INTERNACIONAL
La popularidad de Donald Trump cae de cara a las elecciones de medio término en Estados Unidos
A poco más de seis meses de las elecciones de medio término en Estados Unidos, los republicanos, preocupados, se enfrentan a un clima político desalentador que, según temen los líderes del partido, podría conducir a una derrota aplastante en otoño si no mejora.
Ahora se prevé que la Cámara de Representantes caiga en manos demócratas, mientras que el control del Senado -que no hace mucho se consideraba un baluarte del Partido Republicano– está cada vez más en juego, a medida que los candidatos demócratas de todos los niveles electorales acumulan importantes fondos para sus campañas.
En privado, los estrategas políticos republicanos intercambian sinónimos para describir el ambiente cada vez más sombrío: agrio, feo, malo, desolador. Señalan que muchas cosas pueden cambiar antes de noviembre, y mantienen la esperanza de que los días de la gasolina a 4 dólares y la guerra en Irán pasen antes de las elecciones.
“Si las elecciones fueran en mayo, los republicanos perderían”, dijo Newt Gingrich, expresidente republicano de la Cámara de Representantes, quien instó a los líderes de su partido a “mejorar un poco la realidad, y mejorar muchísimo las comunicaciones” para salvar sus mayorías este otoño.
“La guerra, la sensación de asequibilidad y la gasolina: algo de eso tiene que aclararse para ganar”, dijo Gingrich. “Si no cambia, empezaré a arrancarme el pelo”.
El atentado perpetrado el fin de semana en la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca por un hombre armado fue un vívido recordatorio de la volatilidad de la política estadounidense, y del largo trecho que queda hasta noviembre, cuando más giros y cambios podrían alterar el panorama.
Sin embargo, durante meses, las perspectivas del Partido Republicano se han debilitado a la par que la fe de los votantes en que Trump puede arreglar la economía. Por primera vez en años, los votantes afirman en algunas encuestas que confían más en los demócratas en temas tan básicos como la inflación y el costo de la vida, lo que amplía las oportunidades del partido.
“Lo que ha cambiado es que siempre se supo que la Cámara de Representantes iba a ser un reto”, dijo Marc Short, estratega republicano que fue jefe de asuntos legislativos de la Casa Blanca en el primer mandato de Trump. “Ahora, mucha más gente piensa que el Senado también está en juego”.
Un punto positivo, según algunos republicanos -y una diferencia importante entre las elecciones legislativas de 2018 y las de este año- es lo organizada y centralizada que está la maquinaria de Trump en sus esfuerzos por conservar el poder. La semana pasada, el equipo político de Trump se reunió en el Waldorf Astoria de Washington para elaborar estrategias y compartir planes. Susie Wiles, jefa de gabinete de la Casa Blanca, instó a los asistentes a ignorar a los detractores externos.
“La gente ya debería saber que no debe descartarnos”, dijo Wiles, según dos personas con conocimiento de la conversación.
Además, los republicanos iniciaron la primavera con una importante ventaja: el dinero. Los principales super PAC (Comités de Acción Política de gasto independiente) y comités de partido republicanos tienen una ventaja de unos 600 millones de dólares sobre sus rivales demócratas, según muestran los registros federales.
Los principales republicanos también argumentan que el panorama político sigue favoreciéndoles, incluso a pesar del deterioro del clima político. Solo tres republicanos actuales de la Cámara de Representantes están en distritos que Trump perdió en 2024. Y para que los demócratas consigan la mayoría en el Senado, necesitarían dar la vuelta al menos a tres escaños en estados que Trump ha ganado las tres veces que se ha postulado a las elecciones: Carolina del Norte, Alaska, Texas, Iowa u Ohio.
Ahora mismo, los demócratas no tienen ningún escaño en el Senado en los estados en los que Trump ha ganado todas las veces que se ha postulado a las elecciones.
El senador Chuck Schumer por Nueva York, líder demócrata, dijo en una entrevista que tenía confianza porque los votantes se sienten afectados económicamente e ignorados por los republicanos en el poder. El índice de desaprobación de Trump está en su punto más alto de su segundo mandato, según el promedio de encuestas de The New York Times.
