ese contexto, prosigue la consultora, “en Wall Street también aparecen señales de alerta, que se manifiestan en la resistencia del riesgo país a bajar. Por un lado, hay un amplio respaldo al rumbo del programa económico, especialmente por el avance en las reformas estructurales y la consolidación del equilibrio fiscal. Pero está la idea de que falta pragmatismo al tomar ciertas decisiones, como ocurrió cuando tuvo la oportunidad de volver al mercado de deuda en enero y se optó por seguir dependiendo del financiamiento de organismos multilaterales, que deberían ser los prestamistas de última instancia”.

(La Capital de Mar del Plata)
Tras mencionar que la caída de los salarios y del empleo, el informe se pregunta “si el modelo de dos velocidades es políticamente sostenible. Evidentemente en el Gobierno están tomando nota de esto. El Banco Central ha revertido el apretón monetario que causó un fuerte aumento en la mora y complicó la cadena de pagos. Pero todavía parece que la prioridad es bajar la inflación, con lo cual se sigue favoreciendo la estabilidad del tipo de cambio, a pesar de las constantes subas en los precios, y no se convalidan aumentos en las paritarias por encima de la inflación. Estas dos anclas no favorecen la reactivación económica, y muestran que existe rigidez casi dogmática en algunas políticas (o la obsesión con una muy rápida desinflación). Los próximos meses dirán si el Gobierno mete un volantazo. En principio, un cambio de dirección ya visible es el de la política monetaria, que (mientras el tipo de cambio lo permita) viene siendo más laxa. Las tasas bajaron y se mantienen relativamente estables, lo que debería empezar a impulsar a un crédito ahogado por el incremento de la morosidad. Por el lado fiscal hay menos margen. Un poco porque el Gobierno no cree en la política fiscal, y otro porque no hay demasiado espacio para actuar sin comprometer el equilibrio de las cuentas públicas. Donde sí es posible que haya más flexibilidad es en el ancla salarial, soltando las riendas para que se acuerden paritarias más generosas, y en usar el FGS Fondo de Garantía de Sustentabilidad de los jubilados), que hoy es un inversor bobo, en apoyar el crédito a largo plazo”.
Econométrica observa que a casi dos meses del inicio de las hostilidades en Irán, el precio del petróleo sostiene su cotización cerca de los USD 100 por barril. “A pesar de los intentos de distensión -explica- ni los anuncios de tregua ni de libre tránsito, han logrado aliviar la presión sobre los precios. Actualmente, el mercado de futuros sigue proyectando un precio por encima de los USD 80 para finales de año”.
Esa volatilidad, afirma, “se traslada al sector agroindustrial global a través de dos canales críticos: el encarecimiento de los insumos y la recuperación de las cotizaciones de los granos. El mercado de fertilizantes atraviesa un shock de oferta sin precedentes. Los países árabes de la región explican, en conjunto, el 35% de las exportaciones mundiales de urea. El cierre y la inestabilidad prolongada en el Estrecho de Ormuz están poniendo en riesgo el flujo de un tercio del suministro global. Como consecuencia directa, el precio de la urea se ha duplicado en apenas unos meses, saltando desde los USD 408 a finales de 2025 hasta alcanzar los USD 850 por tonelada”.

“Este incremento -agrega- impacta en la estructura de costos de los importadores netos. Brasil es el actor más expuesto al importar urea por casi USD 3 mil millones por año. La Argentina, con una importación de urea estimada en USD 400 millones anuales, es otro afectado. Como contrapartida, el precio de la soja ha mostrado un firme repunte, superando los USD 430 por tonelada, su nivel más alto en los últimos dos años y reflejando un alza del 15% los últimos dos meses”.
Según los cálculos de Econométrica, “este año las exportaciones superarán los USD 100 mil millones (+15%), el superávit comercial rondará los USD 20 mil millones y el superávit energético alcanzará los USD 11 mil millones. Con un saldo comercial cercano a los USD 20 mil millones, la economía podrá financiar el pago de los intereses de la deuda externa, el giro de utilidades al exterior e incluso el déficit en servicios (incluyendo turismo), que se reflejará en un superávit en la cuenta corriente del balance de pagos cercano a 0,3% del PBI (USD 2 mil millones). Estimamos que el BCRA comprará más de USD10.000 millones sólo en el primer semestre del año, alcanzando la meta de mínima que se propuso el BCRA para todo el año”.
