POLITICA
Libre navegación, mercado inmobiliario y reforma financiera: Sturzenegger prepara otra ley para desregular áreas

Con el avance de la Ley Hojarasca y la ley de propiedad privada en el Congreso, el Gobierno se prepara para presentar un nuevo paquete de desregulación con puntos que van desde la libre navegación fluvial hasta el mercado inmobiliario, el sector de seguros y el financiero.
La iniciativa, elaborada en las oficinas del Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger, apunta a reducir costos, aumentar la competitividad y facilitar el acceso a nuevos actores a una serie de actividades económicas.
Entre los puntos principales del paquete, el Gobierno propone una reforma al decreto-ley de cabotaje (19.492) para desregular la navegación de los ríos del país y habilitar el transporte fluvial de barcos de bandera extranjera.
La normativa vigente establece que la navegación, comunicación y el comercio entre puertos del país están reservados exclusivamente para barcos de bandera nacional. Además, impone que los buques deben ser comandados por capitanes y oficiales argentinos, y contar con una tripulación compuesta mayoritariamente por ciudadanos nativos.
Para el Gobierno, esto contradice directamente el Artículo 26 de la Constitución Nacional, que dispone la libre navegación de los ríos interiores “para todas las banderas, con sujeción únicamente a los reglamentos que dicte la autoridad nacional”.
Sin embargo, el argumento central del proyecto es que las restricciones vigentes encarecen el costo logístico de los productores, especialmente los del norte del país y las provincias mesopotámicas, que se verían beneficiados por el ingreso de embarcaciones más eficientes que las que actualmente operan en el territorio.
Además, prevén que los trabajadores empleados por empresas extranjeras no estarán alcanzados por los convenios colectivos locales, lo cual reducirá aún más la tarifa del flete.
Los otros puntos del paquete desregulador
En paralelo, el paquete legislativo también incluirá una reforma del mercado inmobiliario que propone la eliminación de la matriculación obligatoria, los honorarios mínimos y las barreras de entrada, entre otros puntos.
Así, la norma habilitaría a que cualquier persona pueda participar en la intermediación de operaciones inmobiliarias, sin necesidad de poseer una formación profesional obligatoria. En el Gobierno sostienen que la iniciativa aumentaría la competencia dentro del sector y facilitaría el ingreso de nuevos actores.
A su vez, el oficialismo también prevé avanzar con cambios en la industria del seguro y en los instrumentos financieros, donde apuntan a bajar los costos del crédito y fomentar su llegada a las industrias más pequeñas.
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Si bien la letra chica del paquete aún no se conoce, fuentes al tanto del proyecto aseguraron a TN que el texto está listo en un 95% para ser enviado al Congreso, con un pequeño margen para realizar cambios de último momento. En ese sentido, la iniciativa podría ser incluida en la lista de 10 proyectos que el Ejecutivo prepara para anunciar este viernes. Entre ellos aparecen otras iniciativas de peso del oficialismo como el super-RIGI.
La decisión corresponde finalmente a la mesa política, que viene de celebrar el avance esta semana de otras normas en materia de desregulación como la media sanción que obtuvo la Ley Hojarasca en Diputados y el dictamen para la Ley de propiedad privada en el Senado.
Gobierno, Federico Sturzenegger, Ministerio de Desregulación
POLITICA
Buscan el destino final de U$S3000 millones que pasaron por las casas de cambio de Migueles y Piccirillo

La Justicia profundiza la investigación sobre el circuito de dólares oficiales que involucra a casas de cambio vinculadas a Martín Migueles, Elías Piccirillo y Francisco Hauque, y ahora busca reconstruir el destino final de más de unos US$3000 millones que habrían circulado sin trazabilidad entre 2021 y 2023.
En la causa los investigadores sospechan que parte de las operaciones entre las agencias cambiarias de los personajes involucrados pudo haber sido simulada y que, en rigor, el dinero “desaparecía” cuando los dólares eran retirados en efectivo por ventanilla bancaria.
El expediente está a cargo del fiscal Franco Picardi y analiza maniobras realizadas durante el gobierno de Alberto Fernández, en un contexto de fuertes restricciones cambiarias y cupos para la compra de divisas.