“Ven que Trump les perjudica, y que no hace lo que prometió”, dijo Schumer. “Los republicanos deberían estar muy, muy preocupados”.
De momento, los republicanos están enfrascados en un cruce de acusaciones tras la aprobación de una medida de redistribución de distritos en Virginia la semana pasada. Se espera que le cueste al partido hasta cuatro escaños en el Congreso. La Casa Blanca inició la polémica nacional sobre la redistribución de distritos el verano pasado en Texas, pero después de la medida de Virginia y la nueva propuesta de mapa publicada el lunes por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, el Partido Republicano podría terminar con una ventaja mínima. Muchos se preguntan cuándo –o si– el equipo de Trump desplegará un super PAC de 350 millones de dólares que hasta ahora no han utilizado.
Algunos de los aliados de Trump están discretamente exasperados por la falta de enfoque del presidente, según las entrevistas con más de media decena de estrategas republicanos que hablaron de forma anónima para discutir conversaciones privadas. Incluso los eventos diseñados específicamente para promover políticas populares se han visto ensombrecidos por disputas inútiles e innecesarias.
La prueba número uno fue su táctica de relaciones públicas a principios de este mes para destacar la disposición de “no gravar las propinas” de la ley fiscal del año pasado, cuando una repartidora de DoorDash entregó un pedido de McDonald’s a Trump frente al Despacho Oval. Pero Trump se desvió de su propio evento orquestado al hablar de su continua disputa con el papa.
Mike Murphy, un veterano estratega republicano, describió el clima como un momento de “pánico” para el Partido Republicano, y bromeó sobre un “repunte de las ventas de licor a los republicanos” que buscan adormecer el dolor político.
“No puedo imaginar un escenario peor que en el que se encuentra ahora mismo”, dijo Murphy sobre Trump, y añadió: “Los demócratas -no porque hayan hecho algo, sino porque no son Trump- han subido”.
Para los republicanos, el ritmo de las malas noticias se ha acelerado.
Están surgiendo nuevas fisuras en el movimiento MAGA (Hagamos a Estados Unidos grandioso de nuevo, por su sigla en inglés) a causa de la guerra en Irán. Tucker Carlson, el popular expresentador de Fox News, se disculpó la semana pasada en su pódcast por “engañar a la gente” al haber apoyado a Trump en el pasado.
Han surgido nuevos signos de debilidad en la economía, uno de los temas clave. Una encuesta de Fox News mostró la semana pasada que, por primera vez en 16 años, los votantes confiaban más en los demócratas que en los republicanos en materia económica. Un decepcionante 34 por ciento de los votantes aprobaba la manera en que Trump ha manejado la economía, mientras que el 66 por ciento la desaprobaba.
Y ya aparecen nuevos ejemplos de ventajas demócratas. El principal super PAC alineado con los demócratas de la Cámara de Representantes hace poco empezó a reservar 272 millones de dólares en tiempo publicitario para el otoño en distritos disputados, y se calcula que el 80 por ciento del gasto se destinará a escaños ocupados por republicanos.
El principal super PAC republicano, por su parte, reservó el mismo día 153 millones de dólares en publicidad. Pero dividió su gasto más equitativamente entre las oportunidades ofensivas y la defensa de los escaños republicanos.
El Cook Political Report, que evalúa las contiendas políticas, considera que 217 escaños de la Cámara de Representantes favorecen a los demócratas. Hacen falta 218 escaños para ganar la mayoría, lo que significa que los republicanos tendrían que barrer en todas las elecciones calificadas como dudosas u obtener un mejor resultado para mantener la mayoría en la Cámara de Representantes.
La semana pasada, Cook publicó también una encuesta sobre los 36 escaños que con mayor probabilidad determinarían el control de la Cámara de Representantes y descubrió que los candidatos demócratas, en promedio, se veían favorecidos frente a los republicanos, 50 por ciento contra 44 por ciento. Trump había ganado esos mismos escaños por dos puntos en 2024, lo que significa que el entorno político había girado ocho puntos en dirección demócrata.