La Argentina con el actual dólar tiene superávits gemelos: el shock externo baña de dólares la economía y podría imponer un tipo de cambio más apreciado del que soporta parte del aparato productivo
Según la consultora, “las reservas del BCRA cerraron en USD 46.200 millones, acumulando un incremento de USD 24.700 millones durante la presidencia de Javier Milei. La realidad es que la Argentina con el actual tipo de cambio, tiene superávits gemelos. Ahora bien, el shock externo baña de dólares la economía y podría imponer un tipo de cambio más apreciado del que soporta parte del aparato productivo. Justamente por eso el BCRA no sólo compra dólares para ayudar al Tesoro a pagar la deuda externa (todavía sin acceso a los mercados), también compra dólares para sostener el tipo de cambio y ayudar al aparato productivo a sobrellevar el cambio de modelo económico. El mercado se baña de pesos por la compra de dólares que hace el BCRA y baja a toda velocidad la tasa de interés. Los depósitos a plazo fijo ya rinden 22% anual, cuando un mes atrás estaban en torno a 30%. El BCRA alienta la baja de tasas desarma para reducir toda probabilidad de carry trade, justamente para que no aumente la oferta de dólares en el mercado”.
Positivo: el BCRA sigue comprando dólares
En tanto, la consultora 1816 señala que “no terminó abril y el Banco Central ya lleva comprados USD 6.491 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) en 2026. Varios datos de esta semana ayudan a entender qué rubros de la balanza de pagos explican el fenómeno (y cuáles no):
- El saldo comercial devengado fue USD 5.508 millones en el primer trimestre, el más alto desde al menos 2009.
- Las empresas llevan liquidados USD6.800 millones por las ON que emitieron desde octubre.
- Los préstamos bancarios en dólares, que se liquidan instantáneamente en el MLC, subieron USD 3.525 millones interanual, sin contar los de tarjeta. Estos préstamos son los que explican, al menos parcialmente, que haya tanta estabilidad cambiaria, dado que generan mucha oferta privada de dólares, pero a su vez son impulsados por la misma estabilidad cambiaria, porque eso hace que sea más conveniente para las empresas endeudarse en dólares.
- Los proyectos del RIGI, que aún no generan ingresos significativos de divisas, implicaron USD 762 millones desde enero de 2025, lo que apenas llega a compensar los giros de dividendos del primer trimestre del año de USD 690 millones”.
El informe agrega que “por el momento no hay recuperación en la demanda de liquidez en pesos en 2026, porque el circulante (la parte de la base que no son los encajes) tocó el lunes su valor nominal más bajo del año, descendiendo 7,5% interanual (caída de más de 16% en términos reales). El BCRA imprimió pesos por cerca de $9 billones vía MLC este año, pero el Tesoro (en licitaciones) y el Central (REPO y secundario) esterilizaron más que eso. La volatilidad de la tasa a 1 día alcanzó su valor más bajo desde el fin de las LEFI. Para consolidar una baja volatilidad es mucho más importante que hayan achicado al 65% la exigencia de encaje diario (venimos de 100% el año pasado) que el relanzamiento de los pases activos (dado que estos pases se dan a una tasa que depende de los rendimientos de cada día, de modo que no implican un regreso del corredor de tasas). La deuda flotante del fisco aumentó $2 billones en marzo, pero el stock sigue siendo bajo en términos históricos”.