Según fuentes vinculadas a la investigación, la fiscalía profundizó ahora una nueva línea de análisis: determinar si las personas humanas que retiraban el dinero en efectivo actuaban como simples “mulas” financieras o como posibles testaferros encargados de recibir y redistribuir los fondos.
Está en la mira unos 3000 millones de dólares que habrían sido comprados por las casas de cambio a al menos cuatro entidades bancarias y que habrían terminado en el mercado blue, obteniendo una ganancias exorbitante.
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En ese marco, los investigadores avanzarán sobre nuevos dispositivos electrónicos secuestrados en allanamientos. Entre ellos figuran el teléfono de Jorge Blanco, señalado como dueño del banco Su Crédito, además de pendrives encontrados en la vivienda de Valeria Fabiana Fernández, auditora externa del Banco Central que aparece mencionada en distintos tramos del expediente.
También será peritado el celular de un hombre apodado “Pipo” e identificado como Ezequiel Caputo, quien, según la pesquisa, habría realizado movimientos de dinero junto a Migueles.
La sospecha principal de la Justicia es que parte de las operaciones registradas entre las propias casas de cambio no habrían existido realmente. Los investigadores creen que algunas ventas de dólares entre agencias pudieron haber sido informadas de manera ficticia para justificar movimientos de fondos que, en realidad, ya habían salido del circuito formal cuando el efectivo era retirado del banco.
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Los documentos incorporados a la causa describen un mecanismo repetido: el Banco Central canalizaba dólares oficiales hacia entidades bancarias, esos bancos vendían las divisas a casas de cambio y luego aparecían transferencias entre operadores cambiarios, algo prohibido por la normativa vigente. Después de eso, los dólares eran retirados en efectivo y el dinero perdía toda trazabilidad bancaria.
Uno de los casos bajo análisis es el de Mega Latina S.A. Según informes oficiales, la firma compró US$327 millones a entidades bancarias. Parte de esa operatoria quedó bajo sospecha porque la empresa retiró los dólares en efectivo y posteriormente informó haber vendido cerca del 70% a otra casa de cambio, Gallo Cambio S.A.
Los sumarios del Banco Central fueron explícitos sobre esa práctica. “Se verificó que los dólares adquiridos fueron retirados haciendo perder su trazabilidad bancaria e informaron haber sido vendidos en efectivo a otros operadores de cambio”, señalaron los informes agregados al expediente.
La trazabilidad se pierde a partir de que las casas de cambio los retiros. En rigor, los bancos dicen tener garantizada esa trazabilidad. Incluso afirman que cada día se informaba al Banco Central sobre la cantidad total de dinero retirado en efectivo por las casas de cambio.
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Otro de los focos está puesto sobre Concordia Inversiones SRL. De acuerdo con la documentación oficial, la firma transfirió US$ 9,8 millones a 53 personas humanas entre febrero y abril de 2023 bajo el concepto de “supuestos préstamos de dinero”. Sin embargo, la Justicia detectó que los fondos eran retirados inmediatamente en efectivo, lo que impedía reconstruir el recorrido posterior de las divisas.
Los investigadores creen que parte de ese dinero pudo haber terminado en el mercado informal a través del denominado “rulito”, aprovechando la diferencia entre el dólar oficial y el blue. En audios incorporados a la causa, Hauque llegó a afirmar que había ganado “mucha plata con el rulito”.
La investigación también intenta determinar si parte de esos fondos fue utilizada para adquirir bienes de alto valor, como autos de alta gama, motos de colección o aeronaves de lujo.
Elías Piccirillo, Martín Migueles, Banco Central, dolar oficial
POLITICA
La crisis política en Misiones se encauza tras el retiro de Carlos Rovira y con Passalacqua pensando en la gestión

El pasado martes 19 la tierra colorada tembló. En Ruiz Montoya, una pequeña localidad en el centro de la provincia de Misiones, más de 60 intendentes se encolumnaron detrás del gobernador Hugo Passalacqua. Esto significó el quiebre con más de 20 años del histórico líder político Carlos Rovira. En ese lapso, el “conductor”, como lo llaman, manejó con rienda corta los destinos misioneros en el escenario y tras bambalinas.
