SOCIEDAD
Hay advertencia por niebla en Buenos Aires y otras dos provincias para hoy, jueves 28 de mayo

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una advertencia por niebla para este jueves 28 de mayo. El fenómeno afectará principalmente durante las primeras horas de la mañana a Buenos Aires (incluye CABA) y al sur de Entre Ríos y Santa Fe.
«El área será afectada por neblinas y bancos de niebla persistentes que provocarán una reducción significativa de visibilidad“, detalla el organismo.
Las condiciones que favorecen este fenómeno son la combinación de alta humedad, poco viento y estabilidad atmosférica, un escenario típico de esta época del año.
Recomendaciones del SMN por la niebla:
- Evitá circular.
- Si la niebla te sorprende durante la conducción, mantené distancia entre vehículos y no sobrepases a otros.
- Encendé las luces bajas y las antiniebla.
- Reducí la velocidad.
- En cuanto puedas, estacioná en un lugar seguro. No lo hagas sobre banquinas o calzadas.
- Mantenete informado por las autoridades.
Leé tamibén: Así va a estar el clima hoy en tu ciudad: seguí el pronóstico minuto a minuto
Cómo seguirá el tiempo en el AMBA durante los próximos días
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional, las condiciones comenzarán a mejorar gradualmente hacia el fin de semana.
Si bien la niebla y las neblinas seguirán presentes durante las primeras horas de algunas jornadas, no se esperan lluvias y las temperaturas se mantendrán dentro de valores típicos para esta época del año.
- Viernes 29 de mayo: mínima de 12 °C y máxima de 16 °C, con cielo algo nublado y posibles bancos de niebla durante la madrugada y la mañana.
- Sábado 30 de mayo: mínima de 11 °C y máxima de 17 °C. Se prevé una jornada estable, con cielo parcialmente nublado y nieblas aisladas en las primeras horas.
- Domingo 31 de mayo: será el día más templado del período, con temperaturas entre 11 °C y 18 °C y cielo parcialmente nublado.
niebla, Servicio Meteorológico Nacional, neblina
SOCIEDAD
De las 4500 horas que he acumulado en Destiny, en 1000 de ellas no he hecho absolutamente nada. Son importantísimas

Los días anteriores a la actualización final de Destiny 2 del 9 de junio han tenido a muchos fans ocupados con la misma tarea: averiguar si sus cuentas estaban cualificadas para recibir el emblema ‘Old Lights’, un cosmético que se entrega de manera simbólica a quienes hubieran jugado durante las primeras semanas de vida de todas las expansiones publicadas hasta ahora.
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Y comprobar si cumplías los requisitos no era fácil usando únicamente las herramientas oficiales, razón por la que la gente acudía a otras alternativas comunitarias. En mi caso, usé d2scrub.land (la más popular, creo) para certificar lo que en realidad ya sabía —estuve ahí en todos los lanzamientos de D2, y si me hubieran pedido también los del primer juego, habría cumplido de todos modos.
Algo que no sabía hasta ese momento es que de las 4479 horas que he dedicado a Destiny 2, 1036 están registradas como «inactividad». Según la API de Bungie, técnicamente no estás jugando mientras visitas un espacio social como es la Torre, o cuando estás en órbita: un espacio no instanciado que hace las veces de menú de pausa, o de pantalla de carga en las secuencias de emparejamiento.
El lugar al que vas a no hacer nada
No es como si no hicieras nada cuando visitas la Torre o la órbita, ojo. Hablas con NPC mercaderes, gestionas tu inventario, consultas tus logros o miras guías en otra ventana para saber cómo se completan los encuentros de la mazmorra que estás a punto de desafiar por primera vez. Reconozco, eso sí, que son también espacios perfectos para dejar el juego encendido mientras haces otras cosas.