Para la consultora F2 que dirige Andrés Reschini “en el plano internacional se prolonga el conflicto en Medio Oriente más de lo que inicialmente se esperaba. No está claro que vaya a haber una resolución pronta y de momento Ormuz continúa bloqueado lo que generó alzas en el crudo, rendimientos de bonos del Tesoro americano y un dólar más fuerte. Brasil (ETF EWZ) retrocedió casi 3% contra el cierre de la semana anterior mientras que el Merval en dólares cayó un 4%. La Argentina recibió dos datos negativos, el de actividad de febrero y el de la caída del ICC (Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella) que sirve de proxy de imagen del gobierno y que, por lo tanto, llevó al mercado a ser más cauteloso. Sobre el final del viernes BCRA publicó el Informe de Evolución del Mercado de Cambios en marzo que en la línea final arrojó una leve mejora contra febrero principalmente por el impulso del Agro. El sector “Personas Humanas” demandó la menor cantidad de divisas desde la flexibilización de restricciones en abril, exceptuando noviembre que venía de una sobredemanda en los meses previos, pero aún sigue firme, principalmente por demanda de turismo e importaciones. Pero hubo otro factor que se destacó por el lado de los egresos y este fue el pago de Utilidades y Dividendos que requirió de unos USD 869 millones, el saldo más elevado (en dólares corrientes) desde mayo de 2010, lo que profundizó el rojo de la línea de Ingreso Primario. Habrá que ver si a partir de los meses siguientes se logra mantener en este nivel dado que se habilitó el acceso para resultados generados a partir del del primer día de 2025”.
El informe agrega que “el tipo de cambio se llevó buena parte de la atención del mercado ya que luego de que el peso se destacara entre las monedas más fortalecidas de emergentes desde el inicio del conflicto bélico en Medio Oriente, pasó a ser la que más se debilitó en la semana, detrás del sol peruano. El dólar mayorista cerró el viernes en $1.399,50 acumulando un alza semanal del 2,6% de la mano de un desplazamiento al alza en los rendimientos de la curva pesos”.
F2 señala que “no hubo una explosión de demanda por dolarización, pero el hecho de que BCRA haya desacelerado sus compras el viernes con un volumen de negocios de USD 955 millones en MLC habla de una demanda firme, veremos si se trata de una cuestión vinculada con el cierre de mes o persiste. Mientras tanto, el Tipo de Cambio Real (TCR) puso en pausa su apreciación dando un pequeño paso para alejarse del mínimo al que llegó luego del salto en diciembre de 2023”.
Los inversores locales deben prepararse para otra rueda tensa donde los afectados volverían a ser bonos y acciones y podría incrementarse la demanda de dólares.
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ECONOMIA
Caída de un gigante lácteo: 6 meses sin sueldos y empleados que venden pan para sobrevivir

La crisis que golpea a todo el sector lechero nacional tiene en Lácteos Verónica a uno de sus casos más dramáticos. En paralelo a lo que ocurre con SanCor, en estado de quiebra y ya cotizada para su venta, el rojo de La Serenísima y la reducción del negocio local que implementó Saputo, la firma santafesina acumula más de un semestre de parálisis y en ese lapso interrumpió prácticamente por completo el pago de los salarios.
Al mismo tiempo, la compañía propiedad de la familia Espiñeira sigue acumulando más de 3.800 cheques rechazados por falta de fondos. Recientemente, los empleados de Lácteos Verónica se movilizaron frente a los Tribunales de Rafaela para reclamar el pago de sueldos adeudados y exigir una intervención más rápida de la Justicia ante la crisis que afecta a la firma. Varios operarios debieron reinventarse como remiseros, albañiles e incluso panaderos para poder tener algún tipo de ingreso mientras se define el destino de la lechera.
Durante la concentración en Rafaela, los trabajadores entregaron un petitorio a la Justicia Penal solicitando que se aceleren las investigaciones y se determinen las responsabilidades de los dueños de la compañía, a quienes acusan de haber vaciado la empresa y abandonado sus obligaciones laborales.
«Estamos reclamando cobrar lo que nos corresponde y que la Justicia actúe de una vez por todas», expresaron los manifestantes. En paralelo a ese pedido, distintos empleados de la firma expusieron, también, que debieron dedicarse a otras actividades para tener algún tipo de ingresos en sus respectivos hogares.
Lácteos Verónica: deuda salarial de seis meses
«Estamos reclamando cobrar lo adeudado, ya son seis meses sin percibir un peso. Queremos que la Justicia haga su trabajo de una vez por todas», expresó José, uno de los delegados de Suardi.
Precisamente, en esa localidad de Santa Fe alrededor de 88 empleados presentaron un reclamo colectivo contra Lácteos Verónica ante el Juzgado Laboral de San Cristóbal.