El día después sirvió para hacer control de daños.
El dato principal es que Rovira anunció que no será candidato en 2027, según confirmaron a Infobae fuentes de su entorno más cercano. Por primera vez desde 1999 (cuando fue candidato a intendente de Posadas), su nombre no estará en la lista del oficialismo.
Por otro lado, y a pesar del contundente respaldo que lo proyecta para la reelección en 2027, Passalacqua optó por dar vuelta la página. Un estrecho colaborador dijo a este medio que se centrará 100 % en la gestión de la provincia.
Entre ambos, la dirigencia oficialista de rango intermedio considera que es posible un acercamiento. Aseguran que existe respeto mutuo. Pero hay pocos que se animen a invitar a uno a reunirse con el otro. El intermediario puede terminar pagando los platos rotos.
El fin de una era
Luego del terremoto del martes, Rovira reunió a su mesa ampliada en el salón de las Dos Constituciones de la Legislatura provincial. A su derecha se sentó el presidente del cuerpo, Sebastián Macías, y a su izquierda el vicegobernador Lucas Romero Spinelli. Ambos son candidatos roviristas a la gobernación.
El encuentro se hace todos los jueves antes de la sesión. Por eso se lo conoce como “la previa”. Desde siempre, Rovira aprovecha ese ámbito para bajar línea. Pero en esta oportunidad fue diferente.
El principal anuncio que hizo fue que en 2027 no será candidato.
—¿Esto significa que no estará en la lista, que no competirá por ningún cargo? —preguntó Infobae a uno de sus colaboradores de mesa chica.
—Así es. —Fue la respuesta lacónica.

El líder del espacio hizo un recuento de cabezas en “la previa” de este jueves. Participaron 13 intendentes. De ese total, seis estuvieron en Ruiz Montoya. Solo una pidió el micrófono para pedir disculpas públicas y ratificar su lealtad al “líder”. Fue Mabel Pessoa, mandataria de la pequeña localidad de Santa Ana.
Rovira también dejó una advertencia en el aire. La Legislatura, cuyos resortes controlará hasta diciembre de 2027, podría avanzar en limitar las reelecciones de los intendentes. El mensaje fue para los 66 que firmaron el documento de respaldo a Passalacqua.
Por otra parte, adelantó que la convocatoria a elecciones provinciales se realizará entre el 31 de enero y el 31 de mayo. El calendario local estará separado del nacional.
El “conductor” siempre cierra los encuentros con los suyos con una frase oracular. La sentencia sirve para que cada grupo haga su propia lectura e interprete de acuerdo a sus intereses lo que había ocurrido. En la oportunidad fue: “Pensar para actuar, para transformar”.
El origen del Frente y las consecuencias del giro
Rovira creó el Frente Renovador de la Concordia (FRC) en 2003. El fin era enfrentar a su mentor, Ramón Puerta. Logró vencerlo. En la alianza, confluyeron sectores del PJ, la UCR (como el propio Passalacqua), dirigentes gremiales y de la producción. Con el actual gobernador mantiene además un vínculo familiar. Una de sus primas es la esposa del mandatario.
A principios del 2025, Cristina Kirchner intervino el PJ misionero y lo sacó del FRC. Meses después, y con un perfil filolibertario, la Renovación ganó por poco las legislativas provinciales y cayó ante la LLA en las nacionales. La reacción de Rovira fue mutar de piel. Sepultó el sello FRC y rebautizó al espacio Encuentro Misionero.

Esa denominación no apareció en el documento pro-Passalacqua que firmaron los intendentes. Es decir que ahora EM es un armado sin su figura principal y raleado del centro de poder.
Queda flotando también la incógnita de qué pasará ahora con los acuerdos que la Casa Rosada selló con Rovira. Esos entendimientos le han permitido contar con los votos misioneros en el Congreso. Con Passalacqua en el centro de la escena, un escenario de barajar y dar de nuevo puede estar en el horizonte.