Quiero decir, a veces la vida interrumpe la acción; no se puede hacer nada para evitarlo. Pero responder a eso abriendo y cerrando juegos todo el rato es un tostón. Seguramente recuerdes cuando Elden Ring salió a la venta e internet recuperó aquel debate en torno a la importancia de las pantallas de pausa. Pero Destiny 2 es un MMO, y como bien le decías a tu madre, «no se puede parar».
Así que cuando necesitas un poco de espacio para ti mismo, lo que haces no es presionar inmediatamente Shift+Esc para salir del juego: en lugar de eso, sacas a tu espectro, fiel compañero de aventuras, y le pides que te lleve a órbita. Lo mismo cuando necesitas un respiro o no sabes qué hacer a continuación. Dejas el juego abierto casi sin consumir recursos, tabulas al navegador, y a otra cosa.
Consumes el juego de manera pasiva. Esperas que te llegue un mensaje privado de algún amigo que necesita urgentemente a alguien para completar alguna misión, o que busca a alguien de confianza para participar en las Pruebas de Osiris —el adictivo (y sudoroso) evento ‘endgame’ PvP. No estás jugando en realidad, pero al mismo tiempo estás ahí. No te vas.

Verás, la saga Destiny siempre ha tenido sus más y sus menos, pero algo que hace muy bien al margen de su carisma inherente es retener a la gente de una manera que solo hacen algunos multijugadores masivos de prestigio. Es fácil encontrar gente con miles o decenas de miles de horas registradas que aún se consideran novatos en cierta capacidad. La gente se va porque primero se ha quedado.
Y creo fervientemente que esas horas muertas en la órbita son del todo cruciales para entender el éxito del juego, ese componente de retención que ninguno de sus muchos sucedáneos que han ido fallando en el mercado con el paso de los años ha logrado replicar de la misma manera. Juegas a Destiny todo lo que te pide el cuerpo, pero cuando terminas, no te vas. Lo dejas en segundo plano.
Igual que no cierras sesión en WhatsApp cada vez que terminas de conversar con alguien, tampoco cierras Destiny cada vez que vas a comer o a darte una ducha (espera, ¿la gente que juega a esto se ducha? quién lo diría, ¡sí!) o a sacar al perro. En Reddit, Discord o los círculos dedicados de Twitter, la gente suele decir que D2 «se siente como un hogar». Pienso que en buena medida, es por esto.

Siendo justos, a lo largo de la última década han surgido otros muchos juegos como servicio que han seguido estrategias parecidas a las de Bungie a la hora de retener a la gente. Prácticamente todos los estudios tienen ya un equivalente a la órbita, siendo el menú principal de Fortnite el modelo más imitado —incluso el equipo que nos atañe hizo lo propio en Marathon.
Ya sabes de qué te hablo: tienes tu personaje, ranuras para invitar a tus amigos y un botón grande de «jugar». Lo de Destiny es más sutil, en parte porque fue de los primeros en hacer esto; pero tenía su propio encanto precisamente por eso. El menú de la órbita es elegante, prístino. No tiene botones luchando por captar tu atención, sino tu nave estática con una nana sonando de fondo.
Eso, y tu ordenador consumiendo pocos recursos porque es una escena sencilla de renderizar. Sonará a flipada de manual, pero estoy seguro de que entre los lectores de 3DJuegos habrá otros entusiastas que sepan de lo que hablo. La órbita nunca fue Ventormenta, como tampoco fue una sala de espera de CoD. Es una parte íntima del juego, pero también crucial a la hora de socializar. Magia.
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De las 4500 horas que he acumulado en Destiny, en 1000 de ellas no he hecho absolutamente nada. Son importantísimas
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3DJuegos
por
Mario Gómez
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SOCIEDAD
Quiénes son los 17 acusados en el juicio por Loan Peña: de “el grupo del almuerzo” a “la banda del hotel”