«Lo que queremos es la continuidad laboral, que la planta siga funcionando. Es una localidad chica y el parate golpea muy duro. No hay circulación de dinero ni oportunidades para reinventarse», declaró Gabriel a medios locales, quien afirmó que ahora intenta mantener la economía familiar a base de changas.
En línea con esto, otro testimonio dio cuenta de las dificultades económicas que atraviesa el personal de la lechera. «Más de 35 años trabajando para esa empresa… Cuántos años para que hoy en día esté así, vendiendo panes para poder sobrevivir. Qué injusticia. Qué rápido llega la Justicia para algunos y qué lenta para otros. Seis meses de incertidumbre, seis meses de abandono total», expresó una empleada de Lácteos Verónica.
El parate de la compañía también mantiene en estado de tensión al gremio ATILRA, que acumula malestar contra los Espiñeira a partir del recorte de los aportes al sindicato.
Por el lado de los trabajadores de la empresa, los movilizados en Rafaela reclamaron medidas cautelares firmes, como inhibiciones de bienes y embargos sobre la empresa y su patrimonio, además de una articulación entre distintas jurisdicciones y poderes del Estado.
«Nos están llevando al extremo de tomar medidas que no queremos. Si no nos escuchan, vamos a terminar bloqueando los tambos«, advirtieron sendos representantes de los empleados de Lácteos Verónica.
Dicha decisión afectaría los establecimientos que la familia Espiñeira en inmediaciones de Totoras, siempre en Santa Fe. De acuerdo al portal Aire Agro, dichas instalaciones poseen una producción diaria estimada en 30.000 litros que los dueños de Lácteos Verónica estarían redireccionando a otras lecheras de Santa Fe.
Lácteos Verónica y una deuda multimillonaria
Por estos días, Lácteos Verónica acumula seis meses sin pagar de forma completa los haberes de sus 700 empleados. Al mismo tiempo, sus trabajadores afirman que la firma cortó los aportes patronales y jubilatorios, y que ya no disponen de obra social.
Por el lado de los proveedores, la situación también es dramática: cerca de 150 productores de leche de la provincia de Santa Fe se unieron recientemente para reclamar el pago de mercadería entregada y nunca abonada.
Se estima que sólo con ese grupo de tamberos la deuda que mantiene Lácteos Verónica se ubica en torno a los 60 millones de dólares.
En cuanto a la situación de la deuda bancaria de la compañía, iProfesional constató recientemente en el registro del Banco Central (BCRA) que la empresa acumula 3.863 cheques emitidos sin fondos y una deuda en ese ítem que supera los 13.900 millones de pesos.
Además, Lácteos Verónica debe miles y miles de pesos a entidades de crédito como Catalinas, Credibel y Trend Capital. También posee deudas con los bancos Nación, BBVA, Santander, Galicia y Macro, entre otros.
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ECONOMIA
El lado B del superávit comercial: cómo la caída de las importaciones le da aire al Gobierno

Un superávit comercial histórico permitió al Gobierno ampliar la capacidad de compra de divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC), impulsado no solo por la mejora exportadora sino también por una marcada caída de las importaciones.
La dinámica del comercio exterior argentino en los primeros meses de 2026 se caracteriza por un doble fenómeno: mientras las ventas externas alcanzan niveles récord y el resultado fiscal supera expectativas, el descenso del flujo importador por una actividad económica zigzagueante y anticipos de compras el año anterior actuó como un factor clave para la acumulación de reservas.
Al analizar la composición de este superávit, surge que la desaceleración de las compras al exterior proviene principalmente de los sectores más golpeados por la baja demanda interna, sobre todo industria y construcción. Estos segmentos vieron restringida su capacidad de importar bienes de capital y productos intermedios, lo que reduce su participación en la demanda de dólares dentro del MLC. Como consecuencia, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró acceder a más divisas y alcanzar la meta anual de compras de USD 10.000 millones gracias a esa menor competencia por billetes verdes en el mercado formal.
