DEPORTE
Partidos más cortos y solo equipos grandes: El fútbol ideal del propietario del Nápoles

Para Aurelio De Laurentiis la crisis del fútbol italiano no es casualidad y en el declive del mismo vislumbra a lo lejos una crisis en la popularidad del fútbol y su sustentabilidad económica.
Antes de ser propietario del Nápoles, De Laurentiis ya se codeaba con las figuras más reconocidas del cine italiano y Hollywood, donde aprendió a manejarse en el mundo de los negocios. Desde su mirada como empresario, el problema del fútbol es claro: hay muy pocos goles y «no es espectacular». ¿La solución? Cambiar las reglas.
Un nuevo fútbol
Para captar la atención y ofrecer un mayor espectáculo dentro del campo, propone reducir el tiempo de juego a dos mitades de 25 minutos, donde el reloj corra únicamente cuando la pelota está en juego.
«Año con año el fútbol perderá a la generación más joven, porque no tienen la paciencia para ver un partido muy lento en la televisión», compartió de Laurentiis en una entrevista para ‘The Athletic’ (New York Times).
Scott McTominay (izq.) controla la pelota durante un partido ante el Milan en la Serie A / EFE
Simultáneamente, quitaría las tarjetas de amonestación, sustituyendo la amarilla por la exclusión inmediata de un jugador durante cinco minutos y la roja por una exclusión de 20 minutos; perjudicando a los equipos al momento y afectando el desarrollo del partido.
«La nueva generación es nuestro oro. Si no la satisfacemos, moriremos. No tendrás la misma participación que has tenido los últimos 100 años», sentenció.
El ‘calcio’ de los ricos
Atendiendo la crisis del fútbol en Italia, asegura que perderse tres mundiales consecutivos es consecuencia de «no vivir con el fútbol», considerando que vendría bien implementar clases de análisis de fútbol en las escuelas, para formar «aficionados y entrenadores más inteligentes».
Pero no lo ve solo como un problema de quienes lo consumen, sino de quienes lo producen. Posiblemente su propuesta más polémica es la de reducir la cantidad de equipos que compiten en las ligas nacionales y no afiliar a equipos de los pueblos pequeños.
«No puedes tener (en la liga) un (equipo de un) pueblito con 50 mil habitantes. ¿Cuánta gente mirará el partido?«, se cuestionó a la vez que sugirió que la cantidad mínima de aficionados para participar en la liga debería ser de un millón, para asegurar el bienester económico de la liga y los clubes.
Aficionados del Napoli celebran el título de Serie conquistado en 2023 / EFE
Por el bien de los aficionados
Aunque las propuestas del propietario del Napoli pueden generar polémica y sonar alejadas del fútbol que conocemos, al final del día, argumenta que todo lo que busca en la gestión de su equipo es que sea para beneficio del aficionado.
«Los aficionados son mis clientes, así que trabajo para ellos. Debo tomar siempre en consideración lo que piensan», reconoció De Laurentiis al realizar las declaraciones para el diario estadounidense.
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DEPORTE
La hegemonía de River Plate ante Boca Juniors en el Mâs Monumental

El próximo 19 de abril, el fútbol argentino volverá a centrar toda su atención en una nueva edición del Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, un duelo que trasciende fronteras y concentra la atención global. El conjunto millonario llega a la cita en el Mâs Monumental en una dinámica positiva, respaldado por un funcionamiento sólido, mientras que Boca afronta el compromiso en un contexto de mayor irregularidad.
Dominio reciente en Núñez
El conjunto millonario ha perdido solo 1 de los últimos 7 Superclásicos disputados en su estadio, cosechando 4 victorias y 2 empates. Más allá de los resultados, el equipo ha logrado imponer sus condiciones con un balance de 8 tantos anotados y apenas 4 goles recibidos. Estos números reflejan un rendimiento equilibrado, con eficacia en ataque y solidez en defensa en partidos de máxima exigencia.
Protagonismo de la cantera
Un aspecto fundamental en esta serie como local es la incidencia de los futbolistas formados en el club. Cuatro de los últimos seis goles de River ante su rival directo en el Monumental fueron convertidos por jugadores surgidos de sus categorías inferiores, destacando las actuaciones de Julián Álvarez, Sebastián Driussi y Franco Mastantuono. Este dato pone de manifiesto la capacidad de los jóvenes talentos para asumir el liderazgo en escenarios de alta presión.
Eficacia goleadora de Sebastián Driussi
Dentro de este contexto, Sebastián Driussi aparece como una de las referencias ofensivas más determinantes. El delantero marcó en los dos últimos Superclásicos que disputó en el Monumental (2016 y 2025) y también fue protagonista en la victoria como visitante en 2017. Su capacidad para incidir en el marcador en distintos periodos lo consolida como un nombre histórico en este tipo de enfrentamientos.