Este martes 16 de junio arranca el debate oral por la desaparición de Loan Danilo Peña, el niño correntino sigue siendo uno de las intrigas más resonantes de la historia criminal argentina actual. A más de dos años del caso que conmocionó al país, 17 acusados, divididos en dos grupos con roles y responsabilidades diferentes, se sentarán en el banquillo frente al Tribunal Oral Federal de Corrientes, integrado por los jueces Fermín Amado Ceroleni, Eduardo Ariel Belforte y Simón Pedro Bracco.
Por un lado, está el “grupo del almuerzo”. Se trata del núcleo familiar de Loan que comió ese mediodía en la casa de su abuela Catalina Peña el 13 de junio de 2024. Tras la sobremesa, el niño, otros menores y algunos mayores salieron a pasear a un naranjal cercano. Eso es lo último que se sabe de él.
En este bloque hay 7 personas. Se les imputan los delitos de sustracción de un menor, encubrimiento y ocultamiento. La fiscalía sostiene que actuaron de manera coordinada para apartar a Loan de la custodia de su padre durante el almuerzo familiar, trasladarlo en la camioneta de dos de ellos y ocultarlo. También considera que la actuación policial entorpeció la investigación.
Por otro lado, se encuentra la “banda del hotel”. Está compuesta por los presuntos asesores, que llegaron hasta la localidad de 9 de Julio. Decían representar a la Fundación Lucio Dupuy. Hicieron base en un hospedaje llamado “Despertar del Iberá”. Allí llevaron a testigos mayores y menores a fin de influenciarlos en sus declaraciones.
La fiscalía entiende que realizaron maniobras para frustrar, entorpecer o alterar la investigación sobre la desaparición Loan, que fue visto por última vez a las 13.52 de aquel jueves. Enfrentarán cargos de privación ilegítima de la libertad, estafa por defraudación a la administración pública y encubrimiento. A algunos también se los acusa de suministro de estupefacientes, resistencia a la autoridad, falso testimonio y usurpación de títulos.

Quiénes integran el Grupo del Almuerzo
En la casa de Catalina Peña aquel mediodía había familiares y conocidos de la abuela. El niño, de 5 años al momento de su desaparición, concurrió con su papá, José Peña.
Según la reconstrucción que hizo la fiscalía, Laudelina Peña (tía de Loan), su esposo Antonio Benítez, Daniel “Fierrito” Ramírez y su mujer Mónica Millapi, aprovecharon que el padre y la abuela del niño se encontraban haciendo sobremesa para llevarse al menor.
En ese momento, Catalina y José conversaban con el matrimonio de Carlos Pérez y Victoria Caillava. Él es un capitán de navío retirado. Ella, una exfuncionaria municipal.
Laudelina, Benítez, Fierrito y Millapi se habrían llevado al chico con la excusa de ir a buscar naranjas con los otros niños a un naranjal. El sitio está localizado en un monte alejado, a más de diez minutos a pie. Su ubicación hacía imposible que el menor pudiera ser visto por su padre desde la casa de Catalina Peña donde se encontraba. Nunca más se supo de él.
La acusación también sostiene que se intentó instalar la hipótesis de un accidente. Según la fiscalía, esa versión fue impulsada por Laudelina Peña. Camila Núñez, que iba para el naranjal pero fue convencida por Laudelina de regresar, la refutó. La tía del chico también quedó vinculada al hallazgo de un botín que, según la acusación, fue plantado para desviar la investigación. El hecho contó con la participación del comisario Walter Maciel, titular de la comisaría local.
La acusación hizo foco además en que en la desaparición de Loan se habría utilizado un vehículo Ford Ranger del matrimonio Pérez-Caillava. Allí se encontraron rastros odoríficos del chico.

Detalle de la imputación: ¿de qué se los acusa?
- Laudelina Peña (tía paterna de Loan, esposa de Antonio Benítez y ama de casa): sustracción de menor.
- Antonio Benítez (esposo de Laudelina Peña, tío político del menor y changarín): sustracción de menor.
- Mónica del Carmen Millapi (esposa de “Fierrito” Ramírez, enfermera, acompañó a Loan al naranjal): sustracción de menor.
- Daniel “Fierrito” Ramírez (marido de Mónica del Carmen Millapi, herrero, acompañó a Loan al naranjal): sustracción de menor.
- María Victoria Caillava (esposa de Carlos Pérez y ex empleada de la administración pública provincial): sustracción y ocultamiento.
- Carlos Pérez (marido de María Victoria Caillava y oficial superior retirado de la Armada Argentina): sustracción y ocultamiento.
- Comisario Walter Maciel (comisario de la Policía de Corrientes, que dñideró la búsqueda de Loan en un primer momento): encubrimiento agravado. La imputación sostiene que “valiéndose de su rango, montó un falso operativo de búsqueda e impartió y ejecutó distintas medidas con la finalidad de entorpecer e imposibilitar el hallazgo del menor”.