La alternancia entre meses de expansión y contracción limita la recuperación sostenida de la producción y condiciona la compra de insumos y equipos del exterior
Esta situación encuentra explicación en las oscilaciones de la actividad económica. La alternancia entre meses de expansión y contracción limita la recuperación sostenida de la producción y condiciona la compra de insumos y equipos del exterior. Sectores que históricamente lideraban la demanda de divisas, como la industria, hoy se mantienen en terreno neutro y ajustan su demanda de dólares a la baja.
Otro elemento relevante es el sobrestockeo de insumos y bienes realizado por muchas compañías antes de las elecciones de medio término de octubre de 2025. Ese exceso en los inventarios ayuda a explicar por qué las importaciones mantienen una curva descendente en los primeros meses de 2026, más allá del contexto de lentitud productiva.

Según el análisis de Invecq Consulting, “las importaciones volvieron a caer (7% i.a.) por menores volúmenes (13,6% i.a.), ya que los precios subieron 7,6% i.a” en mayo. El retroceso de las cantidades importadas fue generalizado en todos los meses de 2026, con un acumulado de 10,8%. Se destacaron las bajas en Combustibles y lubricantes (38,8% i.a.), Piezas y accesorios para bienes de capital (31,1% i.a.), Bienes de capital (13,7%) y Bienes intermedios (3,1 por ciento).
La consultora que dirige Esteban Domercq destacó: “Todos los bienes vinculados a la actividad económica retrocedieron -a excepción de energía, que se explica por el cambio estructural de Argentina”. Además, la firma resalta: “Esta caída generalizada responde a que la actividad sigue alternando meses de expansión con otros de contracción, sin lograr afianzar un crecimiento sostenido”.
En marzo, el nivel de actividad se ubicó apenas 0,4% por encima del de febrero de 2025, excluyendo intermediación financiera e impuestos netos de subsidios. Los primeros indicadores de abril y mayo anticiparon un mayor enfriamiento.
En marzo, el nivel de actividad se ubicó apenas 0,4% por encima del de febrero de 2025, excluyendo intermediación financiera e impuestos netos de subsidios
“Ese 0,4% esconde una notable heterogeneidad sectorial; el caso más relevante para la dinámica externa es el de la Industria, el sector más demandante de divisas (en promedio, explicó el 55% de las importaciones totales entre 2021 y 2025), que sigue recesivo: en lo que va del año cae 2,3% versus el mismo período de 2025, año que había cerrado 9,9% por debajo del nivel de 2022”, destacó Invecq.
LCG coincidió en que “las importaciones continuaron estancadas, en línea con una actividad que no despega”. Frente a abril, cayeron 2,5% mensual desestacionalizado y se ubicaron en alrededor de 6.000 millones de dólares. El retroceso anual fue del 7%, explicado exclusivamente por cantidades (14% i.a.), mientras que los precios aumentaron. “Excepto bienes intermedios, que aumentaron únicamente por precios (10% i.a.), todos los rubros mostraron bajas interanuales”, mostró el informe. Sobresalió la baja de piezas y accesorios para bienes de capital (27% i.a.; disminuyó en USD 374 millones a/a).
La perspectiva de LCG para los próximos meses sugirió que “sin una actividad que reactive, es esperable que [las importaciones] se sostengan en niveles similares a los observados recientemente”. Además, advirtió que la baja del precio internacional del petróleo y del oro podría reducir el dinamismo exportador en el segundo semestre.
Sin una actividad que reactive, es esperable que [las importaciones] se sostengan en niveles similares a los observados recientemente (LCG)
El análisis de Equilibra Consultores aportó que la baja importadora en mayo “vino por menores cantidades (13,6% i.a.), mientras que los precios subieron 7,6% i.a.”. Aquellas vinculadas a la producción cayeron por séptimo mes consecutivo (16% i.a.) y las de consumo también retrocedieron (3,1% i.a.), lo que reforzó la visión de una demanda interna estancada.

Equilibra subrayó que “el abultado superávit del intercambio de bienes acumulado en los primeros 5 meses del año apuntala la calma cambiaria: no es casualidad que su monto sea levemente superior a la compra de divisas cercana a USD 10.000 millones por parte del BCRA en ese período”. El motivo de ese superávit fue una fuerte expansión de las exportaciones primarias y un significativo retroceso de las importaciones asociado al enfriamiento de la actividad no extractiva.