En la contienda por la financiación entre candidatos, los demócratas superan mayoritariamente a los republicanos. En 11 de las 12 elecciones que los demócratas de la Cámara de Representantes han etiquetado como “de rojo a azul” –escaños principales que pretenden cambiar–, el aspirante demócrata recaudó más que el republicano en el primer trimestre.
Solo un aspirante republicano que había participado en el programa equivalente del Partido Republicano recaudó más fondos que un titular demócrata el trimestre pasado. Ese titular, el representante Henry Cuellar por Texas, se enfrentaba a cargos federales por soborno y lavado de dinero hasta que Trump lo indultó el año pasado.
Incluso antes de que lleguen las elecciones de otoño, los republicanos están dando muestras de que sus expectativas han disminuido.
Treinta y nueve republicanos de la Cámara de Representantes han optado por no postularse a la reelección en 2026. Son más que en cualquier otro año en casi un siglo, según los registros recopilados por la Brookings Institution, que ha seguido los abandonos del Congreso desde 1930. La buena noticia para los republicanos es que la mayoría deja escaños seguros para el Partido Republicano.
Sin embargo, el único año en el que las cifras se acercaron fue 2018, a mediados del primer mandato de Trump. Treinta y cuatro republicanos de la Cámara de Representantes se retiraron o buscaron otros cargos antes de esas elecciones. En ese entonces también se esperaba que perdieran la mayoría, y así fue.
“Estar en la minoría no es tan divertido como estar en la mayoría”, dijo Molly Reynolds, vicepresidenta y directora de estudios de gobernanza de la Brookings Institution, y añadió que otros factores también han hecho poco atractivo el servicio en el Congreso.
A finales de 2025, los asesores de Trump predijeron que el presidente centraría su atención en los asuntos internos, concretamente en los costos y la economía, en el año electoral.
Pero gran parte de la atención de Trump se ha centrado en el extranjero, primero en Venezuela y ahora en Irán. También se ha ocupado de proyectos favoritos que los demócratas han tachado de ejercicios de vanidad, como un nuevo salón de baile en la Casa Blanca y un proyecto de arco del triunfo en Washington. El mes pasado, su comisión de arte aprobó una moneda de oro con el rostro de Trump.
En un momento dado, Trump, frustrado por lo que consideró una cobertura crítica del diseño de su salón de baile, llevó una representación impresa del mismo a la parte trasera del Air Force One para mostrársela a los periodistas. “Será el mejor salón de baile del mundo”, dijo Trump, antes de responder a las preguntas sobre los últimos acontecimientos en la guerra con Irán.
Los planes de Trump para su super PAC, dotado con 350 millones de dólares, se ciernen sobre las elecciones intermedias.
“No creo que los republicanos estén en desventaja en cuanto a gastos en estas elecciones”, dijo esta semana en CNN James Blair, jefe adjunto de personal de la Casa Blanca, quien se ha tomado licencia para supervisar a tiempo completo las operaciones políticas de Trump.
Blair calificó de positivos los resultados en Virginia, a pesar de que su partido perdió.
La medida electoral ganó, explicó, por tres puntos porcentuales, un margen mucho menor que el que registraron los demócratas cuando ganaron el estado en 2024 y 2025. “Si los republicanos obtienen una media similar a la de anoche en Virginia, no solo añadiremos escaños al Senado, sino también a la Cámara de Representantes”, dijo Blair.
“No ignoramos la historia de las elecciones intermedias, obviamente, ¿verdad?”, añadió Blair más tarde. “Pero es demasiado pronto para declarar la derrota”.
—-
Matt Zdun colaboró con reportería.
Shane Goldmacher es corresponsal de política nacional del Times.
Matt Zdun colaboró con reportería.
The New York Times, data-cc, data-cc-nyt
INTERNACIONAL
Los precios del petróleo suben ante la preocupación por los planes de reapertura del estrecho de Ormuz
El precio del petróleo subió este viernes en medio de nuevas preocupaciones por la apertura del estrecho de Ormuz, luego de que Irán, en coordinación con Omán, propusiera prohibir el paso de buques considerados hostiles y aplicar fuertes multas a quienes violen las reglas propuestas. El régimen persa mantiene un cierre de facto de la vía marítima estratégica desde el 28 de febrero de 2026.