La banda del hotel: quiénes son y qué hicieron
Pocos días después de la desaparición de Loan, llegaron a la localidad de 9 de Julio unas personas que decían pertenecer a la Fundación Lucio Dupuy, una ONG creada por la familia del menor asesinado en 2021, que tiene como objetivo luchar contra el maltrato, la violencia y el abuso infantil.
Se fueron sumando en etapas hasta completar una decena de personas desplegadas. Quienes arribaron inicialmente fueron la abogada Elizabeth Cutaia, Alan Cañete y Pablo Noguera. Los dos primeros son considerados por la fiscalía como los principales organizadores del grupo. Según la acusación, Nicolás Soria también ocupó un rol central en las maniobras investigadas.
Luego se incorporaron Federico Rossi Colombo, Leonardo Rubio, Delfina Taborda, Pablo Núñez, Verónica Machuca Yuni y Valeria López.
El grupo hizo base en el hotel “Despertar del Iberá”. Allí, de acuerdo con la acusación, alojó a menores de edad y a dos mujeres, Camila Núñez y Macarena Peña, en condiciones irregulares. La excusa era un supuesto plan de contención que no contaba con aval oficial. Fiscalía entiende que restringieron su libertad, manipularon sus declaraciones y utilizaron su presencia para entorpecer el curso de la causa. Esto duró unos diez días.

El accionar tuvo una “influencia determinante” en las declaraciones posteriores de los niños. Es que “mediante engaños, promesas y la entrega de regalos, los imputados lograron retener a los menores de edad junto con las dos mayores a cargo de estos, quienes se encontraban en situación de vulnerabilidad”.
Los falsos miembros de la Fundación llegaron a realizar una reconstrucción particular de la desaparición el 3 de julio. Para eso, organizaron una reconstrucción propia en el paraje El Algarrobal. Participaron testigos y también personas que luego quedarían bajo sospecha.
Las autoridades comenzaron a sospechar de su accionar. Días después de esa actividad, Prefectura realizó un procedimiento en el hotel. Allí apareció en escena Nicolás Soria.
El hombre se negó a identificarse frente a los oficiales. Expresó que era de Interpol. Exhibió un documento que resultó ser un carné de conducir de Florida. Los increpó y, a la fuerza, intentó que le dijeran los motivos del procedimiento. Ante la negativa, comenzó a gritar: “Esto va a traer conflicto con los Estados Unidos. Se va a armar una guerra”. Los insultó y luego regresó al hotel arrojando sillas y mesas.

También dijo que era empresario estadounidense. Y que tenía plata para pagar por información sobre Loan. La Fiscalía citó varios testimonios que lo ubicaron suministrando y consumiendo droga. A pesar de presentarse como residente en los Estados Unidos, su domicilio está en la localidad bonaerense de Wilde. La Embajada norteamericana informó que no tiene ningún tipo de vínculo con organismos de su Gobierno.
Elizabeth Cutaia, abogada de profesión, cobró primero $1.050.000 y luego $813 mil de la Municipalidad de 9 de Julio. El concepto era “gastos causa Loan”. Según la acusación, esos fondos estaban destinados al pago de profesionales, alojamiento, traslados y alimentación del grupo.
La versión comenzó a ser cuestionada tras el operativo de Prefectura y terminó de desmoronarse a comienzos de octubre. Ramón Dupuy, titular de la Fundación, negó ante la Justicia que los imputados pertenecieran a la organización.