Superioridad en el juego y control del partido
River Plate también ha marcado diferencias estadísticas profundas. El equipo millonario registró más remates a puerta que su rival en todos los partidos de esta serie y se impuso en la posesión en 6 de estos 7 encuentros. Estos indicadores son una prueba clara de su capacidad para controlar el ritmo de juego, administrar los tiempos y condicionar por completo el planteamiento de Boca Juniors.
Solidez defensiva y balance final
La consistencia en el arco propio ha sido otro factor determinante. River logró mantener su valla invicta en 3 de los 7 partidos, alcanzando un 43% de efectividad defensiva. El análisis conjunto de estos enfrentamientos pone de manifiesto una superioridad integral, donde la combinación de eficacia ofensiva y control territorial ha permitido al equipo construir una ventaja competitiva que buscará ratificar en esta nueva edición.
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DEPORTE
Hizo dos faltas en cinco segundos y protagonizó la expulsión más insólita de la Copa Sudamericana: “Es increíble”

La Copa Sudamericana entregó uno de los momentos más llamativos durante la jornada del jueves, que le puso fin a la segunda fecha de la fase de grupos. El estadio Municipal Cicero De Souza Marques albergó la victoria del local RB Bragantino de Brasil por 3-2 ante Blooming de Bolivia en el Grupo H, que también tiene a River Plate de Argentina y Carabobo de Venezuela, pero el encuentro estuvo marcado por la increíble expulsión de Diago Giménez en el cuadro visitante a los 60 minutos.
Ese momento del partido marcaba una victoria sorpresiva del elenco de Santa Cruz de la Sierra, que empezó perdiendo por el gol de Fernando dos Santos Pedro y lo dio vuelta con los tantos de Roberto Hinojoza y Moisés Villarroel. Ese festejo de Villarroel sucedió tras el cobro de un penal que incluyó la expulsión de Ignacio Sosa en el conjunto brasileño. Todo el trámite estaba a pedir de boca de los dirigidos por Mauricio Soria, pero un doble error lo dejó también con 10 jugadores.
A falta de media hora para el final, Diago Giménez cometió una dura falta en campo propio sobre Vinicinho, pero el árbitro Carlos Benítez dio la ley de la ventaja porque la pelota seguía en poder del Bragantino. A continuación, Giménez volvió a ir con demasiada agresividad contra Ryan Augusto y, finalmente, el juez cobró la infracción. Las dos faltas en cinco segundos fueron castigadas con una amarilla por cada entrada y fue expulsado por doble amonestación.
El relator de ESPN caratuló la situación como un hecho “insólito” y el comentarista se mostró sorprendido por esta singular acción: “Es increíble”. “¡¡Es la roja más insólita que van a ver en el día!!”, remató la cuenta de la señal deportiva en redes sociales.
*El resumen del partido
El zaguero central argentino de 28 años arribó a Blooming a partir de este año, luego de tres temporadas en el Universitario de Vinto de Bolivia. Su pasado registra un paso por las Inferiores de Lanús y vistió las camisetas de varios clubes bolivianos, como Bolívar, Independiente Petrolero y Aurora. Fue la primera expulsión de Giménez con La Academia en cinco partidos disputados. Cabe remarcar que fue titular en el primer partido de la zona contra River Plate, fue amonestado a los 43 minutos y salió en el entretiempo.
Su tarjeta roja condicionó por completo la actuación colectiva porque Blooming fue superado 10 contra 10 y los brasileños recuperaron la ventaja con el doblete del paraguayo Isidro Pitta a los 64 y 96 minutos.
De esta manera, RB Bragantino sumó sus primeros tres puntos e igualó en el segundo lugar a Carabobo, que había sido su verdugo en Venezuela. Blooming está último (1) y River lidera el grupo con cuatro unidades, quedándose con el boleto directo a octavos de final por el momento.
En la tercera fecha, los brasileños recibirán al Millonario el jueves 30 de abril desde las 21:30 (hora argentina), mientras que Blooming visitará a Carabobo ese mismo día a partir de las 19.
*Los primeros clasifican a octavos de final
**Los segundos enfrentarán en el playoff a un tercero de Libertadores
***Los terceros y cuartos quedan eliminados
DEPORTE
Con gol de Luis Diaz sobre la hora, Bayern Múnich eliminó a Real Madrid y jugará la semifinal de la Champions League

Bayern avanzó a semis de la Champions. Foto: EFE
Real Madrid murió en la orilla de la remontada, envuelto en una épica insuficiente para batir al Bayern Múnich, que firmó una victoria (4-3) con la que terminó la temporada del equipo de Álvaro Arbeloa tras despedirse con dignidad de la última bala que en otras ocasiones dio en la diana: la Champions League.