En la misma línea, un reporte de Max Capital describió que “las importaciones parecen haberse estabilizado en niveles inferiores a los observados antes de las elecciones, posiblemente reflejando una actividad doméstica más débil”. Dentro de las importaciones, los volúmenes de bienes de capital cayeron 12,1% interanual, mientras que los volúmenes de bienes de consumo disminuyeron 1,3% i.a. “La relativa fortaleza de las importaciones de bienes de consumo continúa respaldando la visión de un tipo de cambio apreciado y también responde a la reducción de barreras no arancelarias”, agregó la firma.
No es casualidad que el monto del superávit comercial en cinco meses sea levemente superior a la compra de divisas cercana a USD 10.000 millones por parte del BCRA en ese período (Equilibra)
Un análisis de BTG Pactual aportó una hipótesis relevante: “Un exceso de inventarios es una de las teorías que se escuchan con frecuencia, lo que sugiere que la debilidad importadora está ligada a un menor dinamismo en sectores clave como manufacturas, comercio y construcción”. El documento sostuvo que si la actividad económica se recupera, las importaciones también deberían repuntar, lo que pondría presión sobre la cuenta corriente en el segundo semestre.
Desde un enfoque político-económico, la consultora Cepec interpretó que “los datos representan un fuerte respaldo para la estrategia oficial basada en la generación de superávit externo y acumulación de divisas genuinas”.
No obstante, la entidad advirtió que “también muestran una economía con menor demanda interna, ya que la caída de las importaciones estuvo explicada principalmente por menores compras de bienes de capital, vehículos y piezas para la producción”. Cepec afirmó: “Esto sugiere que el extraordinario saldo comercial responde tanto al dinamismo exportador como a una actividad económica que todavía muestra señales de moderación”.
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ECONOMIA
Sindicato acusa a supermercado de presionar a empleados para adherir al banco de horas

La Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio (APPyJC) realizó una denuncia contra la cadena de supermercados Makro, de Cencosud, que estaría presionando a trabajadores para que firmen la adhesión al «banco de horas» incluido en la reforma laboral.
El sindicato denunció que la empresa «convoca de manera individual a empleados profesionales y jerárquicos para que suscriban un acuerdo que reemplaza el pago de horas extraordinarias por compensaciones futuras».
Ante esta la situación, el gremio se declaró en estado de alerta y movilización. Ahora evalúa qué medidas tomar para defender los derechos laborales del sector.
«Lo que Cencosud-Makro presenta como una herramienta de modernización no es más que un nuevo intento de trasladar sobre los trabajadores el costo de su propia organización operativa«, denunciaron desde la conducción sindical.
iProfesional se contactó con la empresa para conocer su versión, pero no hicieron comentarios al respecto.
Empleados de Comercio contra el banco de horas de la reforma laboral
Según el comunicado, el sindicato recibió reportes de empleados que están siendo convocados uno por uno. Según la denuncia, «los trabajadores sufren presiones y persecuciones para que presten conformidad a un acuerdo que solo beneficia a la compañía». El mecanismo genera incertidumbre sobre cómo se liquidarán correctamente las horas trabajadas.
La APPyJC señaló que «ningún empleado puede ser obligado a firmar modificaciones en sus condiciones laborales».
La historia entre el sindicato y Cencosud-Makro arrastra conflictos previos. El gremio ya había denunciado anteriormente jornadas laborales superiores a las 48 horas semanales permitidas por ley.
Esa situación fue constatada por organismos laborales. Derivó en sanciones para la empresa. En los últimos meses, el sindicato también mantuvo reclamos vinculados al pago de horas extras y condiciones del personal jerárquico.
«Advertimos que ningún trabajador debe ser obligado, intimidado ni condicionado para suscribir acuerdos que impliquen modificaciones en sus condiciones laborales», expresó la conducción sindical.
En su comunicado, la APPyJC exigió el cese inmediato de toda práctica de hostigamiento, persecución o presión destinada a imponer el sistema de banco de horas.
«La Asociación del Personal Profesional y Jerárquico de Comercio permanecerá en estado de alerta y movilización«, advirtieron. El sindicato evalúa todas las acciones gremiales y legales necesarias para defender los derechos.