Los futuros del crudo Brent, de referencia europea, ascendieron 80 centavos, o 0,97%, hasta 83,29 dólares el barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos subió 64 centavos, o 0,83%, hasta 77,93 dólares.
El jueves, los futuros del petróleo cerraron con un alza superior a los 3 dólares por barril después de que Irán analizara un proyecto de ley para prohibir el paso de buques estadounidenses e israelíes por el estrecho de Ormuz, canal donde transitaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado mundial antes del inicio de la guerra en Medio Oriente a fines de febrero.
Los precios habían caído a principios de semana ante la posibilidad de una solución al conflicto, pero el Brent superó los 80 dólares el jueves tras haber caído por debajo de ese umbral por primera vez desde el 13 de julio. Ambos referenciales se encaminan a cerrar la semana con una caída cercana al 8%.
Las tensiones entre Irán y Estados Unidos mantienen la atención del mercado energético tras la presentación de un borrador de plan iraní que propone restringir el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Analistas coinciden en que las hostilidades entre ambos países persisten. Lin Ye, vicepresidente de mercados de materias primas y petróleo en Rystad Energy, explicó que la reciente reacción de los precios del petróleo está vinculada a la difusión del plan iraní. “El detonante inmediato es más específico, está reaccionando al plan publicado por Irán para las condiciones de tránsito en Ormuz, que prohibiría buques estadounidenses e israelíes y exigiría a otros países ‘hostiles’ pagar compensaciones antes del paso”, declaró Ye en diálogo con Reuters. El ejecutivo remarcó: “Eso no es el mercado descontando un mal acuerdo, es la confirmación de que lo que surja será un corredor gestionado o condicional, no una restauración del flujo normal”.
Un legislador iraní informó que una comisión parlamentaria evalúa un proyecto preliminar que prohíbe el tránsito de barcos estadounidenses, israelíes y de otras naciones consideradas hostiles por el Parlamento de Irán. Este proyecto prevé multas de hasta el 20% del valor de la carga para quienes violen estas restricciones, informó la agencia Fars.
Según un alto funcionario iraní, Irán aspira a cobrar tarifas de entre el 5% y el 7% del precio de las cargas a los buques que utilicen el estrecho. Por su parte, Omán discute fijar tarifas cercanas al 3%, mientras que Washington rechaza cualquier tipo de cobro. Cuatro fuentes del sector consultadas por Reuters advirtieron que el acuerdo propuesto enfrenta dificultades de implementación debido a las sanciones de Estados Unidos y a las cláusulas restrictivas de seguros sobre cualquier pago.
Vandana Hari, fundadora de la consultora Vanda Insights, afirmó que “las señales de esta semana sobre un posible acuerdo de tránsito Irán-Omán han causado oscilaciones en la percepción del mercado, pero hasta ahora dejan sin claridad qué condiciones se necesitan para concretar el entendimiento”.
En paralelo, los hutíes de Yemen informaron sobre ataques con misiles y drones contra “despliegues sauditas” en las regiones de Marib y Hadramout, según reportó Reuters. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el jueves ante periodistas que considera que “la guerra terminará pronto”.
(Con información Reuters)
Europe
INTERNACIONAL
Conservative firebrand who went viral with anti-CCP ad survives key primary
NEWYou can now listen to Fox News articles!
U.S. Senator Marsha Blackburn, R-Tenn., cruised to victory in a GOP primary on Thursday evening in a race to replace outgoing Tennessee Gov. Bill Lee.
With the nomination in tow, Blackburn is likely to become the next governor in the Volunteer State — a state that hasn’t elected a Democrat to its top executive role since 2006.
Lee, who has served in the role since 2019, is term-limited and cannot seek re-election. He last won reelection in a 64.9% to 32.9% victory over Democratic challenger Jason Martin, a businessman and doctor.
DEMS RALLY AROUND BEST HOPE TO DEFEND GOVERNOR’S MANSION FROM GOP TAKEOVER
Republican Sen. Marsha Blackburn of Tennessee is running for governor in the 2026 race to succeed term-limited GOP Gov. Bill Lee. (Joe Raedle/Getty Images)
Notably, Lee did not endorse anyone in the three-way Republican race for the 2026 nomination but noted that he had a close relationship with Blackburn when she announced her candidacy.