Cómo reaccionó el Gobernador
El mandatario misionero mostró hiperactividad en las 72 horas posteriores al documento de los intendentes.
Un ladero de su extrema confianza indicó a este medio que, más allá de las lecturas de lo ocurrido el martes, el Gobernador “nunca dejó de estar, y seguirá estando tranquilo, ocupado y enfocado en gobernar por y para la gente”.
“Es para lo que está y para lo que fue votado. Hoy es él el único que tiene tamaña responsabilidad y honor”, agregó.

Esa carga le impide “estar ocupando su tiempo en cuestiones menores, partidarias o electorales”, razonó la misma fuente mientras aún se escuchaban los ecos del golpe sobre la mesa que dio Passalacqua en Ruiz Montoya.
“Hay un Gobierno en marcha y es el suyo. En eso están puestas sus ganas y esfuerzo, sobre todo en tiempos tan difíciles y con problemas tan acuciantes a nivel nacional”, redondeó el funcionario, urgido por volver a sus tareas cotidianas.
Nadie se anima a intermediar
Un alto referente del oficialismo misionero que aún responde a directivas de Rovira dijo a Infobae que espera que haya, al final, una confluencia con Passalacqua.
Sin embargo, reconoció lo complejo de la situación. “Lo que pasa es que hay muchos que aprovechan este momento para poner dudas”, reflexionó.
Su optimismo se centra en el respeto mutuo “en muchas cosas” que se tienen ambos referentes. “No se pisan. No se desacreditan. Por eso todo es posible”, auguró.
Además, marcó que la puja es cupular y no derrama hacia el resto de la sociedad. “Esta discusión es de un grupo de la política. Siempre dije que hoy la agenda de la gente es la urgencia de llegar a fin de mes”, consignó.
POLITICA
La oposición pone a Milei frente al espejo y la heladera le gana al celular

El Gobierno no explica sus prioridades: por qué hay plata para algunas cosas y no para otras. Anuncia baja de retenciones al campo y prepara quita de subsidios al gas. Pero tampoco empatiza con aquellos a los que les pide paciencia, un esfuerzo más para “hacer a Argentina grande nuevamente”. Los datos hablan: sube el nivel de endeudamiento, baja el dinero disponible de las familias y cae el número de empleadores y de trabajadores formales. Pero no todo es el bolsillo. O sí. En pocos días se conocerán los datos del índice de suicidios en Argentina y mostrarán un aumento para 2025 de más del 21% respecto del año anterior.
Ayer, el ministro de Economía, Luis Caputo, posteó en X: “En marzo el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un crecimiento de 3,5% mensual en la serie desestacionalizada y de 5,5% en la comparación con igual mes de 2025”. No es falta de entusiasmo, pero para no caer en “la inseguridad es una sensación” de Aníbal Fernández, hay que interpretar los datos en contexto.
Patricio Larroulet, de la consultora Alquimia, advierte que los sectores que empujan la estadística son los que conocemos: minería, agro y pesca; mientras que los rubros construcción, industria y comercio están comparados contra uno de los peores momentos del 2025 (crisis cambiaría que derivó en un nuevo programa del FMI). No obstante, en un intento de optimismo, desliza: “Ojalá esto sea un momento de boom, pero la verdad que cuesta pensarlo. Los datos de alta frecuencia que hay de abril, vuelven a mostrar señales de estancamiento en indicadores como despachos de cemento, faena de vacas, molienda de soja y salario real. ¿Implica esto que el plan Milei es un fracaso? No, pero lejos estamos de ver una economía que trae bienestar a todos”.

El martes, durante su presentación en Valo, el Presidente insistió en que no cambiará el rumbo, que la inflación seguirá bajando y que su Gobierno pasó “de la política social que le regalaba el pescado a la gente a enseñarle a pescar”. Antes, había defendido al diputado Manuel Quintar de quienes lo criticaron por presumir de su flamante Tesla, un auto que en Argentina no se consigue por menos de 250 mil dólares. A los dos días apareció en un stream para decir que la batalla a cielo abierto que lideraban su “hermano” Santiago Caputo y Martin Menem en una red social, era una trampa “prefabricada”.