Detalle de la imputación: ¿de qué se los acusa?
- Nicolás Gabriel Soria: coautor de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento. Además, se le endilga el delito de suministro de estupefacientes a título gratuito, resistencia a la autoridad y usurpación de títulos.
- Elizabeth Noemí Cutaia: coautora de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento.
- Alan Cañete: coautor de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento. También se lo acusa del delito de usurpación de títulos por arrogarse ser abogado.
- Pablo Gabriel Núñez: coautor de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento. También se lo acusa del delito de usurpación de títulos por hacerse pasar por psicólogo.
- Verónica Paola Machuca Yuni: coautora de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento. También se la acusa del delito de usurpación de títulos por actuar como psicóloga social sin la matrícula habilitante en la provincia de Corrientes.
- Valeria López: coautora de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento. También se la acusa del delito de usurpación de títulos por presentarse como psicopedagoga sin contar con el título habilitante.
- Esteban Rossi Colombo: coautor de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento. Además, se lo imputa por falso testimonio en audiencia, usurpación de títulos por ejercer la psicología sin matrícula en Corrientes y violación de secretos.
- Pablo Javier Noguera: partícipe secundario de los delitos de privación ilegítima de la libertad, estafa calificada y encubrimiento.
- Leonardo Daniel Rubio: coautor de estafa calificada y partícipe secundario del delito de encubrimiento.
- Delfina Taborda: coautora de estafa calificada y de encubrimiento.
Como contó Infobae, la prueba contra los 17 está acumulada en más de 900 fojas. Por la complejidad del caso, los fiscales estiman que el debate podría extenderse por largos meses. Se animan a dar un plazo estimado de al menos seis.
La lista de testigos es igual de amplia: entre los propuestos por la acusación y los de cada defensa, el listado llega a los casi 200 nombres. Probablemente algunos sean desistidos en el transcurso del juicio dependiendo de cómo sea el desarrollo.
Las audiencias de esta semana serán el martes, el miércoles y el jueves. Los dos primeros días estarán destinados a planteos y lineamientos de cada parte. El jueves ya comenzarán las declaraciones, según está planeado.
SOCIEDAD
Si tenés auriculares viejos, no los tires: 2 ideas modernas para reutilizarlos y usarlos en casa

Los auriculares con cable parecen cosa del pasado desde que los modelos inalámbricos coparon el mercado. Sin embargo, todavía hay millones de pares guardados en cajones, mochilas o cajas de herramientas. Muchos dejaron de funcionar por un cable cortado, un conector dañado o simplemente porque fueron reemplazados por dispositivos más modernos.
Antes de tirarlos a la basura, vale la pena saber que estos pequeños dispositivos pueden tener una segunda vida. Gracias a la resistencia y flexibilidad de sus cables, es posible transformarlos en objetos prácticos para el día a día usando materiales que casi todos tenemos en casa. Además de ahorrar plata, reutilizar auriculares ayuda a reducir la cantidad de residuos electrónicos que terminan en los basurales.
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Opción 1: pulsera artesanal con cables de auriculares
Una de las alternativas más originales es aprovechar los filamentos internos del cable para crear accesorios personalizados. Muchos auriculares traen cables de colores, lo que permite hacer diseños llamativos sin gastar en materiales extra.
Materiales:
- Un par de auriculares viejos o rotos.
- Hilo encerado o cordones finos.
- Tijera.
- Cinta adhesiva.
- Broche o cierre para pulsera (opcional).
Paso a paso:
- Cortá los auriculares y separá el cable principal.
- Retirá con cuidado la cubierta exterior para dejar a la vista los filamentos internos.
- Cortá dos o tres tiras del mismo largo.
- Uní los extremos y sujetalos con cinta adhesiva sobre una mesa.
- Hacé una trenza sencilla combinando los materiales.
- Cerrá la pulsera con un nudo o un broche.
El resultado es un accesorio liviano, económico y hecho con materiales recuperados.
Opción 2: organizador para cargadores y cables
Otra idea práctica es usar los auriculares para mantener ordenados otros cables que suelen enredarse en mochilas, escritorios o cajones. Esta opción es rápida y no requiere casi nada.
Materiales:
- Auriculares en desuso.
- Cargadores o cables para organizar.
- Velcro pequeño o banda elástica (opcional).
Paso a paso:
- Verificá que el cable del auricular siga siendo flexible.
- Enrollá el cargador o cable que quieras ordenar.
- Usá el propio cable del auricular para sujetar el conjunto.
- Hacé uno o dos nudos suaves para fijarlo.
- Si querés un acabado más práctico, agregá una tira de velcro.

Esta solución ayuda a evitar enredos y le da una segunda oportunidad a un objeto que, de otra manera, terminaría descartado.
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¿Por qué siguen valiendo los auriculares con cable?
Aunque los auriculares con cable perdieron protagonismo frente a los inalámbricos, siguen presentes en muchos hogares. Muchos usuarios los siguen eligiendo por su simplicidad, durabilidad y porque no necesitan batería para funcionar.
Por eso, antes de tirarlos, vale la pena buscarles una vuelta. Con pocos materiales y algo de imaginación, unos auriculares rotos pueden convertirse en accesorios decorativos o herramientas de organización para el hogar.
Reciclaje, TNS
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