«I’ve been friends with Marsha for a long time, and she served as my congressman and representative in the General Assembly. I’m proud we have really good people running for governor in this state,» Lee told local outlets.
Blackburn, for her own part, promised to continue focusing on issues that Republicans have made centerpieces to the GOP platform in Washington, D.C.
She highlighted immigration as one such issue.
«As governor, I’ll deport illegals, stop the flow of drugs and drug money. We will crack down on Cartels, restrict cash transfers to drug havens and hit criminals and illegals where it hurts — in their wallets,» Blackburn said in a campaign video.
Blackburn also promised to prevent China from buying up Tennessee land, punctuating her commitment with a viral ad where she crushed a fortune cookie.
«It doesn’t take a fortune cookie to figure it out. Here in Tennessee we’re going to stop communist China and protect Tennessee land,» she remarked.
President Donald Trump also did not issue an endorsement in the race, saying that he had ties to one of Blackburn’s challengers: Rep. John Rose, R-Tenn.
TRUMP MAY HAVE ENDORSED DARLINE GRAHAM, BUT GOP SENATE HOPEFULS AREN’T BACKING DOWN

Sen. Marsha Blackburn walks out of the Senate Chambers during a vote at the U.S. Capitol Building in Washington, D.C., on October 27. (Anna Moneymaker/Getty Images)
Rose, an 8th-generation farmer and the millionaire founder of Transcender Corp., an IT certification company, has served in the Tennessee legislature since 2019. In his gubernatorial campaign, he pitched himself as a homegrown candidate focused on local solutions to local problems.
«I know that anything is achievable in Tennessee because I have lived it. Now, I’m asking for you to give me the chance to bring opportunity to all Tennesseans,» Rose said in a campaign video.
On his website, Rose highlighted five key areas of focus, including education, infrastructure, healthcare, energy and economic and community development.
A third candidate, State Rep. Monty Fritts, had run on a more aggressive, small-government platform.
«My number one priority is leaving more money in your pockets, in your purses and in your country bankrolls rather than sending it to Nashville,» Fritts said in a campaign video.
On his website, Fritts touted positions like shrinking the size of Tennessee’s budget, protecting citizen rights against encroaching government power and increasing parent input in education.
Fritts attracted controversy earlier this year when, as part of his campaign, he called for a ban on mosques and other «pagan religions.»
5 MEXICAN CARTEL BOSSES CHARGED IN WEAPONS, DRUG TRAFFICKING, TIMESHARE FRAUD SCHEMES, DOJ SAYS

State Capitol Building Nashville Tennessee USA. (Photo by: Andrew Woodley/Universal Images Group via Getty Images) (Andrew Woodley/Universal Images Group via Getty Images)
«Islam is a little different story than perhaps other religions are, in that it’s not necessarily a religion; it’s a political movement,» Fritts said. «It’s that movement that, if you don’t submit, perhaps you are executed. I feel that Islam is incongruent with both our U.S. and Tennessee Constitution,» Fritts told local outlets.
Having cleared the primary, Blackburn will run in the state’s general election on Nov. 3 against her Democratic opponent, Memphis City Councilwoman and Chief Public Defender Jerri Green.
gubernatorial, tennessee, politics
INTERNACIONAL
Europa: la ola de calor pone a todas las grandes ciudades de Italia en alerta roja y Austria y Eslovaquia baten récords de temperatura
El calor obliga a Italia a declarar alerta
En Italia: Ventiladores y “playa urbana” para refrescar a la gente
Hungría reduce el uso de energía mientras la sequía afecta a central nuclear
Alemania se preocupa por el caudal de los ríos
Los Balcanes combaten los incendios y la sequía
-
ECONOMIA2 días agoDólar hoy en vivo: a cuánto se negocian todas las cotizaciones minuto a minuto este miércoles 5 de agosto
-
POLITICA9 horas agoLa oposición cuestionó a Benegas Lynch por su empresa para vender campos a extranjeros y el senador libertario se defendió
-
POLITICA2 días agoBrasil retira a su embajador en la Argentina: qué consecuencias tiene la medida diplomática