Lo que se advirtió esta semana es que la palabra del Presidente ya no clausura ninguna discusión. Ni siquiera las propias. Sin embargo, esas diferencias no son las que amenazan la popularidad del proyecto libertario. Son cotillón. El problema real está en el bolsillo, el empleo y la paciencia. El peronismo, principal espacio opositor, hace silencio y se ilusiona en que con eso alcance.
“En el Gobierno se pelean entre ellos porque el peronismo se corrió y dejó a Milei frente al espejo”, graficó un dirigente del peronismo bonaerense, para quien la interna que enfrenta su propio espacio no es, en esta instancia, necesariamente dañina. “Si el peronismo hoy estuviera unido y ordenado, Milei se estaría peleando con nosotros. Es lo que más le sirve y lo que intenta todo el tiempo”. Es eso, o admitir que los sectores que resisten la candidatura a Presidente del gobernador Axel Kicillof aún no tienen candidato.
Es cierto que aún es pronto y que muchos que en 2022 se sentían presidentes no llegaron ni a ser candidatos. Pero también es real que Kicillof tiene la voluntad de competir y que en su entorno muchos creen que “para no ser Alberto Fernández”, no puede aceptar los condicionamientos de Cristina Kirchner, sino ganarle una interna a su candidato. A esa tesis le falta una pata: Sergio Massa. Esta semana, su esposa Malena Galmarini y su suegro, Pato Galmarini, repitieron en el stream “Padre boludo, hijo boludo” que en 2027, para ellos, el candidato es Massa.
También hay otras aventuras en el universo peronista. Los diputados Emilio Monzó y Miguel Ángel Pichetto vienen conversando con intendentes bonaerenses para testear cómo impacta el nombre de Jorge Brito, dueño del banco Macro, entre otras cosas. El domingo estuvieron con Leonardo Boto, de Luján, y el lunes con Jorge Ferraresi, de Avellaneda. Del primero se llevaron la idea de que el peronismo “tiene que dejar de pelearse con las multinacionales”; del segundo que “hoy Cristina es guiada por Máximo”. Cuesta creer.
Demasiados peronismos, poca conducción, buena oportunidad; podría pensar Brito, hijo del empresario Jorge Brito, fallecido en 2020 y de excelente relación con Massa. El banquero no dice que no, tampoco que sí. Deja hacer y espera no tanto el final del Mundial, como las elecciones de noviembre en Estados Unidos para tomar una decisión.
Por ahora, la única certeza es que Kicillof está lanzado y hace equilibrio para que el ajuste del gobierno nacional no se le convierta en bumerang. En los últimos días, un grupo de intendentes transmitió su preocupación por los recortes en la provisión de medicamentos y el aumento del precio de la nafta que los obliga a reducir las rondas de los patrulleros. Los jefes comunales saben que hay cosas que no pueden faltar: comida, remedios y seguridad.
La situación de Kicillof no es fácil. La provincia que gobierna es la más populosa y a la que más le impacta la política industrial de Milei. El miércoles su ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, terminó haciendo de escudo para evitar un enfrentamiento entre la policía y un grupo de manifestantes convocados en San Martín para reclamar por el cierre de la PYME número 25 mil en PBA.

Por eso, algunos en el PJ insisten en no anticiparse y esperar. “El peronismo tiene que aprovechar el mundial para sentarse a discutir en una mesa cinco conceptos, valores que den cuenta de que piensa el peronismo hacia delante y que estén en línea con el clima de época”, arriesga un dirigente con vasta experiencia.
Coincide, en parte, con el análisis de un ex intendente reconvertido en asesor de posibles inversores extranjeros: “En 2027 gana la elección el que sepa cómo convertir los dólares de Vaca Muerta en desarrollo y comunicárselo a la gente. La elección se ordena por dos cosas: 1. La oferta. 2. El tema. En 2025 el tema fueron los discapacitados en septiembre y la economía en octubre. La oferta hace que yo elija entre el mejor o el menos malo”.