El despertar blanco, con la Supercopa, la Copa y la Liga perdidas, llegó tarde. No tenía más opciones y dio todo lo que tenía en el Allianz Arena. Firmó un primer tiempo desatado, se encorsetó en el segundo e hincó la rodilla en el 87, cuando Luis Díaz marcó el 3-3 justo después de la expulsión de Camavinga, otra vez señalado. Un final cruel.
Y es que hay noches en Europa que no se explican, se sienten. Y esta empezó con un guiño inesperado del destino, de esos que tanto le gustan al fútbol y tanto desconciertan a la lógica. Porque en el escenario del Allianz Arena, donde se esperaba el ruido de Mbappé, la electricidad de Vinícius o el mando de Bellingham, emergió un nombre que no figuraba en los focos entre tanto debate: Güler.
Y lo hizo sin pedir permiso. A los 39 segundos. Ni uno más. Un error impropio de Neuer, gigante en la ida, abrió la puerta. Mala entrega, balón al centro, y Güler, sin domesticarlo siquiera, lo envió directo a la red. Así, sin prólogo. El Real Madrid igualaba la eliminatoria antes de que el partido se sentara en la mesa.
Ese gol no calmó nada, al contrario: encendió una primera parte de esas que justifican el precio de la entrada. Ida y vuelta, vértigo y determinación. El Real Madrid, fiel a su naturaleza, sin bandera blanca en el equipaje. El Bayern, con el mismo once ganador del Bernabéu, con una presión asfixiante, como si cada balón fuera el último y ahogando la salida blanca.
El equipo de Arbeloa -con Ferland Mendy para contener a Olise y Brahim Díaz en lugar de un dubitativo Camavinga- no lograba gobernar el partido, pero sí tenía colmillo. Y en Europa, eso basta para seguir con vida.
El Bayern Múnich respondió pronto. A los cinco minutos, cuando un córner encontró la cabeza de Pavlovic bajo la línea. Lunin midió mal la salida y Alexander-Arnold se quedó a medio camino. Empate. Vuelta a empezar. Y ahí el partido se convirtió en una prueba de resistencia.
Durante 25 minutos el Bayern apretó, dominó, empujó al Madrid hacia su área. Pero cuando parecía que el guion tenía dueño, volvió Güler. Falta al borde del área, perfil zurdo, y un disparo cercano a la escuadra de Neuer: golazo, el que reclamaba el madridismo.
Pero no era noche de administrar ventajas. Era noche de sobrevivir a los golpes. Avisó Kimmich, insistió Stanisic y respondió Lunin hasta que apareció lo inevitable: Harry Kane. Porque Kane no suele perdonar. Y no perdonó. La jugada nació en una grieta central que encontró Upamecano, con Alexander-Arnold otra vez distraído. Control, pausa y definición. Gol. Empate otra vez. Pulso intacto.
Y cuando el descanso ya asomaba, el Real Madrid recordó quién es. Primero un aviso de Vinícius al larguero. Después, el tercer martillazo: contra perfecta, definición de Mbappé ante Neuer y 2-3. Así, sin anestesia. Porque el Real Madrid, cuando parece sometido, no se rinde. Y menos en la Liga de Campeones.
El segundo acto se presentaba frenético y no apto para cardíacos, pero más de contención y más tacticismo, porque el final estaba cerca. No había espacio para más errores, podían ser fatales. El Bayern insistió con la pelota, cerca del área, pero con menos físico para la presión y más espacio para las contras del Real Madrid.
Esto generó huecos para la velocidad de Mbappé, que desequilibró en varias ocasiones. La más clara al principio y a la que respondió Neuer. En el otro lado, por fin compareció Alexander-Arnold, que rebañó la pelota a Luis Díaz en el último instante, cuando iba a rematar solo ante Lunin. Pasaban menos cosas que en el acto inicial, pero pasaban. Pero sobre todo, se palpaba la tensión.
Y así se llegó a los minutos finales, con los dos equipos a un gol de las semifinales y con miedo a una imprudencia fatal. Todo se iba a decidir en un detalle, en un error fatal, y este fue el de Camavinga, señalado dos veces esta última semana y una tercera en el peor momento: saltó al terreno de juego en el minuto 62 y fue expulsado por doble amonestación en el 87.
Entonces, apareció Luis Díaz. Justo después, en el 87, El colombiano, uno de los menos inspirados del Bayern Múnich, se sacó de la chistera un zapatazo desde fuera del área que acabó con todo.
Después Olise cerró la puerta con el 4-3 definitivo y la épica a la que parecía abonada el Real Madrid se desvaneció en dos instantes, en los dio por finiquitada la temporada: adiós a la Copa, adiós a la Liga y adiós a Europa. El equipo de Arbeloa dio la cara, pero tarde. Fin.
Bayern Múnich,Real Madrid,Champions League
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