Qué es el banco de horas de la reforma laboral
El banco de horas funciona como un sistema de acumulación de tiempo trabajado. Permite que las horas realizadas por encima de la jornada habitual se compensen después con tiempo libre, reducción de jornada o francos.
Hasta la reforma laboral, las horas extras se pagaban con recargo del 50% en días hábiles. Los sábados después de las 13, domingos y feriados llevaban un recargo del 100%.
Con el nuevo sistema, esas horas pueden convertirse en crédito de tiempo. Eso sí: ambas partes deben acordar utilizar este mecanismo de forma voluntaria y por escrito.
Un ejemplo concreto aclara el panorama. Si un trabajador realiza dos horas extra durante una jornada de alta demanda, esas horas quedan registradas en un «banco». Más adelante puede utilizarlas como descanso compensatorio.
La reforma no elimina las horas extras tradicionales. El pago con recargo sigue existiendo, pero deja de ser la única alternativa disponible para empleadores y trabajadores.
Cómo cambió el sistema con la reforma laboral
El nuevo artículo 197 bis de la Ley de Contrato de Trabajo modificó el esquema planteado inicialmente en el Decreto 70/2023. El cambio es sustancial en cuanto a quién puede acordar este sistema.
Antes, los sistemas de compensación de horas debían surgir obligatoriamente de convenios colectivos. Ahora la ley permite acuerdos individuales y voluntarios entre empleador y trabajador.
La condición: que se formalicen por escrito. Sin ese requisito, el acuerdo no tiene validez legal.
La norma exige establecer límites claros de acumulación de horas, implementar un sistema fehaciente de control y registro, y garantizar que ambas partes puedan verificar las horas trabajadas y las disponibles para compensación.
Los descansos mínimos legales deben respetarse. Las 12 horas entre jornadas son intocables, independientemente del sistema que se aplique.
La negociación con representación sindical sigue siendo posible. Pero ya no es el único camino habilitado para implementar el banco de horas.
Cómo funcionará el banco de horas en la práctica
El sistema apunta especialmente a actividades con picos de producción o temporadas de mayor demanda. Comercio, turismo, logística y servicios con variaciones estacionales son los sectores objetivo.
En períodos de alta actividad, los trabajadores pueden acumular horas extraordinarias. Luego, en momentos de menor carga laboral, esas horas se compensan con jornadas reducidas o días libres pagos.
La lógica detrás del esquema busca reemplazar parte del costo inmediato de las horas extras. Lo convierte en una administración flexible del tiempo de trabajo.
Para las empresas, esto implica pasar de un modelo de pago directo a un sistema de gestión de saldos de tiempo. Cada hora adicional debe registrarse correctamente para que luego pueda compensarse sin generar conflictos.
La reforma también exige que el control de asistencia y de horas acumuladas sea preciso y trazable. Un registro inconsistente podría derivar en reclamos judiciales.
En caso de irregularidades, el empleador quedaría obligado a pagar esas horas como extras tradicionales. Con todos los recargos correspondientes.
Qué pasa con las horas extra tradicionales
Las horas extra continúan vigentes dentro de la legislación laboral argentina. La diferencia radica en que ahora existe una alternativa al pago inmediato con recargo.
Si no existe acuerdo escrito para implementar un banco de horas, las horas extraordinarias deben seguir liquidándose de la forma tradicional. Los porcentajes de recargo no cambiaron.
El nuevo esquema busca dar mayor flexibilidad a empresas con actividad variable durante el año. Industrias estacionales, comercio mayorista, servicios con demanda fluctuante son los principales interesados.
En esos casos, el empleador puede requerir más horas de trabajo en determinados períodos. Después las compensa con menos carga horaria o francos pagos durante épocas de menor actividad.
Sin embargo, la reforma establece que la compensación debe surgir de un acuerdo voluntario y documentado. Además, el sistema debe contar con registros claros. El objetivo es evitar conflictos sobre las horas efectivamente trabajadas y las pendientes de compensación. La transparencia del registro se vuelve clave para que el sistema funcione sin generar litigios laborales.
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