La heladera le ganó al celular
Pero ya se dijo acá muchas veces: hablar hoy de candidaturas es un disparate. En muchos sectores del peronismo imaginan a un Milei competitivo en 2027 y no descartan que pudiera aplicar un cambio de dirección, de furioso pragmatismo, para conseguirlo. Pero también anotan que hay un nuevo clima de época. O como dijera un dirigente que integra la mesa política del Gobierno: “La gente hizo un click”.
Los climas de época cambian y cambian rápido. Esa foto con la Ferrari roja que popularizó a Carlos Menem en Pinamar el verano de 1995 y fue parte del cotillón para su reelección, fue la misma foto que dos años después, en las legislativas de 1997, le permitió a la Alianza construir su discurso de campaña y ganar.
Por eso, cuando algunos se preguntan: ¿Qué le pasó a Milei? ¿En que se convirtió el Gobierno? ¿Por qué tantos “tiros en el pie”? Vale advertir que en esa pregunta lo que está mal es el sujeto: no es Milei, es la sociedad. Milei es el mismo, lo que cambió es el humor social. Lo que antes causaba sorpresa, seducción y hasta admiración; hoy genera rechazo. Como sintetizó un político de raza: “La heladera le ganó al celular”.
En este contexto, no deja de sorprender la audacia del Gobierno. Unos días después que el ministro de Economía, Luis Caputo, avisara que “seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil”, la Cámara de Diputados le daba media sanción a un proyecto del Ejecutivo para modificar el régimen de “zonas frías” –ampliado en 2021 por impulso de Máximo Kirchner– y reducir el subsidio en la tarifa de gas a más de 1.6 millones de argentinos. La misma semana que el Presidente del Banco Central, Santiago Bausili, confirmara que no habrá salvavidas del Estado para los morosos.
Si bien es cierto que el dato de inflación de abril trajo alivio al equipo económico, saben que para llenar la heladera no alcanza con que los productos no aumenten de precio, sino que se necesita plata para poder comprarlos. Por eso, en el último tiempo empezó a escucharse, cada vez más, el concepto de dinero disponible: eso que le queda a las familias después de pagar los gastos fijos como alquiler, transporte, servicios. Y ese dinero disponible es cada vez menos.
En su último informe, la consultora Equilibra de Martin Rapetti señala que en marzo “el ingreso disponible cayó 0,4% mensual y un 1,9% interanual, quedando 12% abajo del nivel promedio previo a la transición de gobierno (enero-septiembre 2023)”. Allí, explican que si bien la inflación bajó un 0,8% respecto de marzo (pasó de 3,4% a 2,6%), los gastos fijos crecieron un 4,1%. ¿Qué quiere decir? Qué aunque los precios se mantengan, la gente tendrá menos plata disponible para comprarlos.

El ahogo financiero se advierte, también, en los niveles de morosidad que registraron en marzo su nivel más alto desde 2004, llegando al 11,5%. La explicación oficial a esa dificultad que encuentran familias y empresas, cada cual en su escala, para honrar sus deudas, se basó en una mala decisión. Para el ministro de Economía, Luis Caputo, muchos argentinos en un error de cálculos se “sobreendeudaron” creyendo que la inflación licuar las cuotas y para el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, los bancos y billeteras otorgaron créditos “a ciegas, sin saber a quién se le estaba prestando”.
Sin ir más lejos, el propio Banco Nación registró un fuerte aumento en el nivel de mora y amplió en marzo una suerte de “moratoria”, abierta en febrero, para ayudar a sus clientes morosos a saldar deudas. En abril, el banco contabilizó más de 170 mil cuentas de tarjeta de crédito con mora, más del doble de lo registrado en febrero. A esos clientes se les ofreció un plan de pago en cuotas con un plazo máximo de 5 años y una tasa de interés fija anual de 27% para los casos menos graves y un plan de hasta 8 años para aquellos con una mora superior a 90 días.
Un dato: el 30% de los clientes que no pudieron afrontar sus deudas, dejaron de recibir, casi al mismo tiempo, los aportes patronales; es decir, se quedaron sin trabajo. Fin.
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